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“Proyecto de Investigación en Historia Reciente”

“La Guerra de Malvinas de 1982”

Alumno: Martín Paiardini

Profesora: Andrea Conrado

Escuela de Educación Secundaria Nº65

Materia: Historia

Curso: 6º 1º Turno: Mañana

Año: 2021
“La Guerra de Malvinas de 1982”

Estado de la cuestión:

La guerra de las Malvinas o conflicto del Atlántico Sur fue un conflicto armado entre la
Argentina y el Reino Unido desatado el 2 de abril de 1982, en el cual se disputó la
soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Comenzó con la
ocupación de puerto Stanley por parte de tropas argentinas, bajo órdenes de la Junta
Militar. Como respuesta, el gobierno británico desplegó sus tropas que al cabo de 10
semanas de batalla desalojaron a las fuerzas argentinas. La victoria británica precipitó la
caída de la dictadura argentina y el inicio de recuperación del Estado de derecho. La
Organización de las Naciones Unidas continúa considerando los tres archipiélagos con
sus aguas circundantes como territorios disputados.

El contexto previo a la Guerra de Malvinas es una parte fundamental para comprender el


porqué de dicha batalla entre la Argentina e Inglaterra. La economía argentina declinaba,
y el cansancio de los argentinos por el régimen autoritario era notorio. En diciembre de
1981, la Junta Militar nombró al general Leopoldo Galtieri como presidente (miembro de la
línea dura de las fuerzas Armadas). Su objetivo era revitalizar el “Proceso de
Reorganización Nacional”, desprestigiado por las críticas del exterior y los fracasos
económicos. Con el apoyo de Estados Unidos, el ministro de economía Roberto Alemann
liberalizó aún más la economía. Ante el fracaso del plan económico de Alemann, los
militares planearon una invasión a las Islas Malvinas arrebatadas por los ingleses en
1833, ya que creyeron que al recuperarlas despertarían el nacionalismo del pueblo y daría
legitimidad al régimen. Argentina pensó que tendría el aval de los Estados Unidos por ser
ambos países integrantes del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, y que
Inglaterra no reaccionaría con enfrentamiento bélico por las islas.

Argentina intentó ocupar las islas del Atlántico Sur, como las Georgias y las Malvinas en
las que había escasa dotación militar inglesa. En Inglaterra, el gobierno conservador de
Margaret Thatcher convenció a su pueblo de ir a la guerra porque había sido iniciada por
una dictadura violadora de los derechos humanos. Gran Bretaña contó con el apoyo de la
Comunidad Europea y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (éste, votó una
resolución declarando a la Argentina “nación agresora”, por lo que debía cesar las
hostilidades y retirar las tropas). Los países latinoamericanos apoyaron a la Argentina y
en el otro bando, los Estados Unidos se aliaron con el Reino Unido (ofreciéndole ayuda
logística), y nunca aceptaron la argentinidad de los archipiélagos (pese a la doctrina
Monroe). Los medios de comunicación (controlados por el gobierno de facto) mostraban
que íbamos ganando, y muchos lo creían. El 14 de junio se firmaba la rendición
incondicional de Argentina, y sus soldados son hechos prisioneros de guerra, perdiendo
todos los armamentos, equipos y abastecimiento. Hubo 730 muertos (la mayoría jóvenes
soldados) y casi un millar de heridos.

Hipótesis:
Es de vital importancia conocer a qué se debe el descontento social argentino frente a la
Guerra de Malvinas. Además, es crucial puntualizar en los sentimientos de los argentinos
de la época con respecto a las Malvinas (reacción de la sociedad con respecto al
conflicto). Otro punto clave, en definitiva, es la vivencia de los conscriptos/combatientes
en medio de la batalla, puntualizando en su punto de vista respecto a la guerra. El
descontento social mencionado, sumado a los sentimientos de tristeza y bronca de los
ciudadanos, y todo lo que tuvieron que soportar los combatientes antes, durante y
después de la guerra, es digno merecedor de un análisis en el que evidentemente, se
sufrió mucho a causa de una batalla que pude haberse resuelto sin necesidad de un
conflicto bélico que ocasionaron los miembros de la Junta Militar, y que perjudicaron la
vida de miles de argentinos, tanto a los que participaron directamente en la guerra, como
a sus familiares.

