7.
Descubrimiento de América y conquista de México y Perú
1. La rivalidad entre Castilla y Portugal en el Atlántico.
Durante la Edad Media Europa había mantenido un activo comercio con Oriente,
basado en la importación de especias, sedas y piedras preciosas. Tanto la ruta de la
seda como la ruta de las especias estaban controladas por comerciantes
musulmanes que transportaban las mercancías desde China, las Islas Molucas
(Indonesia) o la India atravesando en algunos casos miles de kilómetros por tierra,
hasta los puertos del Mediterráneo oriental. Desde allí los comerciantes genoveses
y venecianos las llevaban por mar a sus ciudades de origen, para distribuirlas
después a toda Europa. Este comercio, que explica la prosperidad comercial de
Génova y Venecia durante la Edad Media, fue ruinoso para Europa por varias
razones:
- Europa compraba mercancías de gran valor a Oriente y apenas le vendía
nada, por lo que el flujo de dinero hacia Oriente era constante y empezaba a
escasear el oro y la plata.
- Los largos tramos por tierra y los numerosos intermediarios encarecían el
precio en Europa de las mercancías orientales.
En consecuencia, Portugal y Castilla iniciaron la exploración del Atlántico con varios
objetivos prioritarios:
- Encontrar nuevas fuentes de metales preciosos (oro y plata) para la
acuñación de monedas.
- Descubrir nuevas rutas marítimas por el Atlántico que hicieran más rentable
el comercio Oriente, para lo cual era necesario acceder directamente a los
centros de producción orientales, eludiendo los intermediarios tradicionales.
- Como motivo político, para evangelizar y adquirir nuevas tierras.
Los portugueses fueron los primeros en buscar una ruta directa con las islas de las
especias (Molucas). Explorando la costa occidental africana, consiguieron
establecer, durante los siglos XV y XVI, la ruta del Atlántico Sur, que llegaba hasta
las Molucas y China bordeando África y China.
Ejemplos de eventos que muestran el proceso de expansión atlántica portuguesa
fue la toma de Ceuta (1415), así como las expediciones de navegantes como Gil
Eanes, el cual remonta el Cabo Bojador en 1434, la llegada al Cabo Buena
Esperanza de Bartolomé Díaz o la excepción completa desde Lisboa hasta Calicut
(Calcuta) de Vasco da Gama (1498).
Esta ruta les permitirá establecer factorías comerciales en la fachada africana como
San Jorge de la Mina (1482) y Cabo Verde.
2. Los tratados de límites con Portugal.
Desde el comienzo de la conquista de las islas Canarias (1402) por parte de los
castellanos, la rivalidad con Portugal por el control del Atlántico fue constante. Sin
embargo, tras la guerra de Sucesión de Castilla, ambas monarquías consiguieron
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resolver los conflictos relativos a los límites de su expansión mediante sucesivos
tratados que evitaron nuevos enfrentamientos:
1. Por el tratado de Alcaçovas (1479) Alfonso V de Portugal reconoció a Isabel
como reina de Castilla y también los derechos castellanos sobre Canarias y
sobre la costa africana situada frente a estas islas. Los Reyes Católicos, por
su parte, renunciaron en favor de Portugal a cualquier otro derecho sobre la
costa africana, las islas Azores, las de Madeira o las de Cabo Verde.
2. Tras el primer viaje de Colón a América, en la bula inter caetera (1493),
otorgadas por el Papa Alejandro VIm se reconocían los derechos de los reyes
de Castilla sobre todas las tierras descubiertas , y sobre las que pudieran
descubrir más allá de una demarcación imaginaria, de polo a polo a 100
leguas oeste de las islas Azores y Cabo Verde. Las situadas al este se
atribuirían a Portugal.
3. Pronto se comprobó que el arbitraje papal no satisfacía ni a portugueses ni a
los Reyes Católicos, que querían tener buenas relaciones con el reino vecino.
