EVIDENCIA: CUADRO DE CAMBIOS Y PERMANENCIAS EN PROCESOS ELECTORALES EN PERÚ
Cambios Permanencias Simultaneidad
Inclusión del voto femenino
Persistencia de conflictos Alternancia de gobiernos
(1956) y la ampliación del
electorales democráticos y autoritarios
voto universal
Implementación de cuotas Convivencia de prácticas
Continuidad de un sistema
de género e indígenas en tradicionales y modernas en
democrático representativo
candidaturas campañas electorales
Creación de una
Diferencias en el acceso a la
circunscripción para Obligación de votar para la
participación política entre
peruanos en el extranjero mayoría de la población
zonas urbanas y rurales
(2020)
Profesionalización de Modernización electoral
campañas (uso de Poder político concentrado junto con prácticas de
encuestas, debates en partidos principales manipulación y compra de
televisivos, redes sociales) votos en algunas regiones
Cambios en la legislación Uso de tecnología en el
Resistencia de ciertos
para paridad y alternancia conteo de votos y aún
sectores a cambios inclusivos
en listas de candidatos desafíos en la transparencia
en la representación
(2020) y confianza en los resultados
Historia de los Procesos Electorales en el Perú
Comienzos: Elecciones en el Virreinato y el Inicio de la República
Los procesos electorales en Perú tienen una historia bien larga y llena de cambios, desde los
tiempos del Virreinato hasta la actualidad. Durante la época del Virreinato (cuando el Perú era
parte del imperio español), la idea de elecciones como las conocemos hoy no existía. Las
decisiones importantes se tomaban en la corte del Rey y las elecciones solo se hacían en
algunos grupos cerrados, como monasterios y universidades. Era un sistema muy exclusivo,
donde solo participaban las élites, y había muchas disputas entre criollos (nacidos en América)
y peninsulares (nacidos en España).
Las primeras señales de cambio llegaron en 1808, cuando las ideas liberales de la Revolución
Francesa empezaron a influir en América. En 1812, las Cortes de Cádiz (en España) aprobaron
una constitución que trajo algunas reformas, incluyendo la idea de elecciones para
representantes. Sin embargo, el sistema seguía siendo muy limitado. Solo algunos personajes
importantes podían votar y el resto de la gente no tenía mucho que decir.
Primeras Elecciones Republicanas y el Siglo XIX
Después de la independencia, las cosas empezaron a cambiar. En 1829 se realizaron las
primeras elecciones republicanas en Perú, pero no era un proceso muy democrático. Solo
podían votar los varones que sabían leer y escribir, y que pagaban impuestos. Entonces, la gran
mayoría de los peruanos no participaba. Para que te hagas una idea, en 1851, en unas
elecciones solo votaron menos de 5,000 personas, cuando el país ya tenía cientos de miles de
adultos.
Además, las elecciones del siglo XIX eran bastante caóticas. No era raro que los candidatos
usaran su poder para influir en los resultados o que los votantes fueran presionados para
apoyar a un candidato específico. Eran tiempos en los que la democracia estaba muy lejos de
ser real. Solo los ricos y poderosos tenían voz, y las mujeres, los analfabetos y los pobres
estaban completamente excluidos.
El Sistema de Voto en el Siglo XIX: Exclusión Total
El sistema electoral del siglo XIX era súper elitista. Solo los hombres que sabían leer y escribir, y
que además pagaban impuestos, podían votar. Esto dejaba fuera a la gran mayoría de la
población, ya que el 85% de los peruanos eran analfabetos, y además, las mujeres no tenían
derecho al voto. Solo una pequeña parte de la sociedad, básicamente los más privilegiados,
podía elegir a los líderes del país. Por ejemplo, en las elecciones de 1872, cuando ganó Manuel
Pardo, solo 3,778 personas votaron, y la población adulta era de más de un millón.
