El paro cardiorrespiratorio se define como una situación clínica que sucede
como una interrupción brusca, inesperada y potencialmente reversible, de la
actividad mecánica del corazón y de la respiración espontánea
Clasificación del PCR
La taquicardia ventricular sin pulso (TV sin pulso) y la fibrilación ventricular
(FV) son arritmias graves que pueden causar un paro cardiorrespiratorio
(PCR) si no se tratan de inmediato.
Taquicardia ventricular sin pulso: Es una condición en la que los
ventrículos del corazón laten muy rápido, pero de forma
desorganizada e ineficaz. Esto impide que el corazón bombee sangre
de manera adecuada, lo que lleva a una insuficiencia cardíaca y, en
consecuencia, a la falta de pulso requiere desfibrilación para
restablecer el ritmo normal del corazón.
Fibrilación ventricular: En este caso, los ventrículos del corazón no se
contraen de manera coordinada, sino que tiemblan de forma caótica.
Como el corazón no puede bombear sangre, la fibrilación ventricular
provoca un paro cardíaco
Causas
• Infarto agudo de miocardio: Es cuando una arteria que lleva sangre
al corazón (coronaria) se tapa por un coágulo o placa de grasa. Sin
sangre, el corazón no recibe oxígeno y deja de funcionar.
• Arritmias graves (como fibrilación ventricular): El corazón tiene un
"sistema eléctrico" que coordina sus latidos. Si este sistema falla, el
corazón late rápido y desordenado, sin bombear sangre.
• Obstrucción de vías aéreas: Algo bloquea el paso de aire (como un
trozo de comida). Sin aire, no hay oxígeno y el cuerpo "se apaga"
Hipoxia severa: Es la falta de oxígeno en el cuerpo por causas como
intoxicación o respirar aire con poco oxígeno (como a gran altura).
.4.2. Factores de Riesgo
Tabaquismo: El cigarro daña los pulmones y las arterias. También
aumenta el riesgo de coágulos. •
Diabetes: El azúcar alta daña los vasos sanguíneos y nervios del
corazón y otros órganos. •
Obesidad: Acumular grasa extra afecta al corazón y los pulmones,
además de aumentar la presión arterial.
• Estrés crónico: Cuando estás constantemente estresado, el cuerpo
produce hormonas (como adrenalina) que aumentan la presión y
sobrecargan al corazón. Por ejemplo, una persona bajo estrés
constante podría desarrollar problemas cardíacos.
• Sexo: La mayoría de los paros cardíacos se dan en hombres. El
riesgo para las mujeres aumenta después de la menopausia • Edad:
El riesgo aumenta con la edad. El paro cardíaco es infrecuente en
personas menores de 30 años
SINTOMAAS
Falta de respiración: La persona deja de respirar o respira de forma muy
superficial. Los pulmones no reciben sangre, por lo que no pueden oxigenar
el cuerpo.
• Pulso ausente o débil: No se puede sentir el pulso en el cuello ni en las
muñecas. Esto indica que el corazón no está bombeando sangre
• Respiración agónica: En algunas personas, pueden presentarse
respiraciones rápidas, jadeos o sonidos extraños (respiración agónica) que
no son normales. Estas respiraciones no son efectivas para oxigenar el
cuerpo.
• Cianosis (color azulado de la piel): Los labios, las manos o los pies pueden
volverse azulados debido a la falta de oxígeno en la sangre. Por lo general,
ocurre cuando los órganos no están recibiendo suficiente oxígeno.
• Palidez o sudor frío: La piel puede volverse pálida, y la persona puede
sudar mucho debido a la falta de circulación sanguínea adecuada.
Diagnóstico
El diagnóstico del paro cardiorrespiratorio se realiza a través de la
observación directa de los síntomas mencionados anteriormente. Sin
embargo, para confirmar la causa del paro cardíaco, se pueden
realizar pruebas complementarias una vez que el paciente se
encuentra estable, como:
● Electrocardiograma (ECG): Evalúa la actividad eléctrica del corazón
y puede identificar arritmias o daños en el músculo cardíaco.
● Ecocardiograma: Permite visualizar la estructura y el
funcionamiento del corazón.
● Pruebas de sangre: Ayudan a detectar niveles anormales de
electrolitos, enzimas cardíacas o marcadores de inflamación.
● Radiografía de tórax: Puede revelar la presencia de líquido en los
pulmones, neumotórax u otras anomalías
Tratamiento
Cuando se produce el paro cardíaco, es necesario realizar la
reanimación cardiopulmonar (RCP) y la desfibrilación durante los
primeros minutos para restablecer la actividad eléctrica del corazón y
su función de bombeo.
. La Reanimación Cardiopulmonar (RCP)
Va a realizar una presión directa sobre el corazón:
• Las compresiones torácicas generan una presión mecánica que
comprime el corazón entre el esternón y la columna vertebral
. • Este movimiento manual imita la acción de bombeo del corazón,
empujando la sangre hacia los grandes vasos (aorta y arterias
pulmonares) y manteniendo un flujo mínimo hacia los órganos vitales,
especialmente el cerebro y el corazón.
