Calidad de Vida en Centros de Discapacidad
Calidad de Vida en Centros de Discapacidad
centros de atención
a personas con discapacidad
intelectual
Documento marco
La calidad de vida de
las personas con
discapacidad intelectual
en los centros de la
Gerencia de
Servicios Sociales
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad
intelectual
Documento marco
La calidad de vida de
las personas con
discapacidad intelectual
en los centros de la
Gerencia de Servicios
Sociales
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ÍNDICE
PRESENTACIÓN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .9
INTRODUCCIÓN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .11
CAPÍTULO I. PASADO, PRESENTE Y FUTURO DE LOS CENTROS DE ATENCIÓN
A PERSONAS CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .13
1.1. DESCRIPCIÓN: QUÉ SON LOS CENTROS DE ATENCIÓN A PERSONAS CON DISCAPACIDAD
INTELECTUAL . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .15
1.2. HISTORIA Y EVOLUCIÓN DE LOS CAMP y CO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .17
1.3. CARACTERÍSTICAS Y TENDENCIAS DEL CONTEXTO ACTUAL . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .22
1.3.1. Tendencias de cambio detectadas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .23
1.3.2. Referencias normativas de la Junta de Castilla y León . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .26
2.3. RELATIVOS AL SISTEMA SOCIAL EN EL QUE SE PRESTAN APOYOS A LAS PERSONAS . . . . . . .50
2.3.1. Principio sistémico o ecológico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .50
2.3.2. La familia como apoyo natural . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .50
2.3.3. Enfoque comunitario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .51
2.3.4. La igualdad de oportunidades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .51
2.3.5. Diferencia entre vida privada y vida pública . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .52
BIBLIOGRAFÍA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .107
9
PRESENTACIÓN
La calidad de vida y el bienestar de las personas con discapacidad son los objetivos fundamentales
que nos planteamos en la atención que se presta en los centros.
En este camino de mejorar las condiciones de vida de aquellas personas privadas de la facultad de
poder hacerlo por sí mismas se viene trabajando desde hace tiempo, pero ahora se trata de dar un
salto cualitativo para producir un cambio significativo en la dinámica de funcionamiento de los
centros.
La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, consciente del compromiso adquirido de con-
seguir las cotas más altas de bienestar para las personas con discapacidad intelectual atendidas en
nuestros centros, ha impulsado un “Proyecto de calidad en los centros de atención a personas con
discapacidad intelectual”.
En este sentido y haciéndose eco de las nuevas tendencias, investigaciones y movimientos que se
estan produciendo tanto en España como en Europa, la Administración Autonómica ha decidido
afrontar el reto de modernidad a través del desarrollo de este proyecto de cambio, que pretende
proporcionar calidad de vida a los usuarios de los centros. El proyecto consta de una serie de fases
sucesivas, y la primera de ellas la constituye el documento que presentamos.
Convencidos de la importancia de empezar sentando unas bases sólidas y compartidas, pretende-
mos construir sobre ellas el modelo de atención a las personas con discapacidad, y ése es el senti-
do que tiene este Documento Marco: un instrumento que nos ayude a homogeneizar el trabajo, que
defina lo que entendemos por calidad de vida, el modelo de derechos, los principios y los valores
que configuran nuestras señas de identidad, que defina la misión y la visión hacia la que deben
caminar nuestros centros, que unifique nuestro trabajo dentro de la necesaria diferencia y especi-
ficidad de cada uno. Este Documento es un punto de referencia y un marco común donde se desa-
rrolla detalladamente el modelo de calidad de vida que queremos para todos nuestros centros y las
ideas que lo sustentan.
Este Documento Marco es fruto del trabajo de un importante grupo de directores y profesionales de
los centros y de la Gerencia de Servicios Sociales, con el asesoramiento del equipo externo, y reco-
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
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INTRODUCCIÓN
En los últimos veinticinco años la prestación de servicios y apoyos a las personas con discapacidad
ha evolucionado de forma muy positiva en nuestro país; partiendo de la consideración de las mis-
mas como ciudadanos de pleno derecho, se han conseguido importantes avances, como son, entre
otros, su participación e integración en la sociedad, la mejora del sistema de ayudas, la ampliación
de las oportunidades para acceder al mercado de trabajo, etc.
En este proceso de evolución favorable, entre los hitos que más han marcado y orientado los cam-
bios podemos destacar los siguientes: la Declaración de los Derechos Humanos de 1948, la
Declaración de los Derechos de las Personas con Discapacidad, la Clasificación de Deficiencias,
Discapacidades y Minusvalías (CIDDM, 1980) y la Clasificación Internacional del Funcionamiento y la
Salud (CIF, 2002), publicadas por la OMS; la nueva conceptualización sobre la discapacidad intelec-
tual aportada por la Asociación Americana para el Retraso Mental (AAMR, 1992, 2002); el refrendo
del Principio de Igualdad de Oportunidades, por los países de la Unión Europea (1996); la
Constitución Española (1978), la LISMI (1982) y en nuestra Comunidad, la Ley de Acción Social y
Servicios Sociales de 1988.
Todos estos importantes hitos tienen en común que han supuesto gran impulso a la defensa y al res-
peto de los derechos de las personas con discapacidad.
Inspirado en las anteriores referencias, este documento pretende expresar el compromiso de la Junta
de Castilla y León y de todos los profesionales que apoyan a las personas con discapacidad intelec-
tual que utilizan sus servicios, con la defensa de sus derechos como ciudadanos y la provisión de los
apoyos necesarios y de las oportunidades que les permitan tener una vida digna de ser vivida.
Este compromiso debe ser más significativo con aquellas personas que, debido a su discapacidad,
encuentran mayores dificultades para poder dirigir su vida, como sucede con algunas que viven en
los centros. Tener un marco y una dirección compartida es un requisito básico para impulsar los
cambios necesarios en la organización y en las prácticas profesionales, que contribuyan a que las
personas con discapacidad tengan una vida significativa, evitando así que se vean privadas del
control de su propia vida y se sientan como meros consumidores pasivos del cuidado que otros les
dispensan.
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
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Este documento pretende ser una guía que oriente el proceso de cambio hacia la mejora de la cali-
dad de vida de las personas con discapacidad intelectual, e indirectamente de sus familias; y va
dirigido a todas las personas que viven y trabajan, de forma directa o indirecta, en los centros de
atención a personas con discapacidad intelectual dependientes de la Gerencia de Servicios Sociales
de la Junta de Castilla y León.
Este documento ha sido presentado en una reunión en junio de 2004 a los responsables de la
Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, de la Gerencia de Servicios Sociales y de las
Gerencias Territoriales, los Directores Técnicos, Jefes de Servicio, Técnicos de la Gerencia de Servicios
Sociales y Directores de los Centros, como primer paso necesario en un proceso de despliegue en los
centros y Gerencias Territoriales, al objeto de darlo a conocer y establecer un cauce para que todas
las personas interesadas puedan participar en el debate, la reflexión y, en su caso, haciendo suge-
rencias o modificaciones al documento en la fase de borrador.
El documento que se presenta a continuación hace referencia en su primer capítulo al pasado, pre-
sente y futuro de los centros de atención a personas con discapacidad, con un pequeño recorrido
histórico por su evolución, destacando su núcleo de identidad. En los dos siguientes capítulos se
asienta el marco conceptual y se describe pormenorizadamente el modelo de calidad de vida como
orientador de la prestación de servicios, aportando textos que facilitan la comprensión de los con-
ceptos y principios expuestos. En el capítulo cuarto se describe un modelo de gestión de la calidad
(EFQM), al servicio de la calidad de vida y se exponen los principios de la gestión por procesos.
Posteriormente, se explica el proceso de implantación del proyecto en los centros (capítulo cinco),
y se finaliza el documento planteando las bases del sistema de evaluación. Asimismo, se aporta un
glosario de términos que ayuden a la comprensión del documento y una información bibliográfica
básica.
CAPÍTULO I
PASADO, PRESENTE Y
FUTURO DE LOS CENTROS
DE ATENCIÓN A PERSONAS
CON DISCAPACIDAD
INTELECTUAL
15
• Los Centros de Atención a Minusválidos Psíquicos (CAMP) 1 para personas con discapacidad
intelectual con grandes necesidades de apoyo que exigen tratamientos idóneos para su
habilitación personal y social, y que evitan, al mismo tiempo, una disminución de capaci-
dades, oportunidades y posibilidades para vivir dignamente.
• Los Centros Ocupacionales (CO) para personas con discapacidad intelectual que les dificul-
ta la integración, de forma temporal o permanente, en centro especial de empleo o en
empresa ordinaria; tienen doble objetivo: por un lado favorecer la integración socio-labo-
ral, intentando la promoción hacia el mundo del trabajo y, por otro, promover en las per-
sonas el mayor grado posible de vida autónoma, a través de la realización de programas
de habilidades manipulativas y prelaborales y de desarrollo personal y social.
Sin embargo, nos encontramos en un momento de cambio, transitando desde este modelo basado
en la idea de atención integral y en el de grado de discapacidad, y que ha generado los dos tipos
de centros existentes, hacia otro modelo organizativo que reconoce la necesidad de diferenciar la
vida residencial, de carácter privado, y la vida laboral/ocupacional, en la que las personas cumpli-
mos con nuestro deber de contribuir socialmente a través del desempeño de actividades que tienen
valor social o en la que nos preparamos para ello. Esta nueva organización generaría dos tipos de
unidades diferenciadas estructural, organizativa y funcionalmente, que son los centros residencia-
les y los centros de día.
1 La última definición normativa elaborada por el INSERSO sobre centros de atención a personas con discapacidad intelec-
tual puede consultarse en la Resolución de 26 de agosto de 1987, sobre el Estatuto Básico de Centros Residenciales.
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
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Este documento refleja el momento de transición aludido y, por esa razón, en su parte descriptiva
presenta el modelo organizativo que ha estado vigente hasta ahora, mientras que en lo que tiene de
diseño y marco para el futuro, se ha posicionado en la nueva orientación que se está fraguando en
los servicios.
DATOS DE IDENTIFICACIÓN
En la actualidad, la Gerencia cuenta con ocho centros; de ellos cinco son CAMP, dos son CAMP y CO
y uno es Centro Ocupacional.
CARACTERÍSTICAS DEMOGRÁFICAS
La Comunidad Autónoma de Castilla y León tiene una población de 2.480.369 habitantes, de los
cuales 18.181 presentan discapacidad intelectual, tal y como figura en el cuadro adjunto.
MODALIDAD DE ATENCIÓN
En estos centros son atendidas en la actualidad 997 personas, 748 de las cuales (el 75% del total)
están en CAMP y presentan retraso mental grave, profundo o moderado 5 asociado a otras minusva-
lías graves, en tanto que el 25% restante, es decir, 249, son personas con discapacidad moderada
usuarias de CO.
