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Subordinadas Adverbiales

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ORIENTACIONES SOBRE LA SUBORDINACIÓN ADVERBIAL

El concepto de subordinación adverbial ha variado en los últimos tiempos, hasta


el punto de que ya no aparece en la Nueva gramática de la lengua española (2009), que
corresponde a la última versión de la gramática de la Real Academia.
Hasta ahora se distinguía entre las subordinadas que se podían sustituir por un
adverbio (lugar, tiempo, modo), que serían las adverbiales propias, de las que no
admiten esa sustitución (condicionales, concesivas, causales, finales…), llamadas
impropias.
Esta clasificación se ha suprimido en el Glosario de términos gramaticales -
destinado a la enseñanza secundaria-, aunque el concepto de subordinación adverbial se
mantiene con algunos matices, que serán los que tendremos en cuenta.
Así pues, se define la oración subordinada adverbial como una oración
subordinada encabezada por un tipo de conjunción subordinante que tiene un
significado tradicionalmente considerado como adverbial (causal, temporal, modal, etc.)
y que forma un constituyente adjunto y no un argumento. También se pueden considerar
subordinadas adverbiales las oraciones de gerundio (“Llegó montando en bicicleta”) y
algunas de participio (“Terminado el programa, se fue a dormir”).

Las oraciones subordinadas adverbiales se parecen a algunas subordinadas sustantivas


en el sentido de que son oraciones subordinadas encabezadas por una conjunción. Cabe
insistir en que las conjunciones que introducen subordinadas adverbiales poseen
significado, mientras que la conjunción completiva que (“Dijo que venía”) carece de él.

Se consideran actualmente subordinadas sustantivas y no adverbiales (a diferencia de lo


que prescribía la gramática tradicional) algunas secuencias encabezadas por:

a) Sintagmas Preposicionales: La oración subordinada sustantiva es término de


preposición en para que lo escucharan (>para eso, para ello); porque se lo
dijeron (> por eso, por ello). Este análisis se extiende a otras construcciones
causales (gracias a que te ayudaron), condicionales (a condición de que se lo
dijera) y concesivas (a pesar de que estaba enferma), entre otras.
b) Sintagmas adverbiales: La oración subordinada sustantiva es el término de la
preposición (antes de que amanezca) y el sintagma preposicional es el
complemento del adverbio.

Las subordinadas encabezadas por los adverbios relativos cuando, donde y como, antes
concebidas como “subordinadas adverbiales propias”, se consideran hoy en día
oraciones de relativo sin antecedente expreso: “Va donde quiere” (’al lugar que’); “Ven
cuando puedas” (‘en el momento en que’), “Hazlo como te digan” (‘del modo que’).

En el Glosario se incluyen dentro de las subordinadas adverbiales las siguientes:

Subordinada adverbial causal: Oración subordinada que introduce la causa de los


expresado por el predicado al que modifica. Introducen oraciones causales las
construcciones o locuciones conjuntivas: que (“Luego te llamo, que tengo prisa”), como

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(“Como no había luz, se suspendió el concierto”), dado que, puesto que, ya que, visto
que.
La conjunción porque puede analizarse de dos maneras:

a) Como una conjunción subordinante: [porque] la niña estaba contenta].


b) Como resultado de amalgamar fonéticamente la preposición por y la conjunción
que que encabeza una subordinada sustantiva: [por [que la niña estaba
contenta]].
Se analiza como conjunción subordinante (a) cuando el constituyente que sigue a
porque no es oracional (porque sí).

Subordinada adverbial concesiva: Oración subordinada adverbial encabezada por una


conjunción concesiva en la que se manifiesta un impedimento que no obstaculiza la
situación expresada en la oración principal. El concepto de “concesión” puede
expresarse a través de:

a) Conjunciones subordinantes: aunque.


b) Locuciones conjuntivas: si bien, así sea (“Hay canciones que inspiran otras, así
sea para decir lo contrario de la original”).
c) Adverbios (o locuciones) concesivos: con todo, así y todo, aun así.
d) Locuciones prepositivas: a pesar de.
e) Gerundios, más frecuentemente si van precedidos por los adverbios incluso o
aun.

Subordinada adverbial condicional: Oración subordinada adverbial encabezada por


una conjunción condicional. La subordinada constituye la prótasis y la principal, la
apódosis. Así, en la oración:

“Si te preparas a fondo, lograrás tus objetivos”


Prótasis Apódosis

Las partículas que introducen las subordinadas adverbiales condicionales son:

a) Conjunciones condicionales: si, como (con subjuntivo): “Si te apresuras llegarás


a tiempo”; cuando (no en sentido temporal, claro está): “Cuando no quiere
participar, tendrá sus motivos”.
b) Locuciones conjuntivas: siempre que (con subjuntivo): “Iremos de vacaciones,
siempre que el presupuesto nos lo permita”; a menos que: “Seguiré visitándola,
a menos que me lo prohíban”.
c) En la construcción de + infinitivo: “De venir Juan, vendrá el lunes”.

Subordinada adverbial consecutiva: Oración formada por una construcción


consecutiva, mediante la cual se expresa un valor máximo aplicado a una magnitud y se
añade la consecuencia que de él se obtiene: “Llovió tanto que se inundó el pueblo”. Las
construcciones consecutivas pueden ser:

a) Cuantitativas: con tanto y sus variantes tanta, tantos, tantas, tan.


b) Cualitativas: con tal y tales.

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Las construcciones consecutivas son:

a) SN: tanto frío que nevó.


b) S. Adj.: tan divertido que repetiremos.
c) S. Adv.: tan lejos que no se podía ver.
d) S. V: Trabajó tanto que enfermó.

Subordinada adverbial ilativa: Oración subordinada adverbial que introduce una


consecuencia natural de lo afirmado en la oración principal, que se interpreta como
causa de la situación descrita.
Va encabezada por una conjunción ilativa (“Has llegado tarde, conque no podrás entrar
en clase”; “Pienso, luego existo”) o por una locución conjuntiva ilativa (“Has estudiado
mucho, así que aprobarás”; “He comprado la cena, así que no tendremos que cocinar”).
Siempre se construyen con un verbo en forma personal.

Subordinada adverbial modal: Oración subordinada adverbial encabezada por una


conjunción modal. Ejemplos: “Rellenamos el formulario según nos indicaron”;
“Actuaron conforme dictaban las instrucciones”.

No se consideran adverbiales modales las que van introducidas por como. Se trata de
oraciones relativas sin antecedente expreso: “Escribió la carta como quiso” (‘del modo
que quiso”).
Sí son subordinadas modales algunas oraciones de gerundio: “Se rompió la pierna
esquiando en los Alpes”.

Subordinada adverbial temporal: Oración subordinada adverbial encabezada por una


conjunción o locución conjuntiva temporal. Ejemplos: “Esperamos sentados mientras
abrían las puertas”; “Apenas salí de casa, se puso a llover”; “Salimos de fiesta luego que
acabaron las restricciones; “Los iban contando según entraban”; “Hizo la comida en
cuanto llegó a casa”; “Viene a casa siempre que puede”.

Las subordinadas encabezadas por cuando se clasifican dentro de las relativas sin
antecedente expreso. Así, “Llamé cuando pude” equivale al “momento en que pude”.

Tampoco se conciben como subordinadas adverbiales de tiempo las que van


encabezadas por sintagmas adverbiales cuyo núcleo es un adverbio de tiempo, como:
“antes” o “después”. Así, en “La avisé antes de que viniera”, tenemos un adverbio
(antes) y una subordinada sustantiva que lo complementa.

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