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TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
EXP. N.º 6063-2006-HC!fC
LIMA
ROBERT QUISPE PUCUHUA YLA
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, los 19 días del mes de octubre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Vergara Gotelli y Mesía
Ramírez, pronuncia la siguiente sentencia.
ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por Alfredo Crespo Bragayrac,
abogado de don Robert Quispe Pucuhuayla, contra la sentencia de la Sexta Sala Penal
para Procesos con Reos Libres de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 263, su
fecha 28 de abril de 2006, que declara infundada la demanda de autos.
ANTECEDENTES
Con fecha 19 de enero de 2006, don Robert Quispe Pucuhuayla interpone
demanda de hábeas corpus y la dirige contra los vocales integrantes de la Sala Penal
Nacional. Refiere que el 14 de mayo de 2004 dedujo excepción de prescripción de la
acción penal en el proceso N.º 482-03, seguido en su contra por delito de terrorismo, la
cual fue declarada infundada por la Sala Penal Nacional y confirmada por la Sala
Suprema emplazada mediante Ejecutoria Suprema de fecha 11 de mayo de 2005.
Refiere que con fecha 27 de diciembre de 2004, juntamente con la sentencia que lo
condenó por el delito de terrorismo a una pena privativa de libertad de 22 años, se
declaró infundada la excepción de prescripción. Alega que no se puede sostener que el
plazo prescriptorio se interrumpió con la detención del accionante en octubre de 1995,
pues ello sólo se hubiese producido si existi.ese actuación del Ministerio Público o de las
autoridades judiciales competentes; y que tal situación no se ha dado porque el Tribunal
Constitucional, en su fallo del 9 de junio del año 2004 (Expediente N.º 00023-2003-
AIITC), declaró inconstitucional el organismo denominado Ministerio Público creado
por el Decreto Ley 23201 -Ley Orgánica de Justicia Militar-. Solicita, por ello, la
nulidad de ambas resoluciones por afectar sus derechos al debido proceso y a la tutela
jurisdiccional efectiva.
Realizada la investigación sumaria, el accionante se ratifica en los términos de su
demanda. A su tumo, los Vocales de Sala Penal Nacional señalan que la resolución
estuvo debidamente motivada y fue emitida con arreglo a ley.
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TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
El Cuadragésimo Tercer Juzgado en lo Penal de Lima, con fecha 9 de febrero de
2006, declara improcedente la demanda por considerar que, en el caso del demandante,
el plazo prescriptorio aún no se ha cumplido, pues en octubre de 1995 sufrió una
interrupción por intervención del Ministerio Público y, el órgano jurisdiccional y en
aplicación del artículo 83 º -último párrafo- del Código Penal, el plazo se incrementó a
30 años y fue reducido a la mitad por cuestiones de edad del accionante, es decir, 15
años, plazo que hasta la fecha de expedición de la ejecutoria suprema no ha
transcurrido.
La recurrida, revocando la apelada, la declara infunda, por los mismos
fundamentos.
I
FUtffiAMENTOS
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l. La demanda de hábeas corpus tiene por objeto que se declare la nulidad de la
sentencia condenatoria de fecha 27 de diciembre de 2004, resolución que a su vez
declara infundada la excepción de prescripción que dedujo el accionante; así como
, ! de la ejecutoria suprema de fecha 11 de mayo de 2005, que declara no haber
! nulidad. En consecuencia, el recurrente solicita que se ampare la excepción de
prescripción conforme a ley, disponiéndose su excarcelación inmediata así como el
archivamiento definitivo del caso.
Prescripción de la acción penal
2. Conforme a lo señalado anteriormente por este Tribunal [Cfr. Exp. N.º 1805-2005-
CffC, Máximo Humberto Cáceda Pedemonte] la prescripción, desde un punto de
vista general, es la institución jurídica mediante la cual, por el transcurso del tiempo,
la persona adquiere derechos o se libera de obligaciones. Y, desde la óptica penal, es
una causa de extinción de la responsabilidad criminal fundada en la acción del
tiempo sobre los acontecimientos humanos o en la renuncia del Estado al ius
punendi, bajo el supuesto de que el tiempo transcurrido borra los efectos de la
infracción, existiendo apenas memoria social de ella. Dicho de otro modo, en una
Norma Fundamental inspirada en el principio pro homine, la ley penal material
otorga a la acción penal una función preventiva y resocializadora, en la cual el
Estado autolimita su potestad punitiva; orientación que se funda en la necesidad de
que, pasado cierto tiempo, se elimine toda incertidumbre jurídica y se abandone el
castigo de quien lleva mucho tiempo viviendo honradamente, consagrando de esta
manera el principio de seguridad jurídica.
