ELECTIVA TEMA 1.
REDACCIÓN DE DOCUMENTOS JURIDICOS
REDACCION JURIDICA: Se llama redacción jurídica al conjunto de escritos que
presentan los abogados utilizando terminología adecuada. Estos escritos deben redactarse
de manera correcta, lo cual significa que no basta que se presenten con buena ortografía,
sino que además tienen que estar bien argumentados tomando como base las leyes vigentes.
Se llama redacción jurídica al conjunto de escritos que presentan los abogados utilizando
terminología adecuada. Estos escritos deben redactarse de manera correcta, lo cual significa
que no basta que se presenten con buena ortografía sino que además tienen que estar bien
argumentados tomando como base las leyes vigentes. Los abogados que ejercen
profesionalmente la dirección y defensa de las partes en toda clase de procesos, se dediquen
al asesoramiento y consejo jurídico o ejerzan funciones de magistrados o juristas, están
obligados a emplear y respetar las reglas gramaticales puesto que ellas dan a los demás la
seguridad de que la palabra empleada corresponde exactamente a un concepto bien
definido.
La redacción profesional del abogado es una actividad compleja, que se puede
descomponer y estudiar en varios pasos:
· Planificar el escrito, cómo preparar el esquema, cómo razonar y organizar las ideas. Esta
tarea incluye cómo comprender el problema, cómo encontrar el derecho aplicable. Cómo
diseñar la respuesta y las recomendaciones prácticas.
· Redactar párrafos. El párrafo es la unidad de expresión de un razonamiento en un escrito
expositivo y argumentativo.
· Redactar oraciones. La oración es la unidad de expresión de un pensamiento o un juicio.
Redactar oraciones incluye la comprensión de los tipos de oraciones y su utilidad.
· Escoger palabras; la palabra es la unidad de expresión de una idea. Precisión, Concisión, y
sencillez.
· Asegurar claridad en las expresiones.
· Lograr poder persuasivo. Recursos específicos para convencer.
· Un toque artístico.
Lograr una redacción óptima en el ámbito jurídico no es una tarea fácil pues está plagada de
dificultades. Para empezar, es necesario organizar mentalmente las ideas que se quieren
trasladar al papel antes de escribir. Una vez ordenadas en la mente, es necesario identificar
las ideas principales y secundarias, elaborando un esquema en el que se escriban en orden y
de acuerdo con la importancia de cada una. El orden de una oración es importante porque
de lo contrario resultará carente de sentido. Más aún, si no es capaz de ordenar lo que se
quiere decir de una manera lógica y cuidada, el escrito perderá todo interés. Lograremos
una buena redacción cuando tengamos plena conciencia de que el pensamiento y su
expresión no son operaciones sucesivas sino una única operación. Encasillar la realidad en
las palabras que ya conocemos y que ya tenemos almacenadas en nuestro cerebro será pues
nuestro trabajo mental.
CRITERIOS DE LA REDACCIÓN JURÍDICA
COMO PRIMER CRITERIO, lo recomendable es que el abogado sepa dominar
el castellano, debido a que, si ignora las reglas gramaticales del lenguaje, el cincuenta por
ciento de su carrera se verá frustrada. Con esto no se pretende sostener que los abogados
sean unos expertos en la lingüística, pero lo más recomendable es que conozcan
los aspectos generales de la gramática castellana para poder aplicar de manera
correcta el uso de los signos de puntuación y la coherencia en la sintaxis de sus escritos.
Según Alhambranet (2012), que establece que: “Si tenemos en cuenta la raíz latina
de la palabra y la definición que ofrece la RAE, la redacción jurídica no es poner
orden en un caos de palabras y de ideas, expresando de forma escrita, con exactitud y
originalidad, unos hechos determinados (que en nuestro caso traen causa de una
cuestión legal o judicial). Para una correcta redacción jurídica, además de
conocer las reglas de gramática y ortografía, deberemos dominar los sinónimos
jurídicos y tener una notable claridad de ideas. Una vez ordenemos, mentalmente o
mediante esquemas mapas conceptuales nuestras propias ideas, estamos listos para
trasladarlas al papel”. Así pues, para una buena redacción jurídica es importante tomaren
cuenta lo expresado por el autor mencionado, además de tener conocimientos
legales en el tema abordado por parte del jurista. Por tal razón, el abogado debe
exigirse a sí mismo la aplicación de reglas gramaticales y presentar los escritos sin
errores ortográficos, del mismo modo debe redactar de forma concisa y exacta para ser
comprensible por los lectores; este tipo de redacción es empleada para la elaboración de
documentos judiciales y legales como: recursos extraordinarios, sentencias y
demandas.
