Lecturas
Cómo tener más confianza y seguridad en uno mismo
Autor: Pau Forner Navarro
Artículo público en: https://habilidadsocial.com/confianza-en-uno-mismo/
¿Te falta confianza en ti mismo?
¿Tu miedo a fracasar te hacer perder oportunidades una y otra vez?
Sé bien lo que se siente. La falta de confianza es un terrible compañero de viaje. Te
paraliza. Provoca que ni siquiera intentes luchar por aquello que deseas, y termina
encerrándote en una minúscula zona de confort.
Durante una etapa de mi vida yo también viví así, evitando cualquier situación en la que
pudiera llegar a fracasar. Tenía tanto miedo al fracaso que dejé escapar varias
oportunidades para irme a estudiar al extranjero. Renuncié a continuar mi carrera de
investigación, e incluso llegué a fingir estar enfermo para no tener que enfrentarme a
retos como hablar en público.
Por no hablar de todas las oportunidades sentimentales que dejé escapar.
Afortunadamente, todo eso ha quedado en el olvido. Sí, todavía me siento inseguro,
pero después de años estudiando la ciencia de las emociones, sé qué debo hacer. Y te
lo voy a contar todo aquí.
En este artículo primero te revelaré la regla de oro de la confianza, y luego
te mostraré diez técnicas que han demostrado científicamente su eficacia para
aumentar tu confianza cuando más lo necesites.
La regla de oro de la confianza
Nelson Mandela pasó 27 años en la cárcel, dieciocho de los cuales en la terrible prisión
de Robben Island.
Como preso político negro, recibió el trato más denigrante posible. Se pasaba el día
rompiendo piedras a pleno sol, sin apenas comida y recibiendo palizas constantes. Por
si fuera poco, durante su encarcelamiento también contrajo tuberculosis.
Sin embargo, Mandela no se derrumbó. Cada mañana bajaba al patio y se paseaba
orgulloso luciendo sus heridas, contagiando valor y esperanza a los reclusos. Se convirtió
en su inspiración.
¿Cómo es posible que se sintiera tan confiado en unas condiciones capaces de en
pedazos a cualquier hombre? La respuesta es que no se sentía confiado. Como confesó
posteriormente, Mandela estaba ocultando sus miedos. Vivía con miedo, y desde
luego jamás se sintió seguro de sí mismo.
Pero Mandela tenía clara una cosa: si se quedaba esperando en su celda hasta reunir la
confianza suficiente, nunca hubiera bajado al patio a inspirar a los presos. Esta es una
de las grandes mentiras que nos hemos creído. Pensamos que es necesario sentirnos
preparados y confiados antes de enfrentarnos a un reto. Pero Mandela no esperó a
sentirse confiado: actuó pese a no estar seguro, y por eso consiguió vencer.
El verdadero problema no es que no te sientas confiado antes de hacer algo; el
problema es que crees que debes sentirte confiado para hacerlo. Pero no necesitas
sentir nada para hacerlo. Tus actos pueden ser independientes de tus emociones, como
hizo Mandela.
Así que la regla de oro de la confianza es que no debes esperar a sentirte confiado.
No esperes a sentirte preparado antes de dar empezar tu propio negocio o dar tu
primera charla en público, porque te quedarás esperando toda la vida. Actúa sin
confianza, y la confianza vendrá después.
No te estoy proponiendo hacer nada que no hayas hecho antes. Si aprendiste a ir en
bicicleta, imagino que al principio tendrías miedo de caerte. Pero no esperaste a vencer
ese miedo y sentirte totalmente seguro antes de subirte a la bici: te montaste en ella y
poco a poco fuiste sintiéndote más confiado.
Consejo: nunca te sentirás preparado para enfrentarte a un reto, así que no esperes a
sentirte confiado. Actúa, porque los sentimientos de confianza solo vienen después de
los actos.
Cómo confiar más en ti mismo: 10 claves científicas
Además de la regla de oro de la confianza, las siguientes técnicas han demostrado en
varios estudios científicos su eficacia para aumentar tu confianza cuando más lo
necesites.
Algunas son más sencillas que otras, pero en cualquier caso son herramientas
valiosísimas para sentirte más seguro en cualquier situación. Úsalas sabiamente.
1. Deja de perseguir a la confianza
Antes de empezar me gustaría recordarte algo fundamental, pero que a menudo se nos
olvida: es imposible sentirse siempre confiado.
