1 - Memoria
1 - Memoria
Significados de la Memoria
Etapas de la Memoria MCP = memoria de corto plazo
Tipos de Memoria MLP = memoria de largo plazo
Duración del Almacenamiento NC = neocorteza
Modelos de Procesamiento de la Información SL = sistema límbico
Papel de partes específicas del Encéfalo SN = sistema nervioso
Trastornos asociados a la Memoria
la memoria es el proceso neurocognitivo que permite registrar, codificar, consolidar, almacenar, acceder y
recuperar la información y, al igual que la atención, constituye un proceso básico para la adaptación del
ser humano al mundo que lo rodea.
1
El Texto de esta Ficha está basado en: Cervino, Claudio. 2010. Neurofisiología (3ra edición, 2 Tomos). Morón: Ediciones
Praia. 606 pp. ISBN 987-9287-21-5 / 987-9287-26-6.
1
Pero en la década de 1950, ocurrió un hecho sorprendente. HM era un obrero de 27 años, quien había
sufrido de crisis epilépticas intratables durante más de 10 años, lo que le impedía trabajar y llevar una vida normal.
En septiembre de 1953 se le extirparon bilateralmente regiones del lóbulo temporal (Fig. 22.1). Luego de la
operación, las crisis epilépticas mejoraron notablemente, pero se puso en evidencia una grave alteración de la
memoria que consistía en la imposibilidad de formar nuevos recuerdos.
En ese momento HM afirmaba que la fecha era "marzo de 1953" y reiteradamente mencionaba que "parece
como que desperté de un sueño, es como si todo acabara de ocurrir". El problema principal de HM era lo que se
conoce como amnesia anterógrada (ver luego), no podía formar o consolidar nuevos recuerdos a partir de la lesión
quirúrgica. HM recordaba su nombre, su profesión, las causas de su operación, conservaba los recuerdos de su
infancia y de los eventos consolidados antes de la operación. También tenía un coeficiente de inteligencia normal y
conservaba el lenguaje y otras funciones superiores. Lo que no podía era registrar los nuevos eventos de su vida, la
información se perdía a medida que ingresaba. Por ej., recordaba su antiguo domicilio, pero nunca pudo aprender
la nueva dirección a la que se mudó 10 meses después de la operación, ni la ubicación de los muebles en su nueva
casa. Podía reconocer a sus familiares pero no recordar si lo habían visitado el día anterior. Los terapeutas que lo
trataban frecuentemente eran recibidos cada vez como visitantes nuevos.
La primera constatación que permite esta relación de los hechos es que la lesión había provocado una
inesperada disociación en la memoria. La lesión impedía almacenar nuevos eventos pero no afectaba ni los
recuerdos almacenados ni la capacidad de recuperación de los mismos. Por lo tanto el sitio de la lesión no podía
2
interpretarse como un depósito o almacén de recuerdos. Tampoco como un sistema de recuperación porque HM
podía recuperar recuerdos de su pasado previo a la operación. Sí, podía interpretarse que la lesión había afectado
a una estructura neural que era esencial para el registro y/o la consolidación de los recuerdos nuevos. Lo que se
hizo evidente es que la memoria tenía distintas etapas o procesos y que, al menos algunos de los sistemas
cerebrales que los sirven, estaban localizados en regiones discretas del cerebro. Además, se comprobó que estas
etapas difieren en su estructura psicológica, capacidad y duración de almacenamiento y formas de acceder y
recuperar la información almacenada y que, por tanto, sus bases neuroanatómicas y neurofisiológicas implican
diversas estructuras y complejos procesos de interacción mutua.
En la Fig. 22.2 se muestran las distintas relaciones entre las diversas memorias, según el parámetro
temporal y el contenido.
MEMORIA
memoria
retrospetiva
memoria
reciente
memoria memoria
MCP MLP
sensorial prospectiva
memoria
remota
memoria memoria
implícita explícita
MEMORIA DE
TRABAJO
Figura 22.2. Esquema que representa a las distintas memorias y sus relaciones. De acuerdo al parámetro temporal
(rectángulos) la memoria se divide en sensorial, corto plazo (MCP) y largo plazo (MLP). De acuerdo al parámetro de
contenido (elipses) se divide en memoria implícita y explícita. La memoria de trabajo es una función ejecutiva del
cerebro, y estaría en la intersección entre la memoria sensorial y MCP, permitiendo mantener y manejar la información
temporalmente, consultando adecuadamente a la MLP.
creciente de números (por ej.: 3 - 5; 2 – 7 - 4; 9 – 6 – 8 - 1; etc.). La mayoría de las personas normales puede
realizar esta tarea sin dificultad, pudiendo repetir de manera inmediata alrededor de siete dígitos. HM podía
cumplir esta tarea dentro de los límites normales. Pero si a la hora siguiente se le preguntaba por los números
examinados refería, desconcertado, que no recordaba haber sido sometido a una prueba (Fig. 22.3). El
rendimiento de HM fue interpretado de la siguiente manera: podía ingresar y conservar la información en un
almacén a corto plazo, pero no podía pasarla al almacén de largo plazo y consecuentemente perdía la información.
El almacén de largo plazo y los mecanismos de recuperación estaban intactos pero el pasaje del almacén de corto
plazo al de largo plazo estaba interrumpido. A ese pasaje se lo denominó consolidación y ocupó un lugar destacado
en los estudios neurobiológicos durante muchos años.
Figura 22.3.
Almacenamiento en la
memoria. HM y otros
pacientes amnésicos
conservan la memoria a
corto plazo
(aproximadamente 7 dígitos)
y necesitan la misma
cantidad de ensayos que los
normales. En cambio
necesitan muchos más para
conservar mayor número de
dígitos, tarea que requiere
memoria a largo plazo.
En los procesos que involucran memoria, se pueden distinguir tres etapas interrelacionadas (Fig. 22.4):
1. Codificación, registro o recepción.
2. Almacenamiento.
3. Recuperación.
Numerosos estudios psicológicos han establecido que los estímulos que son tratados sólo en función de sus
características superficiales se memorizan bastante peor que los estímulos tratados más en profundidad, en
función de su sentido y de sus asociaciones con conocimientos existentes. Por ej., se recordará mejor una lista de
sustantivos que fue analizada semánticamente (por ej., caracterizando cada sustantivo de acuerdo a si nombra un
ser viviente o un objeto inanimado) que la misma lista si se le pide contar cuales empiezan con una consonante y
cuales con una vocal. El tratamiento superficial (análisis de los sonidos) es menos eficiente para la memorización
que el tratamiento profundo (análisis del significado) de las palabras.
paciente es la de trazar con un lápiz una línea entre las dos del modelo, evitando cruzarlas; cada cruce se considera
un error.
Figura 22.5. Prueba de la doble línea (izquierda) y los resultados obtenidos por HM en la prueba de la doble línea
(derecha). Este conserva un tipo de memoria, la memoria procedural, que le permite trazar una estrella guiándose por
un espejo.