En cuanto al tipo de estancia, de las 748 personas atendidas en CAMP, 114 viven con su familia y, por
tanto, disfrutan solamente de estancia diurna; las 634 restantes utilizan el tipo de estancia comple-
ta, es decir, atención residencial y de día. En el cómputo de las plazas de residencia de CAMP se han
incluido 12 plazas de personas que están siendo atendidas en régimen de estancia temporal.
Igualmente, de las 249 personas atendidas en CO, 109 disfrutan de estancia completa, lo que repre-
senta el 44%; mientras 140 personas utilizan sólo estancia diurna, lo que representa el 56% del total
de personas usuarias de centro ocupacional.
SEGÚN TIPO DE ESTANCIA EN CO
Estancia
completa
44%
TOTAL DE USUARIOS CAMP Y CO
Estancia
CO diurna
25% 56%
CAMP
75%
Estancia completa
85%
para cubrir sus necesidades vitales (residencia, comida, cuidados) y adecuada habilitación perso-
nal y social que desarrolle el potencial evolutivo de la persona con minusvalía, con el fin de inten-
tar disminuir su dependencia y dotarla de mayor autonomía funcional en la medida de lo posible,
así como mejorar su relación con las personas y el entorno que las rodea.
Hasta la creación de los CAMP el objetivo principal que se planteó era básicamente asistencial, es
decir, “proporcionar la asistencia básica precisa para cubrir las necesidades de subsistencia y bie-
nestar de sus beneficiarios” 6.
Este objetivo fue ampliamente conseguido, y además cabe señalar que tanto en el caso de los CAMP
como de los CO, el trabajo realizado ha contribuido de forma significativa a dignificar la atención a
las personas con discapacidad, así como a aumentar la visibilidad de este colectivo de ciudadanos
en la sociedad.
A través del INSERSO se estableció un sistema nacional de servicios sociales y se empezó a superar la
mera asistencialidad o beneficencia, con programas de recuperación, rehabilitación e integración
social de las personas con discapacidad, dando lugar a una transición paulatina, de tal manera que
convivieron en el tiempo elementos de los dos modelos: asistencial y rehabilitador.
A esta transición contribuyó, fundamentalmente, la publicación en el año 1982 de la LISMI, Ley de
Integración Social de los Minusválidos.
Además, el estudio de necesidades, tanto para CAMP como para CO, realizado por el INSERSO,
basándose en modelos europeos, fundamentalmente el francés, sirvió para planificar estos centros
desde el modelo rehabilitador, a partir de la adaptación a la situación concreta de nuestro país.
Esta ley orientó de manera clara la actuación de todas las Administraciones respecto a las per-
sonas con minusvalía, desde la prevención hasta la rehabilitación, así como el sistema de pres-
taciones sociales y económicas.
Supuso gran avance en todos los sentidos, pues en lo que se refiere a la filosofía de los cen-
tros, aquí ya se opta claramente por un modelo rehabilitador, como superación de lo mera-
mente asistencial.
A continuación se aporta breve referencia histórica de cada uno de los centros actualmente en fun-
cionamiento en nuestra Comunidad. Lógicamente, se incluyen datos históricos anteriores a su con-
figuración como CAMP y CO, hecho que ocurre a partir del año 1982 con la publicación de la LISMI,
pero que son datos relevantes en la biografía de alguno de los centros.
El CAMP y CO “Ángel de la Guarda” de Soria se fundó en 1978, destinado a centro de educación espe-
cial dependiente del INAS, y se convirtió en CAMP y CO con el INSERSO. Este centro sufrió graves defi-
ciencias en la construcción, por lo que en enero del 2002 se procedió a su demolición total, trasla-
dando provisionalmente a los residentes del mismo a dos establecimientos de la localidad soriana
de Abejar. Se han iniciado las obras para la construcción de un centro nuevo.
El CAMP “Fuentes Blancas” de Burgos procede de una donación de la Diputación Provincial, que en
el Decreto 237 de 3 de octubre de 1974 figura así: “el inmueble donado será destinado a la construc-
ción de un Centro Asistencial para subnormales profundos”. En 1982 comienza su andadura como
Centro de Atención a Minusválidos Psíquicos con el nombre de “Fuentes Blancas”.
El CAMP “Nuestra Señora de la Calle” de Palencia ha desempeñado sucesivas funciones de carácter
social, como refugio hacia 1920 para colonias escolares de niños con enfermedades debilitantes e
intercambio con poblaciones norteñas de clima de playa, hospital de guerra para convalecientes,
sanatorio antituberculoso, hasta que en 1963, con el Auxilio Social pasa a ser Hogar para niños retra-
sados mentales. En 1965, con el INAS, es ya “Hogar-casa de Campo Ntra. Sra. de la Calle” como CEE,
y se convierte en CAMP con el INSERSO en 1990. Enclavado en el paraje “Monte el Viejo”, extenso
espacio de arboleda y monte bajo, cuenta con amplias zonas verdes ajardinadas. Como elementos
significativos dispone de centro de ocio y área ecológica con invernadero, estanque… y jaulones
para aves diversas que son atendidas por usuarios del centro.
El CAMP “La Salle” de Salamanca comenzó su andadura en septiembre de 1991 como centro del
INSERSO, y fue construido en una parcela de 6.718 m2, cedida por el Ayuntamiento de Salamanca y
situada en un barrio de la capital: “La Salle”, de donde ha tomado su nombre, por el que es popu-
larmente conocido. Se trata de un edificio de 2 plantas que cuenta con un jardín, rodeado de árbo-
les y presidido por un pino centenario, orgullo y seña de identidad del centro.
El CAMP “Pajarillos” de Valladolid es el último centro construido por el INSERSO; su entrada en fun-
cionamiento ha tenido lugar en 1997. Está construido en una sola planta, aplicando los criterios más
avanzados del momento sobre eliminación de barreras arquitectónicas. Se encuentra ubicado en el
barrio de “Pajarillos”, de donde adopta su nombre coloquial.
El Centro Regional “Virgen del Yermo” de Zamora es el único centro creado por la Junta de Castilla
y León, al que se unieron el resto de los CAMP al producirse las transferencias. También este centro
ha experimentado numerosos cambios en sus objetivos de atención, habiendo sido, sucesivamente,
“Dispensario antituberculoso”, “Instituto médico pedagógico”y “Hospital psiquiátrico infantil”,
hasta que en 1987, al hacerse cargo de él la Junta de Castilla y León, cambia su denominación por la
de Centro Regional de Minusválidos Severos y Profundos “Virgen del Yermo”, gestionándose desde
1997 por la Gerencia de Servicios Sociales y figurando en la actualidad como Centro Regional
“Virgen del Yermo”.
Por su parte los CO han tenido trayectoria paralela, si bien tienen sus peculiaridades y se concibie-
ron como un recurso para la atención a las personas con discapacidades al finalizar su período de
escolaridad obligatorio, por lo que desde el principio no tuvieron el marcado carácter asistencial
que caracterizó a los CAMP.
En nuestra Comunidad solo existe un centro ocupacional como tal: “El Cid”, de Burgos, que además
es pionero en la Comunidad Autónoma. Comenzó a prestar servicios el 17 de octubre de 1979.
Conceptuado entonces como un “centro de recuperación de minusválidos psíquicos” dependiente
del SEREM, fue evolucionando hasta convertirse en el centro ocupacional que es hoy. Las personas
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
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atendidas están integradas en actividades donde reciben los apoyos que necesitan de cara a su
integración laboral en unas ocasiones, o a su formación en tareas básicamente ocupacionales en
otras.
Los CAMP y CO “Ángel de la Guarda” en Soria y “Monte Mario” en Béjar participan de las caracterís-
ticas de los dos tipos de centro.
El CAMP y CO “Monte Mario” de Béjar entró en funcionamiento en 1985. Como hechos remotos que
originaron la existencia del centro hemos de mencionar a la “Junta de Padres de Hijos
Discapacitados” que promovieron su creación con la colaboración del Ayuntamiento de Béjar, y el
Ministerio de Trabajo. El centro está ubicado en las afueras de la ciudad de Béjar, en una zona
poblada de árboles y en un entorno de gran belleza paisajística.
Directamente ligados a esta evolución de los centros, encontramos cambios significativos en las
denominaciones, que cobra importancia especial en este tema. Así, en el año 1986, de acuerdo con
una recomendación del Defensor del Pueblo, se cambian los términos subnormal por persona con
minusvalía y subnormalidad por minusvalía, que posteriormente fueron sustituidos por deficiencia
mental, y más adelante por retraso mental para llegar en la actualidad a preferir utilizar la expre-
sión discapacidad intelectual.
Con las transferencias del INSERSO a la Junta de Castilla y León, a través del Real Decreto 906/1995,
de 2 de junio, se produce mayor proximidad a los ciudadanos, una gestión más adaptada a las
peculiaridades de la región, así como mayor participación de las familias en la vida del centro,
aspecto este ya tratado en el Estatuto Básico de Centros de 1986.
En esta misma época, el Defensor del Pueblo realiza un estudio sobre la “Atención Residencial a
Personas con Discapacidad y otros aspectos conexos”, lo que supuso realmente un punto de parti-
da, ya que en el estudio se hace un análisis de la situación de los centros seleccionados y se da una
serie de recomendaciones a las Comunidades Autónomas, haciendo hincapié en los siguientes
aspectos:
• Vigilancia de los derechos de los usuarios para ejercer su libertad, en relación con aspectos
tales como visitas, salidas, comunicación telefónica, postal, etc.
• Incremento de la participación de los usuarios que tengan menor grado de movilidad, en
las actividades de ocio y tiempo libre que se lleven a cabo fuera de los establecimientos.
• Establecer pautas para la utilización de las salas de aislamiento, que permitan salvaguar-
dar los derechos de los usuarios.
En el análisis que realiza el Defensor del Pueblo sobre las plantillas de los centros, se observa la
importancia concedida a la rehabilitación y aplicación de programas psicopedagógicos, sin haber
dado hasta ese momento pasos significativos hacia elementos innovadores del modelo calidad de
vida y de la tendencia hacia la intervención centrada en la persona. Éste es uno de los objetivos que
nos proponemos con este proyecto de gestión de calidad.
Pasado, presente y futuro de los centros de
atención a personas con discapacidad intelectual
21
Desde la asunción de las transferencias del INSERSO, en enero de 1996, la Administración Autonómica,
a través de la Gerencia de Servicios Sociales, ha impulsado la calidad de vida de las personas aten-
didas en los centros. Haciéndose eco de las tendencias, investigaciones y movimientos que se esta-
ban produciendo en ese momento en su entorno, tanto en España como en Europa, se inició una serie
de intervenciones en los centros que contaron con el apoyo de la Universidad de Salamanca.
