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Guía de estudios.

Hipótesis y variables
Profesor Adrián Castillo Sámano

Bloque III. Hipótesis y variables 2


Formulación de hipótesis 2
Importancia y ventaja de las hipótesis 3
Variables dependientes e independientes 4
Conceptos y construcciones hipotéticas 5
Definición de conceptos, construcciones y variables 6
Definición operacional 7
Fuentes de consulta 9

1
Bloque III. Hipótesis y variables

Formulación de hipótesis
El término hipótesis refiere a una suposición de una cosa para sacar de ella una
consecuencia (López Betancourt, 2014, p. 155). Es decir, se trata de una proposición
para responder tentativamente a un problema; o, dicho de otro modo, la(s)
respuesta(s) que damos a un problema antes de saber si los hechos o datos
observados la confirmarán o desecharán (Pardinas, 2017, p. 27 y 151). Esto, cobra
especialmente sentido si tenemos en cuenta que la selección, formulación y
delimitación del problema de investigación se ha realizado con base en preguntas. En
términos generales, podríamos señalar que la hipótesis serán esas respuestas
provisionales a las preguntas planteadas con anterioridad.

Bunge expone de manera didáctica una hipótesis mediante el siguiente ejemplo: “(…)
cuando tomamos el metro para ir a la Universidad suponemos que ese medio de
transporte está en buenas condiciones (lo cual puede resultar falso); suponemos
también que está abierta la Universidad (y una huelga podría falsar este supuesto),
que los estudiantes están interesados por nuestras lecciones (lo cual puede ser pura
ilusión), etc. Toda actividad implica supuestos que van más allá de nuestra
información en la medida en que se trata de una actividad racional, esto es, de una
actividad llevada a cabo con la ayuda de conocimiento o construida por reflejos
condicionados que llevan a determinados fines consciente y previamente fijados. (…)
En resolución: puesto que el mundo no está nunca dado para nosotros enteramente,
tenemos que formular hipótesis en alguna medida” (Bunge, 1987, p. 251).

En este punto conviene tener clara la distinción entre hipótesis y presupuesto. Al


respecto, Lima López (en López Betancourt, 2014, p. 156), aclara que el presupuesto
es lo que ya sabemos, mientras que la hipótesis será aquel conocimiento que se
desea fundamentar. Por ejemplo, en una investigación jurídica la eficacia y validez del
ordenamiento jurídico (constitución, códigos, reglamentos, etc.) serán el presupuesto;
mientras que la hipótesis recaerá en las preguntas concretas que formulemos
respecto al contexto, ambigüedad o vaguedad de alguna norma en específico.

2
Las hipótesis pueden darse en múltiples sentidos. Betancourt, expone los siguientes
que son utilizados en las ciencias sociales (López Betancourt, 2014, p. 156):

(a) Cuando afirman la existencia de un fenómeno. Por ejemplo, pretender


demostrar la existencia de altos niveles de corrupción en cierto tribunal.

(b) Cuando pretenden probar la existencia de relaciones entre fenómenos.


Por ejemplo, pretender demostrar que dichos niveles de corrupción están
vinculados con los bajos niveles académicos de jueces y funcionarios.

(c) Cuando pretenden probar la existencia de relaciones entre fenómenos,


haciendo uso de variables analíticas. Los fenómenos se analizan
interrelacionando variables cuantitativas, expresables como datos estadísticos
llamados “duros”. Por ejemplo, número de ilícitos en una zona y nivel
económico de sus habitantes.

Importancia y ventaja de las hipótesis


La importancia de la hipótesis en un trabajo de investigación viene dada a partir de
abordar un hecho o fenómeno desde la metodología científica. Esto es, si carecemos
de hipótesis en nuestro análisis estaremos colocados en un nivel de conocimiento
distinto (por ejemplo, el conocimiento que obtenemos derivado de una conversación
no será científico, carecerá de un planteamiento de problema, delimitación, hipótesis,
etc. No por ello se considera de menor valía, aunque muy probablemente será
impreciso).

Las ventajas de la formulación de la hipótesis atienden a sus características. Esto,


en tanto contribuyen a la creación o ampliación del conocimiento científico. En este
sentido, la formulación de hipótesis nos permitirá (Cfr., López Betancourt, 2014, p.
157):

(a) Claridad conceptual. Se pretende una comunicación dinámica y la


delimitación conceptual clara para su aceptación por la comunidad científica.

3
(b) Referencias empíricas. Ninguna hipótesis debe surgir de juicios morales o
planteamientos meramente subjetivos. La intención de la investigación, aun
cuando se trate del estudio de juicios de valores, no debe pretender imponer
los valores propios a los demás.