EL SEGUNDO CRITERIO es el conocimiento y uso de un buen
vocabulario. La carrera de Derecho ya posee sus propios tecnicismos, y estos se pueden
encontrar en los distintos diccionarios jurídicos. Todo abogado conoce mejor su
carrera cuando llega a emplear los instrumentos necesarios de esta. Aparte de
manejar el lenguaje jurídico, es recomendable que los abogados también estudien de
manera correcta el uso de los sinónimos y antónimos para poder enriquecer su bagaje
profesional y así poderplasmar la terminología necesaria en cada documento. Para
esto se recomienda al abogado contar a su vez con un buen diccionario de
sinónimos y antónimos.
EL TERCER CRITERIO recae en el abogado, pues debe saber escribir bien. Es por
ello que un curso de redacción general ayudaría mucho. Algo que olvidan la gran
mayoría de abogados, es que tienen a su alcance la predisposición para poder
escribir, ya sean poemas, cuentos, pensamientos, etc. Si el profesional del derecho
comienza a hacer de la escritura un hábito, la misma práctica le ayudará a relacionarse
mejor con la terminología y a la hora de redactar un documento, verá sus progresos
cuando empiece a darse cuenta por sí mismo, que su redacción es entendible y
coherente. Uno de los secretos para obtener una buena redacción, es la práctica; de
este modo, al redactar sus demandas, denuncias, minutas, etc., dejará no solo una
buena impresión en sus documentos, sino una calidad legible que lo diferenciará de los
otros profesionales.
COMO CUARTO CRITERIO de la buena redacción, es formarse el hábito de la lectura.
Mientras más lea un abogado, podrá enriquecer su léxico. Pero no solo debe remitirse a leer
textos jurídicos o normas legales, sino que debe leer obras, novelas e incluso textos
filosóficos. Este es otro delos secretos por el cual todo profesional del derecho mejorará la
calidad de sus escritos. Cuando uno lee un libro, no solo su mente se traslada a otro mundo,
sino que el lector se enriquece de toda la cultura, el estilo y el contexto que el autor plasmó
a su obra. Esto se debe tener muy en cuenta
EFICACIA DE LOS ESCRITOS JURÍDICOS
La eficacia que debe existir en los documentos jurídicos.
Primero.- Se debe poner un orden al escrito.
Segundo.- No se debe olvidar que redactar es expresar por escrito con exactitud, concisión
y claridad, para que pueda ser entendido.
Tercero.- Se tiene que organizar mentalmente las ideas antes de escribirlas (relación de
ideas).
Cuarto.- No tiene que haber incoherencias en la sintaxis.
Quinto.- Toda redacción jurídica debe expresar en el escrito un suceso o pensamiento
respecto a las conductas relacionadas con las normas que regulan la vida del hombre en la
sociedad.
Sexto.– El lenguaje que utilice el abogado en la redacción de su escrito, debe distinguirse
de una redacción general o literaria.
Séptimo.- El profesional del derecho, no solo debe mostrar una buena redacción, sino que
es menester que sepa argumentar su escrito, teniendo en cuenta las normas vigentes. Por
último, los abogados que se dediquen íntegramente a ejercer las funciones de jueces o
juristas, deben dominar bien las reglas gramaticales de la lengua, puesto que ellos son los
encargados de dar seguridad en sus documentos.
LA IMPORTANCIA DE LA REDACCIÓN JURÍDICA
Lo importante de toda buena redacción es tomar consciencia que la escritura debe ser el
reflejo de un correcto pensamiento. Plasmar la terminología correcta, no siempre resulta
sencillo, para ello hay que leer, estudiar y sobre todo practicar. Si cerramos nuestra mente
ante la realidad que existe en las palabras, no nos ayudará a mejorar ni como profesionales,
ni como buenos redactores, puesto que nuestro cerebro no se ejercita. La redacción para el
profesional del derecho, no debe ser visto como algún elemento opcional, sino obligatorio.
