0% encontró este documento útil (0 votos)
42 vistas15 páginas

Informe Ultimo Final

Cargado por

JOEL ORELLANA
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
42 vistas15 páginas

Informe Ultimo Final

Cargado por

JOEL ORELLANA
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

INFORME LEGAL

SMART CONTRACT

AUTORES:

Porcentaje de ORCID
Apellidos y Nombres
coevaluación

Bada Jamanca, Wendy 18% 0009-0004-7979-7186


Yhoana

Del Castillo López, 22% 0009-0005-7012-0213


Elizabeth Elva

Lara Luyo, ELizabeth 19% 0009-0001-7857-9484

Orellana López, Joel 21% 0009-0001-3183-5583


Miqueas

Mamani Medina Frank 20% 0009-0004-5786-8318


Reinaldo

DOCENTE:

Eric Víctor, Diaz Rojas

ORCID:

0009-000-0448-9948

Lima Sur, 30 de noviembre de 2024

INFORME LEGAL 01-2024/BDLOM


A: Dr. Eric Victor Diaz Rojas
Docente – Derecho Civil I
De: Bada Jamanca, Wendy Yhoana
Del Castillo López, Elizabeth Elva
Lara Luyo, Elizabeth Angela
Orellana Lopez, Joel Miquias
Mamani Medina, Frank Reinaldo
ASUNTO: Informe Legal: SMART CONTRACT

FECHA: Lima sur,30/11/2024

Es grato dirigirme a ustedes, para saludarlos cordialmente y comunicar lo siguiente

I. ANTECEDENTES:

En atención a lo consignado en el sílabo de la asignatura de Derecho Civil I, se

describe con fuentes de hecho y derecho, la problemática de los Smart Contracts en el

marco de los elementos del acto jurídico.

En esencia, son programas informáticos ejecutados por una máquina virtual

Ethereum en respuesta a una transacción externa que invoca el contrato. Por ejemplo, se

pueden programar para mover dinero digital de una cuenta a otra siguiendo un conjunto de

instrucciones claramente definidas (código implementado), más una condición específica,

tal vez una fecha particular que se alcance o la cantidad de horas que suman 72 desde el

último observador. Todo esto es posible porque los contratos inteligentes proporcionan un

mecanismo para automatizar la ejecución de contratos; por lo tanto, se requiere menos

intervención manual, lo que aumenta la eficiencia y reduce la probabilidad de errores y

desacuerdos sobre cómo ejecutar un contrato. Otros procesos comerciales que podrían

automatizarse potencialmente mediante contratos inteligentes incluyen el procesamiento de

reclamos de seguros, las ventas de bienes raíces o incluso los sistemas de votación.

Roco (2019) escribe que el concepto de contratos inteligentes nació en 1994 a

través del trabajo del criptógrafo Nick Szabo, quien publicó, en 1997, un post de perfil de

carácter técnico exponiendo el concepto. Los contratos inteligentes se lanzan al mercado


como una serie de cláusulas incrustadas en hardware o software de tal manera que, en

caso de incumplimiento, el contrato causa un daño drástico y material a la otra parte. Estos

contratos inteligentes permitirían la eliminación de terceros, asegurando así una relación

directa entre las dos partes contratantes relevantes.

Por lo tanto, un contrato inteligente está compuesto por un programa informático que

se ejecuta automáticamente en una red blockchain para establecer o ejercer los derechos y

obligaciones predeterminados dentro de dicho programa. De esta manera, el uso de

contratos inteligentes permite a las partes involucradas celebrar un trato de manera directa,

segura, transparente y sin necesidad de centralización.

A ello contribuye, además de contrastar la experiencia comparada de distintos

países del mundo, América Latina y Perú al respecto, precisar los avances y desafíos que,

en uno u otro caso, permitan optimizar las políticas de esta ley.

Si nuestro país migrará a la contratación digital, será más rápida la promoción de la

solución de digitalización de la formalización contractual. Sin embargo, en el Perú –como en

muchos países de Latinoamérica y de Europa– no hay una legislación directa sobre el tema

ya mencionado. Así, en realidad, hay países en los cuales y a la fecha, incluso, ya hay, de

hecho, frames también ya implementados: tal es el caso de Francia, España, Malta, y Se

está impulsando bastante también en EEUU. Por otro lado, también se dispone

indirectamente en el Perú y en Europa, evidentemente, a través de normativas indirectas

que complacen ciertos componentes y que forman parte de lo que sería el marco legal,

como la firma digital o electrónica, contratos electrónicos, el Reglamento Europeo eI IDAS.

