CONSTIPACIÓN INFANTIL
Dificultad para la defecación, con frecuencia dolorosa, de heces duras y grandes emitidas a intervalos
prolongados de tiempo.
La mayoría de las veces no se identifica una causa orgánica y es el estreñimiento funcional el más
frecuente.
Fisiopatología
En el colon existen varios movimientos responsables del tránsito intestinal → El bolo fecal distiende el
recto vacío, estimula los receptores sensoriales de la pared intestinal y del suelo pélvico → La
transmisión del impulso nervioso por el plexo mientérico de la pared rectal inferior produce un reflejo
inhibitorio de esfínter anal interno (EAI) involuntario → La relajación de los músculos puborrectales, dan
lugar a un canal anal sin obstrucción → El aumento de la presión abdominal y la peristalsis rectal dan
lugar a la expulsión de heces y al vaciamiento del recto por completo.
Existen 3 períodos en los que el niño es más susceptible a la aparición del Estreñimiento funcional:
✓ En los lactantes en la fase de destete
✓ En los preescolares cuando se retira el panal
✓ En los escolares cuando inician el colegio.
El desencadenante más común es la defecación dolorosa.
Clasificación
AGUDA
• Cambios bruscos
• Si la constipación es de corta duración, pared rectal mantiene su tono normal y la defecación se
reinicia sin problemas
•De lo contrario: constipación Crónica
CRÓNICA
Las evacuaciones dolorosas, provocan retención fecal voluntaria para evitar el dolor.
El recto permanece ocupado y las deposiciones se endurecen: Fecaloma
La pared intestinal se encuentra distendida y pierde la capacidad de contraerse, lo que aumenta la
retención fecal.
Causas
Clínica
• Fiebre
• Nerviosismo
• Mal aliento
• Dolor abdominal
• Anorexia o hiporexia
• Vómitos
• Distensión abdominal
• Meteorismo
• Sangre en las heces
• En los más pequeños, lactantes y preescolares → irritabilidad e hiporexia en los periodos sin
deposición y con frecuencia evitan la defecación (conducta de retención)
• En los niños mayores → incontinencia puede ser el motivo de alarma de los padres
• La enuresis y las infecciones urinarias de repetición son más frecuentes en los incontinentes,
especialmente en las niñas
Diagnóstico
➢ INTERROGATORIO EXHAUSTIVO
➢ EXAMEN FISICO COMPLETO, INCLUYENDO REGION PERIANAL Y PERINEAL
➢ TACTO RECTAL?
Tratamiento
El estreñimiento crónico con frecuencia es un problema prolongado en el tiempo y el tratamiento
requiere meses y a veces años.
Tres fases:
1º desimpactación del colon y, cuando existe, tratamiento de la fisura anal
2º conseguir un hábito defecatorio regular (tratamiento de mantenimiento)
3º retirada del tratamiento médico
1er FASE: Desimpactación fecal
ENEMAS
Es una solución para limpieza y evacuación intestinal que se aplica por vía rectal.
Clasificación
a) Enemas evacuadores o de limpieza: no se retiene la solución en el recto, sino que al cabo de unos
minutos de su administración se expulsa junto con materias fecales, gases, etc.; con ellos se busca la
limpieza del intestino.
b) Enemas de retención: se trata de que el paciente retenga la solución en el intestino de 20 a 30
minutos para adquirir la máxima absorción del fármaco administrado.
c) Lavativa de Harris o enema carminativo: facilita la expulsión de los gases intestinales.
ENEMAS DE LIMPIEZA
Este tipo de enema se administra para vaciar el colon y el recto de material fecal o heces.
Son el tratamiento de elección en la impactación fecal, no siendo recomendable el uso de laxantes
orales hasta que ésta no esté resuelta, al menos parcialmente.
Composiciones diferentes
- Solución de agua y sal (media cucharadita por litro).
- Agua y glicerina (80 gr. por litro de agua).
- Agua con aceite (cuatro cucharadas por litro).
- Agua jabonosa.
- 300 ml de leche, 100 ml de vaselina (enema de Murphy)
Cantidad
De 500 a 1.500 ml de líquido: cantidad suficiente para distender el intestino grueso.
Indicaciones: Estreñimiento prolongado, limpieza del intestino, antes de intervención quirúrgica
abdominal, antes de exploración rectal, radiológica o endoscópica, obtención de muestras de heces y
tras extraer un fecaloma (acúmulo de materias fecales compactas en el intestino), etc.
Contraindicaciones: Apendicitis. Traumatismo abdominal. Peritonitis. Tras cirugía abdominal reciente
2da FASE: Mantenimiento
Objetivo: Crear un hábito defecatorio regular y evitar las recaídas. La eliminación diaria de 1-2 de
posiciones de consistencia normal o blanda es la mejor manera de conseguirlo. Para ello es necesario
actuar a 3 niveles:
a) Alimentación (fibra) e ingesta hídrica adecuados (mínimo 60 ml/kg/día)
b) Modificación de hábitos
c) Medicación
La Academia Americana de Pediatría recomienda 0,5 g/kg de peso hasta los 10 años de edad y la
Fundación Americana de la Salud recomienda la relación edad (en años) + 5-10 g, hasta un máximo de
25- 30 g27. No existen datos en menores de 2 años de edad.
HÁBITOS
Es necesario establecer una rutina de acudir al baño tras las comidas (30 minutos) e intentar la
defecación.
Los horarios más aconsejables son aquellos en los que el niño dispone de tiempo y tranquilidad. Debe
evitarse que permanezca sentado en el inodoro más de 7-10 minutos.
MEDICACIÓN
Los lubricantes (aceite mineral) y los laxantes osmóticos son seguros y eficaces y los estimulantes
pueden ser efectivos en el tratamiento a largo plazo del estreñimiento de difícil manejo.
La dosis debería ser ajustada para conseguir la eliminación diaria.
La duración de este tratamiento es la necesaria para alcanzar un hábito defecatorio regular que permita
recuperar la funcionalidad rectal.
El tratamiento debe continuarse durante 3- 6 meses; la mayoría de las recaídas se producen por un
abandono temprano del mismo. A mayor tiempo de evolución del estreñimiento, más tiempo de
tratamiento será necesario. Una vez regularizado el ritmo intestinal durante al menos 2 meses, se
reducirá la dosis de manera progresiva.
3er FASE: Retirada de medicación
Una vez establecido un hábito defecatorio regular, se inicia el descenso lento de los laxantes, hasta
suprimirlos.
Insistir en mantener una dieta adecuada y los hábitos higiénicos recomendados.
Las recaídas son frecuentes y conviene advertir a los padres sobre ello.