Nuestro nivel de confianza fluctúa. La misma persona se puede sentir muy segura de sí
misma al encontrar el trabajo de sus sueños, y totalmente deprimida si es despedida. Y
es normal.
Nadie escapa de esto. ¡Incluso gente de tanto éxito como las actrices de Hollywood han
confesado sentirse como un fracaso en multitud de ocasiones!
Así que no intentes estar siempre confiado y seguro de ti mismo. Se ha demostrado
científicamente que cuanto más lo persigas, más inseguro y triste te sentirás.
A este efecto se lo conoce como la ley del esfuerzo invertido, y es que mucha gente tiene
una necesidad tan grande de sentirse siempre bien que eso mismo les añade presión y
termina deprimiendo.
Consejo
Asume que vivirás momentos difíciles como todo el mundo. Aceptarlo conseguirá que
el sufrimiento te haga menos daño que si te rebelas contra él.
2. Empieza por poco
Bednar y Peterson, dos psicólogos especializados en autoestima, observaron un extraño
fenómeno en sus pacientes. Comprobaron que su autoestima no dependía del resultado
de sus actos. Cuando uno de ellos no se presentaba a un examen para el que se había
estado preparando, se sentía mucho peor que si lo intentaba y suspendía.
Dicho de otra forma, el orgullo por haberlo intentado eclipsaba la decepción de no haber
aprobado. Este es el verdadero círculo virtuoso de la confianza: tu seguridad aumenta
cuando, simplemente, actúas. Y actuar es lo que te permite sentirte más confiado.
Recuerda: el origen de la confianza consiste en empezar a actuar, por pequeño que sea
el primer paso.
Consejo
Toma alguna pequeña decisión que no suponga un gran compromiso, pero que te
acerque un poco más a algo que llevas tiempo queriendo hacer. Por ejemplo, si quieres
mejorar tu capacidad de hablar en público puedes apuntarte a un curso. ¡Pero no hace
falta que vayas todavía! El simple hecho de apuntarte aumentará tu autoestima y hará
que el reto ir a clase parezca más asequible.
3. Encuentra los motivos para confiar en ti
Mucha gente tiene la costumbre de menospreciar sus logros. A esto se le conoce como
el síndrome del impostor. Atribuyen sus éxitos a la suerte, y se convencen a sí mismos
de que son un fraude y no merecen lo que han conseguido. Si crees que es tu caso, debes
ser más consciente de tus logros y las cualidades personales que los han hecho posibles.
Eso te ayudará a valorarte más.
Para ello, haz un listado de 3 éxitos que hayas conseguido en tu vida, ya sean en el
ámbito laboral, académico o personal, e identifica la cualidad que necesitaste para
lograr cada uno de ellos.
Si por ejemplo terminaste una carrera mientras trabajabas, seguramente eso signifique
que eres determinado y perseverante, ¿verdad? Pues no lo olvides.
Consejo
Identifica qué valores y cualidades te han permitido lograr tus éxitos, porque esos son
los motivos que te ayudarán a superar el síndrome del impostor y confiar más en tus
capacidades.
Si necesitas ayuda para identificarlos, puedes consultar este listado completo de
valores.
4. Recuerda tus valores
Según algunas corrientes del pensamiento positivo, nuestra mente es capaz de crear la
realidad que le decimos. Supuestamente, repitiendo mantras como «Soy fuerte y no
tengo nada que temer» o «Soy alguien extraordinario», nuestra mente lo interiorizará y
conseguiremos la confianza para lograr todo lo que nos propongamos.
La idea es bonita y apetece creérsela. Pero es falsa. Un estudio quiso comprobar de una
vez por todas la eficacia de este tipo de afirmaciones positivas. Y el resultado fue que
aquellos participantes con baja autoestima que las utilizaron no solo no consiguieron
aumentarla, sino que se sintieron peor.
La razón por la que estos mensajes no funcionan es porque el cerebro no es ingenuo. Si
nos decimos que somos o maravillosos, nuestra mente se plantea de inmediato una
pregunta: ¿qué motivos tengo para creerme eso?
Y si no es capaz de encontrar la respuesta, no se lo va a creer. Este tipo de afirmaciones
solo funcionan cuando sabes que lo que te estás diciendo a ti mismo es verdad. Y no hay
ninguna verdad más indiscutible que tus valores.
