Conceptos generales del análisis de estructuras
TEMA 1
CONCEPTOS GENERALES
DEL ANÁLISIS DE ESTRUCTURAS
1.1. CONCEPTO DE ESTRUCTURA EN INGENIERÍA
La palabra estructura sirve para describir una gran variedad de formas que
pueden contemplarse en la naturaleza. Las plantas vivas, desde la espiga de trigo
hasta un poderoso árbol centenario poseen una forma estructural adecuada a sus
necesidades. Los insectos y los animales desempeñan un papel mucho más
activo que las plantas en la formación de las estructuras que también satisfacen
sus propias necesidades. En estos casos, se trate de la presa que construye un
castor o de una delicada tela de araña (que por cierto, probablemente es uno de
los sistemas estructurales más eficientes que se hayan construido), o de multitud
de casos similares, son estructuras fabricadas expresamente por el animal para
dar un soporte a sus actividades. Por muy complejas que lleguen a ser, la
evidencia muestra que estas estructuras se han realizado por instinto y no
siguiendo un plan de diseño.
Los seres humanos, como los otros seres vivos, también construyen estructuras,
pero no son solamente constructores: además son capaces de concebir y diseñar
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Teoría de Estructuras
las estructuras necesarias para satisfacer sus necesidades y dar respuesta a las
crecientes demandas de la humanidad.
Para un ingeniero, una estructura es cualquier tipo de construcción formada por
uno o varios elementos enlazados entre sí de forma tal que el conjunto sea capaz Discreto
de soportar la acción de una serie de fuerzas aplicadas sobre ellos.
Se trata de una definición parcial, en primer lugar porque al emplear los términos
“elementos enlazados entre sí”, induce a pensar en estructuras formadas por
componentes discretos. Es verdad que las estructuras formadas por este tipo de
elementos son muy frecuentes en la práctica, por lo que su estudio reviste el
máximo interés. Además lo habitual es que los elementos sean lineales, del tipo
de pieza prismática, cuyo comportamiento estructural se estudió en Resistencia
de Materiales. A esta definición de estructura responden sistemas tan sencillos
como una simple viga o un eje de transmisión de potencia, y otros más complejos
como pueden ser una torre de conducción de energía eléctrica, un puente
metálico, la estructura de un edificio, etc.
Puede generalizarse la definición anterior diciendo que una estructura es
Continuo
cualquier dominio o extensión de un medio material sólido, que está destinada a
soportar alguna acción mecánica aplicada sobre él.
De esta forma se amplía el concepto de estructura a sistemas continuos, que no
estaban incluidos en la definición primera. Son el caso, por ejemplo, de la
carrocería de un automóvil, un depósito de agua, la bancada de una máquina
herramienta, el fuselaje o el ala de un avión, una presa de un embalse,... El
estudio de este tipo de estructuras, cuyo ámbito propio es la mecánica de sólidos
en medios continuos, requiere el empleo de métodos sofisticados de análisis. La
asignatura “Cálculo y Diseño de Estructuras” se limitará al estudio de estructuras
formadas por elementos discretos de directriz habitualmente recta.
Las definiciones anteriores siguen siendo parciales en un aspecto: se ha dicho
que la estructura ha de soportar unas cargas que normalmente son de tipo
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Conceptos generales del análisis de estructuras
mecánico: fuerzas o pares. Pero no son las únicas acciones posibles. En el
comportamiento de la estructura también se estudiará su respuesta a otras
solicitaciones como son variaciones de temperatura del material, movimientos
conocidos en los apoyos, errores en la longitud y forma de los elementos,
esfuerzos de pretensión durante el montaje, etc. Todas estas solicitaciones dan
lugar a unas cargas mecánicas equivalentes, por lo que resulta fácil considerarlas.
En lo que se refiere a cómo debe comportarse una estructura frente a las cargas
que debe soportar, no es fácil poner un límite claro. En principio, y de forma
totalmente general, puede decirse que los estados de tensiones y deformaciones
que se originen deben ser tales que no den lugar a una situación de fallo y
destrucción de la estructura en ninguno de los estados de carga posibles. Es
evidente que se trata de un límite muy amplio y por debajo de él se imponen
limitaciones más estrictas en función del tipo de estructura y de su aplicación
concreta. En cualquier caso una limitación que siempre se impone es la del valor
máximo de las tensiones que aparecen en el material, en cualquier punto de la
estructura, a fin de evitar su rotura. Éste es el caso de edificios, naves
industriales, tuberías, bastidores de vehículos y maquinarias, etc. En ese sentido
suele decirse que la estructura ha de tener una resistencia suficiente.
