La coyuntura argentina en análisis comparado1
Un escenario brasileño atenuado
Roberto Sáenz
“(…) el PSDB [un partido tipo Juntos], moribundo ya hace algunas
elecciones, llega a su fin como partido político, en su sentido más noble, es
decir, como una organización de la sociedad civil que reúne individuos con
una afinidad ideológica, valores, intereses y objetivos comunes buscando
influir en las tomas de decisiones públicas, especialmente por medio de la
participación en elecciones (…) Hubo un tiempo, ya distante, en que el
partido de Franco Montoro, Mario Covas, Fernando Henrique Cardoso,
Jose Serra, etc. [faltaría agregar Alckmin, que gobierna Brasil junto a Lula
hoy, R.S.] traducían como ninguna otra agremiación política las mejores
enseñanzas de una sociedad civilizada (…) Ese PSDB ya no existe más” (“A
norte horrível de um partido político”, O’ Estadao, 18/09/24)
La primera definición general es que en la Argentina estamos en una suerte de
“escenario brasileño atenuado”.
1. Las razones de la supervivencia de Milei2
Las comparaciones con Brasil son útiles siempre y cuando no sean mecánicas;
a sabiendas que las relaciones de fuerzas en la Argentina son distintas que en
Brasil. Pero determinados comportamientos de las fuerzas políticas,
determinadas dinámicas, determinadas contrarreformas, etc., y determinadas
perspectivas –siempre en un contexto mucho más dinámico en la Argentina
que en Brasil– tienen ciertas similitudes, similitudes vinculadas al giro a la
derecha de toda la superestructura política.
1
Texto escrito con el insumo internacionalista del retorno del autor de Brasil recientemente.
2
Según el diccionario de la Real Academia Española, sobrevida quiere decir supervivencia, acción de
sobrevivir. También puede interpretarse supervivencia como referida al período de tiempo que una persona
o un organismo vive después de haber sido diagnosticado con una enfermedad grave, haber sufrido un
evento crítico o haber sido sometido a un tratamiento médico.
En medicina, el termino se utiliza comúnmente para describir la probabilidad de que un paciente siga vivo
después de un periodo determinado. En un contexto más general, puede referirse a la capacidad de una
persona o un organismo para mantenerse vivo en un contexto adverso.
Lo anterior tiene importancia para las previsiones, las perspectivas. Aunque
con otras relaciones de fuerzas, y siempre con más elementos de crisis en la
Argentina que en Brasil donde la política hace años que es puramente
superestructural (“aburre” Brasil; prácticamente no hay dinámica de plaza y
palacio como sigue caracterizando a la Argentina bajo Milei 3), se pueden
establecer ciertas comparaciones.
La gran diferencia es que en la Argentina la política sigue siendo tanto
superestructural como estructural, aunque, obviamente, hay un esfuerzo para
llevar todo al plano superestructural y sacar a la política de las calles por la vía
de transformar la política en una cloaca.4 Esa necesidad de sacar a la política
de las calles es importante para la burguesía en cuanto a la gobernabilidad y la
estabilidad del país (el protocolo de Bullrich es parte de esto).
En este marco general, la segunda definición es que, más allá de las peleas en
y con el Congreso, el gobierno tiene la coyuntura bajo control (al menos, en
última instancia). Viene de hacer el veto a la ley jubilatoria y amenaza con
hacer otro veto con la ley educativa en cuanto al financiamiento universitario
–aquí puede haber elementos de crisis, se verá la magnitud de la movilización
educativa del 2 de octubre y del paro de CTERA para esa fecha.5
3
Decimos “aburre” exagerando completamente la nota. En realidad, no aburre para nada sólo que tiene
otras características que hay que saber apreciar amen que la hipótesis de trabajo en Brasil sigue siendo -
vuelve a ser- la hipótesis de un estallido social debido a la magnitud de crisis que se ciernen sobre el país: un
problema ecológico de magnitud continental vinculado a la quema del amazonias, la presencia de una fuerza
de extrema derecha con peso de masas y capacidad de movilización como la de Bolsonaro, uno de los
peores índices de distribuciones de la riqueza entre ricos y pobres de todo el mundo, la magnitud
continental del país, la lucha de clases que se incrementa ojos vista nuevamente en el campo (una
verdadera guerra civil de baja intensidad poco analizada por las fuerzas de izquierda de dicho país, la
transformación del mayor partido de trabajadores (el PT) del mundo desde un partido obrero reformista en
un partido burgués-obrero, etc.
4
Asfixiar la coyuntura política desde arriba es lo que hizo el régimen el año pasado con la campaña electoral,
sobre todo en el segundo semestre a partir de las PASO. Sin embargo, esta es la lógica de todas las fuerzas
del régimen: desde el oficialismo mileidista hasta el “opositor” peronista… todos trabajan por sacar a las
masas de las calles, dinámica que es internacional tanto de la extrema derecha como del mal llamado
“progresismo”.
Esa asfixia del régimen desde arriba es malísima para la vida política de las masas y la izquierda amén de que
transforma la política en una cloaca de denuncias de unos y otros: así como el estalinismo, por caso,
transformaba la política en hecho policial, la extrema derecha transforma la política en “hecho cloacal”
(todo es política conspirativa y negacionismo de hechos científicamente comprobables; todo es acusación de
“corrupción” y denuncias tremendistas sin base real alguna -algunas corrientes como el PTS practican este
mismo tipo de orientación despolitizando a la vanguardia y a su propia militancia que es capaz de cualquier
tipo de acusaciones).
