Jámblico
la teoría de Jámblico, que conjuga el trascendente, incomunicable Uno o Fuente. Aquí, en la cima
de este sistema, la Fuente y el Demiurgo (reino material) coexisten a través del proceso de
hénosis.16 Jámblico describe al Uno como una mónada cuyo primer principio o emanación es el
intelecto (nous), mientras que entre «los muchos» que le siguen hay un segundo Uno
superexistente que es el productor de intelecto o alma (psique).
El Uno se divide además en esferas de inteligencia: la primera y superior esfera es la de los objetos
de pensamiento, mientras que la última esfera es el dominio del pensamiento. Así, se forma una
tríada del nous inteligible, el nous intelectivo y la psique para reconciliar aún más las diversas
escuelas filosóficas helenísticas del actus y potentia (actualidad y potencialidad) de Aristóteles del
motor inmóvil y el demiurgo de Platón. Luego, dentro de esta tríada intelectual, Jámblico asigna el
tercer rango al demiurgo, identificándolo con el nous perfecto o divino con la tríada intelectual
siendo ascendida a una hebdómada (intelecto puro). En la teoría de Plotino, el nous produce la
naturaleza a través de la mediación intelectual, por lo que los dioses intelectualizadores son
seguidos por una tríada de dioses psíquicos.
Dibujo de leontocephaline encontrado en un Mitreo del 190 d. C. en Ostia Antica, Italia
Mitología
El demiurgo es un genio ordenador. En el principio había una masa caótica, desordenada, informe,
indeterminada, etc., y también estaba el demiurgo, el cual miró esta masa y pensó: «¿qué puedo
hacer con ella? No sé lo que voy a hacer, pero haga lo que haga lo voy a hacer bien». Después ideó
una a una las cosas que iba a hacer y de acuerdo con su idea las fue haciendo.
El mito del demiurgo implica lo siguiente:
La idea del bien es la primera de todas las ideas.
Las ideas son anteriores a las cosas y son causa de ellas.
Las ideas son la única verdad.
Gnosticismo
El concepto platónico del demiurgo es retomado por el gnosticismo, donde en algunas sectas y
movimientos recibe el nombre de Yaldabaoth.17 Sin embargo, hay diferencias significativas en
cómo se interpreta y comprende en cada filosofía.
En contraste con el platonismo, en el gnosticismo, especialmente en ciertas sectas, el demiurgo es
considerado más bien como una deidad inferior y malévola. Se le atribuye la creación del mundo
material como una prisión para atrapar a las chispas divinas atrapadas en la materia (como los
seres humanos) y alejarlos de la verdadera realidad espiritual.
El espíritu, se considera la chispa divina que reside en el ser humano y que busca liberarse del
dominio del cuerpo y la materia. La lucha entre el espíritu y la materia se convierte en una parte
esencial del camino hacia la liberación espiritual. La gnosis, que se refiere al conocimiento
espiritual directo y liberador, es vista como el medio para alcanzar la salvación y escapar del
control del demiurgo y del mundo material. La gnosis se presenta como una revelación interna que
solo puede alcanzarse a través de un proceso de despertar espiritual y entendimiento profundo.
Debido a que el gnosticismo se desarrolló de manera descentralizada, las interpretaciones
específicas pueden variar según el movimiento en cuestión. Además, el gnosticismo tiene
influencias
Según el mito de Platón expuesto en el Timeo —obra en la que describe la disposición, a partir de
razonamientos fundados en la teoría de las ideas y del cosmos—, al principio en el universo solo
había
materia informe y caos;
ideas, que son perfectas;
el demiurgo, una divinidad;
espacio.
Platón nos cuenta que el demiurgo se compadece de la materia y copia en ella las ideas,
obteniendo con ello los objetos que conforman nuestra realidad. De esta forma explicaba la
separación entre el mundo de las ideas que son perfectas y el mundo real (material) que, siendo
imperfecto, participa como una copia de la perfección. A veces se considera al Demiurgo como la
personificación platónica de la razón activa.4
Platonismo medio
En la cosmogonía neopitagórica y platónica media de Numenio, el demiurgo es el segundo Dios
como el nous o pensamiento de los inteligibles y sensibles.8
Neoplatonismo
Plotino y los platónicos posteriores trabajaron para clarificar la noción de demiurgo. Para Plotino,
la segunda emanación representa una segunda causa no creada (compárese con la Díada de
Pitágoras). Plotino buscaba reconciliar la energeia de Aristóteles con el demiurgo de Platón,9 que,
como demiurgo y mente (nous), es un componente crítico en el constructo ontológico de la
conciencia humana que se utiliza para explicar y aclarar la teoría de la sustancia dentro del
realismo platónico (también llamado idealismo). Para reconciliar la filosofía aristotélica con la
platónica,9 Plotino identificó metafóricamente al demiurgo (o nous) dentro del panteón de los
dioses griegos como Zeus.10
Henología
Plotino describe el primer y más alto aspecto de Dios como el Uno (Τὸ Ἕν), la fuente o la
Mónada.11 Este es el Dios por encima del demiurgo y se manifiesta a través de las acciones del
demiurgo. La Mónada emanó al demiurgo o Nous (conciencia) de su vitalidad «indeterminada»
debido a que la mónada era tan abundante que se desbordaba sobre sí misma, causando
autorreflexión.12 Plotino se refería a esta autorreflexión de la vitalidad indeterminada como el
«demiurgo» o creador. El segundo principio es la organización en su reflexión de la fuerza no
sensible o dynamis, también llamada el uno o la Mónada. La díada es energeia emanada por el uno
que es luego el trabajo, proceso o actividad llamado nous, demiurgo, mente, conciencia que
organiza la vitalidad indeterminada en la experiencia llamada mundo material, universo, cosmos.
Plotino también esclarece la ecuación de la materia con la nada o el no ser en Las Enéadas13 que
se refiere más correctamente a expresar el concepto de idealismo o el que no hay nada ni en
ningún lugar fuera de la «mente» o el nous (cf. panteísmo).
La forma de Plotino del idealismo platónico es tratar al demiurgo, nous como la facultad
contemplativa (ergon) dentro del hombre que ordena la fuerza (dynamis) en la realidad
consciente.14 En esto, afirmó revelar el verdadero significado de Platón: una doctrina que
aprendió de la tradición platónica y que no apareció fuera de la academia o en el texto de Platón.
Esta tradición del Dios creador como nous (la manifestación de la conciencia), puede validarse en
las obras de filósofos anteriores a Plotino como Numenio, así como una conexión entre la
cosmología hebrea y platónica (véase también Filón).15
El Demiurgo del platonismo es el Nous (mente de Dios), y es uno de los tres principios de
ordenamiento:
Arché (gr. 'comienzo') - la fuente de todas las cosas,
Logos (gr. 'razón', 'causa') - el orden subyacente que se esconde bajo las apariencias,
Harmonia (gr. 'armonía') - proporciones numéricas en matemáticas.
Antes de Numenio de Apamea y las Enéadas de Plotino, ninguna obra platónica aclaraba
ontológicamente al demiurgo de la alegoría del Timeo de Platón. Sin embargo, la idea de demiurgo
se abordó antes que Plotino en las obras del escritor cristiano Justino Mártir, quien construyó su
comprensión del demiurgo sobre las obras de Numenio.