Instituto Técnico “San Cayetano”DIEGEP Nº 4073
Región 5
Ombú 340 Barrio Lindo – Adrogué C.P.: 1846
É21499097
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ACUERDOS INSTITUCIONALES DE CONVIVENCIA
1) Presentación mensaje del equipo directivo
Participar, disentir, discutir, acordar, compartir, comprometerse, dialogar,
interactuar, son entre tantas, algunas de las acciones que le dieron forma al
proceso de revisión y formulación de los Acuerdos Institucionales de
Convivencia (AIC) en el que la comunidad educativa del Instituto Técnico “San
Cayetano” tuvo la oportunidad de plasmar su participación. El Equipo Directivo,
el Cuerpo Docente, los Estudiantes, las Familias, el Espacio de Participación
Estudiantil compartieron jornadas de coparticipación en la construcción de este
Acuerdo.
Las acciones antes enumeradas combinan y se transforman en lo cotidiano por
medio de proyectos que responden a las necesidades y a los intereses de
todos los estudiantes.
Entendemos que la colaboración y la cooperación de todos los hacedores de
este proyecto son virtudes esenciales a la hora de componer y plasmar los
Acuerdos en cotidianidad escolar.
Por su parte, la responsabilidad, el compromiso social y el sentido de
pertenencia que se tiene con la institución son el marco que sostiene el
presente acuerdo, ellos instrumentan el trabajo en conjunto que garantiza el
intercambio de todos los participantes de nuestra comunidad.
La calidad educativa, la apertura de los canales de comunicación y el respeto
mutuo son vitales al momento de la construcción de los acuerdos para la
convivencia institucional.
2) Carta del Director
Adrogué, Octubre 2023
A los alumnos, familias y docentes:
Cuando pensamos en educación, lo hacemos con una mirada y una formación
acorde a las personas de hoy.
Si hablamos de compromiso con la comunidad debemos trabajar en primera
instancia con el ser humano que nos rodea. Debemos esforzarnos por mejorar
los vínculos de toda la comunidad educativa.
¿Cómo podemos mejorar esto? Estableciendo pautas claras de convivencia
que regulen las relaciones interpersonales y que nos permitan movernos
libremente, sabiendo donde terminan nuestros derechos y cuáles son nuestras
obligaciones.
Se trata de establecer roles que correspondan tanto a adultos como
estudiantes dentro del colegio, como así también a todos quienes formamos la
comunidad de San Cayetano.
Como toda relación humana necesitará ajustes y evaluaciones que surgirán de
la convivencia misma. Siempre teniendo el eje en la superación y el respeto
mutuo.
Marcelo Oro.
3) Diagnóstico participativo de la convivencia escolar
Los acuerdos se construyen a partir del diálogo entre todos los actores que
forman la comunidad educativa, por lo que es el resultado de un consenso. Lo
que busca es alcanzar acciones reparadoras, enfatizando en la reflexión y el
vínculo con las y los otros.
4) Fundamentos y objetivos
El origen de este Acuerdo Institucional de Convivencia surge a partir de intentar
dar nuevas respuestas a los vertiginosos cambios que se imponen social e
históricamente. Ante esta realidad se hace necesario crear una instancia de
REFLEXIÓN Y DIÁLOGO en los distintos actores de la comunidad, generando
el compromiso entre las diferentes partes resguardando los roles particulares.
En este punto se debe hacer hincapié en la responsabilidad que tenemos los
adultos (familia, directivos, docentes y personal no docente) en la tarea de
orientación y contención de los adolescentes, quienes solicitan conducción
fundamentada, capacidad para escuchar y comprender y buenos ejemplos.
También, deben destacarse las responsabilidades de los adolescentes de
quienes se espera: comunicación honesta, compromiso, esfuerzo, valoración
de las diferencias y respeto.
Sin embargo, se sabe que ocasionalmente en la interacción social escolar
suelen surgir desequilibrios al no asumir algunas de las conductas enunciadas
con anterioridad.
Se debe tener presente que los valores trascienden las variables de las
circunstancias socio-culturales, que no admiten condicionamientos y que éstos
serán preservados por las autoridades.
Si cada uno se educara solo, no habría problemas de convivencia. Lo cierto es
que convivimos seres humanos en ejercicio de la libertad. Cada uno pretende
extender lo más posible su dominio, y ve en los otros una imposibilidad, un
límite. Esta es la base de la organización de la sociedad: el acuerdo entre las
libertades para superar el conflicto que significa el ejercicio irrestricto de la
propia libertad.
