INTRODUCCIÓN
Las glándulas salivales son los órganos responsables de la secreción de saliva. Estas se clasifican en 2:
glándulas salivales mayores (que secretan la mayor cantidad de saliva) y glándulas salivales menores
(que secretan menores cantidad de esta). Las glándulas mayores a su vez se subdividen en 3 pares:
1. Glándulas parótidas, que se encuentran al frente y justo debajo de cada oreja
2. Glándulas submandibulares que están debajo de la mandíbula
3. Glándulas sublinguales que están debajo de la lengua
Estas glándulas producen la saliva y la secretan en la boca a través de aberturas llamadas conductos, y
cuando estos son obstruidos por cálculos la saliva se acumula detrás de estos, causando una
proliferación de microorganismos malignos, y, por tanto, que las glándulas se infecten.
En el presente trabajo tiene como objeto, dar a conocer los diversos trastornos de las glándulas salivales
causados por agentes infecciosos, teniendo especial énfasis en que son, su etiología, síntomas,
diagnóstico y tratamiento.
TRASTORNOS DE LAS GLÁNDULAS SALIVALES PROVOCADAS POR AGENTES
INFECCIOSOS
Cuando la función de una glándula salival se deteriora, los microorganismos pueden entrar al
ducto salival, pasan a las glándulas y se origina el proceso infeccioso. La infección producida
en la glándula salival causa aumento del tamaño de la glándula y con frecuencia dolor. Si el
ducto salival se bloquea, el paciente puede padecer de dolor y presenta tumefacción en la
zona afectada debido a la retención de saliva, principalmente antes de las comidas, que es
cuando se genera en mayor cantidad.
Los procesos inflamatorios de las Glándulas Salivales tienen múltiples causas. Aquellos que
presentan etiología infecciosa se denominan Sialoadenitis y en su desarrollo influyen factores
tanto locales (por ej., cambios en la composición y calidad de la saliva secretada o alteraciones
morfofisiológicas de los conductos salivales) como generales (por ej., alteraciones de los
mecanismos inmunitarios del hospedero). Germán Pardi (2004)
El aumento de tamaño no neoplásico de la glándula salival comprende un amplio rango de
procesos que pueden afectar al parénquima, al estroma, o a los ganglios linfáticos glandulares
o yuxtaglandulares. Y para el diagnóstico de los mismos, no debemos olvidarnos de la
importancia de la historia clínica, con una completa anamnesis, así como de la correcta
exploración del paciente, lo que nos ayudará a diferenciar y clasificar las distintas patologías
de forma adecuada. (V. García Peces, G. Eisenberg Plaza, B. Santos Duque, G. Plaza Mayor (2016)).
Podríamos clasificar las sialoadenitis en procesos crónicos o agudos, o en inflamatorios y no
inflamatorios.
SIALOADENITIS AGUDA
Bajo este término incluimos un conjunto de afecciones de origen bacteriano y viral. Aunque
puede afectarse cualquier glándula salival, es la parótida la más frecuentemente afectada.
INFLAMACIONES AGUDAS BACTERIANAS
Sialoadenitis Aguda Bacteriana
Se trata de una infección aguda, bacteriana y purulenta, de las glándulas salivales. También se
llaman sialoadenitis sépticas o gangrenosas. Es una afectación difusa del parénquima glandular.
Suelen presentarse en pacientes con algún tipo de inmunodepresión, con mala higiene dental,
ancianos, recién nacidos prematuros o lactantes , donde la disminución de la secreción salival y la
ectasia de saliva favorecen la infección.
Dentro de los microorganismos que la causan, el más frecuente es el Staphylococcus aureus, y
el Streptococcus pneumoniae, aunque pueden participar anaerobios (Prevotella,
Fusobacterium, Phorphyromonas…)
La propagación de la infección suele ser retrógrada, a través del conducto excretor de la
glándula, desde la cavidad oral. Otra posible vía es la hematógena, por focos distantes. Por
último, en ocasiones la glándula se ve afectada por extensión desde un foco vecino. Facilita la
propagación de la infección, en cualquier caso, un bajo flujo saliva.
Signos y Síntomas:
La glándula afecta muestra los signos clásicos de inflamación aguda. Puede aparecer fiebre,
mal estado general, dolor local, xerostomía, trismos y tumefacción glandular con borrado del
ángulo mandibular. A la inspección, está aumentada de tamaño, caliente, dolorosa y con la piel
eritematosa. Al masajear la glándula, se puede observar salida de pus por el conducto de
drenaje, cuyo orificio está hiperémico.
Diagnóstico y Tratamiento:
Se sospechará por la clínica y los factores favorecedores previos. En la analítica sanguínea se
encontrará leucocitosis con desviación a la izquierda y elevación de la amilasa sérica
Es recomendable la toma de cultivo aerobio y anaerobio, con antibiograma para determinar el
agente causal y su terapéutica más favorable. Se puede intentar prevenir la aparición de esta
patología, en pacientes debilitados, mediante una correcta hidratación, supresión de prótesis
dentales, buena higiene bucal y con la lucha contra la acumulación de saliva, aplicando suaves
masajes a las glándulas y mediante masticación. (V. García Peces, G. Eisenberg Plaza, B. Santos Duque,
G. Plaza Mayor (2016)).
INFLAMACIONES VIRICAS
Sialoadenitis Aguda Epidémica: Paperas
Se trata de una enfermedad viral generalizada, aguda y contagiosa de las glándulas salivales,
que suele causar tumefacción dolorosa, sobre todo de las parótidas.
Etiología:
El virus causante de las paperas es un virus ARN perteneciente a la familia Paramyxoviridae.
Se transmite por contaminación de gotas de Flügge o por contacto directo con materiales
contaminados con saliva infectada.
Puede presentarse a cualquier edad, aunque la mayoría de los casos ocurren entre los 5 y 15
años.
Signos y Síntomas:
El cuadro clínico se caracteriza por la aparición súbita de una tumefacción parotidea uni o
bilateral con dolor asociado, sin supuración que, por lo general, esta precedida por fiebre y
malestar. La saliva es clara. Debido al carácter neurotropo del virus causal, pueden producirse
lesiones irreversibles en el nervio auditivo con sordera unilateral o bilateral.
Diagnóstico y Tratamiento:
El diagnóstico se establece por la historia clínica y los datos de la exploración física. En la
exploración física se aprecia una glándula parótida con los signos inflamatorios clásicos, pero
a diferencia de las parotiditis supuradas, no sale pus por el ostium del conducto de Stenon al
masajear la glándula. El diagnóstico diferencial se realizará con otras infecciones salivales, con
tumores, tumefacciones medicamentosas y litiasis.
No existe tratamiento etiológico específico. Únicamente se pueden dar tratamientos
sintomáticos en la fase aguda. La enfermedad generalmente se resuelve sin dejar secuelas.
(Enrique Ruiz Veguilla, Andrés Barrios Recio, Félix Díaz Caparros (s.f.)).