0% encontró este documento útil (0 votos)
80 vistas31 páginas

Comprendiendo la Amusia Musical

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
80 vistas31 páginas

Comprendiendo la Amusia Musical

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Tema 9

Procesos Cognitivos I

Tema 9. Las amusias


Índice
Esquema

Caso clínico: planteamiento

Caso: falto de ritmo

Material de estudio

9.1. Introducción y objetivos

9.2. ¿Qué hace tan especial a la música?

9.3. El procesamiento musical

9.4. Alteraciones en el procesamiento de la música

9.5. Referencias bibliográficas

Caso clínico: resolución

Resolución del caso clínico: falto de ritmo

A fondo

Paciente con Amusia

Musicofilia y amusia por Oliver Sacks

Test
Esquema

Procesos Cognitivos I 3
Tema 9. Esquema
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Caso clínico: planteamiento

Caso: falto de ritmo

Descripción del caso

La paciente T. M. S. tuvo un accidente cerebral vascular hace varios meses. Las

secuelas han ido mejorando. Comenzó con cierto grado de hemiplejia izquierda, pero

ahora, por fin, puede caminar casi sin ningún apoyo. Igualmente, el lenguaje se vio

alterado con dificultad para comprender lo que le decían y leves dificultades

articulatorias, pero también han remitido. En general, se encuentra bien. Sin

embargo, ha quedado una secuela un tanto extraña.

T. M. S. era profesora de música y desde que tuvo el ictus nos cuenta que su

relación con la música ha cambiado. Dice que todo le suena muy parecido, que no es

capaz de reconocer canciones. Le resulta imposible saber cuál está escuchando por

vía auditiva, aunque no se ha olvidado de todas las que conoce.

Esto choca mucho si tenemos en cuenta que nuestra paciente no tiene problemas de

tipo auditivo, ni a nivel de agudeza, ni a nivel de discriminación de sonidos verbales.

Puede seguir una conversación normal y sin problema alguno, pero es

específicamente en la música donde parece tener un problema.

Puede parecer poco importante, pero en nuestra paciente resulta bastante

impactante para su día a día debido a su profesión.

¿Qué le está pasando a nuestro paciente? ¿Cómo se explica esta disociación?

Procesos Cognitivos I 4
Tema 9. Caso clínico: planteamiento
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

9.1. Introducción y objetivos

En este tema vamos a entrar en una alteración poco conocida y, muchas veces,

pasada por alto en una valoración. La percepción musical sería un equivalente

auditivo a la percepción de las caras en las vías visuales. Pareciera que tenemos una

serie de áreas y circuitos dedicados especialmente a la percepción de los sonidos

musicales y que, además, estos circuitos se sobreponen con los de otras muchas

funciones cognitivas.

En este tema vamos a tratar de ofrecer una visión general del funcionamiento del

procesamiento musical y de sus alteraciones que reciben el nombre de amusias. Los

objetivos de este tema son:

▸ Conocer cómo se procesa la música y los componentes implicados en el

mismo.

▸ Conocer las propiedades físicas y definitorias de la música, claves para su

percepción y procesamiento a nivel neurobiológico.

▸ Describir las bases neurales del procesamiento musical.

▸ Entender las diferencias entre amusias congénitas y adquiridas.

▸ Exponer las diferentes manifestaciones que se pueden producir dentro de los

tipos de amusias.

Procesos Cognitivos I 5
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

9.2. ¿Qué hace tan especial a la música?

Cuando hablamos de la música como tal, a veces no nos damos cuenta de la

importancia y trascendencia que ha podido tener para nosotros como especie. La

música (en diferentes formas) nos ha acompañado desde el inicio de nuestros

tiempos como especie. Es un producto cultural humano casi universal en todas las

civilizaciones humanas apareciendo datada en muchas de ellas y, generalmente,

relacionada con lo místico.

No hace mucho, en Eslovenia, se descubrió lo que podría ser una flauta rudimentaria

que tendría entre 40 000 y 80 000 años de antigüedad como si desde nuestros

inicios, como homínidos, ya nos deleitáramos con ella (Arias-Gómez, 2007). La

música, de manera habitual, se relaciona con las artes. No en vano, el término

música se relaciona con las musas. De hecho, viene del griego «arte de las musas».

