0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas7 páginas

RECICLAJE

Cargado por

aliciax379
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas7 páginas

RECICLAJE

Cargado por

aliciax379
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El reciclado de los plásticos

En Europa se produjeron en 2018 casi 62 millones de toneladas, mientras que se


recogieron 29 millones de toneladas de residuos plásticos para su posterior tratamiento. El
42,6% fue valorizado, el 32,5% reciclado y el 24,9% vertido. Por el contrario, ese mismo año
en España se recogieron 2,5 millones de toneladas de residuos plásticos, de los que el
19,3% fue valorizado, el 41,9% reciclado y casi el 40% (38,8%) acabó en un vertedero

Como vemos, se necesita optimizar el tratamiento de los residuos plásticos para aumentar
sus tasas de valorización y reciclado

Se trata de una prioridad, y más si tenemos en cuenta que la producción mundial de


plásticos aumentó aproximadamente un 75% entre 2002 y 2018. Es por esto que las
soluciones tecnológicas pueden aportar nuevas vías que permitan mejorar las capacidades
tanto de valorización como de reciclado de este tipo de residuos.

Dentro del tratamiento de los residuos plásticos, se debe priorizar de manera jerárquica la
reducción, la reutilización, el reciclado y valorización, y la eliminación.

A día de hoy el reciclado químico de plásticos está limitado más por razones económicas
que por motivos técnicos. Los principales factores que determinan la viabilidad de las
distintas alternativas existentes son el nivel de separación requerido en los residuos
iniciales, el valor de los productos obtenidos, el capital necesario para poner en marcha el
proceso (CAPEX) y los costes de operación (OPEX), y el volumen de residuo necesario
para que reciclarlo sea económicamente rentable.

tres variables: la mejora tecnológica (nuevos procesos que sean más rentables y eficaces),
la evolución del mercado (para que el reciclado de plástico sea económicamente viable el
coste de vertido no puede ser tan bajo como en la actualidad), y el marco legal (se deberían
ampliar los niveles de reciclado estipulados, así como abrirse a nuevos residuos).

El reciclado puede realizarse de manera mecánica (a través de medios físicos), en cuyo


caso la Extrusión es el principal proceso, por el que se hace pasar al material plástico
reciclado del estado sólido al fluido. Las limitaciones de esta variedad son su
incompatibilidad de los diferentes tipos de polímeros, la presencia de residuos del mismo
polímero, pero con distinta coloración, la degradación de los polímeros, que losprocesos de
separación son complejos y costosos, que solamente se pueden reciclar los plásticos
termoplásticos, no los termoestables o los elastómeros, y que el material obtenido presenta
peores propiedades y prestaciones, y que solo es útil para aplicaciones con pocas
exigencias.

Por eso se está optando cada vez más por el reciclado químico de los plásticos, que
permite recuperar las materias primas originales mediante procesos químicos. Los
polímeros pueden descomponerse por medio de calor, agentes químicos y/o catalizadores
para producir una variedad de productos que van desde los monómeros iniciales a mezclas
de compuestos con posibles aplicaciones como nuevas materias primas. Las ventajas de
este método son su potencial para operaciones a gran escala, la cada vez mayor
disponibilidad de mercados para los nuevos productos, las altas especificaciones en el
nuevo producto obtenido, y su mayor flexibilidad en la composición y tolerancia en las
impurezas en la corriente de entrada, que permite mezclas complejas de residuos
plásticos.Dentro del reciclado químico pueden aplicarse varios procesos:

-La disolución selectiva para obtener polímeros.

-La despolimerización química para obtener monómeros (solvólisis).

Se trata de la reconversión directa a los monómeros de partida de un polímero por rotura de


la molécula mediante la aplicación de determinados agentes químicos. Los monómeros que
se obtienen se pueden usar como materias primas en plantas petroquímicas o para obtener
nuevos polímeros.Solo puede aplicarse a polímeros de condensación como el PET, PU
(poliuretanos) o PA (poliamidas). Sus principales tipos son:Hidrólisis,Alcohólisis y
Glicólisis.Esta última esla alternativa con más posibilidades a escala industrial, ya queno se
emite CO2 y se obtienen productos más estables.

