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Hermanos de la Sagrada Familia

Provincia Nuestra Señora de la Asunción


Política de
protección

y la adolescencia
de la infancia
Política de protección de la infancia y la adolescencia
en los centros educativos de la Familia Sa-Fa.
Hermanos de la Sagrada Familia.
Provincia Nuestra Señora de la Asunción.

Índice.

1. Introducción.
2. Declaración Institucional.
3. Conceptos clave positivos.
4. Protección del menor contra el maltrato
4.1. Aproximación conceptual. Definición de maltrato
4.2. Tipos de maltrato.
4.3. Niveles de gravedad.
4.4. Indicadores.
5. Protección y cuidado del menor
5.1. Selección de agentes
5.2. Formación de agentes
5.3. Criterios generales a tener en cuenta por un educador.
5.4. Actuación preventiva para la realización de actividades seguras con
menores.
5.5. Acciones o comportamientos inadecuados que deben ser evitados en
actividades con menores.
6. Organigrama Provincial: responsables y funciones
6.1. Hermano Provincial y su Consejo.
6.2. El Equipo de Titularidad.
6.3. Equipo local de protección del menor.
7. Protocolos de actuación para casos de maltrato
7.1 Consideraciones generales
7.2. Criterios de actuación aplicables a los diferentes casos de maltrato
7.3. ¿Qué hacer ante una situación de posible maltrato de un menor?
8. Desarrollo provincial y local de la política de protección del menor
8.1. Comunicación e Implementación
8.2. Evaluación, seguimiento y actualización.
8.3. Requisitos para la puesta en práctica, evaluación, seguimiento y
actualización de estas políticas
Anexos

2|Página
3|Página
2. Declaración Institucional.

Los Hermanos de la Sagrada Familia de la Provincia Nuestra Señora de la Asunción y


todas las Obras Educativas en las que trabajan o están implicados miembros y colaboradores
de la Familia Sa-Fa:
1. Nos comprometemos a tomar todas las medidas necesarias para promover el
bienestar de los menores, especialmente quienes no tienen acceso a sus derechos,
protegerlos de todo perjuicio, explotación y abuso y defender sus derechos. Este
compromiso que asumimos nace de la fundamental convicción de que la niñez
merece ser tratada con amor y respeto, y de manera equitativa. La dignidad de los
menores como personas es inviolable. Su seguridad y protección serán siempre
nuestra prioridad.
2. Y nos sentimos impulsados a trabajar unidos en redes de colaboración que
mejoren el acceso de la niñez a la información que les concierne en estos asuntos,
a contribuir para que tomen conciencia de que son sujetos de tales derechos y a
elaborar métodos e instrumentos que aseguren su participación significativa en las
políticas que les afectan en nuestra Institución y Obras.
Estos compromisos surgen de nuestra experiencia de vivir y relacionarnos con los
niños y jóvenes, y hunden sus raíces en el Evangelio y en la tradición del Instituto.
En el Evangelio Jesús deja que los niños se acerquen a él (Mt 19,14) y los propone como
modelos para quienes quieren formar parte de su Reino “el que no reciba el reino de Dios
como un niño, no entrará en él” (Mc 10,15)
Jesús asume como hecho a él mismo lo realizado a otro ser humano, “…cuanto hicisteis
a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” (Mt 25,40), condenando
duramente a quien llegue simplemente a escandalizar a uno de los más pequeños. (Lc 17,2).
Nuestro Fundador el Vble. H Gabriel Taborin era especialmente sensible a todo modo
de castigo verbal y/o físico, a todo trato injusto e injustificable contra la dignidad de los
niños: “Todo castigo corporal, como el empleo de la vara, el látigo, la férula y menos aún los
golpes y bofetadas, etc., están terminantemente prohibidos en la Asociación.” (NG 685)
El H. Gabriel Taborin nos dice que: “Educar a un niño es, en términos generales,
desarrollar, fortalecer y perfeccionar los órganos de su cuerpo y las facultades de su espíritu y,
sobre todo, educar su corazón, su voluntad, su carácter, su conciencia y su juicio”. (NG 643)

La Política de Protección de la Infancia y la Adolescencia que presentamos es


conforme:

 A las disposiciones de la Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la


resolución 1386 (XVI) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 20 de
noviembre de 1959.
 Al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de Nueva York, aprobado por
Resolución 220 (XXI), el 19 de diciembre de 1966.
 A la Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por las Naciones Unidas, el 20 de
noviembre de 1989. (Anexo I), nos pide que adoptemos todas las medidas legislativas,
administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al menor contra toda
forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o
explotación, incluido el abuso sexual (CDN - ONU, art. 19.1).
 Al programa "Construir una Europa para y con los niños", que anima a crear un
espacio en el que los niños se sientan en casa seguros y felices.
 A la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, de
modificación parcial del código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil y a la Ley
26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y
a la adolescencia.