La fluidez en el léxico –como en la escritura– solo se logra con la praxis.
Queda por demás recordar que los escritos y documentos jurídicos de mejor trayectoria y
reconocimiento, fueron redactados por profesionales del derecho que constantemente
llegaron a explorar las cavilaciones más profundas de lo que concierne al estudio de la
sintaxis y la gramática, logrando desarrollar una correcta función. Empero, esta función
para el profesional del derecho, no es nada fácil, sobre todo porque el abogado debe
comenzar a interesarse en el lenguaje y poder enriquecerse de todo lo que le ofrece, no en
vano Nietzsche decía “el que encuentra el lenguaje interesante, por sí mismo se distingue
de quien no lo admite más que como medio de pensamientos interesantes.”[1]
Pero ¿cómo es el lenguaje jurídico? El derecho debe y tiene que expresarse a través del uso
del lenguaje común, reconociendo sus reglas y captando sus pautas. No se trata aquí, que el
abogado requiera de “otra lengua” para poder expresarse, pero si requiere de un amplio
vocabulario común y jurídico. El derecho como una ciencia social, necesariamente ha de
expresarse en el lenguaje que la sociedad emplea.
Gran parte de la importancia de la redacción jurídica, no recae en investigar sobre la
función expresiva del lenguaje, dado que lo trascendente y primordial aquí, es investigar los
aportes del lenguaje jurídico y la comunicación que este logra transmitirnos. En la obra de
Hernández Gil, podemos reconocer cómo opera la función comunicativa del lenguaje
jurídico, lo cual es muy diferente a la del lenguaje común, este autor afirma que: “El
lenguaje y el derecho son productos culturales muy próximos entre sí. La similitud radica
en que el derecho está enunciado en el lenguaje; la ciencia jurídica tiene un objeto
formulado lingüísticamente antes que aquello que lo describa. Pero la mayor sinonimia no
consiste en esa reproducción verbal o estricta, sino en que el derecho, como el lenguaje,
desempeña una función comunicativa en la convivencia social, por lo que es otro
lenguaje.”[2]
Es así como podemos notar que gran parte de la importancia en la redacción jurídica, recae
en la función expresiva del lenguaje jurídico, de tal manera que el hecho que el derecho se
exprese mediante el lenguaje común, pero que se comunique mediante un lenguaje no-
común, es lo que hace que el lenguaje jurídico sea un lenguaje especial.
LA CALIDAD DEL ESTILO EN LA REDACCIÓN JURÍDICA
La finalidad del estilo dentro del lenguaje jurídico, no es otra más que convencer o
persuadir a los destinatarios del derecho que se pretende obtener. Para esto, notamos que
Olivecrona Karl, considera que el lenguaje jurídico siempre emplea un estilo persuasivo, al
indicar: “El propósito de todas las disposiciones jurídicas, pronunciamientos judiciales,
contratos y otros actos jurídicos, es influir en la conducta de los hombres y dirigirla de
ciertas maneras. El lenguaje jurídico tiene que ser considerado como un medio para este
fin, es un instrumento de control social y de comunicación social. Podemos llamarlo
lenguaje directorio, por oposición al lenguaje informativo.”[3]
Tampoco debemos olvidar que el estilo del lenguaje jurídico en la redacción depende de
quien lo utilice y para quienes lo emplean. Es por ello, que no podemos generalizar las
palabras de Olivecrona y sostener que siempre (para todos los casos), el estilo del lenguaje
jurídico tenga que ser persuasivo, por ejemplo, en el caso de las jurisprudencias, en vista
que aquí, se pueden emplear y recurrir a varios estilos.
Antiguamente las leyes empleaban un lenguaje que estaba dirigido a conmover los
sentimientos de las personas para crearles una consciencia colectiva en determinados casos.
