0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas12 páginas

74568496017

Cargado por

demortordd
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas12 páginas

74568496017

Cargado por

demortordd
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LiminaR.

Estudios Sociales y Humanísticos


ISSN: 1665-8027
ISSN: 2007-8900
[email protected]
Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas
México

Basail Rodríguez, Alain


Interculturalidad crítica y crítica del interculturalismo
LiminaR. Estudios Sociales y Humanísticos, vol. XX, núm. 1, E905, 2022, Enero-Junio
Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas
San Cristóbal de las Casas, México

DOI: https://doi.org/10.29043/liminar.v20i1.905

Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=74568496017

Cómo citar el artículo


Número completo Sistema de Información Científica Redalyc
Más información del artículo Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Página de la revista en redalyc.org Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso
abierto
Presentación
LiminaR. Estudios sociales y humanísticos, vol. XX, núm. 1,
enero-junio, 2022, e905, eISSN 2007-8900.

Interculturalidad crítica y crítica del interculturalismo


Critical interculturality and critique of interculturalism

Alain Basail Rodríguez*


doi.org/10.29043/liminar.v20i1.905

Ecos

Revista de investigación científica del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica de la


n la trama de vínculos e interacciones sociales donde nos entretejemos, la interculturalidad se
revela como una condición cultural común. La interculturalidad es una cualidad de la red de
relaciones sociales y de las configuraciones culturales e históricas de las que formamos parte.
Más allá de distinguir los intercambios constantes entre personas, grupos, comunidades y culturas, ha
devenido un dispositivo de las políticas de Estado para modular la convivencia social de manera muy
visible en campos como el educativo, el cultural y la salud en función de determinados proyectos de
sociedad. Al mismo tiempo, la interculturalidad es un espacio de disputas por el pleno reconocimiento
de las diferencias, la dignidad de las personas y sus prácticas culturales, así como por la trascendencia de
las culturas al liberarlas de perspectivas coloniales, al denunciar sus relaciones de poder y al trabajar por
la conciencia crítica de los significados culturales en los procesos identitarios individuales y colectivos.
La condición de estar entre culturas es constituyente y constitutiva de nuestras identidades. Por ello,
lleva implícitos un debate ético, una práctica epistémica y un posicionamiento político e intelectual
sociohistórico. Lo intercultural, como lo inter-epistémico, encierra retos y obstáculos contextuales pues

Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas.


lo cultural está entrelazado con lo político, como la cultura lo está con el poder, la economía, la moral, el
conocimiento y las luchas por la actualización de los repertorios simbólicos, por sus significados y sentidos.
Las limitaciones conceptuales y políticas de la interculturalidad han sido puestas en evidencia con la
crítica al uso en distintos momentos históricos de complejidades y enredos socioculturales particulares.
Por ejemplo, con el análisis de las políticas nacionalistas, centralistas y normalizadoras, regidas por enfo-
ques Estado-céntricos y socio-céntricos para operar la articulación y el control de la heterogeneidad de lo
social bajo una homogeneidad de lo cultural. También, con la discusión de las tendencias globalizantes
y neoliberales, monoculturales, universales y mercantilistas, operantes de igual forma bajo una idea de

* Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica


de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas,
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México
Recibido: 10 de noviembre de 2021 [email protected]
Publicación: 1 de enero de 2022 0000-0003-3860-2608
Presentación