Esto es lo que comprobaron en un estudio realizado en la Universidad de California. Los
participantes tuvieron que improvisar un discurso delante de un jurado, y al finalizar se
les ordenó empezar una cuenta atrás en intervalos de trece ¡empezando por el número
2083!
Al terminar el estudio se midió su nivel de cortisol, una hormona que aumenta en
situaciones de ansiedad. Pero había un pequeño detalle: antes del experimento un
grupo de participantes había escrito una reflexión sobre uno de sus valores personales.
Este grupo presentó niveles de cortisol significativamente más bajos que el resto de los
participantes. La presión les afectó mucho menos.
Consejo
A partir de ahora, antes de enfrentarte a un reto piensa en tus valores y recuerda por
qué son importante para ti. Tu confianza aumentará y reducirás tu ansiedad.
5. Ten cuidado con los objetivos
El 10 de mayo de 1996, ocho escaladores murieron congelados mientras intentaban
descender la cima del Everest, atrapados por una enorme tormenta de nieve. La
explicación del doctor Kayes, un experto en comportamiento de organizaciones que ese
día se encontraba en la zona, es que los alpinistas fueron arrastrados hacia la muerte
por culpa de la obsesión con su objetivo.
El objetivo de coronar el Everest se había convertido en parte de su identidad. No se
podían imaginar a sí mismos abortando la misión a escasos metros de la cima y, por eso,
ignoraron todas las señales de peligro que les aconsejaban regresar de inmediato y
siguieron adelante.
Los objetivos tienen un lado muy oscuro. Aunque en los últimos años se ha popularizado
la creencia de que definir objetivos es el secreto del éxito, la realidad es que marcarte
metas es un grave problema si no eres capaz de aceptar que puedes fracasar.
Por eso es mejor guiarte por algo distinto que a estas alturas ya debería resultarte
familiar: tus valores. Tus valores definen los principios sobre los cuales quieres vivir. Y
además difícilmente fracasarás en ellos. Si quisieras subir al Everest, pero te guiases por
el valor de la perseverancia, podrías sentirte orgulloso de ti por intentarlo, aunque nunca
llegases a alcanzar la cima.
Utilizando tus valores para centrarte en el proceso, evitarás preocuparte por esas metas
de las que haces depender tu felicidad.
Consejo
Utiliza tus valores como guía en lugar de marcarte objetivos. A diferencia de estos, tus
valores siempre van a estar ahí para que los cumplas y te sientas orgulloso de ti.
6. Utiliza una pose de triunfo
La doctora Amy Cuddy descubrió en uno de sus experimentos que adoptar durante 2
minutos una pose de poder aumenta los niveles de testosterona y disminuye los de
cortisol, la hormona del estrés.
¿La consecuencia? Te sientes más confiado y dispuesto a correr riesgos. La explicación
de Cuddy es que existe una comunicación de doble sentido entre la mente y el
cuerpo. Cuando estás orgulloso, tu postura lo refleja. Pero si cuando estás triste adoptas
una pose de triunfo, poco a poco irás sintiéndote más confiado.
Nota: Las poses de poder son aquellas que expanden tu cuerpo, como las que hacen
los deportistas cuando ganan (brazos levantados, pecho hinchado y mentón hacia
arriba).
Posteriormente se ha comprobado que su eficacia depende de muchas variables, pero
te recomiendo que lo compruebes por ti cuando necesites sentirte más seguro.
Consejo
Antes de enfrentarte a tu próximo reto, prueba a mantener durante dos minutos una
postura de poder.
7. Reinterpreta tu miedo
¿Sabías que, en realidad, el miedo y la excitación están provocados por la misma
sustancia? Sí, se trata de la adrenalina, y aunque psicológicamente ambas emociones
sean distintas, biológicamente tu cuerpo responde exactamente de la misma forma a
las dos.
Eso significa que, teóricamente, sería posible usarla para sentir excitación en lugar de
miedo. En un estudio científico, la doctora Alison Brooks separó varios estudiantes en
tres grupos. Para generarles ansiedad, les mandó hacer una presentación individual
mientras un jurado les evaluaba.
Al primer grupo no le dio ninguna instrucción previa, mientras que al segundo y al
tercero les hizo repetir en voz alta «Estoy tranquilo» y “Estoy entusiasmado»,
respectivamente.
El resultado fue que los estudiantes del tercer grupo, aquellos que
intentaron interpretar sus nervios como entusiasmo en lugar de miedo, lo hicieron
mucho mejor.
