0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas15 páginas

Augusto Comte

Cargado por

quirky.quips05
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas15 páginas

Augusto Comte

Cargado por

quirky.quips05
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

AUGUSTO COMTE

Una de las figuras ejemplares en el desarrollo del pensamiento humano es,


sin duda, la de Augusto Comte, quien fuera el creador del positivismo y de la
sociología, aportaciones que influyeron poderosamente en la organización y en el
rumbo del mundo. La vida de este pensador se encuentra íntimamente ligada a su
obra; acorde con su vocación innata, él logró consagrarse exclusivamente al estudio
y a la investigación, y en su desempeño se apegó fielmente a los lineamientos éticos
y filosóficos que expuso en sus propios libros.

Augusto Comte, el asceta parisino, en la segunda mitad del siglo XIX iluminó
con sus planteamientos intelectuales a la humanidad que a partir de la Revolución
Francesa vivía en una profunda crisis espiritual.

Comte nació en Montpellier, Francia, en el año de 1798; sus padres


pertenecían a la clase media, en aquel entonces católica, conservadora y
monárquica.

Tres acontecimientos fueron decisivos en la vida de Augusto Comte: el


primero lo constituyó su amistad con el Conde Enrique de Saint-Simón, de quien
fungió como secretario durante seis años, de 1818 a 1824; el segundo, su
matrimonio con Carolina Bassin, en 1825, y el tercero, su separación definitiva de la
Escuela Politécnica.

Saint-Simón era cuarenta años mayor que Comte y ejerció sobre él una
influencia decisiva, no sólo por el renombre de que gozaba como escritor y político,
sino debido a sus brillantes cualidades intelectuales. Era tan marcada la influencia
que los primeros ensayos de Comte parecieron simples transcripciones de las ideas
de Saint-Simón, de modo que Augusto se vio en la necesidad de alejarse de su
mentor para alcanzar un estilo propio.

Carolina Bassin, la esposa de Comte, no parece que haya tenido relevancia


en los trabajos científicos de Augusto, pues aparte de que no tenía aficiones
intelectuales, cuando se casó con ella, según dice Marvin, Comte había ya trazado
las líneas fundamentales de su filosofía. No obstante, a ella debió largos años de
sufrimiento debido a que nunca llegaron a congeniar, antes bien sus relaciones
maritales parecen haber sido en extremo discordantes. Tan es así que se atribuye
al fracaso matrimonial de la pareja y a la polémica sostenida con algún opositor
respecto a la originalidad de sus teorías, el que Comte haya sufrido un grave
“ofuscamiento mental”, hecho por el cual se recluyó en un manicomio.
1
La pérdida del puesto de profesor en la Escuela Politécnica marca el inicio de
una tercera etapa en la vida de Comte.

Augusto Comte se inserta en el mundo intelectual en una época en que las


preocupaciones y los estudios sobre la sociedad y los fenómenos sociales habían
alcanzado cierta madurez. Gracias a sus grandes cualidades analíticas y de síntesis,
Augusto crea su propio sistema de filosofía y política positivista aprovechando todo
lo hasta entonces propuesto por otros autores.
Según Comte, la anarquía reinante en Europa después de la gran crisis provocada
por la Revolución Francesa se debía a que los pueblos carecían de un sistema
universal de principios que estableciera entre las personas la armonía necesaria para
cimentar un orden social común dentro del cual los individuos pudieran desarrollar
pacíficamente sus actividades. Es por eso que Comte se impuso la misión de buscar
un remedio “a tal estado anímico, verdadera enfermedad de la sociedad”, y que
creyó haberlo encontrado en una nueva filosofía, cuyos planteamientos iniciales dio
a conocer a través de varios ensayos publicados de 1816 a 1825, hasta que
estructuró una serie de ideas que ofreció claramente sistematizadas en su célebre
curso impartido en París, al que concurrieron eminentes personalidades intelectuales
y que publicó de 1830 a 1842, en los seis volúmenes de su Curso de filosofía positiva.