cultura uniforme, reificada, compactada, prescriptiva, normativa y estática. Ambos haces de procesos
bajo el manto homogeneizador estatal/nacionalista o global/posnacionalista, han vehiculizado políticas
de identidad en ensambles institucionales con los que convive, no obstante, una suma crítica y conflictiva
de matrices culturales y sociales.
El interculturalismo, como el multiculturalismo, remite a proyectos políticos e ideológicos de Estado
y sociedad de unas élites intelectuales articuladas en su reproducción. Si bien el multiculturalismo sigue
más las lógicas de organización y pensamiento estadocéntricas, androcéntricas, sociocéntricas y euro-
céntricas relacionadas con el arte de gobernar las diferencias, es decir, “[…] la estrategia de reducción
a la cultura y lo cultural de las más variadas conceptualizaciones e interpretaciones del mundo social”
(Restrepo, 2014, p. 21). El interculturalismo aspira a modular de relativa buena fe una transformación
de las relaciones entre los grupos sociales y los reconocimientos recíprocos. Sin embargo, más allá de
los matices, ambos operan un reduccionismo cultural o un aplanado de la complejidad y el dinamismo
históricos. Traman inclusiones excluyentes, aplatanamientos de modelos importados, cooptaciones de
las diferencias y los disensos, cuando no la folclorización exotizante y la criminalización de las prácticas
culturales y modos de vida de algunos grupos sociales, clases o sectores otros (desviados, abyectos, disi-
dentes, insurrectos, insumisos). Las definiciones homogeneizadoras, de lo nacional y lo global, reducen
las diferencias al interior de la sociedad, de regiones, comunidades o grupos, a través de la legitimación de
relaciones de poder y de dominación/subordinación, la justificación de mecanismos de control cultural
y la neutralización de los conflictos.
La crítica al interculturalismo, o a esta idea dominante de interculturalidad, emergió con quienes
han experimentado el peso de lo colonial en sus propios cuerpos, de la racialización y generización
de las relaciones y las personas, de las exterioridades que condicionan experiencias ancladas en la
subalternidad como parte de sus luchas por ser, estar y actuar. Los propios movimientos indígenas y
afrodescendientes han contado en sus marcos de acción y movilización social con referencias históricas
a otra interculturalidad como proyecto político, yendo más allá de lo étnico-identitario propiamente
dicho, y como apuesta estratégica por otros modelos de sociedad distintos, justos y mejores. Esas mismas
experiencias de resistencias y re-existencias han criticado la esterilidad de los análisis que codifican,
fosilizan o invalidan al caer en la trampa heurística de nombrar a algo o a alguien en términos de sumas
y restas, aculturaciones/deculturaciones, adentros/afueras, mestizofilias y antropofobias, discordancias
y afinidades con ideales o proyectos políticos de sociedad como totalidades integradas.
Entre las problemáticas vividas por los sujetos están la desposesión y el despojo, una “pérdida de
cultura” que aparece entre los cuestionamientos y descentramientos promovidos por la crítica a la
interculturalidad, crítica que se ha centrado en los regímenes de visibilidad, de verdad, de naturaliza-
ción, seducción o consentimiento, cuyas lógicas de distinción y prestigio procesan la estereotipación y
subalternización de la persona indígena y afrodescendiente. La racialización de las relaciones sociales
es central en las estructuras de poder, la jerarquización y el tipo y la calidad de las relaciones, como
dispositivo para invisibilizar, segmentar, estigmatizar y discriminar en el cuerpo y en el sentido común
(Rivera Cusicanqui, 2010).
Precisamente, el problema del otro, definido como “el problema del indio” o “el problema del negro”,
ha sido uno de los núcleos narrativos de las construcciones identitarias de los Estados-nación, así como
de las preocupaciones de los nacionalismos, los indigenismos y los grupos hegemónicos identificados
con los proyectos dominantes en las sociedades (pos)nacionales. Los límites de las culturizaciones de las

LiminaR. Estudios sociales y humanísticos, vol. XX, núm. 1, Presentación, enero-junio, 2022, e905, eISSN 2007-8900. 16
Alain Basail Rodríguez

diferencias, de las construcciones de otros a partir de “otrerizaciones de la diferencia”, “naturalizaciones


de la desigualdad” e “invisibilizaciones de la diversidad”, evidencian las fronteras sociales aseguradas
por clasificaciones, jerarquizaciones y patrones de poder con instrumentos como la raza, el género y los
binarismos dicotómicos (civilizados/primitivos, hombre/animal, sociedad/naturaleza, mente/cuerpo).
Esas construcciones de los límites y las delimitaciones sociales como esencias inmutables y como órdenes
morales han fijado procedimientos de sujeción y reducción a figuras arquetípicas de la identidad nacional,
del ser nacional; a tipos ideales (sociales, políticos, teóricos) como construcciones históricas en contextos
específicos y en medio de luchas concretas.
Las dinámicas de las negociaciones de las relaciones entre grupos y culturas remiten a complejas
mediaciones de procesos identitarios, de identificación/diferenciación, mientras que a través de esen-
cializaciones, alterizaciones u otrerizaciones dentro de la sociedad se normalizan las desigualdades, se
transforman las diferencias y se reducen las diversidades. Esto desde los discursos homogeneizantes
del mestizaje nacionalista, del nacionalismo excluyente que dice incluir, de aislamientos, cierres, ne-
gaciones y asimilaciones (incluso, a través de mecanismos de compensación y “reparación”). También
estas dinámicas repletas de violencias, de conflictos y de momentos peligrosos, desgarradores, vividos
y encarnados por sujetos, llevan consigo un trabajo político-intelectual de disputas de sentidos, conoci-
mientos, representaciones y proyectos de sociedad. Se trata del trabajo crítico de pensar las diferencias
y singularidades culturales, las luchas sociales y las relaciones de y con el poder de las producciones
intelectuales. De un ejercicio crítico a aquel trabajo esencializador y asimilacionista, desde la evidencia
de la estrecha relación entre conocimiento y poder, que plantea la necesidad misma de nuevas formas
de conocer, de nuevos movimientos teóricos.
José Lezama Lima (1993) llamó “los misterios del eco” a la epifanía de relecturas de uno mismo, de las
búsquedas de identidad y originalidad, de restitución, invención o confluencias culturales. Para descifrar
los ecos es estratégica la aproximación crítica a la tradición, a las relaciones de saber y poder en tanto
marcos para pensar y disputar los horizontes de sentido del mundo. Una tradición intelectual asumió ese
camino con la difícil tarea de hacer lecturas al revés cambiando los términos de las narrativas de identidad,
de los argumentos dominantes, dando legibilidad y visibilidad a los sedimentos culturales de nuestras
sociedades. A las definiciones de la transculturalidad (Ortiz, 1978), la antillanidad (Glissant, 2010), la
creolidad (Bernabé, Confiant y Chamoiseau, 2017), la hibridación (García Canclini, 1990) y el mestizaje
(Rivera Cusicanqui, 2010, 2015), se sumó el pensamiento de la decolonización con el interés intelectual
y político de profundizar en aproximaciones críticas a la tradición para encontrar claves heurísticas de
las culturas latinoamericanas y caribeñas, de manera tal que han dado cuenta de los sistemas de clasi-
ficación y jerarquización de las relaciones sociales, de las fronteras sociales de exclusión y marginación
y de los ordenadores de raza, clase, sexo, género, nación, residencia. Empero, en los ámbitos del estar-
siendo, como diría Rodolfo Kusch (1998), y en los procesos de humanización/deshumanización desde
las lógicas de lo colonial, lo nacional, lo global y lo interno, discurren dificultades para transgredir los
marcos etnocéntricos (Estado, clase, raza, género) que organizan las narrativas dominantes aun cuando
se plante cara a las matrices coloniales de poder.
Numerosos proyectos intelectuales y políticos, así como programas de investigación críticos, se han
pre-ocupado por las diferencias (epistémicas, de etnicidad, clase, raza, nación, género) construidas como
desigualdades sociales, estructurales y estructurantes de las relaciones sociales, y por los conflictos sociales
en diversos ensambles o articulaciones societales. Al entrelazar lo ontológico y lo existencial, el ser y el