Esta tarea es sencilla si se la puede realizar bajo control visual directo. Pero la prueba consiste en realizarla
bajo control visual indirecto, a través de un espejo. En estas condiciones el espejo "invierte" la imagen: cuando se
mueve la mano hacia la derecha el espejo devuelve la imagen de un movimiento hacia la izquierda 2.
Cuando se tomó la prueba de la estrella con doble línea a HM el paciente mostró un rendimiento similar a
los sujetos normales: mostró una tasa decreciente de errores a medida que repetía la prueba y conservaba la
habilidad luego de varias semanas (Fig. 22.5). Lo contrastante era que en cada ensayo el paciente no recordaba
haber sido sometido antes a la prueba. La lesión impedía a HM consolidar el recuerdo de los eventos que estaban
ocurriendo en su vida pero no le impedía consolidar las nuevas habilidades sensoriomotoras aprendidas. Esto hizo
evidente que había distintos tipos de memoria los que no necesariamente debían compartir los mismos procesos
de consolidación.
Así, es evidente que existen varios tipos de memoria con variaciones en su complejidad, desde los tipos
primitivos que son la base de la habituación y la sensibilización (Ficha Nº 23), hasta las complejas memorias
conscientes de los seres humanos. Desde el punto de vista neurobiológico es importante distinguir entre dos
grandes conjuntos de memoria porque pueden involucrar diferentes sistemas del cerebro y relacionarse con
cambios específicos a escala celular y sináptico en esos diferentes sistemas cerebrales. Ellos son la memoria
implícita y la memoria explícita (Fig. 22.2):
1.- Memoria implícita, refleja o no declarativa: incluye habituación, sensibilización, el condicionamiento
clásico, las destrezas y los hábitos motores. También, se incluye la memoria emocional. Es en buena medida y, a
veces en casi su totalidad, inconsciente3.
2.- Memoria explícita, declarativa o de reconocimiento: supone recordar de manera consciente los hechos y
acontecimientos que han sucedido.
Los estudios de pacientes con lesiones del lóbulo temporal han revelado que existen dos modos de
aprendizaje esencialmente diferentes, relacionados con estos tipos de memoria; diferencia que los psicólogos
cognitivos han empezado a estimar a partir de sus estudios con sujetos normales. Se aprende acerca de qué es el
mundo (adquiriendo conocimientos sobre personas, lugares y acontecimientos, que están disponibles a la
conciencia), utilizando la memoria explícita. O se aprende cómo hacer las cosas (adquiriendo habilidades motoras
o perceptivas, que no están disponibles a la conciencia), utilizando la memoria implícita.
2
Las dificultades que entraña la tarea de control visual de los propios movimientos a través del espejo la experimenta todo
aquel que aprende a afeitarse o a cortarse el pelo a sí mismo. Al principio se hacen desastres, pero rápidamente se aprende el
control visual a través del espejo.
3
Como una consecuencia del carácter no conciente (aún en humanos) de los distintos tipos de memoria implícita, los sujetos no
pueden expresar su contenido en oraciones declarativas. De allí la denominación de memoria no declarativa.
6
Estos tipos de memoria se procesan de diferentes maneras y en diferentes partes del cerebro (véase más
adelante). No obstante, se encuentran relacionados, ya que la memoria explícita puede convertirse en implícita
(refleja) por repetición constante. Así, por ej., los atletas desarrollan movimientos y respuestas que, con el
entrenamiento, se vuelven "instintivos". De una manera similar, muchos aspectos de comportamientos tan
complejos como manejar un automóvil o tocar el piano se vuelven respuestas habituales.
episódica. Algunas clasificaciones reúnen estos dos tipos de memoria bajo el término memoria declarativa porque
sus contenidos pueden ser expresados en oraciones declarativas tales como "la naranja es una fruta" ó "la semana
pasada viajé a La Plata".
Memoria Semántica o Cultural. Hace posible la adquisición y retención de información factual en un
sentido amplio (objetos, relaciones, acciones, rostros, etc); también los conceptos, reglas y lenguaje. La
representación estructurada de esta información (el conocimiento semántico) es un modelo interno del mundo
real. El conocimiento semántico provee al individuo el material necesario para el pensamiento, es decir, para las
operaciones cognitivas sobre los aspectos del mundo más allá del alcance de la percepción inmediata. Esta
memoria retiene conocimientos, posee capacidad inferencial y posee una organización conceptual. El
conocimiento semántico tiene un carácter genérico y algunos autores lo consideran el "residuo de los rasgos
comunes" de los objetos del mundo; es decir, como el resultado de la superposición de múltiples experiencias y,
por lo tanto, sujeto a modificación por nuevas experiencias. En este sentido la memoria semántica es genérica y
plástica. La memoria semántica puede explorarse mostrando al paciente dibujos de objetos y pidiéndole que los
nombre. También puede solicitársele que mencione atributos de un objeto o que lo defina.
Memoria Episódica o Autobiográfica. Permite a los individuos recordar eventos específicos personalmente
experimentados, por ej., qué ha cenado la noche anterior, o qué trayecto ha recorrido para llegar al hospital.
Habitualmente se explora la memoria episódica presentando al paciente pequeños textos (una breve historia que
reúne una serie de acontecimientos, por ej., una familia que compra un coche) y se le pide a continuación que lo
recuerde. Un rasgo importante de la memoria episódica es que su almacenamiento incluye información sobre el
contexto espacio-temporal en el que se adquiere, el dónde y el cuándo. Esta memoria retiene eventos y no posee
capacidad inferencial. Esto la diferencia de la memoria semántica (¿se recuerda cuándo y dónde se adquieren
nuestros conceptos?). El almacenamiento de la memoria episódica también incluye el contexto personal en el que
se adquiere. Los individuos acumulan información sobre las experiencias vividas de manera personalizada
embebidas en la matriz de otros acontecimientos personales.
El estudio de los lesionados cerebrales aporta datos y preguntas sobre las relaciones entre memoria
semántica y episódica. A veces a través de disociaciones sorprendentes: un sujeto amnésico que había sido
experto en láser se lo invita a que lea un artículo sobre los progresos tecnológicos que habían tenido lugar después
de su enfermedad. Fue capaz de comprenderlos y de explicarlos al psicólogo, pero cuando más tarde, en el mismo
día, se le preguntó sobre la tecnología láser, demostró ser absolutamente incapaz de recordar lo que había leído.
Se puede suponer que el paciente conservaba una suficiente cantidad de conceptos en su memoria semántica con
los que pudo comprender los avances tecnológicos posteriores a su enfermedad. Además, hay que suponer que
pudo sostener los viejos conocimientos en una memoria de corto plazo para razonar sobre los avances y, luego,
sostener los viejos y los nuevos conceptos para explicarlos al psicólogo. A las pocas horas, el paciente era incapaz
de recordar lo que había leído, por lo que se debe suponer que la consolidación de su memoria episódica había
fallado.
Algunos autores consideran que la memoria episódica está al servicio de dos funciones capitales: a) en
primer lugar, permite recordar sucesos específicos; b) en segundo lugar, gracias a ella, las informaciones
procedentes de cada episodio aislado van a aumentar la memoria semántica, una base de datos rica y compleja
que representa el conocimiento del mundo.