Llegaron por tanto a un acuerdo mediante el tratado de Tordesillas (1494)
que desplazaba la línea divisoria entre ambas zonas de expansión a 370
leguas. Esto permitiría la posterior ocupación portuguesa de Brasil.
3. El proyecto de Colón y el descubrimiento de América (1492)
Cristóbal Colón era un aventurero y marino, de atribuído origen genovés, que
convencido de la esfericidad de la Tierra, pretendía llegar a las Indias a través de la
ruta inexplorada del oeste. Al estudiar el mapa del cosmógrafo florentino Toscanelli,
pensaba que la distancia existente entre Europa y las Indias era mucho más corta
de lo que es en realidad.
Cabría destacar que su formación como marino lo llevó a Portugal, reino en el que
en el siglo XV se llevarán a cabo grandes avances en la navegación y la cartografía.
Espacios como la Escuela de Sagres del príncipe Enrique el Navegante, serán un
espacio de investigación cosmográfica y náutica. El resultado fue el desarrollo y
difusión de nuevos portulanos, así como de nuevas embarcaciones como la
carabela portuguesa (1440).
Cristobal Colón expuso, en primer lugar, su proyecto a la corte portuguesa
(1484), que lo rechazaron por considerarlo escaso de interés y basado en cálculo
erróneos. Tras su primer fracaso, se dirigió a Castilla (1486), donde buscó el apoyo
de personas influyentes para que persuadieran a los Reyes Católicos de la
conveniencia de su proyecto, pero de nuevo sus teorías fueron rechazadas por los
expertos y los reyes se desentendieron. Éstos estaban centrados en su objetivo
prioritario, a saber, la conquista del reino nazarí de Granada.
Cuando finalizó la guerra de Granada y Castilla se liberó de los costes que
acarreraba, los reyes decidieron apostar por el dudoso plan de Colón,
probablemente porque se perdía poco si fracasaba, y en cambio se podrían obtener
grandes beneficios si se culminaba con éxito la empresa. Además, la expansión
atlántica de Castilla estaba limitada a las Islas Canarias y una pequeña fortificación
en Ifni. La aventura colombina era la única alternativa que se le ofrecía a Castilla
para tener una ruta directa con Oriente.
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3.1. LAS CAPITULACIONES DE SANTA FE (ABRIL DE 1492)
Los Reyes Católicos cerraron el proyecto mediante la firma de las Capitulaciones de
Santa Fe el 17 de abril de 1492. De estas sorprenden la gran amplitud de
concesiones, inusuales en unos monarcas que querían limitar la expansión
nobiliaria:
- Colón obtendría los títulos de almirante, virrey y gobernador general de todas
las islas y tierras firmes que descubriese.
- Se beneficiaría de la décima parte de cuento se obtuviese en las tierras
descubiertas y colonizadas.
3.2. LOS VIAJES COLOMBINOS, LA LLEGADA A LAS ISLAS ANTILLAS
(1492-1504)
– 1er Viaje 1492-1493.
Colón partió del puerto de Palos el 3 de agosto de 1492, con una nao y dos
carabelas, y tras repostar en Canarias, comenzó el viaje hacia el oeste por el
Atlántico. El 12 de octubre llegó a las Antillas, en concreto a la isla de Guanahaní, a
la que denominó San Salvador (probablemente la isla de Watling, Bahamas).
Después descubrió Cuba y La Española (Haití), y emprendió el regreso a la
península Ibérica en 1493.
– 2do Viaje (1493-1496).
Se explora la isla de Cuba y Santo Domingo , se descubre Jamaica y se lleva
a cabo un primer viaje de exploración a Tierra Firme, llegando a la costa venezolana
de Cumaná en 1494.
– 3er Viaje (1498-1500)
Sigue la búsqueda del paso que le llevase a la India, por lo que se descubre
la isla de Trinidad y la selva del Darién (Panamá). Al volver de dicha expedición le
surgirán enemigos políticos como Francisco Roldán o el gobernador interino de
Indias Francisco de Bobadilla, el cuál apresará a Cristóbal y a su hijo Diego.