LiminaR. Estudios sociales y humanísticos, vol. XX, núm. 1, Presentación, enero-junio, 2022, e905, eISSN 2007-8900. 17
Presentación

estar, de sujetos históricos dentro de marcos de vida y relaciones con otros, las relaciones advienen como
relevos con múltiples derivas, no lineales, con inadvertencias y conjunciones. Se trata de lo que Édouard
Glissant (2010) convocó como “poética de las relaciones” para abarcar los amontonamientos y desbro-
zamientos de la diversidad yendo en contra de la visión y las estructuras típicamente monoculturales,
eurocéntricas y universalizantes, en contra de nociones esencialistas de cultura que terminan velando
expresiones racistas. Un enfoque multidimensional de la diversidad, como el de Bernabé, Confiant y
Chamoiseau (2017), recupera las explosiones de diversidades en cuanto etnicidades, lenguas, religiones,
orígenes, identificaciones contextuales y pluralidad de historias, sujetos y culturas de nuestras sociedades.
Precisamente la puesta en valor de sus conocimientos y producciones intelectuales permite no dejar pasar
por alto, ni ocultar, las diferencias, las desigualdades y la diversidad de experiencias sociales de las que
emergen alternativas epistemológicas contrahegemónicas con potencial crítico y emancipatorio. Tampoco
permite reducir las múltiples perspectivas sobre “…las intersecciones entre los discursos y las prácticas
diversas y contradictorias… [y] los cruces y reforzamientos, a menudo transversales, de actitudes y ac-
ciones discriminatorias…” (Dietz, 2017, p. 205), estigmatizadoras y racistas en los procesos identitarios.
La interculturalidad ha sido uno de los ejes de activación de la memoria y de la utopía. Las búsquedas
en las profundidades de la historia y de la contrahistoria han permitido descifrar herencias y rasguñar
sueños, plantear contrapuntos entre ausencias, creaciones, resistencias, re-existencias y reavivamientos.
La memoria es un tropo de la descolonización de los sistemas de conocimiento, de la deshumanización
y de los cambios sociales. Permite revertir ópticas, explorar tácticas diferentes, recuperar, reconstruir y
revivir las enseñanzas de la tradición oral a partir de la socialización intergeneracional, la articulación
de continuidades y la reafirmación de herencias ancestrales. Los ejercicios de memoria colectiva activan
legados históricos de luchas, insurgencias, desobediencias, persistencias, insistencias y supervivencias;
a la vez, ponen cuotas a las memorias oficiales, autorizadas o canonizadas, que reinventan un pasado
común y a las tradiciones, incluso festivas, operando olvidos selectivos de narrativas de identidad con
fines homogeneizadores e integradores a los proyectos de sociedad dominantes.
Sin embargo, los ecos del pasado misteriosamente inauguran posibilidades y esperanzas encaminadas
a dinamizar el presente hacia lugares de dignidad, justicia y libertades. Advierten sobre mitigaciones,
resiliencias y agenciamientos abiertos a horizontes históricos de futuros. En este sentido, apuntan hacia
las cualidades nuevas de los proyectos y los procesos sociales que reorientan los vínculos para el conjunto
de la sociedad no como sumatorias de diversidades, sino como interculturalizaciones a partir de las reci-
procidades y convergencias que promueven los nuevos lazos “[…] para así contribuir a la configuración
de nuevas maneras de ser y conocer enraizadas […] en los principios de relacionalidad, complementa-
riedad y compromiso” (Walsh, 2010, p. 222). La interculturalidad es más que traducciones contextuales
de diversidades en órdenes normativos y esquemas de análisis en discursos políticos y académicos. Es
enfrentar horizontes coloniales vividos de raza, sexo, género y clase, a través de racismos, machismos,
sexismos, clasismos e intelectualismos como marcadores, marcaciones y límites de la convivencia.
También implica explorar espacios de coexistencias a partir de lecturas críticas de las narrativas sobre
mundos en contención de las asimetrías sociales, de luchas por el reconocimiento de la dignidad plena de
las personas y por su incorporación a la vida pública como parte de dinámicas conflictivas y dialógicas.
Un trabajo intelectual comprometido con profundo sentido ético asume la lucha contra la nostalgia
colonial por esencializar al otro y profundiza en el análisis multidimensional de la diversidad e intersec-
cional de la desigualdad. La política académica y la política del trabajo intelectual se apoyan en proyectos

LiminaR. Estudios sociales y humanísticos, vol. XX, núm. 1, Presentación, enero-junio, 2022, e905, eISSN 2007-8900. 18
Alain Basail Rodríguez

político-intelectuales con prácticas críticas y culturales de intervención, involucramiento y colaboración.