Claro que, a su vez, la memoria episódica depende de la memoria semántica, en la medida que el registro
de los sucesos depende de la capacidad de conceptualizar los eventos que protagoniza un individuo. La memoria
episódica es también esencial para orientarse en el tiempo y el espacio; la conciencia que se tiene del lugar donde
una persona se encuentra se ve considerablemente reforzada cuando se sabe cómo se ha llegado a él, lo que a su
vez contribuirá en gran medida a guiarla hacia su objetivo. La pérdida del sentido de orientación es una de las
características más invalidantes de la amnesia. Desde el punto de vista biológico las alteraciones de la memoria
episódica se relacionan con lesiones de las estructuras témporo-diencefálicas, más específicamente con algunas de
las estructuras que forman parte del sistema límbico (SL) tales como el hipocampo, la corteza que lo rodea y
algunos núcleos talámicos.
La Transformación de las Memorias Explícitas. La exactitud de la memoria explícita se indagó en una serie
de estudios en los que se pidió a los sujetos que leyeran historias y luego las repitieran. Al analizar las historias
8
recordadas se comprobó que eran más cortas y más coherentes que las historias originales. Así, las historias que
éstos repetían reflejaban reorganización, reconstrucción y condensación del original. Los sujetos no eran conscien-
tes que estaban corrigiendo las historias originales y, a menudo, estaban más convencidos de su propia versión
corregida que del texto original. Los sujetos no estaban inventando: simplemente estaban interpretando el mate-
rial original para darle así sentido al recuerdo.
Observaciones como ésta llevan a pensar que la memoria explícita de acontecimientos pasados es un
proceso creativo, y refleja un proceso de síntesis o reconstrucción. La información almacenada como memoria
explícita es el resultado de su procesamiento por el sistema perceptivo. Como se analizó en la Ficha Nº 6 y se
ampliará luego, la percepción sensorial en sí misma no es un registro fiel del mundo externo. Es un proceso de
transformación, en el cual la información que llega se sintetiza conforme a reglas inherentes de las vías aferentes
del encéfalo. Es también un proceso en el que el individuo interpreta el ambiente externo, no sólo desde el punto
de vista de una posición específica en el espacio, sino también desde el punto de vista de una posición específica
en su propia historia. Como se explica en la Ficha Nº 30, las ilusiones visuales muestran con detalle la diferencia
entre la percepción y los estímulos medidos objetivamente.
Asimismo, una vez que la información sensorial se ha almacenado, el recuerdo posterior no es una
reproducción fiel de la información original que se almacenó. Recordar (ver luego) implica un proceso en el que las
representaciones de experiencias pasadas se utilizan como señales que ayudan al encéfalo a reconstruir un
acontecimiento pasado. Durante este recuerdo se vale de diversas estrategias cognitivas, incluyendo
comparaciones, inferencias, perspicaces conjeturas y suposiciones, para generar una memoria consistente y
coherente.
La MCP incluye el tiempo durante el cual la memoria de los acontecimientos que han sucedido se
consolidan y se convierten en MLP. Durante este tiempo, es vulnerable y está sujeta a un proceso de "borrado",
mientras que las memorias remotas son sumamente resistentes y persisten, aún en presencia de daño cerebral
importante.
Entre las evidencias clínicas acerca de la vulnerabilidad de la MCP, se encuentra la observación de que es
frecuente una pérdida de memoria de los acontecimientos inmediatamente precedentes a una conmoción
cerebral (amnesia retrógrada). En seres humanos, esta amnesia incluye periodos más largos que en los animales
experimentales (a veces muchos días) mientras que la memoria remota y no declarativa no se afectan. En
animales, la adquisición de respuestas aprendidas (o por lo menos su recuperación) se evita sí, dentro de los 5 min
después de cada sesión de entrenamiento, los animales se anestesian, se les da tratamiento con electrochoque, se
9
someten a hipotermia, o se tratan con antibióticos que inhiben la síntesis de proteínas. Un tratamiento así,
realizado 4 hs después de las sesiones de entrenamiento, no tiene efectos sobre dicha adquisición.
Una vez que se han establecido las MLP, pueden recuperarse o tener acceso a ellas través de un gran
número de asociaciones diferentes. Por ej., la memoria de una escena vívida puede evocarse no sólo por una
escena similar sino también por un sonido o un aroma asociado con esa escena. Por lo tanto, debe haber múltiples
vías o "llaves", para alcanzar cada memoria almacenada. Además, muchas memorias tienen un componente o
"color" emocional, es decir, expresándolo en los términos más simples, que las memorias pueden ser placenteras o
desagradables.
4
Se puede definir percepción como los datos sensoriales inconscientes que provienen de los sentidos más la interpretación
consciente que se le da en el cerebro a dicha información, basado en la experiencia previa.
10
Capacidad. Se ha propuesto que la MCP se limita a seis o siete (más o menos dos, 7±2) "bits" de
información, pero puede utilizarse la unión en porciones para ampliar la capacidad limitada de la MCP, usando
almacenes de memoria ya establecidos, para categorizar o codificar nueva información. Si se piensa en la
capacidad de la MCP como siete “casilleros” (más o menos dos), donde cada canal es capaz de acomodar un bit o
unidad de información, entonces siete letras individuales llenarían cada casillero y no quedaría "lugar" para
cualquier letra adicional. Sin embargo, si las letras se unen por partes en una palabra, entonces ésta constituiría
una unidad de información y aún quedarían seis casilleros libres. Cada vez que se reduce de una mayor a una
menor cantidad de información se está uniendo en porciones y esto no sólo incrementa la capacidad de la MCP
sino que también hace más probable que la información se almacene por mayor tiempo. También representa una
manera de codificar la información imponiendo un significado en lo que de otra manera serían letras o números
sin sentido: a) arreglando letras en palabras, palabras en frases, frases en oraciones, b) convirtiendo 2006 (cuatro
bits de información) en una fecha (una porción), de modo que una fila de 28 números puede reducirse a siete
fechas, c) utilizando una regla para organizar la información, por ej., la serie 149162536496481100121 (21 bits)
puede ser generada por la regla mediante la cual 12 = 1, 22 = 4, 32 = 9, 42 = 16 y así sucesivamente. La regla
representa una sola porción y eso es todo lo que ha de recordarse.
Estos ejemplos muestran que unir en porciones permite pasar por alto el "cuello de botella" de los siete
bits; aunque la cantidad de información contenida en cualquier porción puede ser ilimitada (por ej., la regla c,
previamente, puede generar un conjunto infinitamente largo de dígitos), el número de porciones que pueden
mantenerse en la MCP aún está limitada a siete, más o menos dos.