– 4to Viaje (1502-1504)
Buscó el paso que le llevase a las Islas Molucas. Sin embargo explorará
Centroamérica. Tras un naufragio cerca de Jamaica y una salud delicada vuelve a la
corte castellana (Valladolid). Murió en 1506, sin saber que había llegado a un nuevo
continente, creyendo por tanto que había llegado a las costas asiáticas.
En todo caso, la confirmación de que se trataba de un nuevo continente la
proporcionaron los llamados viajes menores de exploradores como Juan de la
Cosa, Alonso de Ojeda o el célebre florentino Américo Vespucci, quien exploró
América del Sur y descubrió que no eran los territorios del extremo asiático.
Las islas Antillas fueron los primeros territorios explorados, conquistados y
administrados por colonos españoles. La capital se establece en Santo Domingo
en 1496, proyectándose desde allí las futuras expediciones a Tierra Firme.
En cuanto al gobierno de estos primeros territorios indianos, destacarán las
tensiones entre las pretensiones de Cristóbal Colón y su hijo Diego para gobernar
frente al gobierno metropolitano de los reyes Católicos, los cuales asignarán a
gobernadores indianos como a Francisco de Bobadilla o a Nicolás de Ovando. Su
principal objetivo era el de controlar a los colonos que se habían repartido la
explotación de las Indias.
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4. Control de la población indígena y métodos de explotación.
Los métodos empleados en la conquista y colonización fueron desde muy pronto
criticados por algunos sectores, en especial por los dominicos.
En un comienzo, las primeras extracciones de oro se controlaban mediante un pago
de ⅓ del oro cribado en ríos. Los taínos indígenas no veían el valor en este mineral
y tampoco comprendían la obligación de evangelizarse (requerimientos). El
resultado fue una explotación abusiva hacia los indígenas caribeños, los cuales
pronto morirán por enfermedades infecciosas y se repondrán de esclavos africanos.
Sin embargo, la explotación laboral suponía un problema, pues no podían
esclavizarlos, sino que los indígenas pasaban a ser vasallos directos de Castilla.
En 1503, Isabel la Católica firma la Real Provisión que legalizaba los
repartimientos de indios, con este hecho nacía el régimen de encomienda.
Este régimen de trabajo consistía en la asignación a un colonizador (encomendero)
de un determinado número de indios para que trabajasen a su servicio o le pagaran
tributos en especie. El encomendero debía protegerlos, civilizarlos y evangelizarlos;
pero, en la mayoría de los casos, la encomienda era una forma de explotación al
india en condiciones similares a la esclavitud.
Otro régimen de explotación común fue la mita, de origen inca. Consistía en
la obligación de enviar a las explotaciones coloniales grupos de trabajadores
durante una parte del año. Fue utilizada generalmente para la extracción minera y
las obras públicas.
Éstos y otros abusos desataron una enardecida polémica en torno a la legitimidad
de la conquista y el empleo de la fuerza contra los indios. Es sorprendente la
modernidad de algunos planteamientos defendidos. Entre los personajes que
intervinieron en este debate sobresalieron tres:
- Bartolomé de las Casas, fraile dominico y apasionado defensor de los
indios, sostenía que estos eran seres libres con plenitud de derechos como
súbditos del rey de Castilla; y la colonización sólo se podía justificar como
empresa exclusivamente evangelizadora y siempre que fuese pacífica.
- Juan Ginés de Sepúlveda, se situaba en el polo opuesto a Las Casas. Para
él los hombres más sabios debían imponerse sobre los más ignorantes para
civilizarlos, empleando la fuerza como moderación si fuera necesario. En
consecuencia, defendía como legítima la guerra de conquista emprendida por
los españoles en América.
- Francisco de Vitoria, también dominicos defendía el derecho de todas las
naciones a comerciar de forma pacífica en cualquier lugar del mundo y
consideraba falsas las justificaciones de legitimar la guerra en América.