Un trabajo político-intelectual que necesita, en resumen: a) poner sobre la mesa los conflictos que es-
tructuran las sociedades contemporáneas, las contradicciones, las contaminaciones y la apertura de las
relaciones sociales a interculturalizarse y comunalizarse; b) abrir las luchas culturales, políticas y jurídicas
que han sido ocultadas, negadas o menospreciadas por los derechos de reconocimiento y autonomía; c)
visualizar puntos de convergencia, encuentros y alianzas entre expresiones y experiencias de vida que no
estarán exentas de tensiones, incoherencias y discontinuidades dentro de sus lógicas de la heterogenei-
dad; d) pensar desde y sobre intercambios y encuentros, diseminaciones y apropiaciones. Sin duda, en
lo cultural siempre están presentes la subjetividad, la historicidad y la politicidad, donde laten proyectos
sociales localizados en distintas geografías interconectadas con posibilidades de articularse y expandirse
más allá de lo local para enriquecer los procesos de cambio y transformación social.
Lejos de moralizar, culturizar y otrerizar las diferencias, se trata de mostrarlas en las problemáticas
vividas de los sujetos con todos sus matices en el amplio contexto biopolítico actual y en las nuevas
formas de gubernamentalidad. Asimismo, se debe evidenciar, cuestionar y transformar las desigualda-
des históricas y estructurales que modulan la diversidad cultural y las relaciones sociales asimétricas
(Walsh, 2006), así como las manipulaciones culturales y sociales de los sujetos individuales y colectivos
colonizados a través del tiempo. Desaprender de lo impuesto y asumido (incluidas las complicidades)
por la colonización, reaprender de la posibilidad de la humanización y la liberación por la que luchara
Fanon (Valdés, 2017). Estas son algunas claves fundamentales de la interculturalidad crítica como
proyecto ético-político de transformación liberadora, autorreflexión y construcción de ciudadanías
y democracias otras, inclusivas y alternativas.
Al fin y al cabo, los actores que agencian la idea de interculturalidad sin clausuras de sentido ni signi-
ficados convencionales no pueden desapegarse de la crítica, es decir, de una perspectiva transformadora
y un ejercicio de distanciamiento de los lastres y límites político-ideológicos que llevan al facilismo de los
lugares comunes, la simplificación y la cooptación de las disrupciones que subyacen en las diferencias,
las disidencias y las innovaciones sociales. Se trata de un ejercicio teórico-político, situado y permanente,
de crítica al (multi/inter)culturalismo bajo la crítica al sentido y el significado de los términos con los
que operan los debates sobre las diferencias, las desigualdades y la diversidad, así como a las lógicas de
los procesos históricos y las transformaciones culturales que traen consigo y que se enfrentan.

Inter-secciones

Los artículos que figuran en este nuevo número de LiminaR son legados que dialogan con fragmentos
de la realidad a partir de distintos proyectos de investigación desde donde devienen perspectivas
del conocimiento y prácticas de saber-hacer de autores y autoras con disímiles trayectorias de vida e
intelectuales. Cada quien con su tema pellizca zonas del pasado y del presente para bucear en referentes
significativos y estimulantes que posicionan prácticas de investigación comprometidas con la intervención
social directa o a través de la reflexión pública con, ante o frente al Estado y “lo oficial”.
Precisamente desde una postura crítica y comprometida, Camilo Prieto Fontecha y Rigoberto Solano
Salinas trabajan el proyecto de pensamiento propio decolonial de Manuel Quitín Lame entre 1910 y 1939.
Sitúan sus reflexiones sobre la relevancia del legado de lucha de este intelectual indígena comprometido
socialmente, de su pensamiento crítico e intervenciones públicas en el contexto de las luchas históricas

