CARACTERÍSTICAS DE LA PINTURA RENACENTISTA
Es narrativa: expone historias y sucesos, reales o ficticios, sacados de la religión, de la
mitología o de la historia.
Es realista: las figuras humanas o de animales están reproducidos con el mayor cuidado
para que se parezcan en todo a sus modelos reales.
El cuadro se presenta como un escenario: lo que se logra gracias al dominio de la
perspectiva que había sido recién redescubierta y que da la ilusión de profundidad.
La composición está sometida a esquemas intelectuales, es decir, razonados: El punto
de vista del pintor suele estar en el centro del cuadro.. Suele preferirse la forma
simétrica en la distribución de las figuras.
Favorece la excelencia del dibujo: Que permite definir y dotar a la línea de fuerza
expresiva. A veces, la aplicación de color pudiera ser secundaria ante la importancia del
trazo y el dibujo.
Se da interés preferente al cuerpo humano: en particular al desnudo, cuya anatomía se
estudia y copia cuidadosamente.
El Cinquecento
Leonardo da Vinci
Rafael Sancio de Urbino
Miguel Angel Buonarroti
Los máximos exponentes del Cinquecento. fueron Leonardo da Vinci,. Miguel Ángel y
Rafael Sanzio. Cada uno desarrolla un estilo particular pues sus orígenes y formación
son diferentes.
Leonardo es reconocido como el prototipo del hombre del Renacimiento por su
vocación al estudio, la búsqueda, la investigación, la experimentación.
Miguel Ángel nace 23 años después que Da Vinci. Es considerado el representante
más puro del Renacimiento y el más completo, dado que fue pintor, escultor, arquitecto
y hasta poeta. Tanto sus obras en la escultura como sus obras pictóricas, son de las
mejores obras no solo del Renacimiento sino de la historia, porque reflejan la fuerza
dramática y la energía de la vida misma.
Rafael es considerado un artista algo menor pues su vida fue muy breve; murió a los 37
años, aunque si logró establecerse como uno de los pintores más hábiles, demostrando
una calidad y una maestría destacadas que, según se señala, hubiera podido superar
al propio Miguel Ángel. Sus restos reposan en el Panteón de Roma.
Leonardo da Vinci (1452-1519)
Nació en una pequeña localidad cerca de Florencia llamada
Vinci.
Hijo ilegíAmo de un notario y una mujer que probablemente
habría sido una esclava.
A los 5 años se traslada con su padre.
A los 14 años empieza a estudiar con Verrochio en calidad de
aprendiz.
La Virgen del clavel.
Datada en 1470 (aprox), se encuentra en la Alte Pinakothek de
Munich.
La figura de la Virgen parece salir de la penumbra y eso
contrasta con la luminosidad del paisaje.
La Virgen con el Niño y flores. (Madonna Benois)
1478 y 1480.
Dama con armiño.
1490. Retrato de Cecilia Gallerani.
Museo Czartoryski, Cracovia.
Es un milagro que se conserve esta [Link] 1800, fue comprada por un príncipe
polaco y ha sido repintada varias veces.
Durante las dos guerras mundiales fue exilada, protegida, escondida y, en 1939,
después de la invasión nazi, se encontro entre otras muchas obras de arte.
Mujer dispuesta de lado, con la cabeza girada.
Leonardo indicará que la cabeza no debía estar
orientada en la misma
dirección que el pecho
Puntos de iluminación para
generar transparencia y reflejos
Figura emerge de un
fondo en penumbra
Peculiar combinación de
colores: (azul y rojo con
amarillo en tonos de ocre)
Armiño era animal doméstico que
Retrato de medio se empleaba para cazar roedores y
cuerpo también tiene un doble mensaje
simbólico: su blancura símbolo de
pureza y emblema del duque
Ludovico Sforza ya que la dama
era amante del duque.
Salvator mundi
Óleo sobre madera.
