CIUDADANO:
JUEZ DE PRIMERA INSTANCIA DE MEDIACIÓN, SUSTANCIACIÓN Y
EJECUCIÓN DEL CIRCUITO DE PROTECCIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y
ADOLESCENTES DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO---,
EXTENSIÓN I DEL ESTADO BOLIVARIANO DE ---.
SU: DESPACHO. -
Yo, -------, venezolano, mayor de edad, de este domicilio y titular de la cédula de
identidad número V-----, asistido por la Ciudadana -----, Abogada en libre ejercicio
de la profesión, titular de la cédula de identidad N° V----, de este domicilio e
inscrita debidamente en el Instituto de Previsión Social del Abogado (I.P.S.A.),
bajo el Nro. ---, ante usted, ocurrimos como en efecto lo hacemos para
presentar solicitud de DIVORCIO POR DESAFECTO, del vínculo matrimonial que
mantengo con la ciudadana -------, venezolana, mayor de edad, de este domicilio y
titular de la cédula de identidad N° V-----; fundamentándome en la Sentencia N°
1070, de fecha 9 de Diciembre de 2016 de la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia, que instituyó el desafecto como causal de divorcio y en la
Sentencia N° 136 del 30 de Marzo de 2017 de la Sala de Casación Civil
del Tribunal Supremo de Justicia, que versa sobre el procedimiento a seguir en
solicitudes de divorcio por Desafecto; solicitud que hago en la forma siguiente:
CAPITULO I
DE LOS HECHOS
Contrajimos Matrimonio Civil por ante la Primera Autoridad Civil del Municipio-- del
Estado----; en fecha veinticinco (25) de Abril de 2007, según consta en
copia certificada de Acta de Matrimonio que acompaño marcada letra “A”,
asentada bajo el número doscientos dos (N° 202), Tomo 1, Folio 145 al 146 de los
Libros de Actas de Matrimonios Civiles llevados por ese despacho en
el año 2007, instrumento fundamental en solicitudes de divorcio. Fijamos
nuestro último domicilio conyugal, en la dirección siguiente: ----, Estado Bolivariano
de Miranda. De esta unión conyugal procreamos dos (02) hijas; nuestra primera
hija de nombre ---, nacida el día cinco (05) de abril de dos mil once (2011), tal
como consta en copia certificada de partida de nacimiento que
acompaño marcada letra “B”, y nuestra segunda hija de nombre ---, nacida el día
seis (06) de enero de dos mil trece (2013), tal como consta en copia certificada de
partida de nacimiento que acompaño marcada letra “C”. Nuestra relación desde el
principio y por varios años fue armoniosa y estuvo basada en el respeto, la
tolerancia, el afecto mutuo y la comprensión; cumpliendo cada uno con nuestras
obligaciones conyugales. Pero es el caso ciudadano juez que en nuestra relación
surgieron desavenencias que nos fueron distanciando como pareja
haciendo imposible nuestra vida en común a tal punto que hace ya más de tres
(03) años que deje de tenerle afecto a mi aun esposa como pareja, solo la respeto
como persona y madre de mis hijas, no existiendo actualmente ningún vínculo
afectivo o apego sentimental que me una a ella; así mismo he de
resaltar que tomando en consideración el derecho de nuestras hijas a vivir en
un ambiente en armonía me separe de hecho de mi aún esposa, interrumpiendo
definitivamente nuestra vida en común el día viernes veinte (20) del mes de
marzo del año dos mil doce(2015), viviendo a partir de esa fecha cada
uno en residencias diferentes; destacando que jamás pretendí ni pretendo
reconciliación alguna; por lo que manifiesto ante usted mi voluntad de
poner fin a la relación matrimonial por invocación expresa del desafecto,
que de acuerdo a lo plasmado en el contenido de la Sentencia N°
1070 del 9 de Diciembre de 2016 de la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia, y que aquí reproduzco:
(…) al momento en el cual perece el afecto y cariño ocurre el
nacimiento del desafecto, el cual es definido por la Real Academia
Española como la falta de estima por algo o alguien aquí en se
muestra desvío o indiferencia. Dicho desafecto consiste en la pérdida
gradual del apego sentimental, habiendo de una disminución del interés por
el otro, que conlleva a una sensación creciente de apatía, indiferencia
y de alejamiento emocional, lo que con el tiempo lleva a que los
sentimientos positivos que existían hacia él o la cónyuge cambien a
sentimientos negativos o neutrales…
Como consecuencia de los hechos narrados ciudadano Juez
respetuosamente solicito decrete el divorcio por desafecto, solicitud que hago ante
usted de acuerdo a su competencia como juez que ampara los derechos de los
Niños, Niñas y Adolescentes.
