12 Beneficios porque el Señor es mi Pastor
V1. Jehová es mi pastor; nada me faltará.
1º. Él es mi provisión, mi fuente. Declaro: «Nunca me faltará nada»
V2. En lugares de delicados pastos me hará descansar;
2º. En él encuentro reposo, descanso. Declaro: «Viviré en paz cada día
de mi vida».
V2. Junto a aguas de reposo me pastoreará.
3º. Él me pastorea: cuida, conforta, dirige, provee. Declaro: «Nunca
estaré solo porque él me pastorea».
V3. Confortará mi alma;
4º. Él me da fuerzas nuevas para seguir. Declaro: «Fuerzas del Señor
vendrán sobre mi y nada me detendrá».
V3. Me guiara por senda de justicia por amor de su nombre.
5º. Su gracia me guía en lo justo. Declaro: «Ninguna injusticia tocará
mi vida, ni mi familia, porque habito bajo su manto de justicia».
V4. Aunque ande en valle de sombra de muerte.
6º. En mis problemas me da seguridad. Declaro: «En su nombre
atravesaré cada crisis y dificultad».
V4. No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado
me infundirán aliento.
7º. Su presencia me da animo y su aliento me renueva. Declaro: «El
miedo no me detendrá, ni me paralizará, porque el Todopoderoso me
infunde su aliento y vigor».
V5. Aderezas mesa delante de mi en presencia de mis angustiadores.
8º. Él es rico y tiene abundancia para mi. Declaro: «Los próximos días,
meses y años de mi vida, serán de abundancia y nada nos faltará».
V5. Unges mi cabeza con aceite;
9º. Derrama unción del Espíritu y me da sabiduría y revelación.
Declaro: «Veré como Dios ve y pensaré como Dios piensa porque su unción
está sobre mi».
V5. Mi copa está rebosando.
10º. Estoy pleno y completo en él. Tengo plenitud. Declaro: «Viviré en
gozo, disfrutaré cada momento y seré feliz porque en él estoy completo».
V6. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi
vida.
11º. Los años que vienen serán mis mejores años porque está
conmigo todos los días. Declaro: «Mi vida y mi familia, mi matrimonio y mis
hijos serán rodeados del bien del Señor y nada nos tocará para dañarnos».
V6. Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
12º. En él tengo vida eterna. Mi hogar es el cielo. Declaro: «Lo mejor
está por venir».
CONCLUSIÓN
Cuando Dios es nuestro pastor, podemos tener plena certeza que nada nos hará falta. Aquello que
necesitamos para suplir nuestras necesidades físicas, emocionales y espirituales será provisto
nuestro pastor. Cuando estemos pasando por momentos de dificultad, puede llenarnos de valor,
ayudándonos a caminar por el camino derecho para que seamos gloria para su nombre. Las
presiones del mundo, la carne y el pecado pueden llevarnos a gran desconsuelo, pero nuestro
pastor puede librarnos del miedo, permaneciendo junto a nosotros, defendiéndonos y
consolándonos. Traerá gran provisión a nuestra vida, que abundará y sobrará. No tendremos la
menor duda que Dios es bueno con nosotros, y esta dispuesto a perdonar nuestros pecados y
limpiarnos de toda maldad.
Con gusto quiero enfatizar en la palabra que uso nuestro Señor en esta declaración: Nada.
Ninguna cosa que sea necesaria hará falta, Él es nuestro proveedor (2 Corintios 9:10) y nuestro
proEl Rey David cuando hizo el salmo 23 se inspiró en su propia experiencia. Él desempeñó la labor de
pastor de las ovejas de su padre cuando fue muy joven, y adquirió todo el conocimiento que después iba a
ocupar cuando fuere rey. Él veía al pueblo de Israel como un rebaño de ovejas, guiadas por el gran Pastor
llamado “Jehová”.
Las palabras “El Señor es mi Pastor, nada me faltará” traen en si mismas, una promesa, una realidad que
solamente aceptamos o rechazamos. Se nos promete que nada nos faltará porque Él nos pastorea. Él hace
su trabajo de Pastor, todos los días. Nos cuida de peligros, nos guía por los mejores caminos, nos fortalece,
nos ama, y cuando fallamos nos disciplina.
Que te hará falta?, NADA si dejamos que el buen Pastor nos guíe y los cuide. ¿Y que de las necesidades que
debemos suplir y no tenemos como?, confiando en que Él hará algo realmente asombroso para cumplir con
su promesa. Si estás pasando por esto hoy, en que necesitas un milagro de parte de Él, espera en Él y Él lo
hará.
“Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me
conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.” Juan 10:14 y 15.
tector (Salmo 121:5).