H O R A S A N T A
Santa María de Guadalupe,
portadora de esperanza
Monición
Contemplar a Jesús en la Eucaristía es reconocer esa entrega
amorosa y en libertad de su vida. Del mismo modo rememorar el
caminar de María en el proyecto del Reino, como quien guarda todo
en el corazón y en el momento necesario toma la iniciativa para
invitar, motivar una acción por el Reino.
Exposición del Santísimo
Canto
NOVENA INTERCONTINENTAL
Algún canto eucarístico o mariano.
GUADALUPANA
Secuencia
María como madre de la Iglesia, va al encuentro de los más
pequeños y con su presencia anuncia una realidad diferente.
Muestra el lado materno de cuidado, ternura, solidaridad, cercanía y
escucha, también es portadora de un mensaje de esperanza.
Escuchemos del Nican Mopohua (12-15; 22-23)
Y tan pronto como cesó el canto, cuando todo quedó en calma,
entonces [Juan Diego] oye que lo llaman de arriba del cerrito, le
convocan: “Mi Juanito, mi Juan Dieguito”.
En seguida, pero al momento, se animó a ir allá a donde era llamado.
En su corazón no se agitaba turbación alguna, ni en modo alguno
nada lo perturbaba, antes se sentía muy feliz, rebosante de dicha. Fue
pues a subir al montecito, fue a ver de dónde era llamado.
Y al llegar a la cumbre del cerrito, tuvo la dicha de ver a una
Doncella, que por amor a él estaba allí de pie, la cual tuvo la
delicadeza de invitarlo a que viniera ‘juntito’ a Ella.
Ante su presencia se postró. Escuchó su venerable aliento, su amada
1
palabra, infinitamente grata, aunque al mismo tiempo majestuosa,
fascinante, como de un amor que del todo se entrega.
Se dignó decirle: “Escucha bien, hijito mío el más pequeño, mi Juanito:
¿A dónde te diriges?”
Silencio
¿Qué experimentaría Juan Diego al escuchar su nombre? Imagina
¿qué sentirías tú al ser llamado por tu nombre por la Virgen?
Silencio
¿Cómo has sentido el llamado de María de Guadalupe que te invita
a venir a Ella? ¿qué experimentas cuando la miras?
Silencio
Haz tuya la pregunta a Juan Diego: “¿A dónde te diriges?”
SEMANA GUADALUPANA
Silencio.
Todas las personas, como hijas de Dios, somos dignas de confianza
y de comunicar un mensaje, María Guadalupe reconoce en Juan
Diego la fuerza de su palabra y su fe y le hace portavoz de un
mensaje.
Escuchemos del Nican Mopohua (26-32).
Mucho quiero, ardo en deseos de que aquí tengan la bondad
de construirme mi templecito, para allí mostrárselo a Ustedes,
engrandecerlo, entregárselo a Él, a Él que es todo mi amor, a Él que
es mi mirada compasiva, a Él que es mi auxilio, a Él que es mi
salvación.
Porque en verdad yo me honro en ser madre compasiva de todos
ustedes, tuya y de todas las gentes que aquí en esta tierra están en
uno, y de los demás variados linajes de hombres, mis amadores, los
que a mí clamen, los que me busquen, los que me honren confiando
en mi intercesión.
Porque allí estaré siempre dispuesta a escuchar su llanto, su tristeza,
para purificar, para curar todas sus diferentes miserias, sus penas,
sus dolores.
Silencio
¿Qué le pide María a Juan Diego? ¿A ti te hace algún encargo María?
¿Cuál?
Canto
No estoy aquí yo
(Luis Alfredo Díaz)
¿No estoy aquí yo que soy tu Madre?
¿No soy tu protección y resguardo?
¿No soy la fuente de tu alegría?
¿No estás en el hueco de mi manto?
En el cruce de mis brazos
eres necesidad y alguna otra cosa más.
¿No estoy aquí yo…?
Ave María.
NOVENA INTERCONTINENTAL
En esta Hora Santa hagamos presentes a todas las personas que
por su condición se asemejan a Juan Diego: pueblos originarios,
GUADALUPANA
migrantes, madres buscadoras, personas con adicciones... en
nuestra comunidad, estado o país.
Y de manera especial a quienes en su corazón guardan tristeza,
dolor o desconsuelo.
Dejemos unos momentos de silencio.