1490 y 1500.
DesAnado al Rey Luís XII de Francia y a su consorte
Ana, la duquesa de Bretaña.
Figuras
emergen del
fondo oscuro
Desaparecida entre 1763 y 1900.
Se creía desaparecida.
Los estudiosos no están de acuerdo
respecto a que sea íntegramente de la
mano de Leonardo.
En noviembre de 2017, la obra fue
subastada y vendida a un comprador
anónimo en 450 millones de dólares.
Transparencia
San Juan Bautista.
Óleo sobre madera.
1513 y 1516.
La úl&ma cena
1493 y 1498.
Se encuentra en la pared del comedor del Convento de Santa Maria
Delle Grazie en Milán. (Dominicos)
Organización de personajes
Frente al sistema tradicional de colocar a Judas al otro lado de la mesa, como separado del
conjunto. Aquí aparecen los doce apóstoles tras la mesa agrupados de tres en tres, seis a
cada lado con Jesús en medio respetando la simetría
Jesús en el centro con Características generales: armonía de
Mediante gestos ( sobre todo
Una actitud relajada contrasta colores, estudio de pliegues, perspectiva
disposición de manos y expresión de
con la gestualidad de los discípulos que da sentido a la composición.
rostros) presenta una gran diversidad
de actitudes
Leonardo ha elegido
Judas realiza un movimiento un momento diferente a la
de apartarse mientras se bendición del pan y el vino.
aferra con la mano a la bolsa Prefiere representar
de monedas y vuelca salero el instante dramático en
(símbolo mala suerte) que anuncia que uno de los
presentes le va a traicionar.
Gran cuidado en la
naturaleza muerta
representada sobre
la mesa
Leonardo da Vinci
Última Cena.
Santa maría delle Grazie
Milán
Composición muy geométrica, basada en divisiones
verticales, horizontales y diagonales.
Jesús en el centro
enmarcado por el eje de la
ventana central y dos
ventanas laterales.
(Trinidad)
Empleo de técnica
experimental de óleo y
temple provocó su
rápido deterioro.
Perspectiva lineal.
4´60 m.
Coincide el punto de fuga
con punto de vista del
espectador.
Efecto ilusionista (era el
refectorio de los monjes y
al pintar en el muro del
Fondo, la sala parecía
agrandarse y les hacía
creer que participaban
de la escena)
8´80 m.
La úl3ma cena es su obra maestra. Es del año 1497.
Fue un encargo del mecenas de Milán, Ludovico Sforza, para el Refectorio del Convento de
Santa María de las Gracias.
Es la obra clásica por antonomasia y todos sus elementos pictóricos están en armonía.
La escena se desarrolla en una sala rectangular y Leonardo elige el momento de la
acusación a Judas.
Queda realmente resaltada la figura de Cristo mediante unas leyes de perspecAva.
La habitación se nos muestra en profundidad, en perspecAva, con una serie de líneas de
fuga hacia el centro.
Al fondo las tres ventanas dejan ver un paisaje que aumenta la percepción de perspecAva.
La Anunciación
1472 - 1475.
Óleo sobre madera.
La Anunciación
(Detalle).
El cuadro estuvo "escondido"
en un monasterio hasta 1867
cuando fue trasladado a la
Galleria degli Uffizi, en
Florencia.
Se cree que es un trabajo
conjunto, ejecutado por
Verrocchio, su maestro y
Leonardo mientras era
aprendiz.
A Leonardo se le atribuye el
ángel, la alfombra de flores y
el paisaje de fondo.
A Verrocchio, todo ell
conjunro relacionado a la
Virgen.
Leonardo
La Anunciación
(Detalle)
Leonardo
La Anunciación
(Detalle)
Leonardo
La Anunciación
(Detalle)
La Gioconda - La Mona Lisa.
Óleo sobre madera.
1503 y 1506.
Mona Lisa, esposa de Franceso de Giocondo.