El objetivo de la nueva filosofía, era:

a) Proporcionar a las mentalidades individuales un sistema de creencias para unificar


el espíritu colectivo.

b) Establecer un conjunto de reglas coordinadas sobre las creencias comunes del


sistema aludido.

c) Determinar una organización política que sería aceptada por todos los hombres,
en virtud de que respondería a sus aspiraciones intelectuales y a sus tendencias
morales.

La idea básica de Comte era que todas las ciencias formaban una jerarquía, de
manera que cada eslabón dependía del anterior de acuerdo con la complejidad de
los fenómenos estudiados. En la base estaban las matemáticas, y, por último,
encabezando la pirámide de las ciencias se encontraba la Ciencia de la Sociedad; la
Sociología. Comte vio en esta ciencia las respuestas a los problemas del hombre y
la sociedad.

2
En la jerarquía de las ciencias positivas, son 6 las ciencias fundamentales en orden
de importancia (pirámide):

1) Sociología
2) Biología
3) Química
4) Física
5) Astronomía
6) Matemáticas
Aunque después agregó una séptima por encima de la sociología: la moral.

El método positivo en el que el proceso del conocimiento está basado en la


observación y comparación de los hechos para inducir conclusiones vs los
racionalistas que utilizan un método deductivo y extraían las conclusiones de las
premisas. Es concreto y práctico, constatable y verificable.

Para Comte, no importan las causas, sino solo el hecho incorporado a la ciencia en
leyes, que vuelven racionalmente previsibles los acontecimientos observables. El
único objetivo es averiguar el verdadero estado de las cosas y reproducirlo con la
mayor precisión.

Una filosofía sólo puede ser válida en la medida en que constituye una
representación exacta y completa de las relaciones que existen naturalmente (teoría
de la copia de la verdad).

Por lo tanto, el método positivo se basa en 3 procedimientos:

1. La observación: examen directo del fenómeno tal y como se presenta


naturalmente.
2. La experimentación: contemplación del fenómeno modificado por
circunstancias artificiales.
3. La comparación: consideración gradual de casos análogos en el que el
fenómeno se vaya simplificando.
3.1. Comparación de la sociedad humana con la de los animales inferiores.
3.2. Comparación de las sociedades en diferentes zonas del mundo.
3.3. Comparación de las sociedades en el tiempo (esta toma gran
importancia y se constituye como un 4to procedimiento: la historia).

Divide a la ciencia sociológica en:

a) Estática social o consesus universalis: dedicada al estudio de las condiciones de


existencia y permanencia de la sociedad, a través de un consentimiento mutuo y
3
una solidaridad social (concepto que desarrolla Durkheim). Investiga las leyes que
gobiernan la acción y la reacción de las diferentes partes del sistema social, pero
estas no se derivan de un estudio empírico sino de las leyes de la naturaleza
humana.

b) Dinámica social: cuyo objeto era la evolución de la sociedad y de las leyes


regulares de la misma, para ir progresando. La considera más importante que la
primera y le dedica más tiempo. La llama Teoría del progreso natural de la
sociedad humana, porque veía a la humanidad en una continua evolución hacia
nuestras “más nobles disposiciones”, hacia el predominio del altruismo sobre el
egoísmo.

La división antes mencionada corresponde con las dos partes esenciales de la


sociología actual: a) estructura o sistema social y b) cambio social.

Creía en el orden social y en el progreso a través del orden por lo que desaprobaba
al individuo que exigía sus derechos, considerando esto un instrumento de disolución
del orden y consecuentemente del progreso. Al contrario, lo relevante era la familia
y la sociedad y el papel de la mujer dentro de esta, como expresión de los
sentimientos nobles de integración, así como la necesidad de una solidaridad entre
los individuos que se haría firme con la prestación de los deberes de cada uno a la
sociedad. La sociedad está por encima del derecho del individuo.

Nadie tiene derechos respecto a otros, sino deberes para con todos.

Buscaba una reforma de la sociedad, pero desde el punto de vista moral.

El individuo era egoísta por naturaleza, por lo que tenía que estar subordinado a las
restricciones sociales para alcanzar el máximo grado de altruismo. El individuo tiene
4 categorías básicas de instintos:

1. Nutrición
2. Sexo
3. Destrucción y construcción
4. Orgullo y vanidad.

Todos, menos el instinto de construcción, requerían un control externo.