Duración. Parece ser que, sin ayuda, puede mantenerse información dentro de la MCP de 15 a 30 seg, pero
esto puede extenderse mediante ensayo o repetición. El ensayo parece requerir algún tipo de habla (ya sea de
manera abierta o mental) donde el participante "dice" la información para mantenerla "circulando" dentro de la
MCP (por ej., repitiendo en voz alta un número telefónico hasta que se marca), pero esto se transforma fácilmente
mediante distracciones externas (por ej., alguien que pide cambio mientras se está repitiendo el número) ó interna
(por ej., pensar acerca del propio número telefónico).
durante meses y años. La memoria reciente constituye la memoria de los actos cotidianos y engloba, a su vez, dos
tipos de memoria que permiten vivir en sociedad: la retrospectiva y la prospectiva.
La memoria retrospectiva es para las tareas cotidianas recientes (qué se ha hecho, dónde, cuándo, etc.) y la
memoria prospectiva, para las tareas que se deben hacer en el futuro (ir a clase, tomar un medicamento cada ocho
horas, etc.). La primera puede ser subdividida, por su contenido, en la memoria semántica y la memoria episódica.
Capacidad. En general se piensa que la MLP tiene una capacidad ilimitada. Se puede ver como un depósito
de todas las cosas en la memoria que no se utilizan en el momento pero que potencialmente pueden recuperarse.
Permite recuperar el pasado y utilizar esa información para lidiar con el presente, en cierto sentido, la MLP
permite vivir de manera simultánea en el pasado y en el presente.
Según Bower, algunos de los tipos de información contenidos en las MLP incluyen:
1. Un modelo especial del mundo alrededor de la persona.
2. Conocimiento acerca del mundo físico, leyes físicas y propiedades de los objetos.
3. Creencias acerca de las personas, de sí mismo, normas sociales, valores y metas.
4. Habilidades motoras, habilidades de solución de problemas y planes para lograr cosas diversas.
5. Habilidades perceptuales para comprender el lenguaje, interpretar música, etc. Muchos de éstos se
encuentran incluidos en lo que ya se ha denominado memoria semántica.
Duración. Como quedó establecido, la información puede mantenerse desde unos cuantos minutos hasta
varios años (que, de hecho, pueden abarcar la vida entera).
Codificación. Existen al menos dos maneras de codificar en la MLP: un código semántico, que recupera
materiales en términos de significado verbal y un código de imagen o visual, que toma una forma pictórica. El
primero parece ser el más común, en especial cuando se tiene que recuperar material abstracto para el cual es
difícil conjurar imágenes apropiadas. Sin embargo, también se ha sugerido que se utiliza un código acústico en la
MLP.
El Sistema Ejecutivo de la MCP. El proceso cognitivo que subyace en la MCP es el conocido como memoria
de trabajo o funcional, el cual no debe ser identificado como un subtipo ni como sinónimo de MCP (Fig. 22.2). La
memoria de trabajo se considera como el "modo" de operar o trabajar de la MCP, se asume como un sistema
ejecutivo con subsistemas que permiten mantener y manejar la información temporalmente con el objeto de
comprender el lenguaje, hacer cálculos, razonar, solucionar problemas, etc. En la Ficha Nº 27 se describe con más
detalle este importante proceso cognitivo.
Un ejemplo clásico para comprender la función de la memoria de trabajo es el proceso de lectura: para
reconocer el significado de una palabra hay que observar desde el primer morfema hasta el último para formar la
palabra y darle sentido a la información. Esta espera tiene lugar gracias a la memoria de trabajo.
el proceso humano de conocimiento del mundo. De ahí, que las fases de selección, codificación, almacenamiento y
recuperación de la información ocupen un lugar destacado acerca del funcionamiento de los procesos cognitivos,
con especial relación al proceso de la memoria.
segundos o minutos y, por ultimo, la información almacenada en la MCP puede transvasarse (aunque no siempre)
a la MLP; que posee capacidad y persistencia ilimitadas.
Por último, parece claro que mientras un estímulo que se recuerda durante toda la vida puede haber estado
presente sólo por menos de un segundo, el crecimiento o fortalecimiento de las sinapsis (ver luego) puede requerir
cierto tiempo para desarrollarse. Debe haber, por lo tanto, un período de consolidación durante el cual el
acontecimiento que se recordará se convierta en cierto tipo de cambio estructural semipermanente. Como se
analizará luego, hay buena evidencia de que existen dos tipos diferentes de almacenes de memoria en el encéfalo:
una MLP que toma la forma del tipo de cambios sinápticos más o menos permanentes y una MCP, que retiene la
información de manera temporal para cubrir el período (probablemente del orden de ±20 min) durante el que se
lleva a cabo la consolidación. Parece que la MCP es mucho más vulnerable que la MLP, lo que sugiere que el
almacenamiento a corto plazo es dinámico, quizá mediante impulsos que circulan continuamente a lo largo de
cadenas de neuronas que forman asas. Los estímulos repentinos de cualquier clase (un golpe en la cabeza o el
paso de una corriente eléctrica a lo largo del cráneo como en el tratamiento electroconvulsivo) son suficientes
para alterar la MCP, y causar amnesia retrógrada. Parece que la memoria requiere almacenarse por cierto tiempo
en forma de MCP para hacer una impresión suficiente para convertirse en memoria permanente, como se sugiere
por la analogía de dos tanques de la Fig. 22.7, y que la interrupción violenta de la actividad cerebral mediante
tratamiento electroconvulsivo o algún otro tipo de choque eléctrico simplemente vacía el contenido de la MCP.
Figura 22.7.
Analogía de dos
tanques para la
memoria a corto
plazo (MCP) y a
largo plazo
(MLP).
La amnesia anterógrada, característica del daño al hipocampo y del Síndrome de Korsakov, es en cierto
sentido exactamente opuesta: es como si el flujo entre el tanque superior y el inferior, entre MCP y MLP, estuviera
permanentemente desconectado, lo que deja al paciente con una MCP funcional, pero una MLP fosilizada. Por
último, las fugas en el tanque de MCP en la Fig. 22.7 recuerdan que no todo en la MCP (quizá afortunadamente)
llega a la memoria permanente y hay poco control consciente sobre lo que se almacenará permanentemente o no.
Ciertamente hay algo de control inconsciente, puesto que las experiencias con una importancia emocional fuerte
casi siempre se transfieren a la MLP.
Codificación de Recuerdos durante el proceso de Consolidación. Una de las características más importantes
del proceso de consolidación es que los recuerdos a ubicar permanentemente en el almacén de la MLP son
15
codificados en diferentes clases de información. Durante este proceso se evoca información similar a partir del
depósito de almacenamiento secundario y se la utiliza para ayudar en el procesamiento de la nueva información.
Se compara lo nuevo y lo viejo buscando similitudes y diferencias; parte del proceso de almacenamiento es
guardar la información no procesada. Así, durante el proceso de consolidación los recuerdos nuevos no son
almacenados al azar en el encéfalo, sino asociados directamente con otros recuerdos del mismo tipo (recordar el
Modelo de Almacenamiento Múltiple). Esto, como es obvio, es necesario para poder "investigar" en el almacén de
la memoria posteriormente para encontrar la información requerida.