Además de la limitación de las tensiones (resistencia) es también muy habitual
imponer un límite a las deformaciones (rigidez) de la estructura, bien por motivos
funcionales (p.e., en bastidores de máquinas), estéticos o de resistencia de los
elementos que apoyen sobre la estructura (tabiques de edificios de vivienda). Es
interesante indicar que en los tiempos en que la resistencia de los materiales era
baja, la comprobación de la resistencia era fundamental y, en la mayoría de los
casos, esta comprobación garantizaba que la rigidez era suficiente. En los últimos
años, el desarrollo y empleo de materiales con resistencias cada vez mayores ha
permitido el empleo de elementos estructurales con dimensiones cada vez más
reducidas y por lo tanto menos rígidos. Debido a esto, la respuesta correcta de
una estructura viene condicionada, cada vez más, por su rigidez.
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Teoría de Estructuras
Existen además algunos casos, que habitualmente suelen ser más complejos que
los ordinarios, en los que la idoneidad de una estructura se caracteriza
fundamentalmente por la ausencia de inestabilidades en la misma (pandeo), o
porque su respuesta dinámica sea la adecuada (p.e., en antenas, brazos de
manipuladores, ...). Y existen tecnologías más sofisticadas, como es el caso de la
nuclear, en que son otros los parámetros que pueden llegar a definir si el
comportamiento de la estructura es idóneo o no (p.e., el tamaño crítico de
posibles grietas).
El problema fundamental que se pretende resolver con los conocimientos
proporcionados por esta asignatura es “la determinación de los estados de
tensiones y deformaciones que se producen en todos los puntos de la estructura,
como consecuencia de todas las acciones que sobre ella actúan”. Naturalmente,
también se determinan las reacciones que aparecen en los elementos de apoyo
de la estructura. Estos cálculos se engloban en lo que normalmente se conoce
como Análisis Estructural.
Una vez conocidas las tensiones y deformaciones, hay que decidir si éstas son
admisibles y si la estructura se encuentra en buen estado de funcionamiento. Esta
decisión pertenece al ámbito de otras materias específicas como son el diseño de
estructuras metálicas o el de estructuras de hormigón armado, la construcción de
máquinas, etc. Un factor importante es, evidentemente, la propia experiencia y el
sentido común del analista.
1.2. EL PROCESO DE DISEÑO DE ESTRUCTURAS
La concepción de una estructura, por parte del ingeniero, abarca tres fases
fundamentales (figura 1.1):
1) Formulación de los requisitos funcionales.
Constituye el primer paso en cualquier proceso de diseño y construcción de una
estructura y corresponde a la consideración de los diversos requisitos y factores
que afectan a las características generales y dimensiones de la estructura.
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Conceptos generales del análisis de estructuras
Ejemplos de esta fase son la definición de la superficie necesaria en un edificio
industrial, o el número de carriles de circulación en un puente. Igualmente se
incluyen en esta fase otras consideraciones tales como posibles requisitos
estéticos, sociológicos, legales, económicos, el impacto medioambiental, etc. En
definitiva, se trata de una fase inicial necesaria de planteamiento.
2) Diseño
Esta fase corresponde a la obtención de una estructura que cumpla los requisitos
funcionales de la fase anterior, satisfaciendo determinados criterios de diseño. Es
la que realmente interesa al Análisis Estructural, por lo que posteriormente se
describirán con más detalle sus características más sobresalientes.
3) Construcción
Esta fase comprende la adquisición de los materiales, la fabricación de los
elementos y piezas de taller, el transporte a pie de obra y el montaje definitivo de
la estructura.
Fase
Fase de
de planteamiento
planteamiento
Diseño
Diseño preliminar
preliminar
Estimación
Estimación de
de las
las acciones
acciones
ANÁLISIS
ANÁLISIS ESTRUCTURAL
ESTRUCTURAL
¿Se
¿Se satisfacen
satisfacen Modificación
Modificación
todos
todos los
los del
NO del diseño
diseño
requisitos?
requisitos?
SI
Fase
Fase de
de construcción
construcción
Figura 1.1
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Teoría de Estructuras
Aunque en la exposición del proceso se hayan descrito estas tres fases en forma
secuencial, no es conveniente ni por lo general posible considerar aisladamente
cada una de ellas. La razón es sencilla: el proceso, en su conjunto, suele tener un
carácter iterativo, y con frecuencia es necesario retroceder hasta fases anteriores
para tener en cuenta aspectos que no se habían considerado previamente. De ahí
que resulte muy conveniente un conocimiento, por lo menos general, de todas
ellas. Y así como de las fases de planteamiento y construcción se ocupan otras
disciplinas, es la de diseño la que pertenece propiamente al ámbito del análisis de
estructuras, como anteriormente se indicó. En esta fase de diseño se pueden
distinguir las siguientes etapas:
1) Determinación de la forma y dimensiones generales: se eligen el tipo de
estructura y la geometría de la misma, de acuerdo con su funcionalidad y la
normativa aplicable. Se determinan asimismo los materiales principales a utilizar.