Metodología a emplear:

Utilización de la entrevista estructurada (historia oral temática) destina a personas que


participaron en la guerra (ciudadanos). Asimismo, se hará uso de documentación de la
época, como también de diarios del momento que expongan la situación de aquel
entonces. Se hará mención de sitios de memoria en los cuales se cristaliza y refugia la
“memoria” del pueblo argentino con respecto a la guerra (plazas, monumentos, placas
decorativas, baldosas por la memoria, murales, grafitis, nombres de calles). Por último, se
analizará un documental sobre la guerra y sus secuelas que nos persiguen hasta la
actualidad.

Desarrollo (análisis de las fuentes):

En particular, obviamente el descontento social se debe a que ante la derrota, la


ciudadanía argentina se sintió burlada por un gobierno que no había respetado la vida de
sus hijos. Estos jóvenes sin experiencia militar fueron obligados a luchar en una guerra
mal planificada/dirigida, con armamentos obsoletos o inservibles y donde la corrupción
reinante los había desprovisto de elementos esenciales (abrigo y alimentos) que les
enviaban sus familiares. Quedaba al desnudo la irresponsabilidad y la ineptitud de los
militares. Los militares procuraron aislar a los ex combatientes de la sociedad pero aun
así los comentarios de los ex combatientes de la sociedad argentina sobre la
improvisación y la ineptitud con que los mandos habían actuado en la guerra
conmocionaron a la sociedad.

Por otra parte, no debemos olvidar que el 2 de abril de cada año nos recuerda un capítulo
muy difícil de nuestra historia (la guerra de Malvinas y la consecuente pérdida de vidas
argentinas). Los sentimientos de los argentinos de la época son notorios, estando
presente para siempre en la memoria de cada uno de los combatientes, cuyas vidas
cambiaron para siempre, al igual que las de las familias de los héroes caídos en combate.
Por decisión y por incapacidad, el Estado no quiso y no supo cómo cuidar a los
combatientes y así el dolor se hizo carne, muto al enojo y luego se afianzó en tristeza e
impotencia.
Seguramente, los conscriptos sufrieron bastante tanto física como psicológicamente, y
tanto en medio de la guerra como luego de ésta. El miedo estaba presente en cada uno
de los combatientes argentinos, pero su convicción era cumplir con la Patria. La mayoría
de los que volvieron de dicha guerra, sufren de estrés postraumático. En el
enfrentamiento con Gran Bretaña, numerosos jóvenes argentinos fueron enviados a las
islas con poca preparación y, muchas veces, sin siquiera saber a qué iban o a dónde iban.
Esto se puede ver expuesto en una entrevista realizada a Ruben Molíns, un ex
combatiente en la Guerra de Malvinas, en la que expuso: “lo más duro de esos días fue la
certeza absoluta de que moriría allí, de que no habría ninguna posibilidad de volver con
vida y ver de nuevo a mi familia. A los 18 años, uno no tiene mucha perspectiva para
comprender esa situación, solo se la puede sentir en las entrañas, llorar por las noches
recordando los rostros de las personas queridas y despedirse en silencio de ellos”.

Muchos argentinos vivieron la guerra como si fuera parte de una película bélica que
acostumbraban a mirar por televisión. Se fanfarroneaba con la superioridad de los
argentinos ante los “piratas” ingleses. Se esperaban con ansiedad el noticiero televisivo
para escuchar los partes de guerra, que siempre anunciaban las bajas que las fuerzas
argentinas habían producido a las fuerzas enemigas: hundido, averiado, asesinado.
Parecía que se trataba del juego de la batalla naval y no de una guerra en la que parte de
la población argentina estaba arriesgando y perdiendo la vida y que comprometía el futuro
de todos los argentinos. El aparato de desinformación del Estado generaba diversas
especulaciones respecto de las posibilidades internacionales de apoyo al país en el
conflicto (ya que la Junta Militar decía que íbamos ganando, y esto es ciertamente falso).

A continuación, se nombrará una serie de sitios de memoria los cuales sirven para
recordar y no olvidar la lucha de los jóvenes que participaron en la guerra (de los cuales
muchos argentinos perdieron la vida):

- Plaza Malvinas Argentinas ubicada en la ciudad de La Plata: durante la Guerra de


Malvinas, partieron del Casino de Oficiales del Regimiento 7 (localizado en esta plaza)
cientos de jóvenes conscriptos que participaron en el conflicto. Por eso, en honor a los 46
fallecidos se conserva sobre un ala de la plaza el portón de hierro que perteneciera al
Regimiento, y se han colocados árboles y placas para su memoria.