4|Página
Además tiene en cuenta los documentos de nuestra Institución:
 El Capítulo I del Proyecto Educativo del Instituto que propone educar a la persona
en su dimensión comunitaria y hacerlo para que pueda reconocer y expresar los
propios sentimientos y los de los demás para poder comunicarse con objetividad y
autonomía. (PEI, I La persona que queremos formar. 2 En su dimensión
comunitaria. Línea de acción 4)
 El Proyecto Educativo del Instituto nos recuerda que hemos de interesarnos por
todos, especialmente por los más débiles y desfavorecidos (PEI, II La escuela que
queremos animar. Punto 3. Línea de acción 2)
 El Capítulo 3 del Documento “El Carisma Sa-Fa, una buena noticia en el corazón
de las culturas (XXXVII Capítulo General, 2013) expresa: Las Conversiones a las
que estamos llamados.
o Queremos dejarnos interpelar por la mirada compasiva del Venerable
Hermano Gabriel ante las carencias humanas y espirituales de las personas
de su tiempo. Se nos pide:
 Ser sensibles a la soledad en la que viven muchas personas: niños,
jóvenes, adultos y familias de nuestros ámbitos apostólicos que esperan
una actitud de escucha y una palabra de esperanza.
 Sentirnos interpelados por los que sufren y los que viven
desesperanzados. Estamos llamados a proporcionarles una atención
preferencial en nuestras obras y misiones.
 La Decisión Capitular número 3: Protocolo para casos de abusos sexuales.
(XXXVII Capítulo General, 2013): “Cada Provincia elaborará, en el primer trienio
(2014-2017, un Protocolo para los posibles casos de abusos sexuales que se
pudieran dar, teniendo en cuenta las leyes civiles del país, las orientaciones de la
Iglesia, las indicaciones de las Escuelas Católicas y las orientaciones de la
Administración General.”
 El Documento “Orientaciones relativas a posibles casos de abusos de menores”,
aprobado por el Consejo Provincial el 10-01-2015.

Principios para la protección del menor en las Obras educativas de la Familia Sa-Fa.

Estos principios y directrices son coherentes con el Evangelio, con nuestra misión en la
Iglesia y con nuestra tradición, heredada del Vble. H Gabriel Taborin y de nuestros Hermanos
mayores.

a. La primera responsabilidad de la Institución Titular consiste en crear ambientes


seguros para los menores y protegerlos de cualquier tipo de agresión o abuso.
b. Todos quienes estamos implicados en la tarea de educar a niños y jóvenes tenemos la
responsabilidad, el deber y la obligación de velar por su cuidado y seguridad y por su
protección frente a cualquier forma de maltrato o abuso.
c. La salvaguarda de los niños y la prevención de cualquier tipo de abuso dependen, en
gran medida, de una adecuada formación de todos los miembros y colaboradores de
la Familia Sa-Fa.
d. Todos los niños tienen el mismo derecho a estar protegidos contra el abuso y la
explotación. Debemos actuar en favor de cualquier menor del que se sospeche que
está sufriendo abuso, independientemente de la cultura imperante u otras razones.

5|Página
e. Debemos, antes que nada, escuchar atentamente y ofrecer una respuesta compasiva
y justa a cualquier persona que afirme haber sido víctima de algún tipo de abuso.
Como educadores Sa-Fa tenemos la responsabilidad de atender tanto a la "víctima"
como a su familia.
f. Cualquier educador acusado de abuso merece la presunción de inocencia hasta que
la investigación haya concluido.
g. La honestidad y la transparencia deben caracterizar todas nuestras acciones.
h. Se debe llevar a cabo una investigación independiente para cada acusación de abuso.
i. La Institución Titular y sus responsables deben acatar la legislación existente,
informar sobre las acusaciones de abuso y cooperar total y rápidamente con las
autoridades civiles y eclesiásticas.
j. En caso de recibir una acusación de abuso, el educador deberá permanecer alejado de
cualquier actividad hasta que la investigación independiente haya concluido, a menos
que sea evidente que la acusación carece de fundamento.
k. Se debe garantizar la absoluta confidencialidad durante un proceso relacionado con
una acusación de abuso.
l. Si un educador admite haber abusado de un menor, o una investigación
independiente demuestra que ha cometido tal acción, no se le permitirá, en un futuro,
participar en actividades en las que tomen parte niños o jóvenes.
m. Cualquier educador que haya admitido o que haya sido hallado culpable de abusar de
un menor deberá ser inmediatamente despedido del puesto de trabajo en la obra
educativa.

3. Conceptos clave positivos.

Los conceptos clave utilizados en el presente documento son los siguientes.

 Persona: nuestro modelo de persona es aquel donde se integran la libertad, la


responsabilidad. Persona que es consciente de su propia dignidad, de sus cualidades
y limitaciones, que está abierta a la trascendencia, atenta al bien común. Persona que
trata de dar un sentido a su vida y que es capaz de asumir su propio proyecto. (cfr.
PEI, Capítulo I, La persona que queremos formar. En su dimensión personal)

 Niño/a: todo ser humano menor de 18 años de edad, salvo que en virtud de la ley que
le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad (artículo 1 de la Convención
sobre los Derechos del Niño). En este documento, el concepto de adolescente también
se utiliza como sinónimo de menores de edad.

 Educador/a: es quien acompaña al niño durante el proceso educativo. Es la persona,


profesional y con vocación que incide en la programación del proceso, determina la
metodología y coordina las actividades. Todo ello bajo la intencionalidad que propicia
que el niño asuma el protagonismo en la elaboración de su proyecto de vida.

6|Página
Consideramos que también son educadores otras personas que toman parte en el
proceso formativo del niño: voluntarios, expertos, PAS, catequistas… todos ellos
habrán de asumir la Política de Protección de la Infancia y Adolescencia en la práctica
de su ejercicio profesional o de voluntariado y firmar una declaración de compromiso
relativa a esta política.

 Buen trato: forma de relación entre las personas basada en el sentimiento de respeto
y valoración de la dignidad del otro. En referencia a la infancia, supone construir una
relación educativa integral sobre las necesidades y potencialidades de los niños.
“Los Hermanos tendrán atención especial con los que vienen de lejos, sobre todo cuando
hace mal tiempo y llegan a la escuela mojados…” (Vble H Gabriel Taborin, NG 819)

 Desarrollo integral: proceso de crecimiento y aprendizaje de criterios y


posibilidades para la vida, conjugando a la vez todas las áreas de la persona:
intelectual, cognitiva, racional, técnica, artística, físico-deportiva, social, relacional,
emocional y espiritual.
“Las recompensas deben concederse no tanto a la capacidad física o intelectual cuanto
al esfuerzo realizado por los niños”. (Vble H Gabriel Taborin, NG 688).