La obra fue adquirida por Francisco I, rey de Francia en 1515
En 1911 la pintura fue robada y se recuperó dos años después,
en 1913.
Paisaje brumoso, con rocas y grutas
representan la naturaleza salvaje, con
cierto toque de fantasía en el que Ordenamiento piramidal
aparecen algunos elementos humanos:
el camino serpenteante a la derecha y
el puente a la izquierda (fusión de
mundo terrenal y mundo espiritual
Horizontes del paisaje a distintas Parece ser que aunque originalmente
alturas (más alto el izquierdo) fuese un retrato de encargo, al no querer
confluyen en Monna Lisa, desprenderse de él Leonardo, se ha asociado
influyendo en la percepción de su con que en esta pequeña obra quiso
enigmática sonrisa Representar su ideal de belleza
Supo representar a la mujer en
actitud distendida relajada
Retrato de Madonna Lisa, segunda
esposa de Francesco del Giocondo
Leonardo da Vinci.
La Gioconda
Óleo sobre madera
La Gioconda es el retrato de una mujer real: Mona Lisa, tercera esposa de
Giocondo de Florencia. Cuando la pintó tenía treinta años.
Su pose es sencilla y lo más importante de esta obra es esa impercep@ble y
poé@ca sonrisa, es una misteriosa sonrisa que refleja toda una personalidad.
Todos los colores están trabajados a base de blancos y grises que diluyen las
formas e integra a la figura dentro del paisaje. Son tonos aterciopelados,
medios tonos difuminados.
Esa sonrisa ha sido el paradigma de la pintura desde siempre. Fue estudiada
por todos los pintores incluso por Froid.
Leonardo supo captar la esencia de la psicología del eterno femenino.
Es una sonrisa ambigua que rebosa felicidad como si degustara con una cierta
maldad interior todo lo que había conseguido, es decir, casarse con una de las
personas más ricas y ser admirada en toda Florencia.
1963
Última exposición de la
Gioconda fuera del louvre
Met. New York.
Retrato de Ginevra de Benci
1474 – 1476
NaAonal Gallery, Washington D.C.
Reverso de Ginevra de Benci
“La belleza adorna a las virtudes”
Virgen con Niño y Santa Ana.
1510.
Virgen de las Rocas
1483 – 1508.
Las figuras se encuentran frente a una gruta y sus formas
están envueltas en una bruma o “sfumato”.
Hay dos versiones; una en el Louvre y otra en la NaAonal
Gallery en Londres.
Hombre de Vitrubio.
1487 o 1490
dibujo en tinta sobre papel de dos figuras masculinas
superpuestas con brazos y piernas separadas dentro de un
círculo y un cuadrado.
El dibujo está acompañado de notas basadas en la obra del
arquitecto romano Marco Vitruvio Polión.
Es considerado un estudio de las proporciones del cuerpo
humano.
Boceto - Gestación
Autorretrato
Boceto de cabeza de mujer
Boceto - Manos
Santa Ana y la Virgen
Miguel Ángel Buonarroti
Caprese, Florencia 1475 – Roma 1564.
Inicia su formación en el taller de los Ghirlandaio en 1488.
Yo, Ludovico di Lionardo Buonarota, en este primer
día de abril, inscribo a mi hijo Michelangelo como
aprendiz de Domenico y Davide di Tomaso di Currado,
durante los próximos tres años, bajo las condiciones
siguientes: que el dicho Michelangelo ha de
permanecer durante el Hempo convenido con los
anteriormente citados para aprender y pracHcar el
arte de la pintura y que ha de obedecer sus
instrucciones, y que los nombrados Domenico y
Davide habrán de pagarle en estos años la suma de
veinHcuatro florines de peso exacto: seis durante el
primer año, ocho el segundo año y diez el tercero, en
total una suma de noventa y seis liras.
