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Desde la opción de avanzar verdaderamente hacia un desarrollo sostenible resulta imperioso y
urgente fomentar y mejorar el desarrollo de aquellos instrumentos científicos capaces de
mantenernos informados adecuadamente y sin interferencias por parte de los intereses
económicos sobre la situación de la sostenibilidad ecológica y sobre la escala óptima/máxima de la
economía, con el fin de aplicar tales informaciones y conocimientos a la toma de decisiones y
actuaciones de nuestras sociedades. Instrumentos como el IPCC, capaces de aportar informes de
evaluación y de orientación de las políticas para la cuestión climática, o como la Evaluación del
Milenio (Millenium Ecosystem Assessment, 2005), para el conocimiento de la situación global de
los ecosistemas y la adopción consecuente de medidas, poseen una importancia crucial en el
tránsito mundial hacia la sostenibilidad, urgiendo también la generación de sistemas de aplicación
local y regional en el marco de cada país, con utilización de sistemas de transferencia de
conocimientos y tecnología en el ámbito de la cooperación internacional. En este sentido, el
reforzamiento, revisión, actualización y refundación de las instituciones internacionales que
operan en el marco de Naciones Unidas se revela cada día como una tarea importante y urgente.
Del mismo modo, la investigación, en este caso básicamente ecológica, acerca de las condiciones,
requisitos y el mismo sentido del concepto de sostenibilidad aplicado a los sistemas naturales e
intervenidos resulta un requisito esencial en el progreso hacia la actuación sensata de las
sociedades humanas. La complejidad y dificultad que presentan el tratamiento y manejo de
conceptos ligados y precedentes de la sostenibilidad, como son los de estabilidad, vulnerabilidad,
resiliencia, perturbación, restauración u otros ha suscitado un considerable interés por parte de la
ecología tanto teórica como práctica y definen un campo de investigación esencial desde hace
algún tiempo y sobre todo para el futuro inmediato (Van Dobben y Lowe-Mc Conell, 1980;
Roughgarden, May y Levin, 1989; Rey Benayas, Espigares Pinilla y Nicolau Ibarra, 2003; Valladares
et al., 2008). Una vez más, lo que resulta evidente es que no es posible, ni mucho menos
razonable, "gestionar la casa" (hacer economía) sin "conocer la misma" (saber ecología).
Paralelamente, la actuación decidida sobre el objetivo de lograr una distribución equitativa implica
un punto de partida básico: la aplicación real del derecho universal al desarrollo humano y
sostenible (Angulo Sánchez, 2005). Los Objetivos del Milenio constituyen, en este sentido, una
nueva base de acuerdo internacional (al menos sobre los objetivos a alcanzar) desde la que partir.
Y, efectivamente, la eficiencia económica en la asignación de recursos debe formar la tercera pata
en el ámbito de actuaciones y decisiones a aplicar en el camino decidido hacia la sostenibilidad
(ecológica, social y económica), pero siempre enmarcada por las prioridades fundamentales que
establecen las otras dos cuestiones: a estas alturas no puede pretenderse potenciar la eficiencia
económica por encima de la destrucción del planeta o de la condena a la miseria y al hambre de
una parte significativa de la población mundial. Mucho menos debe tolerarse que una ideología
fundamentalista que busca liberar de controles democráticos y responsabilidades sociales a los
grandes poderes económicos se adueñe del ámbito de toma de decisiones mundial o nacional,
imponiendo un instrumento de toma de decisiones que permite en teoría la mejora de la
eficiencia en la asignación de los recursos (aunque con serios problemas en su actuación real),
pero que se revela claramente inadecuado para la resolución de las cuestiones prioritarias de
escala y distribución.
La sostenibilidad (y el desarrollo sostenible, si queremos rescatar este término de las garras de los
conceptos meramente retóricos) sólo puede ser alcanzarse desde otras ópticas
Características de la Economía Mundial Actual.