Pero no solo eso, sino que la música, en cierto modo, tiene tanto de fenómeno

biológico y cerebral como lo tiene el propio lenguaje. En cuanto a su producción, se

organiza y funciona igual que el lenguaje, con sus normas y sus reglas propias, pero

se puede disociar de él.

A nivel perceptivo, la música funciona igual que el lenguaje, con sus atributos

específicos que debemos percibir aprovechando partes del sistema auditivo primario,

pero procesándolo de forma diferente. Podríamos establecer un paralelismo,


salvando las distancias, con la percepción visual y un tipo de percepción específica

de ese ámbito: las caras.

Partiendo de la idea de que el reconocimiento de las caras podría basarse en

reconocer patrones similares que se repiten (dos ojos, una nariz, una boca), algo

similar ocurriría con la música que, dentro de sus atributos, se diferencia del lenguaje

hablado y de los ruidos del entorno por tener un patrón (métrico, rítmico, tonal…).

Procesos Cognitivos I 6
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

Siguiendo este paralelismo, podemos encontrar personas con problemas para

reconocer estos patrones (lo que definiremos como amusias en confrontación con la

prosopagnosia) o personas que tengan una capacidad extraordinaria para

reconocerlos (lo que llamaremos más adelante como oído absoluto, en confrontación

con los superreconocedores) (Arias-Gómez, 2007; Ramot, Walsh y Martin, 2019).

Son interesantes las pareidolias musicales donde ruidos, que no son música, se

pueden percibir como tales, por seguir un cierto patrón (similar a cuando vemos

caras o figuras en las nubes).

Al igual que en la percepción de los rostros, podemos encontrar una ruptura de la

expectativa y lo que nos supone, como una frase que carece de sentido («mañana

voy a comer Saturno») o una cara que no cumple correctamente el patrón (como

pasa en las películas de terror al exagerar rasgos para provocar miedo). Con la
música pasa igual: la alteración del patrón y ritmo esperable nos da una sensación

de inquietud e impredecibilidad que no le gusta a nuestro cerebro (un ejemplo podría

ser la banda sonora de la película psicosis).

La música tiene otro paralelismo muy interesante con otras funciones y, más

concretamente, con la lectura y escritura. Un recién nacido no recibe una

instrucción musical per se, pero sabe diferenciar lo que es la música de lo que no por

mera exposición a la misma (uno ahí tendrá luego mejores o peores habilidades),

como pasa con el lenguaje o con la percepción visual. Pero, sin embargo, para su

variante escrita, para convertir esos sonidos en aspectos gráficos, ocurre como en la

lectura: se necesita un esfuerzo activo y una enseñanza. Es decir, un niño o una niña

aprenderá a discriminar la música de otros sonidos, pero no el solfeo o su variante

escrita (figura 1).

Procesos Cognitivos I 7
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

Figura 1. Un pentagrama sería a la música lo que una oración o un párrafo al lenguaje. Es la expresión gráfica de
un sonido, con sus reglas y normas para representarlo. Fuente: [Link]

musical/cuales-son-los-signos-musicales-mas-importantes/

A nivel cognitivo, esta serie de paralelismos nos ayudan a entender qué lugar ocupa

el procesamiento de la música y su producción, pero tal vez lo más interesante sea

su relación con el aspecto emocional.

Sin duda alguna, la música se relaciona con las emociones, las produce y las

transmite y, como suele ser habitual, de diferente manera para cada uno. La música

activa muchos circuitos diferentes en su procesamiento, por eso nos resulta tan

fácil recordar la letra de una canción o una melodía, aunque hayamos estado mucho

tiempo sin escucharla.

Tiene un carácter muy integrador: cuando escuchamos una canción se activan

muchos procesos, emocionales, memorísticos, del propio lenguaje para

comprenderla, incluso una subvocalización motora (o cantándola directamente) y,

incluso, movimiento corporal (siguiendo el patrón rítmico o cantando, siempre

salvando diferencias de habilidad claro). Todo ello hace que el arraigo que tiene la

música sea enorme en el cerebro. Cuantas más vías de entrada tiene un estímulo

más fácil es su recuperación y más fuerte su huella mnésica (Damasio, 2018).

La cuestión sobre la música es que rara vez valoramos o estudiamos su estado a

nivel neuropsicológico. Muchas veces, ni los propios pacientes son conscientes de

que tengan leves dificultades en este ámbito. Solo se destacan los casos de las

personas que se dedican de manera profesional a la música porque supone una

merma muy grande para su funcionalidad.