LiminaR. Estudios sociales y humanísticos, vol. XX, núm. 1, Presentación, enero-junio, 2022, e905, eISSN 2007-8900. 19
Presentación

por el derecho a la tierra y al territorio del movimiento indígena colombiano. Partiendo de “las ausencias”,
relacionan las luchas político-jurídicas de Quintín Lame, sus pensamientos-sentimientos-acciones como
enseñanzas ancestrales, con situaciones contemporáneas de movilización por la vida, de insurgencias
de sujetos políticos aferrados a esperanzas que reivindican planos ontológicos y existenciales desde las
ópticas de la reexistencia y la reinvención de la vida.
Esta discusión sobre la emergencia de agenciamientos culturales continúa con el artículo “Emprendi-
mientos de memoria y trabajos de archivo. El archivo del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé
de las Casas (Frayba)”, de Antonio J. Hernández y Guillermo Pereyra. Ellos nos muestran cómo esta
destacada organización civil integrada por activistas de derechos humanos ha realizado un encomiable
trabajo político y cultural en Chiapas desde 1989. La memoria histórica es el eje estructurador de la
documentación y el análisis político-judicial de casos de violaciones de los derechos humanos a partir
de los testimonios de las víctimas sobrevivientes portadoras de pruebas de distintos acontecimientos
traumáticos o catástrofes sociales. La puesta en valor de las prácticas de archivo, de registro, recopilación
y preservación de la memoria en el contexto de las violencias desatadas por las estrategias militares de
contrainsurgencia, el despojo de tierras y territorios y la acumulación de conflictos, es trascendental para
la reconstrucción histórica de experiencias de vida, el acompañamiento de los duelos, la reparación de los
daños y para las luchas políticas comprometidas con la verdad histórica, la justicia social y la dignidad
plena de la vida de las personas.
Las siguientes dos contribuciones profundizan en las disputas del sentido de las huellas que vehicu-
lizan la memoria colectiva. Las formas de los recuerdos y de los recursos culturales son retomadas por
María del Pilar Ortiz Lovillo y Bojana Kovačević Petrović al discutir sobre “La traducción del teatro y
la interculturalidad”. Para estas autoras la traducción enfrenta los problemas de la comunicación inter-
cultural —las competencias y habilidades lingüísticas—, las incomprensiones mutuas y los conflictos de
interpretación al tratar de trazar juegos de equivalencias significativas entre culturas. Además, presenta el
desafío de tener en cuenta las claves interpretativas del público en el contexto de cada puesta en escena,
es decir, de partir de las condiciones del “presente de sus representaciones” si se procuran encontrar
los horizontes de sentido donde sea posible, no una fusión gadameriana, para lograr un desarrollo de
diálogos inmersos en conocimientos, saberes y relaciones de poder mediados por la reflexividad, la
argumentación, la comparación y las cargas dramáticas mismas presentes en las ritualidades cotidianas
de las distintas culturas. Lo lingüístico, lo cultural y lo contextual entran en un juego profundo para
la revaloración y reactualización de los textos teatrales. En este sentido, sugieren que la traducción es
una práctica intercultural que busca trascender las encrucijadas de convergencias y divergencias entre
complejos culturales.
Por otra parte, el caminar de Raúl Homero López Espinosa nos lleva a ver más detalles de las complejas
relaciones epistemológicas entre relatos orales e historias escritas, lo oído y lo leído, los recuerdos y las
compresiones. Su texto “Oralidad y escritura indígenas...” advierte otros rumbos de las investigaciones
interdisciplinarias sobre la expresión oral indígena en tensión con la escritura desde los marcos del debate
poscolonial y, en particular, de la subalternidad con los que agrieta la autoridad moderna/colonial de
lo literario. Neologismos africanos como oralitura otorgan otro sentido a la existencia y muestran los
problemas de la intelectualidad con las maneras de nombrar o colonizar al otro, con la fetichización de
la escritura. Asimismo, el autor muestra los límites y potencialidades de las perspectivas al uso al tratar
de traducir, visibilizar o invisibilizar diversas expresiones de resistencia cultural, prácticas culturales,

LiminaR. Estudios sociales y humanísticos, vol. XX, núm. 1, Presentación, enero-junio, 2022, e905, eISSN 2007-8900. 20
Alain Basail Rodríguez

movimientos de reafirmación de la identidad, de revitalización de las lenguas y de preservación de la