Retrato hecho por Daniele da Volterra, su discípulo y ayudante
en la tapa romana.
Miguel Ángel es el artista más completo de toda la historia;
desarrollo y triunfó entodas las formas de arte en las que
incursionó, alcanzando la perfección técnica y visual.
El se sentía más escultor que otra cosa, pero fue arquitecto,
pintor en todos los soportes y técnicas, así como escritor,
ceramista y joyero / relojero, lo que era una habilidad muy
especial en su tiempo.
Se inicia en Florencia en el taller de los Ghirlandaio y luego pasó
a formar parte del grupo acogido por Lorenzo de Médici, “el
magnífico”.
Tondo Doni o Sagrada familia
Composición en espiral: al presentar los tres personajes de frente, con San José sentado orientado hacia la derecha ,
el Niño, orientado hacia la izquierda pasando de brazos y la Virgen con torso hacia la derecha y apoyada sobre sus rodillas
que apuntan a la izquierda crea una contorsión de volúmenes en un espacio muy reducido que nos recuerda sus obras escultóricas.
A la derecha grupo de dos desnudos, Temple sobre tabla.
mientras que a la izquierda hay tres pero
dos formando pareja y uno algo separado.
División de la escena en tres
planos: el próximo con Sagrada
Diversas interpretaciones: Sagrada Familia, el intermedio con San
familia reflejo de edades del Juan observando y el fondo con
hombre y Símbolo del Antiguo y desnudos clásicos.
Nuevo Testamento; fusión del
mundo clásico (desnudos) con
mundo cristiano, sirviendo San Modelos de anchas proporciones y
Juan de nexo de unión; alegoría vigorosos brazos
del amor profano y divino, etc.
Caracterís)cas generales de Miguel Ángel: predominio del dibujo, con contornos bien definidos que
marcan el relieve. Muestra mayor preocupación por el desarrollo de todos los personajes (profundo
estudio anatómico de musculaturas y vigorosas) más que por el paisaje.
Ricas combinaciones cromá)cas con tonalidades claras y brillantes.
Tondo Doni o Sagrada familia (Detalle)
La Capilla Sixtina
Frescos de Miguel Ángel
La Capilla Six*na
La primera misa en la capilla se celebró el 15 de agosto de 1483.
Originalmente se llamaba Cappella magna, y se rebau@zó en homenaje al papa Sixto IV, que
ordenó su restauración entre 1473 y 1481.
A Miguel Ángel le tomo casi 4 años, desde 1508 a 1512.
Según el encargo de Julio II de pintar el techo abovedado, Miguel propuso, en vez de la
referencia a los Apóstoles, como estaba pensado, plasmar la historia de la humanidad.
Posteriormente, Miguel Ángel pintó El juicio final entre 1536 y 1541 y eso fue durante el
pon@ficado de Clemente VII y Pablo III.
Tuvo que trabajar en condiciones muy duras, echado sobre los andamios y pintando figuras
monumentales, dos veces el tamaño natural construyendo una perspec@va adecuada para
ser vista desde abajo.
Los 9 paneles están inspirados en el Génesis y se leen desde el altar y hacia los pies de la
capilla. El desarrollo va desde la creación de la luz hasta la embriaguez de Noé (alegoría del
pecado).
Miguel Ángel no había creado nada parecido ni de contenido tan complejo, por lo que tuvo que
aprender algo más sobre este tema, y quizás fue ésta la razón por la que él, como escultor, se
resis@ó a aceptar el encargo de los frescos.
En efecto, renunció casi por completo a ciertos detalles significa@vos en el ámbito del lenguaje
figura@vo, como por ejemplo la representación de aves y árboles.
Inicialmente tuvo la asesoría permanente de un grupo de teólogos, pero luego trabajó solo pues
tenía que adecuar sus criterios de escultura, al de la pintura y lo que logró, cons@tuye una
verdadera renovación respecto a los frescos realizados hasta entonces.