Este proceso de intervención se realizó en dos fases:
En la primera fase se abordó un proceso de formación con los objetivos de promover la refle-
xión sobre las nuevas tendencias en la atención a las personas con discapacidad, facilitar un
lugar de encuentro entre los profesionales de los centros, así como actualizar sus conocimien-
tos técnicos necesarios para su tarea de prestar servicios de apoyo a las personas con discapa-
cidad.
En una segunda fase de este proceso de cambio se crearon cuatro grupos de trabajo en los
que participaron profesionales de los centros y servicios de la Gerencia de Servicios Sociales.
Estos grupos de trabajo han elaborado los siguientes manuales:
• Apoyo conductual positivo.
• Entrenamiento en habilidades sociales para personas con retraso mental.
Su elaboración se ha llevado a cabo desde 1997 hasta 2002 y ha producido importantes logros en
cuanto a homogeneización y criterios comunes de intervención. También han supuesto un punto de
referencia teórico y práctico para los profesionales, así como un avance en la mejora de los apoyos
a las personas. Cabe destacar en este proceso la implicación y el compromiso de los profesionales
que han participado en los grupos de trabajo.
Fruto de este interés y de la participación de los profesionales, se han ido introduciendo algunas
prácticas de calidad de vida en los centros, entre las que podemos citar: la organización de los cen-
tros en torno a la figura del profesional-tutor, la tendencia a la disminución del número de usua-
rios en las habitaciones, la preservación de la intimidad en duchas, servicios, etc., la decoración
personalizada, mayor facilidad en las posibilidades de elección, la oferta de menús para elegir y
respetar los propios gustos, la organización para garantizar las salidas de todos los usuarios del
centro para actividades de ocio con la máxima frecuencia posible, etc.
Durante este período, no podemos dejar de mencionar el cambio en la estructura orgánica de los
servicios centrales de la Gerencia de Servicios Sociales, que se refleja en el Decreto 166/2000 y que
contempla la creación de un nuevo Servicio de Calidad y Gestión de Centros al que se le encomien-
da “la ordenación, gestión y seguimiento de los recursos de todos los centros dedicados a la aten-
ción de esas personas, al objeto de conseguir un óptimo aprovechamiento de los mismos, que con-
tribuirá a mejorar la calidad asistencial de los centros adaptándolos a las necesidades actuales y
futuras”.
Familias
Las familias de las personas con discapacidad han desempeñado un papel activo desde hace más
de cuarenta años en la obtención de recursos y servicios para sus hijos, exigiendo la responsabili-
dad e implicación de los poderes públicos. Este esfuerzo ha conseguido importantes logros: incre-
mento de plazas, mejora de las infraestructuras, desarrollo de centros especiales de empleo, mayor
concienciación social, etc.
Después de pasar por una etapa de menor implicación, en parte atribuida a que las familias logran
sus metas iniciales de que se construya un sistema profesionalizado de servicios y de poder acceder
a él, hemos pasado a otra fase basada en el reconocimiento de que el primer y más importante
recurso con que contamos las personas es nuestra familia. Esta asunción ha desencadenado una
recuperación del papel de apoyo que éstas habían desempeñado históricamente y ha generado,
además, la aparición de nuevos roles de la familia que significan un considerable incremento del
poder legítimo que deben ejercer en la construcción del sistema de prestación de apoyos y servicios
para sus hijos.
Observamos una tendencia cada vez más consolidada en el contexto social, en la que convergen dos
movimientos que se refuerzan mutuamente: por una parte, la exigencia de las propias familias de
disponer de la posibilidad real de ejercitar su participación legítima en los distintos ámbitos que
afectan a la vida de sus hijos y a la suya propia y, por otra, desde las instituciones y otros agentes
sociales, el reconocimiento y exigencia a la familia del cumplimiento de las responsabilidades que
le corresponden.
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
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Desde las propias asociaciones de familiares de las personas con discapacidad, se está tomando
cada vez mayor conciencia de los roles que juegan las familias y se está trabajando activamente en
proveer y promover apoyos para que las familias puedan intervenir con competencia y satisfacción
en el logro de las siguientes metas:
• Proveer de apoyos especiales a sus hijos en un contexto familiar de calidad de vida
• Ser buen cliente de los servicios profesionales, participativo, exigente y responsable, cola-
borando activamente en la mejora de la calidad de los servicios.
• Ser buen agente social, participando como ciudadano en los procesos asociativos y comu-
nitarios que mejorarán las condiciones de vida del colectivo de personas con discapacidad
y de sus familias.
Desde la Junta de Castilla y León se está impulsando el papel y la consideración de las familias en el
apoyo a sus hijos con discapacidad, tal y como lo demuestran la reciente creación de la Consejería
de Familia e Igualdad de Oportunidades en nuestra Comunidad, la organización de foros y encuen-
tros de profesionales y familias, como los dos Congresos de Familias de personas con discapacidad
celebrados durante los últimos cuatro años, y los importantes procesos de trabajo conjunto abier-
tos con el movimiento asociativo de familias de personas con discapacidad.
Así mismo las políticas europeas y de otros organismos internacionales establecen como prioritario el
diálogo con las organizaciones no gubernamentales que representan a las personas con discapacidad.
No se puede hablar de un movimiento organizado en torno a la calidad de vida, aunque gran parte
del movimiento social a favor de las personas con discapacidad en nuestro contexto ha sido asumi-
do como misión esencial de sus organizaciones. Más bien, se debe considerar el concepto de cali-
Pasado, presente y futuro de los centros de
atención a personas con discapacidad intelectual
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dad de vida como un valor socialmente compartido, de carácter final y no instrumental, que está
mostrando gran efectividad en orientar la prestación de servicios a las personas en situación de des-
ventaja como consecuencia de una discapacidad.
Este movimiento de vida independiente, que no ha existido formalmente en España hasta la déca-
da de los 90, sí que ha visto reflejados sus planteamientos en la Constitución Española de 1978 y en
posteriores desarrollos legislativos, así como en muchas de las actuaciones del movimiento asocia-
tivo a favor de las personas con discapacidad.
En concreto, la Declaración de Madrid, elaborada y aprobada por más de 400 participantes en el
Congreso Europeo sobre Discapacidad de marzo de 2002, supone un alegato del modelo de Vida
Independiente, que expone en su Preámbulo:
• La discapacidad es una cuestión de derechos humanos.
• Las personas con discapacidad desean la igualdad de oportunidades.
• Las barreras sociales llevan a la exclusión social y la discriminación.
• La discriminación produce la no participación activa en la sociedad.
• Las personas con discapacidad forman un grupo diverso.
• La no discriminación más la acción positiva genera inclusión social.
Es este principio de calidad de vida -que se muestra como un derecho para cualquier persona-, el
que condiciona la nueva reorganización de los servicios hacia la que se está transitando en la
Gerencia de Servicios Sociales, y que lleva a reconvertir los CAMP y los CO, por una parte, en Centros
Residenciales, con independencia de su tamaño, necesarios para la vida privada de las personas y,
por otra, en centros de día, adecuados para la realización de actividades que contribuyen al inte-
rés común tanto del propio centro como del entorno en el que desarrolla su actividad.
1.4.1. MISIÓN
La misión es el compromiso adquirido por la organización con su entorno. Es la razón de ser de la
organización, lo que le da sentido. Es el por qué y para qué de su acción cotidiana.
La misión de la organización debe servir para orientar con claridad todas las acciones del momen-
to presente, para lo cual requiere indicar los siguientes parámetros:
qué hacemos.
para quién lo hacemos.
para qué, con qué propósito lo hacemos.
En este documento se ha formulado una misión genérica que sirve para todos los centros y una
misión específica para cada tipo de servicio en el nuevo modelo organizativo hacia el que se está
transitando, como se ha indicado anteriormente. Ha sido elaborada por un equipo de profesionales
con responsabilidad en los centros –directores y responsables de área asistencial/residencial–, en
las Gerencias Territoriales –jefes de área– y de los servicios centrales de la Gerencia de Servicios
Sociales de la Junta de Castilla y León.
En las personas
• Mejorar su calidad de vida global.
• Aumentar el grado de autodeterminación.
• Incrementar su grado de satisfacción.
• Participar en su proceso de planificación individual.
En las familias
• Aumentar su satisfacción con la prestación del servicio.
• Potenciar su tarea como agentes naturales de apoyo a la persona.
• Incrementar la competencia de la familia para su implicación y participación en los proce-
sos del centro.
En los centros
• Avanzar hacia un funcionamiento de los centros orientado por el modelo de calidad de vida.
• Favorecer el compromiso e implicación de los profesionales y la percepción de que su
esfuerzo tiene pleno sentido.
• Desarrollar Planes Anuales de Mejora.
• Implantar un sistema de Planificación Centrada en la Persona que se sustente en un profe-
sional-tutor.
• Asegurar canales de información y participación a la familia.
• Optimizar la relación coste/beneficio.
• Favorecer la interrelación del centro con su entorno y su apertura a la comunidad.
El presente capítulo pretende poner de manifiesto las bases o los cimientos conceptuales sobre los
que se construirá el documento de orientación técnica para los centros de atención a personas con
discapacidad de la Junta de Castilla y León.
En la selección de dichas bases se ha pretendido incorporar las tendencias más actuales en materia
de discapacidad y que se considera que han sido suficientemente validadas y consensuadas por la
comunidad internacional de expertos ideólogos, filósofos, políticos, científicos, técnicos y presta-
dores de servicios, de forma que las orientaciones y prácticas que emanen del presente documento
tengan dos garantías: por una parte validez social y, por otra, una cierta dimensión de futuro a
medio plazo que posibilite, a los profesionales de todos los centros, el entrar a formar parte del pro-
ceso colectivo de desarrollo de mejores prácticas basadas en modelos de intervención aplicados y
evaluados, con el objetivo de contribuir a generar permanentemente la mejora continua en la aten-
ción a las personas con discapacidad.
Algunos de los principios y modelos propuestos han sido, además, refrendados por la acción nor-
mativa de la Administración Pública, tanto la europea y española como la regional de Castilla León.
Estos principios por ejemplo, el modelo de derechos o el principio de igualdad de oportunidades
tienen, por tanto, para las entidades públicas, un carácter especial de obligatoriedad y compromi-
so. Forman parte de ese “cinturón de seguridad” que los poderes públicos tienen la obligación de
proporcionar a todos los ciudadanos sin excepción. Apostando por la igualdad de derechos y la
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
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igualdad de oportunidades hacemos una apuesta a favor de todo el colectivo, al objeto de que
nadie quede excluido. Los derechos y las oportunidades deben ser iguales para todos.
Por otra parte, la aplicación de los modelos de prestación de servicios basados en la calidad de vida,
en los derechos y en los apoyos, propuestos en este documento, tienen carácter de proceso y de
logro individual. Es decir, la calidad de vida, el ejercicio de los derechos y los apoyos son diferen-
tes para cada una de las personas, aunque estén interpretados por paradigma común. Estas metas,
tanto las finales de calidad de vida y derechos, como las instrumentales o apoyos, no tienen carác-
ter de seguridad ni anclaje sino que, más bien, son el motor del desarrollo personal, de nuestra
construcción como personas.
