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“Año del Bicentenario, de la consolidación de nuestra Independencia, y de la

conmemoración de las heroicas batallas de Junín y Ayacucho” 4


bolivariana y emblemática “gran unidad escolar san carlos”
UNIDAD - VI - Prof: NAYO JAVIER QUISPE CHARCA

ACTIVIDAD – 1: EL PRIMER MILITARISMO, LA ERA DE LOS CAUDILLOS

Construye interpretaciones históricas.


Competencia y ✓ Interpreta críticamente fuentes diversas.
Capacidades ✓ Comprende el tiempo histórico
✓ Elabora explicaciones sobre proceso históricos
Criterios de ✓ Analice las corrientes ideológicas y caudillismo
evaluación ✓ Expliqué diferencias existen entre el actual territorio del Perú y el de la Confederación Perú-
boliviana
✓ Reconoce la importancia de la anarquía militar
Propósito de la ✓ Explica que recurrir a una fuente válida sobre hechos o procesos históricos de las Corrientes
sesión ideológicas y el caudillismo contribuye a una interpretación confiable de esa fuente

IDENTIFICO EL PROBLEMA:
A inicios de la época republicana, el Perú tenía dos problemas políticos: la fragilidad de las instituciones y
la ausencia de una clase dirigente. Este vacío de poder fue ocupado por los caudillos ¿A qué personas se
les denomina caudillos en la actualidad?

Los caudillos militares


Los caudillos eran jefes militares que se disputaron el control del Estado durante gran parte del
siglo XIX. Por lo general, habían combatido en la guerra de independencia y tenían tropas y
prestigio militar. Esto les permitía contar con el poder suficiente para llegar a la presidencia a través
de un golpe de Estado o un levantamiento. Para lograr sus objetivos, el caudillo debía mantener
buenas relaciones con las familias de la élite y con los hacendados locales, que le prestaban tropas
y dinero. Al mismo tiempo, debía ganarse el favor de las clases populares. La revuelta de un
caudillo solía iniciarse con una declaración pública en la que afirmaba que el gobernante de turno
había quebrantado la ley, y que él le devolvería la legalidad al país. Luego, ambos bandos se
enfrentaban militarmente. Si el triunfador era el caudillo, se autonombraba protector de la patria
y convocaba a elecciones, en las que ganaba fácilmente. Finalmente, mandaba elaborar una nueva
constitución según sus intereses. Por ello, entre 1827 y 1845 se promulgaron cuatro constituciones
(1828, 1834, 1836, 1839) y más de una docena de caudillos ocupó la presidencia

Doc. 6 El rol funcional del caudillo


Los caudillos han pasado a la historia como instrumentos de
división, destructores del orden y enemigos tanto de la sociedad
como de ellos mismos. […] Es cierto que muchos caudillos
capitaneaban hordas rurales y manipulaban a las muchedumbres
urbanas; era normal en ellos que confiscaran tierras y las
saquearan. Los hacendados tenían motivos suficientes para temer
el poder de los caudillos; y estos comenzaron a ser considerados
como obstáculos para el progreso, la inversión y el desarrollo. Pero
es solo parte de su historial. En las sociedades poscoloniales de
Hispanoamérica, los caudillos cumplieron una función vital para la
élite republicana, ya que fueron guardianes del orden y
garantizaron el mantenimiento de las estructuras sociales
existentes. En épocas adversas y llenas de tensiones, nadie dudaba
de que su poder personal era más efectivo que la teórica
protección de una Constitución. (Lynch, 1993, pp. 239-240) 1
1. Corrientes ideológicas y caudillismo
Los conflictos entre caudillos –aparentemente anárquicos y personalistas– reflejaban dos
tendencias políticas muy claras:

✓ Los conservadores pregonaban un Estado fuerte y centralizado, la implementación de políticas


económicas proteccionistas y el respeto de los derechos de las corporaciones (la Iglesia católica,
las universidades, etc.); además, compartían cierta desconfianza hacia los extranjeros.
✓ Los liberales, por el contrario, promovían un Estado menos fuerte, un poder presidencial
limitado, una política comercial abierta y la reducción drástica de los derechos de las
corporaciones. Por lo general, los caudillos se vinculaban a una de estas dos corrientes. Era
común, sin embargo, que cuando sus intereses lo requerían, cambiaran de bando.

