Decreto ejecutivo 575 del 21 de julio de 2024
Acreditada mediante revolución N°15 del 31 de octubre de 2012
NOMBRE DE LA FACULTAD
Ciencias de la salud
NOMBRE DE LA CARRERA
Licenciatura en educación para la salud con énfasis en promoción
de la salud
Materia: educación para la salud con promoción de la
salud.
Tema: diabetes
Nombre y apellidos del autor: Joseline Prado
Cedula 4-831-547
Nombre y apellido del tutor: Maruja Arauz
Introducción
La diabetes es una enfermedad crónica que afecta la forma en
que el cuerpo utiliza la glucosa, un tipo de azúcar que es la
principal fuente de energía para las células. Se caracteriza por
niveles elevados de glucosa en sangre, lo que puede llevar a
complicaciones graves si no se controla adecuadamente. Existen
varios tipos de diabetes, siendo los más comunes la diabetes tipo
1, que generalmente se diagnostica en niños y jóvenes y resulta de
la incapacidad del páncreas para producir insulina; y la diabetes
tipo 2, que suele desarrollarse en adultos y está relacionada con la
resistencia a la insulina y factores de estilo de vida.
Quiere decir, la diabetes es una condición compleja que requiere
atención continua y un enfoque proactivo para su manejo. La
concienciación sobre sus causas, síntomas y tratamientos es
esencial para mejorar la calidad de vida de quienes viven con esta
enfermedad y para reducir su impacto en la sociedad.
Diabetes
La diabetes es una enfermedad metabólica crónica caracterizada
por niveles elevados de glucosa en sangre (o azúcar en sangre),
que con el tiempo conduce a daños graves en el corazón, los
vasos sanguíneos, los ojos, los riñones y los nervios. La más
común es la diabetes tipo 2, generalmente en adultos, que ocurre
cuando el cuerpo se vuelve resistente a la insulina o no produce
suficiente insulina. En las últimas tres décadas, la prevalencia de
la diabetes tipo 2 ha aumentado drásticamente en países de todos
los niveles de ingresos. La diabetes tipo 1, una vez conocida como
diabetes juvenil o diabetes insulinodependiente, es una afección
crónica en la que el páncreas produce poca o ninguna insulina por
sí mismo. Para las personas que viven con diabetes, el acceso a
un tratamiento asequible, incluida la insulina, es fundamental para
su supervivencia. Existe un objetivo acordado a nivel mundial para
detener el aumento de la diabetes y la obesidad para 2025.
Actualmente, la diabetes tipo 1 no se puede prevenir. Hay
enfoques eficaces disponibles para prevenir la diabetes tipo 2 y
prevenir las complicaciones y la muerte prematura que pueden
resultar de todos los tipos de diabetes. Estos incluyen políticas y
prácticas en poblaciones enteras y dentro de entornos específicos
(escuela, hogar, lugar de trabajo) que contribuyen a la buena salud
para todos, independientemente de si tienen diabetes, como hacer
ejercicio con regularidad, comer de manera saludable, evitar
fumar y controlar la presión arterial y lípidos
El punto de partida para vivir bien con diabetes es un diagnóstico
temprano: cuanto más tiempo viva una persona con diabetes no
diagnosticada y no tratada, es probable que sus resultados de
salud sean peores. Por lo tanto, en los entornos de atención
primaria de salud debería estar disponible un fácil acceso a los
diagnósticos básicos, como las pruebas de glucosa en sangre. Los
pacientes necesitarán una evaluación periódica de un especialista
o un tratamiento para las complicaciones. Una serie de
intervenciones rentables pueden mejorar los resultados de los
pacientes, independientemente del tipo de diabetes que puedan
tener.
Estas intervenciones incluyen el control de la glucosa en sangre,
mediante una combinación de dieta, actividad física y, si es
necesario, medicación; control de la presión arterial y los lípidos
para reducir el riesgo cardiovascular y otras complicaciones; y
Prevención y tratamiento.