Partiendo de estas ideas, la Real Academia de la Lengua nos da una definición

básica de música: «melodía, ritmo y armonía combinados». También definida como

«sucesión de sonidos para recrear el oído».

Procesos Cognitivos I 8
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

Vamos a tratar de comprender las estructuras neurológicas en la percepción

específica de la música para, posteriormente, comprender las alteraciones en esa

percepción y producción. No necesariamente se quedan solo es aspectos

deficitarios, sino, a veces, en patrones de funcionamiento diferentes que también

puede otorgar ciertas ventajas.

Accede al vídeo:[Link]
id=62064ae6-0e04-4ba5-b5dc-af200085172a

Procesos Cognitivos I 9
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

9.3. El procesamiento musical

Para comprender las estructuras relevantes en el procesamiento musical vamos a

volver sobre estructuras cerebrales que ya hemos visto. Rara vez una estructura

tiene una función única y univoca, aunque la combinación de diferentes estructuras y

su activación (o inactivación) van a permitir que un proceso concreto se exprese. De

esta manera, nos encontraremos con disociaciones llamativas como, por ejemplo, las

personas que no pueden hablar (por una afasia) pero si pueden cantar o viceversa.

Vamos a tratar de entender las cualidades de la música en cuanto al estímulo en sí.

Después analizaremos las funciones y procesos que intervienen dentro de este

procesamiento musical y su expresión, que como se intuye, están lejos de ser

simples.

Propiedades de la música como estímulo

Uno de los detalles importantes de los aspectos perceptivos ha sido el órgano

receptor de esa modalidad sensorial, el que convierte el estímulo concreto en un

conjunto de impulsos nerviosos que se transmiten a la corteza cerebral.

Es importante la parte cortical que recibe los impulsos y procesa esa información,
pero la base de que tengamos un órgano receptor y estructura se debe al estímulo

del entorno que procesa. La retina es como es por las propiedades de la luz (o

longitud de onda) y el oído lo es por las propiedades del sonido (vibración del aire). A

nivel visual resulta fácil diferenciar lo que es el color y el movimiento, pero a nivel

auditivo siempre cuesta un poco más diferenciar lo que es el tono, la intensidad y

otros parámetros.

La música es, sabiendo que se procesa de forma auditiva, una forma muy concreta

de vibración del aire, con unos parámetros que debemos conocer y que Levitin

comenta en su genial obra Tu cerebro y la música (Levitin, 2011):

Procesos Cognitivos I 10
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

▸ Tono: el tono o frecuencia es una propiedad del sonido. El oído tiene un mapa

«tonotópico» que representa diferentes tonos o frecuencias con las que vibra el
entorno en lo que denominamos sonidos. A nivel musical, el tono correspondería a

un sonido musical diferenciable que solemos denominar nota (ver figura 2).

Figura 2. La frecuencia de vibración que corresponde a cada nota musical. Las notas se repiten por intervalos
durante toda la escala musical, que se separa en octavas. Es decir, cada ocho variaciones se repite la misma nota

(por ejemplo, «Do»), pero en un tono mucho más agudo. Cuanto más alta es la frecuencia, más agudo será el
sonido. Fuente: [Link]

▸ Acorde: cuando se conjuntan los sonidos de tres o más notas a la vez.

▸ Ritmo: es la sucesión de estos sonidos (y de sus silencios) y como se agrupan en

intervalos.

▸ Tempo: es la velocidad general de la pieza.

▸ Contorno: hace referencia a la forma que tiene la melodía, de inicio a fin, siendo un

contorno, por ejemplo, ascendente (de frecuencias más bajas a altas) o descendente

o términos más intermedios (figura 3).

Procesos Cognitivos I 11
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

Figura 3. Ejemplo de contorno ascendente porque las notas van aumentando en su frecuencia (más agudas)
conforme avanza la pieza. Fuente: [Link]

▸ Timbre: la combinación de varios parámetros que nos permiten diferenciar un

sonido de otro como, por ejemplo, diferenciar una flauta de un violín. No se trata de
que sea un mismo sonido con diferente frecuencia (eso serían las notas musicales),

sino que son sonidos diferentes per se. Se considera el equivalente al color a nivel
visual. A nivel de lenguaje, sería la voz de diferentes personas.

