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Confianza en Dios en el Sufrimiento

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Tema: “No temas, yo te ayudo”

Cita: Isaías 41:10-13


10
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy
tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré
con la diestra de mi justicia.
11
He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados
y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden
contigo.
12
Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás;
serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la
guerra.
13
Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano
derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.

Complemento: ¿Por qué nos Desesperamos Tanto en el


Sufrimiento? y ¿Por qué se nos olvida que Dios nos ha prometido?
Como confiar en Dios.
Introducción: Cuantas veces hemos pasado por grandes problemas
de enfermedad, de dolor de muerte, económicos, por soledad,
deudas, etc. y no nos acordamos que tenemos a un Dios bueno y
lleno de misericordia, que no nos va a dejar perecer jamás:
“…para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que
hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre
justos e injustos. (Mat 5:45)
Que aun protege al inconverso y le puede dar riquezas y bendición,
cuanto más a sus Hijos.
Ilustración: Fui diagnosticado con insuficiencia renal crónica,
hipertensión arterial, y diabetes, creí que mi vida nunca más volvería
a ser igual, pero nunca desesperé, tuve mis momentos de dolor,
pero siempre había la fe que Dios me podía ayudar, ¿cómo? no lo
sabía, pero sabía que lo haría y El obró en mi vida, y no solo me
sanó, sino que me dio bendición.
I. Los problemas versus las promesas de Dios.
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu
Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con
la diestra de mi justicia. Isaías 41:10
Fijémonos bien todo lo que nos promete en un solo versículo, nos
pide y nos promete:
Que no temamos
Porque El estará con nosotros,
Que no desmayemos porque El es nuestro Dios que te esfuerzo
Siempre te ayudaré
Siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Cuantas promesas para no confiar. Hay una canción que dice: Como
no confiar en Dios.
Vv. 10-20.Dios habla con ternura: No temas, porque yo estoy
contigo, no sólo al alcance, sino presente a tu lado. ¿Estás débil?
Yo te fortaleceré. ¿Te faltan amistades? Yo te ayudaré en tiempo de
necesidad. ¿Estás listo para caer? Yo te sustentaré con la diestra
llena de justicia, repartiendo recompensas y castigos.
II. Pero muchas veces nos enojamos contra Dios y veamos lo que
pasa:
Isaías 41:11 He aquí que todos los que se enojan contra ti serán
avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que
contienden contigo. 12 Buscarás a los que tienen contienda contigo,
y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es,
aquellos que te hacen la guerra.
Dice:
Serán avergonzados
Confundidos
Serán como nada
Perecerán los que contienden con El.
El buscara a los que tienen contienda con El
Serán como nada
Y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra.
Vv 11-12 Hay quienes pelean con el pueblo de Dios, que buscan su
destrucción. Que el pueblo de Dios no devuelva mal por mal sino
que espere el tiempo de Dios.
III. Pero Dios es tan fiel que nos hace esta promesa:
Isaías 41:13 “Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu
mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo”.
Es cosa nuestra si la queremos aceptar o no, no nos obliga. Como
todo Padre amoroso nos habla (y no habla a cada rato) con ternura y
nos hace sus promesas solo que hay algo que tenemos que hacer:
Confiar en Él y en su Hijo Jesús.
Debemos de saber que Dios ha hablado innumerables veces al
hombre, pero por nuestro pecado no lo podemos entender pues
nuestra imagen divina se deformó, y lo único que nos quedaba era
la maldad, no había nada bueno en nosotros, más que la muerte
Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte, mas la
dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Hebreos 1:1-2 “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas
maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 2 en estos
postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó
heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo”
Vv. 1-2.Dios habló a su pueblo antiguo en diversos tiempos, en
generaciones sucesivas y de maneras diversas, como le pareció
apropiado; a veces, por instrucciones personales, a veces por
sueños, a veces por visiones, a veces por influencia divina en la
mente de los profetas.
Pero en este tiempo nos ha hablado por el Hijo

La revelación del evangelio supera a la anterior en excelencia por ser


una revelación que Dios ha hecho por medio de su Hijo. Al contemplar
el poder, la sabiduría y la bondad del Señor Jesucristo,
contemplamos el poder, la sabiduría y la bondad del Padre:

Juan 14:7 Si me conocieseis, también a mi Padre


conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
La plenitud de la Deidad habita no sólo como en un tipo o en una
figura, sino realmente en Él. Cuando, en la caída del hombre, el
mundo fue despedazado bajo la ira y la maldición de Dios, el Hijo de
Dios emprendió la obra de la redención, sustentándolas por su poder
y bondad todopoderosa.
IV. Jesús nuestro Sumo Sacerdote nos ofrece:

Hebreos 4:14-16 Por tanto, teniendo un gran sumo


sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de
Dios, retengamos nuestra profesión. 15 Porque no tenemos
un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de
nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo
según nuestra semejanza, pero sin
pecado. 16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono
de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para
el oportuno socorro.

1. Nos dice que tenemos un Sumo Sacerdote, no como en el


Antiguo Testamento, donde el sacerdote tenía que ofrecer
sacrificio para ser perdonado primero para poder interceder
por los pecados del pueblo.
2. Traspasó los cielos, con su cuerpo glorificado, ya resucitado
ascendió al cielo para sentarse a la diestra del padre.
Solo nos pide que retengamos nuestra profesión de fe, pero ¿por
qué?
1. Por Él si se compadece de nuestras debilidades
2. Porque fue tentado en todo según nuestra semejanza
3. Pero que no tiene pecado, es puro y santo.
Solo nos pide:
1. Que nos acerquemos a Él confiadamente
2. Al trono de la gracia
3. Para alcanzar misericordia
4. Y hallar gracia
5. Para el oportuno socorro.

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