Pidamos y tengamos presentes a:
• Los migrantes del mundo para que en su tránsito por diferentes
rutas adversas y de muerte, encuentren quién les tienda la mano.
Respondemos: Guárdalos en tu manto.
• Por todos los refugiados del mundo, en especial por los que huyen
de la guerra y la violencia. R. Guárdalos en tu manto.
SEMANA GUADALUPANA
• Por todos los desplazados por conflictos ambientales, políticos o por
la violencia. R. Guárdalos en tu manto.
• Por todas las personas desempleadas. R. Guárdalos en tu manto.
48
• Por todos los pueblos originarios y afrodescendientes que cuidan la
tierra para que aprendamos de ellos. R. Guárdalos en tu manto.
• Por todas las personas que por falta de un buen testimonio de fe se
alejan de la Iglesia. R. Guárdalos en tu manto.
• Por las personas que han cometido algún delito, para que su
corazón y espíritu recobre la calma. R. Guárdalos en tu manto.
• Por los familiares de las personas privadas de su libertad. R. Guárdalos
en tu manto.
• Por los enfermos de gravedad para que quienes los acompañan
sean fuente de consuelo en medio del dolor.
R. Guárdalos en tu manto.
• Por las niñas y niños para que sean respetados y valorados.
R. Guárdalos en tu manto.
• Por los jóvenes para que en su vida se encuentren cada día más
con la presencia de Jesús y les motive a crear un mundo mejor.
R. Guárdalos en tu manto.
•Por la paz en México y en el mundo. R. Guárdanos en tu manto.
NOVENA INTERCONTINENTAL
Se pueden agregar más peticiones.
GUADALUPANA
María de Guadalupe trae un mensaje de esperanza, escuchemos
(Nican Mopohua 118-119):
Por favor presta atención a esto, ojalá que quede muy grabado en tu
corazón, Hijo mío el más querido: No es nada lo que te espantó, te
afligió, que no se altere tu rostro, tu corazón. Por favor no temas
esta enfermedad, ni en ningún modo a enfermedad otra alguna o
dolor entristecedor.
¿Acaso no estoy yo aquí, yo que tengo el honor de ser tu madre?
¿Acaso no estás bajo mi sombra, bajo mi amparo? ¿Acaso no soy yo
la fuente de tu alegría? ¿Qué no estás en mi regazo, en el cruce de
mis brazos? ¿Por ventura aun tienes necesidad de cosa otra alguna?
Los tiempos actuales tiene mucho de desconcierto, desconsuelo y
turbación. Pero, María de Guadalupe nos recuerda que nada puede
49
hacernos turbar el corazón y anteponer la misión, Ella es
generadora de confianza y seguridad. Nos dice: “Que ya nada te
apene ni te dé amarguras”.
Caminemos en esperanza sabiéndonos acogidos y resguardados en
su manto y digamos confiados las palabras que María exclamó al
saberse Madre del salvador:
Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi
Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva. Desde ahora
me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí
cosas grandes el Poderoso. Su nombre es santo, y su misericordia es
eterna con aquellos que le honran. Actuó con la fuerza de su brazo
y dispersó a los de corazón soberbio. Derribó de sus tronos a los
poderosos y
engrandeció a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y a
los ricos despidió sin nada. Tomó de la mano a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros
antepasados, en favor de Abrahán y de sus descendientes para
siempre (Lc 1, 47-55).
Canto: La Guadalupana.
Reserva del Santísimo
50
R O S A R I O G U A D A L U PA N
O
Por la paz y reconciliación
Por la señal + de la santa Cruz, de
nuestros enemigos
+ líbranos, Señor, Dios nuestro.
V. En el nombre del Padre,
y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R. Amén.
V. Señor, abre mis labios,
R. y mi boca proclamará tu alabanza.
NOVENA INTERCONTINENTAL
Acto de contrición.
Ofrecer el Rosario por alguna necesidad de la comunidad.
GUADALUPANA
MISTERIOS GUADALUPANOS
49 49
Recopilación doctrinal y catequética guadalupana
del Siervo de Dios Luis María Martínez, Arzobispo de México.
Primer misterio:
“LA LUZ QUE IRRADIA LA IMAGEN”
Lector 1: “Dios es luz, y en él no hay tinieblas. Pero si caminamos en
la luz, como él mismo está en la luz, estamos en comunión unos con
otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos purifica de todo pecado” (1 Jn
1, 5b. 7).
