Insomnia 122
Insomnia 122
EL Pop De KInG - Joe HILL - SaLeM's LoT - KInG en NIGhTLIne - Las TIerras BaLDÍas - The Non FICTIon
Nº 122 - FEBRERO 2008
PORTADA
El pasado 22 de enero Stephen King ARTE, TALENTO
publicó una nueva novela: Duma
EDITORIAL Y HORROR
Key, la cual es analizada en
profundidad en este número. Se La primera novela que
NOTICIAS
trata de una historia en la que King Stephen King ambienta
IMpReSIOneS revisita algunos de sus... en el estado de Florida
InFORMe PÁG. 3 Duma Key es la última novela de
EDICIOneS Stephen King, publicada el pasado
22 de enero. Se trata de otra
EnTReVISTA novela larga, ambiciosa, y con
múltiples lecturas y que ha sido
OpInIÓn • La nueva edición de Salem´s Lot
muy bien recibida por la crítica
en Argentina
NO-FICCIÓn especializada y los seguidores de
• Una fuga de novela, inspirada en
King.
FICCIÓn Stephen King
Además, destaca por ser la
• Los cómics de La Torre Oscura en
LeCTOReS primera novela que King decide
Buenos Aires
ambientar en el estado de Florida
COnTRATApA • Análisis del excelente libro
y, seguramente, no será la última,
Stephen King: The Non Fiction, de
ya que, hablando en términos
Rocky Wood y Justin Brooks.
kingnianos, es todo un territorio
• 2007: El año de Joe Hill
por descubrir.
Como siempre, para hacerle
... y otras noticias
conocer al lector más detalles,
PÁG. 4 hemos querido ofrecer un puñado
de críticas de la novela: el análisis
exhaustivo de nuestro colaborador
Ariel Bosi...
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Nº 122 - FEBRERO 2008
PORTADA STAFF
ÍNDICE
Tierra de oscuridad
NOTICIAS
IMpRESIONES l pasado 22 de enero Stephen King publicó una nueva novela:
Duma Key, la cual es analizada en profundidad en este número.
INFORME Se trata de una historia en la que King revisita algunos de los
EDICIONES tópicos característicos de gran parte de su obra, pero en la que
también se anima a profundizar en nuevos asuntos. De hecho, la
ENTREVISTA
novela se desarrolla en una isla de Florida, la que da título al libro.
OpINIÓN Esto constituye todo un hito, ya que es la primera novela que King
NO-FICCIÓN decide ambientar en ese estado.
FICCIÓN Pero Florida no será, en este caso, el paraíso vacacional que llevó al EDItor
LECTORES matrimonio King a comprar, hace algunos años, una mansión en la RAR
que pasar los crudos inviernos. Florida, y especialmente Duma Key, DIseÑo
CONTRATApA se presenta como una tierra de oscuridad, con terrores Luis Braun
inconcebibles que acecharán luego de la mitad del libro. Pero, por CoLaboraDores
sobre todo, Duma Key es una novela cuyo fuerte son sus Richard Dees, Elwin Alvarez
personajes. Brillantemente retratados (algo habitual en King), los Marcelo Burstein, Ariel Bosi
Asterisco, Fabio Ferreras
tres protagonistas principales llevarán las consecuencias
inesperadas de sus encuentros cercanos con la muerte hacia una PartIcIparon en
batalla entre el bien y el mal. Florida aportará el escenario ideal. este nÚMero
Soniarod
Duma Key es otra gran historia de King, que hace recordar, en Javi Martos
Fidel Ruiz. Carlos Sader
algunos aspectos, a Bag of Bones (Un Saco de Huesos). El libro se
centra en temas como la creatividad y la degeneración del cuerpo y PUeDen enVIar coMentarIos ,
la mente. Provoca, además, un interesante contraste con la novela sUGerencIas , artÍcULos
anterior del escritor de Maine: Lisey's Story. Mientras que ésta Y cUentos a
3
S
PORTADA
ÍNDICE STEPHEN KING: THE NON-FICTION
EDITORIAL Como ya anunciamos en meses anteriores, la editorial Cemetery
Dance está a punto de lanzar al mercado Stephen King: The Non-
Fiction, de Rocky Wood y Justin Brooks.
IMpRESIONES
INFORME Tuve la oportunidad de recibir una de las Advance Readers Copy y
poder leer el libro. Sinceramente me dejó una muy buena impresión.
EDICIONES Ambos autores lograron (nuevamente) realizar un excelente trabajo
ENTREVISTA de investigación, ya que todos los textos de no-ficción (tanto
conocidos como no) están mencionados y analizados, con
OpINIÓN
descripciones, comentarios, críticas y datos bibliográficos.
NO-FICCIÓN
El libro trae incluído uno de los trabajos, el cual fue publicado en
FICCIÓN
INSOMNIA Nº 35: My Little Serrated Security Blanket, un divertido
LECTORES y retorcido ensayo sobre un picahielo.
CONTRATApA
El libro cubre más de 550 trabajos de no-ficción.
El dibujo de la cubierta fue realizada por Alan Clark, quien hizo las excelentes ilustraciones de varios
libros relacionados a Stephen King, tales como las portadas de The Complete Dark Tower
Concordance, la edición limitada de The Regulators y Quietly Now, una antología tributo a Charles
L. Grant.
Ariel Bosi
(Exclusivo para INSOMNIA)
LA PRÓXIMA ANTOLOGÍA
Se ha dado a conocer, en la revista Time, el posible título de la próxima antología de relatos de
Stephen King, que se publicaría en el intervalo del próximo otoño y la primavera de 2009. El mismo
es Unnatural Acts of Intercourse. Aunque luego, en una entrevista en USA Today, King comentó
que ese título le gusta, pero que sería difícil poder venderlo en algunos mercados, por lo que
seguramente no sea el título que finalmente se elija. Además, King se encuentra trabajando en una
novela que será "muy larga".
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territorio llamado Tronido! De vuelta en Mundo-Medio, el ka-tet de Roland es perseguido por
la chusma de Hambry la cual intenta matarles antes de que sean capaces de cruzar el Rio
Xay en su viaje a casa. Pronto la venganza estará cerca para Eldred Jonas y Los Cazadores
del Gran Ataúd.
LA FAMILIA UNIDA
Un evento titulado The Three Kings (Los Tres King) tendrá lugar el próximo 4 de abril en la Iglesia
Luterana de la Reforma, en Washington. En el mismo, Stephen King, Tabitha King y Owen King
harán lecturas de alguna de sus obras. Un evento, por lo visto, en el que se reunirá toda la familia.
TRANSGRESIONES VOLUMEN 2
Han confirmado desde Roca Editorial que el libro Transgresiones Volumen 2, en el cual se incluye el
relato The Things They Left Behind de Stephen King, finalmente saldrá a la venta en castellano a
principios del año 2009 en España. Originalmente, se había anunciado para el año pasado.
KING EN TODAY
Stephen King participó del programa televisivo Today, de la cadena NBC, el pasado 22 de enero,
promocionando la aparición de su novela Duma Key.
POP OF KING N° 75 y Nº 76
La edición del 18 de diciembre de la revista Entertainment Weekly contiene la habitual columna Pop
of King (N° 75), esta vez titulada The 10 Best Books, en la que King brinda su ranking de los
mejores libros del año pasado. Además, la columna N° 76 se publicó el 25 de enero, y bajo el título
Books With Batteries - Why Not?, el escritor de Maine analiza a Kindle, el gadget para leer libros
electrónicos que acaba de lanzar Amazon.
1408 EN ARGENTINA
El 24 de enero, el film 1408, dirigido por Mikael Hafstrom y que adapta un relato corto de Stephen
King, fue estrenado en los cines de Argentina. Los comentarios de la crítica especializada han sido
más que positivos con el film y, a modo de resumen, ofrecemos algunos extractos de los análisis
presentados en los principales periódicos del país:
El director sueco Mikael Hafstrom -director de la nominada al Oscar extranjero Solo Contra Mí
Mismo y que debutó en Hollywood con el thriller Descarrilados, con Clive Owen y Jennifer Aniston-
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resuelve con gran variedad de recursos las situaciones. Y su eficacia es notable, teniendo en cuenta
que sólo cuenta con un actor en una habitación. Y nada más.
La inteligente adaptación del cuento de Stephen King prefiere el suspenso al susto, la tensión al
sobresalto, el desconcierto a la truculencia; por eso demora en llegar a la escena central. A Mike,
que no cree en espíritus, en ocultismo ni en ninguna otra cosa y asume el asunto como un trabajo,
y en buena medida también como un chiste, le lleva un largo esfuerzo persuadir al gerente de que
haga con él una excepción. Esa conversación ya viene cargada de enigmas y presagios, que la
serena firmeza de Samuel L. Jackson no hace sino subrayar al contraponerla con el gesto escéptico
y un poco burlón de John Cusack.
El director Mikael Hafstrom no innova demasiado, pero sabe tensar los nervios del espectador hasta
el límite antes de encerrarlo durante un buen rato en la pesadilla claustrofóbica que vivirá el
protagonista dentro de la habitación, donde a cada rato irrumpen los Carpenters cantando (y no por
casualidad) "Recién hemos comenzado". Los tormentos que Mike padece vienen mezclados con su
pasado, con su descreimiento y con sus culpas, de modo que no se sabe si lo que se presencia es
realmente obra de un lugar embrujado, si el muchacho está pasando por el purgatorio en vida o si
soporta las consecuencias de algún mal viaje con LSD.
Hay quizás algún abuso de efectos en este sector del relato, pero el interés se sostiene, la tensión
no da tregua y a los autores siempre les queda algún truco más para seguir desconcertando.
Felizmente, no se les ocurre dar explicaciones. Mucho más felizmente todavía, tienen a un gran
actor como John Cusack para hacerse cargo de un papel que le exige presencia permanente,
infinidad de recursos expresivos y ese aire tan personal que lo muestra a la vez un poco cínico y
profundamente vulnerable.
El director Mikael Hafström no pretende hacerse notar con golpes de efecto o movimientos de
cámara virtuosos. Hacia el final, que se hace largo, la naturaleza del proyecto lo lleva a abusar de
los efectos especiales, pero por lo demás hace de la sobriedad su mejor arma. Cuenta con un
protagonista ideal, un actor –John Alta fidelidad Cusack– que con un par de miradas es capaz de
narrar toda la historia personal que carga su personaje. Y como si esto fuera poco la película se
permite algunas bromas. Pocas pero buenas, como el primer susto, cuando Enslin acaba de
recostarse en la cama del 1408 y lo sobresalta la súbita radio a todo volumen, que propala una
vieja canción de The Carpenters. ¿Cuál es? “We’ve Only Just Begun” (Apenas Hemos Empezado), la
misma con que En la Boca del Miedo (1995) utilizaban como meloso tormento contra Sam Neill,
mientras él se tapaba los oídos e imploraba: “¡Por favor! ¡Los Carpenters no, los Carpenters no!"·
Además, ya está disponible la banda de sonido de la película, realizada por Mark Isham.
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ESCAPE INSPIRADO EN STEPHEN KING
A fines de diciembre, dos prisioneros escaparon de la cárcel de Union Country, en Elizabeth (New
Jersey). Utilizando herramientas improvisadas, los hombres fueron removiendo cemento de dos
paredes, y se deslizaron, por los agujeros, saltando luego a un techo interior y fugándose asi del
área más segura de la prisión. El escape estuvo aparentemente inspirado en la famosa película The
Shawshank Redemption, basada en una historia de Stephen King. Los agujeros habían sido
cubiertos con posters de mujeres en bikini.
El director Joel Schumacher contrató a Renfro en 1994 para la versión cinematográfica de la novela
de John Grisham El Cliente, con Susan Sarandon y Tommy Lee Jones. Dos años después, Renfro
rodó a las órdenes de Barry Levinson el drama Sleepers. En 1998 trabajó en la versión
cinematográfica de la obra de Stephen King Apt Pupil. Ahora acababa de rodar junto a Winona
Ryder y Kim Basinger la película The Informers.
Su carrera se vio ensombrecida una y otra vez por delitos relacionados con el consumo de drogas.
En 1997 fue condenado a prisión por robo. En 2001 llamó la atención de la policía por abusar del
alcohol. Después se sometió a un tratamiento de desintoxicación, pero en 2005 volvió a ser
detenido por intentar adquirir heroína. Su cadáver fue descubierto en su residencia de Los Angeles,
informó su abogado Richard Kaplan. Aún se desconoce la causa exacta de su deceso, aunque se
supone que pudo deberse a una sobredosis de drogas.
Los fans de Stephen King lo recordarán por su brillante actuación en el ya mencionado film Apt
Pupil, donde interpretó al joven protagonista.
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Nº 122 - FEBRERO 2008
PORTADA
ÍNDICE
EDITORIAL Arte, talento y horror
NOTICIAS
Hace varios meses tuve la oportunidad de conseguir un ejemplar de la revista Tin House, donde se
había publicado un nuevo relato corto de Stephen King. El mismo se titulaba Memory, y trataba
sobre un empresario de la construcción que sufría un terrible accidente con una grúa y salvaba su
vida de milagro, perdiendo su brazo derecho en el siniestro. A partir de ese momento su memoria
también tambalea, desencadenando su rabia y frustración en todo lo que lo rodeaba. Su mujer lo
abandona y Edgar Freemantle (el protagonista del relato) descubre, luego de que alguien atropellara
al perro de una conocida, que su brazo quizás “siga ahí, pegado al cuerpo”.
Poco tiempo después se supo que el relato en realidad formaba parte del primer capítulo de un
nuevo libro de Stephen King, cuyo título era Duma Key. Lo poco que se sabía del mismo (además
del relato corto publicado anteriormente) prometía y mucho. Y dos meses antes de su publicación
recibí una de las Advance Readers Copy del mismo y, por supuesto, esa misma noche comencé a
leerlo.
En sus casi 620 páginas me topé con una de las novelas “fuertes” de Steve. Apenas releí el primer
capítulo, me pareció admirable la fuerza del mismo, la descripción del sentir de Edgar Freemantle
tras el accidente, cuando parecía que toda su vida se iba por el caño. El nivel se mantiene a lo largo
de todo el libro, teniendo algunos giros que me recordaron a The Shining (El Resplandor) y a Bag of
Bones (Un Saco de Huesos).