 Felicidad: experiencia de crecimiento integral satisfactorio de la persona, que


sobreviene tras alcanzar logros vitales e impulsa a dar más de sí mismo hacia la
plenitud o voluntad de crecer.
“Los Hermanos deben preocuparse con solicitud por todo lo que afecta al espíritu y al
corazón, a las costumbres y a la salud de los niños”. (Vble H Gabriel Taborin, NG 648)

4. Protección del menor contra el maltrato

4.1. Aproximación conceptual. Definición de maltrato


El maltrato infantil es un problema mundial con graves consecuencias que pueden durar
toda la vida. Los estudios internacionales revelan que aproximadamente un 20% de las
mujeres y de un 5 a 10% de los hombres manifiestan haber sufrido abusos sexuales en la
infancia, mientras que de un 25 a 50% de los niños de ambos sexos refieren maltratos físicos.
Además, muchos niños son objeto de maltrato psicológico o emocional y víctimas de
desatención.
Adoptamos la definición propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS,
2002) "por maltrato del niño se entienden todas la formas de malos tratos físicos y/o afectivos,
agresiones sexuales, negligencia o trato negligente o explotación comercial u otro, que
provocan un perjuicio real o potencial para la salud del niño, su supervivencia, su desarrollo o
su dignidad en el contexto de una relación de responsabilidad, de confianza o de poder”.

4.2. Tipos de maltrato.


 Maltrato físico
Cualquier acto no accidental que provoque lesiones físicas al menor, enfermedades o
riesgo de padecerlas, incluyendo también la negligencia en protegerlo.

 Maltrato por abandono y negligencia


La inatención a las necesidades físicas, cognitivas y emocionales del menor, así como
el incumplimiento de los deberes de guarda, cuidado y protección.

7|Página
 Maltrato emocional
Hostilidad verbal persistente en forma de insulto, desprecio, crítica o amenaza de
abandono; constante bloqueo de las iniciativas de interacción infantiles (desde la
evitación hasta el encierro o confinamiento) y privación de oportunidades de
interacción social y logro de autonomía.

 Maltrato entre iguales


Entendemos por maltrato entre iguales aquellas situaciones entre escolares que se
dan de manera repetida y mantenida en el tiempo, lejos de la mirada de los adultos y
con la intención de humillar y someter abusivamente a una víctima indefensa.

 Abuso sexual
Cualquier clase de contacto e interacción sexual entre un adulto y un menor de edad,
en la que el adulto ejerce una posición de poder o autoridad sobre el menor, usa a éste
para su propia estimulación sexual, la del menor o la de otra persona.

Dentro del abuso sexual, se consideran los actos sexuales con o sin contacto físico, los
contactos sexuales con o sin acceso carnal, con o sin violencia, y las actividades que
tienen fines de explotación relacionadas con la prostitución y la pornografía infantil.

El abuso sexual también puede ser cometido por una persona menor de 18 años,
cuando ésta es significativamente mayor que el menor-víctima o cuando está en una
posición de poder o control sobre el menor.

 Maltrato institucional
Vulneración de los derechos y dignidad del menor, producido por la actuación
institucional (normativa, programa, procedimiento) o por la actuación individual de
un profesional en el marco de la Institución, que comporte abusos, negligencia y
detrimento de la salud, la seguridad, el estado emocional, el bienestar físico, la
correcta maduración. Se incluye la falta de agilidad en la adopción de medidas y
recursos para proteger al menor

También se entiende como acto de maltrato, la actitud pasiva de cualquier profesional


que, siendo consciente y testigo de cualquier acto discriminatorio o vejatorio llevado
a cabo sobre un niño/a, mantenga una actitud pasiva ante este acto.

4.3. Niveles de gravedad.


Los criterios que definen la gravedad del maltrato son: frecuencia e intensidad de los
indicadores y grado de vulnerabilidad del menor.
Para valorar la vulnerabilidad del menor hay que evaluar los siguientes factores:
 Cronicidad y frecuencia del maltrato,
 Acceso del perpetrador al menor,
 Características y condiciones en las que está el menor,
 La relación entre el agresor y el menor, si tiene algún tipo de discapacidad,
 Las características de los padres o cuidadores principales y
 Las características del entorno familiar del menor y si se solicitó alguna vez
ayuda, a quién fue, cuándo y cómo se resolvió.

Según la frecuencia e intensidad de los indicadores y el grado de vulnerabilidad del


menor, podemos hablar de tres niveles de gravedad: leve, grave, muy grave.

8|Página
4.4. Indicadores
A. Los indicadores de maltrato no son hechos concluyentes fácilmente.
Es importante destacar que ningún indicador se debe considerar como
concluyente, en sí mismo, de maltrato. Un grupo o patrón de señales es probable que
sea más indicativo de la existencia de maltrato. Una sospecha que no esté apoyada en
cualquier indicador objetivo de maltrato no comporta motivos razonables de
preocupación.

Los indicios de maltrato también pueden presentarse en el contexto social y


familiar del menor. Por otro lado, el maltrato infantil no se limita a un grupo
socioeconómico, de género o cultural determinado, sino que en todo grupo social es
posible que pueda darse maltrato infantil.

Es importante estar siempre abierto a las explicaciones alternativas para los


posibles signos físicos o conductuales que puedan ser indicadores de maltrato.

B. Indicadores genéricos de maltrato


Presentamos a continuación algunos indicadores que podrían constituir
motivos razonables de preocupación por posible caso de maltrato:
a. Indicación específica del menor de que está siendo víctima de maltrato.
b. Una versión de alguna persona que vio al menor que estaba siendo maltratado.
c. Lesiones físicas que son poco probables de haber sido producidas de manera
fortuita.
d. Alteraciones extrañas del comportamiento del menor.
e. Manifestación de miedo no justificado y/o ataques de pánico.
f. Conductas agresivas.
g. Huidas, fugas frecuentes de casa.
h. Baja autoestima.
i. Falta de interés por cosas y/o actividades por las que antes mostraba interés.
j. Estado depresivo.
k. Pesadillas persistentes, alteraciones del sueño, enuresis.
l. Signos de malnutrición y de abandono en el porte exterior.

