Características de los Seres Vivos
Osos de agua, los seres vivos más resistentes del planeta
Los tardígrados son conocidos comúnmente como osos de agua por la
manera que tienen de desplazarse, similar a la de un oso. Constituyen
un filo de Ecdysozoa dentro del reino animal, caracterizado por
ser invertebrados, protóstomos, segmentados y microscópicos, tienen
un tamaño de entre 0,05 y 1,5 milímetros.
Su característica biológica más destacada es la criptobiosis, la
capacidad de entrar en un estado similar a la hibernación donde
suspenden todos sus procesos metabólicos. Si el medio ambiente en el
que viven pierde su agua estos animales son capaces de reducir su
habitual 85% de agua a un 3% y entrar en un estado de letargo
biológico. Son capaces de pasar 100 años en este estado hasta que las
condiciones del medio sean las adecuadas para crecer y reproducirse.
Se sabe que son capaces de soportar tanto tiempo gracias a que el
médico Guillermo Nossa viera su presencia en una hoja
de helecho del herbario de un museo. Echó agua a la hoja y los tardígrados, después de al menos 120 años, reanudaron su ciclo
biológico con normalidad.
Son también resistentes al frio, al calor, a los contaminantes, a la radiación y a vacío.
Cuando están en estado de criptobiosis se ha comprobado que soportan temperaturas entre los 200º bajo cero durante días y los
151º, una temperatura muy por encima de la ebullición del agua.
Resisten presiones extremas desde el vacio a 1200 atmósferas. Algunas de las especies han resistido presiones de 6.000
atmósferas, casi 6 veces la presión que hay en en fondo de la fosa de las Marianas, el punto más profundo de la Tierra situado a
unos 11.000 metros bajo la superficie.
Fueron descritos por primera vez en 1773 por Johann August Ephraim Goeze.
Su nombre tardígrado (caminar lento) se lo deben al investigador Lazzaro Spallanzani, que se refirió a ellos con esta palabra por
su extrema lentitud al desplazarse.
Científicos rusos fueron los primeros en descubrir tardígrados vivos en el exterior de los cohetes a su vuelta del espacio. Estudios
recientes realizados por la ESA han corroborado su capacidad para sobrevivir en el espacio exterior. En 2007 se colocaron en el
exterior de la nave espacial Foton-M3 y sobrevivieron al viaje espacial manteniendo intacta su capacidad de reproducirse. En otro
experimento, realizado por la NASA en 2011, fueron colocados fuera del transbordador espacial Endeavour y situados en órbita
con idénticos resultados.
Se alimentan de bacterias, algas, criptógamas, rotíferos y nemátodos fundamentalmente. Normalmente succionan sus células,
pero en ocasiones ingieren los organismos enteros. Los tardígrados están formados por unas mil células y algunas especies
son eutélicas, es decir, mantienen constante el número de células durante su desarrollo, para crecer no dividen las células como la
mayoría de los seres vivos sino que hacen crecer las que tienen.
Un animal que da una idea de la asombrosa capacidad de adaptación de la vida a las condiciones más extremas.
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