Tras la ruptura de su matrimonio, Edgar se muda a una casa en Duma Key, un paradisíaco pueblo
ubicado en el estado de Florida. La atracción que siente hacia el lugar y especialmente a la casa (Big
Pink, tal como la bautiza) es inmediata y Edgar comienza, lentamente, a reconstruir su vida. Conoce
y entabla una gran amistad con su vecino, Wireman, el casero a cargo de cuidar a la dueña de la
mansión vecina, Big Pink y de toda la playa privada que los rodea; y con una amable octogenaria
llamada Elizabeth, quien tiene una especial debilidad por la pintura. Curiosidad o no, Edgar recupera
en Duma Key un viejo hobby que antaño se le daba muy bien: pintar. Y lo hace fabulosamente. El
problema no son sus pinturas, sino el hecho de que todas son resultado del hormigueo fantasma en
su desaparecido brazo derecho. Edgar no sabe como, pero todas guardan relación con hechos
futuros de su vida (su ex-esposa, sus hijas y amigos) y con la historia de Duma Key, sus antiguos
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habitantes y los desaparecidos familiares de Elizabeth.
Sin adentrarme más en la trama para no arruinar el suspenso (que lo tiene y en demasía), cabe
destacar los puntos fuertes de la novela, que son muchos:
Los personajes: tal como nos tiene acostumbrados Stephen King, son bien reales, casi
“palpables”. El lector se verá como un acompañante fantasma de Edgar. Es el primero de los
tres puntos más fuertes del libro. Particularmente hay dos acontecimientos para el aplauso: el
instante de gloria del protagonista, y el momento más duro. Definitivamente los dos son
reales.
El lugar: King sitúa, por primera vez, la novela en el estado de Florida, en un lugar
paradisíaco. Duma Key es uno de esos lugares que uno quisiera conocer en algún momento
de su vida.
La relación entre Edgar y Wireman, su nuevo amigo y vecino. Una amistad que no vemos
desde la época de El Cuerpo. King no suele centrar los libros en la amistad, pero las veces
que lo hizo fue con maestría. Aquí no fue la excepción.
El suspenso a lo largo de toda la historia: el segundo de los tres puntos más altos. Si bien el
libro es equilibrado y balanceado, tiene giros y golpes de efecto increíbles y completamente
inesperados (hay una escena en particular donde el lector no podrá evitar recordar un pasaje
de la adaptación que realizara Kubrick para The Shining).
El final: tal como viene sucediendo con varios de sus últimos libros (Lisey’s Story, From a
Buick 8, Hearts in Atlantis y The Dark Tower), el final es perfecto. En Duma Key uno tiene
que admirarlo y admitir la madurez de Stephen King como escritor.
El libro tiene un pequeño altibajo que no logra hacer decaer la novela, y es la utilización de un
recurso ya visto en una de sus novelas anteriormente. Se ve que a Steve le gustó mucho la idea y
decidió volver a utilizarla. Se le perdona... el libro no deja de ser una gran novela.
Para despedirnos, una perlita. Cerca de la página 120 King menciona a un argentino y hasta recalca
donde vive: Río Gallegos. ¿Cómo conocerá Steve el nombre del lugar? Ese misterio no tiene
respuesta en Duma Key.
Mientras muchos creen que Stephen King ha estado tratando de asustar a sus lectores durante los
últimos treinta años, lo que en realidad el escritor ha estado haciendo en gran parte de su obra es
explorar la naturaleza de la creatividad. Muchos de sus libros presentan a escritores luchando con
temas relacionados con lo creativo, desde el bloqueo de escritor (The Shining, Bag of Bones) hasta
fans enloquecidas (Misery), desde conceptos sobre estamentos literarios (Lisey's Story) hasta
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problemas con seudónimos (The Dark Half). King también ha examinado la relación entre el creador
y la creación en la saga de The Dark Tower y se ha explayado sobre la naturaleza de su arte en su
libro de no-ficción, On Writing.
Edgar Freemantle (que no tiene ninguna relación con la Madre Abigail de The Stand), el protagonista
de Duma Key -un libro al que King describe como una mezcla de The Maltese Falcon con The
Shining- no es un escritor. El es un artista, pero ni siquiera lo sabe cuando comienza el libro.
Comienza a dibujar y pintar por recomendación de Kamen, su terapista, mientras se recupera de las
heridas sufridas en un accidente. Edgar ha perdido su brazo derecho, entre otros daños, pero el
problema principal es que su cerebro se ha visto afectado, y le cuesta en ocasiones recordar o
pronunciar algunas palabras.
La furia incontenible es otra de las consecuencias del accidente. Cuando no puede recordar una
palabra o un nombre, la ira se desata. Lo que provoca maltratos a su esposa, quien le pide el
divorcio. En vista de un comportamiento suicida, Kamen le prescribe un cambio de vida y dedicarse
a un hobby. Siguiendo el consejo de su terapista, decide mudarse a una pequeña casa en Duma
Key, Florida. Y allí comenzará a descubrir su talento para la pintura.
Duma Key presenta algunos personajes fascinantes, como Elizabeth Eastlake, la única residente de
la isla, también relacionada con el arte y poseedora de muchos secretos y de un pasado
tormentoso. Pero mi personaje favorito es Jerome Wireman, el nuevo amigo de Edgar, y cuidador de
otras de las viviendas del lugar. A los tres los une algo especial: el poder de la isla, que "amplifica"
sus talentos creativos.
Duma Key es un libro complejo, pero en su corazón -como sucede en todas las mejores novelas de
King- los personajes son los que hacen grande la historia. La narración en primera persona lleva al
lector dentro de la cabeza de Edgar Freemantle, incluso cuando el intenta explicar lo inexplicable, la
imposibilidad de comparar el acto de la creatividad con algo tangible.
Las relaciones de Edgar con su joven hija y su nuevo amigo son tan reales como la ficción puede
llegar a reproducir. Incluso la tensión entre Edgar y su esposa detenta una pátina de realidad.
"Nuestros recuerdos tienen voz propia", dice Edgar en la novela. "Pregúntele a cualquiera que haya
perdido un brazo o un hijo o un sueño. Pregúntele a cualquiera que se arrepienta de una mala
decisión. Nuestros recuerdos tienen voz propia. Y algunas veces son un poco tristes, que claman
como brazos que surgen en la oscuridad".
LA EXPERIENcIA PERSONAL
Mark GraHam
Publicado originalmente en Rocky Mountain News
El 19 de junio de 1999, Stephen King iba caminando por la banquina de la Ruta 5, cerca de Center
Lovell, Maine, cuando un conductor descuidado lo atropelló, fracturándolo en varias partes, y
colapsándole un pulmón, entre otras heridas de gravedad. Luego de cinco operaciones en diez días
y unas tres semanas de recuperación en un hospital, el autor soportó meses de exigente terapia
física.
Curiosamente, los accidentes automovilísticos han sido una constante en la ficción de King desde el
principio.
En su primera novela, Carrie, los villanos mueren en un horrible choque con el auto. En The Dead
Zone, John Smith sale del estado de coma con la habilidad de ver el futuro, resultado de un golpe
en un accidente con un taxi. En Misery, un escritor no sólo se rompe las piernas luego de perder el
control de su auto, sino que es torturado por su "admiradora número 1", quien lo descubre
inconsciente en una ruta nevada de Colorado. Y, literalmente, hay docenas de otras historias donde
problemas con vehículos han tenido fuerte influencia en las historias que se cuentan.
Pero desde su encuentro cara a cara con la muerte, King ha convertido las descripciones de estas
calamidades en algo más visceral y personal, tal como los lectores podrán descubrir en su nueva
novela, Duma Key.
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pequeño daño cerebral.
Cualquiera que haya sufrido algún dolor post-traumático o pasado por alguna dolorosa terapia de
recuperación, encontrará difícil leer las primeras 50 páginas de esta novela, tanto como le resulta
difícil a Edgar Freemantle luchar contra el dolor.
Desesperado, Edgar hasta piensa en suicidarse, pero su psicólogo sugiere dos cosas que pueden ser
motivo para continuar viviendo: practicar un hobby que lo haya hecho feliz en el pasado, e irse a
vivir a otro sitio, en busca de nuevos aires.
Entonces, Edgar, quien años atrás había pintado algunos cuadros, compra algunos lápices de colores
y se muda a Florida, donde habitará una casa en la playa, en el norte de Duma Key, una desolada
isla.
Ni bien llegado a la isla, Edgar descubrirá que posee un talento artístico del que nunca se había
percatado, y su salud mejora rápidamente. Una visita de su hija favorita mejora su espíritu, además
de hacerse de un nuevo amigo, Jerome Wireman, el cuidador de la otra casa ocupada en Duma.
Wireman, un filósofo autodidacta, es un hombre del que disfruta su compañía más que cualquier
otra persona que recuerde. Las cosas parecen ir mejorando para Edgar. Sólo que si supiera que es
solamente un personaje en una novela de Stephen King, estaría más preparado para lo que vendrá
a continuación.
No pasará mucho tiempo hasta Edgar descubre que ocasionalmente puede "sentir" su miembro
fantasma, y cuando "toca" algo con el mismo, puede pintar el futuro de la persona a la que
pertenece el objeto. Como cualquier lector de King sospechará, estas pinturas raramente anuncian
eventos placenteros.
Resulta ser, además, que Edgar no es el único en Duma Key que tiene habilidades sobrenaturales:
Wireman es muy bueno leyendo la mentes ajenas y Elizabeth Eastlake, la octogenario dueña de la
mayor parte de la isla, pintaba cuadros similares cuando era chica.
Si bien la primera mitad del libro se lee como un fino trabajo de literatura tradicional, con poco que
ver con lo sobrenatural, King enciende los motores en la segunda mitad. Espérense encontrar
vampiros, antiguos dioses, una casa encantada, personalidades homicidas, curas milagrosas,
telekinesis, putrefacción, balas de plata y gran cantidad de elementos de horror góticos. Y, por
supuesto, esas dos gemelas que visitarán a Edgar.
Si bien la mencionada primera mitad de la novela tal vez sea la prosa más elegante que King haya
escrito, el autor sobreactúa un poco en la segunda mitad. Incluso si Edgar supiera que apenas es un
personaje en una novela de Stephen King, no podía haber imaginado todo lo que le espera.
Pero no piensen que esto atenta a que en algún momento tengamos ganas de dejar el libro. Es algo
que no haremos hasta la última página. A sus 60 años, King demuestra que sus poderes de
narrador están intactos.
Es difícil imaginar que un escritor que no haya vivido en persona el miedo y el dolor que King
soportó en 1999 puede haber narrado con tanta claridad la vida de Edgar hasta que lo sobrenatural
llega a su vida. Y nadie, excepto King, podría haber relatado la épica batalla entre el bien y el mal
que sigue a continuación. Ustedes disfrutarán mucho, como yo, este viaje.n
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Nº 122 - FEBRERO 2008
PORTADA
ÍNDICE
EDITORIAL Joe Hill, escritor revelación
NOTICIAS
IMpRESIONES
Uno de los escitores revelación del año pasado
es nada menos que el hijo de Stephen King
EDICIONES
ENTREVISTA CArLos FresneDA
Publicado originalmente en el diario El Mundo (España)
OpINIÓN Entrevista realizada por Winston Manrique, publicada en El País (España)
NO-FICCIÓN
FICCIÓN oe Hill ha heredado de su padre el talento de aterrar a los lectores.
LECTORES Su novela El Traje del Muerto estuvo en 2007 entre las diez más
vendidas en Estados Unidos.
CONTRATApA
Una historia de fantasmas asesinos escrita por un joven de 34 años a
quien le dan pánico los cementerios.
El Traje del Muerto llega en una renqueante furgoneta de correos. Lo traen envuelto en una caja con
forma de corazón, de ésas que se envían los americanos por San Valentín. Conviene tratar la caja
con delicadeza, no vaya a ser que agite el espíritu que lleva dentro. El anuncio de Internet no
mentía: «Se subasta un fantasma». Y ahora no habrá manera humana –ni sobrehumana– de
deshacerse de él. Vayamos donde vayamos, nos seguirá como una sombra amenazante o como una
harapienta segunda piel. El Traje del Muerto... Joe Hill no pensaba que su escalofriante idea
sobreviviría más allá de las 30 páginas. El fantasma vengativo y adquirido por Internet, Craddock
McDermott, tenía todo el aspecto de merendarse cruelmente a su ingenuo comprador. Pero el
protagonista, un legendario cantante de heavy metal llamado Jude Coyne, «se negó a morir en la
fecha estipulada» y el relato fue creciendo hasta cuajar en un intenso novelón de suspense y terror
de 370 páginas que podría haber firmado el mismísimo Stephen King.
Joe Hill, por cierto, es el mediano de los tres vástagos de Stephen King. En él se inspiró vagamente
su padre para escribir una de sus obras más terroríficas, El Resplandor, y ahora es el hijo –con 34
años y la barba muy crecida– quien le devuelve el favor. «A mi padre, uno de los buenos», reza la
dedicatoria de El Traje del Muerto.
Tiene Joseph Hillstrom King (nombre completo) un destello en los ojos muy similar al de Stephen
King en las tapas de La Danza de la Muerte. Durante 10 años, sin embargo, hizo todo lo posible por
ocultar sus genes y moverse en las penumbras, pese al parecido obvio. Como Joe Hill firmó un libro
de relatos cortos, Fantasmas del Siglo XX, que le consagró como maestro incipiente del género.
También escribió cuatro novelas que nadie quiso publicar. Para el gran público hasta ahora ha sido
un perfecto invisible.
Le preguntamos si cree en los espíritus, más allá del espectro indeleble de Stephen King, y tuerce
rápidamente el gesto, se mesa la barba. Se lo piensa un poco antes de hablar a raudales: «Creo
firmemente en los fantasmas... como escritor. Los fantasmas son una herramienta muy poderosa
cuando escribes ficción. Son la gran metáfora del pasado que gotea sobre el presente. Ahora bien,
en el mundo real creo que la evidencia no es tan buena».