No cabe ninguna duda de que ergo este tipo de contrato revolucionario, sin duda

posteriormente, sería la evolución digital del contrato tradicional.

Los contratos inteligentes son una categoría legal distinta y distinta que se adhiere al

ritmo rápido y disruptivo del progreso tecnológico. Nuestro convencimiento es que son un

medio fiable, seguro y eficiente para implementar la contratación electrónica inteligente a


través de algoritmos y mecanismos automatizados. Nuestra opinión es que debe

examinarse a la luz de nuestra legislación, ya que sólo se utiliza formalmente en

determinados países y adaptar esta figura jurídica a nuestra legislación contractual podría

resultar muy beneficioso.

II. BASE LEGAL:

El sistema político del Perú

 El derecho a la libre expresión, opinión, información y difusión de ideas se otorga a

todas las personas en el artículo 2, párrafo 4

 El derecho a celebrar un contrato según el artículo 62 exige que las partes se

ajusten a las normas vigentes tal y como se establece en el contrato

El código civil del Perú

 La capacidad, el objeto, la causa y la forma son los elementos claves de un acto

jurídico, según lo establece el artículo 139

 El consentimiento según el artículo 140 es una forma de voluntad voluntaria y

consciente

 El beneficio legal, factible y establecido es la adecuación, según lo establece el

artículo 141

 El fin u objetivo que persiga el acto jurídico debe ser jurídico y regirse por el artículo

142

 La capacidad de celebrar el acto jurídico es un principio fundamental del artículo 43

y siguientes, y debe ser ejercida por personas con plena capacidad

 La forma en que se transmite el consentimiento, según el artículo 140, puede ser

verbal, escrita o judicial

 La falta de contrato según el artículo 1371 significa que las partes deben ponerse de

acuerdo sobre el objeto y la causa de la obligación.


 La interpretación de la voluntad de las partes, según el artículo 1374, se funda en las

circunstancias que rodearon la celebración del acto jurídico y depende de la voluntad

 Si las palabras de la ley no son claras o tienen múltiples significados, el artículo 1375

proporciona una pauta para su cumplimiento

 La ley núm. 27269 reconoce el valor de la firma electrónica y afirma que un contrato

puede celebrarse digitalmente con las mismas consecuencias jurídicas que un

contrato tradicional

 La ley núm. 30293 reconoce la legitimidad de los documentos electrónicos y las

transacciones jurídicas, proporcionando un marco legal favorable para los contratos

inteligentes, siempre que se cumplan las normas pertinentes sobre contratos

electrónicos

Sentencia del Tribunal Supremo núm. 011-99-RE. La convención de las Naciones

Unidas sobre contratos de compraventa internacional de Mercaderías (CISG) es una ley

que rige la compraventa internacional de bienes desde el momento de la contratación, hasta

las obligaciones de las partes. También establece un conjunto de derechos y medidas en

caso de incumplimiento.

III. ANÁLISIS

Los contratos inteligentes están transformando los contratos legales y las

transacciones automatizadas al otorgar más eficiencia y autonomía en el contexto actual Sin

embargo, plantean importantes preocupaciones legales que reflejan la disparidad entre la

nueva tecnología y los sistemas regulatorios actuales El objetivo de este examen es

investigar esta variación, abordando los conflictos prácticos y las limitaciones legales

asociadas con los contratos inteligentes, así como las adaptaciones necesarias para que

operen dentro de los principios legales básicos y funcionen efectivamente dentro de los

marcos legales y sociales

3.1 Realidad Social y jurídica


3.1.1 Realidad Social

A nivel mundial

En España la implementación de contratos inteligentes trae consigo una serie de

retos. Si bien tecnologías como los contratos inteligentes tienen el poder de cambiar

muchos sectores, su uso en el país enfrenta obstáculos que podrían afectar su crecimiento

y cómo afectan a la sociedad.

La inseguridad jurídica se genera por la ausencia de un marco legal específico para

los contratos digitales, lo que podría llevar a la implementación de esta tecnología

dependiendo de interpretaciones judiciales sobre su aplicación. La falta de una regulación

adecuada complica la protección de los derechos de los ciudadanos en áreas clave. Los

contratos inteligentes aumentan el riesgo de su uso para actividades ilegales. Es difícil

identificar a los responsables de estas actividades debido a la estructura de la tecnología.

