A donde iremos!
Domingo 15/12/2024
Que hacer en mi angustia?
Juan 6: 66-70 NVI
66
Desde entonces muchos de sus discípulos le volvieron la espalda y ya no andaban con él.
67
Así que Jesús preguntó a los doce: ¿También ustedes quieren marcharse?
68
—Señor —contestó Simón Pedro—, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 69 Y
nosotros hemos creído, y sabemos que tú eres el Santo de Dios.
70
¿No los he escogido yo a ustedes doce? —Respondió Jesús—. No obstante, uno de ustedes es
un diablo.
Introducción: el pasado domingo, al llegar a mi hogar, luego de gozarme mucho en El Señor
compartiendo con mis amados hermanos en Cristo Jesús la Palabra de Dios en el servicio
correspondiente a la escuela bíblica dominical; encuentro a mi hija muy contenta, ella junto con
una amiga le daban un muy merecido y necesario baño a copito! Copito es el nombre de un muy
travieso perro, el cual ahora está bajo el cuidado de mi hija, y prácticamente es parte de nuestro
hogar, ya mencione que se trata de un perro muy travieso! Esa manera tan traviesa de el ser, ya
había ocasionado hacia aproximadamente que tuviese un accidente dentro de la casa al
presuntamente saltar desde la ventana de la sala, lo cual le condujo a fracturarse una de sus
débiles patas delanteras. Esto en ese momento causo mucha angustia al ver y escuchar a copito
prácticamente aullar por el inmenso dolor que le causaba la fractura sufrida, realmente no
sabíamos que hacer, nuestro esfuerzo fueron infructuoso hasta el extremo en que el pobre
animal, en su auto defensa y a causa del dolor que le ocasionábamos cada vez que tratábamos de
acomodar su patita nos mordía; ya que esto había ocurrido en horas de la noche y no había
manera de llevarle a un médico veterinario en ese momento, al día siguiente se le pudo llevar a
una clínica veterinaria para que le atendieran, sin embargo en ese día nada pudieron hacer por la
pata de copito ya que ameritaba realizar una radiografía para poder observar la fractura y el sitio
exacto y poder tomar la decisión de que método de cura realizar. La decisión final tomada fue
entablillar la pata, ya que la operación es muy costosa y no se contaba con los recursos
económicos, el procedimiento fue realizado por un médico veterinario en su clínica, el cual
utilizando material de desecho, consiguió un pedazo de tuvo plástico que habían desechado de
una construcción en su clínica, y sin ningún tipo de higiene le coloco el entablillado en la pata de
copito.
El pasado domingo, ya les mencioné, mi hija estaba dando un baño al perro, y al terminar de
hacerlo, copito se le soltó de las manos y salto desde la altura de la batea, esto le ocasiono
fractura en su otra pata delantera!
Esto ocasiono mucha angustia en mi hija, quien desesperada comenzó a llorar, y a preguntarse por
qué le sucedían esas cosas a ella? Fueron momento de angustia ver a mi hija y a copito en esta
circunstancias, mi hija se sentía culpable de lo que había sucedido, mientras que copito estaba
desesperado por su dolor, casi que logro ver el dolor en la mirada de copito, mi hija me decía y
ahora qué hago papa? A dónde vamos? Fue en ese momento en que me puse a orar a Dios para
que él sea el que tomara el control de la situación, le hable a mi hija sobre la misericordia de Dios,
de que él tiene un propósito en todo, y que para el que ama a Dios todas las cosa le son para bien.
Romanos 8: 28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a
los que conforme a su propósito son llamados.
¿Qué hacer, a donde iremos? Era domingo y no todos los veterinarios trabajan en domingo, se
llamó por teléfono al veterinario que le había atendido anteriormente, y gracias a la bondad de
Dios estaba ocupado y no podía atender al perro en ese momento, sin embargo escuchando
algunas recomendaciones y con la esperanza de conseguir una clínica que lo atendieran, Dios los
guía al sitio en donde le atendieron. Una vez que llegaron a la clínica, la atención fue muy distinta
a la anterior, no solamente le practicaron el entablillamiento en la nueva patica fracturada, sino
que también le revisaron la otra pata, la que se había fracturado días antes, y en la cual le habían
colocado un pedazo de tubo plástico sucio. Esto había hecho que se abriera un hueco en la pata
del perro, lo cual podía llevarle a amputarle la misma si no se actuaba a tiempo! Pero tenemos un
Dios misericordioso que ama a quienes les aman a Él. El no hace nada sin un propósito, sus planes
son mejores que los nuestros.
¿ A dónde iremos Señor?
Vivimos en un mundo en donde nuestra primera opción posible según nuestro entorno es buscar
soluciones por medio de las cosas del mundo, muchos o la gran mayoría, deciden ir en sus
momentos de necesidades, de angustia, de enfermedades, de desespero, de dolor, etc.. a partes
equivocadas como brujos, a adorar imágenes, ídolos falsos, otros buscan refugio en las drogas, el
alcohol, la comida, hay quienes se encierran en sí mismo y crean una barrera entre ellos y Dios,
inclusive entre sus familia y amigos. No reconocemos que hay alguien maravilloso que cargo con
todas nuestras culpas, que sano nuestras enfermedades, y que nos hace todavía esa invitación tan
maravillosa de darnos Paz, no como el mundo la da, sino la Paz que viene de Dios.
Mateo 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré
descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de
corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
Vayamos directamente al Señor Jesucristo, no rechacemos más su invitación, no menospreciemos
su Gracia buscando en otros lado lo que solo Él puede darnos, salvación y vida eterna.
Que hacer en mi angustia?
En nuestras angustias, simplemente nos queda es confiar plenamente en El Señor, él nos dijo que
en el mundo tendríamos aflicciones, pero también nos dijo CONFIA YO HE VENCIDO AL MUNDO!
Juan 16: 33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción;
pero confiad, yo he venido al mundo.
Cuando estemos en esos momentos de angustia, de desesperación y dolor, en donde no sabemos
qué hacer ni a quien ir, acudamos al Señor, oremos sin cesar y él nos oirá, recordemos la parábola
del juez injusto y la viuda en Lucas 18: 1-8.
Entonces? Confiemos en su promesa, si él lo prometió él lo cumple, Números 23:19 Dios no es
hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y
no lo ejecutará? Esa es la esperanza que tenemos en El, que el siempre cumple sus promesa.
Vayamos siempre al Señor Jesucristo, al único que dio su vida en la cruz para el perdón de
nuestros pecados, y que venció a la muerte resucitando al tercer día para darnos vida eterna.
Vayamos a Cristo porque él es:
"Yo soy el pan de vida" (Juan 6:35, 41, 48, 51).
"Yo soy la luz del mundo" (Juan 8:12; 9:5).
"Yo soy la puerta" (Juan 10:7 y 9).
"Yo soy el buen pastor" (Juan 10:11, 14).
"Yo soy la resurrección y la vida" (Juan 11:25).
"Yo soy el camino, y la verdad, y la vida" (Juan 14:6).
"Yo soy la vid verdadera" (Juan 15:1, 5).
Definitivamente no hay nada más a quien debemos ir en nuestras angustias y aflicciones,
solamente a los pies de Cristo Jesús.
Elaborado bajo la dirección del Espíritu Santo de Dios, por: Alirio Zambrano.