Y añade que «si el alma sale de una persona cuando muere, hay cosas mucho mejores que hacer
que quedarse aquí merodeando o metiéndonos miedo. Pero también reconozco que no pasearía por
un cementerio tranquilamente a la dos de la mañana. Prefiero no sentarme en una tumba por si
acaso».
Joe Hill declinó gentilmente hacerse fotos en un cementerio de Boston, tal es su respeto hacia la
muerte: «Una de las preguntas más directas que plantean las historias de fantasmas es ésa: ¿Qué
nos pasa cuando morimos? ¿Cómo me voy a sentir en los últimos momentos? ¿Voy a estar
realmente asustado cuando llegue la hora? Todo el mundo tiene la certeza de que va a morir, pero
unos se preocupan más que otros. Hay gente que piensa que se va a sentir desesperada y
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aterrorizada, que le tiene miedo al dolor que puede causar la muerte. Otros creen, sin embargo, que
los últimos días pueden ser felices, que hay cierta dignidad en la muerte».
Las buenas historias –tanto da que sean de amor o de terror– son aquellas que te llevan al
territorio de la incertidumbre, o eso piensa Joe Hill: «Le vas lanzando al lector las mismas preguntas
que te planteas tú en el momento de escribir, que al fin y al cabo es una manera de enfrentarte a ti
mismo, de conocer tus obsesiones y tus temores, de intentar sacudírtelos de alguna manera».
H.P. Lovecraft, maestro del terror, escribió: «La emoción más arraigada y más fuerte de la
humanidad es el miedo, y el miedo más viejo y más arraigado es el miedo a lo desconocido». Joe
Hill, como Stephen King, se siente deudor de Lovecraft, pero prefiere dar su propia definición del
género en las páginas de El Traje del Muerto y en boca de su protagonista, Jude Coyne: «El terror
tiene sus raíces en la empatía, en entender lo que podría ser el peor de los sufrimientos».
El miedo –en versión Hill– no paraliza al lector, sino que lo sumerge en un inquietante terreno en el
que uno está temiendo casi siempre lo peor. Pero la vida está llena de giros imprevistos, y los viejos
rockeros como Jude Coyne se resisten a morir a manos de los espectros traicioneros, aunque la
fecha esté señalada y lo anuncien por adelantado la radio y la televisión...
Hill prefiere jugar a los fantasmas en un viejo callejón, haciendo como que la chaqueta cobrara vida
propia y le acechara con el mismo tesón insidioso del traje del muerto... «Todavía no me persigue
ningún fantasma, quizás cuando sea más viejo», reconoce. «Tarde o temprano, el pasado te atrapa
y te envía señales. Te llegan como círculos concéntricos que te van rodeando y no te dejan
escapatoria. Pero de momento mantengo a los fantasmas a raya».
¿Otros miedos o fijaciones? Los mismos que el común de los mortales, asegura, aunque en esta
larga década en que se ha ido forjando como escritor ha tenido que vérselas también con las
máscaras, con las confesiones y con la venganza. «En Fantasmas del Siglo XX incluí un relato sobre
una conflictiva relación, La Máscara de mi Padre, y mucha gente me ha preguntado si está basado
en mi experiencia propia», recuerda. «Y yo no me canso de repetir que no tiene nada que ver. Que
mi relación con mi padre ha sido espléndida, y que es un tipo muy normal y muy divertido en su
vida diaria. Mi padre me inspiraba ante todo confianza: nada más lejos de la imagen del miedo o del
terror».
Puestos a tirar de la genealogía, Hill se siente aún más deudor de su madre, Tabitha King, con quien
tiene también una gran complicidad literaria: «En mis historias hay influencias de los dos, aunque
tengo una predilección por los personajes de mi madre, que suelen ser tipos de dudosa reputación,
con grandes manchas morales, que son egoístas, no tienen escrúpulos y usan a la gente... Cuando
tienes un personaje así, siempre hay una esperanza y una posibilidad de redención, por pequeña
que sea».
Joe Hill habla con afecto, casi con ternura, de «papá y mamá»... «Siempre estuvieron ahí, siempre
nos invitaron a entrar en sus vidas, a mí y a mis hermanos (Naomi y Owen). Ninguna familia es
perfecta, pero lo cierto es que tuvimos una relación muy natural con ellos. Nunca sufrimos ningún
tipo de extorsión emocional. Llevamos una vida muy típica de familia en un pequeño pueblo
americano. Mi padre era nuestro entrenador de béisbol».
«El recuerdo que tengo de niño es el de los dos escribiendo, cuando volvíamos del colegio. Imagino
que así fue como me puse a escribir en mi habitación, esperando que algún día me pagaran por
ello... Cuando tienes una relación así con tus padres, lo más lógico es que tiendas a imitarles. Así
que me dediqué a escribir. De niño hice algunos pinitos como actor, pero era malísimo».
Habla el escritor a espuertas de su vida familiar, de su hermano pequeño, Owen (con quien ha
escrito a medias algún guión) y de su hermana mayor, Naomi, la única que no ha sentido el veneno
de la literatura. Recuerda cómo se sentaban a leer en voz alta y en círculo, y cómo las cenas de
familia acababan irremediablemente en tertulias literarias: «Nos pasábamos horas enteras
discutiendo sobre nuestros autores favoritos, o sobre la psicología de los personajes».
En Bangor, estado de Maine, los fantasmas pululaban por las estanterías de la mansión de los King.
Edgar Allan Poe, H.P. Lovecraft y Arthur Conan Doyle libraban un pulso peculiar, y Joe Hill se
enganchó a los 11 años a la serie completa de Sherlock Holmes: «Nos mandaban a la cama a las
siete de la tarde y a las ocho apagaban la luz. Durante mucho tiempo leí sobre todo cómics: tengo
una colección de 11 cajas de aquella época. Luego le cogí el punto a las novelas de misterio de
Doyle: me las devoraba en una hora, día tras día. Ahí descubrí el verdadero goce de la lectura».
El primer libro de su padre que cayó en sus manos fue El Talismán. Tenía 12 años, como el
protagonista Jack Sawyer, «y aunque sentí miedo en algunas partes, nunca creí que no fuera un
libro para mi edad: me pareció muy en la línea de Huckleberry Finn... A mi padre le han puesto el
estereotipo de maestro del terror, cuando creo que es un autor muy versátil. Tiene obras
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estupendas que no encajan para nada en ese molde».
En su galería de favoritos, Stephen King se codea con Elmore Leonard y con Cormac McCarthy. Y
entre las novelas de su padre se queda sin dudarlo con La Zona Muerta... «Lo he leído 12 veces,
más que ningún otro libro en mi vida. Me parece una gran tragedia americana... John Smith, el
hombre que regresa al mundo después de pasar cuatro años en coma y que es capaz de anticipar el
futuro, es uno de los personajes más logrados que soy capaz de recordar. Tiempo después mi padre
revisitó el mismo tema en La Milla Verde, que quizás es un libro técnicamente mejor. Pero me
quedo con La Zona Muerta, por delante de i o de Misery». Otros libros de Stephen King, como
Cementerio de Animales o Cujo, los tiene en la reserva «para cuando haga uno de esos días
lluviosos en que te apetece mucho leer». De momento ha leído más o menos dos tercios de la
producción de su padre, que ya supera los 50 títulos.
Hablan prácticamente todos los días por teléfono, y aunque uno echó raíces en Maine y el otro se ha
instalado con la familia en la vecina New Hampshire (Hill tiene también tres hijos), se ven con
bastante frecuencia e intercambian manuscritos: «Él me pasó Cell, su thriller sobre los teléfonos
móviles, cuando yo le pasé El Traje del Muerto. Nos dimos las opiniones respectivas como lectores;
la opinión de la editora se la dejamos a mi mujer, Leanora».
Leanora ha sido tal vez la crítica más implacable de Joe Hill durante «la penitencia de 10 años y un
millón de palabras por las que debería pasar todo escritor». «Ya tengo una relación casi simbiótica
con ella y soy capaz de anticipar dónde me va a hacer un tachón con rojo», admite. «Recuerdo un
día, cuando íbamos en coche y no me dejó que la leyera un diálogo. ‘¡No sigas!’, me dijo. ‘¿No te
das cuenta de que nadie habla así?’. Yo le respondí: ‘No es un diálogo realista, sino un diálogo
narrativo’. Gracias a ella, le cogí el pulso a los diálogos. Antes rehuía de ellos, ahora disfruto
enormemente escribiéndolos».
Con irreprochable desdén habla de las cuatro novelas que nunca le publicaron: «La primera, que se
iba a titular Papel Angels, era un thriller muy inspirado por Cormac McCarthy. Luego escribí una
novela épica de fantasía de 900 páginas, influido por Tolkien, en la que invertí tres años de mi vida.
Tengo otra novela joven de fantasía que era un desastre total y mi mujer no pudo ni siquiera
acabarla. Y otra novela confusa, vagamente inspirada en un asesinato real, en la que no acababan
de encajar las piezas...».
El fantasma del rechazo le acechó en esos años de aprendizaje y anonimato en los que ocultó su
apellido real. A los 12 años había publicado su primer escrito en The Bangor Daily News, con la
rúbrica de Joseph King, y supo desde ese momento que si quería ser alguien por sí mismo tenía que
reinventar su identidad.
Saber sintetizar
Con la firma de Joe Hill (que es también la de un famoso héroe del sindicalismo norteamericano que
murió ejecutado) se fue ganando el respeto gracias a una serie de relatos cortos que con el tiempo
fueron reunidos en Fantasmas del Siglo XX. «Me sigo sintiendo más cómodo en el relato corto»,
asegura. «Lo considero un arte en sí mismo, y también un gran aprendizaje. Cuando tienes que
sintetizarlo todo en 800 palabras aprendes sobre todo economía: tienes que ser directo, no puedes
vacilar ni defraudar al lector».
Hill decidió quitarse la máscara cuando su obra definitiva, que en inglés se titula Heart-Shaped Box
(Caja Con Forma De Corazón), había logrado no sólo superar la prueba de fuego sino desbordar las
expectativas.
Con su novela entre las 10 más vendidas de 2007, celebrado como «el príncipe de la oscuridad», a
Hill no le duele ya reconocer que su padre es el «rey». La música, admite, ha sido el motor de una
historia que tiene algo de homenaje a Nirvana (el título lo tomó prestado a Kurt Cobain) y está llena
de referencias al heavy metal.
Hill se queda con Johnny Cash, pero admite que escuchó mucho rock duro durante la gestación de El
Traje del Muerto y que en Jude Coyne confluyen James Hetfield, de Metallica, Steven Tyler de
Aerosmith y algunos más. En Georgia, su groopie (fan que sigue a su ídolo) y compañera en este
particular descenso a los infiernos, con parada obligada en el profundo sur, también hay muchos
rostros más o menos reconocibles.
Joe Hill anda ya enfrascado en una segunda novela «muy distinta» de la que no quiere soltar
prenda, pero mucho se teme que los fantasmas de Jude y Georgia seguirán rondándole algunos
años más. Neil Jordan (Entrevista con el Vampiro, Juego de lágrimas) llevará al cine El Traje del
Muerto. Hill no oculta su predilección por Russell Crowe –El Traje del Muerto– para encarnar a Jude
Coyne en su peculiar combate a muerte con el fantasma de Craddock McDermott.
Antes de poner el the end, Joe Hill se desquita con su pasión desbocada por el cine. Todavía está
hechizado por Hijos de los Hombres de Alfonso Cuarón, y se conmueve pensando en El Espinazo del
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Diablo, de Guillermo del Toro. «Pero está también este español, el director de Los Otros...». Le
ayudamos a invocar el fantasma de Amenábar, y no deja de dedicarle elogios: «No he visto aún su
primera película (Tesis), pero me han dicho que es terrorífica».
Desde su secreta casa en un pueblo de Nueva Inglaterra, donde murieron ahogadas muchas brujas,
Joe Hill reconstruye parte de su vida en esta entrevista a través del ciberespacio, el mismo medio a
través del cual libera el mal de su novela.
-El Talismán, que escribió con Peter Straub. Es una historia estupenda de chicos y aventuras, y
seguramente no será más sangriento o terrorífico que la última novela de Harry Potter.
-Mi madre suele escribir sobre personas enfrentadas a conflictos morales y psicológicos, gente que
ha perdido un poco el rumbo y que intenta reencontrarse... gente que ha cometido errores y quiere
enmendarlos. A mí me gusta construir historias en torno a personajes parecidos. Estoy de parte de
los ineptos. Y todo lo que sé sobre el suspense y sobre cómo establecer un hilo narrativo, claro lo
aprendí de mi padre.
- Otro aspecto clásico de las historias de fantasmas es que muchas vienen en forma de pesadilla
consumista. Es la idea de que cuando uno compra una casa en Amityville no sólo le dan cinco
habitaciones, una cocina equipada y un gran jardín. También incluye la voz que a las dos de la
mañana susurra "vete de aquí" y la sangre que chorrea de las paredes. Hay muchísimas historias de
fantasmas que son historias de "que se cuide el comprador". Y por supuesto muchos de nosotros
vivimos en una cultura de "compra ahora con un click" y haz preguntas después. Con la cantidad de
comercio que se desarrolla en Internet, tiene sentido llevar las historias de fantasmas a la Red.
También hay que decir que mi idea tampoco es especialmente original. En Internet hay actividad de
compraventa de piezas de ocultismo.
-¿Están ocultos en nosotros nuestros mayores temores? ¿Deberíamos tener más miedo de
nosotros mismos que de los otros?
-Correcto, la historia empieza como un thriller sobrenatural ordinario: dos personas descubren que
su vida está amenazada por una fuerza terrible y anormal que les echa de su casa. Pero más que
una novela de suspense, El Traje del Muerto es una historia de misterio, y el misterio es quiénes son
estas personas.
- En su libro, Internet es uno de los puntos de partida y lo describe como una especie de
nueva droga. ¿Existen razones para temer a la Red? ¿Es el monstruo viviente de hoy?