5. Protección y cuidado del menor

5.1. Selección de agentes


El trabajo en las obras educativas de la Provincia se realiza en contacto con niños y
adolescentes, por eso es fundamental cuidar el proceso de selección para elegir a las
personas idóneas para la tarea que se les va a encomendar.
La Provincia Nuestra Señora de la Asunción, dispone de un protocolo de selección que
incluye por parte del candidato la aceptación de unos compromisos de actuación con
menores según las políticas provinciales descritas en este documento.
Así mismo la Ley 26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección
a la infancia y a la adolescencia establece en el artículo 13 apartado 5:
“Será requisito para el acceso y ejercicio a las profesiones, oficios y actividades que
impliquen contacto habitual con menores, el no haber sido condenado por sentencia firme
por algún delito contra la libertad e indemnidad sexual, que incluye la agresión y abuso
sexual, acoso sexual, exhibicionismo y provocación sexual, prostitución y explotación sexual
y corrupción de menores, así como por trata de seres humanos. A tal efecto, quien pretenda
el acceso a tales profesiones, oficios o actividades deberá acreditar esta circunstancia
mediante la aportación de una certificación negativa del Registro Central de
delincuentes sexuales.”

9|Página
En el caso de los colaboradores voluntarios, en virtud del artículo 12 de la Ley
45/2015, de 14 de octubre, el voluntario debe aportar una certificación negativa del
Registro Central de Penados por los delitos citados en dicho artículo, párrafos 4 y 5.
Conforme a la citada Ley el voluntario firmará un compromiso que deberá reunir los
requisitos pedidos en el artículo 12. Además hará explícito su compromiso de defender la
integridad física de los menores, aceptando que la Institución tiene la obligación de
denunciar cualquier abuso cometido contra un menor.
En el caso de las empresas a las que se les subcontrata la gestión de algún servicio en
las obras educativas, se les pedirá que presenten el mismo certificado.

5.2. Formación de agentes


Todo agente educativo es en esencia un modelo de referencia para los niños y jóvenes,
por lo que sus actitudes y comportamientos en relación con ellos han de ser sumamente
cuidadosos.
“Las Reglas de los Hermanos de la Sagrada Familia les impone la obligación de
corregir a sus alumnos únicamente de palabra y con el buen ejemplo.” (H. Amadeo. Hoja
Informativa, 28-12-1867)
Todos los agentes de nuestras obras educativas recibirán una formación específica en
este sentido, que les ayude a implementar su sensibilidad en favor de la defensa de los
derechos de la infancia y la protección de los menores.
Los diferentes ámbitos de interacción con menores que se dan en la acción educativa,
tanto si se trata de educación formal como no formal (el aula, las actividades extraescolares
y de tiempo libre, el deporte, los diferentes servicios colegiales, las actividades pastorales...)
hacen que el perfil del educador a quien va dirigida la acción formativa relacionada con la
protección de menores sea muy variable, por lo que ésta se adaptará a la realidad del
educador.

5.3. Criterios generales a tener en cuenta por un educador.


El objetivo de la educación es conseguir el desarrollo integral de la persona. Por lo
tanto, debe comprender todo el ser, quehacer, conocer y convivir del menor, donde
obviamente entran los valores, el mundo afectivo, el desarrollo del pensamiento, la
inteligencia emocional…
“Tomar como punto de partida las dimensiones esenciales de la persona, presentes en
todas sus aspiraciones: afectividad, voluntad, capacidad de relación con los demás y
transcendencia.” (PEI, I La persona que queremos formar. 1 En su dimensión personal. Línea
de acción 1)
Resulta evidente que, ante tan alta responsabilidad, el papel del educador es esencial.
Éste deberá recrear la situación idónea para que el menor sea capaz de desarrollarse, y sólo
será posible desde la seguridad, el respeto y la confianza. Sus actos, comportamientos y
actitudes, además de ser coherentes con los principios y valores institucionales, deben estar
dirigidos a conseguir seguridad y confianza del menor en sí mismo. De ahí que deba cuidar
su manera de hablar y actuar cuando esté en presencia de menores.

Igualmente, cualquier tipo de actividad que se realiza con un grupo debe responder a
criterios educativos, evitando aquellas que puedan derivar en alguna forma de agresión o
maltrato del menor, tanto en el sentido físico como emocional. En actividades lúdicas y de
tiempo libre, el adulto habrá de ser cuidadoso para evitar aquellas actividades o juegos que
puedan propiciar la aparición de un ambiente de camaradería y complicidad que no permite
una adecuada relación educativa y, por supuesto, descartará aquellas que puedan poner en
peligro la seguridad física del menor o herir su sensibilidad.