Finalizando el siglo XX, se asiste aun nuevo estadio de desarrollo del capitalismo en su fase
imperialista, considerada como una transformación del Capitalismo Monopolista de Estado,
caracterizada por un nivel superior de la internacionalización del capital, que no se limita sólo a la
producción, sino que abarca al comercio, las comunicaciones, el transporte, la Cultura, las
finanzas, los servicios, lo social, lo político e ideológico. A este proceso actual, se le nombra
globalización, que no es más que una etapa superior de la internacionalización de las relaciones de
producción capitalistas, donde se pone de manifiesto una fuerte interconexión e interdependencia
entre las economías nacionales del Sistema Económico Capitalista Mundial. Un proceso de
internacionalización que brota de las propias leyes y contradicciones del modo de producción
capitalista y en particular de su acumulación, por lo que es un proceso objetivo e inevitable.
La globalización, se ha visto acelerada por diversos factores:
El desarrollo de una Revolución Científico Técnica.
El crecimiento de la exportación del capital.
El crecimiento del comercio internacional.
El incremento de la actividad del capital financiero.
Además ha tenido en las políticas económicas neoliberales, una fuerte palanca para su expansión a
todo el mundo.
Producto a una vertiginosa y novedosa Revolución Científico Técnica, han surgido nuevas
producciones: como la microelectrónica, la nuclear, la biotecnología, los nuevos materiales, los
servicios han alcanzado un gran desarrollo. Estas asimilan la mayor cantidad de capital en forma
directa y que son monopolio de las siete potencias capitalistas, agrupadas en los tres centros de
fuerzas: [Link], JAPON Y LA UNION EUROPEA. Es característico para este estadio un cambio de
ritmo de crecimiento de la actividad económica, ya no es la producción de bienes materiales, sino
la de los servicios la que lleva el peso fundamental en el Producto Interno Bruto (PIB) de los
diferentes países: para los capitalistas desarrollados, representa las ¾ partes y para los países
subdesarrollados la ½ del PBI. Es decir, que los servicios, constituye uno de los sectores más
privilegiados para las inversiones extranjeras directas, mientras que la producción de mercancías
destinadas a satisfacer tanto las necesidades personales como productivas, tienden a disminuir
relativamente.
Cabe significar, que las inversiones extranjeras directas, además de constituir un nuevo capital,
vienen a acompañadas de nuevo mercado, de experiencia gerencial y novedosas tecnologías,
elementos tan necesarios para el crecimiento de la economía de cualquier país en los momentos
actuales. Hoy, la presencia del capital extranjero se ha convertido en algo imprescindible para el
desarrollo de la producción de mercancías, su comercialización y transportación, para las
comunicaciones y en particular para la estabilidad financiera del país, sin embargo, de forma
contradictoria, el capital que más abunda en la Economía Mundial actualmente, es el capital
ficticio, que no proporciona al país ninguna de las ventajas antes mencionadas y que corresponde
al capital directo.
A lo expuesto, se le unen otras características económico sociales de los países subdesarrollados,
que actualmente no se pueden obviar por la fuerte presencia en la Economía Mundial: se refiere a
persistentes índices de inflación, desempleo, subempleo, la devaluación de la moneda nacional,
privatización de la vida económica y social, explotación del trabajo infantil, diferencias salariales
no a partir de lo que se aporta, sino por el sexo, la edad, la raza y la nacionalidad, una política
impositiva, que agobia más a los trabajadores asalariados que a las ganancias de las
Transnacionales. Están presentes además, las desigualdades económicas y sociales, el hambre, la
desnutrición, el analfabetismo, altos índices de mortalidad infantil y bajo límite de vida. Tales
características, se han internacionalizado junto al capital y son propias de todos los países
subdesarrollados y forman parte de la vida económica y social de las capas más pobres existentes
en los países capitalistas desarrollados.
En todo este contexto de la globalización, por ejemplo, la competencia monopolista se ha
especializado en presentar productos de altas tecnologías, bajos costos de producción y precios
diferenciados, donde sólo tienen acceso aquellas naciones y empresas transnacionales, cuyos PIB.
y ganancias, se contabilizan en MM de USD que sobrepasan el PIB de los países subdesarrollados.