4
Elementos de la sociedad:

a). - La familia: institución básica fundamental y pilar de su sociología, ya que estas


pequeñas sociedades eran el pilar de lo que en su conjunto es la sociedad, en ellas
se controla los impulsos egoístas y surge el altruismo individual. Puesto que la familia
constituye la institución central, cualquier cambio en ella influiría profundamente
tanto sobre el individuo como sobre el conjunto de la sociedad.

b). - La religión: base universal de la sociedad e identificaba dos funciones


centrales de la religión:
1. Servía para regular la vida del individuo al reprimir su egoísmo y elevar su
altruismo.
2. Cumplía la función más macroscópica de fomentar las relaciones sociales
entre las personas, sentando así las bases para la formación de estructuras
sociales mayores.

c). - El lenguaje: permite a los individuos interactuar entre sí, con sus antepasados
y con sus contemporáneos. Así como permite la transmisión de las ideas religiosas.

d). - La división del trabajo: Mantiene unidos a los individuos, la solidaridad social
se intensifica en un sistema en el que los individuos dependen entre sí, la sociedad
debe suponer una división del trabajo de modo que las personas ocupen puestos
según su formación y aptitudes.

Para Comte debía de llevar a la práctica sus teorías y analizó quien apoyaría al
positivismo:
NO

Clases altas (porque eran demasiado interesadas)

Clase media (porque querían incorporarse a la clase alta)

SI:

Filósofos

Trabajadores: son más propensos al bien común porque su experiencia en la miseria


genera buenos sentimientos.

Mujeres: brindan a la política la necesaria subordinación del intelecto al sentimiento


social, sin embargo, afirma la superioridad del hombre a ellas, practica e
5
intelectualmente. Por ello son apoyo mientras que el hombre debe llevar la batuta
para llevar a la práctica el positivismo. Pensaba que la igualdad de sexos es contraria
a la naturaleza.

Pensaba sobre todo que los últimos dos tenían fuertes instintos sociales y había
entre ellos sentido común y buenos sentimientos.

Creía que las ideas gobernaban al mundo, lo cual lo aleja de los postulados de Marx.

Diferencia con el comunismo.

1. El positivismo buscaba respuestas morales más que políticas o económicas


(lo que demuestra que reconocía abiertamente que el comunismo, al menos
tal como se entendía en su tiempo, constituía un sistema político y económico
más que moral).
2. El comunismo perseguía la supresión de la individualidad, mientras el
positivismo fomentaba tanto la individualidad como la cooperación entre los
individuos.
3. El comunismo suponía la eliminación de los líderes de la industria, mientras
el positivismo los consideraba esenciales (así, aunque los líderes de la
industria no podían intervenir en la revolución positivista, tenían, como
veremos más tarde, una función central junto a los banqueros en la idea de
Comte de la nueva sociedad positiva).
4. El comunismo buscaba abolir la herencia, mientras el positivismo la
consideraba muy importante para la continuidad histórica de las
generaciones.
Pensaba que el positivismo se debía convertir en una religión y sus principales
seguidores en sacerdotes de la humanidad y el sería el fundador de la religión de la
humanidad, siendo esta el Gran Ser y el fundamento de esta.

La palabra sociología fue acuñada por el filósofo francés Augusto Comte, que inició
el estudio científico de la sociedad a mediados del siglo XIX cuando la revolución
industrial de encontraba en su máximo apogeo.

La sociología es el estudio de la sociedad, es decir, el tejido de las


interacciones e interrelaciones hum anas. La sociología trata de ex plicar el
com portam iento de los hom bres y las distintas form as en que estos se
agrupan o sim plem ente se relacionan.

6
Por consiguiente, la sociología estudia:

• La sociedad

• La interrelación humana

• El comportamiento social.

La sociología es la ciencia de la sociedad.

Sociedad: es el conjunto de individuos que, reunidos en grupos de diversas


dimensiones y distintos significados, se encuentran unidos por su
interacción, por sus relaciones recíprocas. Esta organización se establece
para satisfacer necesidades básicas.

Estructuras sociales: son las formas de relación entre los hombres.