Para entender este capítulo es necesario detenerse en la idea de qué es un modelo y qué es un prin -
cipio, y su papel como guía de la acción humana.
(De Gimeno Sacristán, J.: Teoría de la enseñanza y desarrollo del currículo. Anaya/2, Madrid, 1981.
Uno de los componentes esenciales de los modelos son los principios inspiradores en los que se
basan. Es decir, lo que diferencia a unos modelos de otros, entre otras cosas, es el conjunto de prin-
cipios en los que se sustenta cada uno de ellos. En el ámbito de la acción social, los principios son
declaraciones o afirmaciones derivadas de las grandes opciones filosóficas sobre el hombre, la
sociedad y la cultura, así como las posibles interacciones entre todos estos elementos. Son opciones
de valor sobre el modelo de hombre y el modelo de sociedad que se quiere lograr concretados en
dimensiones específicas. Los principios tienen cierto carácter utópico (o utopizante, en palabras de
Gimeno Sacristán), aunque deben ser factibles.
Los principios y modelos que van a ser las referencias de este documento se organizan en torno a la
siguiente clasificación:
Relativos a la prestación de apoyos a la persona con discapacidad intelectual:
• Modelo de derechos.
• Calidad de vida.
Con qué avanzamos. Marco conceptual para la
prestación de apoyos a las personas en los centros
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• Personalización.
• Individualización.
• Modelo de apoyos y contexto.
• Principio de autonomía.
A la hora de abordar la cuestión de los derechos de las personas con discapacidad en un documen-
to de este tipo, no es nuestra intención hacer un catálogo exhaustivo de los mismos, incluyendo
aquellas medidas de protección que les incumben, asumiendo que estas son cuestiones más propias
de tratados jurídicos que de las intenciones que aquí tenemos. No obstante, es imprescindible tener
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
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visión somera de esta cuestión, sin perseguir más propósito que recordar aquí asuntos que son de
común conocimiento entre los profesionales de la Administración pública.
Y es que cualquier definición de ciudadano que busquemos debe sin duda dejar entrever que se
llama así a las personas que tienen la posibilidad de ejercer derechos, y el verdadero alcance de su
significado se entiende cuando se contrapone a su antónimo, siervo; así, el ciudadano es un ser
activo que decide sobre su propia vida y la sociedad que conforma, mientras que el siervo es un ser
pasivo, cuya vida no tiene más significado que en relación a los intereses de otros.
Estas ideas presentes en las revoluciones liberales y que son el basamento sobre el que se sustentan
las democracias occidentales actuales, tienen su importancia en cuanto nos recuerdan la imposibi-
lidad de discriminar a los individuos en relación con sus circunstancias personales, en cuanto por
ello se asumen declaraciones de derechos y se dota a los individuos y a las sociedades de mecanis-
mos suficientes de protección que aseguren que su dignidad se encuentre salvaguardada de ata-
ques externos.
“Para el amparo de las personas, de las haciendas, del pensamiento y por esto hasta de la
dignidad moral de los hombres están formadas las constituciones e instituidas las sociedades.”
Lo que distingue a una sociedad (institución, centro…) es el respeto que asigna a la dignidad y
libertad humanas. El desarrollo del ser humano es un proceso de realce de sus capacidades, para
ampliar las opciones y oportunidades, de manera que cada persona pueda vivir una vida de respe-
to y valor.
No se trata pues, de determinar unos derechos diferentes para las personas atendidas en nuestros
centros sino recordar que tenemos la obligación de remover los obstáculos (léase prestar los apo-
yos) que impidan que puedan tener una vida digna.
En este sentido El Defensor del Pueblo en el estudio sobre la atención residencial a personas con dis-
capacidad, realizado en 1996,tal y como se explica en el capítulo 1, da una serie de recomendacio-
nes para garantizar que se respeten los derechos de las personas atendidas en los centros, que se
resumen a continuación:
• Recomienda que se impartan las instrucciones oportunas para:
1. Suprimir la práctica que pudiera existir en estos centros, consistente en admitir que los
padres o tutores puedan prohibir las salidas de los residentes, así como en su caso,
impedir o restringir las visitas que puedan recibir, dado que las referidas limitaciones
requieren la intervención judicial.
2. Recordar a estos centros que toda restricción o intervención en las comunicaciones tele-
fónicas y postales de los residentes deberán ser autorizadas por el juez competente.
3. Establecer pautas para la utilización de las salas de aislamiento, que permitan salva-
guardar los derechos de los usuarios.
La realidad es compleja y está llena de paradojas. Como una patética revelación, el hombre
descubre su soledad.. Nace con necesidades urgentes y proliferantes, pero sin manual de ins -
trucciones para vivir. En todas las sociedades surgen los mismos problemas y las mismas aspi-
raciones. La búsqueda de la justicia –esa reformulación social de la felicidad– es una historia
agitada, llena de luces y sombras, en la que todos podemos reconocernos, puesto que es la
historia de nuestra humanización. Somos una especie que no acaba de encontrar su lugar bajo
el sol. En pleno renacimiento, Pico della Mirandola hace que Dios le diga al hombre: “Ni celes-
te ni terrestre, ni mortal ni inmortal, así te hemos creado para que puedas ser tu propio crea-
dor y constructor. A ti solo te hemos dado la libertad de crecer y desarrollarte según tu pro-
pia voluntad.”
2.1.3. PERSONALIZACIÓN
Este principio de personalización se basa en la idea de que la consideración de persona es lo que
debe marcar los objetivos, los resultados y los medios utilizados en la prestación de apoyos a la per-
sona con discapacidad intelectual. Significa un cambio importante en la consideración histórica de
los servicios sociales que convirtieron la discapacidad -del tipo que fuera- en la condición domi-
nante y casi exclusiva de las personas que tenían este problema.
Por la importancia que este principio ha adquirido en el enfoque de prestación de apoyos basado
en la calidad de vida, será abordado y desarrollado más adelante en el capítulo.
2.1.4. INDIVIDUALIZACIÓN
El principio de individualización afirma la idea de que los apoyos son específicos para cada perso-
na, rechazando las prácticas de prestación colectiva en el sentido de “lo mismo para todos”. El con-
cepto de calidad de vida y el modelo de derechos nos han ayudado a resaltar la subjetividad de las
personas, el aspecto único e irrepetible de las mismas. Cada persona es un mundo en sí misma y,
por tanto, la prestación de apoyos se convierte en un proceso individualizado, o de individualiza-
ción permanente, en el que la persona alcanza y mejora su “propio funcionamiento”, elegido desde
su “propio proyecto vital”.
“Todas las personas son como el resto de las personas, como algunas personas y como
ninguna persona.”
Speight
Los apoyos a cada persona sólo son válidos si existe un “reconocimiento del otro”, de sus gustos, de
sus sueños, de su dolor, de sus intereses… y ese “otro” percibe además que sus gustos, sus sueños…
obtienen adecuado respeto.
El modelo de apoyos se desarrolla a partir del cambio paradigmático que significó la definición de
retraso mental propuesta por la Asociación Americana para el Retraso Mental (AAMR) en el año 1992.
Aunque ésta ha sido revisada en el año 2002, vamos a presentar la versión 92 por su carácter senci-
llo y claro, así como por su innovación conceptual en relación a la historia anterior del concepto de
retraso mental.
Con qué avanzamos. Marco conceptual para la
prestación de apoyos a las personas en los centros
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INTERACCIÓN
CAPACIDADES ENTORNO
PERSONA
FUNCIONAMIENTO
Según esta definición, el retraso mental no se considera un rasgo absoluto del individuo, sino una
expresión de la interacción entre la persona con un funcionamiento intelectual limitado y el entor-
no. La tarea esencial no va a ser diagnosticar y clasificar a los individuos con retraso mental y con
esa información determinar los tratamientos y servicios que necesitan, sino realizar una evaluación
multidimensional e individualizada, en relación a los diferentes contextos en los que se desenvuel-
ve la persona, con el objetivo de determinar los apoyos y servicios que necesita para mejorar su fun-
cionamiento y su calidad de vida. Los componentes que, según la AAMR en la versión del año 92,
hay que tener en cuenta a la hora de determinar los apoyos y servicios de cada persona se aprecian
en el esquema que se presenta a continuación.
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
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RESULTADOS DESEADOS
• Incrementar el nivel de habilidades adaptativas / capacidades funcionales.
• Maximizar las metas de habilitación relacionadas con la salud, el bienestar físico y psicológico.
• Potenciar entornos que posibiliten la presencia y participación en la comunidad, la elección, la
competencia y el respeto.
• Contribuir al desarrollo personal, social y emocional.
•∑ Fortalecer la autoestima y el sentimiento de valía personal.
• Ofrecer oportunidades para hacer contribuciones.
(Modificado de Luckasson cols, 1992)
LOS APOYOS
Consisten en los recursos y estrategias que promueven los intereses y “las causas” de las perso-
nas con o sin discapacidades; que las capacitan para acceder a recursos, información y relacio-
nes en entornos de trabajo y de vida integrados; y que incrementan su interdependencia / inde-
pendencia, productividad, integración en la comunidad y satisfacción.
Tomado de Luckasson y otros, 1992
Con qué avanzamos. Marco conceptual para la
prestación de apoyos a las personas en los centros
41
La AAMR, en el año 2002 8, publicó nueva revisión de la anterior definición. Esta revisión no supo-
ne un cambio sustancial en relación a la del año 92, pero sí aporta matices y precisiones
que ayudan a los profesionales en la prestación de apoyos. Las definiciones revisadas son las
siguientes:
Los apoyos son... recursos y estrategias que persiguen promover el desarrollo, educación, inte-
reses y bienestar personal de alguien y que favorecen el funcionamiento individual. Los servi-
cios son un tipo de apoyo proporcionado por profesionales y agencias.
8 La AAMR no ha revisado el término de retraso mental, aunque en España sí se ha hecho, escogiéndose el de discapaci-
dad intelectual.
Proyecto de calidad en los
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III. PARTICIPACIÓN,
I. APTITUDES APOYOS APOYOS INTERACCIÓN Y
INTELECTUALES DESENVOLVIMIENTO SOCIAL
APOYOS
“No hay que confundir dependencia con falta de autonomía. Yo puedo necesitar de ayuda
para realizar las actividades más básicas de la vida ordinaria, pero puedo conservar mi capa-
cidad de decisión sobre las mismas. Puedo necesitar ayuda, pero, a la vez, tener deseos y
soñar con lo que a mí me gustaría ser en el lugar y en el tiempo donde resido, donde estoy.
