0% encontró este documento útil (0 votos)
12 vistas5 páginas

Contra

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
12 vistas5 páginas

Contra

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

La cultura del El Bronce manchego 2000.a.C.

En los últimos 40 años la historiografía española está a la altura de las mejores de


Europa tanto en métodos como en técnicas históricas, sin embargo, los avances
llevados a cabo carecen de la difusión necesaria en favor de otros artículos, que si
bien hablan del pasado tienen otras motivaciones, unas veces políticas, otras
económicas e incluso de status social.
Estos cambios en el modo de entender el estudio del pasado usando de forma
crítica las fuentes, apoyándose en nuevas tecnologías, comparando datos, etc, son
aceptados por una parte de aquellas personas que dedicaron su tiempo a investigar,
trascribir y difundir sin apenas medios, ni económicos ni científicos. Ante esas
personas solamente cabe dar las gracias por su trabajo y aprender de ellos como
personas, pues su actitud dice mucho de ellos: su tolerancia y su placer por
aprender, mejorar y hacer honor a la verdad.
Pero también encontramos otra actitud dentro de aquellos que difundieron su
obra, es el sector que no acepta introducir cambios ya sean en el método o en las
técnicas, en gran medida por haber hecho de estos trabajos los cimientos de un
status social que ven peligrar al tomarse como algo personal la revisión de su obra.
Este segundo sector tiene más peso social cuanto más pequeña es la comunidad a
la que se dirige, quedando los no epígonos alejados de la vida social promovida por
las instituciones. He ahí que comience a rectificar algunos artículos escritos hace
años, en los que dí por buenos datos, que se han demostrado falsos e
interpretaciones de datos verdaderos muy superadas en la actualidad. Es el objetivo
de estos artículos, aplicar lo aprendido de nuestros compañeros, arqueólogos y
profesores en favor de seguir avanzando en esta aventura que es la Historia,
ejemplos: hacer una introducción sobre el estado de la cuestión del tema tratado,
hacer una crítica a aquellos datos que no concuerdan con lo que sucede a nivel
regional, nacional, etc y el más importante, partir de una hipótesis de trabajo,
hipótesis que irá cambiando posiblemente con los datos encontrados, y no
empezar con una conclusión e ir añadiendo los datos que la refute.

Aproximación historiográfica.

Hasta los años 70, aquellos montículos con piedras encontrados en los llanos
manchegos, fueron interpretados como estructuras funerarias (Fernández y Martín
2006,105), gracias las campañas arqueológicas llevadas a cabo durante las últimas
décadas, estas ideas han evolucionado y generando nuevas incógnitas en
cuestiones tan variadas relativas a la organización social, territorial y incluso a la
utilidad de estas estructuras.

Tal han sido los avances en estos años, que términos empleados hace décadas
para definir este periodo como Cultura de las motillas ha evolucionado a Bronce
manchego, pues este término engloba a otros asentamientos de aquella época
como las morras, los campos de hoyos, etc.
Los campos de hoyos es otro tipo de asentamiento del Bronce, sin embargo, al
no dejar estructuras a la vista, se están localizando gracias a las grandes
infraestructuras estatales como autovías, tuberías de gas, de agua, etc. Motivo por el
cual no existe todavía una teoría general sobre este tipo de asentamiento, algunas
historiadoras hablan de asentamientos estacionales que se usaban en periodos
temporales realcionados con la recolección, ganadería o explotación de recursos
como la sal.
Las morras también están siendo reinterpretadas, se ve en ellas centros de poder
gracias a los objetos de valor allí encontrados. Pero también se analiza la distancia
entre las propias morras para ver si entre ellas había cierto consenso para repartirse
el territorio, entre las morras y motillas, para saber si las motillas que tienen una
función agrarias dependen de las morras, son muchos más los debates relacionados
con esta época y que se amplían gracias a los datos que están aportando los
distintos yacimientos excavados en la actualidad.

El Bronce manchego. Asentamientos.

