Cosmología
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La cosmología es la ciencia que estudia la composición, evolución
y propiedades del universo con el fin de entender su origen y
evolución. Esta palabra deriva del griego κόσμος, kosmo, que significa
“cosmos, orden”, y λογια, loguía, que indica “estudio”.
La cosmología ha sido tema de estudio y observación desde
épocas muy remotas. Cuando los hombres de las civilizaciones
antiguas buscaban respuestas a diversos temas que influían en sus
actividades diarias, como el movimiento de la luna, las estrellas, los
eclipses, entre otros.
En astrofísica, la cosmología, también llamada cosmología moderna,
estudia los fenómenos que presenta el universo para identificar las leyes
generales que puedan explicar el origen y la evolución del universo.
Evolución de la cosmología
El término cosmología se empleó por primera vez en el año 1731 en la
obra científica de Christian Wolff, Cosmología generalis. Sin embargo, el
concepto de cosmología ha sufrido una evolución a lo largo de la historia
debido a los avances científicos.
Las primeras concepciones cosmológicas se presentaban en forma de
narraciones que pretendían dar una respuesta al origen del universo y la
humanidad. Hoy en día, se utiliza el concepto de cosmogonía de un
pueblo cuando las explicaciones del universo son asociados a mitos de
creación, como lo son, por ejemplo, la cosmogonía egipcia, maya y
andina.
En este sentido, también se refiere a las interpretaciones del origen del
universo con el concepto de cosmovisión.
La cosmología se acerca más al carácter científico cuando comienza a
ser discutida en la esfera filosófica, especialmente la griega. Uno de los
primeros modelos cosmológicos modernos pertenece al filósofo
Aristóteles (384 a. de C.-322 a. de C.), con su modelo geocéntrico, es
decir, la Tierra como el centro del universo, que se mantuvo por casi
2.000 años.
Cosmología: historia y futuro del Universo. Juan Fabregat. Introducción El conocimiento de la
naturaleza siempre ha ocupado al pensamiento humano. En todas las épocas la Humanidad ha
tratado de conocer y dominar su entorno más inmediato, su medio ambiente, porque de esta
forma facilitaba su supervivencia y mejoraba su calidad de vida. Pero también ha tratado de
entender la naturaleza en su conjunto, el Universo, y de comprender su lugar en él. Desde los
orígenes de la civilización todas las culturas han propuesto representaciones del Universo e
interpretaciones de su lugar en el orden del Cosmos. De tipo religioso o mitológico en la
antigüedad, y desde un punto de vista científico después. El recorrido histórico por todas las
imágenes del Universo que se han ido sucediendo es apasionante. La ciencia actual tiene su propia
interpretación de como es el Universo. Nuestra idea del Cosmos ha ido construyéndose a lo largo
de los últimos cien años, apoyándose en nuevas teorías científicas y en descubrimientos
astronómicos. La visión actual nos presenta un Universo gigantesco, ordenado y en continua
evolución, relativamente joven, con un pasado turbulento y un futuro incierto. Nuestro planeta
Tierra, nuestro Sol, nuestra Galaxia, todo lo que constituye nuestro entorno más inmediato no es
más que una minúscula fracción de la inmensidad de ese Cosmos. La Astronomía es una ciencia de
la naturaleza, El ámbito de su estudio es todo lo que se encuentra más allá de la atmósfera de la
Tierra. Este estudio es completo, pues se ocu
INTRODUCCIÓN A LA COSMOLOGÍA
Cosmología. Breve historia
El principio cosmológico
Métrica de Robertson-Walker
Cosmología. Breve historia
"La Cosmología es la ciencia que estudia el origen y la evolución
del Universo como un todo". Esta definición o alguna parecida son las
que se pueden encontrar en las enciclopedias, pero de hecho tienen su
lado discutible. A mi juicio una definición más realista sería la que denota
su significado etimológico: "discurso sobre el Cosmos", ya que en
realidad en más de una ocasión esta materia ha estado alejada del
método científico tal y como lo conocemos desde el Renacimiento.
En efecto, tanto en
sus inicios con las teorías
griegas como en épocas
más recientes, el
desarrollo de la
Cosmología no ha ido de
la mano de la observación
experimental, por ser esta
en general muy difícil de
realizar, y sólo se utilizan
ciertos hechos empíricos
para dar argumentos de
plausibilidad a tal o cual
teoría imposible de
comprobar
experimentalmente hasta
sus últimos términos. En
la actualidad el
experimento,
especialmente las sondas enviadas al espacio y las radiaciones que del
cosmos medimos en la Tierra, están impulsando una época dorada en la
teoría cosmológica, y de nuevo los hechos nos sobrepasan. Pero todos
somos conscientes de la parte especulativa que inevitablemente está
asociada a esta rama de la Física. Pero hagamos un breve repaso.