Entre el docente que conduce el proceso de enseñanza y de aprendizaje y el
estudiante, se produce un encuentro. Es un encuentro de libertades, un
encuentro educativo, que conlleva cuotas de aceptación y de renuncia, de
comprensión y de entendimiento, pero no son el resultado de una acción
espontánea. Es el resultado de un prolongado proceso por el que cada uno
aprende a ejercer su libertad, y a reconocer la libertad del otro, a renunciar a sí
y a aceptar a otro. En este encuentro educativo, la buena convivencia es un
largo y continuado aprendizaje para ambos y, específicamente, para el
estudiante que cuando concluye su educación formal acredita su autonomía y
su responsabilidad. Pero también es un esfuerzo continuado de aprendizaje del
docente que debe encontrar los recursos y las estrategias para respetar y
hacerse respetar, comprender y hacerse comprender, guiar y orientar al
estudiante en su crecimiento humano, cultivando su interioridad, promoviendo
el acceso a la información y al deseo de aprender en forma permanente.
Intentaremos implementar un estilo pedagógico: personalizador, socializador,
evangelizador y de calidad.
Cuando hablamos de convivencia, aludimos al ordenamiento que crea los
instrumentos básicos para que toda la comunidad educativa trabaje con
seriedad, serenidad y armonía y logre el desarrollo responsable de las
capacidades de todos y cada uno de los miembros de la misma.
Los objetivos del acuerdo son:
• Promover conductas respetuosas
• Favorecer la búsqueda permanente de instancias de diálogo, negociación y
mediación sobre la base de la dignidad y la justicia en el ejercicio de los
deberes y derechos
. • Transformar los conflictos en hechos educativos.
• Promover actitudes de compromiso como fundamento de la convivencia y la
responsabilidad
5) Proceso de elaboración
La construcción de nuestro A.I.C. es el resultado de:
Reuniones de padres realizadas en las cuales se trabajó sobre la
normativa.
Consultas efectuadas a cada hogar.
Trabajo con los estudiantes a través de diferentes espacios curriculares
y especialmente convocando al Cuerpo de Delegados del EPE (Espacio
de Participación Estudiantil) como órganos que los representa y hace a
la participación democrática en la escuela.
Consulta a los docentes a través de documentos de trabajo, reuniones y
convocatorias generales del personal.
La institución educativa es un espacio en donde se busca la convivencia
basada en el respeto, sin violencia ni discriminación. Todos somos
iguales en la diferencia, atentos a los roles y responsabilidades distintas.
Propiciando progresivos niveles de acuerdo en las estrategias de
abordaje de las situaciones propias de la vida institucional.
6) Acuerdos y compromisos alcanzados por la comunidad educativa
En toda comunidad es necesario y beneficioso, contar con un sistema de
acuerdos y procedimientos escolares que apoyen la conducta positiva sobre la
base de considerar al estudiante un sujeto de derecho que cumple un rol
protagónico en la vida escolar. Como nuestra Misión lo indica, la escuela está
comprometida con la formación de ciudadanos y la ciudadanía es una práctica
activa, de construcción y de compromiso cuyo beneficio se extiende más allá
de las fronteras de la escuela.
En un contexto donde la diversidad es la regla, entendemos la convivencia
como una experiencia de construcción conjunta para ser vivida entre todos y
cada uno individualmente, con lo que las diferencias aportan, aprendiendo el
respeto por los otros.
COMPROMISOS
Por parte de los padres
• Los padres al inscribir a sus hijos en el Colegio, aceptan y adhieren a los
contenidos del Proyecto Educativo, asumiendo la corresponsabilidad para
conseguir los objetivos. Colaboran francamente para que sus hijos se
compenetren en los principios comprendidos en el mismo.
• Acompañan la construcción y el cumplimiento del Acuerdo Institucional de
Convivencia.
• Asisten a las reuniones en las cuales se informa sobre la disponibilidad del
Acuerdo Institucional de Convivencia (AIC) en el sitio web de la Institución.
• Asisten a las reuniones de entrega de boletines a las que son convocados por
el Colegio. Participan en lo posible de otras invitaciones que se realicen
. • Son responsables de todos los elementos que traigan sus hijos al ámbito
escolar.
• Respetan el espacio de trabajo escolar, no ingresando al interior del colegio o
a las distintas instalaciones sin previo anuncio en recepción y la
correspondiente autorización de quien corresponda.
• Reserva de vacante e Inscripción: Serán solicitadas por los padres o
representantes legales quienes serán los responsables de cumplimentar la
entrega de la documentación necesaria para concretar la matriculación. Al
solicitar la inscripción se les informa que podrán leer el presente Acuerdo de
Convivencia. El hecho de efectivizar la matriculación implicará la plena
conformidad con los contenidos normativos que lo integran.