En mi opinión, las residencias no son ni buenas ni malas. Son nocivas en el momento en que
no haya otra alternativa. Si yo no tengo más remedio que vivir en una institución, este hecho
es un ataque tremendo a mi dignidad. Personalmente, en las condiciones actuales, dudo que
una persona con discapacidad severa pueda ser dueña de su vida en una institución, pero
podría ser que durante un periodo pudiera decidir compensar esa situación con beneficios
de otra naturaleza. Creo que hay una fiebre tremenda por construir residencias y quizás
habría que pararse a reflexionar sobre sus fines”.
Ambos aspectos de la reflexión ética son necesarios para orientar las prácticas profesionales en el
marco de la calidad de vida y el modelo de derechos.
2.2.2. PROFESIONALIZACIÓN
“…que el bien aumente en el mundo depende en parte de actos no históricos; y que ni a
vosotros ni a mí nos haya ido tan mal en la vida como podría habernos ido se debe, en buena
parte, a todas las personas que vivieron con lealtad una vida anónima y descansan en tum-
bas que nadie visita.”
GEORGE ELIOT (Middlemarch)
“…saber mirar no es fácil, pero existe una pedagogía de la mirada… Exige atención y sabidu-
ría. Si no sabes lo que hay que mirar resulta difícil descubrir algo. Nuestras observaciones son
siempre selectivas y presuponen algo así como un criterio de búsqueda y selección. Necesitamos
buscar para encontrar… Cuando se tiene la sabiduría de mirar, la realidad se llena de bellos
espectáculos. Van Gogh le escribía a su hermano Théo: encuentra bello todo lo que puedas, la
mayoría no encuentra nada lo suficientemente bello.”
J. A. Marina: “Hablemos de la vida”
Un técnico se caracteriza por tener toda una batería de soluciones aplicables a situaciones prede-
terminadas. En esto consiste su saber y su valía. Proporciona la seguridad y certeza que da el “saber
científico”, pero no sabe actuar en las situaciones no predeterminadas, ni comprende “el caso”.
Continúa
Con qué avanzamos. Marco conceptual para la
prestación de apoyos a las personas en los centros
45
Continúa
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
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Autoridades de 1726 se acentúa el contenido cortés y devoto del término: Atender significa cui-
dar, poner todo el estudio y desvelo en mirar o entender lo que a sí o a otro conviene. Vale así
mismo mirar con agrado, con estimación y justificación a uno, haciendo aprecio de sus méritos
y prendas.
El lenguaje nos dice también que la atención está regida por dos grupos de verbos, de dirección
opuesta. La atención se da, se presta, se concede, se aplica, o bien, es atraída, llamada, cauti-
vada. La actitud cuidadosa, pues, es suscitada por la situación o decidida por el sujeto. Las cosas
me llaman, o yo me entrego, o ambas cosas.
Es fácil ver que la lengua relaciona la atención con la afectividad. Antes subrayé la palabra
estudio, que originariamente significaba un tipo de amor. Cuando algo atrae mi atención apa-
rece dotado de un valor, pues son sus méritos y prendas los que despiertan mi interés. Ocurre
que en el campo afectivo se distingue con dificultad lo que pertenece al sujeto y lo que corres-
ponde al objeto. La palabra interés, estrechamente relacionada con la atención, y sometida
también a dos grupos de verbos de dirección contraria, enuncia en forma léxica un problema
filosófico: el de la objetividad de los valores. Interés significa el provecho o utilidad que se saca
o espera de alguna cosa que se hace, el lucro o ganancia, y muchas veces se toma por el valor
mismo y el precio que merece una cosa, dice el Diccionario de Autoridades. Pero si esto es así,
¿qué es o qué ocurre cuando pongo interés en algo? Según el lenguaje no cabe ninguna duda:
el sujeto pone en una cosa el provecho o utilidad que sacará de esa misma cosa. Sorprendente.
La realidad no es por sí misma interesante, sino que alcanza esa aristocracia del valor al con-
cederle yo mi interés. Saco de ella lo que pongo. El lenguaje se ha vuelto tan poético como
Neruda cuando dice: Como todas las cosas están llenas de mi alma, emerges de las cosas llena
del alma mía.”
La atención directa consiste en la prestación de apoyos generales y directos a las personas median-
te la intervención de profesionales especializados en esa actividad. Apoyos generales significa que
son polivalentes y en todas las áreas de vida que la persona necesite, y directos significa que son
los que la persona necesita en primera instancia y de forma inmediata para lograr los funciona-
mientos más básicos de la vida.
La atención directa, como actividad profesional, se realiza en un ámbito comprendido entre los
siguientes extremos:
• Desde hacer por la persona lo que ésta no puede hacer por sí sola cuando el apoyo es
imprescindible para su funcionamiento vital, en cualquiera de las áreas de la vida: vida
personal, vida en el hogar, vida en la comunidad, vida social, ocio, ocupación y/o trabajo.
Consiste en ser los brazos, las manos, los ojos, la inteligencia... de la persona, interpretan-
do sus necesidades, deseos y emociones.
• Hasta intentar que la persona haga por sí misma lo que no hace en el momento actual, es
decir, capacitar, habilitar o enseñar, en definitiva, ayudarlo a ser más autónoma.
Con qué avanzamos. Marco conceptual para la
prestación de apoyos a las personas en los centros
47
Como ya hemos dicho, los procesos de atención directa son el núcleo del modelo de apoyos. Son
procesos basados en una relación de persona a persona entre el profesional de atención directa y la
persona con discapacidad. Por tanto, tienen por propia naturaleza, carácter fundamentalmente
interactivo, por ejemplo, darle de comer, hablar con él, acompañarlo a buscar la ropa, supervisar
la realización de la tarea ocupacional o ayudarlo a marcar el teléfono para hablar con su casa. Sin
embargo, en algunos casos se requiere que el apoyo se realice mediante otro tipo acciones no direc-
tas, por ejemplo: ir a buscar ropa por él, preparar el material ocupacional en su lugar o hacer una
gestión con la familia o con otros profesionales sin su concurso.
Como decimos, la atención directa se configura y cobra verdadero sentido en el proceso de interac-
ción personal. Toda atención, toda ayuda, requiere unos conocimientos, unas técnicas, un entrena-
miento… pero exige sobre todo, y principalmente en el caso de las personas más gravemente afec-
tadas, habilidades y un esfuerzo de concienciación adicional para cubrir demandas, entender…,
descifrar preferencias, respetar ritmos, anticipar acciones y consecuencias, preguntar por necesida-
des, crear oportunidades de desarrollo personal, “inventar alternativas”, posibilitar elecciones.
Además, descifrar y entender sus deseos es ayudarle a ser más libre. Sólo así otorgamos el status de
personas a quien atendemos; de otra manera, la atención directa se convierte en un proceso mecá-
nico… que cosifica a las personas atendidas y deshumaniza a ambos integrantes de la interacción.
Por tanto, la función de los procesos de atención directa es una mezcla entre cuidar, enseñar, edu-
car, guiar, actuar de intérprete, crear oportunidades… Gracias a estas acciones profesionales se
posibilita el mantenimiento, mejora y desarrollo de funcionamientos valiosos para la persona y que
reflejan, directamente, su calidad de vida.
Todos los procesos de atención directa, independientemente de su contenido, es decir, indepen-
dientemente del área de la vida o del funcionamiento al que se refieran (ayudar a comer, a elegir,
a desplazarse, a gestionar el presupuesto o a encontrar empleo) tienen una serie de características
comunes que determinan la calidad del proceso de interacción y apoyo. Para identificar esas carac-
terísticas hemos desarrollado una idea recogida de la obra ya mencionada de J. A. Marina, en el
capítulo dedicado a la actividad atenta. La idea sugiere que atención e inteligencia podrían ser pro-
cesos identificables:
“...al menos podré decir que la atención es la capacidad de dirigir la corriente de mi con-
ciencia. Pero a eso lo he llamado inteligencia, de modo que estoy convirtiendo la atención en
un seudónimo. De hecho, Spearman 9, identificó la atención con la inteligencia…”
Basándonos en esta idea hemos buscado las características de los procesos inteligentes y hemos
aplicado las mismas al proceso de atención directa, así como deducido implicaciones profesionales
y organizativas:
Conocimiento: la persona que presta la ayuda • Implica el desarrollo de procesos de trabajo en equipo, de
directa debe disponer de información y forma que se integren todos los saberes y experiencias en
manejarla, lo cual se convierte en imprescin- un único proceso de conocer y comprender a la persona.
dible en los casos (son los más habituales) en • Formación individual.
que un usuario es atendido por varias perso- • Conocimiento actualizado de los modelos de calidad de
nas diferentes. Significa, también, conoci- vida, modelo de apoyos, etc.
miento sobre el “saber hacer” propio de la
atención directa (modelos, metodologías, • Sistemas de transmisión de información.
tecnología, etc). • Procesos de aprendizaje organizativo.
Capacidad de aprender: significa la capacidad • Implica crear condiciones para que se produzca aprendizaje en
de desarrollar nuevas visiones de la realidad, la organización y en cada uno de sus miembros y equipos:
ser capaz de modificar creencias, analizar 1. Desarrollando equipos de mejora.
experiencias, generar nuevos conocimientos y
2. Implantando la cultura de la autoevaluación.
nuevas prácticas; en definitiva, capacidad de
interactuar permanentemente con las personas 3. Apostando por los sistemas de participación para el
mejorándolas y mejorándose. debate público de las cuestiones relevantes.
Nuestro sistema de prestación de servicios considera a la familia como el sistema de apoyo más
importante para la persona y, por esa razón, adquiere la obligación de trabajar para que la familia
pueda cumplir adecuadamente ese rol y para que siga siendo un contexto humano, cálido y saluda-
ble. Este rol es insustituible. Ningún sistema profesional, por excelente que sea, puede aportar los
valores que aporta la familia a la vida de cada persona. El paradigma de apoyos, de la misma forma
Con qué avanzamos. Marco conceptual para la
prestación de apoyos a las personas en los centros
51
que devuelve el poder a las personas, refuerza, así mismo, el poder de las familias. Las familias, como
las personas, son todas únicas y diferentes y necesitan apoyos y servicios de tipo individualizado.
La frase de Dickens elegida para abrir este apartado pretende ilustrar la profunda convicción, fir-
memente asentada y compartida en nuestra comunidad y en toda la sociedad occidental, consis-
tente en diferenciar los ámbitos de vida públicos de los privados.
En los primeros, en los que se trata de contribuir al bien común, al mantenimiento de lo comunita-
rio, prima un funcionamiento de la persona determinado por el desempeño de roles sociales, y por
ello la autodeterminación y la libertad individual están limitados por los intereses comunes. En los
segundos, la persona deja de ser un rol social y pasa a ser ella misma. Aquí prima lo individual, lo
íntimo, lo privado. Sólo las reglas de juego de la convivencia en grupo ponen límites, y, aun así, la
primera regla de juego para el ámbito privado es que se posibilite un espacio fuera de la propia
convivencia en grupo. Como ya se ha indicado, las sociedades occidentales están organizadas en
torno a la diferenciación entre lo comunitario y lo individual, lo público y lo privado, lo íntimo y lo
compartido, y esto condiciona la nueva reorganización de los servicios hacia la que se está transi-
tando en la Gerencia de Servicios Sociales.