CAPITULO II
DEL DERECHO
La Sentencia N° 1070 del nueve (9) de Diciembre del año dos mil dieciséis (2016)
de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, estableció dentro de su
contenido el desafecto como motivo o causal de divorcio y destacó que no
precisade un contradictorio en la forma siguiente:
Esta Sala estando en franca sintonía con el respeto a los
derechos constitucionales relativos a la libertad y el libre
desenvolvimiento de la personalidad, desarrollados en la sentencia
693/2015, estableció la posibilidad de que la ruptura jurídica del
vínculo matrimonial se pueda generar por causas no previstas en la
legislación patria, es decir, que el desafecto y la incompatibilidad de
caracteres, creadores de disfunciones en el matrimonio y la familia, siendo
esta la base fundamental para el desarrollo de la sociedad, pueden ser
alegados con el fin de obtener una sentencia que disuelva el vínculo
jurídico que une a los cónyuges, para así lograr el
desenvolvimiento efectivo de los principios, valores y derechos
constitucionales que rigen la materia, así como la protección familia y de los
hijos –si es el caso- habidos durante esa unión matrimonial en la cual se
produjo el desafecto o la incompatibilidad señalada. Por ello, a los fines de
la protección familiar debe entenderse el divorcio como una solución al
conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el propósito de aligerar la
carga emocional de la familia.
En consecuencia, considera esta Sala que con la manifestación de
incompatibilidad o desafecto para con el otro cónyuge apareja la
posibilidad del divorcio en las demandas presentadas a tenor de lo
dispuesto en el artículo 185 y 185-A, que conforme al criterio
vinculante de esta Sala no precisa de un contradictorio, ya que se alega y
demuestra el profundo deseo de no seguir unido en matrimonio
por parte del cónyuge-demandante, como manifestación de un
sentimiento intrínseco de la persona, que difiere de las demandas
de divorcio contenciosas.
En efecto, la competencia de los Tribunales es producir como juez
natural conforme lo dispone el artículo 49 constitucional, una decisión que
fije la ruptura jurídica del vínculo con los efectos que dicho
divorcio apareja, sin que pueda admitirse la posibilidad de que
manifestada la existencia de dicha ruptura matrimonial de hecho, se obligue
a uno de los cónyuges a mantener un vínculo matrimonial cuando éste ya
no lo desea, pues de considerarse así se verían lesionados
derechos constitucionales como el libre desenvolvimiento de la
personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, el de
constituir legalmente una familia, y otros derechos sociales que son
intrínsecos a la persona....
Por su parte la Sentencia N° 136 del treinta (30) de Marzo del año dos
mil diecisiete (2017) de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia,
estableció dentro de su contenido el procedimiento a seguir en solicitudes de
divorcio por desafecto en la forma siguiente:
Cuando uno de los cónyuges manifieste la incompatibilidad
de caracteres o el desafecto para con el esposo o la esposa,
el procedimiento de divorcio no requiere de un contradictorio, ya que es
suficiente el deseo de no seguir en matrimonio por parte del cónyuge
solicitante para que se decrete el divorcio, en armonía con los
preceptos constitucionales y las sentencias vinculantes supra
desarrolladas, pues es evidente que el libre desarrollo de la
personalidad como parte del derecho a la libertad, definen un espacio de
autonomía individual, de inmunidad, frente al poder estatal, cuya
interdicción sólo procede bajo causas específicas.
Entonces, cuando la causal de divorcio verse sobre el desamor, el
desafecto o la incompatibilidad de caracteres, el procedimiento a seguir
será el de la jurisdicción voluntaria, establecido en los artículos del 895 al
902 del Código de Procedimiento Civil, ordenando la citación del
otro cónyuge (quien deberá comparecer representado o debidamente
asistido de abogado) y del Fiscal del Ministerio Público, pues una vez
expresada en los términos descritos la voluntad de disolver la unión
matrimonial “…debe tener como efecto la disolución del vínculo…”. Así lo
refleja la sentencia 1070/2016 supra transcrita de la Sala Constitucional,
procedimiento en el cual fue suprimida la articulación probatoria, ya que tal
manifestación no puede depender de la valoración subjetiva que haga el
Juez de la entidad de la razón del solicitante.
