SINCERIDAD
TESTIMONIO SUEÑO
Tres etapas en este sueño
1 Estaba un hermano y tenia una bodega con comida y cosas y entraban dos
personas y le robaban y el los Descubre y ellos le decían que le pagarían
todo pero después y tenia que mantener silencio.
2 Estaba la Pastora Bianca en un salón y muchos adorando hay y el niño de
ella corría por todo lado y muchos decían como interrumpe
3 Estaban dos en una cama y me decían que les pusiera adoración yo ponía
adoración espontanea de Doriana y ellos ponían cara yo les preguntaba que
me dijeran la verdad que pensaban y ellos decían la verdad esta adoración
es un asco
Bueno acá podemos ver que necesitamos cambiar y ser sinceros con
nosotros mismos
1 Lo primero finanzas: Malaquías 3:8 ¿Robará el hombre a Dios? Pues
vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En
vuestros diezmos y ofrendas.
Ejemplo ananias y Safira ellos prometieron dar una parte Hechos 5
Pedir prestado y no devolver Proverbios 22:26-27 No seas de aquellos que
se comprometen,
Ni de los que salen por fiadores de deudas.
27
Si no tuvieres para pagar,
¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?
2 lo segundo Poner la mirada en lo que está en la iglesia mas pendientes en
las interrupciones que lo que es de Dios
Colosenses 3:2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
3 lo tercero la adoración
Juan 4:23-24 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos
adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el
Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le
adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
EL salmos 96:1 Cantad a Jehová cántico nuevo;
cantad a Jehová toda la tierra.
Entramos a la predica entonces lo que Dios quiere es SINCERIDAD
Tito 2:7-8 “Presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la
enseñanza mostrando integridad, seriedad [sinceridad, según otra versión],
palabra sana e irreprochable”
Otro pasaje bíblico que vincula directamente este tipo de sinceridad con la verdad
dice:
1 Juan 3:18 “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho
y en verdad”.
La sinceridad significa querer la verdad tanto que la guardarás aun cuando te
expone a estar equivocado. Jesús creó su reino de tal manera que incluye a toda
la sinceridad y excluye a todo lo que no sea sincero.
Todos los demás intentos en distinguir a las personas 'buenas' de las 'malas' han
fallado; porque en cada organización hay una mezcla de personas sinceras y no
sinceras.
Nadie todavía ha podido separar a las "cizañas" del "trigo". Mateo 13:25 pero
mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el
trigo, y se fue. Aun dentro de cada individuo hay una mezcla de sinceridad y
engaño.
De acuerdo a cuánto somos sinceros, estamos en el reino de Dios; y de
acuerdo a cuánto no lo somos, estamos fuera de él.
Estudiando varios pasajes bíblicos en cuanto a la sinceridad, me encontré con un
concepto que no esperaba.
2 Pedro 3:1 nos habla de la sinceridad: “Amados, esta es la segunda carta que
os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio
entendimiento”.
Mi primera impresión fue: ¿Qué relación tiene este pasaje con la sinceridad,
puesto que no aparece la palabra “sinceridad”?
Empecé a estudiar la definición del término en el griego que se traduce “limpio”, y
encontré una verdad preciosa.
Descubrí que la palabra griega es eilikrinese y significa “puro; exento de mezclas”.
Algunos consideran que el significado etimológico de eilikrines es “probado por la
luz del sol”.
En Filipenses 1:10, la misma palabra aparece como sinceros. Dice: “Para que
aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de
Cristo”.
Vemos, pues, que el mismo término aparece traducido en la Biblia
como limpio y sincero.
En el latín, idioma que hablaban los romanos en la época de la Biblia, la palabra
es sincerus. Según algunos, esta palabra significa “sin cera” o “que no contiene
cera”.
¿Habrá una relación entre “probado por la luz del sol” y “sin cera”? ¿Qué podemos
aprender de estas definiciones?
En la época bíblica, se usaban mucho las vasijas y los recipientes de barro. Se
podía comprar artículos de alfarería de diferentes tamaños y para muchos usos. Y
el que compraba una vasija o un recipiente de alfarería quería asegurarse de que
no tuviera defectos; una pequeña muesca o grieta podía debilitarlo. A veces,
ciertos vendedores de alfarería trataban de ocultar las grietas pequeñas con un
tipo de cera de color marrón, casi idéntico al color del barro.
El comprador del artículo, preocupado por la posibilidad de que hubiera un defecto
encubierto, preguntaba: “¿Es esta vasija sin cera?” Después de hacer la pregunta,
el comprador podía confiar en la palabra del vendedor o podía levantar la vasija y
observarla a contraluz para descubrir cualquier defecto. De esta manera, la luz del
sol podía revelar alguna grieta cubierta por una capa de cera.
Al entender la razón del término “sincero” en los escritos originales, una verdad me
llegó a la mente.
Mis pensamientos y mis actitudes deben ser probados por la luz del sol, y esa luz
del sol es la Palabra de Dios.
Salmos 119:105 Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.
La Biblia dice que la Palabra de Dios es como una lámpara o lumbrera.