• Representación Escolar: La representación de los estudiantes ante las
autoridades escolares será ejercida por los padres, encargados o tutores y en
caso de impedimento transitorio de estos, por quien se designe a tal efecto,
conforme con las normas legales y las disposiciones de este acuerdo. Se
reconocerá como encargado de la representación del estudiante a toda
persona mayor de edad que fuera designada expresamente por las familias
• Los representantes de los alumnos tienen la obligación de notificarse de las
comunicaciones que se les hiciese llegar relacionadas con sus representados.
• En todos los casos, los representantes de los alumnos que desearan
informarse sobre la conducta o cualquier otra situación de los estudiantes, lo
harán presentándose, ante los directivos y/o docentes autorizados para ello
según las circunstancias del caso. El mismo procedimiento deberá seguirse
cuando sea la familia la que deba informar sobre alguna situación o dificultad
especial que ataña al alumno. En dichas reuniones, realizadas únicamente en
el Colegio, debe respetarse el horario de atención establecido y buscar con
objetividad el bien de sus hijos. No menoscabando con sus palabras y actitudes
la autoridad de los docentes.
• Los estudiantes que por causas ineludibles y debidamente justificadas deban
retirarse de la escuela antes de la finalización de la jornada escolar, lo harán en
compañía de sus padres o, en su defecto, de personas debidamente
autorizadas por nota cuya firma debe coincidir con la registrada en el colegio.
• Las inasistencias, las faltas de puntualidad, las citaciones, el Boletín de
Valoraciones Orientativas, el Boletín de Cierre de Período, las comunicaciones
llegarán a las familias por medio de los caminos oficiales.
• Las familias contribuyen al fomento de la responsabilidad de sus hijos/as, no
acercando materiales y/o recursos de diferente tipo, una vez iniciada la jornada
escolar. Este compromiso se relaciona con el desarrollo de competencias por
parte del alumno, tales como la preparación anticipada de los materiales
necesarios para la jornada escolar como así también el desarrollo de la
comunicación en pos de resolver la “situación de olvido”.
Por parte de los docentes:
• Cumplen con su rol pedagógico dentro de la institución
• Respetan a la persona del estudiante mediante la atención individual y
personalizada a cada uno, la corrección en el trato y la confianza en el valor
educativo del diálogo.
• Se interesan por la formación humana y cristiana de los estudiantes.
• Promueven en los estudiantes actitudes de respeto, sinceridad,
responsabilidad, superación, criticidad y amor por el bien común.
• Atienden las dificultades, sugerencias, iniciativas y opiniones en un clima de
confianza, diálogo abierto y búsqueda del bien común.
• Informan a los padres sobre el rendimiento y el comportamiento del alumno
en clase.
• Se comprometen con la buena marcha administrativa del colegio,
confeccionando con responsabilidad y entregando puntualmente las
planificaciones y planillas, llevando correctamente y al día el libro de temas,
presentando en los plazos establecidos la documentación solicitada por
Secretaría, avisando con tiempo suficiente su inasistencia y enviando tarea
para ser cumplimentada en su hora.
• Asisten puntualmente al ejercicio de sus obligaciones, sea la tarea del aula,
reuniones pedagógicas, exámenes, períodos de intensificación y orientativos.
• Velan para que al final de la clase, luego de que se retiren los alumnos, el
aula quede ordenada y el pizarrón limpio.
• No podrán hacer uso del celular durante las clases, excepto con fines
pedagógico-didácticos, ni fumar dentro de las instalaciones del colegio.
Los estudiantes son los actores principales de la actividad educativa,
atendiendo a esta circunstancia se acuerda con los mismos fomentar todas
aquellas conductas que conduzcan a alcanzar una formación personal y social
que tienda al mejoramiento de las relaciones interpersonales, desarrollen
actitudes de respeto por la vida, la diversidad, la alteridad y los principios de un
estilo de vida democrático.
7) Acuerdos áulicos:
Los estudiantes por su parte:
• Participan en la construcción y revisión de los Acuerdos Institucionales de
Convivencia.
• Conocen y aceptan el Proyecto Educativo y el Acuerdo Institucional de
Convivencia.
• Son sinceros y respetuosos en la comunicación con los docentes y con todos
los miembros de la comunidad escolar, dentro del ámbito institucional (Colegio,
patio, campamentos, salidas) y fuera de él.
• Viven un compañerismo leal y generoso, expresado en actitudes de
aceptación y ayuda mutua.
• Se abstienen de cualquier forma de “acoso escolar” ya sea en el mundo real o
a través de medios virtuales.
• Evitan comportamientos agresivos, ya sean físicos o verbales.
•No utilizan vocabulario grosero, ofensivo o que se considere inapropiado para
el ámbito educativo
• Aceptan las diferencias omitiendo cualquier acción discriminatoria o
denigrante hacia cualquier miembro de la comunidad educativa.
• Asisten y son puntuales a las clases y demás actos a que fueran convocados.