(c) Especificidad. Todas las operaciones y predicciones que indique deben ser
correctamente explicadas a efecto de que puedan ser probadas. Para ello, han
de expresarse de manera clara los índices a considerar (por ejemplo: nivel de
estudios, ocupación, grado, etc.) y las variables a medir.

(d) Permite la relación con una teoría ya existente. Esto permitirá la refutación,
confirmación o rectificación de la teoría. La ciencia, de este modo, “avanzará”
cualitativamente si se construye sobre el cuerpo de conocimientos ya existente.
Se logran menos avances si los estudios se realizan de manera aislada.

Variables dependientes e independientes


Las variables en la formulación de la hipótesis refieren a “las propiedades o
condiciones de los hechos que pueden adquirir diversos valores, es decir, cambiar o
variar, fenómeno susceptible de medirse” (López, 2014, p. 158). Las variables se
expresan en valores numéricos (cuantitativas); o bien, en categorías o tipos ideales
(cualitativas). Por ejemplo, si nuestra hipótesis fuera “La edad y el nivel de ingreso
son factores que influyen en la elección de licenciatura”, la edad sería la expresión
cuantitativa, mientras que la elección de profesión será expresión cualitativa de la
hipótesis.

Torres Muñoz (Torres, 1992, p.32) recomienda que se deben identificar las variables
más importantes a estudiar con el fin de facilitar la comunicación de las ideas de
investigación y de ayudar a salvar la brecha entre fenómenos abstractos y variables
factibles de ser medidas.

Para López, las variables se pueden clasificar de acuerdo a los siguientes tipos
(López Betancourt, 2014, p. 158):

(a) Variable independiente. Aquella característica o propiedad que supone ser la


causa del fenómeno estudiado.

4
(b) Variable dependiente. Es la propiedad o característica que se trata de
cambiar mediante la manipulación de la variable independiente. La variable
dependiente es el factor que es observado y medido para determinar el efecto
de la variable independiente.

(c) Variable interviniente. Aquellas características o propiedades que afectan el


resultado que se espera y están vinculadas con las variables independientes y
dependientes.

Por ejemplo, si utilizamos la hipótesis enunciada anteriormente (“La edad y el nivel de


ingreso son factores que influyen en la elección de licenciatura”), tendríamos que: (a)
la variable independiente será la edad y nivel de ingreso (causa); (b) elección de
carrera (efecto); y (c) la personalidad de cada sujeto, el ambiente familiar, la
motivación, etc. serán variables intervinientes.

Otro ejemplo podrá ser a partir de la hipótesis “La angustia de los ciudadanos de las
grandes metrópolis está determinado por las características del sistema económico
capitalista”. En este sentido tendríamos: (a) variable independiente (causa): las
características del funcionamiento del capitalismo; (b) variable dependiente (efecto):
angustia de la ciudadanía; y (c) variables intervinientes: idiosincrasia, rasgos de
personalidad del individuo, etc.

Conceptos y construcciones hipotéticas


Nos referiremos en este apartado al denominado marco teórico conceptual. Al
respecto Pardinas señala que se trata de “un instrumento de crítica de la investigación
anterior a la ejecución de la misma” y aduce que dicha denominación no es la más
afortunada en tanto que habla de solo una parte de la investigación (Pardinas, 2017,
p. 77). Óscar Sarlo, por su parte, señala que el marco teórico es un conjunto de
presupuestos teóricos que el investigador hace explícitos. Se trata de un “diseño de
la investigación destinado a explicitar las premisas teóricas que estarían presupuestas
en el abordaje de un objeto de conocimiento” (Sarlo en López, 2014, p. 162):

En este orden de ideas, conviene realizar algunas precisiones respecto al marco


teórico (Cfr., Pardinas, 2017, pp. 77-79).:

5
(a) No debe confundirse marco teórico con bibliografía de trabajos
anteriores. El marco teórico incluye una reconsideración del programa de
investigación comparando el diseño de a prueba, decisiones y conclusiones
con los de investigaciones ya publicadas.

(b) ¿Qué engloba? El marco teórico se trata de hipótesis, significancia de las


mismas, errores probables de las mismas, probabilidades, estadísticas, así
como otras conclusiones de problemas que tienen las mismas variables
explicativas.

(c) ¿Para qué sirve? La utilidad más tangible consiste en evitar plagios y
repeticiones de investigaciones. Potencian la distinción entre pensar y copiar;
diferencian fuentes confiables de no confiables; y otorgan rigurosidad al
proceso de investigación

Definición de conceptos, construcciones y variables


Una vez establecido para qué sirve el marco teórico en una investigación científica,
toca turno hacer énfasis en los objetos conceptuales. Por objetos conceptuales,
entenderemos “los conceptos, proposiciones y teorías independientemente de sus
presentaciones lingüísticas, que son objetos concretos (escritos o hablados).
Ejemplos: conjuntos, relaciones, funciones, hipótesis, teoremas, y concepciones de
todo tipo.” (Bunge, 2014, p. 53).