Podemos situar el comienzo de la cosmología occidental hace
2500 años, en época griega. La primera gran teoría cosmológica, que
perduró hasta el Renacimiento, fue la defendida por Platón y, sobre
todo, Aristóteles, con sus cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego; y el
movimiento eterno y perfecto de los objetos celestes fijados en ocho
esferas cristalinas rotantes, cuya materia era la llamada quinta esencia.
Todo impulsado por un Gran Hacedor, con la Tierra, por supuesto, en el
centro.
La longevidad de esta cosmología aristotélica también se puede
explicar por las modificaciones ad hoc que hizo el astrónomo Claudio
Ptolomeo para explicar las obvias anomalías que se observaban en el
movimiento de los astros (en especial la retrogradación de los planetas).
No fue hasta el año 1543 cuando el modelo geocéntrico de
Aristóteles fue cambiado por el heliocéntrico del matemático
polaco Nicolás Copérnico, que precisamente el año de su fallecimiento
publicó su trabajo Sobre la revolución de las esferas celestes. Estas
ideas se fueron aceptando gradualmente y perfeccionando por
astrónomos como el alemán Johannes Kepler hasta el nuevo Universo
gravitacional del inglés Isaac Newton, que perduró hasta que en el siglo
XX Albert Einstein enunciara su teoría de la Relatividad General. En la
última época de la Cosmología el discurso ha sufrido un cambio
importante: el conocimiento del Universo a gran escala no podía
separarse del estudio de la física de lo más pequeño, era inevitable que
la Astronomía y la Física de Partículas fueran de la mano para elaborar
cualquier teoría cosmológica.
Pero veamos brevemente algunas de las efemérides de la época
moderna de la Cosmología:
1915.
Einstein da a conocer su teoría de la Relatividad General.
1916.
El físico alemán Karl Schwarzschild publica un trabajo sobre las
ecuaciones de campo de Einstein sobre un cuerpo con tal masa que su
velocidad de escape supera a la de la luz (concepto que en 1967
llamaría agujero negro el americano John Archibald Wheeler).
1917.
Einstein introduce una constante cosmológica en sus ecuaciones para
producir un universo estático.
1919.
El astrofísico británico Arthur Eddington mide en un eclipse la curvatura
que experimenta la luz al pasar cerca del Sol, confirmando la teoría de la
relatividad.
1922.
El matemático ruso Alexander Friedman descubre las primeras
soluciones cosmológicas de la Relatividad General, correspondientes a
un universo en expansión.
1929.
El astrónomo estadounidense Edwin Hubble establece su ley de
expansión del Universo basada en el corrimiento al rojo de las galaxias
distantes.
1931.
El sacerdote y astrofísico belga George Lemaitre propone la idea de una
gran explosión como origen del Universo a partir de un solo cuanto de
energía (conocida más adelante como Big Bang gracias a un comentario
del astrofísico inglés Fred Hoyle, precisamente uno de sus detractores).
1932.
Einstein retira su constante cosmológica y propone un modelo de
universo en expansión junto con el físico holandés Willem de Sitter.
1933.
El astrónomo búlgaro Fritz Zwicky introduce el término materia oscura al
observar el relativamente pequeño volumen y las grandes velocidades de
las galaxias en un cúmulo.
1934.
El físico americano Richard Tolman publica un monográfico sobre la
aplicación de la Termodinámica a la Cosmología.
1935.
El astrofísico británico Edward Arthur Milne introduce el principio
cosmológico.
1935.
El americano Howard Percy Robertson y el inglés Arthur Geoffrey
Walker completan el modelo cosmológico de Friedman y Lemaitre (de
sus iniciales se cogieron las siglas para la llamada métrica FLRW).
1942.
El físico ucraniano George Gamow comenzó el estudio de
la nucleosíntesis primordial, apoyando las ideas de expansión del
universo y prediciendo la radiación de fondo.
1961.
El físico estadounidense Sheldon Glashow comienza a desarrollar la
teoría actual de la materia, el llamado modelo electrodébil desarrollado
junto con el paquistaní Abdus Salam y el también estadounidense Steven
Weinberg. Por esto se les concedería el Nobel de Física en 1979.
1963.
El físico estadounidense Murray Gell-Mann comienza a desarrollar
la cromodinámica cuántica. Por sus logros en física de partículas se le
concedería el Nobel de Física en 1969.
1965.
Los físicos alemán y estadounidense Arno Penzias y Robert
Wilson descubren accidentalmente la radiación de fondo de
microondas en los laboratorios Bell. Se les concedió por esto el premio
Nobel de Física en 1978.
1981.
El físico estadounidense Alan Guth y el ruso Andrei Linde proponen las
primeras teorías del universo inflacionario.
1992.