Formas de Recuperación. El "recuerdo" puede tomar diferentes formas. Sin embargo, todas son maneras de
recuperar o localizar la información que se ha almacenado. También representa diferentes modos de medir la
memoria dentro del laboratorio.
Reconocimiento. Es una manera sensorial de recordar, donde algo o alguien parece familiar sin que
necesariamente se le pueda nombrar o identificar de algún modo. Este es el tipo de recuerdo implicado en los
exámenes de opción múltiple -las respuestas entre las cuales se tiene que elegir una pueden considerarse como
señales de recuperación-.
Rememoración. Es la forma más rigurosa de recuerdo y en general incluye la búsqueda activa dentro de los
almacenes de memoria. Cuando se rememora, se reproduce algo aprendido tiempo atrás y con frecuencia las
señales de recuperación han desaparecido o son muy escasas. Este es el tipo de recuerdo implicado en los ensayos
por tiempo.
Reaprendizaje. En los ensayos de laboratorio, es la medida más sensible de todas. Aún cuando algo parece
haberse "olvidado" del todo, puede ser más fácil aprenderlo una segunda vez de lo que lo fue originalmente.
Memoria reconstructiva. Es el tipo de recuerdo implicado cuando la información se pasa de una persona a
otra, con frecuencia de boca en boca, como en la difusión de rumores o chismes. No es sólo la reproducción simple
del pasado sino la interpretación de éste a la luz de las propias creencias, esquemas, expectativas y demás, y por
ello, con frecuencia implica una distorsión de la verdad objetiva.
Confabulación. Se refiere al tipo de error de memoria que con frecuencia se comete bajo condiciones de alta
motivación o excitación. Si se es incapaz de recordar cierto asunto, se puede fabricar algo que parezca apropiado.
Con frecuencia, el recuerdo de cierto evento pasado refleja el recuerdo combinado de varios eventos de ese tipo,
además del "relleno" de los detalles faltantes. Los pacientes con Síndrome de Korsakov (ver luego) están muy
propensos a la confabulación.
5
Esto es de modo particular evidente en el caso de experiencias desagradables y puede requerirse ayuda psicológica para
devolver los recuerdos reprimidos a la conciencia.
16
Memoria dependiente de señales. Se refiere a la similitud o diferencia entre el estado (por ej., alcohólico o
no) o el contexto (por ej., habitación) en el cual tuvo lugar el aprendizaje original y en el cual se le recuerda. En
general, si se encuentran implicados dos estados o contextos diferentes, la recuperación es deficiente.
Reintegración. Es la reminiscencia de experiencias pasadas con base en unas cuantas señales, que pueden ser
recuerdos, olores particulares, melodías, de hecho casi cualquier cosa que pueda servir como recordatorio. Sólo
una parte de la información se encuentra disponible de manera inmediata y una búsqueda dentro de la memoria
conduce de modo gradual a la reintegración del conocimiento en un cierto tipo de un todo coherente. La
búsqueda es bastante sistemática, en mucho como la investigación de un detective, pero de vez en cuando alguna
cosa "salta", la cual se encuentra bastante lejana de lo que en ese momento se está pensando de manera
consciente.
Imaginería. Es la base de muchos tipos de estratagemas mnemotécnicos ("auxiliares de memoria") y existe
mucha evidencia de que se puede recordar mejor el material verbal si se le puede "enganchar" con alguna imagen
visual. Esto se relaciona tanto con el aprendizaje inicial (cómo se codifica el material) como con la recuperación.
asociados a cada uno de los sistemas específicos. Lo que sí se sabe es que la memoria de este tipo de recuerdos (la
posibilidad de formarlos y/o de recuperarlos) se pierde como consecuencia de lesiones que afectan estructuras
localizadas en las cortezas hipocámpica y entorrinal del lóbulo temporal.
La mayoría de los investigadores en el tema están de acuerdo en los aspectos generales del funcionamiento
del mecanismo del lóbulo temporal implicado en la memoria explícita. Las zonas de procesamiento sensorial de la
corteza reciben información sobre los sucesos externos y crean representaciones perceptivas de los estímulos.
Estas representaciones son enviadas directamente a las zonas corticales adyacentes, que, a su vez, envían
representaciones todavía más procesadas al hipocampo. Después, el hipocampo vuelve a comunicarse con las
zonas adyacentes, que se comunican con la neocorteza (NC). La conservación de la memoria durante poco tiempo,
es decir durante algunos años, precisa que el mecanismo de memoria del lóbulo temporal esté intacto, ya sea
porque los elementos que componen este mecanismo almacenan el rastro de la memoria o porque el rastro se
conserva mediante la acción recíproca del mecanismo del lóbulo temporal y de la NC.
Los hallazgos del caso HM distinguían claramente la MCP de la MLP y también sugerían que la MLP consta,
al menos, de dos fases: una fase inicial, en la que las zonas extirpadas del lóbulo temporal son necesarias y otra
fase posterior en la que intervienen otras zonas cerebrales, probablemente de la NC. El lóbulo temporal es
necesario para crear la MLP, pero con los años los recuerdos se van volviendo independientes respecto a este
mecanismo cerebral. A través de los años, el hipocampo va relegando poco a poco el control de los recuerdos a la
NC, donde parece que éstos permanecen mientras haya memoria, que puede ser durante toda la vida. Éstos son
conceptos elementales que forman los cimientos de la comprensión de los mecanismos cerebrales de la memoria.
El hipocampo es una estructura que posee localización estratégica como región de convergencia para la
información proveniente de todos los centros de la corteza cerebral, así como de los núcleos del tallo cerebral.
Todas las modalidades sensoriales se proyectan hacia él y la mayoría tiene proyecciones recíprocas. El vínculo
principal entre el hipocampo y e la NC es la corteza de transición (Fig. 22.9).
El hipocampo es la porción más interna de la corteza del lóbulo temporal, donde se pliega debajo del
cerebro y luego hacia arriba, en la superficie inferior del ventrículo lateral. Esta zona recibe información de las
etapas superiores del procesamiento neocortical en cada una de los principales modos sensoriales6. Carpenter
considera a esta estructura como cierta clase de “alcantarilla cortical”, donde la información sensitiva se analiza y
refina conforme gotea de un nivel neuronal a otro desde las áreas de proyección sensitivas, a través de las
complejas redes de asociación de la corteza parietal, temporal y finalmente drena hasta el propio hipocampo (Fig.
22.7).
Por eso, una vez que el mecanismo sensorial cortical ha exprimido totalmente la información del estímulo,
como un sonido o acto de visión, envía la información hacia la zona de transición, donde pueden combinarse los
diferentes modos sensoriales. Esto significa que en los circuitos de transición se pueden empezar a crear
representaciones del mundo que ya no son simplemente visuales, olfatorias o auditivas, sino que incluyen a todas
éstas a la vez. Se comienza a dejar el terreno puramente perceptivo y se entra en el terreno conceptual del
6
Entre las zonas del lóbulo temporal de HM que habían sido extirpadas se encontraban grandes porciones del hipocampo y del
núcleo amigdalino así como zonas de transición adyacentes.
