Adviento
Escrituras e himnos para celebrar la temporada de Navidad
Los cristianos a lo largo de la historia han celebrado el Adviento como una
temporada de preparación espiritual, utilizando breves pasajes de la Biblia leídos al
encender las velas de la corona de Adviento. Esta tradición devocional nos invita a
desacelerar todos los preparativos y fiestas navideñas, y recordar la razón por la que
celebramos: que Jesucristo no se aferró a sus privilegios divinos, sino que tomó
carne humana y se hizo un siervo para salvar a la humanidad.
No existe una forma oficial de celebrar el Adviento. Las iglesias en diferentes partes
del mundo pueden darle su propio sabor cultural. Lo importante es que la tradición
enfoca nuestros corazones y mentes en Jesús. Este devocional sencillo fue creado
para ayudarte a incorporar la celebración del Adviento en tus fiestas navideñas, ya
sea con tu familia o en el servicio de adoración de tu iglesia.
La Historia del Adviento
La primera mención del Adviento se encuentra en escritos antiguos que datan del
siglo VI. La palabra "Adviento" se deriva de la palabra latina adventus, que significa
"venida", que es una traducción de la palabra griega parousia. El Adviento
conmemora la esperanza y la expectativa de Israel mientras esperaban la venida del
Mesías. Hoy día, durante el Adviento, la Iglesia celebra la primera venida de Jesús
con asombro y gozo, pero también anticipamos con gran esperanza la segunda
venida (parusía) de nuestro Señor Jesús, cuando gobernará y en el mundo habrá paz.
Nos conmueve el gran amor de Dios que concibió el plan de rescate que empezó con
la encarnación. Durante el Adviento preparamos nuestros corazones para celebrar la
primera venida de Jesús y estar listos para darle la bienvenida en su segunda venida.
La Corona de Adviento
Las luces navideñas y las velas nos recuerdan que Jesús es la luz del mundo que vino
a disipar la oscuridad. Ese tema de la luz es lo que dio origen a la corona de Adviento
en Alemania en 1839. Un ministro luterano que trabajaba con los niños creó una
corona con la rueda de un carro. Eventualmente, las coronas de Adviento se hacían
con follaje verde, simbolizando una nueva vida. El círculo nos recuerda el amor
interminable de Dios y la vida eterna que Él hace posible. A veces se agregan
decoraciones adicionales como bayas o listón rojo. Su color rojo apunta hacia el
sacrificio y la muerte de Jesús.
La corona de Adviento se ha convertido en una tradición muy querida en muchas
iglesias y hogares. Lo más tradicional es ponerle cuatro velas alrededor. Cada uno de
los cuatro domingos antes de la Navidad se enciende una nueva vela acompañada
de lecturas bíblicas y cantos de Navidad. Una quinta vela blanca se coloca en el
centro de la corona y se enciende el día de Navidad para celebrar el nacimiento de
Jesús. Cada vela representa algo diferente, aunque las tradiciones varían. En esta
sencilla guía nos centramos en los siguientes temas: semana 1: esperanza; semana
2: paz; semana 3: gozo; semana 4: amor.
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Para usar la corona de Adviento en la iglesia, generalmente se enciende una vela al
comienzo del servicio con la lectura de la Biblia que la acompaña, encendiendo una
vela más cada domingo las cuatro semanas antes de Navidad. En el servicio de
Noche Buena o de la Navidad se enciende la quinta vela. Otra opción sería usar
todas las lecturas en un solo servicio (como el de Noche Buena) y encender las 5
velas entremezclado con lecturas y cantos. Las lecturas en esta guía se deben leer
de manera antifonal—o sea, el líder debe leer la letra negra y la congregación o la
familia, la letra roja.
Muchas familias optan por crear una corona de Adviento y colocarla sobre la mesa o
la repisa de la chimenea, encendiendo las velas y usando ese tiempo familiar para
recordarse y enseñar a sus hijos que la temporada navideña se trata, ante todo, de
Jesús. La belleza de esta tradición es que puedes hacerla tuya, adaptándola como
más te convenga a ti y a tu familia.