También se ha relacionado a la reina Isabel la Católica como defensora de los
derechos de los indígenas conquistados. Testimonio de ello es su testamento, en el
que señala: “(...)y que no consientan ni den lugar a que los indios, vecinos y
moradores de las Indias y Tierra Firme, ganadas y por ganar, reciban agravio alguno
en sus personas ni bienes, antes al contrario que sean bien y justamente tratados, y
si han recibido algún agravio que lo remedien”
Este debate ideológico tuvo como resultado la promulgación de leyes como
las de Burgos de 1512, las cuales querían mitigar los abusos laborales de los
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encomenderos, así como las Leyes Nuevas de 1542, basadas legalmente en la bula
de Pablo III (1537) que reconocía el derecho a la libertad y propiedad de los indios.
Por ende se prohibía la esclavitud y las prácticas abusivas. No obstante, su grado
de cumplimiento fue relativo.
5. Grandes exploraciones: el Pacífico y la expedición de Magallanes.
5.1. EL DESCUBRIMIENTO DEL PACÍFICO. VASCO NÚÑEZ DE BALBOA.
Tras el fracaso de la colonización e institución de dos gobernaciones (Nueva
Andalucía y Castilla de Oro), los sobrevivientes se refugiaron en el golfo de Darién,
donde fundaron Santa María de la Antigua del Darién en 1510, el primer
asentamiento europeo en el continente americano.
Para 1512, la situación en Santa María era difícil, lo que llevó a una rebelión
contra el gobernador y al nombramiento de Vasco Núñez de Balboa como líder.
Balboa, un hidalgo extremeño, se destacó por su trato moderado hacia los
indígenas, respetando sus estructuras sociales y actuando como mediador en
conflictos entre caciques. Además, exploró la región, alcanzando el océano Pacífico
en 1513, al que llamó mar del Sur o Gran Lago español. Bajo su liderazgo, se
consolidó una colonia de conquista en la que los españoles dominaron como una
minoría militar sin alterar en exceso la vida de los nativos. Posteriormente, la
enemistad de Núñez de Balboa con su suegro y gobernador de Castilla de Oro
Pedrarias Dávila desembocaría en la ejecución del explorador extremeño en 1519.
La razón principal sería el gran reconocimiento político del explorador como
gobernador de Coiba y Panamá.
El océano Pacífico supondrá para la América colonial un punto de contacto
comercial clave que unirá América con Asia, estableciéndose rutas como la del
“Galeón de Manila” (1571)
5.2. LA EXPEDICIÓN DE MAGALLANES Y ELCANO (1519-1522).
Carlos I pretendía culminar el proyecto inicial de Colón de establecer una ruta por
occidente hasta Asia, la tierra de la seda y las especias, lo que exigía encontrar un
paso entre el Atlántico y el Pacífico.
Para ello se organizó una expedición dirigida por Magallanes, que salió de Sevilla en
1519 con cinco navíos y 265 hombres, descubrió por fin el paso al sur del continente
americano en el estrecho que lleva su nombre y, tras durísimas penalidades en el
Pacífico, llegó a Filipinas, donde murió tratando de negociar alianzas con las tribus
locales.
Desde entonces se hizo cargo de la expedición Juan Sebastián Elcano, quien llegó
de nuevo a Sevilla en 1522, tres años después de la partida, con un solo navío y
sólo 18 hombres.
Fue la primera vuelta al mundo que demostró la esfericidad de la tierra, pero
también la inviabilidad económica del proyecto de Colón.
Junto con las exploraciones y conquistas del imperio Azteca por parte de Hernán
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Cortés y del imperio Inca por parte de Pizarro, se llevaron a cabo complejas
expediciones que fueron completando el conocimiento del nuevo continente: Álvar
Núñez Cabeza de Vaca, explorará a pie norteamérica; Orellana, impulsado por el
afán de hallar el mítico El Dorado, exploró el Amazonas; Pedro de Valdivia, Chile;
Hernando de Soto, el Mississippi, etc.