Las comunidades del Bronce se asentarán principalmente en asentamientos en


altura y en llano, que a la vez se dividen principalmente en morras, motillas y
poblados (Fernandez y Martín 2006, 110). Los dos primeros asentamientos tendrían
estructuras defensivas cuyos elementos más significativos perdurarán en el tiempo
y sus ruinas son observables al ojo humano. Estos elementos son: la muralla, con
muros de amplio espesor y elevada altura. El material principal de estas defensas
sería la piedra caliza y junto a los muros existe una torre dentro de una planta
concéntrica, planta donde se construyeron edificios domésticos, productivos y de
almacenaje, mientras que a los extramuros quedan las zonas de vivienda como se
documentó en la Motilla del Azuer.
La característica que diferenció las morras de las motillas es su emplazamiento, las
morras se emplazaron en zonas elevadas, en los espolones, en cerros, etc, en
aquellas zonas que carecen de una defensa natural se construyó elementos
defensivos como bastiones o muros. Las motilla por su parte, se encuentran en
llanuras, sobre todo buscan zonas húmedas para controlar el agua dulce en una
etapa de sequía. Las Motillas se fortificó plenamente la zona dedicada al almacenaje
y así defenderse de las invasiones o ataques enemigos como se ha documentado
en la motilla del Azuer. Esta teoría de defensa y control del agua está sustentada
en el estudio de restos de madera y procesos científicos que demuestran un periodo
mucho más seco de lo normal.

Los denominados “campo de hoyos”, actualmente están siendo documentados como


sucede en El Toboso, Arroyo Cuadrejón (Morin,López y Malalana 2017) y
Escaramujos en Puebla de Almoradiel ( López y Martín 2007, 285), La Botija de
Corral de Almaguer (Sanchez y Yanez 2007, 240), o las Saladillas en Alcázar de
San Juan. A falta de una interpretación conjunta, Rosario Huerta plantea para el
campo de hoyo de la Saladilla, una utilidad vinculada a la extracción de sal y que se
habitaría de forma estacional al secarse las laguas limítrofes.
Otros asentamientos serían los santuarios, como La Reja en Herencia, o poblados
en altura como el Navajo, también en Herencia cuya nueva cronología los hubica en
este periodo.

Quero en la Edad de los metales.

Con el tiempo, se ha perpetuando la idea de un yacimiento calcolítico (2200 a.C


aprox) ubicado en el Cerro San Cristóbal1 por dos motivos: el primero encontrarse
un escaso material cerámico que en su día se vinculó a ese periodo(lo que indica
que el ser humano estaría allí, pero no que fuese un asentamiento de larga
duración). El segundo argumento se dice que cerca del lugar hay un kilómetro de
cantera de pedernal, pero el pedernal, tal como lo describen, no es un objeto guía
tan claro como pueda ser la cerámica, por ello hay que tratarlo con más cuidado.
En el artículo publicado se mezclan culturas, fechas e ideas, que si se desgranan
nos damos cuenta que son inconexas, el “yacimiento” ha pasado a denominarse

1
Pasó así a la carta arqueológica, pero no se ha hecho ninguna comprovación o excavación en él.
celtíbero o romano2, “en el término municipal de Quero existen abundantes sitios
arqueológicos con abundante restos celtíberos y romanos que están en los lugares
llamados El Cerro de San Cristobal...” y datarse para el año 2000 a.C. dice
textualmente: “En el segundo milenio antes de Cristo, La Mancha estaba poco
poblada, Clanes de agricultores se establecieron en zonas elevadas y próximas a
cursos de agua y lagunas”.

Esta afirmación se contradice con el planteamiento ya tratado de una gran cantera