10 | P á g i n a
Las pautas de conducta que a continuación se señalan pretenden ser de ayuda para
todos los educadores, recogiendo principios generales y acciones o comportamientos
deseables y a evitar:
a. Tratar a todos los menores con respeto y dignidad permitiéndoles dialogar, ser
escuchados y defendidos, generando entornos y actividades que favorezcan su
correcto desarrollo y una atención que responda a sus necesidades.
b. Desarrollar una cultura donde los menores puedan expresarse libremente sin ningún
riesgo para su salud física y emocional y donde el educador es un modelo de
referencia para el menor.
c. Respetar los límites de cada menor, ayudándole a desarrollar el sentido y la
conciencia sobre sus derechos, así como la manera de proceder si siente que hay
algún tipo de problema que pudiera poner éstos en peligro.
d. Nunca será aceptable cualquier forma de agresión verbal, psíquica o emocional o de
castigo corporal. No se emplearán en ningún caso con menores formas de corrección
que incluyan actitudes o lenguaje rudo, amenazador, intimidante, despectivo,
humillante ni castigo físico. Los problemas de disciplina deben seguir los trámites
establecidos en la normativa local de convivencia, pero en ningún caso está justificado
el empleo de cualquier forma de maltrato físico, psíquico o emocional.
e. Los padres o tutores legales han de tener la información adecuada sobre el tipo de
actividades que se realizan con sus hijos. Siempre que haya que trasladar a menores
en vehículos para la realización de actividades extraescolares, ha de ser con el
consentimiento de sus padres o tutores legales. Igualmente, en el caso de estar
programado dormir fuera de casa, los padres deberán tener información sobre la
manera y condiciones en que se desarrollará.
f. En actividades realizadas con menores han de tratarse aquellos temas y con los
medios (vocabulario, grabaciones, películas, juegos o cualquier otra forma de
interacción personal o de entretenimiento) que podrían ser utilizados en presencia
de los padres. Cualquier tipo de material sexualmente explícito o pornográfico es
siempre inadmisible.
g. Si un adulto percibe que se está desarrollando una atracción física o personal
inadecuada entre un menor y su persona, debe mantener límites claros y
profesionales respecto al menor o remitirle a otro educador adulto.
h. Si observamos a alguien (adulto o menor) abusando de un menor, hemos de
denunciar de inmediato los hechos y tomar las medidas apropiadas para
proporcionar al menor un ambiente seguro. Se debe tener en cuenta las obligaciones
legales:
La Ley 26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección a la
infancia y a la adolescencia establece en el artículo 13 apartados 1 y 4:
“1. Toda persona o autoridad y especialmente aquellos que por su profesión
o función detecten una situación de maltrato, de riesgo o de posible
desamparo de un menor, lo comunicarán a la autoridad o sus agentes más
próximos, sin perjuicio de prestarle el auxilio inmediato que precise”.

“4. Toda persona que tuviera noticia, a través de cualquier fuente de


información, de un hecho que pudiera constituir un delito contra la libertad
e indemnidad sexual, de trata de seres humanos, o de explotación de
menores, tendrá la obligación de ponerlo en conocimiento del Ministerio
Fiscal sin perjuicio de lo dispuesto en la legislación procesal penal.”)

11 | P á g i n a
5.4. Actuación preventiva para la realización de actividades seguras con menores.
a. Antes de emprender una actividad, se evaluarán todos los riesgos posibles,
especialmente se planificarán los espacios en donde han de pasar la noche los
menores para evitar posibles conflictos.
b. Cuando se realizan proyectos o actividades, los menores están supervisados y
acompañados adecuadamente y protegidos en todo momento.
c. Educar en el uso responsable de las tecnologías para evitar situaciones de acoso,
contactos que no sean seguros o exposición a material inapropiado.
d. Establecer, si no existieran, orientaciones claras para un uso apropiado de la
tecnología de la información (tales como teléfonos móviles, correos electrónicos,
cámaras digitales, utilización y sitios de Internet) de tal forma que se asegure que los
menores no se encuentran en una situación de peligro o expuestos al abuso y la
explotación o puedan ellos usarlas para el abuso entre iguales.
e. Identificar las actividades claves que se dan dentro de las actividades
complementarias, extraescolares y pastorales (deporte, grupos, viajes, estadías
nocturnas, peregrinaciones y convivencias, campamentos…). Se debe hacer un
examen detallado del tipo de actividad o evento y considerar las situaciones de
seguridad, así como las personas involucradas en los mismos.
f. Mantener una actitud educativa en un ambiente de respeto entre los adultos y los
menores presentes para asegurar que todos tienen claro sus roles y
responsabilidades.
g. Los organizadores de actividades deben asegurar que poseen el consentimiento
firmado por parte de los padres o de los adultos responsables de los menores antes
de su participación en cualquier actividad o evento que sean diferentes a las
habituales de ámbito escolar.
h. Asegurar que las formas de interacción y contacto físico sean las apropiadas en una
sana acción educativa y a la edad del menor y estén basadas en las necesidades
educativas del mismo.

5.5. Acciones o comportamientos inadecuados que deben ser evitados en actividades


con menores.
Se hace imposible establecer una lista de comportamientos y, además, situarlos en
orden de gravedad. Ofrecemos una relación como muestra de las actuaciones que deben ser
evitadas:
a. Cualquier tipo de agresión física que pueda ser considerada como abuso de poder,
abuso de fuerza o maltrato físico. Ninguna forma de corrección física es aceptable.
b. Cualquier forma de agresión verbal, psíquica o emocional que pueda herir al menor o
ponerlo en ridículo ante el grupo de iguales (insultar, humillar, minusvalorar o
degradar a un menor).
c. Cualquier forma de relacionarse con los menores que pudiera ser considerada
abusiva o explotadora o que pudiera colocar al menor en riesgo de abuso.
d. Cualquier forma de contacto físico innecesario o inadecuado con menores. Deberán
evitarse con menores y entre los propios menores las actividades y juegos que puedan
tener connotaciones de tipo sexual.
e. El contacto físico cuando se encuentre a solas con un menor. Si un menor inicia el
contacto físico, se responderá de una forma apropiada y limitada.