En Alemania los contratos inteligentes están generando interés debido a su

capacidad para mejorar la eficiencia, la transparencia y la seguridad. El país se destaca

como uno de los más avanzados de Europa en la adopción de esta tecnología, y muchas

empresas tecnológicas están explorando su aplicación en la gestión de la cadena de

suministro y otras áreas. Debido a la falta de un marco legal específico, la implementación

de contratos inteligentes enfrenta importantes desafíos. Aunque el gobierno alemán tiene

una postura favorable hacia estas innovaciones, los contratos inteligentes todavía están

regulados por las leyes tradicionales, lo que deja inciertos aspectos como su validez legal y

la resolución de disputas.

El cumplimiento de la Ley General de Protección de Datos de la Unión Europea es

uno de los desafíos clave. Han surgido preocupaciones sobre la transparencia de las

transacciones debido al uso de contratos inteligentes con criptomonedas. El gobierno

alemán quiere desarrollar un marco regulatorio que fomente la adopción segura de


tecnologías emergentes, equilibrando la innovación con la protección de los derechos de los

usuarios (Schmidt & Müller, 2022).

En Estados Unidos, los contratos inteligentes han encontrado un terreno fértil en

sectores como las finanzas y los seguros, donde su capacidad para automatizar

transacciones está cambiando la forma en que se hacen negocios. Wyoming ha estado a la

vanguardia de la regulación mediante la implementación de marcos legales que reconocen

la validez de los contratos inteligentes. La legislación ha hecho posible que las empresas y

las nuevas empresas aprovechen tecnologías innovadoras.

La falta de regulación federal sigue siendo un desafío para la adopción generalizada

de contratos inteligentes. Dependiendo del marco legal estatal, la validez y aplicabilidad de

estos contratos pueden variar, lo que dificulta que las empresas operen en varios países.

Surgen preocupaciones sobre la privacidad y la ciberseguridad, ya que estas tecnologías a

menudo implican el manejo de datos confidenciales y activos digitales. En estos temas se

destacó la necesidad de una regulación federal coherente que promueva la innovación y al

mismo tiempo proteja los derechos de los usuarios y garantice la seguridad de las

transacciones (Marcelo & Juarez, 2022).

A nivel América Latina

En Brasil a medida que la tecnología de contratos inteligentes se incorpora a la vida

cotidiana y a la jurisprudencia, enfrenta obstáculos legales y prácticos que deben abordarse

y regularse. Dado que los contratos inteligentes operan en redes descentralizadas como

blockchain, trascienden las fronteras nacionales e internacionales, lo que hace que la

limitación de la jurisdicción sea una de las cuestiones principales. Esta característica

requiere el desarrollo de códigos legales y regulaciones particulares que permitan restringir

el alcance de estos contratos y garantizar la protección de los derechos de las partes,

afirman Talamini y Cardoso (2020). En este sentido, es esencial crear marcos regulatorios

que equilibren la autonomía de las partes y la supervisión judicial, al tiempo que se ajustan

a las características únicas de la tecnología.


Otro tema importante es la prevención de delitos como el fraude, cuya frecuencia

puede aumentar como resultado de la opacidad y la complejidad técnica de los contratos

inteligentes. La tecnología blockchain ofrece seguridad y trazabilidad, pero no es totalmente

inmune a la manipulación. La ejecución automática de estos contratos puede dar lugar a

disputas si las condiciones predeterminadas son abusivas o contrarias al orden público,

advierten Talamini y Cardoso (2020). Por ello, se requieren procedimientos judiciales que

permitan examinar y, en su caso, cancelar los contratos cuyas condiciones infrinjan los

derechos fundamentales. Superar estos obstáculos en Brasil requerirá la adopción de leyes

e instrumentos adecuados que logren un equilibrio entre el avance tecnológico y la

seguridad pública.