Se ha formado una triada de poder, donde sólo pueden competir ellos mismos, quedando
excluidos los países subdesarrollados. Los créditos, se otorgan por las organizaciones financieras
internacionales (FMI, BM) y por los BTN privados, en lo fundamental para auxiliar las economías de
los países industrializados y apoyar las actividades de las ETN. Para los subdesarrollados, se
otorgan créditos, pero se les imponen condiciones de reformas neoliberales, que lejos de
contribuir al desarrollo industrial y agrícola los somete a una dependencia económica y a una
deuda externa insostenible. Es decir, tanto la competencia como el crédito como palancas de la
acumulación, se desarrollan a favor de las ETN Y los BTN, ambas han contribuido a impregnarles
nuevas características a las vías a través de las cuales se incrementa la acumulación, se refiere al
proceso de concentración y centralización de la producción y el capital. Por un lado,
aparentemente es como si la historia retrocediera, se observa, un auge de las PYMES en todas las
actividades del capital, pero por otro lado, existe un proceso de absorción y fusión de los
monopolios por otros monopolios, pero en esencia, la acumulación capitalista continúa
desarrollándose sobre la base de sus propias leyes y contradicciones, de ahí que sea un proceso
objetivo, como sucediera en la época que vivió Carlos Marx.
En aquella época Marx planteó: Paralelamente con esta centralización del capital o expropiación
de muchos capitalistas por unos pocos, se desarrolla en una escala cada vez mayor, la forma
cooperativa del proceso de trabajo, la aplicación técnica consciente de la ciencia, la explotación
sistemática y organizada de la tierra, la transformación de los medios de trabajo en medios de
trabajo utilizados colectivamente, la economía de todos los medios de producción al ser
empleados como medios de producción de un trabajo combinado, social, la absorción de todos los
países por la red del mercado mundial y como consecuencia de esto, el carácter internacional del
régimen capitalista.( 1 )
En aquella época, la economía capitalista se consolidó sobre la base de la descomposición del
régimen feudal, en el capitalismo de hoy, se consolida sobre la base de la desaparición del Sistema
Económico Socialista Mundial, donde se evidencia el protagonismo de las ETN Y los BTN,
portadoras de un alto grado de socialización de la producción y el trabajo, pero al mismo tiempo,
dueñas absolutas de la riquezas que se crean en la Economía Mundial actual. Basta decir, que el
20% más rico de la población mundial, se apropia del 60% de los ingresos que se generan en el
mundo.
Y si por un lado, se afirma que la globalización es un proceso objetivo, producto de la acumulación,
también le es inherente, el conjunto de contradicciones económicas que le han acompañado en
toda su historia, es decir:
La contradicción entre la producción y el consumo, que se refleja entre la oferta y la demanda.
La contradicción entre la organización de la producción en cada empresa y la anarquía de la
producción a nivel social.
La contradicción entre el objetivo de la producción capitalista y los medios para alcanzarlos.
La contradicción entre el trabajo y el capital.
La contradicción entre la clase obrera asalariada y la clase burguesa.
Contradicciones que al llegar a un determinado grado de su agudización, generan a su vez, una
contradicción más profunda, general y fundamental, que despierta como un volcán en erupción y
hace estallar la economía en una crisis económica de superproducción, se refiere a la
contradicción entre el carácter cada vez más social de la producción y el carácter cada vez más
privado capitalista de la apropiación. Esta contradicción económica general, calificada por Marx,
como la Contradicción Económica Fundamental del capitalismo, le es inherente a este modo de
producción y la causante en toda su historia del estallido de las crisis económicas de
superproducción, momento difícil para el capitalista y para el Sistema Económico Capitalista
Mundial, pero es también una muestra de la evolución contradictoria de la acumulación y la
continuidad del ciclo industrial capitalista, un proceso objetivo e inevitable.
En la economía capitalista actual, ya se dijo, que la presencia del capital extranjero para el
desarrollo de la acumulación de cualquier nación, es imprescindible, record alza de los precios de
los productos básicos o por la labor especulativa de un capitalista aislado, pero resulta, que tales
momentos contradictorios de la acumulación, son solo formas externas de manifestación de la
agudización de la contradicción económica fundamental del capitalismo.