• Mantienen la responsabilidad y el orden en recreos, entradas y salidas de
clase y del Instituto, escaleras, baños, formaciones, actos patrios y momentos
en que se encuentran en el aula.
No se encuentran autorizados a fumar dentro del colegio ni en la puerta del
mismo, como así también en actividades en los estudiantes estén en
representación de la Institución.
• Evitan consumir alimentos y/o bebidas en el aula, sin la supervisión de un
adulto responsable.
• Colaboran en el mantenimiento del orden en salones
• No permanecen ni ingresan en el aula durante los recreos.
• Se presentan correctamente vestidos y prolijos con el uniforme establecido,
según corresponda de acuerdo con las circunstancias.
• Demuestran interés y responsabilidad en su formación integral. Lo reflejan en
el trabajo diario en el aula, el estudio y cumplimiento de la tarea escolar, en las
actividades extra programáticas y en el testimonio de valores humanos en su
conducta.
• Están presentes en todas las clases y actividades, pudiendo ser retirados por
la familia previa autorización de la Dirección.
• Durante las horas de clases, los estudiantes tendrán los celulares guardados,
en silencio o apagados, en sus mochilas. El uso del celular durante el horario
de clases está permitido y fomentado con fines pedagógico- didácticos, en ese
caso, el docente lo habilitará. Durante la jornada escolar, los alumnos deberán
abstenerse en el uso del celular para comunicarse al exterior, ya que dichas
comunicaciones deben ser realizadas a través del personal del Colegio y de los
medios que ellos dispongan.
• Se puntualiza que queda terminantemente prohibido filmar y/o grabar
imágenes y/o audios en el establecimiento. La excepción podría ser por un
evento educativo y/o pastoral, con previo consentimiento de las autoridades. En
caso de que el estudiante traiga al colegio algún dispositivo tecnológico, la
institución no se hará responsable de los daños que pudiera sufrir ni de su
extravío.
• La Libreta de comunicaciones tiene valor de documento, ya que es uno de
los medios habituales de que se vale el Colegio y los padres para la mutua
información. El estudiante la conserva siempre en su poder, sin escrituras
inadecuadas y la presenta cada vez que se la soliciten, ya sea en el momento
de entrada a clase todos los días o en cualquier momento de la jornada
escolar. El reiterado incumplimiento de estos requisitos los hará pasibles de
considerase una transgresión.
• Cuidan las instalaciones, muebles y materiales de todo el ámbito del Colegio,
debiendo hacerse cargo de la reparación de roturas y daños por trato
inadecuado.
• Revisan periódicamente las carteleras a fin de tomar conocimiento de la
información habida.
8) Irrenunciables
Perspectiva de género
La Ley Nº 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI) se encuentra vigente
desde el año 2006 por lo que debemos abordar propuestas para acompañar,
reforzar y favorecer su implementación. Para contribuir al fortalecimiento de la
ESI, promoveremos un equipo docente referente de Educación Sexual Integral
que lleve adelante un enfoque interdisciplinario.
Promover las estrategias y herramientas que acompañen la implementación de
la ESI de modo transversal, convencidos de que es el mejor camino para
construir una sociedad cada vez más justa, más igualitaria y diversa.
La perspectiva de género constituye un modo de mirar la realidad y las
relaciones entre las personas. Estas relaciones, como todas las relaciones
sociales, están mediadas por cuestiones de poder y, muchas veces, esa
distribución de poder pone en desventaja a algunas minorías. Cuando esto
sucede, suelen aparecer situaciones de vulneración de derechos, como las
violencias de género, entre otras.
Incorporar la perspectiva de género implica revisar, reflexionar y cuestionar
muchas de las ideas y concepciones que tenemos sobre cómo nos
relacionamos, qué esperamos unas/os de otras/os, qué lugares ocupamos en
las instituciones y en la sociedad, y también sobre las experiencias que
quisiéramos transitar unas/os y otras/os.
La inclusión de la perspectiva de género en la escuela supone revisar los
modos en que cotidianamente, de formas más o menos sutiles, tanto en lo
dicho como en lo silenciado, la escuela puede llegar a sostener un único modo
posible de comprender y vivir la sexualidad. La perspectiva de género, en tanto
mirada crítica, requiere de instituciones educativas que puedan desafiar los
límites de lo instituido en pos de una mayor igualdad y justicia, y que colaboren
con el despliegue de sexualidades autónomas, plenas y placenteras.
Enfoque de derechos
Este eje pone el foco en que adolescentes y jóvenes son sujetos de derecho
con plena capacidad para participar, ser escuchadas/os y no discriminadas/os
por ningún motivo.
Por lo que tienen derecho, entre otras cosas, a la vida, a la salud, a la
educación, al acceso a la información, a la participación y a ser reconocidos
como actores sociales activos.