En Colombia, los contratos inteligentes han despertado interés en el sector

financiero, especialmente por su potencial para automatizar transacciones y reducir costos

operativos. El país ha explorado la posibilidad de integrar contratos inteligentes en sus

operaciones financieras, aunque la implementación es aún experimental y depende de un

marco regulatorio que aún está en desarrollo. El sistema financiero colombiano ve con

optimismo las oportunidades de esta tecnología, pero su adopción enfrenta barreras como

la necesidad de infraestructura tecnológica avanzada y el entrenamiento de personal

capacitado en tecnología blockchain (Andrade Solarte & Guerrero Iturri, 2022).

En Chile, el uso de contratos inteligentes ha sido impulsado por el interés en innovar

en el ámbito del comercio digital y las finanzas. Instituciones como la Bolsa de Comercio de

Santiago han explorado la posibilidad de utilizar esta tecnología para agilizar y transparentar

sus transacciones, aunque el país aún carece de una legislación específica para regular los

contratos inteligentes. Este vacío legal representa un desafío, ya que las empresas e

instituciones interesadas en adoptar esta tecnología deben operar en un entorno de

incertidumbre regulatoria. Además, existe una brecha significativa en términos de

conocimiento y capacitación técnica entre la población general, lo cual limita la adopción

más amplia de contratos inteligentes (Chuquimia Aranda, 2022).


En el Perú

En el Perú, el sector financiero ha empezado a adoptar contratos inteligentes,

especialmente en transacciones y servicios financieros, donde esta tecnología puede

mejorar la eficiencia y reducir el riesgo de errores. El marco legal peruano, que reconoce la

validez de los contratos electrónicos, brinda un entorno favorable para la implementación de

contratos inteligentes. Sin embargo, a pesar del potencial de esta tecnología, su adopción

enfrenta desafíos como la limitada comprensión de la tecnología blockchain por parte del

público y la necesidad de capacitación específica para los profesionales del sector (Choy

Mandujano, 2022).

En el ámbito inmobiliario peruano, los contratos inteligentes están siendo explorados

como una herramienta para facilitar la compraventa de bienes inmuebles de forma segura y

transparente. Gracias a la ley peruana que respalda los actos jurídicos electrónicos, los

contratos inteligentes se perfilan como una alternativa viable en este sector, ya que pueden

asegurar el cumplimiento de condiciones de manera automática. No obstante, la adopción

de estos contratos aún es limitada debido a la falta de marcos regulatorios específicos que

garanticen la resolución de disputas o la flexibilidad necesaria para adaptarse a condiciones

cambiantes, lo cual frena su aplicación más amplia en el mercado inmobiliario peruano

(Bedoya García, 2022).

3.1.2 Realidad Jurídica

Los smart contracts presentan retos jurídicos al intentar cumplir con los elementos

fundamentales del acto jurídico, como el consentimiento, el objeto, la causa y la forma,

según lo establece el derecho tradicional. Su ejecución automática sin intermediación

humana genera dudas sobre la capacidad de las partes para consentir libre y

conscientemente, lo cual es un principio esencial en muchos sistemas jurídicos. Además, su

naturaleza inmodificable y técnica dificulta su comprensión para quienes carecen de


conocimientos especializados, lo que puede limitar la autonomía de la voluntad y cuestionar

la validez del consentimiento informado.

En cuanto al objeto, la validez de los smart contracts depende de que este sea lícito,

determinado y posible. Sin embargo, el uso de estos contratos para transacciones de

criptoactivos y bienes digitales plantea problemas debido a la falta de regulación clara en

muchos países. A nivel mundial, los marcos legales para regular los smart contracts están

en desarrollo, con algunos países y estados, como España, Alemania y Wyoming (EE. UU.),

avanzando en el reconocimiento legal de estas tecnologías. Pese a ello, la incertidumbre

normativa persiste, lo que dificulta su integración plena en los sistemas jurídicos

tradicionales. El reconocimiento y la regulación de los contratos inteligentes (smart

contracts)

A nivel mundial

En España el contrato será plenamente válido conforme a la legislación de

conformidad con el artículo 23 de la Ley 34/2002 si se cumple el consentimiento expreso y

los demás requisitos previstos en el ordenamiento jurídico en el momento de la celebración

del contrato por medios electrónicos. Lo mismo será de aplicación a la normativa vigente en

materia de protección de los consumidores y usuarios indicada en los Códigos Civil y de

Comercio, además de lo dispuesto en la propia ley, y demás normas de aplicación en

materia civil y mercantil. Por tanto, la afirmación anterior es errónea. La formalización de los

contratos no necesita del acuerdo expreso entre las partes contratantes para la utilización

de medios electrónicos, tal y como indica el 23.2 LSSI (Ley 34/2002).Por otro lado, el

término "contratos inteligentes" abarca también acuerdos generados y ejecutados

completamente por máquinas, conocidos como contratos M2M ("machine to machine").