En la época de la globalización, la contradicción económica fundamental del capitalismo, además,
de haber adquirido un carácter internacional, está llena de las contradicciones tradicionales más la
que han generado la actual RCT. , la actividad de la ETN y los BTN y la política económica
neoliberal, donde se destacan la Desregulación y la Privatización de la economía. Por un lado, la
socialización de la producción es cada vez mayor, cualquier necesidad a satisfacer depende del
trabajo de miles de obreros no de un país, sino de diferentes países, y por otro lado, los resultados
de la producción se hacen cada vez más privados concentrándose cada vez en menos manos. Hoy
de 39000 ETN en todo el mundo, sólo 500 manejan el mayor monto de capital que circula en la
economía mundial y se apropian de los mayores ingresos, superiores incluso al PIB de muchos
países desarrollados y subdesarrollados.
Es decir, que cuando en el contexto de la globalización actual, se habla del estallido de una crisis
económica de superproducción, ante todo, ésta tendrá la misma causa fundamental expuesta por
Marx en su época: la agudización de la contradicción económica fundamental del capitalismo y no
otra, y dado el nivel de internacionalización actual del capital y de todas sus leyes y
contradicciones, su alcance no se limitará a un país, con extensión mundial gradual, sino que será
una crisis Mundial global que además de ser internacional por esencia, abarcará todas las esferas
de la vida económica, social y política de la sociedad mundial.
Al menos, la crisis financiera en Asia, su extensión a Rusia y América Latina, con sus respectivas
consecuencias económicas sociales, permite vaticinar que la crisis global ha tenido sus
antecedentes, ya comenzó.
Si la teoría marxista y no marxista, coinciden en que la globalización es un proceso objetivo, propio
del propio desarrollo del capitalismo, aunque se categorice y explique de formas diferentes,
digamos, los primeros como una etapa superior de la internacionalización del capital, los segundos
como un proceso de mundialización, que supone la transición del capitalismo desde una base
nacional a una mundial o como la necesaria interconexión de las economías nacionales, vuelven a
coincidir en que la crisis global, en las condiciones actuales es inevitable. Pensando y actuando de
forma optimista, se pueden desarrollar varias acciones, para aliviar, retardar el estallido de la crisis
global, pero lo que no será posible es evitar que finalmente estalle.
La crisis financiera, que ya tocó a países de diferentes continentes, tiene sus manifestaciones en:
La caída en las bolsas de valores, que hasta julio de 1998, se había comportado de la siguiente
forma:
Es en este tipo de mercado, donde se mueve actualmente el mayor capital, por cada dólar que se
invierte en la producción, de 30 a 50 dólares lo hacen en este mercado del capital ficticio.
Evidentemente, estas caídas son perjudiciales para el bolsillo del capitalista y la prosperidad de la
economía, pero teniendo en cuenta, que actualmente la clase obrera, tiene una mayor
participación en la compra de acciones a bajos precios, al caer estos mercados, tales pérdidas
reducen los gastos de consumo de los consumidores y en particular de esta clase obrera. La caída
de estos mercados tiende a desestimular la producción y reducir las inversiones en el comercio.
Todo esto, agudiza cada una de las contradicciones antes mencionadas.
Las monedas nacionales se devalúan constantemente, debido a la afluencia al país de capital
extranjero especulativo, que para los países subdesarrollados es las ¾ partes de sus inversiones
extranjeras. Estos inversionistas convirtieron la moneda dura en moneda nacional para comprar
bonos del tesoro nacional a tasas de interés altos, las monedas duras fueron colocadas en bancos
o simplemente gastadas en otras operaciones, dándose una visión falsa de estabilidad económica
y financiera, sin embargo, todo era pura especulación, finalmente se vendían en otros mercados a
precios más altos. Apropiándose de jugosas ganancias.
También sucede lo que a Rusia, que devaluó su moneda nacional, declara una moratoria en el
pago de su deuda, como consecuencia, los inversionistas extranjeros sufrieron grandes pérdidas
en sus bonos del tesoro ruso y para pagar sus propios préstamos, vendieron sus valores en otros
mercados: Brasil, Japón y [Link].