Además, deben ser protegidas/os, acompañadas/os, escuchadas/os y, sobre
todo, que sus opiniones deben ser tenidas en cuenta.
Promoviendo otras maneras de que se vinculen, y ello implica construir otros
modos de ejercer la condición de adultos/as y la autoridad (voz de los
adolescentes y jóvenes) y para ello es necesario darles lugar en la construcción
de las normas, favorecer el diálogo y la escucha, estableciendo sanciones que
no vulneren sus derechos.
Reconocerlos/as como ciudadanas/os plenas/os desafía a la escuela
tradicional y la invita a repensarse. Se expresa en nuevas formas de estar en el
aula, en la necesidad de disponer modos de enseñanza novedosos y en la
búsqueda de transformaciones institucionales que acompañen esta nueva
perspectiva.
En este marco, la participación estudiantil en la vida escolar se vuelve un
aspecto central, ya que esta concepción implica reconocer a los adolescentes y
jóvenes como personas activas en el ejercicio de aquellos derechos que les
corresponden, haciendo hincapié en su cuidado y acompañamiento. Además,
este enfoque impulsa a adolescentes y jóvenes a tomar decisiones con
autonomía, para que puedan asumir gradualmente responsabilidades y
producir transformaciones institucionales
Este derecho se asocia al reconocimiento de otros derechos que tienen
adolescentes y jóvenes:
Recibir conocimientos pertinentes, precisos, confiables y actualizados
para poder cuidar su propio cuerpo y asumir conductas responsables y
solidarias en relación con las/os otras/os
Habitar instituciones educativas en las que se respeten por igual los
derechos de varones y mujeres, sin estereotipos de género que
promuevan desigualdades.
Vivir sin violencia.
Vivir libremente su sexualidad, sin discriminación de género y/o por
orientación sexual.
Expresar sus emociones y sentimientos.
Decir “no” frente a situaciones de presión de pares o de adultas/os.
Contar con adultas/os responsables que puedan acompañarlas/os y
orientarlas/os en situaciones de maltrato o abuso.
Atención a las diversidades
Cuando hablamos de diversidad, nos referimos a las diferencias que hay entre
las personas porque asumimos que todas son distintas. Esas diferencias,
también se expresan en el modo en que cada ser humano piensa, siente, cree,
actúa y vive su sexualidad.
Este abordaje implica reconocer y valorar positivamente las múltiples
diferencias que tenemos todas las personas, por ejemplo, el origen étnico, la
nacionalidad, las creencias religiosas, las posiciones políticas, la edad, la
condición social, la orientación sexual y la identidad de género, entre otras.
La identidad de género se relaciona con cómo nos sentimos y vivimos nuestro
género.
Cuando hablamos de respetar la diversidad, nos referimos a superar esta
visión estigmatizante. Llevar adelante la educación sexual desde una mirada
integral supone hacer de las escuelas espacios inclusivos y respetuosos,
donde todas las personas tengan la libertad de vivir su orientación sexual y su
identidad de género sin temor a recibir ninguna forma de violencia. Se trata,
entonces, de trabajar contra la discriminación en el aula, en los patios y en toda
la escuela, teniendo presente que en diversos momentos pueden aparecer
manifestaciones de homofobia y/o lesbofobia (rechazos, miedos, prejuicios
hacia homosexuales y lesbianas), bifobia (rechazo a personas bisexuales) o
transfobia (rechazo dirigido hacia las personas que tienen una identidad de
género distinta a la del sexo asignado al nacer).
El respeto por la diversidad en la escuela implica estar atentas/os a cuestiones
concretas y profundas, por ejemplo, respetar el nombre con que se presentan
las personas (más allá del sexo asignado al nacer) o no presuponer que
todas/os con las/os que interactuamos son o deberían ser heterosexuales,
dado que no es la única manera de vivir la sexualidad.
Valoración a la afectividad.
Cuando pensamos en la ESI, es importante contemplar los aspectos
relacionados con la afectividad: las emociones, los sentimientos, los valores, la
subjetividad, etc., puesto que la dimensión afectiva nos atraviesa como
personas individuales y colectivas.
Encontrar modos de expresar los sentimientos y emociones, entender lo que
nos pasa y también leer en las/os otras/os sus expresiones de afectividad,
reflexionar en conjunto sobre los vínculos humanos y su repercusión en la vida
de cada persona, son aprendizajes que nos llevan toda la vida y es importante
abordar desde la escuela.
Algunos de los temas que abarca la dimensión afectiva de la ESI son la
amistad y el enamoramiento; las habilidades comunicativas de emociones,
sentimientos, deseos, necesidades y problemas; la reflexión y el desarrollo de
habilidades psicosociales, como la escucha y la empatía; la resolución de
conflictos a través del diálogo; la toma de decisiones; y el pensamiento crítico y
creativo.