▸ Intensidad: entendida como amplitud, la intensidad sería el volumen o la fuerza del

sonido.

▸ Ubicación espacial: la localización del sonido dentro del espacio, que como tal, es

una propiedad básica de la percepción auditiva.

▸ Reverberación: se refiere al eco en función de la sala en la que se produce esa

música y la distancia de la misma.

Las combinaciones de todos estos nos llevan a otras cualidades de orden superior,

fundamentales para entender la música:

▸ Compás: referido a la métrica, tiene que ver con cómo se distribuyen los sonidos

que componen una canción en el tiempo y como se van reproduciendo de forma


ordenada. El equivalente (salvando las distancias) sería el ritmo que empleamos
para hablar, habiendo personas que en menos tiempo introducen más palabras que
otras.

▸ Melodía: se entiende como la sucesión de sonidos que son entendidos como una

unidad propia y que es agradable al oído. El equivalente sería, a nivel de lenguaje, el


discurso.

Procesos Cognitivos I 12
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

▸ Armonía: refiere la idea de un equilibrio entre las proporciones para que todo el

conjunto resulte coherente. Se puede plantear la similitud con lo coherente que sea
un discurso.

Igual que ocurre en el lenguaje, podríamos ver estas propiedades como estructuras

jerárquicas que tienen unidades más pequeñas (fonemas), unos aspectos rítmicos

(prosodia), unas oraciones y un discurso que se compone de estas, con un

significado y sentido.

Si lo pensamientos fríamente, el lenguaje y la música no dejan de ser ruidos (como

cuando éramos bebes), pero nuestro cerebro ha aprendido a reconocer e interpretar.

Algunas composiciones musicales pueden emocionarnos y el lenguaje, es más que

los sonidos que lo componen, pueden llegar a la abstracción o a significados

metafóricos.

¿Qué procesos y qué sustrato neurobiológico hay detrás?

Procesos dentro de la percepción musical

Uno se puede plantear que la música, al final, no deja de ser otra forma de

comunicación, pero por otras vías. Estas vías, aun siendo formales (como lo es el

lenguaje verbal), tienen un componente mucho más extendido y ambiguo a la hora

de generar significados o provocar emociones. Sin embargo, siguiendo reglas

similares a las del lenguaje, sus estructuras y procesos no están completamente

solapados como muestran la disociación entre hablar y cantar que plantean los

pacientes con afasias de tipo motor.

Dentro del procesamiento de la música se pueden diferenciar varios módulos o

procesos principales (Moreno, Duque y Urios, 2011; Peretz y Coltheart, 2003).

El inicio de este modelo (figura 4) comparte ese punto inicial con el lenguaje que es

el análisis acústico (que depende de la corteza auditiva primaria). De ahí tendría dos

apartados: uno para el análisis del componente vocal (letra) y otro para el

Procesos Cognitivos I 13
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

componente musical (ritmo y tono) (Moreno et al., 2011).

Figura 4. Módulos y procesos dentro de la percepción musical. Fuente: Moreno et al., 2011.

▸ El análisis del componente vocal va a tener una superposición directa con el

procesamiento del propio lenguaje. Empleará componentes acústicos fonológicos


para la repetición. Además, va a utilizar el léxico existente y todo el proceso de

articulación para poder cantar la melodía que estamos escuchando. Se puede cantar
una canción a partir del léxico musical (una canción aprendida previamente) sin
necesidad de repetir una melodía. Por otro lado, la comprensión de la letra empleará
todo el procesamiento típico que se emplea para la comprensión de discurso.

▸ El componente musical, como se indicaba, tendría dos módulos diferenciados: el

tonal y el rítmico-temporal.

▸ El tonal: hace referencia a cómo codificamos el tono, comenzando de manera más

global a través de un análisis del contorno, de los intervalos y posteriormente, del

propio tono (Moreno et al., 2011). Una vez codificado todo el aspecto tonal, puede
ser que esa canción ya la conozcamos (y se empareje con el léxico musical que la
almacena) o bien que sea nueva (por lo que entrará en ese léxico).

Procesos Cognitivos I 14
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

A partir de aquí, esa serie de sonidos puede provocarnos una emoción o evocar

recuerdos (a través de la memoria asociativa) de nuestra experiencia con ella (dónde

la oímos por primera, quién la canta, algún recuerdo concreto asociado a ella…).

