Dermatofitosis:
La dermatofitosis en animales de compañía es una enfermedad de la piel causada por una
infección micótica superficial de las estructuras cutáneas queratinizadas por organismos
fúngicos. De acuerdo con su hábitat, son antropofílicos, geofílicos o zoofilicos, si bien es cierto
que cada especie tiene un hábitat, de los cuales los dermatofitos zoofílicos regularmente
infectan a los animales, por su contacto con el hombre pueden infectarlo, siendo una
enfermedad zoonótica. Hay alrededor de 40 especies, clasificadas en tres géneros,
Trichophyton, Microsporum y Epidermophyton. Esta enfermedad es contraída esencialmente
por contacto directo con el agente, que se adquiere por contacto simple con pelo, piel o
costras contaminadas de un portador sintomático o asintomático. Otra forma de transmisión
es indirecta, con el contacto de material contaminado con fómites, siendo el gato el principal
portador. Es de elevada prevalencia en América Latina, estos hongos afectan tejidos
queratinizados, como el estrato córneo de la piel, pelo y uñas, produciendo una lesión
alopécica de crecimiento concéntrico, con eritema, descamación y prurito. En la mayoría de los
huéspedes inmunocompetentes, la dermatofitosis es una enfermedad cutánea autolimitada en
semanas o meses. Se recomienda el tratamiento con el objetivo de acortar el curso de la
enfermedad, para evitar la propagación a otros animales y personas.
Etiología y epidemiologia:
La dermatofitosis es causada por hongos de los géneros Microsporum, Trichophyton y
Epidermophyton. Estos organismos, denominados dermatofitos, son los miembros
patogénicos de los hongos queratinofílicos (que digieren la queratina) del suelo. Microsporum
y Trichophyton son patógenos humanos y animales.
Los estados perfectos, tanto de Microsporum como de Trichophyton, pertenecen al género
Arthroderma.
Los sistemas más comunes para clasificar dermatofitos son:
Dermatofitos zoofílicos: se encuentran principalmente en animales, pero pueden
transmitirse a humanos.
Dermatofitos antropofílicos: se encuentran principalmente en humanos y, muy rara
vez, se transmiten a animales.
Dermatofitos geofílicos: se encuentran principalmente en el suelo, donde se asocian
con pelo, plumas y pezuñas en descomposición, así como otras fuentes de queratina.
Infectan tanto a humanos como a animales
Patogenia:
La transmisión desde ambientes contaminados no es una ruta eficiente de transmisión. Se
sospecha que la mayoría de las infecciones por Trichophyton se deben al contacto con
roedores infectados o sus nidos. Microsporum gypseum son menos comunes y se deben al
contacto con el suelo contaminado, ya que se trata de un organismo geofílico.
Esporas infecciosas
Mycrosporum canis Transmisión de fómites
generalmente se deben
al contacto con un
animal infectado.
Trichophyton se debe al
contacto con roedores
infectados o nidos.
Infección superficial de
la piel, estrato corneo y Mycrosporum gypseum son
folículos. menos comunes y se debe
al contacto con el suelo
contaminado.
Transmisión
La infección usualmente comienza en un pelo incipiente o en el estrato córneo de la piel. En
general, los dermatofitos no invaden el resto del pelo, puesto que los nutrientes esenciales
que necesitan para el crecimiento están ausentes o son limitados. Las hifas se propagan por el
pelo y la piel queratinizada para culminar en el desarrollo de artroesporas infecciosas. La
transmisión entre huéspedes, en general, ocurre por contacto directo con un huésped
sintomático o asintomático, o por contacto directo o aéreo con sus pelos o escamas de la piel.
Las esporas infecciosas del pelo o las escamas dérmicas pueden permanecer viables durante
varios meses a años en el medioambiente. Los fomites, como cepillos y máquinas de cortar el
pelo, pueden jugar un papel importante en la transmisión. Los dermofitos geofílicos se
adquieren directamente de la tierra y no a través de otro huésped.
Síntomas:
Las lesiones dermatofíticas se caracterizan por tener zonas de alopecia, descamación, costras,
eritema y prurito, que se presentan en grados diversos. Ocasionalmente, los dermatofitos
mueren en el centro de la lesión y esta área se resuelve, dejando una lesión con forma de
anillo.
En animales, las dermatofitosis pueden ser pruriginosas o no. En perros, la dermatofitosis se ve
con mayor frecuencia en cachorros. No es frecuente en perros adultos, a menos que estén
inmunodeprimidos. Las lesiones pueden aparecer sobre cualquier parte del cuerpo y en
general se presentan como áreas circulares de alopecia.
Gatos: Muchos gatos infectados tienen pocas o ninguna lesión. Los gatos adultos de pelo largo,
en especial, pueden ser portadores subclínicos; en algunos casos, el gato puede presentar
lesiones mínimas que consisten en zonas irregulares de pelo rasposo, alopecia y placas
escamosas o eritematosas, visibles sólo a la inspección cercana. Los casos sintomáticos tienden
a verse en crías, con lesiones tempranas en cara, orejas y patas. En general, las lesiones
constan de un área de alopecia focal, con escamas y costras que tienen algunos pelos
quebrados. En el área puede aparecer una costra fina y de color blanco grisáceo o una escara
espesa y húmeda, que puede o no ser pruriginosa.
Caballos: En caballos, la mayoría de las lesiones dermatofiticas se encuentran en áreas de
contacto con la montura y otras prendas de montar. Las lesiones por T. equinum suelen ser
pruriginosas, con laceraciones exudativas y zonas sin pelo, con piel engrosada. Las lesiones por
M. equinum suelen ser menos graves y consisten en pequeñas áreas escamosas con pelos
quebradizos. Las lesiones dermatofíticas precoces pueden parecerse a la urticaria papulosa.
Bovinos: En el ganado bovino, la gravedad de la enfermedad varía, desde pequeñas lesiones
focales de 1 cm hasta afecciones dérmicas extensivas generalizadas. Con mayor frecuencia, la
enfermedad se presenta como lesiones perioculares no pruriginosas en terneros. Las vacas y
vaquillonas pueden presentar lesiones con mayor frecuencia en el pecho y las extremidades, y
los toros en la papada y la piel intermaxilar. Las lesiones iniciales son discretas, de color blanco
grisáceo, con zonas afectadas por costras secas con algunos pelos quebradizos. Algunas áreas
pueden supurar y presentar costras gruesas. También pueden observarse lesiones que
semejan escaras de color marrón claro; cuando estas escaras se caen, dejan una zona de
alopecia.
Pruebas de diagnóstico:
Se puede usar una lámpara de Wood para examinar el pelaje y hallar a estos hongos.
El examen microscópico de muestras de piel o de pelo en hidróxido de potasio (KOH)
El diagnóstico definitivo suele realizarse mediante un cultivo. Para los cultivos pueden
utilizarse muestras de piel o de pelos removidos.
Tratamiento:
El tratamiento puede incluir cremas antimicóticas de uso tópico o champús, y/o antimicóticos
sistémicos.
Prevención:
Las instalaciones se deben limpiar y desinfectar para ayudar a prevenir infecciones en otros
animales o humanos. Para prevenir la introducción de dermatofitos en rebaños o en
guarderías caninas, los animales de reciente adquisición se deben aislar.