La fuga de capitales. El capital llegó a las naciones en tres formas: inversiones directas, de
préstamo e inversiones en bolsas (de cartera), esta última llamada también capital ficticio,
especulativo. Para evitar que los capitales se fugaran, se han elevado las tasas de interés, pero al
mismo tiempo, esto tiende a reducir el crecimiento económico, manifestada en la caída del PIB de
los diferentes países, por ejemplo, en Hong Kong el PIB, se reduce a un ritmo del 5 % anual, en
Indonesia podría sufrir una disminución del 20 %, esto afecta tanto a las exportaciones como a las
importaciones, pues los precios de los productos básicos se deprimen. Digamos, entre 1997 -
1998, los precios del petróleo disminuyeron en alrededor en un 30 %, los del café en un 43 % y los
de oro en un 17 %. Es evidente que las ganancias provenientes de las exportaciones de estos
productos se reducen, lo que obliga a disminuir las importaciones por falta de recursos monetarios
para adquirir las mercancías que se necesitan y que no se producen en la nación.
Entre1997 y 1998, de los países donde ha estallado la crisis financiera, se ha fugado una gran
cantidad de capital, ( ver gráfico ) la realidad es que estos capitales llegaron a la nación con toda la
intención de valorizarse a través de la especulación y del cobro de altos intereses por los
préstamos concedidos y no de su inversión en la producción, el comercio, el transporte, las
Entonces se podría afirmar que de acuerdo a la teoría económica de las crisis de Marx, la
economía estadounidense, se encuentra en el límite máximo de la prosperidad, fase última del
ciclo industrial, donde se agudizan las contradicciones y dan paso a una nueva crisis y con ella a un
nuevo ciclo. Es decir, que los [Link], ¿ podrá evitar que estalle la crisis global?.
Considerar comunicaciones, etc. lo que pone de manifiesto una vez más la aguda contradicción
entre el objetivo de la acumulación capitalista y los medios para alcanzarlo.
Además de lo expuesto, la crisis se ha manifestado socialmente, en altos índices de desempleo,
aumento de la miseria y el hambre, la desnutrición, la desarticulación de los sindicatos obreros,
etc.
Es evidente, que tales momentos contradictorios económicos y sociales, constituyen
manifestaciones de la crisis global que amenaza a la Economía Mundial. Hoy está en Asia, Rusia y
en América Latina, pero si se tiene en cuenta, que estos países tienen comercio con los [Link], La
Unión Europea y Japón, que como tríada del poder actual, representan el 40 % de la Economía
Mundial, el estallido de la crisis es cuestión de tiempo.
Lo antes planteado, se cuestiona por algunos economistas estadounidenses, partiendo de la
situación económica actual de los [Link], que denota fortaleza, la demanda es fuerte, el PIB crece,
la inflación es baja, el nivel de empleo es alto y el desempleo es relativamente bajo, sin embargo,
hay algunos elementos negativos: la deuda de los consumidores ( incluyendo los préstamos de
vivienda ) es alta, el ahorro del consumidor es bajo porque el creciente mercado de valores, ha
hecho que muchos estadounidenses se sientan más ricos. En parte, los gastos del consumidor han
sido financiados con las ganancias del mercado de valores, que se han convertido en dinero en
efectivo. Estos eran en 1992, de 127 000 millones de usd. y para 1997 fue de 382 000 millones de
usd.. Los precios bajos de las acciones, ponen en peligro el poder adquisitivo del consumidor, esto
unido a los efectos de la crisis asiática (los piases asiáticos compran las ¾ partes de las
exportaciones de [Link]. Ver gráfico), pueden provocar caídas en los gastos del consumidor y de
hecho, en el consumo de bienes materiales. Por ejemplo, por cada dólar de pérdida en acciones,
los consumidores reducirían sus gastos en 2,5 centavos. EL 2,5 % de 2 billones de dólares que han
perdido en valor las acciones, sería igual a 50 000 millones de dólares menos del 1 % de P.I.B., pero
la cantidad de accionistas a precios bajo es cada vez mayor, luego el efecto adverso podría ser
mayor también.
La Desregulación, la libertad de comercio y financiera es también parte de las políticas
neoliberales, sin embargo, en la crisis financiera del 1997, se puso de manifiesto la inconsistencia
práctica de dicha teoría de libertad: para el mes de septiembre de 1998, algunos mercados fueron
cerrados por el Estado: Malasia, impuso controles de cambio, con lo que impidió que los
inversionistas extranjeros reclamaran fondos ( la moneda nacional no podía ser cambiada por
dólares ), Rusia, puso en moratoria su deuda exterior y dejó de convertir rublos en moneda dura
( dólares y marcos ) y después vino la intervención del Estado en el mercado de valores en Hong
Kong. La intervención repentina de Estado en estos mercados, asustó a los inversionistas quienes
huyeron en desbandadas.