Su obra fue una autén@ca revolución es@lís@ca, con una habilidad técnica que hacía pasar como
«menores» a ar@stas de la talla de Perugino y Boccelli.
Las figuras de los profetas y de las sibilas que están alrededor, evidencian la espera de la salvación
que se eleva no solamente del pueblo de Israel, representado por los profetas, sino de la
humanidad entera, a la que alude la variada procedencia de las sibilas.
“El problema no es sólo de la Capilla Sixtina, sino de una mentalidad consumista que nos
lleva a todos a viajar a todos los sitios para verlo todo. Aunque ni entendamos ni nos
interese. Hay quien ha salido de los Museos Vaticanos asegurando haber visto La
Gioconda”.
Antes de Miguel Ángel, las
paredes se decoraron con frescos
mientras que la bóveda era de color
En 1508 se le encarga la nueva azul oscuro con estrellas doradas
decoración de la bóveda( en principio
estaba previsto la representación de
los doce apóstoles) pero Miguel Ángel
consiguió imponer su criterio de dedicar
el espacio a un programa iconográfico
más complejo.
Construcción del espacio estaba
basada en proporciones aritméticas:
la longitud es tres veces la anchura,
y la altura es la mitad de la longitud
Veinticinco años después se le encomienda
la decoración del muro del fondo con el Juicio
Final. Aunque la obra comenzó en 1535
(ventanas cegadas del fondo, eliminación de
cornisa, etc.) Miguel Ángel comenzó a pintar
al año siguiente
Capilla Sixtina
La larga y delicada limpieza y conservación de los frescos de Miguel Ángel de la
Capilla SixAna concluyó el 8 de abril de 1994, con la misa solemne celebrada por el
papa Juan Pablo II ante el gran fresco del Juicio Final, por primera vez visible tras la
limpieza. La obra total demandó muchos años: 1980 – 1994.
“La visión pictórica de Miguel Ángel es un largo camino de reflexión y de
interiorización, donde el hombre, que es el centro de todo, se percibe como
imagen del Eterno, como pensamiento y conciencia, como expresión de
libertad y de fe, como medio para alcanzar a Dios.
Por ello, para Miguel Ángel el color disociado de la forma sólo puede
desempeñar el papel de mero instrumento, y no representa el fin úlGmo de la
expresión arHsGca.”
16 de junio de 1980, en el momento en que en la Capilla SixAna se levantó el andamio, se produjo el encuentro con la
gran obra de Miguel Ángel.
Gianluigi Colalucci:
Releyendo las palabras que aquel día anoté en el diario de trabajo para describir el estado de conservación del fresco,
advierto que éstas resultan escuetas, frías y distantes, como exige la objeAvidad profesional, aunque la emoción y la
ansiedad que cundía en todos se trasluce en las breves anotaciones en las que refiero cómo reAré el polvo y el negro
de humo de una minúscula porción de pintura con la esquina de un pañuelo humedecido, de forma poco cientfica,
con saliva, y la sorpresa de todos al constatar que bajo la capa de materia pegajosa y negruzca, yacía un imprevisible
color amarillo de un tono intenso, a pesar de una capa persistente de suciedad.
Soy consciente de la fortuna que la vida me ha reservado. Y no por la notoriedad, que puede complacer pero que es
eumera e inconstante, sino por haber podido volver a recorrer, pincelada a pincelada, todo el camino que Miguel
Ángel recorrió en su afanosa experiencia de pintor.
Se dice que el desAno de un hombre está escrito en la estrellas. Quizá sea verdad, quizá no, pues, a pesar de que la
vida está hecha de acontecimientos concatenados, no es menos cierto que nuestro desAno está en nuestras propias
manos. Es posible que en el cielo del primer día de octubre de 1960, fecha de mi incorporación a los Museos
VaAcanos, estuviera ya escrito que veinte años después subiría al andamio de la SixAna para devolver a la luz los
frescos de Miguel Ángel, pero es más probable que el cielo de aquella noche fuera negro como pizarra para que yo
mismo escribiera en ella mi desAno: día a día, hora a hora.