Los individuos se reúnen para:

Intercambiar objetos comercio,

Distribuir la autoridad gobierno,

Elaborar leyes legislatura,

Divertirse,

Trabajar.

La sociología estudia a la sociedad desde el punto de vista de su


organización y desorganización sociales.

Organización social: es lo que perm ite el libre funcionam iento del sistem a.

Desorganización social: corresponde a lo que am enazaría rom per con el


equilibrio establecido.

La sociología se relaciona con:

• Economía

7
• Antropología

• Historia

• Ciencia política

• Derecho

• Geografía humana

• Psicología social

EL PENSAMIENTO DE AUGUSTO COMTE.

La filosofía de Comte entronca con la revuelta moderna contra los antiguos que
inició Francis Bacon y extendió l'enciclopédie francesa y que consistió, a grandes
rasgos, en la asunción de la razón y la ciencia como únicas guías de la
humanidad capaces de instaurar el orden social sin apelar a oscurantismos
teológicos o metafísicos.

La evidente intención de reforma social de su filosofía se adhiere, sin embargo, a


una postura conservadora y contrarrevolucionaria en claro enfrentamiento con las
propuestas ilustradas de Voltaire y Rousseau.

Tomando como trasfondo la revolución francesa, Comte acusa a estos dos autores
de generar utopías metafísicas irresponsables e incapaces de otorgar un orden social
y moral a la humanidad.

Los problemas sociales y morales han de ser analizados desde una perspectiva
científica positiva que se fundamente en la observación empírica de los fenómenos
y que permita descubrir y explicar el comportamiento de las cosas en términos de
leyes universales susceptibles de ser utilizadas en provecho de la humanidad.

Comte afirma que únicamente la ciencia positiva o positivismo podrá


hallar las leyes que gobiernan no sólo la naturaleza, sino nuestra propia
historia social, entendida como la sucesión y el progreso de determinados
momentos históricos llamados estados sociales.

LA LEY DE LOS TRES ESTADOS Y LA IDEA DE PROGRESO:

8
La humanidad en su conjunto y el individuo como parte constitutiva, está
determinado a pasar por tres estados sociales diferentes que se corresponden con
distintos grados de desarrollo intelectual:

i) el estado teológico o ficticio,

ii) el estado metafísico o abstracto y

iii) el estado científico o positivo.

Este tránsito de un estado a otro constituye una ley del progreso de la sociedad,
necesaria y universal porque emana de la naturaleza propia del espíritu humano.
Según dicha ley, en el estado teológico el hombre busca las causas últimas y
explicativas de la naturaleza en fuerzas sobrenaturales o divinas, primero a través
del fetichismo y, más tarde, del politeísmo y el monoteísmo. A este tipo de
conocimientos le corresponde una sociedad de tipo militar sustentada en las ideas
de autoridad y jerarquía.

Fetichismo: en que se personifican las cosas y se les atribuye un poder


mágico o divino.

Politeísmo: en que la animación es retirada de las cosas materiales para


trasladarla a una serie de divinidades, cada una de las cuales presenta un
grupo de poderes: las aguas, los ríos, los bosques, etc.

Monoteísmo: la fase superior, en que todos esos poderes divinos quedan


reunidos y concentrados en uno llamado Dios.

En el estado m etafísico se cuestiona la racionalidad teológica y lo sobrenatural es


reemplazado por entidades abstractas radicadas en las cosas mismas (formas,
esencias, etc.) Que explican su por qué y determinan su naturaleza. La sociedad de
los legistas es propia de este estado que es considerado por Comte como una época
de tránsito entre la infancia del espíritu y su madurez, correspondiente ya al estado
positivo . En este estado el hombre no busca saber qué son las cosas, sino que
mediante la experiencia y la observación trata de explicar cómo se comportan,
describiéndolas fenoménicamente e intentando deducir sus leyes generales, útiles
para prever, controlar y dominar la naturaleza (y la sociedad) en provecho de la
humanidad. A este estado de conocimientos le corresponde la sociedad industrial,
capitaneada por científicos y sabios expertos que asegurarán el orden social.