▸ El componente rítmico temporal: es otro tipo de atributo que analiza las cualidades

espaciales y generales de la pieza musical al margen de sus sonidos y que, de


nuevo, puede encajar o no con una pieza ya conocida y almacenada dentro del
léxico musical.

A nivel de funcionamiento, podríamos plantear que la percepción del componente

tonal sería similar a la ruta del «qué» que aparece en lenguaje y visión (identificar la

melodía en sí) y el componente espacial o temporal tendría más que ver con esa ruta

del «dónde» en cuanto a las propiedades espaciales y temporales de la composición

musical. Y lo más interesante, podríamos tener alteraciones disociadas de ambas

rutas.

Bases cerebrales del procesamiento musical

Tratar de señalar zonas concretas y específicas para los procesos cognitivos se va

convirtiendo cada vez en tarea más difícil. El cerebro trabaja en conjunto, pero con

diferentes aportaciones de zonas a esa dinámica de funcionamiento cerebral. Parece

que el hemisferio derecho tiene un papel importante en los aspectos musicales, pero

no se puede plantear que trabaje independientemente del hemisferio izquierdo.

Cuando se analiza el cerebro de músicos entrenados se observa que ambos

hemisferios parecen aportar de manera similar y en las personas con poca formación

musical predomina más el derecho (Brown, Martinez, Hodges, Fox y Parsons, 2004;

Tramo, 2001).

En la literatura científica se considera al hemisferio derecho como el encargado de la

automatización y la percepción de la globalidad mucho más interconectado (Koziol,

Barker, Joyce y Hrin, 2014) mientras que el izquierdo se considera más analítico del

Procesos Cognitivos I 15
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

detalle. Es decir, tal vez todos tengamos una capacidad innata para percibir la

música de forma global, pero se necesita un trabajo arduo para llegar a ser un

músico entrenado que implica que el hemisferio izquierdo «aprenda» ciertos

conocimientos.

Se necesitan estructuras subcorticales y la propia corteza auditiva de base para

la percepción de la música. Cuando los dividimos en aspectos tonales y rítmicos

tenemos una disociación posible de áreas.

▸ Para los aspectos tonales, la corteza frontal derecha parece jugar un papel

importante.

▸ Para los aspectos rítmicos tenemos una involucración de áreas que, de manera

habitual, se relacionan con el movimiento, como son los ganglios basales, el

cerebelo, la corteza premotora dorsal y el área motora suplementaria (Moreno


et al., 2011).

Esto último no deja de ser interesante por el papel que tienen el cerebelo y los

ganglios basales en la coordinación espacial y temporal del movimiento, como si su

función fuera hacer de metrónomo en diferentes modalidades y regular los ritmos en

diferentes ámbitos.

Hay que señalar que mucha información sobre cómo funciona el procesamiento

musical va a venir del estudio de los pacientes que presentan amusias adquiridas o

alteraciones en la percepción. Estos señalan todo el hemisferio derecho como clave

nuevamente, separando esas dos rutas (ventral más temporal y dorsal más frontal-

parietal) (ver en figura 5) (Sihvonen et al., 2019).

Procesos Cognitivos I 16
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

Figura 5. Descripción de las dos rutas del hemisferio derecho y su ruptura y pronóstico de recuperación en las

amusias. Resulta imposible la recuperación si ambas resultan afectadas. Fuente: Sihvonen et al., 2019.

Accede al vídeo:[Link]

id=fea4c5e8-10ee-43ac-811d-af2000851705

Procesos Cognitivos I 17
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

9.4. Alteraciones en el procesamiento de la música

Cuando nos referimos a alteraciones parece que nos vamos a centrar en déficits o

pérdidas, pero cuando entramos en el terreno de la percepción, muchas veces, se

puede dar el caso contrario, lo que supone también una alteración: algo alterado es

que no funciona como debería, no necesariamente por una pérdida.

Esto es fundamental para entender los problemas en el procesamiento musical

porque no solo debemos hablar de la amusia (paradigma central de la alteración

musical), sino de otras condiciones que son igual de llamativas y, a veces,

incapacitantes. Además, otras veces tendremos como base la genialidad artística.

Por eso, hablaremos de fenómenos positivos y negativos (Brust, 2003) para

organizar el conjunto de alteraciones en el procesamiento de la música. Existen otras

alteraciones que merecen ser nombradas por lo impactante de las mismas. Debemos

aclarar que el origen etiológico de las mismas puede ser muy diverso.

