Algodón 1
Algodón 1
sistemas agrícolas sostenibles con producciones rentables y competitivas, acordes con las exigencias
actuales, entre ellas tenemos:
i) Establecimiento del cultivo dentro de las fechas de siembra, con conocimiento de genotipo y manejo
agronómico, según las recomendaciones técnicas definidas para la variedad.
Manejo integrado del cultivo del algodonero
ii) Monitoreo de las plagas y enemigos naturales, a partir de la selección del lote hasta la cosecha de la
planta.
iii) Conocimiento de la importancia de los factores bióticos (enemigos naturales: parásitos, depredadores y
entomopatógenos) y abióticos (clima y ambiente).
iv) Priorización del concepto de disminución de la población de las plagas, sin buscar la erradicación.
v) Utilización del control biológico como preventivo.
vi) Direccionamiento del MIP hacia la población general y no al individuo en particular.
vii) No uso de aspersiones tempranas de insecticidas tóxicos, para permitir la colonización de enemigos
naturales.
viii) Ajuste de las aplicaciones de insecticidas a umbrales de acción y etapa biológica del insecto plaga.
La gestión del MIP incluye el control biológico, control cultural, control genético (resistencia de plantas a
insectos), control etológico y control químico.
a) Control biológico
Como característica intrínseca de la naturaleza, todos los organismos son atacados por una serie de enemigos
naturales, los cuales ejercen el papel de reguladores de las poblaciones de insectos.
Sin embargo monocultivos agrícolas como el algodonero ejercen presión de selección de insectos favoreciendo
la propagación de determinadas especies mediante el aumento de disponibilidad del alimento. De esta forma
surgen los brotes poblaciones de especies de insectos. Una de las herramientas MIP utilizadas para revertir
esta situación es el control biológico, pues cumple con los pre-requisitos básicos de eficiencia en campo y son
bio-compatibles con otras estrategias del MIP, de costo relativamente bajo y ecológicamente amigable.
En el cultivo de algodonero se produce naturalmente una serie de especies que realizan el control biológico de
las principales plagas del algodón:
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Nombre Plaga que controla
Acaulona peruviana Arrebiatado
Paraphoranta peruviana Arrebiatado
b) Control cultural
El control cultural es el manejo del agroecosistema a través de la aplicación de prácticas agronómicas en el
sentido de evitar o reducir las poblaciones de plagas, basándose en modificaciones de prácticas de manejo
del cultivo con el fin de impedir la reproducción, dispersión, sobrevivencia y daños de las plagas en los
cultivos. Presenta ventajas como el bajo costo de adopción, el hecho de ser adaptable a las diferentes
realidades económicas de productores y fomentar otras medidas de control.
Se realiza con el fin de reducir el nivel de las poblaciones de insectos que se desarrollan en estas
estructuras, como el picudo del algodonero y el gusano rosado, es una técnica factible en áreas pequeñas.
La recolección se debe hacer semanalmente en el periodo de producción de botones. Las estructuras
reproductivas deben ser quemadas o enterradas en el suelo.
Manejo integrado del cultivo del algodonero
Tiene como objetivo reducir el nivel de las poblaciones remanentes de plagas mediante la eliminación de
sitios de protección, alimentación y reproducción. Todas las partes de la planta deben ser destruidas al
final de la temporada a través de la quema o aplicación de herbicidas.
c) Control de variedades
Una de las principales ventajas de la utilización de variedades resistentes, en un sistema integrado de control,
es la preservación de enemigos naturales de las plagas claves y secundarias. A diferencia de los insecticidas,
la variedad resistente se puede utilizar para trabajar en armonía con la naturaleza y por consiguiente, las
infestaciones de plagas claves son suprimidas sin efectos secundarios (la resistencia, presión de selección).