18
cerebro. Después, la zona de transición envía estas representaciones conceptuales hacia el hipocampo, donde se
crean representaciones aún más complejas.
De esta manera, a las amnesias focalizadas producidas por lesiones en zonas más o menos localizadas de
las áreas corticales de asociación, se les oponen las llamadas amnesias globales que surgen por lesiones del SL. Las
estructuras mediales y profundas cuya lesión produce "amnesias globales", ellas son el hipocampo, el tálamo, la
amígdala, la región septal y basal, la corteza inferobasal del lóbulo frontal, el fórnix, los tubérculos mamilares y la
corteza del cíngulo que rodea al cuerpo calloso (ver Capítulo 16). Se puede comprobar que las conexiones del
hipocampo con el diencéfalo también participan en la memoria, y por ello muchos autores hablan de un
mecanismo témporo-diencefálico de la memoria.
Hipocampo y Amnesia Anterógrada. La principal razón pare creer que la corteza límbica está relacionada
con funciones de la memoria viene de los efectos de las lesiones y en particular de las operaciones que se han
realizado para tratar de aliviar ciertos tipos de epilepsia, en la cual se extirpan partes de uno o ambos lóbulos
temporales. Como ya se vio en el caso de HM, el desastroso resultado fue que, aunque la memoria del paciente
para acontecimientos que ocurrieron antes de la operación era buena, se volvió incapaz de recordar por más de 10
min cualquier cosa que había ocurrido después de ella. Así, este trastorno se conoce como amnesia anterógrada,
esto es, alteración del registro de memoria desde el momento de la lesión hacia adelante. Los trabajos posteriores
en animales confirman que el daño a la región del hipocampo es el responsable de este defecto y que sólo ocurre
cuando la lesión es bilateral, en cuyo caso el déficit es muy específico en cuanto a la naturaleza del material que
debe aprenderse: puede recordarse por alrededor de 5 a 10 min, pero después de ese tiempo, a menos que el
sujeto pueda de algún modo volver a estar en contacto con la información (como por ej. cuando se trata de no
olvidar un número telefónico en el intervalo que transcurre entre el momento en que se ve en el directorio y el
momento en que se marca) se pierde para siempre. De tal forma, estas personas tienen muy poca capacidad para
almacenar tipos verbales y simbólicos en la MLP o incluso en la MCP. Por lo tanto, estas personas no pueden
establecer nuevas MLP de los tipos de información que constituyen la base de la inteligencia. De modo importante,
las habilidades puramente motrices no se afectan: lo que se aprendió con anterioridad no se pierde y pueden
adquirirse habilidades nuevas (como aprender a escribir en máquina o andar en bicicleta): las habilidades motrices
se aprenden en otro lado, con seguridad en el cerebelo. Las lesiones unilaterales no tienen el mismo efecto
dramático, aunque se ha descrito cierta dificultad pare aprender material verbal si la lesión está en el HC
especializado para el lenguaje.
Hipocampo y Amnesia Retrógrada. Amnesia retrógrada quiere decir incapacidad para evocar el pasado,
esto es, a partir del depósito de almacenamiento de MLP, a pesar que se sabe que los recuerdos aún están allí.
Cuando ocurre amnesia retrógrada, es probable que el grado de amnesia para hechos recientes sea mucho mayor
que para los del pasado distante. La razón para esta diferencia es quizá que los recuerdos distantes han sido
repetidos tantas veces que las huellas mnésicas están profundamente impresas, de modo que los elementos de
estos recuerdos están almacenados en áreas extensas del encéfalo.
En algunas personas que padecen lesiones del hipocampo, se produce cierto grado de amnesia retrógrada
junto con la amnesia anterógrada que se acaba de discutir, lo que sugiere que estos dos tipos de amnesia están
relacionados, al menos en parte, y que las lesiones del hipocampo pueden producirlos a ambos. Sin embargo,
19
también se ha alegado que la lesión de ciertas áreas puede conducir específicamente a amnesia retrógrada sin
causar amnesia anterógrada significativa. Una posible explicación es que el tálamo podría normalmente ayudar a
la persona a "explorar" los depósitos de memoria y ser así capaz de "evocar" los recuerdos. O sea que el proceso
de la memoria no sólo requiere el almacenamiento de los recuerdos sino también la capacidad para investigar y
encontrarlos después.
Papel del Hipocampo en el Almacenamiento de los Recuerdos. Pero ¿por qué es tan importante el
hipocampo para ayudar al encéfalo a almacenar recuerdos nuevos? La respuesta probable es que es una de las vías
aferentes importantes de las áreas de "recompensa" y "castigo" del procencéfalo basal (Ficha Nº 19). Estas áreas
se encuentran en muchas de las regiones basales del encéfalo y transmiten al hipocampo. Los estímulos sensitivos
o incluso los pensamientos que producen dolor o aversión excitan los sistemas de evitación, mientras que los
estímulos que producen placer, felicidad o una sensación de recompense excitan los sistemas de recompensa.
Todos ellos asociados brindan el humor y las motivaciones de fondo de la persona. Entre ellas está el impulso
encefálico por recordar las experiencias y las ideas que son placenteras o desagradables. El hipocampo en especial
y en menor grado los núcleos dorsomediales del tálamo, han probado ser importantes en particular para tomar la
decisión sobre los pensamientos que son suficientemente significativos, sobre la base de la recompensa o el casti-
go, como para ser motivo de recuerdo.
de los músculos, alteraciones en las funciones autonómicas, así como la secreción de hormonas, entre otras
respuestas físicas y cerebrales (Fig. 22.10).
Debido a que estos sistemas se activan mediante los mismos estímulos y funcionan a la vez, los dos tipos de
memoria parecen formar parte de una función de memoria unificada. Sólo separando estos mecanismos, en
especial en los experimentos con animales y también en los importantes y raros casos humanos, se puede
comprender cómo funcionan simultáneamente los mecanismos de la memoria para dar lugar a funciones de
memoria independientes.
El resultado de la actividad del mecanismo de memoria explicita del hipocampo es el conocimiento
consciente de conocimientos o experiencias personales almacenados. El resultado de la actividad del núcleo
amigdalino es la expresión de respuestas emocionales de supervivencia. No obstante, se llega a ser conscientes del
hecho de que se está estimulado emocionalmente, lo que permite unir en la conciencia recuerdos explícitos de
situaciones pasadas con la activación emocional inmediata. De este modo, los recuerdos explícitos nuevos que se
crean acerca de recuerdos pasados también pueden adquirir un colorido emocional (Fig. 22.10).
Siguiendo con esta línea de pensamiento, parece lógico considerar una íntima relación entre la memoria
explícita y la memoria implícita emocional:
los episodios de nuestra vida dan origen a emociones;
el SL participa en la experiencia emocional,
componentes del SL son cruciales para el mecanismo de la memoria explícita.