12 | P á g i n a
f. Todo comentario sobre actividades sexuales, a menos que sea un requisito específico
del trabajo educativo y que la persona esté preparada y autorizada para abordar
dichos temas.
g. Que los menores pasen la noche en lugares no planificados previamente y sin
conocimiento y permiso de sus padres o tutores legales.
h. Que menores y adultos utilicen los mismos vestuarios y duchas en actividades
deportivas y de tiempo libre.
i. Que menores y adultos utilicen la misma tienda de campaña o la misma cama para
dormir.
j. Albergar a un menor o menores, con los cuales se está trabajando, en su casa durante
la noche sin supervisión o presencia de otros adultos.
k. Poseer o estar bajo el efecto de drogas ilegales.
l. Poseer o estar bajo los efectos del alcohol en actividades con menores.
m. Promover, proveer o permitir a menores el consumo de alcohol o de drogas ilegales.
n. Utilizar todo tipo de lenguaje grosero en presencia de menores.
o. Estar desnudo o indignamente vestido en presencia de menores.
p. Tomar fotografías de menores mientras se encuentren desvestidos, se estén vistiendo
o durmiendo.
q. Estar en posesión de material impreso o audiovisual moralmente inapropiado o de
naturaleza sexual (revistas, fotos, vídeos, películas, etc.).
r. Manifestar formas de expresión de afecto desproporcionadas que pueden ser
interpretadas como inadecuadas o que incluyen contacto físico que pudiera resultar
motivo de desagrado o rechazo por parte del menor.
s. Discriminar, mostrar un trato diferente, o favorecer de manera particular a unos
menores con exclusión de otros.
t. Permanecer a solas con un menor en un dormitorio, vestuario, cuarto de baño o área
aislada de la visión de otros adultos.

13 | P á g i n a
6. Organigrama Provincial: responsables y funciones

Para conseguir los fines que se propone, la Provincia Nuestra Señora de la Asunción
se ha dotado de una estructura organizativa en la que se asignan responsabilidades,
funciones y tareas a aquellas personas que velarán para que la protección de los menores
sea una realidad en todas y cada una de sus obras educativas. Dicha estructura contempla la
existencia de órganos unipersonales y colegiados, tanto a nivel local como provincial.

6.1. Hermano Provincial y su Consejo:


Como responsables últimos de las Políticas de Protección de menores en las Obras
Educativas en la Provincia Nuestra Señora de la Asunción, impulsan y aseguran el
desarrollo y cumplimiento de las mismas.

6.2. El Equipo de Titularidad.


El EdT tendrá entre sus funciones: (A añadir a las que marca el RFD, nº 42):
 Impulsar la difusión de la Política Provincial sobre Protección de Menores.
 Velar por el cumplimiento de la política provincial y sus protocolos en cada uno de los
centros.
 Impulsar una cultura de protección del menor con acciones formativas para la
Comunidad Educativa de nuestros centros, con contenidos específicos relacionados
con la protección del menor.
 Participar, a través de uno de sus miembros, en el Equipo local cuando se produzca un
caso.
 Atender los canales establecidos en la Provincia para los casos de maltrato o abuso de
menores.
 Mantener informado al H. Provincial y su Consejo de los casos que se produzcan.
 Asesorar sobre la conveniencia o no de que la persona acusada permanezca en su
misión.
 Asesorar a las partes implicadas en un supuesto caso de abuso.

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El EdT contará con la ayuda de personas con preparación suficiente y con vínculos
firmes con la Institución de los Hermanos de la Sagrada Familia.

6.3. Equipo local de protección del menor:


a. Habitualmente es el Equipo Directivo el que asume, sobre todo, las siguientes
funciones:
 Informar, dar a conocer las Políticas Institucionales de Protección del menor.
 Promover en su centro la sensibilización en favor de los Derechos de los niños y
la protección de todo menor contra cualquier forma de maltrato o abuso.
b. En caso de que se produzca alguna acusación se nombrará un “Equipo ad hoc”,
formado por las siguientes personas:
 Director del Centro.
 Un miembro del Equipo de Titularidad.
 Coordinador de la etapa a la que pertenezca el “acusado”.
 Miembro del Equipo de Orientación local.

c. Las funciones de este “Equipo” son:


 Recabar información sobre el caso de sospecha o denuncia.
 Hacer una primera valoración de la gravedad del caso.
 Decidir y acompañar en los casos leves en los que el agresor es persona del
centro.
 Notificar la situación de abuso en casos graves a las autoridades
correspondientes.
 Informar al Provincial de los incidentes graves de maltrato.
 Velar en cualquier caso por el bienestar del niño o joven siguiendo el proceso.

7. Protocolos de actuación para casos de maltrato

7.1 Consideraciones generales


En el presente documento hemos expresado lo que entendemos por maltrato, los
tipos de maltrato, los Indicadores de maltrato y niveles de gravedad que se pueden dar, etc.
Debe tenerse en cuenta también el documento “Orientaciones Relativas a Posibles
casos de abusos de menores”, aprobado por el Provincial y su Consejo, (Barcelona 10-01-
2015) que estará presente en cada uno de las obras educativas.
En cualquier caso, es muy importante tener en cuenta que siempre que existan
evidencias, indicadores o datos suficientes como para poder considerar que se ha cometido
o se está cometiendo un delito en la persona de un menor, tras consultar con la asesoría
jurídica los pormenores, se comunicarán los hechos a la autoridad competente. Hemos de
ser conscientes que no tenemos ni la preparación ni los medios ni la autoridad legal para
desarrollar investigaciones de hechos delictivos.