Se trataba de un lenguaje legal, que consistía en una oratoria sentimentalista. Un ejemplo
claro se daba en la legislación penal, cuando se utilizaba fuertes epítetos sobre la atrocidad
en ciertos delitos (los de lesa majestad y los perpetrados contra la religión y la moral). De
este modo, el estilo persuasivo que empleaban en los documentos de la antigua legislación
penal, buscaba hacerse respetar recurriendo a la pompa de un lenguaje mayestático.[4]
Actualmente en los escritos jurídicos, se sigue empleando el estilo persuasivo, pero ya no es
lo adecuado, porque el legislador contemporáneo ya sabe que por razones sociológicas, su
misión no consiste en convencer, sino en ordenar. Esta es una de las razones por las cuales
las leyes hacen uso del poder de su autoridad, la cual no consigue recurriendo a un lenguaje
persuasivo (en el caso de las normas), sino en el orden que le da a la ley. Lo mismo va para
los abogados en los documentos que redactan, pues más que buscar la convicción, se debe
buscar la claridad, concisión y objetividad de lo que se está pretendiendo.
PROCESO DE REDACCION
Definición
Redactar es expresar y desarrollar por escrito ideas previamente pensadas, por ende, se
deben incluir todas las ideas, sin excepción, y luego se seleccionan y organizan las que
resulten más adecuadas para la elaboración de la composición.
En otro orden de ideas, la redacción jurídica se refiere al conjunto de escritos que presentan
los abogados utilizando terminología [Link] escritos deben redactarse de manera
correcta, lo cual significa que no basta que se presenten con buena ortografía sino que
además tienen que estar bien argumentados tomando como base las leyes vigentes.
IMPORTANCIA
La expresión escrita (redacción) es un medio de comunicación entre el escritor y sus
lectores, y desde el punto de vista jurídico, es el modo, a través del cual, el profesional del
Derecho ejerce sus facultades jurídicas.
ETAPAS LÓGICAS DEL ¨PROCESO DE REDACCIÓN
-El modelo de las etapas.
-El modelo del procesador de textos.
-El modelo de las habilidades académicas.
-El modelo cognitivo.
EL MODELO DE LAS ETAPAS
Se presenta la expresión escrita como un proceso complejo que se produce en atención a
tres etapas básicas: pre-escritura, escritura y re-escritura.
PRE - ESCRITURA
Es una etapa intelectual e interna, donde el autor elabora sus ideas y aun no plasma frase
alguna, es imprescindible tener un conocimiento del idioma, el cual no solo se limita al
léxico y a la gramática, sino que se extiende a los esquemas de organización de cada tipo de
texto.
ESCRITURA
Al iniciar la redacción, es necesario ampliar las ideas esquematizadas ya preestablecidas en
una guía, en este momento lo importante es desarrollar las ideas, sin preocuparse por la
corrección ni el estilo. Es importante recalcar, que al redactar se debe tratar de desarrollar
todas las ideas, y si se tiene dudas sobre la ortografía de una palabra o sobre la estructura de
una oración, debe marcarla con un círculo o subrayarla y seguir escribiendo. Lo importante,
en este momento del proceso de escritura, es desarrollar la totalidad de las ideas.
RE- ESCRITURA
En esta fase del proceso conviene dejar “enfriar” el escrito antes de someterlo a revisión,
esto significa que es necesario dejar pasar “un tiempo prudencial” antes de revisar y
redactar la versión final. La corrección debe alcanzar la ortografía, sintaxis, adecuación
semántica, entre otros...
EL MODELO DEL PROCESADOR DE TEXTOS
El escritor elabora el texto a partir de ideas almacenadas en su memoria. Según la teoría de
Van Dijk, este relaciona los procesos receptivos con los productivos, su teoría muestra el
papel que cumple la creatividad y la reelaboración en la producción textual. Sostiene que
las ideas que contiene un texto no surgen de la nada, sino que son básicamente el producto
de la reelaboración de informaciones procedentes de otros textos o experiencias.
EL MODELO DE LAS HABILIDADES ACADÉMICAS
Para producir un texto el escritor debe saber recoger, clasificar, sintetizar, interpretar y
adaptar la información a las características del texto que está produciendo. Además, debe
estar dispuesto a escribir más de un borrador, a alterar los planes iniciales y debe conocer
las convenciones relacionadas con la ortografía y con el tipo de texto que está escribiendo.
EL MODELO COGNITIVO
Es una interesante propuesta que ofrece Flower y Hayes. Ellos explican tanto las estrategias
que se utilizan para redactar (planificar, releer los fragmentos escritos, revisar el texto,
fijarse primero en el contenido y al final en la forma, etc.) como las operaciones
intelectuales que conducen la elaboración de un texto escrito (memoria, procesos de
creatividad). Producción.