9
CARACTERÍSTICAS DE LA FILOSOFÍA POSITIVA.

El término positivo hace referencia a lo real, es decir, lo fenoménico dado al


sujeto. Lo real se opone a todo tipo de esencialismo. Desechando la búsqueda de
propiedades ocultas características de los primeros estados.

Lo positivo tiene como características el ser útil, cierto, preciso,


constructivo y relativo (no relativista) en el sentido de no aceptar ningún
absoluto.

CLASIFICACIÓN DE LAS CIENCIAS:

Si la aparición del estado positivo se correlaciona con la mayoría de edad social e


intelectual de la humanidad, esto se debe a la desaparición del espíritu metafísico
como una evolución natural hacia el estado idóneo de la razón que traerá consigo el
orden y la reorganización social. Se trata de una total "regeneración" que viene
determinada por el progresivo desarrollo de las ciencias que, según Comte, han
seguido cursos y ritmos distintos, siendo la más retrasada la física social.

La filosofía positiva hace un intento de clasificación de las ciencias,


concebidas unitariamente como ramas de un tronco común que,
evolutivamente, forman un continuo en el que el desarrollo de cada una
establece las bases de la ciencia siguiente.

Comte clasifica las ciencias en cinco fundamentales: i) astronomía, ii)


física, iii) química, iv) fisiología y v) física social o sociología. Rechaza
como ciencia a la psicología y a la economía y concibe a las matemáticas
más como un método e instrumento previo que como ciencia teórica.

La finalidad de las ciencias es el control y el dominio de la naturaleza y la sociedad.


La búsqueda de relaciones estables entre los fenómenos deriva en la construcción
de leyes que permiten predecir el futuro: paso previo a todo control.

Derivada de la fisiología, la sociología, como culminación del espíritu positivo, se


dedicará al estudio de los fenómenos sociales y de sus leyes como camino
para explicar la evolución de la humanidad y favorecer un progreso
controlado de la sociedad que excluya todo posible cambio o revolución
incontrolada.

10
Es en este punto donde aflora con toda su fuerza la intención conservadora y
reaccionaria de la filosofía de Comte. Su apoyo a la dictadura de Napoleón III, así
como sus ideas de control de la opinión pública y de defensa a la propiedad privada
y de concentración del capital le han convertido en un adversario de la democracia
y en un partidario de los regímenes autoritarios.

Consiste en no admitir como válidos científicamente otros conocimientos, sino los


que proceden de la experiencia, rechazando, por tanto, toda noción a priori y todo
concepto universal y absoluto.

El hecho es la única realidad científica, y la experiencia y la inducción, los métodos


exclusivos de la ciencia.

Por su lado negativo, el positivismo es negación de todo ideal, de los


principios absolutos y necesarios de la razón, es decir, de la metafísica. El
positivismo es una mutilación de la inteligencia humana, que hace posible, no sólo,
la metafísica, sino la ciencia misma. Esta, sin los principios ideales, queda reducida
a una nomenclatura de hechos, y la ciencia no es una colección de experiencias,
sino la idea general, la ley que interpreta la experiencia y la traspasa. Considerado
como sistema religioso, el positivismo es el culto de la humanidad como ser total y
simple o singular.

EL CARACTER SOCIAL DEL ESPIRITU POSITIVO.

El espíritu positivo tiene que fundar un orden social.


La constitución de un saber positivo es la condición de que haya una autoridad social
suficiente, y esto refuerza el carácter histórico del positivismo.
Comte, fundador de la Sociología, intenta llevar al estado positivo el estudio de la
Humanidad colectiva, es decir, convertirlo en ciencia positiva. En la sociedad rige
también, y principalmente, la ley de los tres estados, y hay otras tantas etapas, de
las cuales, en una domina lo militar.
Comte valora altamente el papel de organización que corresponde a la iglesia
católica; en la época metafísica, corresponde la influencia social a los legistas; es la
época de la irrupción de las clases medias, el paso de la sociedad militar a la sociedad
económica; es un período de transición, crítico y disolvente; el protestantismo
contribuye a esta disolución. Por último, al estado positivo corresponde la época
industrial, regida por los intereses económicos, y en ella se ha de restablecer el
orden social, y este ha de fundarse en un poder mental y social.

