ENSAYO DE LOS RIOS PROFUNDOS
José maría Arguedas Altamirano, nació el 18 de enero de 1911 en Andahuaylas
(Apurímac), Perú. Escribió la obra que expresa con mayor lirismo y profundidad el
mundo de los indígenas con persistencia de sus tradiciones mágicas “Los ríos
profundos”, novela autobiográfica publicado en 1958 considerada su obra maestra. En
esta obra se relata como Arguedas (Ernesto) comenzó interesarse, identificarse llegar
a comprender a los indígenas hasta tal punto de sentirse uno y en base a eso crearse
como persona, su identidad y cambiar su manera de mirar al mundo.
Ernesto el protagonista comienza narrando como sus primeros años transcurre en una
comunidad indígena cuyo mundo era primitivo, puro aparte de los abusos hacia ellos. El
titulo de la obra habla de la profundidad de los ríos andinos, que nacen en las cimas de
las cordilleras de los andes, pero a la vez, también habla de las raíces, creencias
andinas de lo que desconocíamos o talvez hacíamos la vista gorda lo desconocido como
las profundidades del mar, es extenso, pero solo sabemos lo más simple de él.
Según la crítica especializada, esta novela marcó el comienzo de la corriente neo
indigenista, pues presentaba por primera vez una lectura del problema del indio desde
una perspectiva más cercana.
Esta novela "Los ríos profundos" es la mejor obra literaria de José María Arguedas,
según los críticos literarios. La calidad y la forma que narra los acontecimientos la hacen
magníficamente atrayente. Es interesante porque a través de ella se puede ver la
realidad de dos mundos totalmente opuestos o quizás solo un poco, el de los indígenas
y los “blancos”; siendo el escenario principal la sierra sur del Perú, mostrando así la
belleza de los andes. Además, nos muestra que debemos respetar y valorar al hombre
andino y no dejarlo en el olvido o discriminarlo tan solo por su falta de educación o
porque luce diferente a lo que vemos todos los días.
En el Perú desde tiempos pasados ha existido la discriminación como a los indios por
parte de los blancos con grandes poderes económicos y sociales; como también, por el
color de piel o por la apariencia, debemos tener en cuenta que no interesa el color, sexo,
religión, etc., en realidad todos somos iguales y merecemos el mismo respeto.
Me gusta la magia. Pero, cuando hablo de magia, no me refiero a las ilusiones ópticas
y los trucos con cartas, las baritas mágicas de princesas que también logran
cautivarme), sino al hechizo que me impide despegar la mirada al leer un buen libro.
Comencé a leer Los ríos profundos de José María Arguedas sin muchas expectativas.
Solo por cumplir. Es por esa razón por la cual me agradó mucho más al leerlo al
Emily Ramos Cari
descubrir poco a poco la profundidad de temas tocados, temas que muchas personas
deciden ignorar, hacer la vista gorda. Sin darle la importancia que se merecen.
La historia es relatada en primera persona por su protagonista, un muchacho de solo
catorce años, llamado Ernesto. Él es un marginado. Su raza mestiza es la causa de que
no sea aceptado ni entre los blancos ni entre los indios. Es su maldición. La novela
comienza cuando, por la noche, Ernesto llega junto a Gabriel, su padre, al Cuzco la
maravillosa ciudad de los incas. Él se sorprende al ver la ciudad tan moderna: El Cuzco
de mi padre, el que me había descrito quizá mil veces, no podía ser ése-.
Me agradan mucho las descripciones, porque me hacen sentir parte de la historia y le
dan un poco de magia a los lugares, personas, etc. Yo si eh viajado el Cuzco, pero me
gusta imaginarla como es descrita a través de las palabras de un escritor como José
maría Arguedas.
Me hace creer que es un lugar mágico por todo lo que guarda, Asimismo, me hace
pensar en nuestro pasado incaico y que no va cambiar o eso creía. Gracias al cuidado
con el que Arguedas señala cada detalle la profundidad con la que la hace, me hace sentir
más cerca de todo eso, imaginado estar ahí como infiltrada mirando lo que pasaba sin
poder hacer nada. Ernesto conoce al Viejo, pariente suyo, uno de los personajes más
interesantes para mí. Este hombre es avaro, terrateniente y se aprovechaba de sus
sirvientes. Su ropa siempre sucia, al igual que su alma. Además, exhibe una gran
devoción hacia Dios, arrodillándose en cada iglesia. Y esa es una contradicción, porque
¿de qué sirve la fe que tienes hacia Dios si no te motiva a ser mejor persona? ¿Cómo
puede compensar toda la maldad que el Viejo ha cometido? ¿basta con solo un perdón
de dios? Y lo más importante ¿por qué él es así? ¿No existe una justificación para la
crueldad que comete o sí? Otro personaje que llamó mi atención fue un indio, sirviente
del Viejo. Tenía un poncho raído, muy corto. Se inclinó y pidió licencia para retirarse. Se
Inclinó como un gusano que pidiera ser aplastado.
