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FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS Y SOCIALES

LICENCIATURA EN PSICOLOGÍA

MATERIA: ESTADÍSTICA
ALUMNA: FERNANDEZ MOYANO ARIANA
DOCENTE: YAMILA LEDESMA

TRABAJO PRÁCTICO FINAL

FECHA DE ENTREGA: 22/10/2024


La ansiedad se ha convertido en uno de los problemas de salud mental más prevalentes en
la población joven. Para el presente trabajo he decidido explorar la cantidad de personas entre
18 y 30 años que padecen ansiedad, ya sea como diagnóstico principal o como comorbilidad
con otras condiciones. Esta investigación es crucial, ya que los jóvenes enfrentan una serie de
desafíos únicos en esta etapa de la vida, incluyendo la transición a la vida adulta, la presión
académica y laboral, y las expectativas sociales.

La recolección de datos se basó en la encuesta a cuatro psicólogos, de los cuales tres se


encuentran especializados en la TCC y una en psicoanálisis, obteniendo una muestra de 145
pacientes; las variables que se tuvieron en cuenta para realizar el análisis estadístico fueron:
• Edad
• Presencia o ausencia de síntomas
• Diagnóstico principal
• Diagnóstico por comorbilidad
• Tratamiento farmacológico

La ansiedad es algo normal e incluso se puede considerar algo positivo, sin embargo, cuando
estos sentimientos de ansiedad y pánico interfieren con las actividades diarias, se vuelven un
problema, son difíciles de controlar, son desproporcionados en comparación con el peligro real
y pueden durar un largo tiempo.
Los síntomas de ansiedad son diversos y varían en intensidad, frecuencia y en las causas que
los provocan, entre ellos encontramos:
• Sensación de nerviosismo, agitación o tensión
• Sensación de peligro inminente, pánico o catástrofe
• Aumento del ritmo cardíaco
• Respiración acelerada (hiperventilación)
• Sudoración
• Temblores
• Sensación de debilidad o cansancio
• Problemas para concentrarse
• Tener problemas para conciliar el sueño
• Padecer problemas gastrointestinales (GI)
• Tener dificultades para controlar las preocupaciones
• Tener la necesidad de evitar las situaciones que generan ansiedad
A su vez, existen varios tipos de trastornos de ansiedad entre los cuales en el presente trabajo
se consideran el Trastorno de Ansiedad Generalizada, el Trastorno de Pánico y el Trastorno de
Ansiedad Social:
• El trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por una ansiedad y una
preocupación persistentes y excesivas por actividades o eventos, incluso asuntos
comunes de rutina. La preocupación es desproporcionada con respecto a la situación
actual, es difícil de controlar y afecta la forma en que te sientes físicamente. A menudo
sucede junto con otros trastornos de ansiedad o con la depresión.
• El trastorno de pánico implica episodios repetidos de sensaciones repentinas de
ansiedad y miedo o terror intensos que alcanzan un nivel máximo en minutos (ataques
de pánico). Puedes tener sensaciones de una catástrofe inminente, dificultad para
respirar, dolor en el pecho o latidos rápidos, fuertes o como aleteos (palpitaciones
cardíacas). Estos ataques de pánico pueden provocar que a la persona le preocupe que
sucedan de nuevo o que evite situaciones en las que han sucedido.
• El trastorno de ansiedad social (fobia social) implica altos niveles de ansiedad, miedo
o rechazo a situaciones sociales debido a sentimientos de vergüenza, inseguridad y
preocupación por ser juzgado o percibido de manera negativa por otras personas.