7.2. Criterios de actuación aplicables a los diferentes casos de maltrato


Algunos criterios generales que han de tenerse en cuenta desde el primer momento:
 Hay que preservar la confidencialidad sobre la fuente de información, sobre la
víctima y sobre el posible maltratador.
 Hay que salvaguardar la seguridad de la víctima y actuar para protegerla
 Partir del principio de inocencia del presunto maltratador y actuar con
discreción.
 “No es bueno acogerse a la ley del silencio”
 En caso de veracidad de las acusaciones, hay que acudir al Ministerio Fiscal

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7.3. ¿Qué hacer ante una situación de posible maltrato de un menor?
Todo el personal de los centros (colegios, obras sociales, movimientos, actividades...)
debe conocer y tener claro que el Director es la persona que debe recibir y gestionar las
informaciones y quejas respecto a posibles casos de maltrato físico, maltrato entre iguales,
maltrato por abandono o negligencia o maltrato emocional.
Cualquier persona del entorno educativo del menor (familiar, profesor, alumno, personal
auxiliar, animador, monitor deportivo...) que tenga conocimiento de un posible caso de
maltrato de un menor deberá comunicarlo de inmediato al Director del centro.
Desde el primer momento de la sospecha o denuncia de un caso de posible maltrato o
abuso, se deberá asegurar la confidencialidad del denunciante, de la víctima y del posible
maltratador, y evitar que se extiendan comentarios o rumores.
Una vez comunicada la situación al Director, será éste el responsable de comunicarlo al
Equipo Directivo y comenzar el proceso. Avisará igualmente al H. Provincial. Se seguirán los
modelos de documentos que se adjuntan como anexos.

8. Desarrollo provincial y local de la política de protección del menor

8.1. Comunicación e Implementación


Para que la protección de menores sea una realidad en nuestras obras educativas,
creemos fundamental una comunicación adecuada a todos los ámbitos de la Comunidad
Educativa. Esta vía de comunicación incluirá formación específica para todos los miembros
del claustro de profesores, personal de administración y servicios, monitores deportivos y
de actividades extraescolares, animadores de grupos, etc.
Igualmente las familias y los propios menores deben tener conocimiento de la
existencia de esta Política institucional en favor de la protección del menor. Para ello, en cada
Obra Educativa el Equipo Directivo, buscará los tiempos, espacios y medios para hacer
presente y dar a conocer este Documento.

8.2. Evaluación, seguimiento y actualización.


El Equipo de Titularidad será el responsable de evaluar la implantación de estas
políticas en cada una de las obras educativas e incluirá en su informe anual al Consejo
Provincial el seguimiento de estas políticas.
El documento “Orientaciones Relativas a Posibles casos de abusos de menores”
aprobado por el H. Provincial y su Consejo, (Barcelona 10-01-2015) será revisado
atendiendo a las propuestas del EdT, a personas expertas y a los resultados del seguimiento.

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Anexos

Anexo I. Convención de los Derechos del Niño.


La Convención de los Derechos del Niño (CDN- Naciones Unidas, 1989) reafirma los
derechos de todos los niños. Virtualmente todos los países del mundo han ratificado la
Convención señalando su intención de acatar sus principios sobre los derechos de los Niños.
El preámbulo de la CDN dice que para el total y armonioso desarrollo del niño, el menor
debería crecer en un ambiente familiar y en una atmósfera de amor y comprensión. El
"Espíritu de Familia" y los valores vividos en la casa de Nazaret son piedras angulares de la
tradición educativa de los Hermanos de la Sagrada Familia. En todas las actividades en donde
se trabaje con niños promovemos este ideal. Los siguientes artículos (una versión
simplificada) de la CDN se refieren específicamente al bienestar, seguridad y protección de
todos los niños y de sus derechos. A continuación, los presentamos para su información:
Artículo 3. programas sociales con el objetivo de
En todas las medidas concernientes a los proporcionar la asistencia necesaria al niño
niños, la consideración primordial que se y a quienes cuidan de él.
atenderá será el interés superior del niño. Artículo 28.
Artículo 12. En el ámbito educativo, las autoridades
Los niños tienen derecho a expresarse adoptarán cuantas medidas sean
sobre lo que ellos creen que debería necesarias para asegurar que la disciplina
ocurrir, cuando los adultos toman escolar sea administrada de modo
decisiones que les afectan; tienen derecho compatible con la dignidad humana del
a que sus opiniones sean tenidas en cuenta. niño y en conformidad con la presente
Artículo 16. Convención.
· Ningún niño será objeto de injerencias Artículo 33.
arbitrarias o ilegales en su vida privada, su Los Estados y otros grupos relevantes
familia, su domicilio, o su correspondencia, adoptarán todas las medidas apropiadas,
ni de ataques ilegales a su honra y incluidas las medidas legislativas,
reputación. administrativas, sociales y educacionales,
· El niño tiene derecho a la protección de la para proteger a los niños contra el uso
ley contra esas injerencias o ataques. ilícito de estupefacientes y sustancias
Artículo 17. psicotrópicas, enumeradas en los tratados
Los niños tienen el derecho a obtener la internacionales correspondientes, y para
información que sea importante para su impedir que se utilice a menores en la
bienestar, de la radio, periódicos, libros, producción y tráfico de esas sustancias.
ordenadores y otras fuentes. Los adultos Artículo 34.
aseguran que la información que reciben los Los Estados y otros grupos relevantes se
niños no sea dañina, y ayudarles a encontrar y comprometen a proteger al niño contra
comprender la información que necesitan. todas las formas de explotación y abusos
Artículo 19. sexuales.
Aquellos que son responsables del cuidado Artículo 36.
y bienestar de los niños deben tomar las Los Estados y otros grupos relevantes
medidas apropiadas para protegerlos de protegerán a la infancia contra todas las
todas las formas de violencia física o demás formas de explotación que sean
mental, daño o abuso, trato negligente, perjudiciales para cualquier aspecto de su
malos tratos o explotación, incluido el bienestar.
abuso sexual, mientras el niño se encuentre Artículo 37.
bajo su responsabilidad. Todo niño que viole la ley no debe ser
Estas medidas de protección comprenden, sometido a torturas ni a otros tratos o
según corresponda, procedimientos castigos crueles, inhumanos o degradantes.
eficaces para el establecimiento de

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El siguiente enlace les da acceso a la Convención de los Derechos del Niño, disponible en más
de cincuenta idiomas: [Link]

ANEXO II. Glosario de términos.