-El empleo de hornos de coque.

-Elcraqueo catalítico, hidrogenación y liquefacción.

La hidrogenación catalítica consiste en la degradación térmica del plástico mediante


hidrógeno y catalizadores, para obtener hidrocarburos saturados, de alta calidad y valor
añadido en el mercado. Su desventaja es el alto coste del hidrógeno y los catalizadores.

-La degradación térmica.

La pirólisis consiste en la descomposición térmica de residuos plásticos aplicando calor en


una atmósfera inerte a temperaturas de entre 300-900 ºC. Pueden tratarse mezclas de
residuos plásticos cuya separación es inviable y también residuos plásticos que no pueden
someterse al reciclado mecánico. Se consiguen fracciones gaseosas, líquidas y sólidas. Los
líquidos y gases obtenidos se pueden emplear como combustible o materia prima. En la
pirólisis catalítica, además de temperatura se aplica un catalizador, y tiene ventajas como
que se aumenta la velocidad de reacción y que se obtiene producto de mayor calidad, por
tanto su potencial e de desarrollo es alto.

-La gasificación.
Se trata el residuo a alta temperatura con un agente gasificante para transformar la materia
orgánica en un gas de síntesis, que puede emplearse como combustible para generar
electricidad, como materia prima para la fabricación de metanol y amoniaco, o como agente
reductor en la producción de acero en altos hornos. Pueden tratarse mezclas complejas de
residuos plásticos y aquellos muy degradados, aunque el PVC da problemas debido a la
formación de cloruro de hidrógeno (muy corrosivo).

Proyectos a futuro

Gaiker es un centro tecnológico dedicado a la investigación y prestación de servicios


tecnológicos a las empresas, con 36 años de experiencia. Una de sus áreas de
conocimiento está dedicada a los Plásticos y Composites, donde desarrollan proyectos de
I+D, servicios tecnológicos avanzados, ensayos de laboratorio y certificación, y difusión
tecnológica. Cuenta con un equipamiento de última tecnología y su personal está formado
en investigación, siendo expertos en las áreas en las que trabajan.

Dentro de su cartera de proyectos destacan las siguientes experiencias.El proyecto


REQUIPLAST, en colaboración con Petronor y que busca el reciclado químico de corrientes
complejas de residuos plásticos mediante procesos de craqueo térmico avanzado para
obtener una corriente de aceite de composición controlada y homogénea. También con
Petronor están diseñando una nueva planta de generación de pyro-gas a partir de residuos
urbano (pirólisis a alta temperatura). Proyecto LIFE-ECOTEX, para el reciclado químico, vía
glicolisis, de residuos textiles de poliéster procedente de la industria del calzado. Proyecto
NEOPLAST, reciclado químico para obtener insumos industriales. Proyectos HORUS y
REFIBRIO,en los que se ha desarrollado una tecnología innovadora que permite reciclar en
continuo los residuos de composites de fibra de carbono y vidrio. El proyecto ALFIL, para la
recuperación de aluminio pulverizado y escamas de plástico mediante delaminación de
rechazos de films multicapas metalizados. Proyecto PYROPLANT, que consiste en el diseño
y construcción de una planta semi-piloto de pirólisis para la generación de energía local a
partir de residuos poliméricos complejos.Proyecto FOAM2FOAM, para la obtención de
materias primas a partir de residuos de poliuretano.