memoria, los conocimientos ancestrales y las cosmovisiones indígenas.
También subrayando la importancia de los saberes otros, excluidos o negados, que encierran una
epistemología disruptiva de los cánones occidentales con consecuencias gnoseológicas, éticas y estéticas
diversas, Fernando Guerrero Martínez analiza las “Tramas de las corporalidades e interioridades en la
noción chuj de persona”. En este artículo se explora la multiplicidad de relaciones que se tejen entre
diferentes entes de la cosmología chuj y su influencia en la conceptualización del ser humano en co-
munidades de Guatemala y México. Se advierte la complejidad y diversidad de esas entidades anímicas
como dispositivos relacionales y agenciales, así como la importancia de una jerarquía social y ontológica
que otorga al humano y a las divinidades una condición histórica que define su corporalidad de acuerdo
con su papel en el mundo y el calendario de ciclos rituales y celebraciones.
Por su parte, Gillian Elisabeth Newell, Nancy Karel Jiménez Gordillo y Enrique Pérez López asumen
el reto de “Historiar el carnaval en Chiapas…” a través de una catalogación exhaustiva de toda la histo-
riografía conocida sobre las fiestas originarias y del calendario católico en la entidad. A partir de una
motivante crítica a las limitaciones de los estudios sobre las fiestas como espacios de reunión, convivencia
grupal, celebración y resiliencia semiótica, se historiza el carnaval a partir de una sistematización de las
fuentes bibliográficas de 24 carnavales, se comprenden sus tendencias, similitudes y diferencias y se
propone una sintética línea de tiempo que narra el devenir del fenómeno del carnaval en el estado. Sin
duda, el lector podrá abrir una ventana de la historia cultural donde lo cautivarán las preguntas sobre la
trasmisión de las tradiciones, el papel de las sociabilidades festivas y de las relaciones de fuerza sociales,
culturales, psicológicas y económicas, que son los soportes de la esfera pública de las tradiciones y dan
espesura a actividades centrales, prácticas y conocimientos compartidos con alegría y potencial liberador.
Reivindicando la importancia del estudio del derecho indígena desde sus propios términos, Elisa
Cruz Rueda y María del Pilar Elizondo Zenteno esbozan otra revisión bibliográfica de estudios sobre
los sistemas normativos indígenas desde la Antropología y el Derecho. Muestran los retos para hacer
efectivo el pluralismo jurídico y el reconocimiento de la pluriculturalidad de México, mientras que los
diálogos que pretenden ser interculturales continúan en realidad reproduciendo esquemas de imposi-
ción de la cultura hegemónica sobre el resto de los pueblos y culturas que conforman la gran diversidad
del país. Las autoras valoran la importancia de una hermenéutica jurídica intercultural a partir de una
traducción de los significados de los parámetros culturales, de los sistemas de pensamiento indígena,
de “los sentidos de mundo” y sus propias definiciones relacionales y holísticas de campos, planos y
dimensiones de la vida y la justicia misma.
Los arqueólogos Ramón Folch González y Josuhé Lozada Toledo analizan los estilos y temporali-
dades de “El arte rupestre de la Laguna Miramar, Chiapas…”. Comparan las pinturas y petrograbados
registrados en el área con el fin de perfilar una tipología regional de estilos y pigmentos cercanos a
cuerpos de agua elegidos por los mayas por su significación en los periodos Preclásico Tardío, Post-
clásico e Histórico/Colonial. Ello les permite ensayar interpretaciones sobre las creencias y prácticas
religiosas, los cultos al lago y al paisaje y las peregrinaciones que tienen en cuenta los trabajos sobre
arte rupestre realizados en Chiapas y, particularmente, en la Selva Lacandona.
Siguiendo la inquietud de varios autores y autoras por realizar revisiones críticas del estado de los
temas que investigan, Marisa G. Ruiz Trejo comparte avances de su proyecto sobre la antropología
feminista en las orillas con un artículo titulado “Dos pioneras en antropología feminista en Chiapas y

LiminaR. Estudios sociales y humanísticos, vol. XX, núm. 1, Presentación, enero-junio, 2022, e905, eISSN 2007-8900. 21
Presentación

Centroamérica”. El texto presenta adelantos de una historia de la antropología de las mujeres a partir
de dos investigadoras pioneras que contribuyeron a denunciar el androcentrismo, a explicar las rela-
ciones de género y a conocer la subordinación de las mujeres y las estructuras de las desigualdades,
lo que abonó a la configuración de la perspectiva de género feminista en la disciplina. En concreto
se valoran los aportes de dos antropólogas cuyas obras han sido clave, a saber: June Nash y Mercedes
Olivera Bustamante.
Aehécatl Muñoz González analiza las relaciones entre la literatura y el medioambiente en el artícu-
lo titulado “Del espacio al lugar y justicia ambiental: una propuesta de lectura ecocrítica de ‘Nos han
dado la tierra’ de Juan Rulfo”. Propone una lectura ecocrítica del cuento de Rulfo, de su narratología, y
expone la distinción de los términos y conexión entre los espacios y lugares narrativos, así como entre
el medioambiente y los seres humanos. De esta manera el cuento es una reflexión ecológica, una crítica
del reparto agrícola y de la justicia ambiental.
El siguiente artículo propone un índice local de percepción de mejora del combate al rezago social
en la región del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, como resultado de la puesta en marcha de centrales
eólicas. Sus autores, José Domingo Rafael Castañeda Olvera, Tamar Zehla Jiménez Velázquez y Raúl
Ramírez Ramírez, buscan cuantificar las interacciones biofísicas entre sociedad y medioambiente,
apoyándose en dimensiones analíticas holísticas y el uso de Sistemas de Información Geoespacial,
así como en datos arrojados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo So-
cial (Coneval) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) respecto al rezago social y
la vulnerabilidad de la población. Concluyen que la percepción de mejora en la población no se ha
incrementado con la presencia de megaproyectos energéticos porque estos no mitigan los impactos
socioambientales y ecosistémicos, ni coadyuvan al combate del fenómeno extractivista, intensivo e
invasivo, en los municipios de la región estudiada.
Muy interesante es el artículo de Luis Gerardo Monterrosa Cubías, donde el autor analiza el trabajo
de la Comisión Demográfica Intersecretarial en México creada por Decreto Ejecutivo en 1935. En
particular, da cuenta del problema migratorio en el Soconusco en la década de 1930 a partir de una
revisión de la política inmigratoria y del escenario socioeconómico de la frontera sur que los comisio-
nados hallaron cuando arribaron a Tapachula, Chiapas. Una revisión de los archivos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores y del Archivo Histórico Municipal de Tapachula permitió dar cuenta del trabajo
de la Comisión por más de una década y, a partir del diagnóstico de su primer jefe Jorge Ferretis, co-
nocer los problemas que enfrentaron en su encargo de otorgar la cartilla de naturalización a muchos
de los pobladores del Soconusco que no contaban con reconocimiento de la nacionalidad mexicana.
En el artículo firmado por Rafael Cedillo Delgado, titulado “El perfil profesional y político de
las mujeres electas como alcalde en los municipios de Centroamérica”, el autor explica quiénes son
y cuál es el perfil profesional y político que tienen las alcaldesas en Centroamérica. Con base en
información bibliohemerográfica y en la utilización de tres tipos de perfiles, Cedillo encontró que las
alcaldesas electas se caracterizan por desarrollar actividades profesionales, ocupar cargos de dirección
partidista y burocrática, contar con vínculos familiares de poder y ser proclives a la reelección. Las
alcaldesas con poca experiencia tienen como rasgos distintivos haber desarrollado labor partidista
y haber ocupado cargos en consejos municipales y gobiernos locales, mientras que las alcaldesas
ciudadanas se identifican por su prestigio social y por haber llevado a cabo trabajo comunitario y
gestión de servicios.