Fenómenos negativos

Dentro de los fenómenos que implican una pérdida están las amusias: constituyen

una condición en la que la que la persona puede experimentar alguna alteración en


los procesos para la producción y recepción musical. Pueden ser muy diversas sus

manifestaciones.

Las amusias pueden ser adquiridas (afectando a cada uno de estos componentes) o

tener una variante congénita, afectando a la percepción del tono casi de manera

exclusiva:

▸ De la variante congénita existen múltiples estudios que tratan de desentrañar su

funcionamiento a nivel genético, pero sería algo así como una «sordera» para las
notas, de manera que hay dificultades para la correcta discriminación de sonidos
musicales. Supone una merma para todo el desarrollo de la percepción musical en

Procesos Cognitivos I 18
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

su conjunto, con problemas en la diferenciación de melodías y en la discriminación


de cualidades musicales. Podría considerase como un equivalente a la sordera de

las palabras que se produce en las alteraciones de Wernick.

▸ A nivel adquirido: la amusia puede aparecer tanto a nivel de producción musical

como a nivel de comprensión. La afectación no va a ser igual en una persona


formada a nivel musical que a una persona profana en la materia. Siguiendo
equivalencias, una persona que nunca aprendió a leer no perderá su capacidad de
lectura por un daño cerebral (otra cosa diferente es que pierda los mecanismos para
su adquisición correcta). De igual manera, alguien que no tocase un instrumento

previamente (producción) o no puede «leer» una partitura no perderá esta habilidad


por un daño cerebral.

La subclasificación dentro de cada ámbito (producción y recepción) más extendida

sería la siguiente (Alossa & Castelli, 2009; Moreno et al., 2011):

▸ Producción:

Tabla 1. Alteraciones en la producción de la música. Fenómeno negativo a nivel adquirido.

▸ Composición:

Procesos Cognitivos I 19
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

Tabla 2. Alteraciones en la composición de la música. Fenómeno negativo a nivel adquirido.

Fenómenos positivos

El procesamiento de la música es diferente sin suponer una pérdida del mismo, sino

que puede relacionarse con la aparición de otras patologías o suponer una cierta

ventaja como ocurre en el caso de algunos compositores clásicos.

▸ Las epilepsias reflejas musicales (o epilepsia musicógena). Existen muchos tipos

de estímulos que pueden provocar la aparición de una crisis epiléptica (desde


estímulos lumínicos, pasando por la hiperventilación, hasta la exposición a la música

—menos frecuente—). Van a ser diferentes cualidades las que pueden


desencadenar las crisis: desde el contenido emocional, el ritmo o hasta la voz. Tras
entender el procesamiento musical a nivel neurobiológico, generalmente van a tener
su foco en el lóbulo temporal derecho.

▸ Las alucinaciones musicales. En este caso, la persona experimentaría la

Procesos Cognitivos I 20
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

percepción subjetiva de una música que no está teniendo lugar en el exterior. En

muchos casos, estas alucinaciones se deben a alteraciones neurológicas.

Muchas veces, estás alucinaciones musicales devienen de una sordera o bien

terminan transformándose en un tinnitus subjetivo por alteraciones en el oído interno

(de manera similar a cómo se perciben las caras en el entorno en el síndrome

Charles Bonnet).

Una mujer con alucinaciones musicales.

Oliver Sacks (2016) señaló el caso de una mujer que, tras un ictus,
escuchaba, de manera recurrente, melodías que se asemejaban a la

música de su país natal, el cual abandonó con poco más de 3 años.

Otros fenómenos relacionados con la música

Por lo impactantes que son, hay otros fenómenos que merecen ser destacados.

Muchos de ellos no terminan de tener una explicación completa aún, pero nos

plantean curiosas preguntas sobre cómo funciona el cerebro.

▸ La musicofilia. El deseo o impulso desmedido hacia la música. Igual que hay

personas que presentando amusia pueden sentirse poco motivados por esta, hay
diversas patologías que cursan un desmesurado afecto hacia la música en
cualquiera de sus variantes. Es el caso de la demencia semántica, englobada dentro
de las demencias frontotemporales (Fletcher, Downey, Witoonpanich y Warren,
2013).