Pero todo esto no es importante y no cuenta. Cuentan los resultados de tanto trabajo, la restitución de
la pintura miguelangelesca a su auténtico aspecto, y cuenta, acaso, lo que nosotros -el reducido grupo
de especialistas de los Museos Vaticanos que ha tenido un contacto estrecho con la obra- estemos en
condiciones de contar y de transmitir de todo lo que hemos visto y estudiado de cerca.
Los factores que hubo de tomarse en cuenta:
1.- El altísimo nivel artístico, espiritual y religioso de la obra de Miguel Ángel.
2.- La sacralidad, o mejor, del mito que siempre acompaña a la obra y a la personalidad del gran artista
toscano, un mito que él mismo creó y alimentó.
3.- El hecho que en los últimos tres siglos, se había perdido totalmente la memoria de los colores
auténticos, había echado raíces la creencia de que eran de Miguel Ángel los tonos oscuros,
manchados y atormentados de los frescos.
4.- El cuarto factor está ligado a los anteriores y es, quizá, el más importante ya que los frescos de
Miguel Ángel sólo se encuentran en un lugar, en la Capilla Sixtina y algo en la antigua Capilla Paulina. Es
decir, que no existía la posibilidad de compararlos con otros frescos del mismo autor, conservados de
manera distinta y menos sucios. Por ello se tuvo que afrobtar una limpieza sin precedentes lo que
también motivo, violentas reacciones de quienes intentaron condicionar la opinión pública.
5.- Existía una incógnita acerca de la técnica empleada por Miguel Ángel. El estado de los frescos
dejaba una puerta abierta a cualquier hipótesis, desde la de la pintura a mezzo fresco, a la pintura a
secco para las veladuras resinosas. Nadie sospechaba que se tratase de fresco auténtico o buon fresco.
El úlXmo paño en ser realizado. De proporciones Figuras que se contorsionan en
mayores y algunos autores han pretendido un espacio reducido.
idenXficar un autorretrato.
Profeta Jeremías Sabina Eritrea Profeta Ezequiel
El juicio Final
En 1533, a solicitud del Papa Clemente VII
1537 – 1541.
Lo que moAvó que Miguel Ángel fue el estado en que había quedado Roma luego del saqueo de la ciudad por
fuerzas mercenarias.
Antes del Concilio de Trento, de 1545 y 1563.
Refleja el Apocalipsis y la humanidad enfrentando el juicio final y la salvación.
Inicialmente, causó repudio por la representación de desnudos; ello moAvó un juicio a Miguel Ángel por “herejía y
obsenidad”, pero el Papa Julio III, lo defendió señalando que al juicio “iríamos sin vesAdura ni protección alguna.
No obstante, el Cardenal Carafa, que luego fue elegido papa, como Paulo IV, conAnuó con los ataques. Llegando a
hacer una campaña que se denominó “La hoja de Parra” y, ya muerto Miguel Ángel, se ecomendó a Daniele da
Volterra, que cubrieda el cuerpo de Cristo con un “paño de pureza”, que en nada impide ver el trabajo de Miguel
Ángel.
A parAr de ahí, al arAsta se le hizo la vida muy diucil pues se le dio el apodo de “El Braghhewone”.
En 1710, en un proceso de “limpieza”, se aplicó una capa de cola a todos los frescos de la SixAna, lo que lejos de
limpiar, significó que empezaron a adherirse todo el polvo y el ollín del ambiente, tornando las imágenes en colores
sepia y sin luminosidad
1370 m × 1220 m
En piel arrugada aparece el
autorretrato del autor, como
señal de extrema humildad
y reflejo de su abatimiento
Juicio Final. Zona Central
Capilla Sixtina