R. Me encantaría responder a esta pregunta de manera razonada y extensa, pero tengo que acabar
esta entrevista enseguida para ponerme otra vez con el correo electrónico y terminar de hacer unas
compras en eBay.n
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Nº 122 - FEBRERO 2008
PORTADA
ÍNDICE
EDITORIAL Salem's Lot
NOTICIAS
IMpRESIONES
Conociendo las mejores ediciones
INFORME de los libros de Stephen King
ArIeL BosI
ENTREVISTA Exclusivo para INSOMNIA
OpINIÓN
NO-FICCIÓN
ecién llegamos a la segunda entrega de esta sección y nos
FICCIÓN topamos con uno de los libros que más ediciones “interesantes”
LECTORES tiene.
CONTRATApA Salem’s Lot (también conocido en castellano como El Misterio de
Salem’s Lot y La Hora del Vampiro) fue el segundo libro publicado por
Stephen King y uno de los más aclamados.
Aunque parezca mentira, la verdadera primera edición de Salem’s Lot solo constaba de cinco
ejemplares. Esto se debió a que luego de hacer la primera impresión de prueba de las
sobrecubiertas, la editorial Doubleday decidió cambiar el precio de U$S 8.95 a U$S 7.95. Se
destruyeron todas las sobrecubiertas con la excepción de cinco, las cuales permanecen en manos de
coleccionistas. Por ende, hay solo cinco ejemplares de Salem’s Lot que tienen la verdadera primera
impresión del libro y de la sobrecubierta. Solo la vi a la venta dos veces y solo una vez hubo un
comprador, quien pagó U$S 45.000 (¡Si…45 mil dólares!). La restante estuvo publicada al doble de
precio, más no tuvo comprador.
La segunda “primera edición” tenía el precio nuevo (U$S 7.95), más en la sinopsis que aparece en la
solapa el padre Callahan se apellida, erróneamente, padre Cody. Recién en la segunda edición del
libro este error fue corregido. La portada de estas “tres” ediciones es la misma:
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Aquí tenemos la edición limitada que salió a la venta en 2002, publicada por Centipede Press.
De un tamaño impresionante, incluía fotografías de Jerry Uelsmann, los relatos One For The Road y
Jerusalem’s Lot y lo mejor de todo: cincuenta páginas de escenas “cortadas” de la versión original
del libro.
La primera edición en castellano fue publicada por la desaparecida editorial Pomaire. Hubo dos
ediciones lanzadas al mercado por esta editorial. La de la foto es una de las más difíciles de
conseguir: la edición en tapas duras con su respectiva sobrecubierta.
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La excelente colección Éxitos, de Plaza & Janés, tiene en sus filas una edición de la novela. En su
portada se parecia un genial dibujo que imita bastante a la imagen de la miniserie realizada por
Tobe Hopper en 1979.
A la izquierda, la edición expandida e ilustrada que inicialmente editó Centipede Press, luego editada
en forma masiva por Doubleday. Y a la derecha la edición en castellano que respeta a rajatabla a la
norteamericana: editada por Plaza & Janés, Salem’s Lot- Edición Ilustrada.
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Para despedirnos les dejo una perlita de la cual, lamentablemente, no hay fotografías disponibles.
Cuando King comenzó a escribir Salem’s Lot, el libro tenía muchas diferencias respecto a su versión
final. Para comenzar, el título del mismo era Second Coming. Varias de las “escenas” fueron
modificadas y/o eliminadas de la edición impresa, más los lectores de King que tengan la suerte de
visitar Bangor, pueden leer un fragmento del manuscrito original en la Biblioteca Fogler, en la
Universidad de Maine.
Quiero agradecerles a todos los lectores que colaboraron, ya sea con fotos o con información.
¡Gracias y hasta la próxima!.n
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Nº 122 - FEBRERO 2008
PORTADA
ÍNDICE
EDITORIAL Stephen King en Nightline
NOTICIAS
IMpRESIONES
El novelista habla sobre la crítica,
INFORME The Mist y muchos otros temas
EDICIONES
Jake Tapper
Traducción de Thunderclap y Soniarod, publicada en Ka- Tet Corp.
OpINIÓN
NO-FICCIÓN
a Niebla es una novela escrita por Stephen King en 1980. En el
FICCIÓN libro, una anormal y sobrenatural niebla se apodera de una
LECTORES pequeña ciudad en Maine, revelando crueles criaturas del submundo.
La versión cinematográfica, escrita y dirigida por Frank Darabont,
CONTRATApA
llegó a los cines a fines de noviembre. Lo que sigue es una
transcripción de la entrevista de Jake Tapper a Stephen King para el
programa televisivo Nightline, el 21 de noviembre.
JAKE TAPPER:
La última película “de Stephen King”, que se estrena a finales de este mes es The Mist, que trata
sobre un pequeño pueblo de Maine envuelto por una peligrosa niebla. Se centra en los ciudadanos
que permanecen en un supermercado haciendo frente a una nueva amenaza, su mundo ha
cambiado para siempre en un instante, y se está convirtiendo en otro diferente, y ellos no se ponen
de acuerdo en cómo hacer frente a la amenaza. En una línea muy señalada tanto del libro como de
la novela, un personaje dice, “Si consigues asustar a alguien lo suficiente, conseguirás de él
cualquier cosa. Se volverán hacia quien le prometa alguna solución”. Es tan evocativo de lo ocurrido
en el 11-S, y lo que es todavía más increíble, es que la película está basada en una novela
publicada por primera vez en 1980.
STEPHEN KING:
Ten en cuenta que también escribí un libro titulado El Fugitivo que fue llevado al cine con Arnold
Schwarzenegger. La película no tiene nada que ver con el libro. Pero el libro termina con un jet de
pasajeros chocando contra un rascacielos. Y volando la parte de arriba. Y después del 11 de
septiembre estuve pensando sobre esto, y pensé, “Jesús, publiqué este libro allá por 1978”. Hay
otro titulado Rabia que he retirado del mercado, porque iba sobre un pistolero escolar. Ha formado
parte de los escenarios de un par de tiroteos, así que pensé que sería mejor tirarlo que dejarlo por
ahí.
Si dices la verdad, sin estar en el ámbito de la fantasía, la gente escuchará esas repercusiones.
Porque una historia como The Mist es una pesadilla. Pero cualquiera que haya tenido una pesadilla
sabe que todas las pesadillas tienen su base en una preocupación real. Es un lugar donde puedes
tomar tus preocupaciones reales, y dejarlas allí durante un rato, y no preocuparte por ellas más.
Pero en la historia de The Mist, en el fondo, existe la idea de que los militares han estado
jugueteando con algo demasiado grande para ellos, y han rasgado un agujero en la fibra de la
realidad, y esas horribles criaturas de otra dimensión lo han cruzado.
En otra parte de la historia, hay una fanática religiosa, la Sra. Carmody, que está en el super, y
empieza como una especie de figura divertida. Porque todo el mundo está bastante solemne, con los
pies en el suelo, y no se preocupa por nada. Pero una vez que golpea el desastre, la Sra. Carmody
consigue un extraño poder. Y es cierto que hemos visto esto tantas veces en nuestras vidas, que
cuanto más empeora la situación en varias partes del mundo, los fanáticos religiosos tienen
tendencia a convertirse en más y más poderosos.
Así que todo esto tiene repercusión. Es una de las cosas que siempre me han gustado de la ficción
de terror, y sobre la ficción en lo fantástico, es que tiene una repercusión. Pero cuando llegamos al
11-S o las cosas que ocurrieron, pienso que con una película como The Mist la gente mencionará
este tipo de repercusión y evocará el 11-S. Pero el hecho es, que fue, hum, una gran abolladura en
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el parachoques de la psique americana. Eso cambió el modo en que pensamos sobre cosas y en
algún sentido, es lo que mi hermano solía llamar “la teoría del coche azul”. Compras un coche azul,
ves coches azules por todas partes.
Después de que ocurriera el Apocalipsis del 11-S en Nueva York, la gente, particularmente los
neoyorquinos, que habían respirado las cenizas, o vieron los resultados de aquello, tienen tendencia
a seguir viendo ecos y teniendo flashbacks de aquello. Pero una de las cosas que se supone que
hace este tipo de historia es ayudarte a tratar un poco con eso.
TAPPER:
Los personajes religiosos no salen muy bien parados en tus libros, me he dado cuenta. Ya sea la
Sra. Carmody o cualquier otro. ¿No eres un hombre religioso?
KING:
Soy un hombre religioso. Bueno, soy un hombre espiritual. Ciertamente, creo en dios, y reflexiono
de forma regular, e intento permanecer en contacto con el dios de mi entendimiento. Pero no he
cruzado las puertas de la iglesia, supongo que no desde que mi madrastra murió. Y ciertamente no
tengo nada contra las iglesias por sí mismas. No actúo como un vampiro, cuando alguien me enseña
la cruz o algo así. Pero la religión organizada me da escalofríos.
TAPPER:
¿Cómo tuviste la idea para The Mist?
KING:
¿The Mist? (risas) Respondo a estas preguntas y siempre sueno totalmente loco, escandalosamente
loco. Había un supermercado, en realidad es un super en Bridgeton, Maine, en donde mi mujer y yo
vivíamos en esa época. Y yo había estado bloqueado algún tiempo. Había estado escribiendo una
novela muy larga llamada Apocalipsis, y la había terminado. Y no podía encontrar nada más que
funcionara. Y durante cuatro meses estuve yendo y viniendo y probé cosas, y morían, y hum,
arrugaba páginas, y la papelera estaba hasta arriba de papel, y el escritorio estaba vacío. Fue ese
tipo de situación. Era un bloqueo de escritor.
Así que estaba en el supermercado un día, y, hum, estaba comprando, y miré hacia la parte
delantera, y vi que toda ella era un panel de cristal. Y lo que pensé cuando vi esa gran ventana de
cristal fue “¿Qué pasaría si bichos gigantes empezaran a volar hacia el cristal?” (Risas).
TAPPER:
¿Eso es lo que viste?
KING:
Fue lo que pensé. Y no tengo ni idea de por qué. Probablemente porque vi demasiadas películas de
pequeño.
TAPPER:
Ves el panel de cristal de la parte delantera de un supermercado y piensas, “¿Qué pasaría si bichos
gigantes estuvieran intentando atravesarlo?” .
KING:
Sí, correcto. Lo hice en esa ocasión en particular. No todas las veces.
TAPPER:
Bueno, es bastante terrorífico. ¿Cómo fue la infancia de Stephen King? ¿Fue oscura y depresiva y
llena de acontecimientos horribles?
KING:
No. Fue normal. Fuimos criados por mi madre, que era madre soltera, así que fuimos niños que
llegaban a un hogar vacío en los años 50, antes de que los niños que llegan a un hogar vacío
existieran. Hum, así que en ese sentido no había ningún papá por ahí.
TAPPER:
Tu hermano y tú.
KING:
Sí, mi hermano Dave y yo. Y nos mudamos a un montón de sitios, porque mi madre podía conseguir
un trabajo, y entonces perderlo, porque la despedían, o algo podía pasar, o la niñera no se había
presentado, y mi hermano, que era dos años mayor que yo, hacía de niñera, y alguien podía verlo
gateando por el tejado del edificio de apartamentos detrás de su pelota, y entonces éramos
expulsados de ese lugar, y teníamos que ir a algún otro. Al final nos asentamos en Maine, volvimos
a Maine en 1957, y mi madre se hizo cargo de sus abuelos, sus padres, mejor dicho, mis abuelos,
hasta que murieron, y trabajó en un sitio llamado Pinewood Hospital, que era un hogar para niños
necesidades especiales. Uh, niños con grandes cabezas hidrocefálicas, y niños que eran, ya sabes,
21
retrasados mentales, ese tipo de cosas. Y ahí es donde estaba cuando murió.
TAPPER:
Aparecen muchos niños de instituto, y sobre todo en tu literatura de los primeros tiempos, que son
solitarios.. Pero esa no fue realmente tu experiencia, por lo que tengo entendido.
KING:
No. Realmente no fue mi experiencia. Pero realmente observé a chicos que eran solitarios, y chicos
que estaban en la parte más baja del escalafón social, el cual en el instituto es del tipo caníbal.
Afrontémoslo. Ningún chico en el instituto siente que encaja en él. La cosa más inteligente que
escuché a alguien decir sobre el instituto fue lo siguiente, “Si miras atrás y consideras esto la época
más feliz de tu vida, ¡no quiero conocerte!”. El instituto no fue la época más feliz de mi vida, pero
encajaba.
TAPPER:
¿Cómo fue sin un padre?
KING:
No tengo nada para comparar, así que estuvo bien.
TAPPER:
Pero ahora eres padre, y puedes ver lo que no tuviste.
KING:
Bueno, puedo y no puedo. Estoy interpretando el papel de padre de oído. Encontré que no era como
Father Knows Best y Leave it to Beaver. Esas eran mis ideas de la paternidad, y de la manera en
que se supone que debía funcionar. Era como “¡Cariño, estoy en casa!”. Y los niños se sentarían
alrededor de la mesa y se comerían sus guisantes, y tendrían interesantes aventurillas. Y no estaba
preparado para las realidades de la paternidad. Creo que Naomi llegó cuando tenía 23, así que era
joven.
Y Joe llegó un par de años más tarde. Así que terminé escribiendo muchos libros acerca de la
paternidad para intentar entenderla mejor. Porque en muchos sentidos eso es lo que hacen los
escritores de ficción. Escribimos para intentar e imaginar cómo nos sentimos sobre ciertas cosas. El
Resplandor, por ejemplo, con el padre homicida, tenía sentimientos de odio hacia mis niños que
nunca hubiera esperado. Nunca hubiera pensado que con las comedias de la televisión, o películas
como Un Mundo Maravilloso, fuera posible pensar, “¿No se va a ir nunca a la cama este maldito
niño y va a dejarme escribir?”. Y Jack Torrance salió de esa experiencia. Un intento de entender esa
experiencia.
TAPPER:
Tú también estabas escribiendo acerca de tu alcoholismo con el personaje de Jack Torrance.