Estos contratos permiten que, tras el cumplimiento de condiciones preestablecidas, las

máquinas concluyan y ejecuten nuevas cláusulas o acuerdos sin intervención humana. Este

tipo de automatización plantea retos significativos, tanto en términos de regulación como en

la adaptación del marco legal existente, para garantizar que los derechos de las partes
involucradas estén protegidos dentro de este modelo innovador de contratación electrónica

(Ley 34/2002).

En Estados Unidos, la aplicabilidad y regulación de los contratos inteligentes se

encuentra en el ámbito estatal. Estados como Wyoming y Arizona han promulgado leyes

que otorgan a los contratos inteligentes y a los registros de blockchain el mismo estatus

legal que a los escritos más tradicionales. Su objetivo es proporcionar una infraestructura

legal desde la que puedan operar los contratos inteligentes y, por lo tanto, facilitar su uso en

las relaciones comerciales. No existen reglas federales específicas para este tipo de

acuerdos, y esto puede crear una disparidad en la ley cuando se lleva a cabo una

transacción entre, por ejemplo, dos estados con leyes diferentes (Marcelo y Juárez, 2022).

Estonia ha avanzado bastante en la aplicación de la tecnología digital a sus sistemas

jurídicos y reconoce los contratos inteligentes dentro de su marco jurídico. El país ha puesto

en marcha un vigoroso sistema digital en virtud del cual sus ciudadanos y empresas pueden

contratar a través de la cadena de bloques, incluidos los contratos inteligentes, de

conformidad con una normativa de firma electrónica que garantiza su validez. Sin embargo,

si bien la legislación estonia se centra en la aplicación práctica de los contratos digitales, los

acuerdos de implementación cubren los conflictos que pueden surgir en la interpretación de

los contratos programáticos y la resolución de disputas de maneras que potencialmente

podrían limitar la capacidad de los tribunales para intervenir en casos complejos.

A nivel América Latina

En Colombia, la legislación para contratos inteligentes está en proceso de desarrollo,

pero aún no existe un marco específico que los regule. La Superintendencia Financiera de

Colombia ha mostrado interés en la regulación de la tecnología blockchain en el sector

financiero, lo cual podría sentar un precedente para la inclusión de contratos inteligentes en

el sistema legal colombiano. Sin embargo, en ausencia de una ley clara que contemple

específicamente estos contratos, su validez depende del cumplimiento de las normativas


generales de contratos y comercio electrónico, lo cual genera incertidumbre en cuanto a su

aplicabilidad en disputas legales (Andrade Solarte & Guerrero Iturri, 2022).

En Brasil, los contratos inteligentes no cuentan con una regulación específica,

aunque la legislación sobre firma electrónica y comercio digital brinda cierta validez a los

acuerdos ejecutados digitalmente. La falta de una normativa particular para contratos

inteligentes plantea desafíos legales, ya que estos contratos, al depender de condiciones

preprogramadas, no siempre permiten flexibilidad en la interpretación o modificación de los

términos. Esto limita su aceptación en sectores donde el marco regulatorio exige mayor

intervención judicial, como en el caso de disputas contractuales o revisiones de términos

contractuales (Chuquimia Aranda, 2022).

En Chile, el uso de contratos inteligentes ha sido impulsado por el interés en innovar

en el ámbito del comercio digital y las finanzas. Instituciones como la Bolsa de Comercio de

Santiago han explorado la posibilidad de utilizar esta tecnología para agilizar y transparentar

sus transacciones, aunque el país aún carece de una legislación específica para regular los

contratos inteligentes. Este vacío legal representa un desafío, ya que las empresas e

instituciones interesadas en adoptar esta tecnología deben operar en un entorno de

incertidumbre regulatoria. Además, existe una brecha significativa en términos de

conocimiento y capacitación técnica entre la población general, lo cual limita la adopción

más amplia de contratos inteligentes (Chuquimia Aranda, 2022).