Desde esta perspectiva, se busca reflexionar sobre las maneras que tenemos
de manifestar el afecto, poniendo especial atención en que esas formas no
vulneren los
La escuela puede contribuir a fortalecer sus capacidades emocionales,
brindando a adolescentes y jóvenes, herramientas para que cada una/o pueda
identificar y decir lo que le sucede y lo que siente. Para ello, es importante
generar espacios de confianza y diálogo donde todos/as puedan compartir
emociones y sentimientos, reflexionar sobre las relaciones y fomentar la
construcción de vínculos más igualitarios, basados en el respeto, la solidaridad
y el cuidado.
Cuidado de la salud del cuerpo.
Las concepciones sobre qué es un cuerpo, cómo lo vivimos y cómo cuidamos
nuestra salud, se han ido transformando en diferentes momentos de la historia
y siguen cambiando.
El cuerpo es una dimensión importante de nuestra identidad (personal y
colectiva), por eso cuando reflexionamos sobre él, debemos considerar la
influencia del contexto histórico, la cultura, la condición social, la forma de
cuidarlo y de valorarlo, así como también las concepciones sobre el sexo y el
género que prevalecen en nuestra sociedad.
Fortalecimiento de la autoestima y la autonomía adolescentes y jóvenes
puedan tomar decisiones sobre la salud, en general, y la salud sexual y
reproductiva, en particular, que les permitan vivir una sexualidad sin ningún tipo
de coacción, violencia, discriminación, enfermedad o dolencia.
Cuando nos referimos al cuidado del cuerpo desde la ESI, abarcamos una
multiplicidad de temas relacionados con el ejercicio de los derechos: el
conocimiento y el respeto del propio cuerpo, y el respeto por el cuerpo de la
otra y del otro; el reconocimiento de la propia intimidad y la de las/os otras/os;
el ejercicio placentero y responsable de la sexualidad; la expresión de las
emociones y la afectividad a través del cuerpo; la promoción de buenos tratos;
la construcción de la autonomía; la reflexión sobre el modo en que las
construcciones de género condicionan la percepción y valoración del cuerpo y
sus vínculos; la toma de decisiones conscientes y reflexivas sobre el propio
cuerpo; y el respeto por la diversidad y la protección de la salud, entre otras
cuestiones.
Es importante debatir críticamente sobre los modelos y los mensajes de belleza
que circulan en nuestra sociedad y que pueden influir negativamente en uno/a
mismo/a y en los vínculos interpersonales, las ofertas de la sociedad de
consumo (sobre todo a partir de los medios masivos de comunicación) o la
representación de los cuerpos a través de las distintas manifestaciones
artísticas.
9) Ciudadanía digital
Hacia una ciberciudadanía activa y responsable.
Se venía hablando de los riesgos de Internet y ahora hay que hablar de los
riesgos en Internet.
Es necesario ir evolucionando de una solución de urgencia y adecuada a esos
primeros tiempos hacia una apuesta de futuro. Por lo tanto,
Educación para una Internet más segura desde la escuela
Tenemos que precisar el escenario para el aprendizaje, que se puede realizar
tanto de manera formal como en un contexto informal. Desde luego no son
ámbitos excluyentes, pero dada la importancia de la cuestión todas las
recomendaciones apuntan a que se incluya curricularmente.
Hacia una ciberciudadanía activa y responsable
Se venía hablando de los riesgos de Internet y ahora hay que hablar de los
riesgos en Internet.
Es necesario ir evolucionando de una solución de urgencia y adecuada a esos
primeros tiempos hacia una apuesta de futuro. Por lo tanto, aunque sin
abandonar el enfoque de “uso seguro” que sigue siendo necesario y es más
adecuado para determinados colectivos y realidades, hay que abrazar nuevas
líneas de intervención con mayor alcance y proyección en el tiempo. Hay que
trabajar con intensidad en la “educación para la ciberciudadanía”.
Además de personas informadas sobre las situaciones de riesgo y las medidas
preventivas a adoptar, debemos aspirar a formar plenos ciudadanos digitales
que, entre otras muchas cuestiones, sean capaces de disfrutar de sus
derechos en connivencia con los derechos ajenos.
Focalizar la acción en las personas y sus actitudes y no tanto en las
tecnologías que utilizan. Priorizar actitudes y valores frente a conceptos y
procedimientos.
Considerar la seguridad en la red como una condición necesaria pero no
suficiente.
Ciudadanía y generación digital. Retos.
La dificultad de formar ciudadanos
La vida online ha supuesto una ruptura radical con lo anterior y, en ese
contexto, se han ido creando nuevos códigos y convenciones de manera
permanente.