En apenas diez años (entre 1540 y 1550) se había explorado casi toda América,
desde California hasta el Río de la Plata.
6. Conquista de los principales imperios indígenas continentales.
6.1. CONQUISTA DEL IMPERIO AZTECA: HERNÁN CORTÉS.
Cortés llegó a las costas de México en 1519 bajo las órdenes del gobernador de
Cuba (Diego Velazquez) y desembarcó cerca de la actual Veracruz. Allí, recibió
información sobre el poderoso Imperio Azteca y su capital, Tenochtitlán, situada en
el centro de la meseta del Anáhuac. Decidió entonces desobedecer las
instrucciones limitadas de Velázquez y comenzó a preparar la conquista del imperio
por su cuenta. Para legitimar su actuación, Cortés fundó la ciudad de Villa Rica de la
Veracruz, dimitió de su cargo como representante de Velázquez y, junto con el
cabildo de la nueva ciudad, asumió la autoridad como capitán general. Esta
estrategia le otorgó legitimidad y compromiso a sus soldados, quienes quedaban
ante el dilema de morir como rebeldes o triunfar como conquistadores.
Al avanzar hacia el interior, Cortés se ganó la alianza de pueblos sometidos por los
aztecas, como los tlaxcaltecas, quienes le proporcionaron guerreros y guía en su
avance hacia Tenochtitlán. Moctezuma, el emperador azteca, recibió a Cortés en
Tenochtitlán con un trato amistoso, aunque desconfiado. En una movida cautelosa,
Cortés decidió despedir a sus aliados tlaxcaltecas para evitar conflictos con los
aztecas y quedarse únicamente con sus soldados españoles en una ciudad
densamente poblada.
Mientras tanto, Diego Velázquez, al enterarse de la desobediencia de Cortés, envió
a Pánfilo de Narváez con 1,500 hombres para capturarlo y castigarlo por su
insubordinación. Cortés tuvo que abandonar Tenochtitlán temporalmente, dejando la
ciudad bajo el mando de su lugarteniente Pedro de Alvarado. Al enfrentarse a
Narváez en Veracruz, logró persuadir a sus hombres para que se unieran a su
causa, fortaleciendo aún más su ejército. Al regresar a Tenochtitlán, se encontró con
una situación tensa; Alvarado, debido a su falta de tacto, había provocado el
descontento de los aztecas, quienes habían iniciado un levantamiento. Cortés y sus
hombres se vieron obligados a abandonar la ciudad durante la Noche Triste, una
retirada desastrosa en la que muchos de sus soldados murieron.
Sin embargo, lejos de rendirse, Cortés reorganizó su ejército y, apoyado por sus
aliados indígenas, derrotó a los aztecas en la batalla de Otumba (1520).
Finalmente, en 1521, tomó el control de Tenochtitlán, logrando la caída del Imperio
Azteca. Este triunfo fue reconocido por la Corona española, que, aprendiendo de la
experiencia previa con Vasco Núñez de Balboa, decidió recompensar a Cortés
nombrándolo gobernador y capitán general de la Nueva España. Su éxito cimentó la
conquista como una empresa digna y justificable en el ámbito político y religioso.
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Con la fundación de la Nueva España, la Corona española consolidó su dominio en
el continente americano, y el poder de Cortés permitió una administración eficaz y
provechosa para la metrópoli. En 1535, la Corona estableció el cargo de virrey en la
Nueva España y nombró a Antonio de Mendoza como primer virrey.
6.2. CONQUISTA DEL IMPERIO INCA: FRANCISCO PIZARRO.
El territorio del Imperio Inca fue llamado "Perú" antes de ser conquistado por los
españoles, nombre derivado de "Birú", un río conocido en Panamá, cuyo nombre se
extendió a todas las tierras al sur de esta región. La primera referencia significativa
a este reino se dio en 1522, cuando Pascual de Andagoya exploró el Chocó
colombiano y regresó a Panamá con noticias de un territorio rico llamado Birú. Este
descubrimiento atrajo la atención del veterano Francisco Pizarro.