2) Determinación de las cargas: se determinan las fuerzas exteriores que actúan
sobre la estructura así como todos aquellos aspectos que puedan afectar al
comportamiento de la misma (errores de forma, movimientos de los apoyos, ...)
3) Análisis: Consiste en determinar los esfuerzos internos y las deformaciones
que se originan en la estructura como consecuencia de las cargas actuantes.
Para efectuar el análisis de una estructura es necesario proceder primero a su
idealización, es decir a asimilarla a un modelo cuyo cálculo sea posible efectuar.
Esta idealización se hace básicamente introduciendo algunas suposiciones sobre
el comportamiento de los elementos que forman la estructura, sobre la manera en
que éstos están unidos entre sí, y sobre la forma en que se sustenta. Una vez
idealizada la estructura se procede a su análisis, calculando las deformaciones y
esfuerzos que aparecen en ella, y utilizando para ello las técnicas propias del
Análisis Estructural. Para este análisis siempre se dispone, como datos de
partida, de los valores de las acciones exteriores y las dimensiones de la
estructura, determinadas en las fases anteriores.
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Conceptos generales del análisis de estructuras
Salvo en casos muy simples, para el análisis de la estructura es necesario
conocer las dimensiones transversales de los elementos que la componen, pero
ocurre que estas dimensiones están básicamente determinadas por los esfuerzos
internos que aparecen sobre ellos, y que en principio son desconocidos. Por esta
razón el análisis de una estructura suele tener, en general, un carácter iterativo,
hasta lograr unos esfuerzos internos y unas deformaciones que sean adecuados
a las dimensiones transversales de los elementos.
Para comenzar este proceso iterativo de análisis se deben imponer unos valores
para las dimensiones transversales de los elementos, basándose en la
experiencia, o en un predimensionamiento, que normalmente se basa en hipótesis
simplificativas.
4) Diseño de detalles: Son propios de la tecnología usada en la construcción de la
estructura: nudos de unión, aparatos de apoyo, armaduras de hormigón, etc. El
análisis de estructuras no interviene en esta fase.
En la etapa de análisis se ha hecho referencia a la idealización de la estructura:
es evidente que para que el análisis de la misma sea correcto es necesario que la
idealización que de ella se haga se acerque lo más posible a su comportamiento
real. Para efectuar esta idealización existen diversos aspectos a tener en cuenta,
como son:
• Disposición espacial de la estructura, que puede ser en una, dos o tres
dimensiones.
• Tipos de cargas actuantes: estáticas o dinámicas, según que sean
constantes en el tiempo o variables con él.
• Tipos de elementos que forman la estructura: elementos discretos (p.e., las
piezas prismáticas), elementos continuos o incluso estructuras mixtas
formadas con combinaciones de ambos.
• Tipos de uniones estructurales entre los elementos: articuladas, rígidas
(que habitualmente se denominan empotradas), o flexibles.
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• Comportamiento del material: puede ser elástico (cuando al desaparecer
las cargas el material vuelve a su estado inicial desapareciendo la
deformación producida por esas cargas); o comportamiento plástico
(permanece al menos parte de la deformación). Dentro de los materiales
elásticos lo más habitual es considerar comportamiento lineal, es decir, que
exista proporcionalidad entre las tensiones y deformaciones unitarias.
• Pequeñas deformaciones: cuando la posición deformada de la estructura
coincide sensiblemente con su posición sin deformar. En este caso la
relación entre las deformaciones unitarias y los desplazamientos en un
punto es también lineal, con lo que la formulación matemática del problema
se simplifica notablemente. En caso contrario se trata de un problema de
grandes deformaciones y la relación entre deformaciones unitarias y
desplazamientos no es lineal.
1.3. ACCIONES SOBRE LAS ESTRUCTURAS
Al diseñar una estructura el primer objetivo a tener en cuenta es que ésta sea
capaz de resistir todas las acciones a las cuales va a estar sometida, cumpliendo
la función para la cual ha sido diseñada y construida, a lo largo de la vida que se
le ha previsto. Es un hecho que la utilización del ordenador permite hoy en día
analizar estructuras de enorme complejidad, cuyo análisis hubiera sido realmente
difícil si no imposible hasta tiempos no muy lejanos, al menos con el grado de
precisión que permiten ahora los actuales métodos de cálculo. Pero es igualmente
incontrastable el hecho de que la precisión de los resultados del análisis, y por
tanto el diseño resultante, depende directamente de la precisión de las acciones
utilizadas. De ahí que en la fase de diseño sea indispensable considerar todas las
cargas que, de forma realista, sea previsible que vayan a actuar sobre la
estructura.
Las cargas que pueden actuar sobre una estructura pueden agruparse según
diversas categorías, que pueden variar según las normativas de los diferentes
países. Así por ejemplo, una clasificación muy utilizada en la práctica de la
ingeniería civil en países de habla inglesa agrupa las cargas que pueden actuar