El concepto de ciudadanía puede estar consensuado en nuestra sociedad
mientras que el de ciudadanía digital se está definiendo. Es complicado
intervenir sobre lo que no se conoce bien y que tiene indicadores de progreso
difíciles de obtener.
Un aspecto fundamental para el ejercicio de la ciudadanía es reconocerse y
reconocer al otro como sujeto pleno de derechos y obligaciones. También lo es,
en el plano ya coercitivo, la existencia de límites, de normas y leyes claramente
definidas que facilitan la convivencia protegiendo nuestros derechos y
estableciendo las reglas de juego. En la Red todo esto es mucho menos
perceptible, más difuso y etéreo: ¿quién es el otro? ¿es realmente quien dice
ser?¿cuál es el límite?¿lograrán saber que soy yo?¿pagaré las
consecuencias?…
Ciudadanía es implicación, responsabilidad, respeto, cuidado del otro.
Estimular los usos socialmente positivos de la Red porque ayudan a percibir
el medio como una herramienta de poder, de participación, de encuentro, de
intervención enriquecedora en la sociedad.
Crear dinámicas que canalicen el sentimiento de pertenencia al grupo y la
colaboración en torno a estos usos puede ser un extraordinario avance.
10) Acciones institucionales y sanciones pedagógicas a aplicarse en caso
de transgresiones
Lograr una comunicación lo más eficaz posible entre los distintos actores
institucionales garantizará la disminución de los malentendidos o prejuicios
que tanto dañan la convivencia. Se tejerá una red de contención previa a partir
del trabajo fundamentalmente de los referentes, los docentes y los directivos
que buscarán distintas formas de acercamiento y animación de los alumnos.
Esto fortalecerá las advertencias e invitaciones a la reflexión. La experiencia
tutorial constituye en nuestro colegio una modalidad privilegiada de
intervención, acompañamiento y orientación a los adolescentes. Es una tarea
que se asume y se encarna desde la espiritualidad y la pedagogía. El referente
es un profesor que acompaña y anima un grupo de estudiantes en todos los
aspectos colegiales y en su proceso de identidad y proyecto de vida. Su
presencia y compañía a los estudiantes potencia y articula la propuesta
educativa en todas sus dimensiones: convivencia escolar, motivación de los
estudiantes, procesos de aprendizaje y desarrollo, salidas grupales.
La convivencia dentro de cualquier establecimiento educativo genera la
posibilidad del surgimiento de distintos conflictos o reclamos. Entendemos que
ambos son inevitables y necesarios, de allí que sea prioritario un abordaje
preventivo de la conflictividad en los acuerdos logrados.
El criterio general apunta a anticiparse en la medida de lo posible a fin de
reconocer los distintos conflictos y/o reclamos a través de una mirada
preventiva y de una escucha abierta con oídos atentos y sin juicios previos.
En todos los casos se procederá de la siguiente manera:
• Diálogo personal y/o grupal con los involucrados.
• Acumular todas las referencias posibles del caso en cuestión
• Reflexión crítica y evaluación de alternativas
• En la solicitud de intervenciones, participarán los diferentes actores
institucionales que la situación requiera: CIC, directivos, docentes, referentes,
preceptores.
• Comunicación a los padres y a los involucrados sobre la gravedad del
conflicto.
• Labrar la documentación específica, con la firma de las autoridades, padres y
estudiantes.
La intervención pedagógica tiene una finalidad preventiva y educativa. Debe
haber un diálogo y análisis de la situación en que se produjo la transgresión.
Se deberá intervenir cuando los estudiantes no cumplen los compromisos
acordados en el AIC. Es necesario que las intervenciones queden consignadas
en registros habilitados a tal efecto y en la Libreta de Comunicaciones de los
estudiantes.
En todos los casos se propondrá la reparación de la falta cometida.
A la hora de intervenir se tendrán especialmente en cuenta los siguientes
aspectos: el tenor de la falta, su mayor o menor gravedad y sus consecuencias
reales, considerando el grado de premeditación, negligencia y perjuicios
causados a otros o a la institución educativa.
Las conductas inadecuadas se consideran MUY GRAVES, GRAVES Y LEVES,
según el tipo de falta, las circunstancias de la conducta o la reiteración de la
misma.
Las intervenciones buscan la reflexión del estudiante respecto de su conducta
personal y en el ambiente facilitador del desarrollo de la vida escolar.
• Muy graves
1. Agresión física y/o de otra índole a cualquier miembro de la comunidad
educativa o a un externo, dentro de la institución con motivo u ocasión del
ejercicio de la calidad de estudiantes
2. Ingresar a la institución portando armas y/ o cualquier otro objeto que ponga
en riesgo a la comunidad educativa
3. Ingerir alcohol y/o fumar dentro de la Institución o en todo otro evento que
los estudiantes la representen.