No importa cómo elijamos celebrar la temporada de Adviento, recordemos la
belleza y la gracia de Jesús. Entró en nuestro mundo oscuro y quebrantado en la
primera Navidad hace mucho tiempo, y está trabajando incluso ahora para restaurar
la luz, la paz y la vida. Que tu familia encuentre ricas bendiciones al incorporar la
corona de Adviento y otras tradiciones en su celebración de esta temporada.
Material traducido y adaptado de
[Link]
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El primer domingo de Adviento
Durante esta temporada de Adviento, recordamos al pueblo de Dios,
esperando con anticipación la venida del Mesías, de quien los
profetas profetizaron con gran esperanza.
En este primer domingo de Adviento, encendemos la vela de
esperanza.
La esperanza es la certeza de que Dios terminará todo lo que ha
comenzado. La esperanza es la confianza en que Él hará todo lo que
ha prometido.
Todas las promesas de Dios se cumplen en Jesucristo.
¡Él es nuestra esperanza, hoy y siempre! (2 Corintios 1:20)
Isaías [Link] Mi misericordia y mi justicia ya se acercan, mi salvación
viene en camino; mi brazo fuerte hará justicia a las naciones. Las
tierras lejanas me buscarán y con esperanza aguardarán mi brazo
poderoso.
Romanos [Link] Porque todo lo que fue escrito en tiempos pasados,
para nuestra enseñanza se escribió, a fin de que por medio de la
paciencia y del consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.
Hebreos 6: 18-19: Por lo tanto, los que hemos acudido a él en
busca de refugio podemos estar bien confiados aferrándonos a la
esperanza que está delante de nosotros. Esta esperanza es un ancla
firme y confiable para el alma; nos conduce a través de la cortina al
santuario interior de Dios.
1 Pedro 1: 3: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor
Jesucristo, quien según su gran misericordia, nos ha hecho nacer de
nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo
de entre los muertos,
Hebreos [Link] Mantengamos firme la profesión de
nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió...
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Oh ven, bandito Emanuel
1. Oh ven, oh ven, bendito Emanuel,
De la maldad rescata a Israel,
Que llora en triste desolación,
Y espera ansioso su liberación.
Coro: ¡Cantad! ¡Cantad! Pues vuestro Emanuel
vendrá a ti muy pronto, Israel.
2. Oh ven, Sabiduría Celestial,
Y líbranos del mal a cada cual;
Corrígenos y haznos saber
Que con tu ayuda hemos de vencer.
3. Oh ven, oh ven, glorioso Rey de Sion,
Y ten tu trono en cada corazón;
Disipa toda la oscuridad,
Y enséñanos tu santa voluntad.
4. Oh ven, Mesías victorioso, ven
de nuevo a este mundo a reinar;
Destruye para siempre el mal,
Y reina aquí en gloria celestial.
[Link]
LETRA: Estr. #1-3 Himno latino, s. 9, trad. Roberto C.
Savage, #4 Esteban Sywulka B., 1990. MUSICA: Canto
llano francés, s. 15, arreg. Thomas Helmore, 1854, alt.
Trad. estr. #1-3 © 1966 Singspiration Music. Usado
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El segundo domingo de Adviento
El domingo pasado encendimos la vela de esperanza. Donde
hay esperanza, incluso en medio de la confusión, puede haber
paz en nuestros corazones.
En este segundo domingo de Adviento, encendemos la vela de
paz.
Esperamos el día en que Jesús establezca su reinado sobre toda
su creación con justicia y paz, pero hoy recordamos su primera
venida que hizo posible la paz entre Dios y la humanidad.
Jesucristo es nuestra paz (Efesios 2:14). Él es el Príncipe de paz,
y el fruto de su presencia es la paz. (Isaías 9: 6; Gálatas 5:22)
Isaías [Link] Pues nos ha nacido un niño, un hijo se nos ha dado;
el gobierno descansará sobre sus hombros, y será llamado:
Consejero Maravilloso, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe
de Paz.
Romanos [Link] Por lo tanto, ya que fuimos declarados justos a
los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz con Dios
gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros.