En Perú

En Perú, la Ley N.º 27269 sobre Firmas Electrónicas reconoce la validez de los

documentos y actos jurídicos electrónicos, lo cual proporciona una base para el uso de

contratos inteligentes dentro del sistema jurídico peruano. Aunque los contratos inteligentes

no están explícitamente regulados, esta ley permite su reconocimiento en la medida en que

cumplan con los requisitos de validez de un acto jurídico. Sin embargo, la falta de

legislación específica sobre contratos inteligentes limita la resolución de disputas y la


capacidad de interpretar términos contractuales en situaciones imprevistas, lo cual plantea

un desafío para su implementación (Choy Mandujano, 2022).

El Código Civil peruano establece los elementos esenciales del acto jurídico, que

también aplican a los contratos inteligentes. No obstante, dado que los contratos

inteligentes operan bajo un código inmutable y ejecutan condiciones automáticamente, el

aspecto de consentimiento podría interpretarse de manera restrictiva en el marco legal

peruano, donde el consentimiento informado es fundamental. Esto genera incertidumbre

sobre la capacidad de las partes para realizar modificaciones en los términos y la

aplicabilidad de los contratos inteligentes en situaciones legales complejas (Bedoya García,

2022).

III. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Andrade Solarte, L. A., & Guerrero Iturri, G. L. (2022). Vinculación jurídica de los

Smart contracts en las relaciones comerciales actuales del sector financiero

en Colombia (Tesis doctoral, Universidad CESMAG). Recuperado de

https://repositorio.cesmag.edu.co/

Ávila Garzón, T. D. P. (2022). La implementación de los Smart Contracts en el

ordenamiento mercantil en Colombia. https://tytl.com.pe/smart-contracts-

analisis-juridico-desde-el-marco-legal-peruano/

Bedoya García, E. P. (2022). Título y modo de la compraventa de bienes inmuebles-

existencia, cumplimiento y oponibilidad de estos contratos a través de smart

contract y blockchain.

https://repositorio.uniandes.edu.co/entities/publication/e9c8144b-eca5-4432-

9ff2-b8a5f0fb7693
Cacheda Ferreiro, A. (2023). Análisis jurídico de los smart contracts desde la

perspectiva del derecho internacional privado.

Choy Mandujano, R. (2022). La viabilidad de los contratos legales inteligentes en el

Derecho Civil Peruano en la contratación electrónica, Lima, 2021.

https://repositorioslatinoamericanos.uchile.cl/handle/2250/6601346.

Chuquimia Aranda, B. J. (2022). Incorporación de los contratos inteligentes smart

contracts en la ley Nº 393 de servicios financieros (Master's thesis,

Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Académica La Paz).

Díaz Bolívar, V. J., & Restrepo Hoyos, T. (2022). Análisis dogmático de los Smart

Contracts dentro de los sistemas normativos. Criterios para su

implementación (Bachelor's thesis, Universidad EAFIT).

Fernández, J. (2023). Desafíos legales y sociales de los contratos inteligentes en

España: Una perspectiva crítica. Revista de Innovación Jurídica, 12(3), 45–

67.

Gobierno de España. (2002). Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la

Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico. Boletín Oficial del

Estado, 166. Recuperado de https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-

2002-13758.

Marcelo, G. Y., & Juarez, D. B. (2022). Decentralized Autonomous Organizations:

¿ Un nuevo aporte de la Legaltech en el sector mercantil?. IUS ET VERITAS,

(64), 78-91.

Medina, C. E. R. (2022). Beneficios y limitaciones del Blockchain en contratos

inteligentes en el sector salud. Una revisión de la literatura. Revista Científica

Anfibios, 5(2), 57-71.

Picalúa Angulo, A. F. (2022). Smart contracts y los contratos de energía eléctrica en

Colombia: efectos y consecuencias ante la incorporación de nuevas

tecnologías.
Roco, Á. (2019). Estudio sobre smart contracts en Ethereum.

Schmidt, A., & Müller, J. (2022). Smart Contracts y el marco legal en Alemania:

Retos y oportunidades. Journal of European Technology Law, 14(3), 45–60

Talamini, E., & Cardoso, G. (2020). Contratos inteligentes, auto-tutela y tutela

jurisdiccional. Revista Brasileira de Direito Processual, 8(2), 112–135.

Tudor, E. C. (2022). El smart contract como negocio jurídico. Empresa, economía y

derecho. Oportunidades ante un entorno global y disruptivo.

También podría gustarte