- Monumento conmemorativo a los caídos en la Guerra de Malvinas: La obra


arquitectónica fue llevada adelante por quienes deseaban realizar un homenaje a los
soldados argentinos involucrados. Se encuentra en Ushuaia, lugar que hoy congrega un
parque de césped artificial, un mural escultórico, un mástil, una ermita y un cenotafio de
casi 20 metros de extensión.

- Placa recordatoria de homenaje permanente “Héroes Veteranos de Malvinas” en


reconocimiento a los compañeros afiliados, héroes en la defensa de nuestra soberanía.

- Murales y grafitis a lo largo del país que conmemoran la soberanía sobre las Islas
Malvinas.
- Nombres de calles (memoria urbana): “Héroes de Malvinas” en la ciudad de Buenos
Aires, “Las Malvinas” en Villa Carlos Paz, “Islas Malvinas” en Mar del Plata.

- Monumento a los caídos en Malvinas, ubicado en Mar del Plata, sitio donde funcionarios
locales y excombatientes suelen realizar homenajes frente al monumento.

Además, se da a conocer el documental titulado “Malvinas en carne propia” en el que


veteranos de la guerra por las Islas Malvinas brindan sus testimonios y cuentan sus
vivencias y sus sensaciones. Las palabras dichas por esos hombres son muy emotivas
debido a que, como el nombre del documental lo menciona, se expone como esos
conscriptos vivieron la guerra en carne propia. Algunas de las frases más llamativas son:
“por afuera estás bien, pero el alma viene herida”; “la mayor pelea no fue allá, sino lo que
se ocasionó acá”; “no estábamos preparados para la ocasión”; “escribí una carta para
despedirme de mi familia, aunque no sabía si iba a llegar a destino”; “piensas en la familia
y en el tema sentimental, pensado que va a ser lo peor, algo en lo que posiblemente no
vuelvas”; “todos teníamos miedo”; “ya estábamos acostumbrados a los tiros y a las
bombas”; “generó bronca el ver compañeros que habían caído y luego escuchar que nos
habíamos rendido”; “la guerra te cambia”; “el posguerra es más difícil que la guerra en sí”;
“la guerra no tiene sentido”.

En el documental expuesto, se da a conocer los testimonios de varios ex combatientes de


la Guerra de Malvinas. Ellos vivieron “en carne propia” la guerra. Tenían vidas normales, y
sin aviso previo son llamados para participar en la batalla sin estar preparados. Tenían
bronca por los resultados de la guerra ya que la situación extrema de la guerra les dejó
secuelas, tanto a los mismos combatientes como a sus familiares, y a la sociedad en
general. Muchos, terminada la guerra, cayeron en depresión, abusaron del consumo de
drogas y/o alcohol, desarrollaron peleas intrafamiliares, otros quedaron solos, y esto, llevó
a varios al suicidio. No tenían tiempo de hacer el duelo adecuadamente, además de que
algunos niños quedaron huérfanos y muchas esposas viudas. Los excombatientes tienden
a expresar abiertamente los sentimientos de tensión, evidenciando también mayor
propensión a los conflictos con la autoridad y con el entorno. Familiares, amigos, novias e
incluso gente que no los conocían, sintieron la necesidad de brindar su apoyo a los
combatientes. El desasosiego de los padres, el amor de los hermanos, las promesas para
cuando regresaran, los detalles del día a día en las islas se revelan en cartas y
telegramas escritas por los combatientes hacía sus familiares.

Se expone a continuación documentación de la época en la cual se demuestran


evidencias de todas las fallas en la guerra y también los malos tratos realizados hacia los
conscriptos:

- Informe Rattenbach: evidencia de la inferioridad técnica de las tropas argentinas (pudo


haberse disminuido de haberse efectuado una preparación consciente y oportuna); las
deficiencias técnicas estaban en los efectivos del Ejército debido al breve tiempo de
capacitación; se debió obtener medios técnicos en medio del conflicto, aumentando el
costo de estos; varios medios técnicos y efectos no llegaron al usuario y otros llegaron
fuera de término debido a la situación; la preparación territorial fue deficiente desde el
punto de vista logístico, improvisando (de allí las consecuencias); los planes de
operaciones desarrollaron las funciones logísticas con un detalle inaceptable; las
deficiencias en el transporte impidieron la normal ejecución del abastecimiento de efectos.