KING:
Sí. Escribí mucho sobre el alcoholismo en esa época temprana. Pero nunca fui consciente. Yo estaba
bastante paralizado. Yo nunca había sido la persona más autoanalítica del mundo. Eso es por lo que
las entrevistas son duras para mí. Porque la gente te pide que analices el significado de las
historias, particularmente en mi terreno, cuando escribo historias de terror todo el tiempo. Ellos
quieren que relate esa parte de mi vida, y nunca he negado que tengan relación con mi vida, pero
al mismo tiempo siempre me quedo perplejo al darme cuenta años después, de que en algunos
sentidos estaba describiendo mis propios problemas, auto-psicoanálisis.
TAPPER:
Supongo que sólo me pregunto, siendo Stephen King, habiendo visto y leído tanto de tu trabajo,
sólo parece que debería ser, con pequeñas excepciones, como un… un lugar oscuro. Hay siempre
algo fuera para atraparte, de alguna manera horrible. Y podría ser cualquier cosa. Podría ser un
monstruo en The Mist, podría ser un coche, podría ser una niñita. ¿Cómo se manifiesta eso en tu
vida diaria?
KING:
No guarda mucha relación con mi vida real. Y parte de la razón para ello es porque tengo este canal
divertido, este cenagal de escape donde soy capaz de deshacerme de muchas de las cosas que me
preocupan, muchas cosas que me dan miedo, que… que hum, me disgustan, por medio de las
historias. Y yo… he bromeado con esto antes, pero el hecho es que la gente me paga de algún
modo para escribir estas cosas que me dan miedo, y me deshago de ellas, alguien las compra, y
tiene la oportunidad de aparcar sus emociones por un rato.
Déjame darte un ejemplo. Hay una historia que está escrita, ha sido aceptada para ser publicada
por una revista. Se llama A Very Tight Place. Vivimos parte del año en Florida, y hay un paseo que
doy todos los días, que es encantadoramente solitario. Lo que es bueno, porque la gente no me
molesta ni nada. Tengo la oportunidad de leer un poco, o pensar un poco. Y un día mientras
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paseaba, vi uno de esos WC portátiles. ¿Sabes lo que quiero decir? Se mantienen en pie, y yo
pensaba ¿sabes el qué? No hay nadie alrededor, la casa a la que pertenecía estaba en construcción
y los obreros se habían ido a casa ya ese día, y a mí todavía me quedaba una milla para llegar a
casa, y pensé ¿sabes el qué? Voy a entrar y voy a echar una meada. Eso estaría bien. ¿Por qué no?
Allí. Será cómodo.
Y lo hice. Así que cuando entré en el WC, pude sentir esa cosa moverse un poco en su base. Y pensé
para mí, sabes, si… si una de estas cosas se cayera encima de su puerta, y una persona estuviera
dentro, esa persona podría estar en problemas. ¿E inmediatamente? Estaba pensando en Poe, El
Entierro Prematuro, estaba pensando en todas esas historias de enterrados vivos que había leído, y
estaba pensando, pero nunca había leído una historia de alguien atrapado en un WC portátil. Y hay
muchas cosas interesantes que puedes hacer con la gente que está en sitios estrechos, los
sentimientos de claustrofobia de la gente son fáciles de sacar. No soy una persona particularmente
claustrofóbica, pero pensé “¡Oh, Dios mío, esto es maravilloso!”. Así es entonces como funciona mi
conexión…
TAPPER:
Maravilloso. (Risas)
KING:
¡Sí, sí, es maravilloso! Totalmente maravilloso, cuando solamente piensas en la cercanía de ello, no
siendo capaz de estirar tus brazos, el propósito para esos WC portátiles… estaba justo allí. Y por
supuesto estoy sonriendo, y tú estás sonriendo, porque el humor y el horror, ¡son como esto! Están
muy, muy cerca. Hay una razón para que esas máscaras de la comedia y la tragedia del teatro
estén una al lado de la otra. Me gusta bromear con la gente y digo, “Deja de ser divertido cuando te
pasa a ti”. ¿Sabes? Un pastel en la cara puede ser chistoso, hasta que ocurre de verdad.
TAPPER:
Mencionaste un paseo en Florida. Tú estabas dando un paseo ocho años atrás que terminó siendo
más largo de lo que pensabas que iba a ser. Háblame sobre ello.
KING:
Un tipo me atropelló. Estaba caminando por la cuneta, y él y apareció sobre el cambio de rasante, y
tenía un par de Rottweilers en la parte de atrás de su minifurgoneta y estaban peleándose por un
pedazo de carne que estaba en una nevera. Y hum, él se dio la vuelta para intentar separar a los
perros. En lugar de parar, él siguió conduciendo. Y se salió de la carretera. No tuve oportunidad de
apartarme de su camino. Salió del cambio de rasante y me golpeó yendo a 65 km/h. Y yo salí
despedido como un fogonazo. Cuando volví en mí, mi regazo estaba como girado, y tenía este gran
bulto –me hizo pensar en el personaje de Louis en Deliverance, ¿sabes?, después de que la canoa
se vuelque– y pensé “Oh, chico, estoy en problemas”. Eso es. Estaba bastante destrozado. Puedo
recordar preguntarle al tipo, que se sentó allí conmigo y esperó a la ambulancia, si estaba moviendo
mis dedos, y dijo, “¡No sé, tienes los zapatos puestos!”. (Risas)
TAPPER:
¿Cuánto tiempo te llevó recuperarte?
KING:
Voy a decir que probablemente tres años. Diría que en tres años todo estaba hecho. Había muchas
cirugías diferentes, y mucha, hum, terapia. El nuevo libro, Duma Key, trata de algunos de los temas
de intentar recuperarse, e intentar arreglárselas con la idea de que si hubieras salido de casa diez
minutos antes, o diez minutos después, no habría ocurrido. Y realmente soy muy afortunado,
porque mi cabeza se golpeó con el parabrisas del tipo, y tuve una contusión, no una fractura. Mi
columna estaba astillada en tres sitios, justo debajo del cordón medular, en un sitio. Pero por
fortuna, sabes, es como lo que Mohammed Ali solía decir, “Todavía soy guapo”.
TAPPER:
¿Qué le ocurrió al conductor?
KING:
Murió. Murió de una sobredosis un año después. Fentinol.
TAPPER:
En tu cumpleaños.
KING:
Murió en el día de mi cumpleaños de hecho. Me atropelló el 19 de junio de 1999, y creo que murió el
21 de septiembre del 2000.
TAPPER:
Suena como algo de un libro de Stephen King. ¿No? ¿El tipo con los Rottweilers?
23
KING:
Supongo que de algún modo. Pero es casi un cumplido decir que yo podría pensar en algo tan raro
y bizarro. Era todo un personaje de cualquier modo.
TAPPER:
¿Cómo te afectó en tu manera de pensar? Sé que hubo una temporada en la que hablabas de dejar
de escribir.
KING:
Bueno, lo que ocurrió es que había mucho dolor, y había muchas drogas para el dolor. Mucha
Oxycodone… Oxycoton… Percoset… y no estoy diciendo que debería haber prescindido de alguna de
ellas, porque el dolor era intenso. Pero las pones todas juntas, y no pareces tener el ambiente
tranquilo para escribir. He sido muy afortunado.
La mayor parte de ese período yo seguí escribiendo, pero estaba trabajando en los libros de La
Torre Oscura, y estaba caminando trabajosamente hacia el final. Y recuerdo pensar, ¿sabes qué?
Puede que haya llegado al final de esto. Pero poco a poco, empiezas a volver una esquina. Empecé
a sentirme mejor físicamente. Era capaz de apartarme de las drogas. ¡Y no es broma! Sabes, los
narcóticos, el Oxycoton.
Terminas como un yonki, dejando la heroína. Sabes, tiemblas, te sacudes, tienes una reacción física,
sufres insomnio, todas esas cosas. Y hum, dos años después tuve neumonía, porque tenía un
pulmón colapsado desde el accidente, y se reinflamó, la parte de abajo. Esta es una historia de
Stephen King, ¿vale? La parte de abajo nunca se reinfló, así que estaba allí abajo, y poco a poco, se
fue infectando, y no había ninguna sensación allí. Así que no lo sabía.
Y sufrí una neumonía, y casi me mata. Porque cogí una de esas infecciones de hospital. Y así estuve
cerca de tres meses con un bicho, y ¡hey!, al final de aquello pesaba como 72,5 kg, y era como un
esqueleto en pie. Y no era capaz de caminar bien, ni de respirar bien. Y cuando llegas a un punto
como ese, a veces dices “¿Sabes qué? Puede que sea hora de dejarlo”. Pero comencé a sentirme
mejor.
TAPPER:
Y entonces comenzaste a escribir de nuevo.
KING:
Y comencé a escribir de nuevo. Y empezó a gustarme lo que estaba haciendo, también. Lo cual fue
bueno.
TAPPER:
Eres un hombre que ha escrito sobre la muerte a menudo. ¿Cómo te afectó estar personalmente tan
cerca de la muerte?
KING:
Bueno, vivía al día. Y con lo que intentaba arreglármelas era con el… el dolor, y la… la incomodidad.
No recuerdo qué pasó después de ser atropellado en la cuneta, no recuerdo preguntar a nadie si iba
a morir. Recuerdo preguntar a la gente si podría caminar de nuevo. Puedo recordar preguntar a la
gente si el dolor iba a continuar al mismo nivel que lo sentía en ese momento.
Y yo… no puedo recordar preguntar si iba a morir. De algún modo, una vez que el dolor alcanza
cierto nivel piensas, “Bueno, si muero, sabes, esto va a desaparecer. Será mejor”. No puedo
recordar si ese pensamiento pasó alguna vez por mi mente o no. Recuerdo que después de que
cogiera la neumonía, lo cual fue muy malo, tuve problemas de respiración, y pensé que podría
pasar. Pero no había un sentimiento real de miedo o un sentimiento de “Oh, todavía tengo mucho
por hacer”. Era sólo una situación en la que estaba.
TAPPER:
Hablando del final de tu carrera literaria, ésta casi no llega a empezar. Tu gran oportunidad como
escritor fue Carrie. Pero pudo no haber pasado.
KING:
Lo eché a perder. En lo que estaba centrado en la época en la que estaba escribiendo Carrie era en
los relatos que podía vender a las revistas masculinas. Muchas de ellas eran historias de terror,
había un par de ellas que eran historias de misterio. Pero había una extensión en palabras bastante
estricta. Podías llegar a las 3000 palabras. La única vez que me salí fue una vez con 5000. Hum, así
que empecé esto, porque claramente iba a ser una historia más larga.
Y era una historia dura, y trataba acerca de chicas, y trataba de vestuarios de chicas, y trataba de
menstruación. Muchas cosas de las que no sabía nada.
Llegué al punto en el que estas chicas están en su vestuario, y están arrojando tampones a Carrie
24
White y había oído a alguien contarme en el instituto que alguna chica tuvo la menstruación, y no
sabía lo que era, porque sus padres eran muy religiosos, y nunca le habían contado nada de las
cosas de la vida.
Ella pensaba que se estaba desangrando. Y pensé, “Oh, dios mío, esta podría ser una buena
historia”. Especialmente, si le das un poder salvaje y le permites devolvérsela a las chicas. Así que
la metí en el vestuario, y estas chicas están arrojándole los tampones, y yo digo “¡Espera un
minuto! ¿No hay que pagarlos? ¿No tienes que poner un cuarto [de dólar] o algo para conseguir un
tampón?”. No lo sabía. ¿Cómo podría saberlo? Por el amor de dios. Así que pregunté a mi mujer, y
ella se rió, y dijo, “¡Son gratis, Steve!”. Y yo dije algo como “No sé si son gratis, ¡no sé nada!” .
TAPPER:
¿Es por eso por lo que ibas a abandonar?
KING:
Lo dejé porque era la punta del iceberg. El iceberg era mucho más grande. ¡Eran mujeres! ¡Eran
chicas! ¡Las mujeres son suficientemente malas! Las chicas son incluso más misteriosas.
Y así lo tiré, y mi mujer lo pescó de la papelera. (Risas) Desarrugó las páginas, aproximadamente
15 o 20 páginas con interlineado sencillo, y las leyó, y dijo “Tienes que seguir con esto, es bueno”.
Y dije, “No sé nada…” Sólo había estado en un vestuario de chicas una vez en mi vida, y fue cuando
mi hermano David me consiguió un trabajo de bedel con él, un verano en el instituto de Brunswick
al que él iba. Así que ella dijo, “Te ayudaré”.
TAPPER:
Dios, Stephen, ¿qué habría pasado si lo hubieses tirado? Quiero decir, ¿qué pasaría si no hubiese
sobrevivido? (Risas) ¡Fue tu primer éxito! Y lo oportuno de la época fue impecable, ¡porque fue la
época en la que todas las otras novelas de horror estaban saliendo!
KING:
Sí, estaba La Semilla del Diablo. Esa fue la grande de aquella época. Y estaba el libro de Tom Tryon,
El Otro, que no era realmente un libro sobrenatural.
TAPPER:
Esa novela te lanzó. Y también salió al mismo tiempo que el gran éxito cinematográfico de La
Profecía y El Exorcista.
KING:
Hum. El Exorcista… es verdad.
TAPPER:
¿Qué estarías hacienda ahora mismo si no hubieses salvado ese manuscrito?
KING:
Bueno, estaría haciendo lo que estoy haciendo. Pero si las cosas hubieran ocurrido de diferente
modo, podría haberme llevado más tiempo. No habría tenido éxito al mismo nivel absurdo que lo
tuve. Las cosas habrían sido muy diferentes. Los fans no habrían estado aquí, ¡ni dondequiera que
estuvieran! Pero, sí, las cosas probablemente serían diferentes. Pero por otro lado, podríamos
fijarnos en tu vida, y decir, hay sitios en donde si hubieses girado a la izquierda en lugar de a la
derecha, sabes, ¡podrías estar trabajando en fábrica de bolos en Washington! O podrías estar casado
con otra mujer. O podrías no estar casado.
O podrías haber estado en el World Trade Center. ¡Dios mío! Estuve allí para una Bar Mitzvah
[ceremonia judía], no mucho tiempo antes. Bajé en un ascensor con Kareem Abdul Jabar, y me
volví hacia él y dije, “¡Estos son los ascensores más lentos del mundo!”. Y dijo, “Tío, espero que
nunca pase nada aquí”. Así que otro día, a otra hora. Nadie puede saberlo. Es impredecible. Pero
ese es el asunto. Si las cosas hubieran ocurrido de otra manera, ¿nunca sabría de esta vida lo que
sé?