¿Qué se observa en mi vida cuando es examinada por la luz de la Palabra? Es
probable que la luz revele algunos defectos bien disimulados que sólo Dios sabe
que existen.
La única solución, en ese caso, es que el Alfarero maestro, Jesucristo, corrija el
problema. Yo debo estar dispuesto a que él corrija las imperfecciones que la
verdad de su Palabra revele. La Palabra sin duda expondrá los defectos que
existan en mí.
Cuando otros observan mi vida, ¿qué ven? ¿Se desilusionan cuando comparan lo
que leen en la Biblia con lo que ven en mí? Que Dios me ayude a ser un cristiano
“sin cera” y “probado por la luz del sol”.
En el pasado, una "piedra angular" era la primera piedra en la construcción de un
fundamento para un edificio. Era la piedra más importante porque todas las otras
piedras que se usaban para construir el edificio se colocaban en referencia a esa
piedra.
La Biblia dice que Jesús y sus enseñanzas son la "piedra angular" de la fe
cristiana
Hechos 4:11-12 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los
edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. 12 Y en ningún otro
hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres,
en que podamos ser salvos.
1 Pedro 2:6-8
Efesios 2:19-20 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino
conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, 20 edificados
sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra
del ángulo Jesucristo mismo,
Las enseñanzas de Cristo son muy concretas, Pero también podemos considerar
la sinceridad como una piedra angular
Algunos son atraídos al mensaje de renunciar a todo y vivir por fe porque piensan
que es una manera de escapar la responsabilidad social o porque es una
enseñanza hermética que se puede usar en contra de los demás para ganar un
argumento. Pero tales personas no son sinceras (ya que la sinceridad significa
querer saber TODA la verdad, incluso las partes que nos muestra estar
equivocados) ni se están sometiendo verdaderamente a Jesús como su Señor y
Maestro.
La mayoría de la gente cree que una búsqueda por la verdad los moverá de una
organización a la otra, de una organizacion espiritualmente inferior hacia otra
superior. En parte, tienen razón. Sin embargo, nuestro deseo debe estar enfocada
en crecer hacia la verdad completa. Es decir, no es tanto una búsqueda por una
solución política (una iglesia o la otra), sino la búsqueda por más verdad y más
sinceridad dentro de nosotros mismos.
Ya que ninguna organización posee el monopolio de la sinceridad y todas las
organizaciones incluyen a personas no sinceras, para verdaderamente tener
hambre y sed de justicia, uno sí tiene que estar dispuesto a, por lo menos, visitar
diferentes organizaciones para escuchar lo que cada una dice. Tenemos que estar
abiertos a que cada nuevo encuentro nos enseñe más verdad de la que antes
conocíamos. Pero también tenemos que estar preparados a resistir la falta de
sinceridad que encontremos; lo que, probablemente, nos impedirá ser aceptados
completamente por cualquier organización, salvo que tal organización también
esté comprometida a seguir creciendo en sinceridad y a cambiar cuando se les
señale sus errores.
Muchas personas fingen ser sinceras, hablando siempre de amor, verdad,
solidaridad y paz, y que todos tienen la razón en su propia manera. Pero cuando
son confrontadas a las enseñanzas de Jesús, se alejan de ellas. Lo único que les
interesa es escapar de la disciplina, y eso es lo que su sinceridad superficial les
ofrece. Pero la sinceridad verdadera no puede negar las verdades superiores de
las enseñanzas de Jesús, ni el compromiso total que exigen tales enseñanzas.
Para tener sinceridad, se tendrá que escuchar a la verdad y aceptarla donde sea
que se la encuentre; pero nunca renunciemos a nuestra responsabilidad de hablar
en forma clara en contra de las mentiras. Sin sinceridad no se podrá aplicar
correctamente las enseñanzas de Cristo, y sin las enseñanzas de Jesús no se
podrá aplicar correctamente la sinceridad. Algunas personas se enfocan en una
más que en la otra, pero el desarrollo en una siempre debe conducir al desarrollo
en la otra... si lo permitimos.
Muchas personas nos están vigilando para ver cómo practicamos tales
enseñanzas. Algunas dicen que nuestro enfoque es demasiado duro (porque
predicamos la obediencia a las enseñanzas de Jesús); otras dicen que es
demasiado liberal (porque creemos que Dios perdona los errores teológicos en
personas que son sinceras). Pero nosotros estamos tratando de ser más y más
tolerantes hacia las demás personas (sin importar sus creencias) a la misma vez
que somos fieles a lo que Dios nos ha mandado. Al hacer eso, hemos visto que la
sinceridad es algo muy raro.
¿Verdaderamente tienes hambre y sed de la justicia de Dios? ¿Quieres a la
verdad aun cuando te muestra que estás equivocado? ¿Buscas lo bueno de cada
persona y organización mientras que rechazas lo malo?
Nunca dejes de buscar más verdad. Cada paso hacia la verdad es un paso más
cerca a Dios.
2 Timoteo 1:5-7
5
trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero
en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti
también. 6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que
está en ti por la imposición de mis manos. 7 Porque no nos ha dado Dios
espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.