• Al soltar la presión, el corazón se llena de sangre nuevamente
gracias a la elasticidad natural del tórax y la presión negativa
generada en los pulmones
2. La desfibrilación
Su tarea principal es la restauración de la actividad eléctrica del
corazón. El desfibrilador envía una corriente eléctrica controlada al
corazón.
Esta corriente:
• Detiene temporalmente toda actividad eléctrica desorganizada en
el miocardio. • Permite que el nodo sinoauricular, que actúa como el
marcapasos natural del corazón, recupere su control y genere
contracciones efectivas.
Medicación
además de realizar maniobras como la RCP y usar el desfibrilador, se
emplean medicamentos para restaurar la actividad del corazón y tratar
posibles causas subyacentes. Uno de los más usados es la epinefrina, que
mejora la perfusión del cerebro y el corazón al aumentar la presión arterial y
el flujo coronario. Se administra en dosis de 1 mg por vía intravenosa cada 3
a 5 minutos mientras se realizan las compresiones torácicas.
Para las arritmias ventriculares como la fibrilación ventricular (FV) o la
taquicardia ventricular (TV), que no responden al desfibrilador, se utiliza la
amiodarona. Este medicamento estabiliza la actividad eléctrica del corazón,
prolongando el período refractario; generalmente, se administran 300 mg
en bolo intravenoso, seguidos de 150 mg si persiste la arritmia.
En ciertos casos, se utilizan otros medicamentos para tratar las causas
subyacentes del PCR. Los betabloqueadores, como el metoprolol, ayudan a
prevenir arritmias recurrentes y disminuyen la carga de trabajo del corazón
después de estabilizar al paciente. Los inhibidores de la enzima convertidora
de angiotensina (IECA), como la enalapril, son útiles para reducir la presión
arterial y proteger al corazón, especialmente si existe insuficiencia cardíaca
o hipertensión
Complicaciones
ocurren debido al impacto directo que tiene la interrupción del flujo
sanguíneo y la falta de oxígeno en los órganos, junto con las intervenciones
necesarias para intentar salvar la vida del paciente. Aquí se explica cómo se
originan: 2
. Muerte: Si el corazón no se reinicia a tiempo y el oxígeno no llega a los
tejidos, las células empiezan a morir. Esto es especialmente crítico en el
cerebro y el corazón, que dependen de un suministro continuo de oxígeno
para funcionar.
Daño cerebral: El cerebro es muy sensible a la falta de oxígeno. Durante un
PCR, si la circulación se interrumpe por más de 4-6 minutos, las neuronas
comienzan A morir, lo que puede causar déficits permanentes como pérdida
de memoria, problemas motores o incluso coma.
Problemas cardíacos: El corazón puede sufrir lesiones por el estrés de la
falta de oxígeno o por el daño directo asociado con las maniobras de
reanimación, como arritmias o insuficiencia cardíaca. Además, la propia
condición que causó el paro puede dañar el miocardio
Prevención de un PCR
Para prevenir un paro cardiorrespiratorio, es importante adoptar un estilo de
vida saludable, controlar factores de riesgo y estar atentos a señales de
advertencia.
Mantener una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, granos integrales
y proteínas magras, ayuda a proteger el sistema cardiovascular, mientras
que limitar el consumo de grasas saturadas, trans y sodio reduce el riesgo
de complicaciones. También se recomienda realizar actividad física
regularmente, con al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado
o 75 minutos de intensidad vigorosa, complementados con ejercicios de
fuerza. Evitar el tabaquismo y la exposición al humo de segunda mano es
esencial, ya que el tabaco daña directamente el sistema cardiovascular.
Cadena de Supervivencia
La cadena de supervivencia es una serie de acciones que se deben realizar
en caso de una parada cardiorrespiratoria para aumentar las probabilidades
de supervivencia de la víctima. La cadena de supervivencia está compuesta
por cuatro eslabones
• Reconocer la parada cardiorrespiratoria (PCR) de forma temprana y
alertar a los servicios de emergencia
• Realizar reanimación cardiopulmonar (RCP)
• Utilizar el desfibrilador
• Proporcionar cuidados posteriores a la reanimación y Soporte Vital
Avanzado (SVA)
Cuando una persona se encuentra en peligro o desfallecida, lo primero que
debe hacerse es reconocer que está sucediendo para saber cómo actuar. Si
se trata de una situación que puede derivar en una parada
cardiorrespiratoria (PCR), como en casos de atragantamiento, infarto o
hemorragia, lo ideal es intentar resolver el problema si es posible. Si no se
puede solucionar, lo más importante es llamar al 116 inmediatamente para
que los profesionales lleguen lo más rápido posible. Existen tres situaciones
comunes cuando una persona se desmaya o pierde el conocimiento:
• Situaciones de riesgo: En casos de atragantamiento, infartos,
hemorragias, golpes de calor o bajadas de azúcar, la persona podría estar
en riesgo de sufrir una parada cardiorrespiratoria. En estos casos, se debe
intentar resolver el problema lo antes posible. • Persona inconsciente pero
respirando: Si la persona está inconsciente pero sigue respirando, como
puede ocurrir en un coma etílico, intoxicaciones o golpes fuertes en la
cabeza, debe colocarse en la posición lateral de seguridad para mantener
las vías respiratorias abiertas. Mientras se espera la llegada de los servicios
médicos, es importante controlar el pulso y la respiración.