Acción protectora de los menores: según la Ley de la Infancia 3/1995, de 21 de marzo,
comprende todas aquellas actuaciones encaminadas a prevenir o erradicar situaciones de
riesgo o desamparo de la Infancia.
Acusación: denuncia en primera persona, sobre un hecho de abuso infantil, contra un
miembro actual o histórico de la comunidad educativa. Las acusaciones pueden llegar por
diferentes medios de comunicación, incluyendo aquellas que son anónimas.
Acusación creíble: acusación que, basada en los hechos y las circunstancias, aparenta tener
fundamento y donde es probable que se haya dado el abuso de un menor.
Adulto vulnerable: persona adulta con incapacidad funcional, psíquica o física para cuidarse
por sí misma.
Agentes: todas aquellas personas que desarrollan algún tipo de actividad en nuestras obras
educativas y que, de una u otra manera, entran en contacto con los niños y jóvenes que nos
han sido encomendados.
Agresión verbal a un menor: conducta verbal que de forma repetida ofende, humilla y
denigra el auto-concepto del menor.
Aislamiento del niño: acción ejercida por padres o tutores legales que evitan que el menor
mantenga y aproveche las oportunidades normales de relación social de manera positiva y
activa.
Bullying: ver “maltrato entre iguales”
Ciberbullying: cualquier forma de maltrato entre iguales utilizando las tecnologías de la
información y la comunicación (mensajes de móvil, e-mail, redes sociales, chat...)
Confidencial: información privada, cuya naturaleza exige que su divulgación esté restringida
y sólo pueda ser comunicada a una persona por razones profesionales, institucionales o por
exigencias legales.
Delito: acción u omisión voluntaria o imprudente tipificada y penada por la ley.
Equipo local de protección del menor: es el equipo que, una vez se conozca un caso de
denuncia por abuso o maltrato, moviliza los recursos necesarios para que se cumpla el
protocolo establecido y acompaña a los responsables locales para establecer la mejor
manera de actuar para resolver el conflicto. Su composición y funcionamiento se especifica
en este documento y/o anexos.
Derechos Humanos: la sociedad contemporánea reconoce que todo ser humano, por el hecho
de serlo, tiene derechos frente al Estado, derechos que éste, o bien tiene el deber de respetar
y garantizar o bien está llamado a organizar su acción a fin de satisfacer su plena realización.
Estos derechos, atributos de toda persona e inherentes a su dignidad, que el Estado está en
el deber de respetar, garantizar o satisfacer son los que hoy conocemos como derechos
humanos.
Exhibicionismo: conducta que consiste en la exposición indecente a otras personas para
atraer su atención. Perversión consistente en el impulso a mostrar los órganos genitales.
Humillar al menor: acción que se ejecuta para rebajar, mortificar, despreciar, confundir o
avergonzar a una persona menor de edad; abatir el orgullo del niño, hacerlo pasar por una
situación en la que su dignidad sufra algún menoscabo.

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Maltrato infantil: "acción, omisión o trato negligente, no accidental, que priva al menor de
sus derechos y bienestar, que amenaza o interfiere su ordenado desarrollo físico, psíquico o
social y cuyos autores pueden ser personas, instituciones o la propia sociedad".
(Observatorio de la infancia, 2008).
Maltrato físico: cualquier acto no accidental que provoque lesiones físicas al menor,
enfermedades o riesgo de padecerlas, incluyendo también la negligencia en protegerlo.
Maltrato por negligencia: inatención a las necesidades físicas, cognitivas y emocionales del
menor, así como el incumplimiento de los deberes de guarda, cuidado y protección.
Maltrato emocional: hostilidad verbal persistente en forma de insulto, desprecio, crítica o
amenaza de abandono; el constante bloqueo de las iniciativas de interacción infantiles
(desde la evitación hasta el encierro o confinamiento) y la privación de oportunidades de
interacción social y logro de autonomía.
Maltrato-abuso sexual: cualquier clase de contacto e interacción sexual entre un adulto y un
menor de edad, en la que el adulto ejerce una posición de poder o autoridad sobre el menor,
usa a éste para su propia estimulación sexual, la del menor o la de otra persona. El abuso
sexual también puede ser cometido por una persona menor de 18 años, cuando ésta es
significativamente mayor que el menor-víctima o cuando está en una posición de poder o
control sobre el menor.
Maltrato entre iguales - bullying: aquellas situaciones entre escolares que se dan de manera
repetida y mantenida en el tiempo, lejos de la mirada de los adultos y con la intención de
humillar y someter abusivamente a una víctima indefensa.
Menores y jóvenes: según la Ley Orgánica 5/2000, el término menores se refiere a las
personas que no han cumplido dieciocho años, y el de jóvenes a los mayores de dicha edad.
Orientaciones Relativas a Posibles casos de abusos de menores, documento aprobado por el
H Provincial y su Consejo, Barcelona 10-01-2015. Compromiso de la Provincia Nuestra
Señora de la Asunción de tomar todas las medidas necesarias para promover el bienestar de
los menores, protegerlos de todo perjuicio, explotación, abuso y defender sus derechos, así
como a trabajar unidos en redes de colaboración que mejoren el acceso de la niñez a la
información que les concierne en estos asuntos, a contribuir para que tomen conciencia de
que son sujetos de tales derechos y a elaborar métodos e instrumentos que aseguren su
participación significativa en las políticas que les afectan en nuestras instituciones.
Protección del menor: acciones, medidas e intervenciones, atendiendo en todo momento al
interés superior del menor y procurando su desarrollo integral, tanto a nivel familiar como
social.
Víctima: persona que sufre un daño o perjuicio provocado por una acción u omisión, ya sea
por culpa de otra persona o por causa fortuita.

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Aprobado por el Consejo Provincial
Palma de Mallorca, el 16-01-2016.

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