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INTRODUCCION:

Las primeras leyes de protección animal surgieron en Irlanda en 1635, pero se limitaban al trato
cruel de los animales de carga, para impedir que se ataran arados a las colas de los caballos, por
ejemplo.

Hubo numerosas comunidades puritanas anglosajonas que se rigieron por principios semejantes.
Llegaron incluso a listar “derechos” de animales domésticos entre sus códigos morales y jurídicos
particulares.

Pensadores como Jeremy Bentham o Peter Singer, mucho más recientemente,


encabezaron movimientos de reivindicación de los derechos animales, alegando que su capacidad
de sufrimiento es semejante a la humana, por lo que deberían estar protegidos por el mismo
sentido de la ética.

Incluso ha habido grupos más o menos radicales de protesta contra el maltrato animal,
que llevaron a cabo acciones como la liberación de animales de los zoológicos y boicots a
empresas farmacéuticas o cosméticas que prueban sus productos en animales cautivos.

OBJETIVO:

Me gustaría conocer acerca el tema y conocer bien todos los derechos de los animales, enseñar a
mis familias y compañeros.

DESARROLLO:

1. (Massieu, 2013)

Si nos quedamos anclados en una visión privatista y – por qué no – nominalista del derecho está
claro que no podremos otorgar derechos a los animales. Sin embargo, yendo un paso más allá,
entrando en el terreno del derecho público, del positivismo jurídico, de los derechos humanos y
fundamentales (derechos de tercera generación, basados en la solidaridad diacrónica) y de las
visiones dualistas e integradoras de los derechos observaremos que sí que es posible conceder
derechos a nuestros hermanos no humanos. La justificación de otorgárselos, además de venir del
campo jurídico, procederá del medio ambiente, de la consideración moral de los animales, del
humanismo de las sociedades y de los cambios en las instituciones morales de las personas que
en la actualidad se están dando. Una vez concedidos estos derechos, se habrá de apostar por una
abolición de ciertas prácticas que conllevan maltrato animal, así como una regulación de las
mismas cuando sean estas inevitables, basado ello en la superioridad en dignidad y naturaleza de
los humanos frente a los animales, hecho que no obsta para que tengamos compasión hacia otras
especies. La propuesta incluye regulaciones jurídicas, así como instituciones políticas novedosas,
todo ello asentado en principios morales y éticos que vamos encontrando en nuestra sociedad.
2. (baltasar)

El volumen que la Biblioteca del áster en Gobernanza y derechos humanos dedica al Derecho de
los animales quiere promover entre los estudiantes un campo de conocimiento que abarca
diversas disciplinas. nuestra intención es que puedan familiarizarse adecuadamente con un
espacio específico del Derecho, con el pensamiento crítico que aborda las modalidades de un
dilema cultural y con la polémica que a lo largo de las últimas décadas han protagonizado
algunas de las mentes más ilustres de nuestro tiempo. a ética, la historia cultural, la etología y la
ciencia jurídica han generado una bibliografía de gran interés académico y de notable influencia
entre el público culto. Las deliberaciones sobre el deber moral, la evolución de los valores que
rigen la visión del mundo en cada época, la investigación del comportamiento animal y las
disposiciones acogidas por el ordenamiento legal, conforman un corpus de saberes cuya
comprensión es imprescindible a los profesionales implicados en el desarrollo de nuevas formas
de actuación institucional.

3, (Marcelin, 2023)