LiminaR. Estudios sociales y humanísticos, vol. XX, núm. 1, Presentación, enero-junio, 2022, e905, eISSN 2007-8900. 22
Alain Basail Rodríguez

Alejandro Munévar Salazar, Laura Andrea Chaparro Rojas y Julio Alexander Bernal Chávez des-
criben y analizan algunos esquemas culturales del campesinado colombiano asociados a la brujería.
“Cuando las brujas vuelan y hacen daño...” es el título de estos resultados de investigación desarrollados
desde un enfoque dialectológico y etnográfico. En el trabajo se contrastan materiales lingüísticos de los
archivos sonoros con mapas lingüísticos y se adopta el concepto de “etnotextos” para profundizar en la
lógica discursiva de las fuentes orales y de los esquemas culturales. De esta manera se da cuenta de las
experiencias y los significados de la brujería entre el sector campesino en Colombia.
Por último, Irma Guillermina Herros Sánchez y Antonia Olivia Jarvio Fernández comparten su tra-
bajo sobre el “Fomento de lectura y escritura en adultos mayores”. Presentan una intervención para la
formación continua y la vinculación social de adultos mayores utilizando la lectura y la escritura. A partir
de la investigación-acción, desarrollaron habilidades de lectura en voz alta, reflexión crítica, escritura
creativa y estimulación cognitiva, así como actividades de lectura dialógica y escritura creativa. Ellas
evidencian cómo los adultos mayores pueden aprender, relacionarse en espacios incluyentes y mejorar
las competencias comunicativas, el conocimiento de textos literarios, el desarrollo de la memoria, la
concentración y el análisis, así como la capacidad para interrelacionarse, colaborar, trabajar en equipo
y expresar sus sentimientos.
En la sección de documentos históricos se comparte la “Denuncia de Don Francisco de Val, un
llamado a la vigilancia a la frontera imperial de Bacalar-Wallis, 1797”. José Luis Ureña comenta la
importancia de este documento para mostrar los intereses en pugna entre España e Inglaterra por el
control del territorio fronterizo y de sus ricos recursos madereros para su extracción y explotación a
gran escala en toda la gran Cuenca del Caribe. También, nos rebela con perspicacia las complejas tramas
de acuerdos, pactos y confabulaciones tejidas entre los actores locales y el cercano “enemigo” con el que
convivían en las marginales fronteras imperiales y negociaban para garantizar la sobrevivencia, acatar
sin cumplir las disposiciones superiores de vigilancia y control y lograr sus objetivos individuales.
Mientras, en el apartado de las reseñas, Luis Rodríguez Castillo hace una revisión crítica de La pro-
funda huella histórica de los pueblos del Istmo Centroamericano, las memorias del XI Congreso de la Red
Centroamericana de Antropología. Y, Jocelin Venegas Martínez presenta bajo el título “Docencia rural
en Colombia: educar para la paz en medio del conflicto armado”, una crítica del libro del mismo nombre
de Marcela Bautista Macia y Gloria González (Bogotá: Fundación Compartir, 2019).

Inserciones

Este número cuenta con la generosa contribución de la extraordinaria pintora de origen veracruzano Ninfa
Torres Lagunes. Sus obras forman parte de la amplia serie Feminidad-des, la cual abarca aproximadamente
diez años de producción y la autora considera inconclusa aún. Se trata de una perspicaz reflexión sobre
los ideales de belleza dominantes y las violencias simbólicas que las tiranías de los mandatos sociales
imponen en el sentido común e internalizan en el cuerpo de las mujeres. Las pinturas revelan un trabajo
muy potente donde cada pincelada esboza una etnografía sensible a los microdetalles de los distintos
rituales para “estar bella”. Con gran fuerza expresiva, Torres dibuja coordenadas de la identidad femenina
que se alejan de los esencialismos, de la alterización y de la reducción de las diferencias para denunciar
la violencia física contenida en las prácticas del cuidado de las mujeres y los hombres al someter sus
cuerpos a los ideales dominantes de belleza. Las modelos y la artista recrean ese sometimiento doloroso