También desarrollan proyectos de valor añadido para ANTEX, grupo textil fabricantes de hilo
continuo; Ternua, fabricantes de ropa técnica; SEA2SEE, para elaborar a partir de residuo
marino gafas y otros productos de valor; y POPSICASE, fabricación de carcasas de móvil
empleando residuo marino.
AC clima
Convertir plástico en combustible limpio

Los investigadores de la Universidad de Purdue quieren convertir este material en


combustible. Para lograrlo, han sido pioneros en un nuevo proceso de conversión química,
capaz de convertir más del 90 por ciento de los desechos de poliolefina, el polímero detrás
del polietileno plástico ampliamente utilizado, en gasolina de alta calidad o combustible
similar al diésel.

Casi una cuarta parte de todos los desechos plásticos son de polipropileno, que se usa para
hacer cosas como recipientes de comida, botellas, pipas y ropa. Entonces, la ingeniera
química Linda Wang y sus colegas centraron sus esfuerzos en reutilizar este tipo de
plástico.

El plástico se realiza en base a hidrocarburos que están hechos de petróleo, y pueden


convertirse de nuevo en combustible líquido. Los investigadores generalmente han utilizado
un proceso llamado pirólisis para hacer esto, que requiere calentar los plásticos a una
temperatura alta.

El equipo de Purdue utiliza una técnica llamada procesamiento hidrotérmico. Hay quienes lo
han empleado antes para convertir otros tipos de materia prima de plástico en petróleo, pero
el rendimiento de esos procesos ha sido bajo. Wang y sus colegas colocan el polipropileno
en un reactor lleno de agua y lo calientan a temperaturas que oscilan entre 380 y 500 °C
durante un máximo de cinco horas a una presión de 23 megapascales. A altas temperaturas
y presiones, el agua descompone el plástico y lo convierte en aceite.

Los investigadores pudieron transformar el 91 % del plástico en aceite, el cual es una


mezcla de diferentes compuestos de hidrocarburos, se puede utilizar para hacer bloques de
construcción, gasolina y otros combustibles y productos químicos.

El análisis preliminar del equipo muestra que el proceso de conversión produce menos
emisiones que incinerar plásticos de polipropileno o reciclarlos mecánicamente. Ahora,
trabajan para optimizar el proceso de conversión y poder producir gasolina o diésel de alta
calidad.
Estrategia del Reino Unido para eliminar las montañas de plástico

Investigadores de la Universidad de Chester han encontrado una manera de usar desechos


plásticos sucios para producir hidrógeno, que puede calentar hogares y alimentar autos sin
producir emisiones de gases de efecto invernadero. El proceso utiliza un horno de vidrio,
calentado a 1,000 °C, para descomponer instantáneamente el plástico no reciclable,
liberando una mezcla de gases, incluido el hidrógeno.

La tecnología se utilizará comercialmente por primera vez en una planta cerca del puerto de
Ellesmere en Cheshire a finales de este año después de que un par de compañías de
energía residual accedieron a invertir.

Peele Environmental, el propietario de la planta, dijo que el proyecto podría ayudar a evitar
que 25 millones de toneladas de plásticos contaminados, que no pueden ser reciclados,
terminen en vertederos o en el océano. El hidrógeno podría desempeñar un papel clave
para ayudar al Reino Unido a cumplir sus objetivos climáticos al reemplazar el gas
tradicional utilizado durante décadas en estufas, radiadores y calderas. También podría
reemplazar la gasolina y el diésel en automóviles, camionetas y autobuses.

"Seguramente el mundo debe despertarse con esta tecnología", dijo el profesor Joe Howe
de la Universidad de Chester. "Hará valioso el desperdicio de plástico, debido a que podrá
alimentar los pueblos y ciudades del mundo, y lo más importante, puede ayudar a limpiar
nuestros océanos de residuos de plástico".

Sin embargo, planes similares han generado preocupación entre los ambientalistas en el
pasado. Aunque el hidrógeno no es un gas de efecto invernadero, el proceso de crearlo a
partir de plástico libera potentes gases de efecto invernadero, incluido el metano.