- Los juicios militares por delitos en la guerra de las Malvinas: son una serie de procesos
judiciales llevados a cabo en Argentina en 2009 para determinar la validez de reclamos
efectuados contra oficiales y suboficiales por conspiración, tortura y maltrato a los
soldados conscriptos durante la guerra de las Malvinas en el año 1982. Nuestros propios
oficiales eran nuestros peores enemigos, dice Ernesto Alonso, el presidente del CECIM
(Centro de Ex Combatientes de Islas Malvinas), citando “se servían whisky de los pubs,
pero no estaban preparados para la guerra”. Muchos de los oficiales habían trabajado
previamente como torturadores para la dictadura argentina, usando a los reclutas para
sus fantasías sádicas. Hay otros que sostienen que los conscriptos hicieron lo posible
para poder sostener las condiciones en las que se encontraban y sostener su moral.
Diversos crímenes de guerra y violaciones de derechos humanos han sido acreditados
contra tropas argentinas, cometidos por tropas británicas o superiores militares
argentinos. El veterano José M. Araníbar comentó a “El Mundo” que “esta causa contiene
todos los delitos: vejámenes, torturas, servidumbre, heridas graves, abandono de persona
e incluso dos muertes (un soldado, Rito Portillo, fusilado por un cabo, y otro, Remigio
Fernández, que murió de hambre al ser abandonado)”.

La siguiente tapa de una noticia periodística expone las mentiras dichas por la Junta
Militar hacia los ciudadanos argentinos y también hacia los propios combatientes que se
encontraban en las Islas Malvinas:
Junto con el conflicto con Gran Bretaña por el control de las Islas Malvinas, en el país se
levantaría un poderoso mecanismo de propaganda orquestado por el poder militar. Esto
ayudaría a construir la visión triunfalista sobre el conflicto, el cual la Junta militar trataría
de utilizar a su favor. Durante los 74 días que duró la guerra, la gran mayoría de los
medios de comunicación se abocaron a una cobertura completa del conflicto. Desde el
Estado se ejerció una fuerte presión sobre el contenido escrito. Todo lo que se publicaba
y emitía desde la zona de guerra pasaba por el filtro de las Fuerzas Armadas.

En la presente investigación, se llevó a cabo una entrevista estructurada (historia oral


temática) a un ciudadano argentino que vivió los hechos de la guerra de Malvinas. Se le
realizaron una serie de seis preguntas las cuales respondió con mucha emoción,
recordando los hechos pasados desde su punto de vista. A continuación, la encuesta
realizada y sus correspondientes respuestas:

1) ¿Cuál fue su reacción al enterarse del comienzo de una guerra entre la Argentina e
Inglaterra por las Islas Malvinas y cómo se enteró de esta?

Mi reacción fue sentir mucha ansiedad, ya que en una guerra entre la Argentina e
Inglaterra, era bastante seguro que no ganaría Argentina. Me enteré del comienzo del
conflicto por medio de la televisión en la cual Galtieri con su icónica frase “si quieren venir
que vengan les presentaremos batalla”, empezó un conflicto que terminarían pagando los
jóvenes soldados sin experiencia alguna con su propia vida. Parecía irreal como los
ciudadanos que se encontraban en Plaza de Mayo festejaban el comienzo de una guerra.
Sé que festejaban la soberanía de las islas pero el costo de esto era la posible muerte de
miles de combatientes argentinos.

2) ¿Conoce de alguien que haya ido a la guerra?

No conozco a nadie cercano que haya ido a la guerra, nadie de mi facultad tampoco, pero
el hermano de mi marido estuvo a punto de ser reclutado para ir como conscripto. Fue
llevado desde Buenos Aires hasta el Sur, y sus padres no lo encontraban por ningún lado.
A último momento, por razones que desconozco, no fue llevado hacia Malvinas. Se salvó
de ir a una guerra en la que seguro moriría ya que, como muchos otros jóvenes, no tenía
la experiencia ni la preparación para combatir contra verdaderos soldados ingleses.