2. El gobierno de José de La Mar


Después de que Bolívar salió del Perú, el Consejo de Gobierno, encabezado por Andrés de Santa
Cruz, convocó a elecciones parlamentarias en 1827. El Congreso elegido convocó a elecciones
generales, en las cuales el mariscal José de La Mar derrotó a Santa Cruz. La Mar, en su intento por
enfrentar la crisis económica que atravesaba el país, promulgó una serie de medidas
proteccionistas para la industria nacional que no podía competir con la oleada de importaciones
inglesas y estadounidenses iniciada durante la independencia, pero no tuvo éxito debido al
contrabando. Además, al promulgarse la Constitución liberal de 1828, su poder quedó
subordinado al Legislativo.
3. El ciclo de Gamarra
En esta época comenzó a sobresalir la figura de Agustín Gamarra, prefecto del Cusco y opositor
de La Mar. Gamarra aspiraba a reunificar el sur andino con Bolivia debido a los lazos económicos,
históricos y culturales que unían a ambas regiones. En ese tiempo, Bolivia vivía un clima de
inestabilidad política por la poca acogida que tenía el gobierno de Sucre.

Esto fue aprovechado por Gamarra, quien actuando con autonomía del gobierno de La Mar se alió
con los opositores bolivianos, invadió el país y depuso a Sucre. Luego, el Congreso boliviano eligió
presidente al mariscal Andrés de Santa Cruz. Estos acontecimientos desencadenaron la reacción
de la Gran Colombia, que inició una guerra contra el Perú que culminó con la derrota peruana en
Portada de Tarqui.

El caos ocasionado por la guerra fue aprovechado por Gamarra para sublevarse. Ante esta
situación, el Congreso convocó a elecciones en agosto de 1829. Tras ser elegido presidente,
Gamarra firmó el Tratado Larrea-Gual (1829), que estipulaba que el Perú entregaba Guayaquil a
la Gran Colombia, mientras que esta reconocía la soberanía peruana sobre Tumbes, Jaén y Maynas.

La presidencia de Gamarra se caracterizó por sus frecuentes enfrentamientos con el Congreso, que
se encontraba elaborando una nueva Constitución que reemplazara a la de 1828. Sin embargo,
como las modificaciones no estuvieron listas al término del mandato de Gamarra en 1833, se eligió
como presidente a Luis José de Orbegoso, candidato de los liberales. Esta decisión originó un
nuevo periodo de anarquía. Mientras Gamarra se trasladó al sur para pactar con Santa Cruz y
destituir a Orbegoso, este se trasladó a Arequipa, donde tenía un amplio respaldo popular.
Aprovechando el caos, el general Felipe Santiago Salaverry se proclamó presidente en febrero de
1835.

2
4. Las luchas caudillistas
A mediados de la década de 1830, las pugnas entre los caudillos debilitaron seriamente la
estabilidad

política del Perú. En contraste, Andrés de Santa Cruz logró imponer el orden en Bolivia. Por ello,
el presidente peruano Luis José de Orbegoso, asediado por las fuerzas de Salaverry y las
conspiraciones de Gamarra, decidió solicitar ayuda a Santa Cruz. El líder boliviano aprovechó esta
ocasión para poner en marcha su largamente anhelado proyecto confederal.

En junio de 1835, Santa Cruz y Orbegoso firmaron un pacto para establecer una confederación. Por
su parte, Gamarra, temeroso de que Bolivia y Santa Cruz tuvieran hegemonía en la Confederación
Perú-Boliviana, se alió con Salaverry, quien se oponía tenazmente a esta. Ambos bandos se
enfrentaron en una guerra civil en la que Santa Cruz y Orbegoso salieron victoriosos. Gamarra
huyó a Chile, mientras que Salaverry, derrotado en la batalla de Socabaya, fue fusilado el 18 de
septiembre de 1836.

5. El Estado confederal
Después de la victoria de las fuerzas
confederales, Orbegoso y Santa Cruz
convocaron a tres asambleas para
formar la Confederación Doc. 8.

La Asamblea de Sicuani, integrada


por los departamentos de Arequipa,
Ayacucho, Cusco y Puno, se convirtió
más tarde en el Estado Sur-Peruano.
El arequipeño Pío Tristán fue
designado presidente.

La Asamblea de Huaura, compuesta


por Lima, Arequipa, Junín y La
Libertad, se convirtió en el Estado
Nor-Peruano. Luis José de Orbegoso
asumió la presidencia.

La Asamblea de Tapacarí, formada por los departamentos de La Paz y Chuquisaca, representó al


Estado boliviano bajo la presidencia de Andrés de Santa Cruz.

La Confederación fue oficialmente establecida el 28 de octubre de 1836. Posteriormente, se discutió


la estructura del nuevo Estado y la redacción de una nueva constitución en el Congreso de Tacna
en 1837.

La Constitución de 1837 se caracterizó por dos aspectos fundamentales. En lo político fue


conservadora, pues concentró muchos poderes en el supremo protector de la Confederación, cargo
que recayó en Santa Cruz. Así, su periodo de gobierno se fijó en diez años, podía ser reelegido
indefinidamente y, además, elegir a los presidentes de los tres Estados y a las autoridades militares.
En el aspecto económico, en cambio, fue liberal pues promovía el libre comercio.

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