1 cebolla picada
2 cuartos de caldo de pollo 1
manojo de puerros picados 1/2
taza de ciruelas pasas picadas
2 dientes de ajo picados 1/2
taza de cebada perlada
1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida
Sal al gusto
1. Rocíe una olla holandesa o una cacerola grande con aceite en aerosol y dore los muslos de
pollo a fuego alto de ambos lados, primero el lado de la piel, hasta que se doren y la grasa se
haya derretido, de 3 a 5 minutos por lado. Trabaje en tandas si es necesario. Transfiera el
pollo a un plato grande y escurra la mayor parte de la grasa de pollo de la cacerola.
2. Añade la cebolla y cocina a fuego medio, raspando los trocitos dorados, hasta que la
cebolla esté dorada. Añade el caldo y el resto de los ingredientes, excepto la sal.
Añade el pollo a la olla, junto con los jugos acumulados. Deja que hierva a fuego
lento y cocina durante 1 hora y media, hasta que el pollo y la cebada estén tiernos.
Quita la grasa de vez en cuando mientras se cocina la sopa.
3. Saque el pollo de la olla. Quite la piel y los huesos y corte el pollo en
trozos pequeños. Vuelva a colocar el pollo en la olla. Pruebe y ajuste la
sazón con sal.
Sirve de 6 a 8 personas
PECHUGA DE PAVO ASADA CON HIERBAS
Mi leyenda favorita sobre los pavos es la que narra la forma en que los
transportaron desde Norfolk y Suffolk hasta Londres. Era una caminata larga, así
que para evitar que les dolieran las patas, los equiparon con pequeños patucos.
Imagine enormes bandadas de pavos trotando con pequeños zapatos en las patas.
La vida se hizo más fácil (y más corta) para las pobres aves cuando se hicieron
avances en el transporte marítimo.
1 taza de agua
1/4 taza de aceite de oliva