Pizarro viajó a España en busca de la licencia para conquistar estas tierras al sur
de Panamá, y, en 1529, obtuvo las "Capitulaciones de Toledo", que le otorgaban
permiso para conquistar el Perú y le nombraban gobernador de las tierras que
conquistara, las cuales recibirían el nombre oficial de Nueva Castilla. Pizarro
emprendió la campaña en 1531, acompañado de Diego de Almagro y otros
soldados, inspirándose en la estrategia empleada por su pariente Hernán Cortés en
México. Aprovechó la rivalidad entre los hermanos Huáscar y Atahualpa, quienes
luchaban por la sucesión al trono inca tras la muerte de su padre, Huayna Cápac, en
1525.
Pizarro, tras llegar a la ciudad de Cajamarca en 1532, capturó a Atahualpa y lo
ejecutó bajo la acusación de fratricidio, lo que le permitió consolidar su control sobre
el territorio inca. En 1533, Pizarro y sus hombres llegaron a Cuzco, la capital del
imperio inca, y en 1535 fundaron la Ciudad de los Reyes, actualmente Lima.
Finalmente en 1542 se estableció el virreinato del Perú. Francisco Pizarro termina
su vida siendo asesinado por los partidarios de Almagro, con quien luchó una guerra
civil (1537-38) y que había acabado con la muerte del propio Almagro.
6.3. FACTORES Y CONSECUENCIAS DE LA CONQUISTA AMERICANA.
La conquista del territorio americano fue muy rápida. Desde California a
Tierra del Fuego, los conquistadores pusieron bajo control de la monarquía
hispánica más de 10 millones de km2 en menos de un siglo.
Se han señalado como factores la aplastante superioridad militar de los españoles
(caballos, armamento de fuego, medios de transporte, etc.), así como el diezmo de
la población indígena a causa de enfermedades víricas como la viruela, la gripe o el
sarampión, las cuales acabó con millones de vidas indígenas. Otros factores claves
en el éxito conquistador fueron la capacidad de fraguar alianzas y aprovechar las
rivalidades entre pueblos indígenas y la implantación de un sistema administrativo y
político que dirigió el sometimiento del territorio y sus pobladores.
Por otro lado, el proceso colonizador llevó al inmediato el arrasamiento de los
dos sistemas culturales o cosmovisiones precolombinas, a saber, la azteca y la
incaica. La lengua, la religión, el gobierno, las técnicas y los usos sociales de los
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conquistadores desplazaron las culturas indígenas, que sólo pervivieron
precariamente en zonas marginales sin interés económico para los colonizadores.
Como contrapunto, el cristianismo y la cultura europea se impusieron con las
fundaciones de universidades como la de Santo Domingo (1538), la de México
(1553) o la de Lima (1551).
Otras consecuencias fueron las económicas, pues se establecerá un
sistema económico basado en la extracción de recursos como los materiales
preciosos. Minas como la de Zacatecas en México o la de Potosí en Perú fueron la
fuente de riqueza para la monarquía hispánica, de las cuales utilizarán dichos
recursos para financiar sus guerras y expandir su poder en Europa. (La llegada
masiva de metales preciosos a Europa tendrá un efecto negativo en la economía
pues provocaría una gran inflación en la economía peninsular).
Por último cabría nombrar las consecuencias sociales que acarreó la
conquista y colonización de América. La conquista dibujó una nueva sociedad
estratificada en la que los colonos ocupaban los principales puestos de poder y
administración real (gobernadores, virreyes, capitanes generales…), así como el
monopolio en las principales explotaciones de recursos naturales.
Además surgieron nuevas etnias mestizas como resultado de la unión entre
colonos, indígenas y esclavos. Como consecuencia la casta social se fue
configurando en función del origen étnico. En definitiva, el temprano mestizaje y la
necesidad de la iglesia de validar los matrimonios interraciales supondrá un factor
clave en el proceso de aculturación.