En el caso del cultivo del algodonero el uso de cultivares con determinadas características puede influir de
forma decisiva en la lucha contra las plagas. Existen cultivares con una pubescencia específica que impide el
ataque de algunas plagas; otros con elevadas concentraciones de sustancias que inhiben la alimentación de
las larvas; y aquellos que poseen menor número de nectarios (glándulas que producen néctar) reducen las
poblaciones de gusanos rosados hasta el 50%.
d) Control etológico
Esta táctica se basa en el estudio fisiológico de los insectos verificando su control a través de sus hábitos o
comportamiento. Para comunicarse, los insectos utilizan feromonas, sustancias químicas producidas y
percibidas por los individuos de una misma especie.
La utilización de sustancias sintéticas similares a las feromonas es útil en la detección, seguimiento y control
de plagas de insectos.
Estas sustancias se han utilizado en el cultivo del algodonero para el monitoreo y detección de plagas como el
gusano rosado.
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e) Control químico
El control químico surgió como una opción curativa para reducir al mínimo los daños causados por las altas
poblaciones de insectos. Sin embargo, su uso incurre en un alto riesgo para los seres humanos y el medio
Las aplicaciones para el control de plagas deben ser realizadas con alternancia de productos químicos y
modos de acción diferentes. Esta rotación tiene por finalidad reducir la presión de un determinado producto
sobre las poblaciones de plagas.
?Evitar las aplicaciones en los periodos calientes del día y en el momento de vientos fuertes; pulverizar entre
las 06:00 y 10:00 horas o a partir de las 16:00 horas.
?No repetir el mismo principio más de una vez, no abusar de las mezclas de productos ya que esta práctica
contribuye al mejoramiento de la resistencia de los insectos a los pesticidas.
?Mantener los equipos pulverizadores en buenas condiciones, con buena presión y propiciar el uso de
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?Al realizar la aplicación de plaguicidas no sistémicos, posicionar la boquilla del spray de abajo hacia arriba,
para llegar a los insectos que habitan en la parte inferior de las hojas.
Manejo integrado del cultivo del algodonero
?Aplicar los pesticidas sólo cuando se alcanza el nivel de control de cada plaga.
?Muchos pesticidas se degradan en un pH alcalino; ajustar el pH a aquel que sea exigido por el producto,
por lo general entre 5 y 6.
?Evite dosificaciones bajas y sobredosis de sustancias químicas a los insectos para que no adquieran tan
rápida resistencia.
?Llevar a cabo la rotación de grupos químicos para evitar la resistencia de los insectos.
?No utilice productos altamente tóxicos, a fin de preservar y permitir la acción de enemigos naturales.
8.4 Estrategias del Manejo Integrado de Plagas
a) Tratamiento a la semilla
El tratamiento a la semilla con insecticidas tóxicos o biopesticidas, es un práctica necesaria para aquellas
áreas donde se tiene historial de daños por gusanos de tierra o trozadores. Sin embargo, la eficacia de esta
herramienta se fundamenta en la combinación perfecta del producto con la semilla y en la siembra inmediata
de la semilla tratada.
b) Cebos
Los cebos son mezclas preparadas con materiales inertes, conocidos como atrayentes para los insectos-plaga,
y venenos estomacales (insectos masticadores). Son usados generalmente en áreas donde la presencia de
los gusanos o insectos son focos, lo cual no amerita una aspersión general del cultivo.
La preparación se realiza utilizando 20 kg de un sustrato (aserrín fino, cascarilla de arroz, pepa de algodón
molida etc.), se añade la dosis/ha del producto ( insecticida tóxico) específico para la plaga y se mezclan en
seco. A la mezcla, se añade 1 litro de melaza disuelta en 10 litros de agua, humedeciendo de tal forma que
escurra sin ser apretado el cebo con la mano, hasta obtener una mezcla pegajosa.
La distribución, puede ser a mano o en un recipiente, en proporción de 20 a 50 kilogramos por 0,25 - 0,5 ha.
El cebo se coloca en la base de las plantas, preferible en tiempo seco y al atardecer.
c) Trampas
Dentro de las tácticas utilizadas en el monitoreo se tiene el uso de trampas luminosas para la captura de
insectos, las cuales se fundamentan en la capacidad de la luz y de los sustratos utilizados para atraer a los
insectos por el fototropismo positivo o el recurso alimenticio que ofrece cada una respectivamente.