11
EL POSITIVISMO Y LA FILOSOFIA.

Es aparentemente, una reflexión sobre la ciencia. Después de agotadas éstas, no


queda un objeto independiente para la filosofía, sino ellas mismas; la filosofía se
convierte en teoría de la ciencia. Así, la ciencia positiva adquiere unidad y conciencia
de sí propia. Pero la filosofía, claro es, desaparece; y esto es lo que ocurre con el
movimiento positivo del siglo XIX, que tiene muy poco que ver con la filosofía.
Pero en Comte mismo no es así. Aparte de lo que cree hacer hay lo que
efectivamente hace. Y hemos visto que:

1. Es una filosofía de la historia (la ley de los tres estados).


2. Una teoría metafísica de la realidad, entendida con caracteres tan originales
y tan nuevos como el ser social, histórica y relativa.
3. Una disciplina filosófica entera, la ciencia de la sociedad; hasta el punto de
que la sociología, en manos de los sociólogos posteriores, no ha llegado nunca
a la profundidad de visión que alcanzó en su fundador.

Este es, en definitiva, el aspecto más verdadero e interesante del positivismo, el que
hace que sea realmente, a despecho de todas las apariencias y aun de todos los
positivistas, filosofía.

EL SENTIDO DEL POSITIVISMO.

Esta ciencia positiva es una disciplina de modestia; y esta es su virtud. El saber


positivo se atiene humildemente a las cosas; se queda ante ellas, sin intervenir, sin
saltar por encima para lanzarse a falaces juegos de ideas; ya no pide causas, sino
sólo leyes. Y gracias a esta austeridad logra esas leyes; y las posee con precisión y
con certeza.
Una y otra vez vuelve Comte, del modo más explícito, al problema de la historia, y
la reclama como dominio propio de la filosofía positiva. En esta relación se da el
carácter histórico de esta filosofía, que puede explicar el pasado entero sintiendo la
necesidad de una regeneración universal, al mismo tiempo político que religiosa, por
la deficiencia de estos dos poderes, Auguste Comte propone el positivismo y da
origen a la Sociología.

Entre sus obras literarias se encuentra El discurso sobre el espíritu positivo, siendo
ésta una de las más importantes dentro de su producción filosófica por ser en la que
expone algunos elementos de su propuesta del nuevo orden social para el progreso
de la humanidad y por justificar las razones de la superioridad del espíritu positivo.
12
La obra se divide en tres partes: i) la superioridad m ental del espíritu positivo,
ii) la superioridad social del espíritu positivo y iii) condiciones de
advenim iento de la escuela positiva.

Ante la imposibilidad de conservar el régimen antiguo y la necesidad creciente del


orden social, Comte expone cómo llevar a la práctica las leyes establecidas para el
progreso. Las transformaciones han ido lentas por falta de una filosofía
verdaderamente propia; el espíritu teológico y el metafísico han truncado dicho
desarrollo y ha suscitado el desarrollo de una escuela intermedia, destinada sobre
todo a recordar directamente el conjunto de la cuestión social, y es la filosofía
positivista, la apropiada para realizar esa gran combinación del espíritu del orden
con el espíritu del progreso, siendo ésta superior a los poderes existentes hasta
entonces.

Propone el espíritu positivo com o la única base posible de una resolución


verdadera de la honda anarquía intelectual y m oral que caracteriza sobre
todo a la gran crisis m oderna.

Filosofía que lleva siempre a establecer una exacta armonía elemental entre las ideas
de existencia y las del movimiento, siendo el orden la condición fundamental del
progreso y este, el fin necesario del orden.

Respecto al orden, Comte muestra que las principales dificultades sociales no son
políticas, sino sobre todo morales, de manera que la solución posible depende de
las opiniones y las costumbres mucho más que de las instituciones. El sentim iento
del orden, es, naturalm ente inseparable de todas las especulaciones
positivas, lo cual significa que debe recabar todos los datos de los diversos aspectos
de la vida, encontrando la solución en la sociedad más que en cualquier otro poder
o institución. Mientras que el progreso, un avance continuo hacia un fin determinado,
es resultado del conjunto de la evolución anterior y debe hacerse después de una
apreciación general de lo que constituye sobre todo este continúo mejoramiento de
nuestra naturaleza, principal objeto del adelanto humano. El destino de dicho
progreso, es nuestra existencia entera, personal y social, con el mejoramiento
continuo de la condición humana y de la propia naturaleza.