Por último, ratifica esta Sala que el fin que deben perseguir los
tribunales, es producir como jueces naturales conforme lo dispone el
artículo 49 de la Carta Política, una decisión que entienda el divorcio como
una solución al conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el propósito
de la protección familiar y de aligerar la carga emociona de la misma.
Por ello, una vez expresada en los términos descritos la
voluntad de disolver la unión matrimonial, “…debe tener como efecto la
disolución del vínculo…” máxime si cualquier posible discusión en cuanto a
una eventual reconciliación estaría –como ocurre en el sub iudice- fuera
de contexto por ser ajena a las defensas que se plantear en, sin
condicionantes probatorios, pues no existe prueba del sentimiento de
desafecto ya que ello no está vinculada a condiciones ni a hechos
comprobables; por el contrario, debe depender de la libre manifestación de
voluntad del cónyuge de disolver el vínculo por la terminación del afecto,
lo cual es más acorde con las exigencias constitucionales del libre
consentimiento que impone el derecho delibre desarrollo de la personalidad
y sin que el procedimiento pretenda invadir la esfera privada del cónyuge
solicitante y sin cuestionar el libre desarrollo de su personalidad, pues las
relaciones conyugales se establecen para vivir manteniendo el vínculo
afectivo, por lo que a través del procedimiento de jurisdicción voluntaria el
Juez cuenta un amplio margen de discrecionalidad para acordar la
demanda y sus pretensiones y de conformidad al artículo 11 del Código
ritual, pueda, en casos excepcionales de duda, requerir alguna
prueba que considere indispensable, sin permitírsele al Juez
inmiscuirse en el libre desarrollo de la personalidad del individuo al valorar
los motivos por los cuales el solicitante adoptó la decisión. El
trámite es estrictamente objetivo y nada invasivo de la esfera individual del
o la solicitante…
En ese orden de ideas, esta Sala de Casación Civil acoge los
criterios doctrinales y jurisprudenciales antes citados, especial mente la
sentencia N° 1070 dictada con carácter vinculante por la Sala
Constitucional en fecha 9 de diciembre de 2016, y concluye que
cualquiera de los cónyuges que así lo desee, podrá demandar el
divorcio por las causales previstas en el artículo 185 del Código Civil, o por
cualquier otro motivo, como la incompatibilidad de caracteres o desafecto,
sin que quepa la posibilidad de que manifestada la ruptura matrimonial de
hecho, se obligue a alguno de los cónyuges a mantener el vínculo
jurídico cuando éste ya no lo desea, pues de lo contrario, se verían
lesionados derechos constitucionales como el libre desenvolvimiento
de la personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, el de constituir
legalmente una familia, y otros derechos sociales que son intrínsecos a la
persona.
Entonces, cuando la causal de divorcio verse sobre el desamor, el
desafecto o la incompatibilidad de caracteres, el procedimiento a
seguir será el de la jurisdicción voluntaria, establecido en los artículos del
895 al 902 del Código de Procedimiento Civil, ordenando la
citación del otro cónyuge (quien deberá comparecer representado o
debidamente asistido de abogado) y del Fiscal del Ministerio Público, pues
una vez expresada en los términos descritos la voluntad de disolver la
unión matrimonial “…debe tener como efecto la disolución del vínculo…”.
Así lo refleja la sentencia 1070/2016 supra transcrita de la Sala
Constitucional, procedimiento en el cual fue suprimida la articulación
probatoria, ya que tal manifestación no puede depender de la valoración
subjetiva que haga el Juez de la entidad de la razón del solicitante.
«Que cualquiera de los cónyuges podrá demandar el divorcio por las
causales previstas en el artículo 185 del Código Civil, y por cualquier otro
motivo, tales como: la incompatibilidad de caracteres o desafecto, sin que
quepa la posibilidad de que manifestada la ruptura matrimonial de hecho,
se obligue a alguno de los cónyuges a mantener el vínculo jurídico,
cuando éste ya no lo desea, pues de lo contrario, se verían lesionados
derechos constitucionales como el libre desenvolvimiento de la
personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, y otros derechos
sociales que son intrínsecos a la persona». Dejó establecido
nuestro Máximo Tribunal de la República que cuando uno de los
cónyuges manifieste la incompatibilidad de caracteres o el desafecto para
con el esposo o la esposa, el procedimiento de divorcio no requiere de un
contradictorio, ya que es suficiente el deseo de no seguir en matrimonio por
parte del cónyuge solicitante, para que se decrete el divorcio, sin que le sea
dable al juez, entrar en consideraciones subjetivas ni axiológicas
a cerca de cuáles son las razones por las cuales surgió el desamor, pues la
decisión del juez debe comprender que el divorcio, en éstos casos, es una
solución al conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el propósito
de la protección familiar y de aligerar la carga emocional de la
misma.