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El establecimiento de trampas debe iniciarse a los 10 días de germinado el cultivo, de tal forma que los
insectos plaga que inicien su colonización sean detectados y atraídos por estas valiosas alternativas de
manejo. Las trampas se ubican en los bordes del campo, con énfasis en los sitios de mayor entrada de
insectos al cultivo.
i) Trampas con melaza: se utilizan galones plásticos, en los cuales se mezcla melaza con agua y se colocan
a una altura de 1,20 m. La solución azucarada debe cambiarse dos veces por semana. Esta trampa atrapa
lepidópteros principalmente.
ii) Trampas amarillas para atraer mosca blanca: se construyen con dos palos, en los cuales, a una altura
superior a 1 m se adhiere un plástico amarillo impregnado con pegante. Se ubican a favor del viento y en
los bordes de los lotes. El pegante debe ser cambiado una vez por semana. En los sitios de mayor
adhesión de insectos, se pueden iniciar liberaciones y aplicaciones biológicas, pero con jabones y aceites
se evita la multiplicación de la población en la etapa reproductiva o de maduración de las cápsulas.
8.5 Principales plagas del algodonero
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La rotación de cultivos en áreas infestadas con el insecto, mínimo dos años, se considera como
altamente eficaz.
8.5.2 T hrips (Leucothrips teobromae)
es vivípara, es decir, las hembras en lugar de huevos ponen directamente pulgoncitos, sin alas. Los
pulgones adultos pueden ser alados o sin alas y su color varia generalmente, son verdes pero pueden
ser blanco amarillentos, verde claro, verde oscuro, hasta negro.
En todos sus estadíos pican y chupan la savia de las plantas, encontrándose en los brotes terminales o
Manejo integrado del cultivo del algodonero
debajo de las hojas, encrespándolas con los bordes hacia abajo. Para su dispersión y propagación en
los campos, las hembras aladas vuelan y se multiplican sin intervención del macho produciendo
directamente pulgoncitos; lo mismo lo hacen las hembras sin alas que se quedan en las hojas y brotes.
La multiplicación del pulgón es tan rápida que se puede producir una generación cada semana.
b) Identificación de los signos de ataque
La succión continua deja las hojas arrugadas, secas y los brotes deformes. El desarrollo de la planta
se ve afectado y se verifica la presencia de melaza en las hojas inferiores, mancha brillante formada a
partir de material dulce (melaza) extraído por los insectos. La melaza atrae a las hormigas que viven
en simbiosis con los pulgones y atrae también a los hongos Capnodium spp. que forman la fumagina,
la cual dificulta la absorción de la radiación solar por
las hojas de la planta. Al final del ciclo del cultivo,
la excreción de mielecilla causa el llamado “ algodón
dulce” o “algodón quemado ", es decir, la fibra se
empaña y pierde calidad.
c) Condiciones propicias para el aumento poblacional
Las condiciones de clima nublado, húmedo y caliente
y la ausencia de enemigos naturales, favorecen las
infestaciones. El período crítico de la aparición de Foto 19. Pulgones en hoja del algodonero.
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?Evitar campos muy húmedos o muy agotados.
?Mantener los campos limpios, libres de malas
hierbas hospederas del pulgón.
?Evitar el exceso de abonos nitrogenados, debido
a que las plantas con follaje excesivamente
Es un insecto picador chupador; el huevo, las ninfas y las pupas se encuentran en la cara inferior de
las hojas. El adulto es el único que puede volar para buscar nuevas plantas.
El ciclo dura entre 20 y 50 días dependiendo de las condiciones climáticas y del cultivo hospedero.
Las larvas de mosca blanca presentan cuatro estadíos, siendo el primero móvil (para buscar los
mejores sitios de alimentación) y los siguientes fijos.
El segundo estadío, se presenta cuando se fijan los dos pares de agujas y succionan la savia
elaborada de las hojas; en el cuarto estadío, fase llamada también pupa, la mosca blanca no se
alimenta.
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La forma adulta presenta un tamaño de 1 mm y está cubierta de manera uniforme por una capa de
cera blanca.