LiminaR. Estudios sociales y humanísticos, vol. XX, núm. 1, Presentación, enero-junio, 2022, e905, eISSN 2007-8900. 23
Presentación

del cuerpo, de la naturaleza humana más allá de las huellas del paso del tiempo, a ideales naturalizados
de belleza, a la heterosexualidad normativa y al imperio de lo juvenil. Muchas imágenes muestran
distintos gestos y técnicas de arreglo del cabello, de maquillaje de los ojos, las cejas, las pestañas, las uñas,
el rostro y el cuerpo en general. Nos hablan de su embellecimiento, control u ordenamiento siguiendo
un patrón estilístico y cromático incluso mediante algunos dispositivos tecnológicos. Precisamente,
al mostrar el uso de ciertos artefactos se da cuenta de reales martirios y martirizaciones de los rostros
para lograr anteponer unas máscaras de orden cultural que contribuyan a traspasar los umbrales de
aceptación y reconocimiento o a situarse en los márgenes deseados. Ellas proponen un juego de espejos
de vivencias, creencias y sentimientos, un juego muy serio de reflejos, refracciones y representaciones de
autoconceptos y autoestimas, de querencias y valoraciones. Detrás de una crítica a la deshumanización de
los marcos normalizadores, hay prácticas vividas, irreverencias, una laudatoria de la diversidad y de las
búsquedas de feminidades, fantasías, felicidades, reconocimientos y consentimientos. Los fuertes retratos
de mujeres lunas y mujeres ecos evocan particularmente la construcción sociocultural de las mujeres
como cuidadoras de todos a su alrededor, su sometimiento al autocuidado por voluntad de otros y su
alienación o relativa pérdida de sentido al competir entre ellas, enfrentarse a sí mismas o distanciarse del
hostil ámbito doméstico. Con los retratos emerge un sentimiento de extrañeza que provoca reflexiones
sobre nuestros propios estereotipos de belleza y representaciones del cuerpo. La obra plástica de Ninfa
Torres se caracteriza por una exquisitez técnica, no reñida con ningún estilo, que brota con sinceridad
de la materialidad que la inspira y que recrea con pasión realista a través de colores fuertes y trazos
gráciles. Es un honor compartir su trabajo como correlato visual de la reflexión que promueve esta
nueva entrega de LiminaR.

Referencias

Bernabé, J., Confiant, R. y Chamoiseau, P. (2017). Elogio de la creolidad. En F. Valdés García (coord.),
Antología del pensamiento crítico caribeño contemporáneo (pp. 323-357). Consejo Latinoamericano de
Ciencias Sociales (original publicado en 1988). http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/
se/20170707025855/AntologiaDePensamientoCriticoCaribeno.pdf
Dietz, G. (2017). Interculturalidad: una aproximación antropológica. Perfiles Educativos, XXXIX(156), 192-
207. https://doi.org/10.22201/iisue.24486167e.2017.156.58293
García Canclini, N. (1990). Culturas híbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad. Grijalbo.
Glissant, É. (2010). Poética de la relación. En El discurso antillano (pp. 237-238). Casa de las Américas
(original publicado en 1981).
Kusch, R. (1998), Esbozo de una antropología filosófica americana. En Obras completas (t. III, pp. 241-434).
Fundación Ross (original publicado en 1978).
Lezama Lima, J. (1993). La expresión americana. Letras Cubanas (original publicado en 1957).
Ortiz, F. (1978). Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar (pp. 92-97). Biblioteca Ayacucho (original
publicado en 1940).
Restrepo, E. (2014). Interculturalidad en cuestión: cerramientos y potencialidades. Ámbito de Encuentros,
7(1), 9-30.
Rivera Cusicanqui, S. (2010). Sociología de la imagen. Una visión desde la historia colonial andina. En
Ch’ixinakax utxiwa: una reflexión sobre prácticas y discursos descolonizadores (pp. 18-51). Tinta Limón.
Rivera Cusicanqui, S. (2015). Sociología de la imagen. Miradas ch’ixi desde la historia andina. Tinta Limón.
Valdés García, F. (ed.) (2017). Leer a Fanon, medio siglo después. Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales;
Fundación Rosa Luxemburgo Stiftung. http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20170609020412/
Leer_a_Fanon_Medio_Siglo_Despues.pdf

LiminaR. Estudios sociales y humanísticos, vol. XX, núm. 1, Presentación, enero-junio, 2022, e905, eISSN 2007-8900. 24
Alain Basail Rodríguez

Walsh, C. (2006). Interculturalidad y colonialidad del poder: un pensamiento y posicionamiento otro


desde la diferencia colonial. En C. Walsh, Á. García Linera y W. Mignolo (eds.), Interculturalidad,
descolonización del Estado y del conocimiento (pp. 21-70). Ediciones del Signo.
Walsh, C. (2010). Estudios (inter)culturales en clave de-colonial. Tabula Rasa, (12), 209-227. https://
revistas.unicolmayor.edu.co/index.php/tabularasa/article/view/1449

LiminaR. Estudios sociales y humanísticos, vol. XX, núm. 1, Presentación, enero-junio, 2022, e905, eISSN 2007-8900. 25

También podría gustarte