Todo esto obedece al respecto a los derechos constitucionales
relativos a la libertad y el libre desenvolvimiento de la personalidad
desarrollados en las sentencias de la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia, Nº 446 del 15 de Mayo del 2014 Exp. 14-094; Nº693
del 02 de Junio del 2015 Exp. 12-1163 y Nº 1070 DEL 09 de diciembre del
2016 Exp. 16-916.
CAPITULO III
DE LAS PRUEBAS
Ciudadano Juez consigno y acompaño a este escrito marcada letra “A” nuestra
acta de matrimonio, la cual es el instrumento fundamental en
solicitudes de divorcio y es pertinente porque su objeto es demostrar que existe
un vínculo matrimonial entre nosotros. Consigno y acompaño a este escrito las
copias certificadas de las partidas de nacimientos de nuestras hijas ambas ya
identificadas, marcadas letras “B” y “C”, respectivamente, las cuales tienen
pleno valor probatorio, siendo ambos instrumentos pertinentes porque su objeto
es demostrar la filiación legal que existe entre nuestras hijas y nosotros. Reitero el
criterio de la Sala de Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia ya cogido por
la Sala de Casación Civil del nuestro máximo Tribunal, respecto a que el desafecto
no está sujeto a pruebas para decretar el divorcio, bastando solo con la libre
manifestación de voluntad de uno de los cónyuge de disolver el vínculo por la
terminación del afecto.
CAPITULO IV
DEL RÉGIMEN DE CONVIVENCIA FAMILIAR, RESPONSABILIDAD
DECRIANZA, PATRIA POTESTAD Y DE LA OBLIGACIÓN DE MANUTENCIÓN
Invocando el derecho y de conformidad con el Artículo 351 de la Ley Orgánica de
Protección de niños, niñas y adolescentes: En caso de interponerse acción de
divorcio, de separación de cuerpos o de nulidad de matrimonio, el juez o jueza
debe dictar las medidas provisionales, en lo referente a la Patria Potestad y a su
contenido, particularmente en lo que concierne a la Custodia, al
Régimen de Convivencia Familiar y a la Obligación de Manutención que deben
observar el padre y la madre respecto a los hijos e hijas que tengan menos de
dieciocho años y, a los que, teniendo más de esta edad, se encuentren con
discapacidad total o gran discapacidad, de manera permanente. En todo aquello
que proceda, el juez o jueza debe tener en cuenta lo acordado por las partes.
Artículo 365 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: la
Obligación de Manutención comprende todo lo relativo al sustento,
vestido, habitación, educación, cultura, asistencia y atención médica,
medicinas, recreación y deportes, requeridos por el niño, niña y adolescente.
Artículo 385 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: El
padre o la madre que no ejerza la patria potestad, o que ejerciéndola no tenga la
responsabilidad de Custodia del hijo o hija, tiene derecho a la convivencia familiar,
y el niño, niña o adolescente tiene este mismo derecho. Artículo 359 de la Ley
Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: El padre y la madre que
ejerzan la Patria Potestad tienen el deber compartido, igual e irrenunciable de
ejercer la Responsabilidad de Crianza de sus hijos o hijas, y son responsables
civil, administrativa y penalmente por su inadecuado cumplimiento. En caso de
divorcio, separación de cuerpos, nulidad de matrimonio o de residencias
separadas, todos los contenidos de la Responsabilidad de Crianza seguirán
siendo ejercida conjuntamente por el padre y la madre. Artículo 349 de la Ley
Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: La Patria Potestad sobre
los hijos e hijas comunes habidos durante el matrimonio y uniones estables de
hecho que cumplan con los requisitos establecidos en la Ley, corresponde al
padre y a la madre y la misma se ejerce de manera conjunta, fundamentalmente
en interés y beneficio de los hijos e hijas. En caso de desacuerdo
respecto a lo que exige el interés de los hijos e hijas, el padre y la madre deben
guiarse por la práctica que les haya servido para resolver situaciones
parecidas. Si tal práctica no existe o hubiese dudas sobre su
existencia, cualquiera de ellos o el hijo o hija adolescente puede acudir ante el
Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, de conformidad con lo
previsto en el Parágrafo Primero del artículo 177 de esta Ley. Ciudadano Juez
con respecto a nuestras hijas propongo se establezca en beneficio de
ellas lo siguiente:
PRIMERO: La patria Potestad continuara siendo ejercida por ambos progenitores
conforme a la ley.