2 Tesalonicenses [Link] Ahora, que el mismo Señor de paz les
dé su paz en todo momento y en cada situación. El Señor sea
con todos ustedes.
El Señor Jesús dijo: »Les dejo un regalo: paz en la mente y en el
corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no
puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo. Juan 14:27
¡Gracias por la paz!
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Al mundo paz
1. ¡Al mundo paz, nació Jesús!
Nació ya nuestro Rey; el corazón ya tiene luz,
// Y paz su santa grey, // y paz, y paz su santa grey.
2. ¡Al mundo paz, el Salvador
En tierra reinará! ya es feliz el pecador,
// Jesús perdón le da, // Jesús, Jesús perdón le da.
3. Al mundo él gobernará con gracia y con poder;
A las naciones mostrará
// Su amor y su poder, // Su amor, su amor y su poder.
[Link]
LETRA: Basada en Salmo 98:4-9, Isaac Watts, 1719, es
trad. MUSICA: Georg F. Händel, 1742, arreg. Lowell
Mason, 1839.
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El tercer domingo de Adviento
En este tercer domingo de Adviento encendemos la vela de
gozo. ¡El nacimiento de Jesús nos llena de gran gozo!
Cuando nació Jesús, los ángeles dijeron que su venida era
una buena noticia de gran gozo para todas las personas.
(Lucas 2:10)
Jesús tomó las escrituras en la sinagoga y leyó:
Isaías 61:1-3: El Espíritu del SEÑOR Soberano está sobre mí,
porque el SEÑOR me ha ungido para llevar buenas noticias a
los pobres. Me ha enviado para consolar a los de corazón
quebrantado. . .
Él me ha enviado para anunciar a los que se lamentan
que ha llegado el tiempo del favor del SEÑOR. . .
A todos los que se lamentan en Israel les dará una corona de
belleza en lugar de cenizas, una gozosa bendición en lugar
de luto, una festiva alabanza en lugar de desesperación.
1 Pedro [Link] Ustedes aman a Jesucristo a pesar de que
nunca lo han visto. Aunque ahora no lo ven, confían en él y
se gozan con una alegría gloriosa e indescriptible. La
recompensa por confiar en él será la salvación de sus almas.
Debido a que Jesús vino esa primera navidad, podemos vivir
todos los días en el gozo del Señor. ¡Alabado sea su nombre!
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O Santísimo
1. ¡Oh santísimo, felicísimo, grato tiempo de
Navidad!
Al mundo perdido Cristo le ha nacido;
¡Alegría, alegría, cristiandad!
2. ¡Oh santísimo, felicísimo, grato tiempo de
Navidad!
Coros celestiales oyen los mortales;
¡Alegría, alegría, cristiandad!
3. ¡Oh santísimo, felicísimo, grato tiempo de
Navidad!
Príncipe del cielo, danos tu consuelo;
¡Alegría, alegría, cristiandad!
[Link]
LETRA: Johannes D. Falk, 1816, trad. Federico Fliedner.
MUSICA: Melodía siciliana, arreg. en Tattersall’s
Psalmody, 1794.
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El cuarto domingo de Adviento
En el cuarto domingo de Adviento encendemos la vela de
amor. ¿Por qué nos ha favorecido Dios con su gozo y su paz,
dándonos gran esperanza? Simplemente porque Él nos ama.
Isaías [Link] Pues las montañas podrán moverse y las
colinas desaparecer, pero aun así mi fiel amor por ti
permanecerá; mi pacto de bendición nunca será roto —dice
el SEÑOR, que tiene misericordia de ti—.
1 Juan [Link] Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre
que nos llama sus hijos, ¡y eso es lo que somos!
1 Juan 4:9-10: Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su
único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por
medio de él. En esto consiste el amor verdadero: no en que
nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a
nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar
nuestros pecados.
Juan [Link] »Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su
único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino
que tenga vida eterna.
Romanos [Link] Ningún poder en las alturas ni en las
profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá
jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en
Cristo Jesús nuestro Señor.
1 John [Link] Queridos amigos, ya que Dios nos amó tanto,
sin duda nosotros también debemos amarnos unos a otros.