Contemplamos a María de Guadalupe, la mujer llena de luz,
contemplamos la luz en plenitud que se halla en Ella. Ella nos
SEMANA GUADALUPANA
muestra que hemos sido llamados de las tinieblas a la luz. Padre
nuestro...
1.- María de Guadalupe es la mujer que viene del Oriente, de la
región de la luz: Dios te salve María...
2.- Está vestida de sol, está convertida en sol: Dios te salve María...
3.- Está llena de luz, su imagen es resplandeciente: Dios te salve
María...
4.- Desde su cuerpo se irradia la luz, y se propagan las llamas de
fuego: Dios te salve María...
5.- Es la llena de gracia, está llena del Espíritu Santo: Dios te salve
María...
6.- María de Guadalupe es como una lámpara encendida: Dios
te salve María...
7.- El sol está dentro de Ella, el Sol que nace de lo alto: Dios te
salve María...
8.- Su vientre es la fuente de la luz: Dios te salve María...
9.- En Ella la luz, el calor, el fuego, la vida y el amor: Dios te salve
María...
10.- En Ella resplandece una nueva creación: Dios te salve María...
Recibamos su luz, dejémonos iluminar por Ella, por el Sol de Justicia
que trae al mundo: Gloria al Padre...
V. Mi corazón en amarte, eternamente se ocupe.
R. Y mi lengua en alabarte, Madre mía de Guadalupe.
Segundo misterio:
“EL ROSTRO DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE”
Lector 2 : “Morena soy, pero hermosa, hijas de Jerusalén” (Cant 1, 5a ).
Contemplemos el rostro de María de Guadalupe, Ella quiso tener
nuestro color, nuestros rasgos. Su nacimiento profetiza el
nacimiento de una humanidad mestiza portadora de Cristo: Padre
nuestro...
1.- María de Guadalupe trae el rostro mestizo, Ella es mestiza:
Dios te salve María...
52
2.- En su rostro están unidas la raza blanca y la indígena: Dios
te salve María...
3.- Ella vino a reconciliar todas las razas: Dios te salve María...
4.- Ella tomó como propio y reconoció como suyo lo que los
españoles y los indígenas despreciaban: Dios te salve María...
5.- Ella tomó el color mestizo de los excluidos de ese tiempo,
tomó sus rasgos: Dios te salve María...
6.- Sus rasgos mestizos anuncian una nueva humanidad: Dios
te salve María...
7.- Ella aparece con el color de la raza de bronce: Dios te salve
María...
8.- Ella lleva y expresa el color de trigo: Dios te salve María...
9.- Ella guarda y tiene el color del maíz, maíz moreno: Dios te
salve María...
10.- Ella es portadora de nuestro sustento, nos trae el alimento
espiritual, la Eucaristía: Dios te salve María...
Somos de su color, somos de su raza, de su linaje, somos sus hijos:
Gloria al Padre...
SEMANA GUADALUPANA
V. Santa María de Guadalupe, Reina de México.
R. Salva nuestra Patria y conserva nuestra fe.
Tercer misterio:
“LA MIRADA DE MARÍA DE GUADALUPE”
Lector 3: “Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se
compadeció de ella, porque eran ovejas sin pastor” (Mc 6,34).
Pongamos nuestra vida bajo la mirada de María de Guadalupe,
miremos sus ojos, dejemos que Ella nos mire, nos contemple y
acaricie con su mirada: Padre nuestro...
1.- María de Guadalupe tiene ojos claros y la mirada baja: Dios
te salve María...
2.- En su mirada hay ternura, alegría interior: Dios te salve María...
3.- Dirige su mirada hacia el niño que lleva en su vientre: Dios
te salve María...
4.- Va contemplando a su Hijo, está velando por él: Dios te salve
María...
5.- Está pensando en su Hijo, lo lleva en su mente, en su
corazón: Dios te salve María...
6.- Está pensando en nosotros, Ella nunca nos olvida: Dios te
salve María...
7.- Nos está mirando con amor, nos mira en su interior: Dios te
salve María...
8.- En sus grandes ojos, el indio, el español y el afroamericano
están grabados, están reunidos y presentes: Dios te salve
María...
9.- Para siempre dibujados en su mirada nuestras personas,
nuestras familias y nuestros pueblos: Dios te salve María...
10.- Nos ha guardado en sus ojos, nos lleva unidos a su alma:
Dios te salve María...