No es raro que personas que comienzan a experimentar estas alteraciones

comiencen a tener un interés y un anhelo tan grande por la música que pueda

interferir en su día a día, convirtiéndose en algo recurrente y no dejando espacio a

otras actividades. Se explica por una posible alteración de las vías cortico-límbicas
partiendo de que las estructuras temporales derechas van a sufrir una degeneración

en la demencia semántica.

Procesos Cognitivos I 21
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

▸ El oído absoluto. Este fenómeno es considerado como raro y se produce cuando

una persona en capaz de identificar una nota sin tener un patrón de referencia para
ello o incluso producirla. Sería similar a ese concepto de superreconocedores que
analizamos en el tema de la prosopagnosia, pero asociado en este caso a una
representación de la tonalidad mucho mayor que la que tienen las cortezas auditivas
de la población promedio.

▸ La sinestesia también es un fenómeno que se puede relacionar con la percepción

musical. Cuando hablamos de sinestesia nos referimos a la superposición de dos o

más sentidos (por ejemplo, saborear sonidos). En el caso musical, tendíamos una
superposición entre aspectos musicales y de otra modalidad sensorial.

Música en colores.

Un ejemplo de esta sinestesia musical lo tenemos encarnado en Franz

Liszt (1811-1886). El compositor húngaro percibía la música en colores, de

manera que los tonos llevaban asociados un colorido diferente.

Esta misma sinestesia se atribuyó también a Mozart, aunque no se puede

afirmar de forma tan clara como en el caso de Liszt.

▸ El fenómeno Savant. Muchos casos detallan la existencia de personas con

habilidades excepcionales para lo musical (Sacks, 2015) que son capaces de


memorizar obras completas o producirlas casi de manera inmediata sin ningún tipo

de dificultad. El oído absoluto podría estar dentro de este tipo de fenómenos Savant.

Procesos Cognitivos I 22
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

Accede al vídeo:[Link]
id=808f6539-5531-4a31-8b64-af200085171d

Procesos Cognitivos I 23
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

9.5. Referencias bibliográficas

Alossa, N. y Castelli, L. (2009). Amusia and musical functioning. European

Neurology, 61(5), 269-277. [Link]

Arias-Gómez, M. (2007). Música y neurología. Neurología: Publicación oficial de la

Sociedad Española de Neurología, 22(1), 39-45.

Brown, S., Martinez, M. J., Hodges, D. A., Fox, P. T. y Parsons, L. M. (2004). The

song system of the human brain. Brain Research. Cognitive Brain Research, 20(3),

363-375. [Link]

Brust, J. C. M. (2003). Music and the neurologist: A historical perspective. En The

cognitive neuroscience of music (pp. 181-191).

[Link]

Damasio, A. (2018). Y el cerebro creó al hombre: ¿Cómo pudo el cerebro generar

emociones, sentimientos, ideas y el yo? Grupo Planeta.

Fletcher, P. D., Downey, L. E., Witoonpanich, P. y Warren, J. D. (2013). The brain

basis of musicophilia: Evidence from frontotemporal lobar degeneration. Frontiers in

Psychology, 4, 347. [Link]

Koziol, L. F., Barker, L. A., Joyce, A. W. y Hrin, S. (2014). The small-world


organization of large-scale brain systems and relationships with subcortical

s t r u c t u r e s . Applied Neuropsychology. Child, 3(4), 245-252.

[Link]

Levitin, D. J. (2011). Tu cerebro y la musica: El estudio científico de una obsesión

humana. RBA.

Moreno, J. M. G., Duque, P. y Urios, G. S. (2011). Música y cerebro: Fundamentos

Procesos Cognitivos I 24
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Material de estudio

neurocientíficos y trastornos musicales. Revista de neurología, 52(1), 45-55.

Peretz, I., & Coltheart, M. (2003). Modularity of music processing. Nature

Neuroscience, 6(7), 688-691. [Link]

Sacks, O. (2015). Musicofilia. Anagrama.

Sacks, O. (2016). El hombre que confundió a su mujer con un sombrero. Anagrama.

Sihvonen, A. J., Särkämö, T., Rodríguez-Fornells, A., Ripollés, P., Münte, T. F. y

Soinila, S. (2019). Neural architectures of music—Insights from acquired amusia.

Neuroscience and Biobehavioral Reviews, 107, 104-114.