CAPÍTULO III
EL MODELO DE CALIDAD DE
VIDA COMO ORIENTADOR
DE LA PRESTACIÓN DE
SERVICIOS A PERSONAS
CON DISCAPACIDAD
55
La decisión de utilizar el concepto de calidad de vida como guía para los servicios se produce como
consecuencia de evaluar los resultados de la prestación de servicios a través de la aplicación de los
modelos dominantes a lo largo del siglo pasado. Nos referimos al modelo asistencial (también lla-
mado modelo médico) y al modelo rehabilitador (también llamado psicopedagógico).
En el momento actual, analizando el panorama general de la prestación de servicios a las personas
con discapacidad intelectual en España, se puede apreciar que conviven los tres modelos, existien-
do, sin embargo, gran variabilidad de niveles de desarrollo de implantación. Aunque el modelo de
calidad de vida se considera un modelo integrador de los anteriores, es decir, que incorpora los
logros aportados por el modelo asistencial y el rehabilitador interpretando dichos logros desde la
subjetividad y el proyecto vital de las personas con discapacidad, vamos a presentar un resumen
esquemático de la visión aportada por cada modelo y del valor que confieren a cada una de las
variables identificadas.
Continúa
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
56
las políticas y acciones sociales o sanitarias, fenómeno que ha complicado aún más la estabilidad
en la definición y comprensión del significado de calidad de vida. Aun así necesitamos realizar una
aproximación al concepto que permita la comunicación. Se aportan, a continuación, algunas defi-
niciones que por su sencillez, actualidad y autoridad de quien las propone pueden servirnos como
base para construir un modelo mental compartido de calidad de vida.
La calidad de vida puede definirse como la percepción personal de un individuo de su situación en
la vida, dentro del contexto cultural y de valores en que vive y en relación con sus objetivos, expec-
tativas, valores e intereses (OMS, 1994).
La calidad de vida refleja las condiciones deseadas por una persona en relación a su vida en el hogar
y en la comunidad, en el trabajo (o escuela en el caso de los niños), y la salud y el bienestar. Como
tal, la calidad de vida es un fenómeno subjetivo basado en la percepción que tiene una persona de
varios aspectos de las experiencias de su vida, incluyendo las características personales, las condi-
ciones subjetivas de vida y las percepciones de otras personas significativas. Así, el aspecto central
del estudio de la calidad de vida percibida de una persona incluye la relación entre fenómenos
objetivos y subjetivos (Schalock, 1995).
Resumen de las diferentes concepciones de la Calidad de Vida elaboradas en las últimas décadas
D. Felce y J. Perry, 1995).
(D
• Este modelo otorga al individuo la capacidad para sopesar cómo se combinan las evalua-
ciones objetivas y subjetivas en los diferentes dominios de vida, con lo que es él mismo el
que determina la importancia de los diferentes aspectos.
El modelo propuesto transita entre la tercera y la cuarta concepción del cuadro anterior, como vere-
mos más adelante en el apartado de dimensiones de la calidad de vida.
MODELO DE CIUDADANÍA
• La comunidad es el contexto que nos hace humanos, que posibilita el pleno desarro -
llo humano.
• Necesitamos, por tanto, comunidades inclusivas, en las que quepamos todos.
• Implica disponer de recursos de apoyo para todos los ciudadanos.
• El modelo de ciudadanía devuelve el poder al ciudadano: a las personas y a las familias.
• Convierte a los ciudadanos en agentes sociales activos, participativos y responsables.
• Se basa en la consideración del ciudadano como “sujeto de derechos”.
• Se experimenta calidad de vida cuando se tienen iguales oportunidades que otros ciuda-
danos para conseguir las metas que uno mismo, como persona, considera valiosas.
• La calidad de vida implica aumentar el poder de las personas de forma que puedan parti-
cipar en las decisiones que afectan a su vida.
• No hay calidad de vida sin garantía de derechos.
El modelo de calidad de vida como orientador de la
prestación de servicios a personas con discapacidad
59
Los seres racionales llámanse personas porque su naturaleza les distingue ya como fines en sí
mismos, esto es, como algo que no puede ser usado meramente como medio, y, por tanto, limi-
ta en ese sentido todo capricho (y es un objeto de respeto). Éstos no son, pues, meros fines sub-
jetivos, cuya existencia, como efecto de nuestra acción, tiene un valor para nosotros, sino que
son fines objetivos, esto es, cosas cuya existencia es en sí misma un fin, y un fin tal, que en su
lugar no puede ponerse ningún otro fin para el cual debieran ellos servir de medios, porque sin
esto no hubiera posibilidad de hallar en parte alguna nada con valor absoluto; mas si todo valor
fuere condicionado y, por tanto, contingente, no podría encontrarse para la razón ningún prin-
cipio práctico supremo.
I. Kant: Fundamentación de la metafísica de las costumbres
• Anhelo de vida buena o vida realizada, con y para los otros, en instituciones justas.
• Estima de sí.
• Estima de los otros: solicitud y reciprocidad.
Paul Ricoeur
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
60
Llamamos desarrollo humano o desarrollo personal al proceso nunca concluido de hacerse persona,
que se construye en interacción con los otros. Los requisitos de un buen proceso de desarrollo
humano, según el Informe sobre Desarrollo Humano 2000, del Programa de las Naciones Unidas para
el Desarrollo (PNUD), son:
• Garantía de los derechos humanos.
• Vivir una vida larga y saludable.
• Tener conocimiento y acceso a recursos.
• Participación, seguridad y sostenibilidad.
• Poder ser creativo, productivo, gozar de respeto y pertenecer a una comunidad.
La aplicación del modelo de calidad de vida de Schalock ha conducido a una consideración diferen-
te que se expresa en el siguiente esquema:
El modelo de calidad de vida como orientador de la
prestación de servicios a personas con discapacidad
61
AUTODETERMINACIÓN
DERECHOS
Autodeterminación es...
“...actuar como agente causal primario en la vida de uno mismo y hacer elecciones y tomar
decisiones con respecto a la calidad de vida propia, libre de interferencias o influencias exter -
nas indebidas”.
Wehmeyer, 92)
(W
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
62
Desde la dimensión de la autodeterminación las personas elaboramos nuestro proyecto vital, deci-
dimos cómo queremos que sea nuestra vida y qué es para nosotros calidad de vida. La dimensión
de la autodeterminación, por tanto, es la expresión del aspecto subjetivo del concepto de calidad
de vida. En este sentido, conocer si existe calidad de vida
...requiere saber la forma en que la sociedad de que se trate permite a las personas ima-
ginar, maravillarse, sentir emociones como el amor o la gratitud, que presuponen que la
vida es algo más que un conjunto de relaciones comerciales, y que el ser humano (...)
es un misterio insondable, que no puede expresarse completamente en una forma ta-
bular 11
Autodeterminación no es una cuestión sólo de que desarrollar habilidades para tomar decisiones o
de realizar actividades por uno mismo (no es sólo un problema de capacidades de las personas),
sino también de derechos:
• A que se apoye para tener un proyecto vital.
• A tener las mismas oportunidades que otras personas sin discapacidad (cuestión de justi-
cia social).
• A que los que tienen deberes sobre este derecho sean responsables.
Autodeterminación tampoco significa elegir entre alternativas dadas desde el contexto, prefijadas
e inamovibles, sino disponer de posibilidades de modificar las condiciones objetivas que te ha toca-
do vivir, como sugiere el siguiente texto de J. A. Marina, en su libro Hablemos de la vida:
“Ser autores de nuestra biografía es el nombre más adecuado para lo que equívocamente se
llama libertad. Es un proceso de liberación, de autoría más que una propiedad intrínseca del ser
humano. Nacemos sometidos, débiles e impotentes. Es absolutamente falso que nacemos libres.
La miseria, la ignorancia, la falta de control personal, la enfermedad… son graves obstáculos.
…la libertad consiste en limitar el poder del destino, de la casualidad y de la situación.”
11 M.C. Nussbaum y A. Sen (comps.): La Calidad de Vida, Fondo de Cultura Económica. México, 1996.
El modelo de calidad de vida como orientador de la
prestación de servicios a personas con discapacidad
63
Como se deriva del principio ecológico, los factores ambientales debido a su presencia o su ausen-
cia, pueden convertirse en facilitadores o inhibidores de la calidad de vida de las personas. La AAMR
ha denominado entornos positivos o saludables a aquellos que:
• Proporcionan oportunidades para el desarrollo y crecimiento personal, al posibilitar que la
persona:
- comparta los lugares habituales de la comunidad, es decir, generando su inclusión.
- experimente autonomía, toma de decisiones y control, es decir, posibilitando la elección.
- realice actividades funcionales, significativas y valoradas, es decir, desarrollando compe-
tencia.
- perciba que ocupa un lugar válido y valioso en su comunidad, es decir, logrando el
respeto.
- sienta que forma parte de una red social de familiares y amigos, es decir, consolidando
su participación comunitaria.
• Fomentan el bienestar físico, material, cognitivo-emocional y social.
• Promueven la estabilidad al facilitar la predictibilidad y control del ambiente, de forma que se
reduce el estrés, se fortalece la afiliación emocional y la formación de sistemas de apoyo social.
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
64
En consecuencia, resulta preciso considerar, aunque sea sumariamente, variables del contexto más
próximo, es decir, del microsistema físico, organizacional y cultural, desde el que las personas con
discapacidad de nuestros centros son atendidas y donde desarrollan la mayor parte de sus vidas.
En este campo parece ineludible recurrir a dos tipos de fuentes: la psicología del trabajo y las orga-
nizaciones por un lado, y por otro las diversas corrientes de la ecología social:
Diseño ambiental (Krasner) Ecología social (F. Kelly)
Psicología ecológica (R. Barker) Clima social-organizacional (Rudolff-Moos)
aseguramiento
de la calidad
control
de la calidad
Inspección
En el año 1997, la Junta de Castilla y León aprobó el Plan de Atención al ciudadano con la finalidad
de otorgar una respuesta clara y decidida a las exigencias crecientes de los ciudadanos de la región.
A través del Decreto 46/2000, de 9 de marzo de 2000, la Junta de Castilla y León aprobó el Plan Marco
de Mejora y Calidad de los Servicios de la Administración de la Comunidad de Castilla y León, basa-
do en una serie de principios que podríamos sintetizar en la voluntad de prestar mejor servicio a los
ciudadanos.
Los principios básicos del Plan Marco son:
• Abarcar la totalidad de órganos y unidades de la Administración de Castilla y León.