3. Así, la ley considera varios supuestos que permiten extinguir la acción penal, en
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
virtud de las cuales el Estado autolimita su potestad pumtlva: causas naturales
(muerte del infractor), criterios de pacificación o solución de conflictos sociales que
tienen como base la seguridad jurídica (cosa juzgada o prescripción) o razones
sociopolíticas o de Estado (amnistía).
4. En este orden de ideas, resulta lesivo a los princ1p1os de economía y celeridad
procesal, vinculados al derecho al debido proceso, que el representante del
Ministerio Público, titular de la acción penal, sostenga una imputación cuando esta
se ha extinguido, o que formule denuncia penal cuando la potestad persecutoria del
Estado, por el transcurso del tiempo, se encuentra extinguida, y que el órgano
jurisdiccional abra instrucción en tales supuestos.
5. El Código Penal reconoce la prescripción como uno de los supuestos de extinción de
// ¡ la acción penal. Es decir, mediante la prescripción se limita la potestad punitiva del
I Estado, dado que se extingue la posibilidad de investigar un hecho criminal y, con
él, la responsabilidad del supuesto autor o autores del mismo.
r 6. El artículo 80º del Código Penal establece que la acción penal prescribe:
,.. "[E]n un tiempo igual al máximo de la pena fijada por la ley para el delito, si fuera
i
privativa de libertad. En el caso de concurso real de delitos, las acciones prescriben
independientemente".
En caso de concurso ideal de delitos, las acciones prescriben cuando haya transcurrido
un plazo igual al máximo correspondiente al delito más grave. En ningún caso, la
prescripción será mayor a veinte años. Tratándose de delitos con pena de cadena
perpetua, se extingue la acción penal a los treinta años".
Por otro lado es preciso tomar en cuenta que conforme al artículo 83º del Código
Penal, en caso de que hubiere operado una de las causales de interrupción de la
prescripción, a saber, las actuaciones del Ministerio Público o de las autoridades
judiciales o la comisión de un nuevo delito doloso, será de aplicación el plazo
extraordinario de prescripción, que equivale al plazo ordinario de prescripción más
la mitad.
8. Asimismo el artículo 81 º del Código Penal establece que los plazos de prescripción
se reducen a la mitad cuando el agente tenga menos de 21 o más de 65 años al
tiempo de la comisión del hecho punible.
Análisis del caso
9. Conforme a la sentencia condenatoria y su confirmatoria, el recurrente fue
condenado por la comisión del delito de terrorismo previsto en el artículo 3 º,
TRIB!JNAL CONSTITUCIONAL
literales b) y c) del Decreto Ley N.º 25475, los cuales tienen una pena prevista de
hasta 30 años. Asimismo, conforme a lo determinado en la referida sentencia
condenatoria, los hechos cometidos por el accionante ocurrieron entre el 30 de julio
y el 16 de setiembre del año de 1993. Tales hechos ocurrieron cuando el accionante
contaba con más de 18 años y menos de 21 años, lo que puede ser corroborado con
la partida de nacimiento (a fojas 62). Por tanto, siendo el plazo ordinario de
prescripción de 30 años, en atención a la edad con que contaba el accionante al
momento de producidos los hechos, el plazo prescriptorio será de 15 años.
10. Es así que, contabilizado el plazo desde el momento de producidos los hechos,
conforme a lo determinado en la sentencia, hasta la fecha en que la Corte Suprema
de Justicia declaró no haber nulidad en la sentencia condenatoria (11 de mayo de
2005) el mismo no supera los 15 años de prescripción, por lo que no se advierte la
vulneración alegada.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la
Constitución Política del Perú
HA RESUELTO
Declarar INFUNDADA la demanda de hábeas corpus.
Publíquese y notifíquese.
SS.
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GONZALES
VERGARA GOTELL
OJE~A
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MESÍA RAMÍREZ , 1. ~.l. ) _; / ' f ."
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