13
Su valor depende ante todo de su plena realidad científica, es decir, de la exacta
armonía que establece siempre, entre los principios y los hechos, tanto de los
fenómenos sociales como de todos los demás.

Según Comte, el espíritu positivo puede representar las grandes épocas históricas
como otras fases determinadas de una misma evolución fundamental y puesto que
la doctrina que haya explicado suficientemente el conjunto del pasado obtendrá
inexorablemente, por consecuencia de esta única prueba, la presidencia mental del
porvenir. Postula al positivismo como esa doctrina, teniendo la supremacía sobre
cualquier otra ciencia o corriente filosófica y la responsable del orden y progreso
social.

Otro elemento importante es el de la moral humana, el cual estaba en poder de


los dos espíritus dominantes, los cuales no podían darle su dignidad y universalidad
convenientes a su naturaleza (reconoce que el catolicismo contribuyó a su
independencia, pero por considerarlo retrograda en la edad moderna, lo considera
incapaz de sostener la moral humana). Y el positivismo es propuesto como el único
capaz de consolidar una moral puesto que el espíritu metafísico ha tenido que
disolver activamente la moral y el espíritu teológico ha perdido la fuerza para
preservarla, por lo cual, el espíritu positivista, tiene las facultades para sistematizar
los principios de las reglas de conducta y llevarlas a la práctica.

Es propio de la filosofía positivista, estim ular y consolidar el sentim iento


del deber, desarrollando siem pre el espíritu de colectividad, que se
encuentra naturalm ente ligado con él.
Este sentimiento es la base primera y necesaria para toda moral sana partiendo del
individuo, pero no quedándose en el yo sino conduciendo a la colectividad,
contribuyendo a la formación de la sociedad humana, mediante esa aglomeración
de individuos. Es directamente social, el espíritu positivo, para él no existe el hombre
sino sólo la humanidad y por ello resalta continuamente el vínculo de cada uno de
todos, en una multitud de aspectos diversos, de manera que se haga
involuntariamente familiar el sentimiento íntimo de la solidaridad social.

Por lo tanto, el hombre, ser de la humanidad, sólo puede alcanzar su deseo


de eternidad en la sociedad y es arrastrado a incorporarse continuamente
a la colectividad por ese sentimiento social, prescindiendo de cualquier
espíritu teológico o político y asumiendo cómo norma de vida las leyes del
espíritu positivo.

14
Se critica la teoría de Comte por su generalidad de planteamientos y lo artificial de
la separación de una estática y dinámica social, porque la estructura social está en
permanente cambio y el cambio no se hace sino en la estructura; no son zonas de
la sociología que puedan ser investigadas separadamente.

Aunque escribe sobre la investigación, se dedicó a especular o teorizar.

Además de sus contradicciones respecto de su rechazo al espíritu individualista de


la Ilustración, pero apegado a dichos temas que se muestra en su teoría de los 3
estados.

El concepto de libertad era un principio negativo de reorganización social, al permitir


la expresión de legos e ignorantes, y el concepto de igualdad era asimismo un
principio negativo, porque hacía depender a los ingenios superiores de las masas
populares.

Su estudio se limita a Europa Occidental (raza blanca) por considerarla la más


evolucionada y la elite de la humanidad.

Cree que el positivismo debe ser una religión.

Sin embargo, su teoría sirve al progreso científico; los principios


metodológicos, vaciados de la ideología que los inspirara, tienen un valor
por sí mismos, y facilitaron el paso de una ciencia extremadamente
racionalista a la ciencia basada en la observación de los hechos.

Fue el primero en utilizar el término sociología definiéndola como ciencia


positiva, enuncia los tres principales métodos sociológicos, diferenció la
estática social de la dinámica social, definió la sociología como el estudio
de los hechos sociales, hablo de la naturaleza humana del egoísmo y trato
de integrar la teoría a la práctica.

15

También podría gustarte