Todo sucede, todo acontece, todo se encuentra bajo la compasiva
mirada misericordiosa de María de Guadalupe: Gloria al Padre...
V. Mi corazón en amarte, eternamente se ocupe.
R. Y mi lengua en alabarte, Madre mía de Guadalupe… Canto
Cuarto misterio:
“LA ORACIÓN DE LA VIRGEN DE GUADALUPE”
Lector 4: “Eleven toda clase de oraciones y súplicas, animados por
el Espíritu. Dedíquense con perseverancia incansable a interceder
por todos los hermanos” (Ef 6, 18).
54
Miremos a María, su posición, sus manos; Ella es una mujer en
oración, su oración es total. Nos anima a rezar constantemente:
Padre nuestro...
1.- María está en oración, reza con su cuerpo, reza con su
espíritu: Dios te salve María...
2.- María es la mujer fuerte del Evangelio, la orante que no
desfallece: Dios te salve María...
3.- María es la Iglesia en oración: Dios te salve María...
4.- Ella trae las manos juntas, suavemente unidas, recogidas:
Dios te salve María...
5.- Está adorando al Niño que está en su seno, Jesucristo, El
Señor: Dios te salve María...
6.- Está intercediendo ante Él por nosotros, le presenta nuestras
vidas: Dios te salve María…
SEMANA GUADALUPANA
7.- Está rezando por nosotros, nos lanza al corazón del Padre:
Dios te salve María...
8.- Estamos en su oración, en Ella encontramos nuestro
descanso: Dios te salve María...
9.- Ella nos hace una casa, un refugio con sus manos: Dios te
salve María...
10.- Estamos en el hueco de sus manos, estamos en su
corazón: Dios te salve María...
Estamos en la oración de la Virgen, estamos en su pensamiento,
estamos en su corazón: Gloria al Padre...
V. Santa María de Guadalupe, Reina de México.
R. Salva nuestra Patria y conserva nuestra fe.
Quinto misterio:
“LA DANZA QUE EXPRESA ALEGRÍA Y ADORACIÓN DEL VERDADERÍSIMO
DIOS POR QUIEN VIVIMOS”
Lector 5: “Mi alma canta la grandeza del Señor, mi espíritu se alegra
en Dios mi salvador” (Lc 1, 46b-47a).
Contemplemos a María de Guadalupe que camina, reza, danza,
canta su alegría con su alma y también con su cuerpo. Dejemos que
Ella nos inunde con su danza, con su música, que inunde nuestro
corazón con su alegría: Padre nuestro...
1.- Ella viene avanzando, está dando un paso, viene a visitarnos:
Dios te salve María...
2.- Ella va caminando, peregrina ante los hombres, Ella es la
peregrina de la fe: Dios te salve María...
3.- Mece su cuerpo, lo balancea, está en movimiento, está
danzando: Dios te salve María...
4.- Danza su cuerpo y danza su espíritu, esparce su fragancia,
evangeliza: Dios te salve María...
5.- Danza al ritmo de su corazón, del corazón de su Hijo: Dios te
salve María...
6.- Danza a la Flor de la vida, danza para su Niño: Dios te salve
María...
7.- Está llena de gozo, llena de paz, de alegría interior: Dios te
salve María...
8.- Con sus manos eleva la adoración al verdaderísimo Dios, por
quien vivimos: Dios te salve María...
56
9.- Está haciendo música, música del cielo para la tierra: Dios
te salve María...
10.- Está entonando un canto, un canto florido: Dios te salve
María...
Ella peregrina, camina, danza, viene hacia nosotros. Nos trae su
alegría, nos trae su paz: Gloria al Padre...
V. Mi corazón en amarte, eternamente se ocupe.
R. Y mi lengua en alabarte, Madre mía de Guadalupe.
Oraciones finales
Padre nuestro. Ave María (3 veces). Gloria.
Salve.
NOVENA INTERCONTINENTAL
SEMANA GUADALUPANA
Letanía Guadalupana
GUADALUPANA
Señor, ten piedad de nosotros
Jesucristo, ten piedad de nosotros,
Señor, ten piedad de nosotros
Jesucristo, óyenos
Jesucristo, escúchanos
Padre Celestial, que eres Dios.
Ten piedad de nosotros
Hijo Redentor del mundo, que eres Dios.