TAPPER:
¿Cuál de tus películas crees que ha sido la mejor adaptación?
KING:
Oh, creo que The Shawshank Redemption (Cadena Perpetua) y Stand By Me (Cuenta Conmigo) son
probablemente dos de las mejores. Y hum, son también las que parece que a la gente le encantan.
Son casi como tarjetas Hallmark con clasificación para adultos en algún sentido, donde la gente va a
ellas, y salen sintiéndose mejor. Hum, me encantó The Mist porque es una película de terror
completamente llevada al límite. Y al mismo tiempo, es una película de terror que fue hecha por un
adulto. ¿Sabes?, Frank Darabont, que se preocupa por la gente antes de preocuparse por los
monstruos.
25
TAPPER:
Y también ha dirigido un par de las otras películas…
KING:
Sí, lo hizo. Él hizo Shawshank en realidad. Frank es extremadamente bueno, y él ha aportado una
sensibilidad realmente buena. Él y yo tenemos una especie de armonía en términos del modo en
que vemos el mundo. Y por esa razón ha tenido más éxito adaptando algunas de estas cosas. Pero
Misery es una buena película. Rob Reiner dirigió esa. Cujo es una película estupenda. Sabes, esa a
menudo se pasa por alto.
Si tengo un resentimiento, es que Dee Wallace Schneider nunca fue nominada para un Oscar de la
Academia. Hizo un trabajo tremendo como la mujer que queda atrapada allí con el perro rabioso
que la está amenazando. Carrie es una buena película. No ha envejecido tan bien como algunas de
las otras. Pero todavía es bastante buena. He sido afortunado en el conjunto. E incluso algunas de
las otras películas han proporcionado un valor de entretenimiento. Y he hecho mi propia porción de
películas que he escrito que no han sido terriblemente exitosas, como Silver Bullet (Miedo Azul).
Pero siempre estoy interesado por saber qué va a suceder.
TAPPER:
Sí, es una adaptación muy prometedora de la novelaThe Mist. Aunque el final de la novela es
ambiguo. El final de la película… no sales de la película sintiéndote bien, dejémoslo así para no
contar spoilers. ¿Cómo te sentiste con el hecho de que se añadiera ese final?
KING:
Pensé que era tremendo. Me impactó. Sabía qué pasaría la primera vez que vi la película, en líneas
generales, y aún así me impactó. Me llevó un segundo visionado acostumbrarme a la idea de que
ese era probablemente el único final en términos del mundo que había creado para esa historia. El
modo en que ocurrió fue el que Frank había querido hacer The Mist durante años y años, y él y yo
habíamos hablado una y otra vez acerca de poner un final de verdad a la película, porque el final de
la novela es ambiguo.
Y lo que realmente me encantó fue que mi madre amaba una buena historia, y ella nunca había
sentido sino desprecio para lo que llamaba los “finales Alfred Hitchcock”. Y lo que ella quería decir
con un final Alfred Hitchcock era uno donde tienes más o menos que decidir por ti mismo lo que va
a suceder.
TAPPER:
Aunque en la novela, en The Mist, el protagonista se burla de las historias que tienen final.
KING:
Es correcto. Y en la vida real los finales no siempre son claros, tanto si son finales felices como si
son tristes.
TAPPER:
Este es deprimente.
KING:
Lo que me gustó de este final fue que es el tipo de final que raramente se permite en las películas
que están financiadas por Hollywood. Normalmente tienes un final en una película que es casi
siempre previsible. Y en otras palabras, y no estoy intentando decir qué final tiene esta película. Tu
definición de él es deprimente. Bien, esa es tu definición. La mía podría ser un poco diferente.
TAPPER:
¿Cómo lo definirías?
KING:
No voy a definirlo. No es mi trabajo. El mío es escribir historias, no criticar. Sólo diré que la cosa es
que me gusta, en el pasado cuando yo era un chaval, a veces veías un anuncio en el periódico que
decía, “¡No renuncies a los cinco minutos finales de esta película impactante!”. Y normalmente no
era impactante. Pero esta realmente lo es. Y me gusta eso porque parte del trabajo que tiene el
escritor de terror, el escritor de comedia… es ser casi físicamente agresivo. Y como escritor, una de
las cosas que siempre me han interesado hacer es en invadir de verdad tu espacio de confort.
Porque eso es lo que se supone que hacemos. Meternos en tu piel, y hacerte reaccionar. Esto lo
hace.
TAPPER:
No eres un fan de la adaptación de El Resplandor. ¿Por qué no?
KING:
Frío. Frío. Una de las cosas acerca de lo que hago es que siempre estoy más interesado en la gente
que en los monstruos. Y estoy interesado en ver cómo la gente reacciona bajo condiciones de estrés
26
extremo. En mis historias, la cosa más importante es que veas gente de verdad en los personajes
de los libros, y quiero que te preocupen. Tanto si es el escritor que está atado a la cama en Misery,
como si es la mujer con su hijo atrapada en el coche en Cujo, o como si es David Drayton y su
pequeño en el supermercado en The Mist. Quiero que te preocupes por esa gente, y quiero que te
guste esa gente.
El problema con muchas de las películas llamadas “splat-back”, es que las víctimas son demasiado
estúpidas para ser rajados, eso es. No hay nada ahí. Y eso lleva a un nivel muy cercano a lo que
ellos llaman “torture porn”, sadismo, ese tipo de cosas. Pero si puedo hacerte sentir algo por mis
personajes, y si te preocupa que algo les pase, en lugar de desear que algo les ocurra, de que su
cabeza caiga, o de que Freddy los coja con sus uñas, entonces he conseguido algo. En el caso de El
Resplandor, Kubrik parecía estar a cargo de una granja de hormigas. Convirtió a su gente en
hormigas y dijo, “Bien, ¿qué ocurre si hacen esto? ¿qué ocurre si hacen eso”. No me gustó eso.
TAPPER:
En The Mist se lanza al aire la idea de quién es peor, los monstruos o algunas de las personas.
¿Quiénes son los malos en los libros de Stephen King?
KING:
Siempre son los miedos que están dentro de las personas. El tipo malo siempre está dominado por
sus miedos, en lugar de enfrentarse a ellos. Cuando el miedo toma el control de las personas, hacen
cosas malas. Eso es cierto para Jack Torrance, y es cierto para la Sra. Carmody y para la gente que
está a su lado en The Mist .
TAPPER:
Hablemos de tu infancia un poco. Había oído, o había leído, que cuando eras un niño encontraste un
muerto en las vías del tren.
KING:
No es verdad.
TAPPER:
¿No es verdad?
KING:
Por lo menos no creo que sea verdad.
TAPPER:
No lo recuerdas.
KING:
Mi mujer dijo que yo… quiero decir que mi madre dijo… ¡hay un patinazo freudiano aquí! (Risas) Mi
madre dijo que volví a casa y estaba pálido. Y eso hum, había un niño que había sido atropellado
por un tren en las vías. Ella nunca estuvo segura de si había sido el mismo día. Pero lo que ella dijo,
eso nunca lo olvidaré, lo que ella dijo fue “Guardaron los pedazos en una cesta”. Y eso se clavó en
mi mente. Tenía probablemente tres o cuatro años.
A ella le encantaba el material de miedo. Puedo recordar una ocasión en la que estábamos sentados
en el porche, mi hermano Dave y yo –David tiene 2 años más– y dije, creo que fui yo, dije “Mamá,
¿has visto alguna vez un muerto?" Y nos contó dos historias.
Dijo que estaba allí cuando un marinero saltó desde el tejado del Hotel Graymore en Portland. 12
pisos. Dijo “Golpeó la acera y salpicó todo”. Y nunca olvidé eso tampoco. ¿Quién podría?
Mi madre creció en Scarboro, Maine. Es una bella ciudad costera. Y contó que estaba abajo en la
playa, y que allí estaban todas esas personas, y los barcos estaban intentando salir… una mujer
había salido a nadar, y la resaca se la había llevado… no, no la resaca, la corriente se la había
llevado. Y la corriente era tan fuerte ese día, que los barcos que tenían no podían atravesarla. Y
contó, que la gente permaneció en la arena y escuchó a esa mujer gritar durante horas, hasta que
finalmente se ahogó. En realidad he puesto algo así en el nuevo libro. Duma Key. Pero esas cosas se
te graban.
TAPPER:
¡Yo lo pensaría!
27
KING:
Pero por otro lado, antes de que cualquiera escriba cartas diciendo “Oh, Stephen King es así porque
tuvo una madre horrible”… hum, Hansel y Gretel y Jack y Las Judías Mágicas y muchas de esas
historias que los niños suelen escuchar no son precisamente suaves. No son exactamente Bob
Esponja.
TAPPER:
Correcto. Monstruos, ogros, cosas intentando comerse a los niños. Hay muchos padres en tus
historias. ¿Crees que la ausencia de tu padre tiene algo que ver con eso?
KING:
Pensé sobre eso muchas veces. Lo hago. Lo hago en realidad. Hum… hay muchos padres en mis… en
mis historias, y hum, hay algunos que son maltratadotes, pero eso es totalmente inventado. Porque
yo no tuve un padre que fuera maltratador. Sólo fue una ausencia. Que muchos de ellos sean
padres que intentan ser cariñosos y compasivos, es como lo que siempre esperé ser yo mismo,
como padre. O puede que sea lo que eché de menos como niño. Pero como digo, no puedes echar
de menos lo que no está ahí.
Mi hermano y yo tuvimos una madre maravillosa que tenía un enorme sentido del humor, lo cual era
bueno. Porque tuvo una vida dura. Trabajó en muchos trabajos de esfuerzo físico, panaderías,
lavanderías, camarera, ese tipo de cosas. Y ella lo hizo, lo hizo con clase. Y hum, eso es el tipo de
ideal de cuidado de los hijos que tuve.
TAPPER:
¿Alguna vez descubriste qué ocurrió con tu padre? ¿Alguna vez lo localizaste?
KING:
No. Y sabes que es raro, lo de nunca haber localizado a mi padre, porque pensarías que si tiene
familia, o algo, él hum, alguien en la familia podría haber visto el parecido, o darse cuenta del
nombre, o algo, y ponerse en contacto. Pero eso nunca ha ocurrido.
Recuerdo que en los 60… puede que incluso en 1960… el 60, el 61, entrando una noche en la sala
de estar, y mi madre sentada enfrente del Huntley Brinkley Report. ¿Recuerdas el Huntley Brinkley
Report? Una muerte sin dolor. Dijo “He visto a tu padre” Y yo dije algo como “¿Qué? ¿Qué quieres
decir con que has visto a mi padre?”. Dijo, “Estoy bastante…” Entonces dio marcha atrás un poco y
dijo, “Creo que he visto a tu padre”. Había un reportaje acerca de la lucha en el Congo, y sobre los
soldados blancos mercenarios que estaban allí, y ella pensaba que uno de ellos era mi padre. Podría
haber sido. Estaba en la Marina Mercante, así que estaba algo familiarizado con los servicios.
TAPPER:
En 2003 fuiste galardonado con la Medalla de la National Book Foundation por una Contribución
Distinguida a las Letras Americanas. Hubo una pequeña controversia acerca de que lo consiguieras,
teniendo que ver con la ficción popular versus la “literatura”. ¿Te molestó? ¿Que la gente dijera “No
le deis el premio a Stephen King”?
KING:
Sí, me molestó un poco. Por una cosa. Pensé que era absurdo que dijeras, “No le deis este premio a
Stephen King”. No fue como si me dieran un National Book Award por una novela que yo escribiera.
Me dieron un National Book Award del modo que supongo que se lo dan a una chica que no va a ser
Miss América, el premio a Miss Simpatía.
TAPPER:
Oh, ¡es algo mucho más importante que eso!
STEPHEN KING:
Bueno, lo era. Pero sólo estoy intentando hacer algún tipo de comparación. Pero la otra cosa que me
molestó mucho fue la idea había estado ahí desde Dickens, pero nunca había sido más claro de lo
que es ahora- de que hay un prejuicio tácito acerca de los lectores, los lectores normales. Y esto
existe en América, y no existe en ningún otro país del mundo. Y es la idea tácita, postulada, de que
si es popular no puede ser bueno, porque el gusto del público americano es idiota. ¡Y no es verdad!
¡Nunca ha sido verdad! La ficción de calidad no tiene que ser inaccesible al lector diario.
¿Hay mucha ficción popular que no es muy buena? Sí. La hay, siempre la ha habido. Pero también
hay un gran número de escritores que están haciendo un trabajo maravilloso, que también son
escritores populares. Un ejemplo es Elmore Leonard, y otro ejemplo es John Irving. Son personas
que son populares, y también son personas extremadamente buenas. Y eso me molesta, la
desconexión me molesta. Si leo una lista de los finalistas del Premio Nacional Book Award a la Mejor
Novela, me digo a mí mismo, “Dios mío, leo de todo, ¡y no conozco ninguno de estos libros!”.
Porque son oscuros, y son cosas de las que nunca escucharías hablar en la vida normal. No han sido
promocionadas. Los escritores no van a talk shows. Y los editores, muchas veces, no lo intentan con
muchas ganas, porque asumen que estas son casi publicaciones de vanidad que venderán 5000
28
copias.
Hay un egoísmo innato en la idea para la inteligencia, donde dicen “No vamos a intentar llevar la
buena literatura a la mayoría del público lector americano, porque es inútil. Son tan estúpidos, es
inútil”. Ese tipo de elitismo me volvía loco de joven. Y soy mejor ahora, pero hay todavía un montón
de resentimiento hacia eso.
TAPPER:
¿Cómo eres de buen escritor?
KING:
No tengo ni idea. No es algo que yo tenga que decir. Y nadie puede saberlo… He escuchado gente
decir “¡Oh, dios, Stephen King! ¡Escribe como Dickens!” Bueno, gilipolleces. Nadie escribe como
Dickens. Nadie lo hizo, ni nadie lo hará. He sido extremadamente popular. Pienso que dada la base
de la longevidad de algunas novelas de fantasía, como Drácula, Dr. Jekyll y Mr. Hyde, esos son
algunos de los libros que pueden sobrevivirme.