Por otro lado, de aquellas condiciones con las que la ansiedad se presenta por comorbilidad
(dos o más de manera simultánea) se analizaron específicamente 3 que son, los Trastornos de
la Conducta Alimentaria, el Déficit de Atención con Hiperactividad y la Depresión.
La ansiedad es un factor relevante en los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), se
vincula estrechamente con la preocupación por la imagen corporal y el peso. Su presencia
desencadena patrones alimentarios restrictivos y episodios de atracón, evidenciando un papel
crucial en la etiología de los TCA. Además, la ansiedad se relaciona con el aumento en el
consumo de alimentos, mientras la dificultad en el control emocional se manifiesta en episodios
de atracón.
En cuanto al TDAH, aunque existe la creencia de que es un trastorno propio de la infancia y
la adolescencia, en realidad se trata de un trastorno evolutivo que se mantiene en un alto
porcentaje de los casos en la edad adulta. La ansiedad también es común en estas personas, de
hecho, son más propensas a tener ansiedad que otras que no lo padecen. Esto es parcialmente
debido a que los retos que caracterizan al TDAH los cuales pueden ocasionarles problemas en
la escuela, en el trabajo y en el hogar.
Por último, con respecto a la depresión, por regla general, la ansiedad suele ir asociada a
ella. La ansiedad es uno de los fenómenos más comunes que conducen hacia la depresión. A
menudo, sufrir ansiedad puede ser un síntoma de depresión clínica (mayor) o de trastorno de
pánico. También es frecuente que ambos trastornos se den a la vez.

Para analizar los datos obtenidos se utilizaron tres herramientas, el diagrama de Venn, la
tabla de frecuencia y la tabla de contingencia, a partir de las cuales se obtuvieron los siguientes
resultados:

Como es posible observar, el 45,89% de los pacientes incluidos en la muestra presentan


como diagnóstico principal uno de los tres Trastornos de Ansiedad analizados, mientras que
aunque el 26,33% se encuentra diagnosticado con otro trastorno principal también se
encuentra vinculado con la ansiedad ya que la padecen como diagnóstico secundario o por
comorbilidad, es decir, que ambas se presentan de manera conjunta. De esta forma y a través
de este gráfico podemos observar que si bien hay pacientes que pueden presentar un
diagnóstico específico también pueden padecer de un Trastorno de Ansiedad paralelamente.

Otro dato analizado fue cuántos de los pacientes que presentaban signos o síntomas de
ansiedad y la padecían como DX principal o por comorbilidad se encontraban realizando un
tratamiento farmacológico y cuántos de ellos no. Obteniendo que tan solo el 39,05% de los
pacientes antes mencionados toman alguna medicación, mientras que el 43,5% no; entre las
causas podemos encontrar la negación al tratamiento psiquiátrico, la falta de recursos y las
creencias religiosas.
17,45%
SIN SINTOMAS

Las tablas de frecuencia se utilizaron para determinar la cantidad de pacientes que padecían
cada uno de los trastornos principales y secundarios obteniendo los siguientes resultados:
A modo de resumen, por último, se realizó un gráfico de torta con el fin de ordenar los
datos obtenidos para lograr una mejor comprensión y facilitar la lectura de los mismos.

A modo de conclusión, podemos decir que el análisis de la ansiedad en la población joven


entre 18 y 30 años revela una prevalencia alarmante de trastornos de ansiedad, que afectan
significativamente la calidad de vida de los individuos en esta etapa crucial de desarrollo. Los
datos obtenidos indican que un considerable porcentaje de los pacientes presenta ansiedad
como diagnóstico principal o como comorbilidad con otros trastornos, lo que subraya la
complejidad de esta problemática. La ansiedad, aunque puede ser una respuesta normal ante
el estrés, se convierte en un desafío cuando interfiere con las actividades cotidianas y la salud
mental general.
Es notable que, a pesar de la presencia de síntomas significativos, solo un pequeño
porcentaje de los afectados recibe tratamiento farmacológico, lo que sugiere una barrera en el
acceso a la atención adecuada.
Por último, dada la interrelación entre la ansiedad y otros trastornos, como los trastornos de
la conducta alimentaria, el TDAH y la depresión, es fundamental desarrollar estrategias de
intervención integrales que no solo aborden los síntomas de ansiedad, sino que también
consideren su impacto en la salud mental general. La concientización sobre la importancia de
la salud mental y el acceso a recursos terapéuticos son pasos esenciales para mejorar el
bienestar de los jóvenes. En resumen, la atención a la ansiedad y su tratamiento deben ser
prioritarios en las políticas de salud pública, especialmente para las generaciones más jóvenes
que enfrentan desafíos únicos en su transición a la vida adulta.

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