El indio se considera un objeto insignificante en posesión del Viejo, quien lo humilla. Y
el otro lo permite sin quejarse, sin protestar por sus derechos, porque hay algo dentro
de él que se lo impide. Se llama costumbre, lo que todos los indios creían o que los
blancos e incluso sus padres inculcaban en ellos desde niños talvez por querer
protegerlos, que por ser indio era menos y tenía que obedecer sin quejas dejarse
pisotear, abusar, escupir y humillar.
Estos personajes representan al oprimido y al opresor que existen en nuestra sociedad.
En lo personal, aborrezco la especie de "organización" que hemos creado, donde un
hombre vale más que otro por lo que tiene y no por lo que es. Este sistema se mantiene
Emily Ramos Cari
debido a que el ser humano tuvo que a adaptarse a condiciones lamentables con el fin
de sobrevivir. Sin embargo, ese es un rasgo que también nos acerca a la mediocridad y
al conformismo.
La violencia está siempre presente en la novela. Por ejemplo, En el inicio el odio que
siente Gabriel hacia el Viejo. Yo pienso que odiar no es tan malo (es un sentimiento tan
común como el amor que aparece por algo que nos hicieron). Lo que si me parece
incorrecto es que Gabriel, tal vez sin querer, transmita ese sentimiento de rencor a su
hijo que se está formando. El odio no debe ser algo que se enseñe ni que se aprenda,
ya que, por historia, sabemos que nunca lleva a nada bueno.
En Abancay. Ernesto es matriculado como interno en un colegio religioso y se despide
de su padre que continúa sus viajes en busca de trabajo ya que en Abancay no
necesitaban un abogado.
En el internado Ernesto tienes que convivir con niños abusadores y niños sumisos que
se dejan abusar por ellos, Los alumnos del internado que son un microcosmos de la
sociedad peruana y donde las normas, ideologías son demasiado crueles y violentas
para algunos. El zumbaylú, un simple trompo que en un primer momento puede no
parecer relacionado con el pasado, actúa como un objeto integrador que sirve para
hacer funcionar los recuerdos más recónditos. Para Ernesto es el instrumento ideal en
cuanto que es capaz de captar la interrelación existente entre los objetos ya que gracias
es este se amisto con el que tenía problemas. A la vez que evoca a la Naturaleza es
objeto pacificador que purifica los espacios negativos como lo era el conflicto entre
niños. Más adelante, ya fuera de los límites del colegio, el amontonamiento de un grupo
de chicheras exigiendo el reparto de la sal, y la entrada en masa de los colonos o
campesinos indios a la ciudad que venían a pedir una misa para las víctimas de la
epidemia de tifo, este acontecimiento originará en Ernesto una profunda toma de
conciencia: elegirá los valores de la liberación en vez de la seguridad económica. Con
ello culmina una fase del proceso de madures y aprendizaje en la vida de Arguedas
La novela finaliza cuando Ernesto se va de la capital de Abancay y se dirige a una
hacienda, propiedad de «El Viejo», situada en el valle del Apurímac, a la espera del
retorno de su padre.
En conclusión, en la obra Los ríos profundos es la mejor novela escrita por José maría
Arguedas porque se describe la belleza de la sierra. y nos da inspiración para defender
a los que no tienen vos o simplemente darles más alza a sus voces no escuchadas.
Emily Ramos Cari
Y también representa de manera específica y entendible que no importa nuestras raíces,
nuestra clase social todos somos humanos sentimos, sufrimos talvez pensemos
diferente, pero todos merecemos los mismos derechos, merecemos vivir sin tenar que
sentirnos mal por mostrar de dónde venimos, nuestros origines, por miedo a ser
excluidos discriminados, a que nos hagan sentir mal, todos merecen respeto.
Arguedas lucha por la igualdad para los indígenas nos muestra como el hombre andino
fue maltratado humillado y explotado por las clases sociales dominantes
Luchemos como Arguedas, como las chicheras por un Perú mejor donde ya no se azote
a la población andina.
Emily Ramos Cari