Atribuir unos derechos a los animales es una de las grandes cuestiones de nuestra sociedad actual.
Todas las semanas nos llegan nuevos estudios en etología que nos enseñan la complejidad, así
como la riqueza mental de los animales. Esta cuestión de los derechos de los animales o del
derecho animalista nos muestra cómo el derecho debe tener en cuenta los progresos científicos.
Aunque este tema, es, ante todo, una cuestión ética, es decir, filosófica, nos lleva a unas
cuestiones jurídicas como, por ejemplo: qué estatus se podría atribuir a un animal, qué clase de
derechos podríamos conferirle y cuáles serían las consecuencias de tal atribución en la sociedad.
Los hombres se han ido relacionando con los animales desde hace más de dos millones y medio
de años. Y, a lo largo de todo este tiempo, nuestra relación con ellos no ha sido la misma. A
medida que la definición de “animal” va cambiando, su protección y sus derechos también se van
desarrollando. A lo largo de este trabajo iremos viendo cómo hemos llegado a la cuestión de un
derecho animal comparándolo siempre con la evolución de las mentalidades y la moral de los
hombres acerca de estos seres vivos no humanos. En este trabajo, la primera parte se dedicará a
aspectos de filosofía moral en relación con los animales. Primero, explicaremos por qué los
humanos tienen derechos y esto nos permitirá entender la razón por la cual los animales son
susceptibles de ser, también, merecedores de derechos. A continuación, reflejaremos lo que los
hombres, a lo largo de la historia, han podido pensar de los animales. Para ello, explicaremos los
pensamientos y corrientes de varios grandes filósofos. También, nos preguntaremos si, en vez de
atribuir derechos a los animales, no es más juicioso para su protección, educar a la sociedad
acerca de ellos ya que el mundo animal no es algo que se suele enseñar en las escuelas.

4, (Nava Escudero, 2023 )

En el plano de la discusión ética, la gran mayoría de éstas han gravitado, in genere, en determinar
a través de una gran cantidad de reflexiones y debates si los animales tienen o no valor moral, es
decir, si tienen estatus moral. De manera simple y llana, se podría decir que la respuesta filosófica
a tal cuestión se ha desdoblado históricamente en dos vertientes
CONCLUSIÓN

Con la evolución de las mentes humanas y gracias a los avances científicos, ha habido una
progresión en el ámbito de la protección de los animales. Éstos se benefician actualmente, de una
forma de protección y de algunos derechos.

Desde hace varios años, los animales se protegen mucho más que antes. Existen mejoras en sus
condiciones de vida (y de muerte). Lo que les ha permitido obtener derechos, es su cualidad de
ser sintiente que les convierte en sujetos merecedores de derechos. Y el hecho de haber extendido
derechos jurídicos positivos a los animales, ha permitido que se vean más considerados y
protegidos. Los animales han pasado de tener la condición de objeto de derecho a la de sujeto de
derecho en varias legislaciones.

Esta última condición les beneficia porque les otorga derechos previstos para protegerles
directamente a ellos y no a sus dueños. El único problema es que los animales salvajes están
mucho menos protegidos que los animales domésticos porque al no tener esta relación
privilegiada con los humanos, nos preocupamos menos por ellos. Siempre es la intensidad de la
relación con los hombres que fija los límites de los derechos de los animales. También, la amplia
diversidad de especies de animales existentes impide la creación y el reconocimiento de unos
derechos universales para todos ellos y esto hace que se dejen especies de lado y que nos
centremos en las que mejor conocemos.

Desconocemos el funcionamiento de muchas especies, y esto nos impide llegar a imaginar unos
derechos para ellos. Falta también una armonización de los derechos animales porque como
hemos visto en este trabajo, existen ejemplos de países vecinos que no los protegen de la misma
manera. Otro problema es que los animales están protegidos de manera general con relación al
sufrimiento físico, y no tanto en el ámbito psicológico. Más que un mejoramiento de su
protección y de sus derechos, podríamos hablar de un ablandamiento, una suavización de su
sufrimiento. Desgraciadamente, los animales siguen siendo instrumentalizados para los intereses
humanos de orden económico, científico, cultural o tradicional. Y esto es lo que constituye una
limitación al reconocimiento de derechos y de protección para los animales

. Porque actividades que generan directamente un sufrimiento animal y que reducen sus derechos
no están prohibidas, y a veces ni puestas en tela de juicio. Hoy en día, los animales tienen
derechos, pero parece ser que no lo bastante porque seguimos haciéndoles sufrir maltratos de
todo tipo que no se nos ocurriría hacer sufrir a un humano.

Bibliografía
baltasar, b. (s.f.). 2010.
Marcelin, L. (2023). derechos de los animales.
Massieu, L. d. (2013). derechos de los animales .
Nava Escudero, C. (2023 ). derechos de los animales .

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