El proyecto Cheshire planea atrapar los gases y conectarlos a una planta de energía para
generar electricidad. Esto no sería más contaminante que las centrales eléctricas a gas
existentes en el Reino Unido, y evitaría la necesidad de extraer más gas del suelo.

Los investigadores de la universidad desarrollaron el proyecto junto con Powerhouse


Energy, que espera llevar la tecnología a Japón y el sudeste asiático, donde los autobuses
alimentados con hidrógeno ya están en las carreteras.
El desarrollador dijo que el ministerio de economía, comercio e industria de Japón había
escrito a la compañía en apoyo de sus planes, y creía que podía ofrecer muchas ventajas
ambientales.

La electricidad generada por gas podría ayudar a alejar las economías ávidas de energía de
la electricidad a carbón, que todavía está muy extendida en Asia y produce casi el doble de
las emisiones de carbono de una planta de gas típica.

En el Reino Unido, el organismo de control climático del gobierno, el Comité sobre Cambio
Climático, advirtió que será esencial que los fabricantes de hidrógeno atrapen y almacenen
cualquier emisión de carbono para que sea compatible con los objetivos del gobierno.

WORLD ENRGY TRADE

A pesar de la mala fama que tienen los plásticos, se trata de uno de los materiales de
desecho más valiosos, ya que es posible transformarlos en formas útiles de energía y en
productos químicos mediante un proceso denominado “pirolisis con plasma de frío”, que
permite convertir los residuos plásticos en combustibles como hidrógeno, metano y eliteno.
Al convertir un material tan abundante y tan contaminante como los plásticos en energía
verde, se consiguen aprovechar los desechos y transformarlos en materiales valiosos que
pueden ser reutilizados.​

Proceso rápido y potencialmente barato – El tiempo de reacción de los plásticos al plasma


frío dura tan solo unos segundos, por lo que se trata de un proceso rápido y potencialmente
barato.

In our recent study we tested the effectiveness of cold plasma pyrolysis using plastic bags,
milk and bleach bottles collected by a local recycling facility in Newcastle, UK.

We found that 55 times more ethylene was recovered from [high density polyethylene
(HDPE)] – which is used to produce everyday objects such as plastic bottles and piping –
using cold plasma, compared to conventional pyrolysis. About 24 percent of plastic weight
was converted from HDPE directly into valuable products.

Plasma technologies have been used to deal with hazardous waste in the past, but the
process occurs at very high temperatures of more than 3,000°C, and therefore requires a
complex and energy intensive cooling system.
The process for cold plasma pyrolysis that we investigated operates at just 500℃ to 600℃
by combining conventional heating and cold plasma, which means the process requires
relatively much less energy.

The cold plasma, which is used to break chemical bonds, initiate and excite reactions, is
generated from two electrodes separated by one or two insulating barriers.

Cold plasma is unique because it mainly produces hot (highly energetic) electrons – these
particles are great for breaking down the chemical bonds of plastics. Electricity for
generating the cold plasma could be sourced from renewables, with the chemical products
derived from the process used as a form of energy storage: where the energy is kept in a
different form to be used later.

The advantages of using cold plasma over conventional pyrolysis is that the process can be
tightly controlled, making it easier to crack the chemical bonds in HDPE that effectively turn
heavy hydrocarbons from plastics into lighter ones.

You can use the plasma to convert plastics into other materials; hydrogen and methane for
energy, or ethylene and hydrocarbons for polymers or other chemical processes.

Best of all, the reaction time with cold plasma takes seconds, which makes the process rapid
and potentially cheap. So, cold plasma pyrolysis could offer a range of business
opportunities to turn something we currently waste into a valuable product.

The UK is currently struggling to meet a 50 percent household recycling target for 2020. But
our research demonstrates a possible place for plastics in a circular economy. With cold
plasma pyrolysis, it may yet be possible to realize the true value of plastic waste – and turn it
into something clean and useful.

THE NEXT WEB

También podría gustarte