• Exige el compromiso de todas las personas que integran la Administración Regional.
• Los destinatarios son tanto los ciudadanos como los propios profesionales.
Un modelo de gestión de calidad al servicio de la
mejora de calidad de vida
69
• El plan pone especial énfasis en prestar bien los servicios públicos con el menor coste
posible.
Es importante mencionar, aunque ya ha sido tratado en otros capítulos, el Plan Regional Sectorial
de Atención a las Personas con Discapacidad (aprobado por Decreto 266/2000, de 7 de diciembre)
en el que se insiste en la “profundización en el concepto de mejora de la calidad de vida de las per-
sonas con discapacidad”, al ser un punto de conexión clara en el cual lo fundamental es la satisfac-
ción del cliente.
Los sistemas clásicos de gestión se guían por el principio de “hacer las cosas bien” y en general los
conceptos en torno a los que se mueven, al igual que los sistemas de gestión de calidad total, son
los clientes, cuenta de resultados, planificación, personal, política de empresa, etc... Sin embargo
el cambio fundamental está en la idea de “servicio centrado en el cliente”, según el cual, la satis-
facción del cliente pasa a ser el objetivo fundamental de la organización.
Desde el punto de vista de la calidad, cliente es la persona o entidad que recibe los productos o ser-
vicios de la organización. Teniendo en cuenta esta definición, cliente es sinónimo de usuario, al ser
los usuarios de los centros las personas que reciben los productos y servicios de los mismos.
El modelo EFQM establece nueve criterios básicos, cinco a nivel de agentes facilitadores (lideraz-
go, política y estrategia, personas, alianzas y recursos y procesos) y cuatro a nivel de resultados
(resultados en los clientes, resultados en las personas, resultados en la sociedad y resultados
clave).
RESULTADOS
LIDERAZGO POLÍTICA Y ESTRA- PROCESOS RESULTADOS EN EL
CLAVE
10% TEGIA 8% 14% CLIENTE 20%
15%
ALIANZAS Y RESULTADOS EN LA
RECURSOS 9% SOCIEDAD 6%
Desde el principio de la calidad, todo tiene que tener base documental. La elaboración del docu-
mento inicial debe dar respuesta en la medida de lo posible a las preguntas ¿qué?, ¿cómo?, ¿cuán-
do?, ¿por dónde?, con doble vertiente:
• Un marco teórico, que puede contestar al “qué” y al “cómo”.
• Un desarrollo práctico que esboce el “cuándo” y el “por dónde”.
De forma resumida, el marco teórico no hace otra cosa que trasladar los ocho conceptos fundamen-
tales de la excelencia a nuestra propia realidad. Estos conceptos ya conocidos son:
• Orientación hacia los resultados.
• Orientación al cliente.
• Liderazgo y constancia en los objetivos.
• Gestión por procesos y hechos.
• Desarrollo e implicación de las personas.
• Aprendizaje, innovación y mejora continuos.
• Desarrollo de alianzas.
• Responsabilidad social.
El desarrollo práctico, que intenta responder el cuándo y el por dónde, lo estructuramos, de forma
inicial, en cuatro fases:
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
76
En diferentes elaboraciones sobre calidad se encuentran definiciones similares que resaltan una u
otra de las características que los modelos de calidad ven en la noción de proceso. Por ejemplo:
Proceso como:
Conjunto de actividades relacionadas y secuenciales que convierte unos factores iniciales
(inputs) en bienes o servicios deseados (outputs), añadiendo un valor a los mismos. (En
“Técnicas para la gestión de la calidad”.)
Conjunto de recursos (personal, finanzas, instalaciones, equipos, técnicas y métodos) y acti-
vidades (conjunto de tareas necesarias para la obtención de un resultado) interrelacionadas
que transforman elementos de entrada en elementos de salida. (En “Norma ISO 8402:1994”.)
Conjunto de recursos y actividades interrelacionadas que transforman elementos de entrada
en elementos de salida, con valor añadido para el cliente. (Club Gestión de la Calidad, 1999.)
Conjunto de actividades que reciben uno o más inputs y crea un producto de valor para el
cliente. (En “Reingeniería de la empresa”.)
Los procesos, a su vez, se descomponen en subprocesos, que son aquellas partes bien definidas en
un proceso cuya identificación puede ser útil para gestionar el aporte de valor al resultado final y
para controlar los problemas que pueden presentarse, posibilitando diferentes tratamientos dentro
de un mismo proceso.
A pesar de que, a veces, se confunden, se distingue la idea de proceso de la de procedimiento. Estos
son protocolos o herramientas que ayudan a simplificar y ordenar partes y/o elementos de un pro-
ceso. Normalmente se expresan en documentos que contienen el campo de aplicación de una acti-
vidad: Qué, quién, cuándo, cómo y dónde debe hacerse. Incluye los materiales, equipos y docu-
mentos que deben utilizarse y cómo debe controlarse y registrarse.
Por tanto, la clasificación de los procesos de una organización, según su jerarquía, es la siguiente:
• Macroprocesos: son los grandes procesos más importantes de una organización.
• Subprocesos: partes bien definidas en un proceso
• Procedimientos: los procedimientos son protocolos o herramientas que ayudan a simplifi-
car y ordenar partes y/o elementos de un proceso. Normalmente se expresan en documen-
tos que contienen el campo de aplicación de una actividad: qué, quién, cuándo, cómo y
dónde debe hacerse. Incluye qué materiales, equipos y documentos deben utilizarse y
cómo debe controlarse y registrarse.
• Actividades: conjunto de tareas que componen las diferentes fases de un proceso, subpro-
ceso o procedimiento.
Las ideas siguientes son algunas reflexiones sobre procesos, aplicadas a la actividad de prestación
de servicios:
1. En la actividad de prestar servicios, el hecho de que sean simultáneas la elaboración, entre-
ga y consumo del servicio, obliga a cuidar especialmente el proceso de producción (o de
prestación) del servicio. En realidad ocurre que a lo largo del proceso de elaboración de un
servicio existen numerosos resultados intermedios (piénsese, por ejemplo, en el proceso de
prestación de cuidados básicos de higiene y vestido), cuya calidad va a determinar el
resultado final.
2. Los servicios se dirigen a personas y son elaborados por personas, cada una de las cuales,
en función de sus experiencias, expectativas, su implicación, sus necesidades, etc., perci-
birá el resultado y la calidad del mismo. No es posible, por tanto, producir el servicio sin
la obtención, en algún grado, de la participación del cliente. Este hecho convierte en
imprescindible dedicar la máxima atención a lograr la implicación efectiva de todas las
personas que están involucradas en las fases y acciones que conducen a la prestación efec-
tiva del servicio, así como verificar la adecuación de cada fase al resultado final.
3. La idea de cliente interno: en los sistemas de calidad se destaca la importancia de los tra-
bajadores y profesionales para el desarrollo y funcionamiento de la organización al
influir directamente sus conocimientos y habilidades, su actitud e implicación en la ges-
tión en los resultados de la misma. En este sentido se les considera como “clientes inter-
nos” proporcionándoles las oportunidades y apoyos necesarios para desarrollar eficaz-
mente su tarea.
La siguiente fase de desarrollo del proyecto de implantación de calidad de vida en los centros con-
templa la creación de un equipo de trabajo, compuesto por técnicos de lo centros, que tiene como
objetivo elaborar un documento guía de funcionamiento de los centros, uno de cuyos capítulos
centrales será la gestión por procesos en los centros y la elaboración del mapa de procesos comu-
nes a todos ellos.
A modo de ejemplo se ofrece a continuación el mapa de procesos elaborado por el equipo del CAMP
de Valladolid, “Pajarillos”, en el intento de aplicación a su centro del modelo EFQM.
Un modelo de gestión de calidad al servicio de la
mejora de calidad de vida
81
ORGANIZACIÓN
PLANIFICACIÓN OPERATIVA
MEJORA CONTINUA
INGRESOS
BAJAS
DESARROLLO PERSONAL
INTERVENCIÓN INTERVENCIÓN OCIO Y ASISTENCIA
PSICOLOGICA EDUCATIVA TIEMPO LIBRE SOCIAL
RELACIONES FAMILIARES
PROCESOS DE SOPORTE
El siguiente capítulo describe el diseño del proceso de implantación de calidad de vida en los cen-
tros, del que este documento pretende ser guía orientadora desde el punto de vista teórico. Para
acometer esta tarea hemos considerado necesario aportar una clarificación conceptual entre nocio-
nes que pueden ser muy similares entre sí, tales como: proyecto, proceso, planificación estratégi-
ca, planificación operativa, etc.
Como complemento del capítulo aportamos las ideas básicas sobre la metodología de trabajo que
hemos considerado adecuada para abordar el proceso.
Planificación sectorial
ELABORACIÓN DE:
4 • Guía para la autoevaluación según el modelo EFQM.
• Caso práctico
6 COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN
Continúa
Proceso de implantación del proyecto de calidad de
vida en los centros
89
7 PRESENTACIÓN DE SOLICITUDES
RECONOCIMIENTO - INCENTIVACIÓN
La evaluación es uno de los procesos clave para la implantación de cualquier sistema de calidad.
Como ya hemos visto, calidad significa cambio y mejora; lograr ambos objetivos requiere de un sis-
tema de información y valoración sobre el que se fundamente el proceso de toma de decisiones. Las
aportaciones de un sistema de evaluación son imprescindibles para ese propósito:
• Nos ayuda a comprender la realidad que se pretende mejorar o que necesita cambiar.
• Implican una reflexión sistemática y rigurosa sobre lo que se planifica y se lleva a la práctica.
• Garantizan la rectificación y el cambio.
• Permiten dar cuentas a la sociedad de los resultados obtenidos con los bienes que se nos ha
entregado. Cumplen, por tanto, con las exigencias éticas de responsabilidad social propias
de una institución pública.
• Ayudan a cumplir la exigencia deontológica de toda profesión: lograr la mejora continua
en las prácticas profesionales.
Como desarrollo de estos principios se deducen los siguientes criterios y normas que se deben tener
en cuenta en la elaboración de esta propuesta, y que pretenden servir de ayuda a la planificación
del proceso global de evaluación de los CAMP y CO:
• Que es necesario planificar todo el proceso de evaluación. Ello implica, entre otras cosas:
delimitar la finalidad de la misma, los aspectos que se van a evaluar, cuánto y cuándo hay
que evaluar, determinar los medios y las actividades, los recursos necesarios para conse-
guir los objetivos, las responsabilidades, la difusión que se va a hacer de los resultados...
(más adelante se verá una posible parrilla y un ejemplo aplicado).