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Emanuel
1. Dios nos amó, a su Hijo dio,
Y lo nombró nuestro Emanuel.
La profecía fue en él cumplida;
Dios con nosotros, nuestro Emanuel.
2. Dios descendió y se encarnó
Jesús nació, nuestro Emanuel.
Vino a salvarnos,
Vino a redimirnos;
Dios con nosotros, nuestro Emanuel.
[Link]
LETRA y MUSICA: Bob McGee, 1976, trad. Comité de
Celebremos. © 1976 C.A. Music.
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El día de Navidad
Hoy celebramos el nacimiento de Jesús y nos regocijamos
en su venida.
Encendemos la vela de esperanza. Jesucristo es nuestra
esperanza.
Encendemos la vela de paz. Jesús es nuestra paz.
Encendemos la vela de gozo. Jesucristo es nuestro gozo.
Encendemos la vela de amor. Jesucristo es amor.
Finalmente, encendemos la vela del Cristo—la luz del
mundo.
Juan 1:10-12: Aquel que es la luz verdadera, quien da luz a
todos, venía al mundo...Vino a los de su propio pueblo, y
hasta ellos lo rechazaron; pero a todos los que creyeron en
él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de
Dios.
Juan [Link] Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: «Yo
soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que
andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la
vida».
1 Pedro [Link] Por eso pueden mostrar a otros la bondad de
Dios, pues él los ha llamado a salir de la oscuridad y entrar
en su luz maravillosa.
¡Gracias a Dios por este don que es tan maravilloso que no
puede describirse con palabras! (2 Corintios 9:15)
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Oíd un son en alta esfera
1. Oíd un son en alta esfera:
“¡En los cielos gloria a Dios!
¡Y al mortal paz en la tierra!” canta la celeste voz.
Con los cielos alabemos al eterno Rey; cantemos
A Jesús que es nuestro bien, con el coro de Belén;
Canta la celeste voz: “¡En los cielos gloria a Dios!”
2. El Señor de los señores, el Ungido celestial,
Por salvar a pecadores toma forma corporal.
¡Gloria al Verbo encarnado, en humanidad velado!
¡Gloria a nuestro Redentor, a Jesús, Rey y Señor!
Canta la celeste voz: “¡En los cielos gloria a Dios!”
3. Príncipe de paz eterna, gloria a ti, Señor Jesús;
Con tu vida y con tu muerte nos ofreces vida y luz.
Has tu majestad dejado,
a buscarnos te has dignado;
Para darnos el vivir, en la cruz fuiste a morir.
Canta la celeste voz: “¡En los cielos gloria a Dios!”
[Link]
LETRA: Charles Wesley, 1739, adapt. George Whitefield,
en Collection, 1753, trad. Federico Fliedner. MUSICA:
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Cristianos, hoy cantad a Dios
1. Cristianos, hoy cantad a Dios
con alma, corazón y voz; Grata nueva proclamad:
¡Cantad! Jesucristo vino ya.
Ved al Niño sin temor, él es del mundo el Redentor;
Cristo ya nació, Cristo ya nació.
2. Cristianos, hoy cantad a Dios
con alma, corazón y voz; A la muerte no temáis;
¡Cantad! Jesucristo nos da paz.
El ofrece salvación a los que buscan su perdón;
Cristo nos salvó, Cristo nos salvó.
3. Cristianos, hoy cantad a Dios
con alma, corazón y voz; Las tinieblas conquistó;
¡Cantad! Jesucristo luz nos dio.
Homenaje tributad y gloria al Cordero dad;
Cristo reinará, Cristo reinará.
[Link]
LETRA: Villancico alemán, s. 14, es trad. MUSICA: Melodía
alemana, s. 14, arreg. John Stainer, alt.
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Si deseas preparar una corona de Adviento, no tiene que ser muy complicado.
Puede ser tan sencillo como juntar 4 velas en un plato o un recipiente y decorar
con follaje y listón. Deja un espacio en medio para la quinta vela que se
encenderá en Navidad. Usa tu imaginación. Abajo hemos incluido algunas ideas.
Ve también el video del enlace de abajo.
[Link]
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