SEGUNDO: Ambos progenitores seguiremos ejerciendo la responsabilidad
de crianza de nuestras hijas conforme a la ley.
TERCERO: Nuestras hijas quedaran bajo la custodia directa de su progenitora tal
como ha venido sucediendo hasta ahora.
CUARTO: El padre quien nunca ha dejado de proveer lo necesario para sus
dos(2) hijas, continuara aportando conforme a la ley y a la moral para cubrir las
necesidades básicas de sus hijas, tal como ha venido sucediendo hasta ahora,
por lo tanto le dará a sus hijas mensualmente por concepto de obligación de
manutención la cantidad de CIEN ---CON CERO CÉNTIMOS
(Bs.O00.000.000,oo), los cuales serán depositados en la cuenta de ahorros N° ---
del Banco Mercantil a nombre de la madre, en una (1) única cuota es
decir mensualmente debido a que el padre es -------y la remuneración por
sus servicios la perciben de forma mensual tal como es de conocimiento público.
Para el mes de agosto de cada año el padre cubrirá el cincuenta por ciento (50%)
de los gastos de útiles, uniformes y calzado escolar que requieran sus hijas y para
el mes de diciembre de cada año el padre cubrirá el cincuenta por ciento (50%) de
los gastos que requieran sus hijas en ropas y calzados para estrenos, obligación
que será adicional a lo depositado mensualmente, previéndose que para cubrir
este cincuenta por ciento (50%) de gastos de vestimenta y calzado de sus hijas,
como mínimo el padre deberá contribuir en los meses de agosto con
la cantidad de cincuenta millones de bolívares (50.000.000,oo), que representan
el 25% del monto de manutención mensual y para los meses de diciembre para
cubrir este cincuenta por ciento (50%) de gastos de vestimenta y calzados
de sus hijas deberá aportar el treinta y cinco por ciento (35%) de lo que perciba
por concepto de utilidades, así mismo el padre sufragará el cincuenta ciento
(50%) de los gastos de medicinas y exámenes médicos que requieran sus hijas y
en caso de cesantía del padre de su fuente de trabajo para proteger a
sus hijas deberá aportar el treinta y cinco por ciento (35%) de lo que perciba
por prestaciones sociales. En cuanto al Régimen de Convivencia Familiar
propongo se establezca los siguiente en la decisión que recaiga sobre este
asunto:
PRIMERO: El padre podrá visitar a sus hijas en cualquier momento del
día, siempre que no interrumpa sus labores escolares; los fines de semana el
padre podrá llevarse a su residencia a sus hijas, desde los viernes a las seis de la
tarde (06:00 p.m.) hasta los domingos a las seis de la tarde (6:00 p.m.), por lo que
queda entendido que las hijas podrán pernoctar con el padre.