4. Incurrir en conductas tipificadas en el Código Penal en perjuicio de la
Institución o de cualquiera de sus miembros.
5. Reincidencia de faltas leves.
Comprende acciones realizadas en el mundo real y a través de medios
virtuales (Facebook, Twitter, Instagram y /o cualquier otra red social).
Intervenciones
1) Llamado a la reflexión
2) Sanción reparadora con sentido pedagógico atendiendo a la falta cometida
mediante trabajos de reflexión, investigación y/ o exposición.
3) Reparación a través del pedido de disculpas
4) Acta compromiso
5) Intervención del CIC, que determinará las acciones a seguir.
• Graves
1) Provocar desórdenes que alteren la tarea escolar diaria y situaciones que
pongan en riesgo su persona, a sus pares, o a otros miembros de la comunidad
educativa.
2) Deterioro de instalaciones y del mobiliario en cualquier dependencia del
Colegio.
3) Retiro del establecimiento sin autorización
4) Adulterar u ocultar documentación o calificaciones y firmas de sus padres
(tutores o responsables)
5) Interferir en el normal desarrollo de las clases.
Intervenciones
1) Llamado a la reflexión
2) Sanción reparadora con sentido pedagógico
3) Reparación de daños
4) Acta compromiso
• Leves
1) Permanecer o ingresar al salón de clases durante el recreo
2- Concurrir a clase sin libreta de comunicaciones y vestido de forma
inapropiada
3) No cumplir en tiempo y forma con la documentación solicitada.
Intervenciones
1) Llamado a la reflexión
2) Apercibimiento verbal oral
3) Apercibimiento escrito
4) Acta compromiso
11) Consejo institucional de convivencia
El CIC es un organismo abierto y dinámico que funciona como instancia de
análisis, evaluación y deliberación.
La participación es considerada como una herramienta para el desarrollo de los
sentimientos de pertenencia a la institución y tiene un valor social e institucional
que contribuye a afianzar el modo democrático de convivencia.
A- Funciones
1- Favorecer la participación real y efectiva de todos los sectores de la
comunidad educativa en la elaboración de las normas de convivencia, a fin de
lograr el mayor consenso posible.
2- Garantizar la difusión de las normas de convivencia a todos los miembros de
la comunidad educativa.
3- Evaluar la marcha del AIC. Analizar junto al SIC del establecimiento
informes que podrán incluir sugerencias de ajustes y/o modificaciones.
4- Ser organismo de consulta en los casos de faltas muy graves, aunque la
determinación y aplicación de la sanción la realizará el E.D.
B- Miembros
1) Representantes de los alumnos: 2 (dos)
2) Representantes de la familia: 2 (dos)
3) Representantes de los profesores: 2 (dos)
4) Representantes del Equipo de Preceptores/Tutores: 1 (uno)
4) Representantes Legales: 1 (uno)
5) Equipo Directivo: 1 (uno)
6) Cada miembro del CIC tendrá un suplente, previamente nombrado, que
podrá reemplazarlo cuando las circunstancias lo exijan.
Total: 9 personas
C- Frecuencia
1- El CIC se reunirá cada 2 meses.
2- Puede ser citado con carácter de urgencia cuando el Equipo Directivo lo
considere conveniente.
D- Normativa
1- El Director presidirá el CIC. En caso de ausencia designará un miembro del
Equipo directivo para que lo reemplace.
2- Cada integrante del CIC dispone de voz y voto.
3- En caso de empate en alguna votación, decide el presidente del CIC.
4- Una vez reunido, sesiona y delibera con al menos la mitad más uno de sus
miembros.
5- Las recomendaciones del CIC se presentan a la Dirección del
establecimiento por escrito y con la firma de todos sus miembros.
6- Todo el funcionamiento del CIC quedará registrado en el Libro de Actas
correspondiente.
12) Planificación de las instancias de revisión de los acuerdos
Planificación de instancias de evaluación y modificaciones periódicas del AIC
En nuestros días existe la tendencia de establecer pautas claras que permitan
fortalecer el encuentro educativo y mejorar la convivencia escolar. Un acuerdo
de convivencia, no puede ser rígido. Necesita periódicas revisiones a partir de
las situaciones particulares y específicas que la comunidad vive. Las normas
una vez acordadas, nos imponen un límite a todos los actores institucionales.
Proponemos una revisión periódica del ACUERDO INSTITUCIONAL DE
CONVIVENCIA, que consistirá en una relectura y posteriormente en la
reformulación o no de algunas partes de este documento para que los
compromisos de convivencia que él contenga, sean compartidas y aceptadas
por todos, lo cual establece un puente más seguro para su efectivo
cumplimiento.