Por otra parte, el propio Estado en estos países, ha reconocido mundialmente de que gran parte
del capital extranjero, había sido derrochado a través del "capitalismo de compinches", es decir,
capital especulativo.
A raíz de esta crisis financiera, los Estados tomaron diversas medidas:
Aumento de las tasa de interés: Se han aumentado las tasas de interés, para mantener a los
inversionistas locales en el país y no adquieran la moneda dura, esto evidentemente busca la
devaluación de la moneda nacional, además de tratar de evitar que del país se fugue capital.
Condonar la deuda externa: Hay una tendencia muy tenue de condonar la deuda externa de los
países subdesarrollados fundamentalmente. Para lograrlo, se debe convencer a las organizaciones
financieras internacionales y a los BTN privados de la necesidad, pues en la mayoría para no decir
en todos los países del mundo, sus deudas externas se encuentran transformadas en bonos.
Inyectar nuevos capitales: Esta acción sirve para sustituir los viejos capitales. Las compañías
extranjeras comprarían a las compañías locales a precios de liquidación. Ante todo, esto es
alimentar aún más la política neoliberal, como propulsora de la globalización y acelerador de la
crisis global.
Como se observa, los países que están en crisis actualmente, se encuentran en un círculo vicioso,
liberan mercados, luego los cierran; desregulan, luego vuelven a regular; elevan las tasas de
interés, ahora las están disminuyendo; se fugan capitales de las bolsas por un lado y por el otro le
inyectan nuevos capitales. En realidad, todo es un mar de contradicciones que no puede tener
otro resultado que el estallido de la crisis económica de superproducción global.
Carlos Marx en su época planteó:
"La crisis son siempre soluciones violentas puramente momentáneas de las contradicciones
existentes, erupciones violentas que restablecen pasajeramente el equilibrio roto." (El Capital. T.
III. pp. 271).
2. Conclusiones.
La globalización del capital y la aplicación de las políticas económicas neoliberales, han creado
condiciones para que el estallido de la crisis económica de superproducción que se avecina tenga
también carácter global.
No será en un país o en un grupo de países, sino en toda la Economía Mundial y no será sólo para
las finanzas, sino para todos los sectores de la vida económica y social de la humanidad
No será producto a la caída de la bolsa o la fuga de capitales, estos sólo son sus manifestaciones.
Su causa está en la agudización de la contradicción fundamental del capitalismo y en cada una de
sus manifestaciones concretas e ahí lo inevitable de la crisis.
No habrá soluciones por separado, esta tiene que ser tan global como el propio funcionamiento
del capital y la propia crisis. El Estado tendrá que recuperar su papel de regulador y controlador de
la economía y de hecho, la propiedad privada, demostrará una vez más su ineficiencia.
La clase obrera, cargada de altos índices de desempleo y subempleo, caídas en los gastos de su
consumo, altos y numerosos impuestos sobre sus salarios, alto costo de la vida y bajo nivel de
vida, exigirá su lugar en su enfrentamiento contra el capital que lo agobia cada vez más.
"El monopolio del capital se convierte en grillete del régimen de producción que ha crecido con él
y bajo él. La centralización de los medios de producción y la socialización del trabajo llegan a un
punto en que se hacen incompatibles con su envoltura capitalista. Esta salta hecha añicos. Ha
sonado la hora final de la propiedad privada capitalista. Los expropiadores son expropiados." (El
Capital. T. I p.700)
¿Habrá llegado la hora final prevista por Carlos Marx?
Con la diferencia de otras épocas de auge revolucionario, en ésta, será la crisis global del Sistema
Económico Capitalista Mundial quien tendrá la misión histórica de hacer sonar esa hora final ¿. Si
es asi, el mayor beneficiado será la clase obrera mundial. El socialismo renacerá con mayor fuerza,
más experiencia, y mayor objetividad.
El futuro del bienestar de la humanidad esta en el socialismo.