Si tuviera que adivinar, diría que seré una especie de Somerset Maughm del terror. En la época de
su mayor popularidad, fue muy popular y había docenas y docenas de películas de sus libros. Pero
ahora nadie sabe quien es. Hay unas pocas personas que podrían recordar El Filo de la Navaja o
Luna y Seis Peniques, pero no muchas. Y yo podría sugerir, podría sospechar, que después de que
muera o me retire, volveré página y alguien vendrá. Y eso no me importa. Lo que me importa, lo
que tiene que importarme, es que cada vez que me siento, hago el mejor trabajo que puedo.
Porque eso es todo lo que está bajo mi control.
TAPPER:
¿Qué dirá tu epitafio?
KING:
Espero que diga, “Amante esposo y padre”.n
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Nº 122 - FEBRERO 2008
PORTADA
ÍNDICE
EDITORIAL Regreso a la tierras baldías
NOTICIAS
IMpRESIONES
La reedición en castellano del
INFORME tercer tomo de La Torre Oscura
EDICIONES
ENTREVISTA ArIel BoSI
Exclusivo para INSOMNIA
NO-FICCIÓN
n el número pasado de INSOMNIA comentamos la excelente
FICCIÓN edición de La Llegada de los Tres que acababa de editar Plaza &
LECTORES Janés, cuidada hasta en el más mínimo detalle, y cuan difícil era
conseguir algún ejemplar de La Torre Oscura 3 y La Torre Oscura 4. Y
CONTRATApA
menos de un mes después la editorial decide "darle la bienvenida" al
2008 de la mejor manera. ¿Cómo?. Publicando Las Tierras Baldías, la
esperada reedición del tercer tomo de La Torre Oscura.
Para refrescar un poco la memoria con respecto a esta novela, nada mejor que la sinopsis del libro:
30
Apenas tuve el libro en mis manos me impresionó el tamaño. Es casi tan grande como el último
volumen de la saga, teniendo más de 140 páginas menos, lo cual auguraba una muy buena calidad
de papel, algo que pude comprobar nomás abriendo el libro. Mas su presentación y la ilustración de
su sobrecubierta (las vías del tren que personifican a Blaine, dirigiéndose a unos edificios ruinosos
con La Torre Oscura de fondo) ya es abrumadora. Una vez más, un excelente trabajo el realizado
por Larry Rostant.
El libro incluye todas las excelentes láminas realizadas por Ned Dameron (recomiendo prestar
especial atención a "La Torre Oscura" y la increíble "El Hombre de Yeso Rugió") y una perlita con la
que Plaza & Janés nos sorprende: la ilustración del endpaper (esa que une la sobrecubierta con el
libro) es la lámina realizada por Ned Dameron para la primera edición del libro.
31
La traducción fue revisada por miembros de Ka-Tet-Corp (nuestras felicitaciones para Javier Martos
y Oscar Sendín y muy especialmente a Fabio Ferreras, quien tradujo la nueva introducción de
Stephen King, realizada especialmente para esta reedición), lo cual es uno de los puntos más altos
de todos los últimos libros editados por Plaza & Janés.
Ahora solo queda esperar unos pocos meses para poder disfrutar la reedición del cuarto tomo, para
el cual Plaza Janés ya nos anunció que incluirá las impresionantes ilustraciones de Dave McKean.
¡Muchas gracias Deborah y Rebecca por la excelente atención y la buena onda que siempre tienen
con nosotros!
Para despedirme, todos aquellos interesados en adquirir esta gran edición del tercer tomo de la
magnum opus de King pueden hacerlo a través de Casa del Libro ( WWW.CASADELLIBRO.COM )
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Nº 122 - FEBRERO 2008
PORTADA
ÍNDICE
EDITORIAL El Pop de King (II)
NOTICIAS
IMpRESIONES
Una mirada muy particular al
INFORME mundo de la cultura popular
EDICIONES
ENTREVISTA STePHen KInG
Publicado originalmente en Entertainment Weekly
OpINIÓN Traducción de Soniarod y Carlos Sader, publicadas en Ka- Tet Corp
FICCIÓN esde agosto de 2003, Stephen King publica la columna The Pop of
King en la revista de espectáculos Entertainment Weekly. En
LECTORES dicho espacio, el escritor de Maine se explaya sobre uno de los temas
CONTRATApA que más le apasiona: la cultura popular. Es así que por estas
columnas desfilan análisis de series, de libros, de películas y muchas
cosas más.
Algunas veces irónico, otras muy serio, pero siempre brillante... el King que tanto nos deleita con
sus novelas se hace presente en su mejor forma para hablar de los más diversos temas. A lo largo
de esta serie de artículos iremos recopilando una selección de las mejores columnas.
Puedes dejarlo durante un rato –de la forma que yo puedo dejar McDonald’s durante un rato– pero
finalmente el ansia cocea de nuevo y te engulle. Te encuentras a ti mismo enfrente de la tele con
el mando a distancia en la mano, o en la sala de cine local. Sudor frío en tu frente. Coge
Transformers. Es la próxima película de Michael Bay –pero mis colegas adictos ya lo saben. La
mayor parte de la obra de Bay ha tenido el valor nutritivo cinematográfico de una pizza de queso,
pero aún así estoy chiflado por ver esa película. Voy a ser el primero en la fila. Voy a conseguir una
caja de Junior Mints y unas palomitas grandes con una dosis doble de ese sudor de mono que la
cadena de cines apenas se atreven a llamar mantequilla, entonces sacaré lo máximo de esa
belleza. Me voy a sentar en pleno centro de la tercera fila, donde el Dolby se interseca. Me tomaré
mi tiempo y posicionaré mis delicias, sabes. Porque es droga popular.
La droga más importante de esta temporada: Harry Potter and the Deathly Hallows. Sin duda. Lo
conoces, yo lo conozco, el mundo lo conoce. Normalmente puedo conseguir cualquier libro con
antelación prometiendo que lo voy a reseñar, pero en lo que a Harry se refiere, nadie lo consigue
antes. Así que estaré en la fila con todos los demás; pero puedo apartar a los niños pequeños de
mi camino, porque soy más grande. En tamaño y edad, esa es mi ventaja. Y tú dirás “¿Empujarías
de verdad a un niño pequeño para conseguir el nuevo Harry Potter, tío Stevie? ¡Seguro que no!”
No voy a admitir que lo haría –puede que esté sólo bromeando – pero tengo una camiseta que
pone “Pasaré por encima de ti para ver a los Who”. Y además: tienes que hacer lo que tienes que
hacer cuando se refiere a la droga popular. Estos son los Cuartos de Libra del alma de lo que
estamos hablando, Big Macs de la mente, patatas fritas de la imaginación.
Puedo pensar que las personas que se disfrazan de aliens en las convenciones de Star Wars son
33
gilipollas, pero ya tengo la fecha de la versión de Will Smith de Soy Leyenda marcada en mi
calendario. Y estoy escribiendo esto justo 11 horas antes del episodio final de Los Soprano. No
tengo nada más que decir sobre eso, excepto que si el “faccia di merda” de Paulie Walnuts no se
hunde, escribiré una carta de queja a David Chase.
No hay adictos que hayan esperado más pacientemente que lo que yo lo hice por la segunda
novela de Scott Smith (la primera, A Simple Plan, fue publicada en 1993). Al final fui
recompensado con The Ruins. No lo compré solamente; lo consumí. El año pasado, mientras leía lo
que parecían miles de historias cortas (estaba editando una antología), vine a dar con la
extraordinaria colección de Scott Snyder, Voodoo Heart. Fue excelente droga pop. Así que ahora
estoy esperando una novela, y me río a carcajadas porque el tipo es tan joven y es capaz de
producir material que puedo ansiar el resto de mi vida.
Pero es la televisión la que ha sido la más fiable proveedora de droga pop en los últimos años, e
ilustra una de las brillantes facetas de la adicción al entretenimiento: incluso cuando el material es
malo, lo sigues comprando, esperando que esta vez conseguirás algo de aquel material del
principio que te enganchó. ¿Recuerdas la espectacular segunda temporada de 24, cuando el
Presidente Palmer (el creíble Presidente Palmer) y Jack Bauer (el creíble Jack Bauer) estaban
intentando guardarse de que los creíbles terroristas volaran Los Angeles? Tengo esa temporada en
DVD y me senté frente al televisor horas y horas, criticando los nuevos discos y esperando que
Jack golpee al padre ofensivo que estuvo aterrorizando a Kim. La última temporada de 24 fue sólo
una pálida imitación, pero volveré el año que viene, esperando la vuelta del buen material: más
emociones, menos relleno.
Y algunas veces consigues buen material. Coge Battlestar Galactica. ¡Excelente droga pop! He
estado descargando la tercera temporada por iTunes cada vez más rápido, enviándolos a mi
televisión por medio de alguna increíble Macintosh, y entonces los devoraba como cerdo. Sé que
uno de los personajes principales muere, pero no cual. Mis apuestas están en ese anciano matón
con el parche en el ojo. Y sí, realmente pienso en esas cosas. Puede que no deba, estoy seguro de
que no es guay, pero no puedo remediarlo. Droga pop, baby. Se mete en tu cerebro y te los hierve.
También, el camello a veces da un poco de material extra. Más capítulos de Jericho, por ejemplo.
¡Radical!, como solíamos decir en los días gloriosos de nuestra juventud, cuando permanecíamos en
pie 45 minutos bajo la lluvia torrencial, esperando para comprar una entrada para ver Bonnie and
Clyde.
Y eh, hay obsesiones peores que el culto pop –creedme, lo sé. Un buen entretenimiento popular
puede mejorar la vida, con excitación antes e iniciar horas de buena conversación después. Hay
cientos de ejemplos –no hemos tocado siquiera Heroes y Lost– pero tengo que revisar mis páginas
web favoritas de Los Soprano. Sólo 10 horas para el capítulo final. Por supuesto, a las diez en
punto de esta noche habrá acabado… ¿o no? Si Tony sobrevive (apuesto a que sí), siempre existe
la posibilidad de una película. Entretanto, de todos modos, tengo que ver esas webs. Hoy esa es mi
tarea.
No hay nada como una buena obsesión para ayudar a una persona a mantener ordenadas sus
prioridades.
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¿Tengo mi propia historia de violencia? Sip. En mis novelas el número de personas asesinadas es
normalmente alto, y en dos de ellas -Apocalipsis y Cell- conseguí aniquilar casi a la totalidad de la
población del Planeta Tierra. En un libro (Ojos de Fuego), a un tipo le convencen de que meta su
mano en una zumbante InSinkErator*. En otro (Cujo), un niño pequeño muere de un golpe de
calor tras ser amenazado durante días por un perro rabioso mientras permanecía dentro del coche
familiar (un Pinto, por supuesto; los Yugos todavía no habían sido inventados). En mi defensa,
puedo señalar que también he escrito libros reconfortantes donde la gente vuelve de entre los
muertos. Normalmente para comerse a los vivos, pero seguramente eso es una nimiedad – un
milagro es un milagro.
Estoy bromeando, pero lo hago nerviosamente, de la misma manera que se silba cuando se pase
ante el cementerio. Aunque la moralidad del entretenimiento violento actualmente no es más que
una polémica un poco candente (posiblemente a causa de que ningún político americano ha sido
asesinado últimamente), aún así, flota a la superficie de las páginas de opinión o editoriales de los
periódicos con bastante regularidad. Como un ahogado que no permanece en el fondo.
Los padres de la libertad de expresión –vienen de ambos extremos del espectro político– dicen que
es un mundo violento, y las películas que declinan comentar ese triste hecho son mal arte. Ellos
también apuntan que muy poca gente de la que vio Sentencia de Muerte –una película que me
gustó mucho– se siente forzada a tomarse la justicia por su mano.
El argumento del mal-arte y el argumento de “la mayoría manda” son fuertes, pero se acompañan
de este hecho irónico: ambos están demasiado cerca de los argumentos que los locos de las
pistolas de la Asociación Nacional del Rifle usan cuando apoyan la idea de que poseer un arma
semiautomática es perfectamente razonable (perfecta para defensa del hogar, y puedes usarla
para librar a tu césped de esas molestas marmotas). Ambos, los defensores de la libertad de
expresión y los locos por las pistolas, están de acuerdo en que es un mundo violento. Los
poseedores de pistolas también señalan que la mayoría de la gente lleva armas con cuidado y
responsabilidad. Los defensores del entretenimiento violento pueden (y hacen) la misma
reivindicación. Todavía no he visto esta pegatina para el parachoques –TE LLEVARÁS MI DVD
SANGUINARIO SOLAMENTE CUANDO LO ARREBATES DE MIS DEDOS FRÍOS Y MUERTOS– pero es
probablemente sólo cuestión de tiempo; después de todo, si el gore se prohíbe, sólo los proscritos
tendrán gore.
¿Qué, si hacemos algo, vamos a hacer al respecto? Viendo la historia legislativa de este país, casi
seguro que nada. Pero tendríamos que empezar por admitir que sí, las películas violentas en
algunos casos influyen en ciertas personas inestables. (Como, digamos… John Hinckley, que
disparó a Ronald Regan para impresionar a… lo habéis adivinado… Jodie Foster.) Algunas mentes –
mentes peligrosas– son como yesca seca. El acto correcto de violencia en la película para adultos
incorrecta puede ser toda la chispa que un individuo necesita. Por supuesto, también ayuda vivir en
un país donde los revólveres son tan abundantes; Cho Seung-Hui, el lunático que asesinó a 32
personas en Virginia Tech, es un ejemplo.
No sé por qué películas como The Brave One (incluso el título sugiere una aprobación tácita)
podrían interesarme y a tantos otros. Sólo puedo esperar que sirvan como una alcantarilla mental
a través de la cual nuestros peores miedos e impulsos se canalicen fuera de nuestros sistemas
mentales de una forma segura. La palabra griega es catharsis, y la he usado muchas veces para
justificar mis propias creaciones violentas, pero nunca me la he creído del todo.