[Link]

Tramo, M. J. (2001). Biology and music. Music of the hemispheres. Science (New

York, N.Y.), 291(5501), 54-56.

[Link]

Procesos Cognitivos I 25
Tema 9. Material de estudio
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Caso clínico: resolución

Resolución del caso clínico: falto de ritmo

Los casos de amusia rara vez saltan a la vista salvo que el paciente tenga algún tipo

de formación musical o profesión relacionada provocando que le afecte más a su día

a día. Esto es lo que lo ocurre a nuestra paciente.

Según nos indica, su léxico musical parece intacto ya que reconoce las canciones

por otras vías, pero tiene un problema perceptivo que impresiona ya que con las

palabras no tiene problemas: se relaciona con la percepción de la tonalidad. Por

tanto, estaríamos ante una amusia receptiva o sensorial.

Habría que profundizar en la valoración para ver hasta qué punto llega el problema

por si tuviéramos problemas para reconocer la música por vía visual («pentagramas»

u otra modalidad) o incluso, extenderla a aspectos de producción, para delimitar

correctamente las alteraciones.

Por otro lado, también habría que valorar aspectos receptivos del lenguaje y

periféricos de la audición para descartar que el problema también se pueda ver

agudizado por ellos.

Procesos Cognitivos I 26
Tema 9. Caso clínico: resolución
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
A fondo

Paciente con Amusia

PROYECTO THERAPI. (19 de noviembre de 2012). Amusia. Una enfermedad

musical. [Vídeo]. YouTube. [Link]

En este vídeo nos muestra el testimonio de un paciente que, tras un daño cerebral,

experimenta una amusia.

Procesos Cognitivos I 27
Tema 9. A fondo
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
A fondo

Musicofilia y amusia por Oliver Sacks

Knopfgroup. (8 de octubre de 2007). Oliver Sacks – Musicophilia – Amusia. [Vídeo].

YouTube. [Link]

Vídeo de Oliver Sacks donde hace una breve introducción sobre la musicofilia y la

amusia.

Procesos Cognitivos I 28
Tema 9. A fondo
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Test

1. La música:

A. Aparece en todas las culturas.

B. Solo apareció en culturas occidentales.

C. Es muy diferente a otras funciones como, por ejemplo, el lenguaje.

D. Todas son falsas.

2. Las pareidolias:

A. Solo son auditivas.

B. Son visuales y auditivas.

C. Pueden aparecer en cualquier modalidad sensorial.

D. Las olfativas no existen

3. Las amusias:

A. Son solo expresivas.

B. Son solo receptivas.

C. Pueden ser expresivas o receptivas.

D. Nunca afectan a la lectura de pentagramas.

4. El oído absoluto:

A. Es la capacidad de identificar un tono sin ninguna referencia.

B. Es una sordera absoluta a los tonos.

C. Es una amusia expresiva.

D. Es un ejemplo de musicofilia.

Procesos Cognitivos I 29
Tema 9. Test
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Test

5. El léxico musical:

A. Contiene solo la letra de una canción.

B. Contiene solo la melodía de una canción.

C. Contiene toda la información de las canciones que conocemos.

D. Es visual.

6. A nivel cerebral (señala la opción falsa):

A. La música se relaciona con el lóbulo occipital.

B. Los ganglios basales participan en el procesamiento musical.

C. El cerebelo participa en el procesamiento visual.

D. El hemisferio derecho suele tener más peso.

7. Las alucinaciones musicales:

A. Las puede escuchar todo el mundo.

B. Rara vez devienen en un tinnitus.

C. Pueden venir precedidas de una sordera.

D. Todas son falsas.

8. En la sinestesia:

A. Uno mezcla sentidos.

B. Uno tiene los miembros superiores dormidos.

C. Uno tiene oído absoluto.

D. No se relaciona con la música.

Procesos Cognitivos I 30
Tema 9. Test
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Test

9. Sobre las conexiones musicales en el cerebro:

A. Solo hay una ruta ventral.

B. Solo hay una ruta dorsal.

C. No se puede hablar de rutas al estar distribuido.

D. Hay ruta dorsal y ventral.

10. El contorno:

A. Es la forma que tiene la melodía.

B. Es el volumen de la melodía.

C. Es la mezcla de tres o más notas.

D. Es el tempo.

Procesos Cognitivos I 31
Tema 9. Test
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

También podría gustarte