¿si la cantera fue tan amplia, por qué no abundan restos de cerámica en el dicho
cerro? ¿si la población es escasa, para que necesitan tantísima materia prima?
Otro de los motivos para empezar a replantear esta teoría de poblado es explicar
que tipo de poblado sería, si en en un cerro sería una morra, y como tal debería
estar amurallado, sabemos no fue así pues en el siglo XX la parte oeste del cerro se
excavó para extraer yeso, de haber muros como en la morra de la Encantada,
debería de verse algún perfil de muro, algo que no sucede, lo cual no significa que
en momentos puntuales el ser humano usara el cerro como cazadero, tuviese
función de de atalaya,... y por ello quede algún resto.
Otra de las ideas que no puede pasar desapercibida es la composición social y
estructura organizativa propuesta. Clanes, agricultores o ganaderos.
El término clan se puede entender como una subdivisión de algo mayor, es decir
hay clanes, sí pero supeditados a una estructura mayor que son los que gestionan el
territorio.
Hay que replantear también los términos agricultores y ganaderos, pues es
evidente que para construir motillas hay que transportar piedras de otros lugares, la
construcción de los edificios necesita gente que trabaje en su construcción pues son
obras muy laboriosas y de grandes dimensiones, son los primeros constructores de
estos tipos de edificios, están aprendiendo ha construir, de ahí el grosor de los
muros y que si hicieran en varias fases. Pero además se necesita una organización,
personas que se dediquen al culto, sabemos que extraían sal, que al trabajan la
cerámica, el metal, que son guerreros,... se plantean dudas sobre si estos trabajos
serían de forma parcial o completo, pero la sociedad fue mucho más compleja que
unos clanes de pastores.

Algo parecido sucede cuando se dice “toro o verraco” el verraco es icónico de la


zona vetona ( Talavera, Ávila, Segovia,...) no de los carpetanos que es la nuestra,
los verracos son de dimensiones “colosales” en comparación con lo que ellos llaman
2
El periódo íbero es mas de milenio y medio posterior.
“verraco” y fabricados con piedra de granito. La piedra a la que llaman verraco fue
analizada por varios arqueólogos y se denominó como “piedra de forma caprichosa”
en el 2017. Tiene una parte erosionada por las inclemencias del tiempo y la parte de
la piedra que estaba adosada dejaba claro que nunca fue trabajada, pero cuando
quieres ver algo lo ves, es simplemente cuestión de fe. Dicha piedra ha estado años
en la esquina del antiguo campo de fútbol y nadie se ha enterado, imagínenense...
Sucede lo mismo que anteriormente, nos vamos al norte a buscar referencias,
cuando en el mundo carpetano y oretano nuestras referencias escultóricas vienen
del levante y del sur, véase por ejemplo la escultura de este periodo en Pozo Moro,
Albacete o de Alarcos, Ciudad Real. La diferencia es brutal y la calidad es
mayúscula por ello buscan un deferente de mala calidad a la hora de definir las
líneas.
Otra de las dudas que se generan al lector y que reiteradamente ha sido corregida
es la de definir el sistema de cazoletas que estaban estudiando los profesores de la
UCLM y sus investigadores, como “ hitos funerarios” ¿hitos funerarios de quién?
El mundo funerario ha sido muy bien estudiado en el libro de la profesora
Huertas, Hervás y Rodríguez, y los padrones que ellos aportan no coinciden con lo
que sucede allí, un ejemplo lo observamos en El Cerro de las Cabezas, donde la
gente humilde se enterraba tras incinerarse dentro de su casa y la élite es posible
que en una acrópolis en lo más alto del yacimiento, nada que ver con los
supuestos“hitos funerarios” que están a 700 metros de distancia de un yacimiento
romano o de varios kilómentros de uno carpetano (que son los que se incineran y
sus restos se entierran dentro de las casas). Pero esta ya manía viene de lejos y
amparada por las autoridades y los organizadores de la semana universitaria, años
atrás criticaron públicamente en unas jornadas universitarias los métodos de
investigación de los Doctores López Menchero y Jorge Onrubia y prohibieron hacer
preguntas a la gente que hubiese estudiado historia, los “hitos funerarios” eran por
entonces, relojes solares, tumbas, templos telúricos, decantadores de oro,... en
definitiva. La historia que se está haciendo es la historia del localismo acorde con el
romanticismo histórico del siglo XIX, consistente en inventar mitos para crear una
gloriosa historia en vez de investigar, dando la impresión de despreciar los avances
que se han dado a la hora de estudiar la Historia, y de los propios profesores de la
UCLM y sus alumnos.

A los amigos de Quero, que se cansan que nos tomen por tontos.

También podría gustarte