En este orden de ideas, un constructo u objeto conceptual es una creación mental,


aunque no un objeto mental o psíquico tal como una percepción, un recuerdo o una
invención, que se pueden distinguir en al menos cuatro distinciones básicas (Cfr.,
Bunge, 2014, p. 55):

(a) Conceptos. Son las unidades con que se construyen las proposiciones (son
los átomos conceptuales). Por ejemplo, en la proposición “Los números son
constructos”, los conceptos son: “los números” (o “el conjunto de todos los
números”), “son” (o “está incluido en”), y “constructos” (o “la categoría de todos
los constructos”).

6
(b) Proposiciones. Son los constructos que satisfacen algún cálculo
proposicional y que, por añadidura, pueden ser evaluados en lo que respecta
a su grado de verdad, aun cuando de hecho no se disponga aún de
procedimientos para efectuar tal evaluación en algunos casos.

(c) Contexto. Es un conjunto de proposiciones formadas por conceptos con


referentes comunes. Por ejemplo, el conjunto de las proposiciones referentes
a los perros ovejeros es un contexto.

(d) Teoría. Es un contexto cerrado respecto de las operaciones lógicas. En otras


palabras, una teoría es un conjunto de proposiciones enlazadas lógicamente
entre sí y que poseen referentes en común. Por ejemplo, la teoría de la
evolución por selección natural.

Las variables en la formulación de la hipótesis refieren a “las propiedades o


condiciones de los hechos que pueden adquirir diversos valores, es decir, cambiar o
variar, fenómeno susceptible de medirse” (López, 2014, p. 158). (Sobre variables, ver
3.3).

Definición operacional
La definición operacional, por su parte, “constituye el conjunto de procedimientos
que describe las actividades que un observador debe realizar para recibir las
impresiones sensoriales, las cuales indican la existencia de un concepto teórico en
mayor o menor grado. En otras palabras, especifica qué actividades u operaciones
deben realizarse para medir una variable e interpretar los datos obtenidos.”
(Hernández, 2014, p. 120).

Utilizando la hipótesis que ofrecimos en apartados anteriores, podemos ejemplificar a


qué nos referimos con definición operacional. Habíamos puesto de ejemplo que “La
angustia de los ciudadanos de las grandes metrópolis está determinado por las
características del sistema económico capitalista”. Siendo: (a) variable independiente
(causa): las características del funcionamiento del capitalismo; (b) variable

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dependiente (efecto): angustia de la ciudadanía; y (c) variables intervinientes:
idiosincrasia, rasgos de personalidad del individuo, etc.

En este caso, una definición operacional respecto a la variable independiente


(funcionamiento del capitalismo) sería el ingreso per cápita de cada ciudadano. El de
las variables intervinientes, por ejemplo, serán medidores de la angustia. Al respecto,
señala Hernández (Hernández, 2014, p. 120) que se disponen de varias definiciones
operacionales (o formas de operacionalizar) de una variable. En este sentido, señala
que “es posible medir la ansiedad de un individuo por medio de la observación directa
de los expertos, quienes juzgan el nivel de ansiedad de esa persona; con mediciones
fisiológicas de la actividad del sistema psicológico (presión sanguínea, respiraciones,
etc.) y con el análisis de las respuestas a un cuestionario de ansiedad”.

¿Pero qué pasa si existen varias opciones para definir operacionalmente una
variable? Siguiendo la exposición de Hernández (Hernández, 2014, p. 121)., en estos
casos el investigador “debe elegir la que proporcione mayor información sobre la
variable, capte mejor su esencia, se adecue más a su contexto y sea más precisa. O
bien, una mezcla de tales alternativas.” Algunos ejemplos de variables y definiciones
operacionales son (Hernández, 2014, pp. 120-121): Inteligencia emocional (EIT,
Emotional Intelligence Test, prueba con 70 reactivos); Personalidad (Pruebas
psicométricas, como las diferentes versiones del Inventario Multifacético de la
Personalidad Minnesota, MMPI); Abuso sexual infantil (Children’s Knowledge of
Abuse Questionnaire-Revised, CKAQ-R); Clima organizacional (Escala Clima-UNI
con 73 reactivos para medir moral, apoyo de la dirección, innovación, comunicación,
liderazgo, etcétera), entre otras.

8
Fuentes de consulta
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