Manejo integrado del cultivo del algodonero
Foto 22. Larvas y adultos de la mosca blanca. Foto 23. Adultos de mosca blanca en una hoja de algodonero.
b) Identificación de los signos de ataque
Durante el proceso de alimentación en las hojas de algodón, el insecto inyecta toxinas con la saliva
que pueden producir cambios diferentes en la planta, como debilitamiento, paralización del crecimiento y
disminución de la capacidad para producir estructuras reproductivas.
El ataque de este insecto promueve la aparición de pequeños puntos blancos y amarillentos en el
envés de las hojas; en la cara superior, manchas cloróticas con un aspecto brillante pertenecientes a la
deposición de sustancias azucaradas excretadas por los insectos, esto provoca a su vez la "melaza",
que de producirse en el periodo de apertura de las bellotas, provocará reducción de la calidad de la
fibra. La mosca blanca también es transmisora de enfermedades; en el caso del algodón trasmite el
virus del mosaico. Las plantas con el virus presentan engrosamiento de las venas de las hojas,
entrenudos cortos, mosaico foliar y reducción del área foliar.
c) Condiciones en las que se producen los mayores daños
?Cuando se abusa con el uso de insecticida de amplio espectro (piretroides, etc.).
?Cuando el cultivo es más susceptible (ausencia de pubescencia en las hojas).
?En zonas con microclima húmedo.
d) Condiciones propicias para el aumento de población
La presencia de plantas hospederas (malezas dañinas y otros cultivos agrícolas), el déficit de agua en
el suelo y la no destrucción de residuos de la cosecha, son factores que favorecen la aparición de la
mosca blanca. El período crítico de la infestación por este insecto va desde la emergencia de las
plantas hasta la aparición de los primeros botones, y en la fase de apertura de bellotas.
e) Muestreo
Para la mosca blanca el muestreo tiene en cuenta la presencia de adultos y de larvas, y se realiza
analizando la hoja que sale del quinto nudo a partir del ápice de la planta. Se debe girar
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cuidadosamente a la hoja en la dirección opuesta al sol, para no ahuyentar a los adultos y anotar
como hoja atacada a aquellas que tuvieran tres o más adultos.
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Para las larvas, se delimita un área de 4 cm (área graduada con lupa de bolsillo) y se registra como
hoja atacada, aquellas que presentarán una o más larvas.
?Patógenos: son microorganismos como los hongos que causan enfermedades a ninfas y adultos
de la mosca blanca, entre ellos tenemos a Paecilomyces fumosoroseus, Beauveria bassiana,
Verticillium lecanii.
ßControl químico
algodonero
delalgodonero
Detergentes.
?
8.5.5 Picudo peruano (Anthonomus vestitus)
Los primeros daños lo realiza en los brotes terminales y en la columna estaminal en flores.
El mayor daño lo realiza en los botones florales; en unos casos, solo presentan “picaduras” de color
marrón (picaduras de alimentación); en otras ocasiones, estas picaduras están rodeadas de una
hinchazón (picadura de oviposición). Los botones dañados son amarillentos con las brácteas
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“acampanadas”, se marchitan y caen al suelo. Los botones atacados caen enseguida. Las flores
atacadas no se abren con normalidad y tienen los pétalos perforados.
algodonero
delalgodonero
Las condiciones favorables incluyen el cultivo fuera de las épocas recomendadas, la destrucción
inadecuada de los tocones, los cultivos sucesivos de algodón y la presencia de refugios próximos al cultivodel
cultivo. El período crítico del ataque va desde el inicio de la emisión de botones florales hasta la
delcultivo
d) Muestreo
integradodel
Manejointegrado
Las inspecciones para detectar el picudo del algodón en el campo se hacen eligiendo un botón floral de
tamaño medio tomado al azar, en la mitad superior de la planta, buscando la presencia de agujeros de
Manejo
?Control biológico
?Control químico
Foto 26. Adulto del picudo, Anthonomus grandis, atacando Foto 27. Botones florales atacados por el picudo,
los botones florales del algodonero. Anthonomus grandis.
Manejo integrado del cultivo del algodonero