No es difícil imaginar por qué tanta gente se sentía excluida. Las elecciones no eran realmente
una forma de que el pueblo decidiera, sino un mecanismo para que las élites se mantuvieran
en el poder. La corrupción, las manipulaciones y la falta de transparencia eran el pan de cada
día en esos años.
El Siglo XX: Poco a Poco, Más Gente Puede Votar
A principios del siglo XX, las cosas empezaron a cambiar, aunque despacio. En 1931 se
realizaron las primeras elecciones en las que se usó propaganda electoral y hubo más
participación. Sin
embargo, aún no era una democracia para todos. Las mujeres seguían sin poder votar, y los
requisitos económicos y educativos seguían excluyendo a muchos peruanos.
Uno de los momentos más importantes de esta época fue la lucha por el sufragio femenino.
Activistas como María Jesús Alvarado y Magda Portal peleaban por el derecho de las mujeres a
votar, pero no fue hasta 1955, durante el gobierno de Manuel A. Odría, que finalmente se
reconoció este derecho. En 1956, las mujeres votaron por primera vez en unas elecciones
generales. Fue un momento histórico para el país, ya que por fin las mujeres pudieron tener
voz en las elecciones.
Los Años Recientes: Entre Democracia y Crisis
Desde fines del siglo XX hasta hoy, Perú ha avanzado bastante en el tema electoral, pero no sin
problemas. El país ha logrado realizar elecciones periódicas y supervisadas por organismos
como el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la Oficina Nacional de Procesos Electorales
(ONPE), que se encargan de garantizar que el proceso sea justo y transparente. Sin embargo,
las crisis políticas no han faltado.
Uno de los episodios más sonados fue en el 2000, cuando Alberto Fujimori se reeligió en unas
elecciones llenas de denuncias de fraude. Su gobierno cayó poco después por el escándalo de
los Vladivideos, en los que se veía la corrupción en el poder. Fujimori renunció y huyó a Japón,
dejando al país sumido en una crisis política.
Después de ese episodio, las elecciones en Perú fueron más transparentes, pero las tensiones
nunca desaparecieron del todo. En el 2006 y el 2011, los presidentes elegidos, Alan García y
Ollanta Humala, ganaron en elecciones más pacíficas, aunque sus gobiernos estuvieron
marcados por la corrupción y la polarización.
Elecciones Recientes y la Crisis del 2021
Las elecciones de 2016 y 2021 fueron particularmente tensas. En 2016, Pedro Pablo Kuczynski
ganó por un margen muy estrecho frente a Keiko Fujimori, pero su gobierno fue un caos y
terminó renunciando en 2018 por escándalos de corrupción. En las elecciones de 2021, Pedro
Castillo ganó en medio de una grave crisis política y social, con denuncias de fraude por parte
de Keiko Fujimori, quien no aceptó su derrota. Sin embargo, el JNE y la ONPE aseguraron que
no hubo pruebas suficientes de fraude, y Castillo fue declarado presidente.
Esta situación mostró lo dividida que está la sociedad peruana y lo frágil que sigue siendo la
democracia en el país. Aunque las instituciones electorales han mejorado, la desconfianza en el
sistema sigue siendo alta, y las tensiones entre diferentes sectores políticos no ayudan a calmar
las aguas.
Conclusión: Un Camino Largo, Pero con Avances
A lo largo de su historia, Perú ha avanzado mucho en términos de democracia y procesos
electorales, pero todavía enfrenta retos importantes. Desde las primeras elecciones donde solo
votaban unos pocos, hasta las elecciones modernas donde la mayoría de los ciudadanos puede
participar, el país ha recorrido un largo camino.
Sin embargo, la historia también nos muestra que los procesos electorales en Perú no siempre
han sido justos ni transparentes, y las crisis políticas han sido frecuentes. La corrupción, la
polarización política y la desconfianza en las instituciones siguen siendo desafíos importantes.
Si el Perú quiere fortalecer su democracia, tendrá que seguir mejorando sus procesos
electorales y garantizar que todos sus ciudadanos puedan participar de manera equitativa y
justa.