El satélite COBE (Cosmic Background Explorer) de la NASA confirma el
espectro de cuerpo negro del fondo de microondas y detecta por primera
vez anisotropías en la temperatura, apoyando las hipótesis del principio
cosmológico y de la formación de galaxias. Por esta razón sus
promotores, los estadounidenses George Smoot y John
Mather recibieron el Nobel de Física en 2006.
1998.
Los astrofísicos estadounidenses Adam Riess, Saul Perlmutter y Brian
Schmidt hallan una reaceleración en el ritmo de expansión del Universo
midiendo la luminosidad de varias decenas de supernovas de tipo Ia muy
lejanas, por resultar menor que la esperada. Se admite de nuevo la
constante cosmológica en los modelos. En 2011 se les concedió el
premio Nobel de Física por este hecho.
1998.
El cosmólogo Michael Turner acuña el término energía oscura como
causante de la reaceleración del universo.
2000.
El globo estratosférico italo-norteamericano BOOMERANG ( Balloon
Observations of Millimetric Extragalactic Radiation and Geophysics)
confirma que las secciones espaciales del Universo son euclídeas
apoyando la idea de su planitud. Asimismo aumenta la precisión de los
picos acústicos del baño de microondas apuntados por el COBE.
2003.
El satélite WMAP (Wilkinson Microwave Anisotropy Probe) de la NASA
aumenta la precisión en el estudio de las anisotropías del fondo
invalidando algunos modelos inflacionarios no estándar.
2009.
El 14 de mayo de 2009 se lanza desde el Puerto espacial de Kourou
(Guayana Francesa) el satélite Planck Surveyor de la ESA que se
espera que de una precisión y una sensitividad diez veces mejor que
WMAP. Esta misión tiene una importante participación española
(experimento QUIJOTE). Ya está dando mapas completos del cielo
(2011).
Resumiendo, la Cosmología contemporánea se basa en tres
grandes pilares: el principio cosmológico, la teoría del Big Bang y el
paradigma inflacionario. Actualmente se admite que vivimos en un
universo plano de unos 13.700 millones de años de edad que está en
expansión, actualmente acelerada, y que posee unas anisotropías en el
fondo de radiación, consecuencia de fluctuaciones cuánticas en el
periodo de inflación, que originaron las galaxias por colapsos
gravitacionales. Asimismo se ha deducido que sólo el 4,5% de la materia-
energía del universo es bariónica, siendo el resto de la materia sólo el
22,5% del total, la materia oscura desconocida, de la que conocemos
sólo sus efectos gravitacionales; y el resto, el 73% sería una energía
oscura no detectada y de la que sólo conocemos sus efectos
aceleradores. El modelo cosmológico más defendido actualmente es
el modelo Lambda-CDM (Lambda-Cold Dark Matter).
El principio cosmológico
El estudio del Universo requiere ciertas suposiciones que a veces
son lamentablemente olvidadas. La primera por supuesto es que lo
suponemos comprensible con la Física que elaboramos en nuestros
laboratorios terrestres, es decir, se espera que las leyes físicas dentro del
Sistema Solar sean aplicables al Universo entero a escala cosmológica,
que las constantes físicas sigan siendo constantes, etc.
Una de las suposiciones más importantes es el llamado principio
cosmológico, que afirma que todos los observadores fundamentales
ven la misma cosmohistoria. Aunque veremos con detalle qué
significan estos conceptos, adelantar que por observador fundamental se
entiende aquel que habita en una galaxia promedio. En cierta medida
este principio es opuesto a los llamados principios antrópicos, en donde
nuestra posición en el Universo sería privilegiada.
Una de las consecuencias directas del principio cosmológico es
suponer la homogeneidad e isotropía del Universo a gran escala. Hay
indicios observacionales considerables de que la estructura del Universo
presenta una extraordinaria uniformidad de materia y radiación en
escalas de 108 años luz (al), es decir, unos cuantos cientos de millones
de años luz (las galaxias típicas tienen cientos de miles de años luz de
diámetro, 105). Cuando decimos uniformidad hablamos principalmente de
densidad, presión y temperatura. Es obvio que en condiciones terrestres
la materia no es homogénea e isótropa, sin embargo si tomamos como
unidad el parsec (pc), la unidad astronómica equivalente a 3·106 m, poco
más de 3 años luz, la cosa se ve mucho más homogénea. Actualmente la
escala de homogeneidad e isotropía que se acepta es de 200 Mpc:
Así, si promediamos la densidad del Universo dentro de un cubo
de arista 200 Mpc y trasladamos ese cubo una distancia mayor, la
densidad media en el primer lugar será casi igual a la del segundo lugar.