Sé que los shoot-‘em-ups** (y saw-‘em-ups***) son probablemente para quedarse con parte de
nuestras vidas, y eso sugiere una idea deprimente: puede que el amor a la violencia sea una parte
integrante de la naturaleza humana, inseparable de lo mejor de nosotros mismos. Si es así,
continuará siendo una gran parte de nuestro entretenimiento futuro, además de en nuestra
historia.
Discutidlo entre vosotros en el panel de mensajes de debajo. Por lo que a mí respecta… será la
hora del espectáculo dentro de 40 minutos. Tengo que ir a ver si Jodie Foster puede patear a
algunos malos en el culo.
Notas:
* Marca de una trituradora de basura.
** Juegos de disparos en primera persona, p.e. el Quake o el Unreal Tournament.
***Juego de palabras con “shoot-‘em-up”. Se refiere a las películas donde se mata mucha gente.
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Las mejores canciones del 2007
por Stephen King
(Pop of King #74, Top Tunes of 2007)
Podría encontrar sólo siete discos que quería mencionar, pero hay un lado bueno: he añadido mis
canciones favoritas del año. Bajadlas y quemad vuestro propio CD, ¿qué pasa con eso? Y si pensáis
que mi lista apesta, podéis dejarme una línea en el tablón de mensajes. O simplemente callar y
sonreír. La última opción sería probablemente la menos problemática para ambos. ¿Podría añadir,
ahora que estoy con eso, que estoy apabullado –como con las listas de películas y libros que
seguirán a su debido tiempo– por todo el buen material que podría perderme? Hay demasiadas
cosas por ahí, y la vida es demasiado corta. Pero ahora, sin más preámbulos…
¿Estás de luto por Porter Wagoner? ¿Todavía gorroneando de Buck (Owens, así es)? Aquí está la
medicina para animarse: 15 antiguas canciones country escogidas, vestidas de rock por cortesía de
la guitarra surf de Rick Miller. El mejor corte es probablemente “Engine Engine #9”, con Rick Miller
sonando inquietantemente parecido al Roger Miller de los últimos tiempos, pero el compás débil de
Mary Huff que se hace cargo de “Rose Garden” (Lynn Anderson hizo el original) es también una
maravilla.
Un poco irregular, y probablemente no sea su mejor trabajo, pero es imposible no subir el volumen
y bailar; esto es estrictamente rock de la vieja escuela. Fogerty ha permanecido fiel al material
pantanoso que hace mejor, y en canciones como “Don’t You Wish It Was True” y “Somebody Help
Me”, golpea el viejo surco muerto de Creedence (y Fogerty siempre fue Creedence).
Es increíble que Ozzy pueda hacer este tipo de cosas todavía, incluso estando en solitario. El mejor
disco heavy metal del año; un verdadero revienta-altavoces. La mejor canción es la increíble “I
Don’t Wanna Stop”. Slipknot, cómete tu mugriento corazoncito.
4. It's Not Big It's Large, Lyle Lovett and His Large Band
Este es un terrorífico álbum de swing de Texas, pero por supuesto a nadie le gusta el swing de
Texas (o ni saben lo que es). Lo que lo hace especial es la voz de vermut seco de Lovett y su
mordacidad. En la sección de mordacidad, revisad “All Downhill”.
Un increíblemente experto debut, y una voz que se parece de una manera espeluznante a la de
Freddie Mercury. Este disco ha vivido todo el verano en el reproductor de CD de mi coche,
especialmente “Lollipop”.
Sin trucos de audio y/o experimentos esta vez, sólo una colección de canciones magníficamente
simples y escritura de la mejor calidad. Jeff Tweedy nunca ha estado más melodioso, más
controlado o con mejor voz. Ni una mala canción en el disco. Incluso la portada es bella.
Este es el mejor álbum del prolífico Earle desde que salió de la cárcel (una declaración que sólo
parece perfectamente racional cuando se discute de rock & roll). Es lo que llamábamos “folk rock”
hace tiempo, pero es más que eso; canciones como “City of Immigrants” y “Down Here Below”
(que se refiere a la leyenda urbana voladora de los halcones Pale Male en Manhattan) son párrafos
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en la carta de amor de Earle a Nueva York. En “Tennessee Blues” ofrece una triste y no demasiado
cariñosa despedida a la Ciudad de la Guitarra. De todos los discos que he escuchado este año, es el
único que ha satisfecho completamente mis expectativas a todos los niveles.
No creo que necesites muchas explicaciones acerca de esta mezcla; las canciones se explican por sí
solas, o no. Todo lo que necesito decirte es que sí, son descargables; sí, las escuché por primera
vez en 2007, y la mayoría, aunque no todas, son de este año; y sí, todas ellas me extasiaron. Las
he puesto una y otra vez hasta que mi esposa me ha amenazado con el divorcio… o sólo con
apuñalarme repetidamente con las tijeras de la cocina (y no habría jurado en América que pudiera
encerrarla en la cárcel). Están listadas desde la menos reproducida (cerca de 12 veces en el caso
de “Radio Nowhere”) a la más reproducida (que podría ser cerca de 50, poniéndome de lleno en el
terreno de los apuñalados-en-la-cocina).
Sé que seré censurado sobre algunas selecciones (¿¿James Blunt?? ¿¿Brad Paisley???), pero mi
vieja madre también solía decirme que la honestidad es la mejor política. Estoy siendo tan honesto
como puedo ser. Así es. Y esperemos que el próximo año sea un poco mejor.
17. ''1973''
James Blunt
15. ''Girlfriend''
Avril Lavigne
10. ''Online''
Brad Paisley
9. ''Same Mistake''
James Blunt
8. ''Up in Indiana''
Lyle Lovett and His Large Band
7. ''Right Moves''
Josh Ritter
5. ''Crazy Ex-Girlfriend''
Miranda Lambert
4. ''Jericho Road''
Steve Earle
1. ''Either Way''
Wilco.n
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Nº 122 - FEBRERO 2008
PORTADA
ÍNDICE
EDITORIAL Un día más
NOTICIAS
IMpRESIONES
INFORME FIDeL RUIZ
EDICIONES © 2008. Todos los derechos reservados
Prohibida su reproducción total o parcial por cualquier medio,
ENTREVISTA sin expreso consentimiento del autor
OpINIÓN
NO-FICCIÓN lma siempre lucia de 20, no importaba que ropa usara o como
se peinara. Siempre parecía joven, muy joven y siempre se le
notaba cansada. Siempre le gustaba salir de noche. Era refrescante
LECTORES sentir la brisa nocturna pues eran insoportables los días secos y
calientes de comienzo de primavera. Odiaba los días soleados y más
CONTRATApA en esta época. Siempre se sumergía profundamente en sus
pensamientos durante sus caminatas, siempre se daba cuenta de eso
cuando ya había andado mucho.
Siempre andaba hambrienta. Nunca traía dinero. Siempre regresaba pidiendo aventón. Nunca le
decían que no. Siempre tenía una conquista. Nunca le duraban. Siempre pensaba que había tomado
la mejor decisión. Nunca lo creía del todo. Siempre había querido un cambio. Nunca tan radical.
Siempre había querido independizarse, dejar la casa donde no era comprendida, donde no le ponían
atención y siempre la culpaban. Nunca les dijo adiós. Siempre lloraba al recordar. Nunca quiso dejar
a su madre sola pero tenía que escapar. Siempre había tenido todo. Ahora no tenia nada. Sin
embargo, nunca tenía miedo. Siempre soñó con ser diferente. Nunca pidió esto.
El pulgar señalaba la dirección deseada. Un golf ruidoso que alguna vez fue negro se detuvo.
Siempre se detenían. Nunca dudaban en subirla. Siempre les gustaba... como no hacerlo. La sonrisa
y sus mejillas rosas, es lo que siempre les encantaba. Nunca le hacían preguntas. Siempre se
perdían en sus ojos. Grandes y color miel. Nunca podían dejar de tocarla, era irresistible. Siempre le
complacía eso, sentir como se aceleraba el corazón de su nueva conquista. Nunca se cansaba de
esto. El momento, la situación. Casi un rito. Siempre esperaba, tenia que darle gusto a sus placeres
carnales. No se quería sentir tan inhumana. Siempre les dejaba llegar al clímax. Nunca les daba un
minuto más.
La transformación siempre era inmediata. Una boca de dientes afilados y deformes. Unos brazos que
terminaban en garras. Sus ojos nunca perdían ese brillo inocente. Primero a la yugular, siempre
bebía. Luego las partes blandas. Nunca desperdiciaba nada. Los ojos, siempre al final. Un postre
grotesco.
Siempre que el horizonte empezaba a perder su tono opaco, ella llegaba a casa. Sería otro día
caluroso, nunca se equivocaba. Dormiría todo el día, como siempre. ¿Había hecho bien?, nunca.
Siempre se cuestionaba antes de dormir. Nunca le quitaba el sueño. Siempre se preocupaba. Nunca
demasiado. Siempre habría más caminatas. Tal vez nunca se acabarían. Tal vez hiciera esto para
siempre...n
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Nº 122 - FEBRERO 2008
PORTADA
ÍNDICE
EDITORIAL LA HISTorIA De LISeY
NOTICIAS Diego Javier Bialoskurnik (Capital Federal, Argentina)
IMpRESIONES "...Acabo de leer la última novela de Stephen King publicada en
Argentina, La Historia de Lisey. En cuanto al análisis, el libro
INFORME empezó bien. Me atrapó la historia, tuvo mucha adrenalina, pero en
EDICIONES un momento cayó en un pozo, que fue cuando leí que Scott iba de
un mundo a otro, como en una dimensión desconocida. Lo que me
ENTREVISTA hubiera gustado era que le pasara algo mas real que eso de andar
OpINIÓN yendo de una dimensión a otra como si estuviera en una pesadilla
(sentí que era como ver a Freddy Krueger en alguna de sus
NO-FICCIÓN
películas de la saga A Nightmare on Elm Street). Pero lo que sí me Envíen sus mensajes para publicar en
FICCIÓN gustó fue la relación entre Scott y Lisey, y la dura infancia vivida esta sección a
por el escritor (la forma en que fue plasmada por este genio [email protected]
literario). Igualmente no deja de admirarme el magnetismo que Por favor, detallen nombre, apellido y
país desde el que escriben.
CONTRATApA King provoca en sus novelas, ya que logra meterte en la historia y Si quieren que su dirección de e-mail
podes percibir todo como si estuvieras viéndolo allí, en vivo. Dejo mi aparezca en esta sección, para que les
dirección de mail: [email protected] para el que quiera debatir escriban otros lectores, aclárenlo en el
mensaje.
sobre el maestro..."
Respuesta
Como siempre, en INSOMNIA respetamos y publicamos todas las opiniones. De todos modos, la
mayoría de las críticas son más que positivas con respecto a La Historia de Lisey. Es que sin duda
estamos a uno de los mejores trabajos de King de los últimos años.
JACK KeTChUm
Javi Martos (España)
"...He visto una carta de un lector en la revista de enero, que preguntaba sobre libros de Jack
Ketchum en castellano. Bueno, realmente solo hay uno en castellano, es La Chica De Al Lado (The
Girl Next Door). Se editó en 2006 en España en La Factoría de Ideas. Se puede encontrar en las
tiendas a 18,95 euros. Este libro ha sido recientemente adaptado al cine..."
Respuesta
En efecto, en nuestro número anterior publicábamos el mensaje del lector Marcos Minuet, quien
preguntaba por ediciones en castellano de libros de Jack Ketchum. Desconocíamos el dato de La
Chica de al Lado, y gracias a nuestro colaborador Javi Martos ahora conocemos la noticia. También
agradecemos a Ramón Castelles, quien nos pasó el mismo dato. Ojalá se publiquen más libros de
dicho autor.
¡FelIZ CUmPleAÑoS!
Fernando Vidal (España)
"...Soy un chico de 20 años que vive al sur de España, y me considero un auténtico fanático de King
y de vuestra revista. Mi afición por Stephen King empezó cuando sólo tenía 13 años, momento en el
que leí El Juego de Gerald. Creo que fue una de las experiencias más inquietantes de mi vida, y me
abrió un mundo nuevo que para mí era totalmente desconocido. Hasta entonces, sólo había oído
hablar de Stephen King como un escritor dedicado a aterrorizar a la gente, pero no comprendía en
qué se basaban sus novelas. La curiosidad me pudo, y hasta la fecha me he leído casi 30 novelas
suyas. Estoy orgulloso de tener la colección completa de La Torre Oscura. Sin duda, junto con IT, es
la mejor obra que haya podido crear Stephen King, a mi parecer. Asi que, buscando información en
Internet, un buen día hace 3 o 4 años, llegué a dar con vuestra publicación. Desde entonces, he
seguido INSOMNIA mes a mes, para estar a la última sobre todo lo referente al maestro King.
Habéis hecho un trabajo fabuloso, de un tamaño que no soy capaz de imaginar. Diez años son
muchísimos años, y por ello no podía dejar pasar la ocasión para felicitaros por vuestro tiempo y
esfuerzo, tan bien aprovechado. Como yo hay muchísimos lectores que se mantienen en la sombra,
sin atreverse a darse a conocer pero que se son fieles a vosotros. Seguid así, porque merece la
pena. La calidad de vuestra información, la claridad con que exponéis las últimas noticias, la
variedad de opiniones que expresáis y la profundidad de vuestros análisis creo que son las mejores
características que tenéis, y que toda buena revista debería tener..."
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Respuesta
El mensaje de Fernando Vidal es sólo una pequeña muestra de la gran cantidad de felicitaciones que
recibimos por los diez años de la revista. Un gracias enorme a todos los lectores que nos siguen
desde todas partes del mundo.n
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Nº 122 - FEBRERO 2008
PORTADA
ÍNDICE
EDITORIAL Portada de "Duma Key" La última novela de Stephen King,
NOTICIAS Duma Key, acaba de ser editada.
Se trata de un relato sobre la
IMpRESIONES amistad y los lazos entre padres e
INFORME hijos. Y también sobre la memoria,
la verdad y el arte. Y hablando de
EDICIONES arte, nada mejor que disfrutar de la
portada de la edición inglesa de la
ENTREVISTA
novela, de la editorial Hodder &
OpINIÓN Stoughton.n
NO-FICCIÓN
FICCIÓN
LECTORES
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