SEGUNDO: En cuanto a la época decembrina las hijas pasaran las vacaciones de
esta época con el padre desde las seis de la tarde (06:00 p.m.) del quince (15) de
diciembre de cada año hasta las seis de la tarde (06:00 p.m.) del treinta (30)
de diciembre de cada año, teniendo el padre el derecho de pernoctar con sus
hijas en estos días continuos; adicional a esto a partir de este año dos mil
veinticuatro (2024), las hijas pasaran las Navidades con el padre y pernoctaran
con él y el Año Nuevo y los días de Reyes serán pasados con la madre, lo cual
deberá alternarse cada año, solo en relación a las navidades, Año Nuevo y día
de Reyes, es decir los días que podrán alternarse en época decembrina
son veinticuatro (24) y veinticinco (25) de diciembre con treinta y uno
(31) de diciembre, primero (1°) y seis (6) de enero, por lo tanto cuando el
veinticuatro (24)y veinticinco (25) de diciembre le corresponda a la madre pasarlo
con sus hijas, el padre deberá entregarlas el veinticuatro (24) de diciembre a las
ocho y media de la mañana (08:30 a.m.) a la madre y volver a
buscarlas el veintiséis (26) de diciembre a las ocho y media de la mañana
(08:30 a.m.); cuando al padre le corresponda pasar el veinticuatro (24) y
veinticinco (25) de diciembre con sus hijas para garantizar que las hijas
tengan contacto con su madre la misma podrá llevarlas consigo de paseo
en ambos días desde las ocho y media de la mañana(08:30 a.m.) hasta las cinco
de la tarde (05:00 p.m.); resaltando que cuando al padre le corresponda pasar Año
nuevo con sus hijas las entregará igualmente a la madre el treinta (30) de
diciembre a las seis de la tarde (06:00 p.m.) como ya se ha previsto y las buscará
el treinta y uno (31) de diciembre a las seis de la tarde(06:00 p.m.) teniendo que
devolverlas a la madre el primero (1°) de enero a las seis de la tarde (06:00 p.m.)
para regresar por ellas el seis (06) de enero a las ocho de la mañana (08:00 a.m.)
y pasar el día con sus hijas hasta las seis de la tarde (06:00 p.m.), es decir solo
pernoctara con sus hijas el treinta y uno (31) de diciembre que le corresponda
pasarlo con sus hijas; en caso de ser necesario que las hijas realicen viajes
de esparcimiento en época decembrina con algún progenitor, el otro
progenitor deberá firmar el correspondiente permiso de viaje siempre y cuando el
viaje no se extralimite de siete (07) días continuos. TERCERO: En cuanto a
Carnaval y la Semana Santa, cuando el Carnaval lo pasen con la madre, la
Semana Santa la pasarán con el padre, es decir se alternaran ambas
festividades año tras año; el carnaval más próximo al establecimiento de
este régimen le corresponde a la madre pasarlo con sus hijas; tomando en
consideración que la custodia directa la tiene la madre; cuando al padre le
corresponda pasar los carnavales con sus hijas deberá buscarlas el viernes
más próximo al lunes y martes de carnaval a las seis de la tarde (06:00p.m.) y
entregarlas nuevamente a la madre el día miércoles siguiente al martes de
carnaval a las seis de la tarde (06:00 p.m.), por lo que queda entendido que las
hijas pernoctaran con su padre en esos días; cuando al padre le corresponda
pasar la semana santa con sus hijas deberá buscarlas el viernes más próximo al
lunes santo a las seis de la tarde (06:00 p.m.) y entregarlas nuevamente a la
madre el día domingo de resurrección a las seis de la tarde (06:00 p.m.), por loque
queda entendido que las hijas pernoctaran con su padre en esos días; en caso de
ser necesario que las hijas realicen viajes de esparcimiento con algún progenitor
en estas festividades, el otro progenitor deberá firmar el correspondiente
permiso de viaje. CUARTO: El Día de la Madre que se celebra en domingo, los
cuales como ya ha quedado establecido son días en que las hijas deberán estar
con el padre, las hijas lo pasarán con la madre, es decir que el padre deberá
entregar a las hijas los sábados previos al día de la madre de cada año a las seis
de la tarde (06:00 p.m.), y el Día del Padre que se celebra en domingo las hijas lo
pasarán con el padre como ya ha quedado establecido hasta las seis de la tarde
(06:00 p.m.). QUINTO: El día del cumpleaños de las hijas, cada año serán
pasados al lado de su madre y el padre podrá asistir a la reunión que se celebre
en esas ocasiones. En cuanto a las vacaciones escolares se dividirán
exactamente por mitad; la primera mitad se fija desde el quince (15) de julio de
cada año hasta el quince(15) de agosto de cada año, y la segunda mitad se fija
desde el dieciséis (16) de agosto de cada año hasta el quince (15) de septiembre
de cada año; debiendo ambos padres alternarse los periodos de vacaciones que