Parada cardiorrespiratoria (PCR): Si la persona está inconsciente y no
respira, eso indica que está sufriendo una parada cardiorrespiratoria. En
este caso, es necesario comenzar inmediatamente con la reanimación
cardiopulmonar (RCP). Aunque antes se verificaba el pulso, hoy en día se
sabe que esto puede retrasar la atención, por lo que se recomienda iniciar la
RCP de inmediato sin perder tiempo
Posteriormente, siguiendo con el reconocimiento, se procede a una
evaluación precoz:
1Asegurar la zona: Lo primero que se debe hacer es asegurarse de que el
entorno es seguro tanto para la persona afectada como para uno mismo.
2. Comprobación de la conciencia: Para determinar si la persona está
consciente, se debe intentar despertarla mediante estímulos sensoriales.
Esto implica hablarle en voz alta, como diciendo "¿¡Oiga, se encuentra bien,
me escucha!?", mientras se la sacude ligeramente de los hombros o se le
aplica algo de dolor, como apretarle. Si la persona responde, ya sea con un
movimiento o sonido, significa que está consciente, lo que indica que
respira y tiene pulso. En este caso, se debe continuar evaluando si tiene
hemorragias, fracturas u otras lesiones, y tratar de identificar la causa del
desmayo, como una bajada de azúcar o presión.
3. Maniobra frente-mentón: Si la persona no responde a los estímulos, está
inconsciente, lo que podría indicar una parada cardiorrespiratoria (PCR). En
este caso, la persona debe colocarse de forma correcta para realizar la
reanimación Debe colocarse en una superficie dura, con los brazos y piernas
extendidos. No debe colocarse sobre una cama ni una superficie blanda, ya
que las compresiones torácicas no serían efectivas en estos casos. Para
despejar las vías respiratorias, se realiza la maniobra frente-mentón, que
consiste en colocar una mano en la frente y la otra en el mentón para
inclinar la cabeza hacia atrás. Esto permite que la lengua no bloquee las
vías respiratorias y facilite la entrada de aire
4. Comprobación de la respiración: Después de despejar las vías
respiratorias, se debe comprobar si la persona está respirando. Esto se
puede hacer acercándose a su nariz y observando si el pecho o abdomen se
mueve, y si se puede sentir o escuchar su respiración en la mejilla. Esta
comprobación debe hacerse durante al menos 10 segundos. Si no hay
respiración, significa que la persona está en parada cardiorrespiratoria. En
algunos casos, la persona puede realizar movimientos en la boca como si
intentara tomar aire, lo que se llama boqueadas agónicas. Estas no son
respiraciones efectivas, pero indican que el corazón se ha detenido
recientemente.
Intervenciones de Enfermería
La intervención de enfermería en un paro cardiorrespiratorio (PCR) o
después de haber sido resucitado es crucial para asegurar la estabilidad del
paciente y prevenir complicaciones.
Las acciones incluyen:
• Iniciar la RCP: Si el paro cardiorrespiratorio ocurre en el lugar, el personal
de enfermería debe iniciar inmediatamente la reanimación cardiopulmonar
(RCP), siguiendo las pautas establecidas para compresiones torácicas y
ventilaciones.
• Aplicar el desfibrilador externo automático (DEA): Si está disponible, la
enfermera debe colocar los parches del desfibrilador, seguir las indicaciones
del dispositivo y administrar una descarga si es necesario.
• Monitorear las funciones vitales: Después de la reanimación, el personal
de enfermería debe monitorear constantemente el ritmo cardíaco
Asegurar una vía aérea adecuada: Si el paciente ha sido intubado, la
enfermera debe asegurarse de que el tubo endotraqueal esté bien colocado
y que haya ventilación efectiva
. • Administrar oxígeno: Se debe proporcionar oxígeno suplementario para
mejorar la oxigenación del paciente.
• Administrar medicamentos: Según el protocolo, se pueden administrar
medicamentos como adrenalina o antiarrítmicos para estabilizar el ritmo
cardíaco y mejorar la circulación.
• Controlar la temperatura corporal: En algunos casos, se puede usar la
hipotermia terapéutica para proteger el cerebro y otros órganos.
• Colocar al paciente en una posición segura: Si el paciente recobra la
conciencia, es fundamental colocarle en posición lateral de seguridad para
evitar obstrucciones en las vías respiratorias y prevenir asfixia por vómito.
• Comunicar al equipo médico: El personal de enfermería debe documentar
y comunicar al equipo médico cualquier cambio en el estado del paciente y
el progreso de la resucitación.
• Apoyo emocional: Si el paciente está consciente, se debe proporcionar
apoyo emocional, tranquilizándolo y explicando lo sucedido.