FUENTES GENERALES
Se le llama fuentes de información a los “lugares” desde donde se toman los datos que el
“redactor” utiliza. Puede ser entonces un autor, identificado concretamente con su nombre y
credenciales, una persona jurídica, caso de una institución emisora o reproductora de
determinados contenidos, entre otros...
Las fuentes de información, pueden ser primarias o secundarias, cuando se elige una fuente
de “segunda mano” deberá constar y remitir a su vez a la fuente original. La referencia
bibliográfica es el conjunto de elementos suficientemente detallados que permite la
identificación de la fuente documental (impresa o no) de la que se extrae la información.
REVISIÓN Y CORRECCIÓN DE LA REDACCIÓN
Para realizar la revisión es conveniente atender a todos los aspectos que han intervenido en
el proceso de redacción del documento, es decir, tener en cuenta, elementos tan diversos
como la adecuación al destinatario del escrito, la corrección ortográfica y gramatical, el
rigor en el uso del lenguaje, la adecuada presentación del documento.
A continuación, se plantean algunos puntos que se deben tomar en cuenta en la revisión del
documento atendiendo a los objetivos esperados:
-Cuidar la sintaxis, la ortografía, la puntuación y la acentuación.
-Es importante el uso del diccionario, este será un recurso muy valioso para verificar la
ortografía o bien para localizar la palabra que mas se ajuste a la idea que se desea expresar.
-Selección de los detalles que interesen de acuerdo con la intención de quien redacta.
NORMAS ELEMENTALES PARA LA REDACCIÓN DEL DOCUMENTO.
Redacción de documentos: es referido a las normas elementales para la redacción de
documentos, para esto no hay realmente bibliografía, tenemos que remitirnos a lo que
aprendimos en Derecho Registral. Debemos siempre que se haga un documento, ya sea a
nivel de notaría, a nivel de registro o a nivel de tribunal, tratar, en lo posible, de no cometer
errores ortográficos o mala indicación de términos jurídicos, ya que en algunas
oportunidades se observa que regresan documentos de abogados por mala utilización de
términos y errores, queda entonces en tela de juicio el profesional del derecho, su
universidad y todos sus profesores.
NORMAS ELEMENTALES PARA LA REDACCIÓN DE DOCUMENTOS
1. Evitar la utilización de errores ortográficos y términos jurídicos no adecuados en la
redacción de documentos se a nivel de Notarías, Registros o Tribunales.
2. En el tipeo de documentos, la parte delantera (anverso) debe constar o poseer 30
líneas y la parte posterior de dicho documento (reverso) debe poseer hasta 34 líneas.
3. Debemos considerar el contenido del artículo 25 del CPC que se refiere al principio
procesal de la escritura. Artículo 25 CPC: "Los actos del Tribunal y de las partes, se
realizarán por escrito. De todo asunto se formará expediente separado con un número de
orden, la fecha de su iniciación, el nombre de las partes y su objeto. Las actuaciones deben
observar el orden cronológico, según la fecha de su realización y la foliatura del
expediente se llevará al día y con letras, pudiéndose formar piezas distintas para el más
fácil manejo, cuando sea necesario". Artículo 1.357 CCV: "Instrumento público o
auténtico es el que ha sido autorizado con las solemnidades legales por un Registrador,
por un Juez u otro funcionario o empleado público que tenga facultad para darle fe
pública, en el lugar donde el instrumento se haya autorizado". Artículo 1.358 CCV. "El
instrumento que no tiene la fuerza de público por incompetencia del funcionario o por
defecto de forma es válido como instrumento privado, cuando ha sido firmado por las
partes".
4. De acuerdo a lo establecido en la Ley de Abogados, los profesionales del Derecho
deben participar en la elaboración de los documentos. Artículo 16 Código de Ética del
Abogado: "Ningún abogado permitirá que sus servicios o bien su nombre sean usados de
modo que personas legalmente desautorizadas para el ejercicio del derecho puedan
practicarlo. El abogado se abstendrá de suscribir y visar documentos en cuya redacción no
haya participado".
5. Existe una jurisprudencia acerca de un escrito realizado por una colega donde había
48 errores ortográficos en tan sólo 2 páginas. El caso se pasó al Tribunal Disciplinario del
Colegio de Abogados y se le sancionó administrativamente.