Consejo
La próxima vez que te enfrentes a un reto, intenta imaginarte que los nervios que te
provoca el miedo son, en realidad, nervios de emoción producidos por tu entusiasmo.
Te sentirás más confiado.
8. Toma más pequeñas decisiones
De la misma forma que empezar a actuar es el origen de la confianza, tomar decisiones
también es un gran refuerzo.
Se ha demostrado científicamente que tomar una decisión, por pequeña que sea, activa
tu córtex prefrontal, reduciendo tu preocupación y aumentando tu seguridad.
Si tomas decisiones habitualmente, te sentirás con mayor control en tu vida.
Empezar con pequeñas decisiones cotidianas ya es suficiente, como, por ejemplo:
• Elegir la película que irás a ver con tu pareja.
• Decidir el restaurante donde cenarás con tus amigos
Poco a poco te sentirás capaz de tomar decisiones más difíciles pero importantes para
ti, como por ejemplo apuntarte a un coro cuando tu pareja cree que es una pérdida de
tiempo.
Consejo
No evites tomar las pequeñas decisiones que se presentan en tu día a día. Hacerlo
aumentará tu confianza para retos mayores.
9. Usa la técnica de la máscara
¿Recuerdas cuando te disfrazabas en Carnaval y no parabas de hacer travesuras? ¿Por
qué te comportabas así si en tu día a día eras introvertido y reservado? Porque estabas
interpretando un papel.
A este fenómeno le llamo la técnica de la máscara, y se trata de una poderosísima
herramienta psicológica para lograr más confianza.
La técnica de la máscara es lo que ayudó a Beyoncé a superar su miedo a subir a un
escenario. Creó a Sasha Fierce, un alter ego sensual y carismático, a la que interpreta
cada vez que tiene que actuar delante de miles de seguidores. Beyoncé incluso sacó un
álbum revelando su alter ego.
Esta técnica consiste en crearse otra personalidad, un personaje que te permita salir de
tu realidad para atreverte a hacer cosas que habitualmente no harías. Esto te protege
frente el fracaso, porque dejarás de vivirlo como si hubieras fallado tú: ha fallado tu
personaje.
Consejo
Cuando sientas que el miedo te paraliza, ponte en la piel de algún personaje valiente y
temerario, y empieza a actuar como él.
10. Trátate como un amigo
¿Qué te dices a ti mismo cuando fracasas? Probablemente eres duro contigo mismo,
¿verdad? Estoy seguro de que a veces han cruzado tu mente mensajes como «¡Eres un
fracasado!» o «¡No sirves para nada!» Pero ¿qué les dices a tus amigos
cuando ellos fracasan? ¿Les dices que no sirven para nada? ¿O les intentas consolar y
animar para que no se depriman?
¿Qué ocurriría si empezaras a tratarte como un amigo cada vez que fracasas?
En este concepto se basa en un método científico que está revolucionando la
comunidad científica gracias a sus impresionantes resultados. Es capaz de reducir la
inseguridad, ansiedad y estrés y aumentar la cantidad de pensamientos optimistas.
Este método se llama autocompasión.
La autocompasión no significa sentir pena por ti, sino tratarte como tratarías a un amigo
cuando fracasas o te ocurre algo malo. Significa apoyarte y perdonarte en lugar de
criticarte. Reconfortarte para volver a intentarlo en lugar de castigarte cuando cometes
un error.
Consejo
La próxima vez que fracases o te sientas mal por algo que te ha ocurrido, hazte la
siguiente pregunta:
«¿Qué le diría a un amigo que me contase que está pasando por esa misma situación?»
Y dítelo a ti mismo.
Conclusión
Aprender a confiar en ti mismo es fundamental para salir de tu zona de confort y vivir
una vida más plena.
El primer paso es comprender la regla de oro de la confianza. Deja de intentar sentirte
confiado antes de enfrentarte a cualquier reto, porque eso es imposible. Solo te sentirás
confiado después, una vez hayas actuado.
Recuerda: primero los actos, y luego los sentimientos de confianza. Es algo que ya haces
varias veces al día.
Luego, existen varias herramientas que pueden darte un subidón extra de seguridad en
ti mismo cuando más lo necesites, como recordar tus valores, reinterpretar tu miedo
como entusiasmo o mantener una pose de poder, pero, sobre todo, evita convertir la
confianza en un objetivo en sí mismo.
Todo esto te liberará para que, finalmente, puedas sacar lo mejor de ti.