Tiene sentido recordar eventos que causan emoción porque es probable que sean importantes para el
individuo. Por esta razón, los mismos mecanismos que ponen al organismo en alerta, también instruyen al
encéfalo para que almacene un registro duradero del momento. En contraste con la memoria explícita, la memoria
procedural no tiene carga emocional. Si bien da placer ejercitar bien las capacidades de procedimiento, o
frustración frente a las fallas, esas emociones se unen a episodios individuales del uso de la capacidad y no a la
capacidad de procedimiento misma.
Korsakoff es un cuadro producido por las carencias vitamínicas secundarias al alcoholismo crónico. Las carencias
vitamínicas producen una degeneración neuronal que lleva al daño cerebral. Estos alcohólicos desarrollan
limitaciones de la memoria reciente y las pérdidas de la memoria se correlacionan bien con la presencia de
cambios patológicos en el tálamo y los tubérculos mamilares, que tienen extensas conexiones eferentes que van
hacia el hipocampo a través del fórnix. Los tubérculos mamilares se proyectan hacia el tálamo anterior a través del
fascículo mamilotalámico y, en los monos, las lesiones del tálamo producen pérdida de la memoria reciente. El
Síndrome de Korsakoff se caracteriza también por una severa amnesia anterógrada, pero acompañada por
fabulación de relleno y otros síntomas que testimonian el compromiso de otras estructuras cerebrales.
Sistema Colinérgico. Desde el tálamo, las fibras relacionadas con la memoria se proyectan hacia la corteza
prefrontal y desde allí hacia el prosencéfalo basal. Desde este último sitio hay una proyección colinérgica difusa
hacia la totalidad de la NC, la amígdala y el hipocampo, que proviene del núcleo basal de Meynert. Hay una
importante pérdida de estas fibras en la Enfermedad de Alzheimer, una demencia degenerativa que afecta al
cerebro de manera difusa llevándolo a la atrofia. La enfermedad está caracterizada por pérdida progresiva de la
memoria y desintegración de las funciones superiores (lenguaje, gnosias, praxias). Uno de los lugares en los que se
registran precozmente las lesiones degenerativas es en la región septal y basal.
Lóbulos Frontales. La memoria se altera tras lesiones frontales. Las lesiones en el córtex basal frontal
interrumpen circuitos de memoria y pueden provocar amnesia, pero indirectamente el lóbulo frontal reduce la
capacidad de aprendizaje en tanto esta implicado en la capacidad de planificación y organización de la
información. Por otro lado, permite la organización espaciotemporal y contextual de la información aprendida: la
memoria contextual y temporal, la capacidad no solo de aprender una información, sino de relacionarla con un
contexto y ordenarla en el tiempo de una manera adecuada. Los pacientes con lesiones frontales tienen dificultad
para valorar su propia capacidad de memoria, lo que se entiende por metamemoria.
Otras Regiones del Lóbulo Temporal. Las lesiones en otras partes de los lóbulos temporales además de los
hipocampos y amígdalas, con frecuencia también se asocian con disminución de la capacidad de almacenar nuevos
recuerdos. Esto es probablemente consecuencia de dos factores:
1) la asociación de las otras partes de los lóbulos temporales (cortezas de transición) con los hipocampos y, por
lo tanto, el fracaso del proceso habitual de consolidación de los recuerdos, y
2) el hecho de que el área de Wernicke, la sede principal de las operaciones intelectuales del encéfalo, esté
ubicada en el lóbulo temporal. La razón por la cual las lesiones que afectan el área de Wernicke podrían disminuir
el almacenamiento de recuerdos es quizá que la consolidación de los recuerdos requiere su análisis, de modo que
puedan almacenarse en asociación con otros de tipo similar.
sujetos que recuerden una secuencia de letras y se les alienta para que se repitan y reciten esas letras
mentalmente, en silencio, mientras esperan que se les pregunte acerca de ellas, hay un aumento en la actividad en
diferentes áreas y se ven afectados ambos lados del cerebro. Estas formas de memoria no implican la participación
del hipocampo.
Es probable que la activación de la corteza prefrontal pueda ser común a todas estas formas de memoria.
Además, se ha sugerido como hipótesis que un sistema central ejecutivo, el cual controla la atención y el flujo de
información, forma parte de la memoria de trabajo o funcional. Esta forma especial de memoria será tratada en la
Ficha Nº 27.
Todavía hay mucho que aprender acerca de la codificación de la memoria declarativa. Sin embargo es
posible adelantar una hipótesis de trabajo acerca de los acontecimientos que llevan a la formación de memorias
conscientes de largo plazo. Esta hipótesis sostiene que la memoria inmediata depende de la actividad distribuida
en las áreas de asociación relevantes de la NC, activadas por los estímulos sensoriales que ingresan a ellas más la
corteza prefrontal. La actividad se proyecta hacia el lóbulo temporal medial y específicamente hacia la
circunvolución parahipocámpica y hacia las cortezas perirrinal y entorrinal. Desde esta última entra al hipocampo y
se le procesa de una manera que todavía no se conoce del todo bien. En este momento, tal como ya se describió,
la actividad es vulnerable. La información que sale del hipocampo lo hace a través del subículo y de la corteza
entorrinal y, de alguna manera, mantiene juntos y fortifica los circuitos en las áreas neocorticales desde las cuales
vienen los impulsos, formando a lo largo del tiempo las memorias estables remotas, que luego pueden activarse a
través de muchas claves diferentes.
Se piensa que luego del ingreso de la información (codificación) entra en juego este sistema. Su papel es el
de sostener la información durante un período de semanas hasta que se transfiere a la corteza en la que se
almacena a largo plazo de manera independiente (MLP) (Fig. 22.11). La MCP no depende de este sistema ni
tampoco las distintas formas de memoria implícita.
Regiones donde se Almacena la MLP. Mientras que el proceso de codificación para las MCP supone la
participación del hipocampo, parece claro que las MLP se almacenan en diversas partes de la NC. Por ej., Penfield
comunicó que la estimulación de ciertas porciones de la NC, en seres humanos, evocaba memorias detalladas de
acontecimientos que habían ocurrido en un pasado remoto, y que muchas veces se encontraban más allá del
poder para recordarlos voluntariamente. En apariencia, las diversas partes de las memorias (visual, olfativa,
auditiva, etc.) se ubican en las regiones corticales que se ocupan de dichas funciones y, de alguna manera, las
piezas se encadenan juntas de modo que todos los componentes se llevan al campo de la conciencia cuando esa
memoria se recupera.
Es interesante que la estimulación de algunas partes de los lóbulos temporales, en seres humanos,
produzca un cambio en la interpretación del ambiente que rodea al sujeto. Por ej., cuando se aplica el estímulo, el
23
sujeto puede sentirse extraño aunque esté en un lugar familiar o puede sentir que lo que sucede en ese momento
ya ha sucedido antes. La aparición de un sentido de familiaridad o un sentido de extrañeza, en las situaciones
apropiadas, es probable que ayude al individuo normal a ajustarse al ambiente. En situaciones extrañas, uno debe
estar alerta y en guardia, mientras que en ambientes familiares la vigilancia se relaja. El sentimiento de
familiaridad inapropiado que aparece ante acontecimientos nuevos o en ambientes también nuevos, se conoce
clínicamente como el fenómeno de deja vu, nombre que procede de la expresión francesa que significa "ya visto
antes". El fenómeno aparece de tiempo en tiempo en individuos normales, pero también puede ocurrir como un
aura (una sensación que precede de manera inmediata a una convulsión) en pacientes con epilepsia del lóbulo
temporal.