JURISPRUDENCIA
"No puede dejar de sorprender a esta Sala la forma como está escrita la solicitud de
amparo constitucional interpuesta ante el a quo por parte de la abogada Gaudys María
Domínguez Parra actuando como apoderada judicial del accionante. Es realmente insólito
que una profesional del derecho, tal como al menos así lo hace constar en dicho escrito,
incurra en errores gramaticales graves y continuos. Observa la Sala, con gran sorpresa,
como la abogada Gaudys María Domínguez Parra, en un escrito de menos de dos (2)
páginas, específicamente de cuarenta y ocho (48) líneas, contiene más de cuarenta y ocho
(48) errores gramaticales. Particularmente, no coloca casi ningún acento en su escritura, y
además repite en dos oportunidades la palabra "bulnerado", escribe la palabra "alución" y
"establesco", y se refiere al Texto Fundamental como la "constitución", en minúscula, entre
otras cosas.
Ciertamente, es responsabilidad de los Colegios de Abogados y no de esta Sala, iniciar
procedimientos disciplinarios contra abogados que incurren en violaciones de la Ley de
Abogados o del Código de Etica del Abogado, procedimientos que en general se relacionan
con aspectos éticos. Sin embargo, no es siquiera responsabilidad del Colegio de Abogados,
reparar la baja calificación profesional de los abogados, ya que definitivamente esa es una
responsabilidad de las Universidades responsables de graduar a los abogados. Según la
nueva Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, de conformidad con el
artículo 253, los abogados, autorizados para el ejercicio, forman parte del Sistema de
Justicia, de la misma forma que este Tribunal Supremo, así como los demás tribunales de
la República, el Ministerio Público, la Defensoría Pública, los órganos de investigación
penal, los auxiliares y funcionarios de justicia, el sistema penitenciario, los medios
alternativos de justicia y los ciudadanos que participan en la administración de justicia
conforme a la ley. En cualquier caso, el abogado es una figura esencial del Sistema de
Justicia, ya que no sólo los abogados en ejercicio requieren de una calificación y posterior
autorización para ejercer, sino que de la misma manera lo requieren los jueces, en virtud
de que deben ser abogados, así como los fiscales del Ministerio Público o los defensores
públicos. Es entonces la base fundamental de un Sistema de Justicia justo y eficiente que
los abogados posean las calificaciones adecuadas para ejercer la profesión, y de esa forma
servir como elementos básicos del Sistema de Justicia. Es de la Universidad,
precisamente, donde nacen los abogados. Es de las Escuelas de Derecho de las
Universidades donde se origina o se desarrolla la calificación de un abogado. Son los
profesores de derecho designados por esas Universidades los que hacen a los abogados. Es
entonces, una responsabilidad de las Universidades y de sus profesores, la existencia de un
Sistema de Justicia conformado por profesionales de derecho con la calidad y capacidad
suficiente para analizar, expresar y decidir los términos de las leyes que soportan la
justicia venezolana. A pesar de que esta Sala no posee potestad, en esta oportunidad,
para sancionar o descalificar a un profesional cuyo título fue otorgado por una
Universidad legalmente establecida, al menos, en defensa del Sistema de Justicia
venezolano, llama la atención al Sistema de Justicia en pleno sobre las actuaciones de la
abogada Gaury María Domínguez Parra inscrita en Instituto de Previsión del Abogado
bajo el numero 48.756 y de la misma manera y con mayor énfasis llama la atención a la
Universidad y a los profesores que graduaron a esta ciudadana para que en un futuro
consideren la responsabilidad en que incurren al otorgar títulos sin consideración de un
aspecto esencial como es la expresión de un abogado, tanto en forma verbal como
escrita..." (Expediente N° 01-0622, de 30 de enero de 2002, ponencia del Magistrado
Jesús Eduardo Cabrera Romero) Así pues, se le llama la atención a la abogada
CARMEN JULIA TOCUYO HERRERA, para que en ulteriores oportunidades evalúe las
anteriores sentencias y evite escritos con exceso de errores ortográficos-gramaticales,
como el de apelación, cursante del folio 225 al 227, ambos inclusive, de la primera pieza.
Así se exhorta.