pasaran con sus hijas bien sea pasando la primera mitad o la segunda mitad;
queda entendido que a partir del establecimiento de este régimen le corresponde
al padre pasar con su hijas la primera mitad del periodo de vacaciones; tomando
en consideración que la custodia de las hijas la tiene la madre, el padre deberá
buscar a sus hijas el día quince (15) de julio de cada año que le corresponda a las
ocho y media de la mañana (08:30 a.m.) y entregarlas a la madre el día quince
(15) de agosto a las seis de la tarde (06:00 p.m.), teniendo derecho a pernoctar
con sus hijas y cuando al padre le corresponda pasar la segunda mitad con sus
hijas deberá buscarlas el dieciséis (16) de agosto de cada año que le corresponda
a las ocho y media de la mañana (08:30 a.m.) y entregarlas el día quince (15)
de septiembre del año que curse a las seis de la tarde (06:00 p.m.), teniendo el
padre el derecho a pernoctar con sus hijas. Queda entendido que en el
periodo de vacaciones escolares las hijas no podrán pasar más de cinco (05)
días continuos con el padre ni con la madre debiendo tener contacto con el
progenitor que no le corresponda pasar uno de los periodos de las vacaciones con
ellas, desde los sábados a las ocho de la mañana (08:00 a.m.) hasta el domingo a
las seis de la tarde (06:00p.m.), es decir pernoctaran con ellas, por lo tanto
al progenitor que no le corresponda pasar con sus hijas la mitad de las
vacaciones deberá buscarlas y entregarlas en el horario indicado. En caso de
ser necesario que las hijas en época de vacaciones escolares pasen más de cinco
(05) días continuos con algún progenitor por cuestiones de viajes de
esparcimiento, el otro progenitor deberá firmar el correspondiente permiso de
viaje, el cual no podrá extenderse por más de doce (12) días continuos. Así
mismo el padre deberá comunicar continuamente a sus hijas cuando no pueda
cumplir el régimen de convivencia previsto motivado a su condición de
debiendo en todo caso mantener contacto telefónico con ellas y hacer uso de las
redes sociales actuales.
CAPITULO V
DE LOS BIENES
En cuanto a bienes que partir y liquidar manifiesto que durante la vigencia de
nuestro matrimonio construimos un inmueble con dinero de nuestro propio peculio,
específicamente en: ubicada xxxxxxxxxxx el cual consta de tres (3) habitaciones,
dos (2) baños, una(1) cocina, una (1) sala y un (1) porche, siendo su estructura de
bloque, pisos de cerámica, techo de machihembrado y platabanda, contando con
los servicios de luz eléctrica y agua; inmueble que está dotado de mobiliarios y
enseres, todo lo cual nos pertenece EN 50% a cada uno por igual y será liquidado
a partir de la sentencia definitiva del presente divorcio y liquidado conforme a
derecho.
CAPITULO VI
DEL PETITORIO
Narrados los hechos, invocado el derecho y aportadas las
documentales pertinentes solicito y lo cual es el objeto de mi pretensión
que su competente autoridad decrete el divorcio por desafecto de mi
persona hacia la ciudadana xxxxxxxxxxx, ya identificada, por haber manifestado
mi voluntad, sin ningún tipo de coacción de querer poner fin a la relación
matrimonial por invocación expresa del desafecto; así mismo solicito que mi aun
esposa convenga en lo propuesto en beneficio de nuestras hijas en relación a las
Instituciones Familiares o en su defecto sean fijadas conforme a su sano criterio
tomando como base la propuesta que hago en beneficio de nuestras hijas.
CAPITULO VII
DE LAS NOTIFICACIONES
Indico que la ciudadana xxxxxxxxxxx, plenamente identificada, está residenciada
en la siguiente dirección: xxxxxxxx, a fin de que juzgue lo conveniente para
materializar su notificación personal e informarla sobre este procedimiento;
todo conforme al artículo 458 de la Ley Orgánica para la Protección de
Niños, Niñas y Adolescentes vigente, en concordancia con el artículo
218 del Código de Procedimiento Civil vigente, que prevé la entrega de
citaciones personales en el lugar donde se le encuentre a la persona, siempre y
cuando sea dentro de los límites territoriales de la jurisdicción del Tribunal . Señalo
que mi domicilio procesal será el siguiente: xxxxxxx Por todo lo antes expuesto,
ocurro ante usted para SOLICITAR EL DIVORCIO POR DESAFECTO, en base a
la Sentencia N° 1070, de fecha 9 de Diciembre de 2016 de la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia y en la Sentencia N° 136 del 30 de
Marzo de 2017 de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo. Pido
que esta Solicitud sea admitida, tramitada conforme a derecho y declarada con
lugar. En xxxxxxxxx la fecha de su presentación.