Recuperación de la MLP. El desarrollo y la maduración del cerebro van conformando toda una red
neuronal, a través de la experiencia en la exposición ambiental. La corteza prefrontal, por lo visto en el Capítulo
19, estaría en un lugar privilegiado en la recuperación de la MLP en el cerebro humano. Esta corteza integra la
información que procede de las áreas de procesamiento unimodal y heteromodal, y de las zonas límbicas. De
manera que sus neuronas tienden a responder de forma similar ante estímulos o situaciones previamente
aprendidas. Esto va a significar que el trabajo integrativo del lóbulo frontal implicará la activación de las MLP.
inmediatamente posteriores al golpe -amnesia anterógrada-; no recuerda cuándo se levantó del piso, cómo llegó al
vestuario, cuándo fue llevado a su casa. La interpretación es que el golpe interfirió con el proceso de consolidación
determinando la pérdida de la información que estaba en la MCP (la información inmediatamente previa al golpe).
Recién cuando los efectos del traumatismo comienzan a disiparse, la consolidación se recupera y los eventos
pueden comenzar a acumularse en la MLP.
Esta situación se repite en los traumatismos cerebrales severos, como los que ocurren en los accidentes de
tránsito. El paciente sufre una amnesia retrógrada variable, proporcional a la severidad del traumatismo.
Generalmente no recuerda el accidente, "sólo recuerdo que salí de mi casa", y otras veces la amnesia retrógrada
es más extensa, por ej. el paciente no recuerda lo sucedido durante los cinco meses previos al accidente. En estos
casos es interesante constatar que a medida que el paciente se recupera, la amnesia retrógrada se reduce, por ej.,
recupera progresivamente los eventos de cuatro meses antes, luego los de los tres meses previos y finalmente
puede quedar fijada como amnesia retrógrada de los 15 días previos al accidente. Esta constatación muestra que
la lesión no había afectado el almacén ya que si se hubieran borrado los registros obviamente no podría
constatarse la reducción de la amnesia retrógrada. La interpretación es que el traumatismo también afecta a los
mecanismos de recuperación. En esta situación los registros están conservados en la MLP, pero no son accesibles
hasta que los mecanismos de recuperación se restablecen.
Figura 21.13.
Representación
esquemática de la
distribución y la gravedad
de la degeneración del
cerebro en un caso de
Alzheimer promedio.
Cuanto más oscura es el
área, más pronunciada es la
degeneración. A, vista
lateral; B, vista medial del
cerebro.
La degeneración selectiva que acompaña al envejecimiento aparece en tres tipos diferentes de células del
SNC, lo cual causa tres enfermedades diferentes, progresivas, invalidantes y al final mortales. La degeneración de
las neuronas colinérgicas en el prosencéfalo basal se asocia, como se acaba de hacer notar, con la EA; la
degeneración de las neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra acompaña a la Enfermedad de Parkinson
(Ficha Nº 13) y la degeneración de las neuronas motoras colinérgicas en el tallo cerebral y en la médula espinal se
asocia con una de las formas de esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Las tres formas del padecimiento son
principalmente esporádicas, pero también existen formas de tipo familiar. El 15 % de los casos de ELA son de tipo
familiar, y en 40 % de éstos existe una mutación en el gen para la superóxido dismutasa (SOD) en el cromosoma
21. Una SOD defectuosa podría permitir la acumulación de radicales libres y así destruir neuronas.
BIBLIOGRAFIA
ADAMS, R.; M. VICTOR and A. ROPPER. 1999. Principios de GELLTLY, A. y O. ZARATE. 2002. Mente y Cerebro para
Neurología (sexta edición). México: McGraw-Hill-Interamericana. principiantes. Buenos Aires: Era Naciente SRL. 175 pp.
1393 pág.. GROSS. R. D.. 1998. Psicología. La ciencia de la mente y la
ALVAREZ GONZALEZ, M. A. y M. TRAPAGA ORTEGA. 2005. conducta (2da edición). Ed. Manual Moderno. 996 pág..
Principios de neurociencias para psicólogos. Buenos Aires: Ed. GUYTON, A. C.. 1994. Anatomía y Fisiología del Sistema Nervioso.
Paidós. 228 pp. Neurociencia básica (2da edición). Editorial Médica Panamericana
AMINOFF, M.; D. GREENBERG y R. SIMON. 1998. Neurología SA. 472 pp..
Clínica. México: Editorial el Manual Moderno. 403 pág.. HABIB, M.. 1994. Bases neurológicas de las conductas. Barcelona:
ASBURY, A. K.; G. M. McKHANN and W. I. McDONALD (editors). Masson SA. 268 pág..
1992. Diseases of the nervous systems: clinical neurobiology. (2nd KANDEL, E.; J. SCHWARTZ and T. JESSELL. 2000. Principles of
ed.). Philadelphia: W. B. Saunders Company. 1619+37 pp. (2 Neural Science (fourth edition). New York: McGraw-Hill. 1414 pág..
volumes). KANDEL, E; J. SCHWARTZ y T. JESSSEL. 1997. Neurociencia y
BEAR, M; CONNORS, B. and M. PARADISO. 2001. Neuroscience. Conducta. Prentice-Hall. 812 pág..
Exploring the Brain. (2nd edition) Williams & Wilkins, Baltimore. LeDOUX, J. 1999. El Cerebro Emocional. Editorial Planeta Argentina
845 pp.. SAIC. 422 pp.
BERNABEU, R.. 1997. Hacia una neuroquímica de la memoria. MILNER, B.. 1959. The memory defect in bilateral hippocampal
RAN, I(2): 20-24. lesions. Psychiatric. Research. Reports 11: 43-52.
BRADLEY, W.; R. DAROFF; G. FENICHEL and D. MARSDEN. 2000. PINEL, J. P.. 2001. Biopsicología (4ta edición). Madrid: Pearson
Neurology in Clinical Practice (3th edition). Butterrworrth- Educación SA. 637 pág..
Heinemann. 2296 pág.. PURVES, D.; G. AGUSTINE; D. FITZPATRICK; L. KATZ; A. LAMANTIA y
CARPENTER, R.. 1998. Neurofisiología (2da edición). Editorial El J. MCNAMARA. 2001. Invitación a la Neurociencia. Buenos Aires:
Manual Moderno SA. 328 pp.. Ed. Panamericana. 611 pp
FISCHBACH, G. 1994. Mind and Brain. Scientific American. 11 pp. RAYNER. C.. 1985. La mente humana. Ediciones Orbis, SA,
GANONG, W. F.. 2004. Fisiología Médica (19na ed.). México: Ed. El Hyspamérica. 160 pp..
Manual Moderno SA. 944 pág..
***