Ten piedad de
nosotros Santísima
Trinidad, que eres un
solo Dios.
Ten piedad de nosotros
Santa María de
Guadalupe, Ruega por
nosotros
Sol del Anáhuac
Rosa del
Tepeyac
Baluarte de nuestra fe
Faro de nuestra
esperanza
Llama viva de ardiente caridad
Patrona de las Naciones de América
Madre de los Mexicanos
Tú, que te dignaste descender a nuestro
suelo Tú, que te apareciste a Juan Diego
Tú, que te mostraste circundada del
sol Tú, que con tu luz eclipsas la luna
Tú, que tienes un manto de estrellas
Tú, que vistes a la usanza india
Tú, que quisiste volverte morena
Tú, que quisiste que se te edificara una Casita
sagrada Tú, que dijiste que eres Nuestra Madre
Tú, que prometiste escuchar nuestros ruegos
Tú, que hiciste brotar rosas en las
áridas rocas del Tepeyac
Tú, que le enviaste rosas al
señor Obispo Zumárraga
Tú, que te quedaste estampada en la
tilma de Juan Diego
Tú, ante quien se postró el
señor Obispo Zumárraga
Tú, que quisiste llamarte Santa María de Guadalupe
Tú, que devolviste la salud a Juan Bernardino
Tú, que disipaste las tinieblas de la idolatría
Tú, que trajiste la fe a nuestro suelo
Tú, que eres venerada por generaciones y
culturas Tú, a quien nuestros padres nos
enseñaron
a llamarte Madre
Tú, que eres patrona de los pueblos
indígenas Tú, que eres patrona de las
familias
SEMANA GUADALUPANA
Tú, que eres auxilio de los enfermos y de
los afligidos
Tú, que eres auxilio de nuestros
hermanos desaparecidos
Tú, que eres auxilio de los migrantes
Tú, que eres patrona de los
mexicanos
Tú, que eres patrona de América y de las
Islas Filipinas.
58
Cordero de Dios…
Bajo tu amparo…
Oración Guadalupana
Santísima Virgen de Guadalupe,
Madre del verdadero Dios por quien se vive.
Nos presentamos
ante Ti sintiéndonos
pequeños
y frágiles como Juan Diego.
Ante tu rostro mestizo, que
nos une como hermanos,
acudimos a tu Inmaculado
Corazón, pidiendo
especialmente en esta
Novena Intercontinental
Guadalupana por las
intenciones del Pueblo de
Dios.
(se puede agregar:
especialmente en
este día te pido
por…)
Intercesora nuestra,
alcánzanos de tu Hijo la fe y
la esperanza, la fortaleza y
serenidad.
Sé caricia maternal
que guíe y conforte
nuestro peregrinar
por la vida.
Haz que, de tu mano y
cobijo,
permanezcamos
firmes e
inconmovibles en
Jesús, tu Hijo, que vive
y reina
por los siglos de los siglos.
Amén.
Oración de consagración a la Virgen de
Guadalupe
Santísima Virgen María
de Guadalupe, Madre del
verdadero Dios por
quien se vive.
En estos momentos,
como Juan Diego,
sintiéndonos
«pequeños» y
frágiles ante la
enfermedad y el
dolor,
te elevamos
nuestra
oración y nos
consagramos
a ti.
Te consagramos
nuestros pueblos,
especialmente a tus
hijos más vulnerables:
los ancianos, los niños,
los enfermos,
los indígenas, los migrantes,
los que no tienen hogar, los privados
de su libertad. Acudimos a tu
SEMANA GUADALUPANA
inmaculado Corazón e imploramos tu
intercesión: alcánzanos de tu Hijo la
salud y la esperanza.
Que nuestro temor se
transforme en alegría; que
en medio de la tormenta
tu Hijo Jesús sea para nosotros
fortaleza y serenidad; que nuestro
Señor levante su mano
y detenga el avance de la pandemia
Santísima Virgen María,
Madre de Dios y Madre de América,
Estrella de la evangelización renovada,
primera discípula y gran misionera de
nuestros pueblos, sé fortaleza de los
moribundos y consuelo
de quienes los lloran;
sé caricia maternal que
conforta a los enfermos; y
para todos nosotros, Madre,
sé presencia y
ternura en cuyos
brazos todos
encontremos
seguridad.
De tu mano,
permanezcamos
firmes e
inconmovibles en
Jesús,
tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.
m