3) ¿Dónde estaba usted cuando se anunció la guerra?

Me encontraba en la facultad. Un profesor de otro salón llevaba consigo una radio por la
cual se escuchaba como la Junta Militar decía que por medio de las fuerzas armadas y
“mediante una operación exitosa” recuperó las Islas Malvinas, Islas Georgias del Sur y
Sandwich del Sur, asegurando la soberanía argentina. Esto causó el comienzo de la
batalla ya que Reino Unido no se quedaría de brazos cruzados. Al llegar a mi casa, mis
padres estaban conmocionados por la noticia, todos sabíamos que esto no terminaría de
un buen modo teniendo a la Junta Militar de nuestro lado y comandando el gobierno.

4) ¿Creé que la Junta Militar actuó bien al iniciar una guerra por la soberanía de las Islas
Malvinas?

Los militares no actuaron bien al iniciar una guerra debido a que no estábamos
preparados para una guerra de tales magnitudes, y esto se evidencia al enviar a la batalla
a jóvenes sin experiencia. Además, sin importar que varios países latinoamericanos nos
apoyen, no teníamos chances de ganarle una batalla naval, aérea y terrestre a Inglaterra
apoyada con la logística estadounidense, cosa que Galtieri no tuvo en cuenta. Muchas
vidas se perdieron, familias totalmente destruidas, por lo cual, no fue un buen movimiento
comenzar una guerra bélica.

5) ¿Piensa que hubo descontento social por el desenlace de la guerra?

Sí, hubo descontento social entre los ciudadanos por el término de la guerra. La Junta
Militar seleccionó a jóvenes sin experiencia alguna para ir a luchar a una guerra y
finalizada esta, muchas familias se enteran que sus hijos o han muerto o quedaron con
traumas de por vida por la vivencia experimentada. Vieron a otros jóvenes fallecer de un
día para el otro. De estar tranquilo sumergido en la rutina diaria, a vivir una experiencia en
que la pensaban que no iban a volver con vida y por eso les escribían cartas a sus
familiares despidiéndose. Definitivamente había gran descontento en el pueblo argentino
hacia el mal accionar de Galtieri y toda la Junta Militar. No solo no recuperamos las islas
que los militares decían que ya eran nuestras otra vez, sino que además se perdieron
seres queridos. Las familias de los conscriptos, en medio de la guerra, no recibían
información de sus familiares que estaban luchando en Malvinas, estaban preocupados y
no sabían si sus hijos estaban vivos o muertos ya que en las noticias salían informes
como “tal barco fue hundido, 25 muertos”. Eso era estresante para las familias en el país.

6) ¿Cuáles eran sus sentimientos sobre el conflicto?

Tristeza y conmoción por la muerte de jóvenes soldados. Lo que decían los militares era
todo mentira. Decían que íbamos ganando pero eso era falso. Tristeza, eso sentí. Pensar
que muchos padres, madres, hermanos, perdieron a un ser querido en medio de una
guerra en la que ellos no desearon estar me destroza el alma. Muchos argentinos sentían
lo que Galtieri quería que sintieran, un sentimiento patriótico de soberanía, pero no
pensaron en las futuras muertes que la guerra provocaría.

Conclusiones:

Como conclusión, se puede decir que definitivamente hubo descontento social tanto por la
decisión de empezar una guerra como por el desenlace de la misma por parte de los
ciudadanos. Los mismos veteranos describen la guerra como “innecesaria”. Eran jóvenes
soldados que simplemente seguían órdenes, algunos ni siquiera sabían para que
luchaban. Ellos no invadieron Malvinas, sino que fueron a reclamar algo que les
pertenecía. Los sentimientos de los argentinos son la tristeza y la angustia por el final de
una batalla en la que perdimos lo que intentábamos recuperar, y no solo eso, sino que
también se perdieron vidas de jóvenes conscriptos. Muchas familias se fragmentaron por
éstas pérdidas. Los excombatientes hasta el día de hoy sufren de las consecuencias de la
guerra, tanto físicas como psicológicas. Definitivamente, la guerra no es la solución, la
Junta Militar actuó de mala manera al enviar a los argentinos a una guerra para la cual no
estábamos preparados. La angustia que la guerra de Malvinas provocó nos sigue hasta el
día de hoy, en el recuerdo de los que ya no están, y por culpa de una guerra innecesaria.

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