• Que para evaluar debemos utilizar técnicas cualitativas y cuantitativas. Existe gran contro-
versia entre métodos cualitativos y cuantitativos, pero ambas perspectivas, lejos de ser
excluyentes, son complementarias, y el empleo conjunto de ambos métodos tiene la ven-
taja de permitir la medición de distintos indicadores. Por ejemplo, para evaluar procesos,
suelen ser más adecuados los métodos cualitativos y para evaluar los resultados, los méto-
dos cuantitativos. Por lo tanto, es necesario conocer que existen distintos instrumentos y
técnicas que se pueden utilizar, como son: encuestas, cuestionarios, observación, grupos
de discusión, reuniones de grupo, análisis documental, técnicas sociométricas, escalas de
medición de actitudes, análisis estadísticos...
• Que una vez recogidos los datos debemos organizarlos, sintetizando y agrupando la infor-
mación para darle sentido. Después vendrá la discusión e interpretación de los mismos y
con todo ello se realizará un informe sencillo y claro que se difundirá entre todos los que
han aportado datos y/o pueden estar interesados.
El sistema de evaluación
95
• Que debemos partir del Mapa de Procesos de los centros y evaluar no sólo estos procesos,
sino también los resultados, teniendo como marco de referencia el modelo y los valores que
se defienden en los centros y permitiendo la expresión libre de las opiniones y los intereses
de todos los agentes implicados.
• Que como no se puede evaluar todo, es necesario establecer algunos indicadores 12 clave
para los procesos y subprocesos que se establezcan. Para cada uno de ellos se decidirá con
qué instrumentos medirlo, qué agentes participan, quienes son los responsables de reca-
bar los datos, cuándo se realizarán las medidas y que tratamiento y difusión se darán a los
datos.
• Que puede haber distintas evaluaciones que respondan a diferentes iniciativas:
- Evaluaciones externas: Por iniciativa externa de carácter impuesto o por iniciativa exter-
na de carácter propuesto.
- Autoevaluación: Por iniciativa interna sin facilitadores externos o por iniciativa interna
con facilitadores externos.
12 Un Indicador es una forma de aproximarnos al conocimiento de algo que no podemos captar directamente, es la uni-
dad que permite medir el alcance de una meta
ANEXO I
PARTICIPANTES
99
EQUIPO TÉCNICO:
- Díez Álvarez, Alicia: Técnico del Servicio de Atención a Personas con Discapacidad.
- Díez Azcárraga, Ignacio: Director del CO “El Cid” (Burgos).
- Diezhandino Andrés, Antonio: Director del CAMP “Pajarillos “ (Valladolid).
- Fernández Cambón, Isabel: Directora del CAMP “La Salle” (Salamanca).
- Martínez Arribas, Cristina: Técnico de la Dirección Técnica para la Atención a Personas Mayores
y Personas con Discapacidad.
- Palmero Fraile, Rafael: Técnico de la Sección de Calidad Asistencial.
- Rodríguez Chico, Ana: Jefe de Sección de Calidad Asistencial.
- Rubio García, Álvaro: Jefe de Servicio de Calidad y Gestión de Centros.
- Sánchez Redondo, José Miguel: Jefe de Servicio de Estudios e Información.
- Velasco Criado, Juan: Director del CAMP “Ntra. Sra. de la Calle” (Palencia).
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
100
COLABORADORES:
- Aguado Marcos, María Isabel: Jefe de Sección de Programas de la Gerencia Territorial de Servicios
Sociales de Palencia.
- Amigo Pascual, Felicidad: Jefe de Área de Acción Social de la Gerencia Territorial de Servicios
Sociales de Zamora.
- Carrasco González, Ana: Jefe de Sección de Administración y Gestión de Centros del Servicio de
Calidad y Gestión de Centros.
- De Domingo Angulo, Eduardo: Responsable de Área Residencial del CO “El Cid” de Burgos.
- Díaz García, Miguel Ángel: Responsable del Área Asistencial-Residencial del CAMP “La Salle” de
Salamanca.
- Domínguez Domínguez, Santiago: Jefe de Área de Acción de la Gerencia Territorial de Servicios
Sociales de Valladolid.
- Escuadra Bueno, Ana: Responsable del Área Residencial-Asistencial del CAMP “Ntra. Sra. de la
Calle” de Palencia.
- García Rodríguez, María Benita: Jefe de Sección de Programas de la Gerencia Territorial de
Servicios Sociales de Valladolid.
- García Ruiz, Jesús Ángel: Técnico de la Sección de Ingreso en Centros y Acción Concertada del
Servicio de Calidad y Gestión de Centros.
- Gil Donaire, Antonio: Director del CAMP y CO “Monte Mario” de Béjar (Salamanca).
- Hernández Jiménez, Sebastiana: Jefe de Área de Acción Social de la Gerencia Territorial de
Servicios Sociales de Salamanca.
- Herrero Soria, Blanca: Responsable del Área Asistencial-Residencial del CAMP y CO “Ángel de la
Guarda” de Soria.
- Jaramillo Martín, Florentino: Jefe de Área de Acción Social de la Gerencia Territorial de Servicios
Sociales de Burgos.
- Madurga Sánchez, Rosa Blanca: Responsable del Área Residencial-Asistencial del CAMP “Fuentes
Blancas” de Burgos.
- Martín Pozo, Benito: Subdirector del Centro Regional “Virgen del Yermo” de Zamora.
- Martínez Rodríguez, Julio: Director del Centro Regional “Virgen del Yermo” de Zamora.
- Melero Alegre, Miguel: Jefe de Sección de Ingreso en Centros y Acción Concertada del Servicio de
Calidad y Gestión de Centros.
- Moro Malmierca, Satur: Técnico del Servicio de Calidad y Gestión de Centros.
- Quijada Domínguez, Quiliano: Administrador del CAMP “La Salle” de Salamanca.
- Rodríguez Pérez, Fátima: Jefe de Área de Acción Social de la Gerencia Territorial de Servicios
Sociales de Palencia.
- Ruiz Grajal, Faustino: Responsable del Área Asistencial-Residencial del CAMP “Pajarillos” de
Valladolid.
- Sancho Tamayo, Ana: Directora del CAMP “Fuentes Blancas” de Burgos.
- Tabera Marcos, Teresa: Responsable del Área Asistencial-Residencial del CAMP y CO “Monte
Mario” de Béjar (Salamanca).
- Vicente Lozano, José Manuel: Médico del CAMP “Pajarillos” de Valladolid.
- Yubero Sanz, Agnelo: Director del CAMP y CO “Ángel de la Guarda” de Soria.
ANEXO II
GLOSARIO DE
TÉRMINOS
103
AAMR
La AAMR (Asociación Americana para el Retraso Mental) es una organización internacional pionera,
fundada en 1875, que promueve el desarrollo y la difusión globales de políticas progresivas, inves-
tigaciones sólidas, prácticas eficaces, y los derechos humanos universales para las personas con dis-
capacidades intelectuales. Sus metas especifican cómo serán llevadas a cabo las políticas generales
enunciadas en el propósito de la organización:
1. Identificar y diseminar investigaciones, estándares profesionales y prácticas eficaces.
[Link] la capacidad para influenciar las políticas públicas y otras acciones del gobierno
en todos los niveles.
[Link] una fuerza de trabajo de calidad disponible para educar y apoyar a las personas
con discapacidades intelectuales.
[Link] la capacidad funcional de la asociación.
• Influir en las actitudes positivas y la conciencia públicas a través del reconocimiento de las
contribuciones realizadas por personas con discapacidades intelectuales.
• Aumentar el acceso a servicios de calidad en salud, educación, el área vocacional y otros
servicios o apoyos humanos.
• Abogar y diseminar la investigación básica y aplicada que apoye y realce la calidad de
la vida.
• Ayudar a las familias y a otros cuidadores para proporcionen apoyos dentro de la
comunidad.
• Animar a estudiantes prometedores para que sigan carreras dentro del campo.
• Asociarse y establecer alianzas estratégicas con las organizaciones que compartan nuestros
valores y metas.
• Promover facilidades razonables para ampliar la participación en todos los aspectos de
la vida.
• El modelo está diseñado para poder ilustrar las múltiples interacciones que se pueden pro-
ducir entre las variables.
• Organiza muy adecuadamente la información individual acerca de las variables relaciona-
das con la salud y el bienestar.
TRANSDISCIPLINARIEDAD
Enfoque y metodología de trabajo de equipo consistente en considerar que la prestación de servi-
cios de apoyo para la calidad de vida no es patrimonio de ninguna disciplina en particular, aunque
todas ellas deban contribuir con sus conocimientos a construir la intervención más adecuada.
CONCEPTO DE CLIENTE
El concepto de cliente ha derivado de un significado inicial consistente en la idea de que “cliente es
el que exige porque paga”, a un significado más reciente que consiste en pensar que cliente es
“todo aquel que tiene expectativas legítimas sobre la actividad de la empresa y derecho a partici-
par en el proceso de elaboración, prestación y consumo de la actividad o servicio”. Esta transfor-
mación del significado inicial, propio de la relación de compraventa de mercancías, permite hacer
uso legítimo del término cliente en la actividad de prestación de servicios no mercantiles.
USUARIO
Persona o grupo que recibe un servicio.
LÍDER
Persona que coordina un equipo al que transmite la misión y los valores de un proyecto y armoni-
za los intereses de los diferentes grupos de interés implicados.
CULTURA
Conjunto de comportamientos, actitudes, principios éticos y valores que los miembros de una orga-
nización comparten, transmiten, practican y refuerzan.
NECESIDAD
Deficiencia, ausencia o diferencia entre una situación considerada como óptima y la situación
actual. La necesidad representa un estado relativo y su definición operativa depende de quienes la
interpretan. Las diferentes perspectivas según las cuales puede definirse la necesidad son: norma-
tiva, sentida, expresada y comparativa (Bradshaw).
Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
106
SERVICIOS COMUNITARIOS
Aquellos servicios que por su ubicación, tamaño y organización interna mantienen y/o desarrollan
y/o incrementan la red natural de apoyo, promoviendo las interacciones sociales, las actividades en
la comunidad, la utilización de recursos comunitarios y la de bienes socialmente valorados.
TRANSVERSALIDAD
Enfoque de organización de servicios basado en la consideración de que las necesidades que pre-
sentan las personas con discapacidad sólo pueden satisfacerse a través de procesos de valor que
requieren poner en contacto diferentes estructuras, niveles, departamentos, etc., de la organi-
zación.
PROFESIONAL-TUTOR:
De todas las personas que tienen alguna relación de apoyo con las personas con discapacidad, el
profesional-tutor es la persona de referencia a quien recurrir cuando se tiene un problema, quien
coordina los apoyos para la elaboración de su plan de vida, facilitando lo necesario para que la per-
sona desarrolle sus posibilidades de autodeterminación. Es quien detecta y vela por que las necesi-
dades del usuario se satisfagan y se coordina con otros profesionales y su familia para lograr este
objetivo.
BIBLIOGRAFÍA
109
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Proyecto de calidad en los
centros de atención
a personas con discapacidad intelectual
110
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