Métrica de Robertson-Walker
El principio cosmológico también predice la geometría que
debemos aplicar para medir distancias e intervalos temporales en esta
escala, y para ello debemos encontrar la métrica que rige esta geometría
a gran escala. Estos cálculos se basan por supuesto en la Relatividad
General de Einstein, pero no hay que olvidar que todo se funda a su vez
en los trabajos de los grandes geómetras, y aparte de los del padre de la
geometría, Euclides, los trabajos de las geometrías no euclideas de los
alemanes Carl Friedrich Gauss y Bernhard Riemann, el húngaro János
Bolyai y el ruso Nikolái Lobachevski, en el siglo XIX, fueron determinates.
Veamos pues cómo se deduce la métrica.
Normalmente se parte del llamado postulado
de Weyl que asume la uniformidad del Universo
como un sustrato o fluido perfecto en el cual las
geodésicas son ortogonales a una familia de
hipersuperficies de género espacio. Dicho de otra forma, se trabajará con
lo que se conoce como coordenadas comóviles, que se definen por
medio de las caídas libres de los observadores fundamentales, de forma
que dos geodésicas no se intersecan excepto en algún punto singular del
pasado o del futuro. Si los observadores fundamentales sincronizan sus
relojes cuando para todos ellos los parámetros cosmológicos tienen los
mismos valores (temperatura, presión, densidad media, etc) el tiempo
común resultante es lo que se conoce como tiempo cósmico t, que
definirá las superficies de simultaneidad. Los apuntes de los parámetros
vistos por los observadores fundamentales es lo que
llamamos cosmohistoria.
Hay muchas forma de llegar a la métrica con la simetría que
buscamos, vamos a escoger aquí el camino rápido suponiendo ciertos
conocimientos de Relatividad General. Para empezar admitiendo la
isotropía del problema lo que estamos buscando es un invariante de la
forma:
ya que el postulado de Weyl nos asegura que no haya términos cruzados
y la homogeneidad nos permite olvidarnos de la dependencia temporal y
trabajar sin ella de momento en una de las hipersuperficies u hojas en las
que dividimos el espacio-tiempo. También la homogeneidad nos
prescribe que el escalar de curvatura de Ricci debe ser constante en todo
punto. Vamos a suponer para simplificar los cálculos que existen sólo
dos dimensiones espaciales, con lo que tenemos los siguientes valores
no nulos para la métrica:
que nos dará, recordando la definición de conexión afín, los siguientes
símbolos de Christoffel no nulos:
que nos dejan los siguientes valores para los elementos diagonales del
tensor de Ricci:
Todos estos cálculos se hacen con un sencillo programa en
cualquier software matematico (aquí estan hechos con Mathematica).
Sólo queda calcular el escalar de curvatura con nuestra métrica
obteniendo una ecuación diferencial fácil de resolver:
en donde hemos impuesto la condición inicial de que para entornos
pequeños el espacio sea plano. Ahora sólo queda hacer la reescala:
obteniendo la llamada métrica FLRW (Friedman-Lemaitre-Robertson-
Walker), más conocida como métrica Robertson-Walker:
En donde se ha introducido el índice de curvatura k y el
llamado factor de escala R(t), con dimensiones de longitud (r es
adimensional en el modelo), ya con la dependencia temporal, que nos
dará una información valiosa sobre nuestro universo. Nótese que la
curvatura constante en el caso simplificado estudiado está dada
por 2k/R2.
En el caso de 3+1 dimensiones se pueden concluir las mismas
expresiones. En este caso las coordenadas (t,r,θ,φ) se llaman comóviles
debido a que dos objetos permanecen en esas coordenadas todo el
tiempo mientras lo que cambia es la distancia entre ellos de acuerdo al
factor de escala R(t). El conocimiento de R(t) y, por supuesto, de k, es
objeto de observación experimental e interpretación teórica por medio de
las ecuaciones de la Relarividad General.
A menudo se suele ver la métrica de Robertson-Walker en la forma
más compacta:
denominada representación comóvil, en donde la distancia propia es
siempre proporcional a la coordenada radial comóvil, definiendo esta χ de
forma que:
Como se puede ver, el caso del índice de curvatura
positivo k=+1 es el único que nos da un espacio-tiempo cerrado, siendo
los otros dos casos abiertos. Las topologías que aquí se muestran son
las triviales, pero otro tipo de topologías también son posibles
identificando puntos e intervalos. Asimismo hay otras formas de la
métrica Robertson-Walker, como la conforme, en donde se reescala el
tiempo para que juegue el mismo papel que el espacio, o la isótropa, en
donde se utiliza la curvatura gaussiana del espacio, pero todas son
equivalentes.
Para completar damos las expresiones de las componentes no
nulas del tensor de Ricci y del escalar de curvatura para el caso general
de métrica FLRW:
se puede ver aquí el detalle del cálculo con el software Mathematica.