5
Atentos que el gobierno puede vetar hasta el día 3/10 inclusive… seguramente estará pendiente de la
magnitud de la marcha. Si el CIN y el resto del aparato educativo y universitario así como los gremios
cacarean mucho pero no movilizan en serio como en abril, eso le facilitaría el camino a Milei para vetar. Se
Lo más importante de estos vetos no es el problema económico, sino el gesto
de autoridad para que el parlamento no le robe la agenda política al
gobierno.6 Hay momentos, días o semanas, cuando el gobierno amenaza
perder iniciativa política, pero por ahora no ha perdido la agenda, veta todo lo
que no quiere que pase y el resto lo saca por decreto (atención que el veto es
constitucional pero no por ello deja de ser una herramienta política
bonapartista). Esto le ha traído algunas derrotas políticas, por ejemplo en el
caso del financiamiento millonario para la SIDE, que no tiene reversión
porque no lo puede vetar; desde que se impusieron los decretos de necesidad y
urgencia en el 94, solo éste fue echado abajo por el parlamento.
No es que no tenga zozobras en el parlamento. Pero es difícil imaginar un
escenario de pérdida de gobernabilidad de acá a las elecciones. Esto parece ser
así salvo la irrupción de factores “exógenos” a la “mecánica gubernamental”
(una política hecha entre el ejecutivo, el legislativo y el judicial). Con
“exógenos” queremos decir desbordes, que los puede haber (falta demasiado
tiempo para las elecciones y ¡la Argentina es la Argentina! y ¡el mundo es el
mundo!).7 Pero tiene que haber una mecha y pasar por encima de las
direcciones burocráticas, que mientras no le toquen sus intereses, están
dejando pasar todo.8 Hubo meses muy movidos a principios del año (los
primeros seis meses), un clímax con la marcha educativa del 23 abril, que
tanto denostó el FITU y que nosotros empujamos afirmando que el gobierno
quedó al borde del abismo.9
verá.
6
Acá hay otra polémica con el PTS. Afirman que el gobierno está “débil” porque no puede sacar leyes
propias. Es real que el gobierno no se “come los chicos crudos” pero perder de vista que Milei está
literalmente blindado -hoy por hoy, mañana se verá- por el régimen político al menos en lo que tiene que
ver con el interés del mismo régimen, que desde el PRO pasando por el peronismo y la burocracia sindical le
dan gobernabilidad, es de una ceguera tremenda. El gobierno no ha logrado avasallar el régimen. Eso es un
hecho.
Pero está avanzando en una ofensiva económico-social que es profunda y que, hoy por hoy, tiene más la
lógica de imponer una derrota por efecto acumulativo que de manera directa alrededor de una serie de
luchas testigos. Se vera la dinámica. Pero ni el impresionismo ni el facilismo son buenos consejeros para
abordar las tareas de la izquierda revolucionaria en el país.
7
La economía y políticas mundiales en medio del torbellino de la nueva etapa mundial podrían traerle
elementos de inestabilidad inesperados para Milei.
8
El mecanismo es, básicamente, el mismo que en el SUTNA (esto último, lamentablemente): un conjunto de
aprietes que van desde el despidos de los contratados en el Estado y en el ámbito privado, ofrecer retiros
voluntarios, aumentar la indemnización por despidos, amenazar con PPC, etc., generándose así una sangría
en los puestos de trabajo, preocupación que ya alcanza el lugar principal entre las preocupaciones populares
según las encuestas. Se dejan correr así cientos de despidos sin que se dé lugar a conflictos abiertos (en el
SUTNA los despidos alcanzaron la friolera de 1000 compañeros sin que el gremio lograra poner en pie,
realmente, un plan de lucha en regla. Ver nota en esta misma edición).
9
Un planteo que hice personalmente en una hablada pública para el partido en plena Plaza de Mayo.
Pasado dos meses de su mayor crisis, el gobierno obtuvo un triunfo táctico en
Senadores con la aprobación de la ley bases, y dijimos en ese momento que el
gobierno iba a intentar convertirlo en un triunfo estratégico, que no se
construye de un día para el otro pero que, en la medida que el gobierno tenga
la iniciativa, lo va construyendo. (Es verdad que el gobierno ha ido con más
“pies de plomo” de lo que se esperaba, del show que continuamente hace
Milei, pero aun así se va imponiendo como por “goteo”.)
El gobierno no pudo desbordar al régimen político (todo o casi todo debe
pasar por el Congreso Nacional. A su vez, la CSJ no le es adicta). 10 Su mira
ahora es ganar las elecciones del año que viene y consolidar una base de
sustentación parlamentaria mayor para ir a un triunfo más estratégico. Casi
seguro el gobierno logre aumentar su base parlamentaria incluso si le va mal
en las elecciones de mediano término porque no pone a ninguno de sus
parlamentarios en juego (los mandatos son por 4 años y se renuevan por
mitades cada dos. Es decir que recién en 2027 -de seguir todo el calendario
electoral normal- el gobierno deberá renovar la mitad de sus legisladores).
2. Avances sí, bonapartismo no (o qué pasa con las relaciones de
fuerzas)
La tercera definición es que todos los actores políticos de peso en la Argentina
coinciden en no cuestionar la gobernabilidad. Eso es similar a Brasil: cuando
estuvo preso y después de salir de prisión, Lula dijo que Bolsonaro tenía que
“terminar su mandato”, que “creía en la institucionalidad y la democracia” y
ahora en las elecciones municipales de dicho país hay casi 80 intendencias
donde se presenta una alianza entre petistas y bolsonaristas… 11 Acá todo es
más a escondidas, pero todos coinciden en darle gobernabilidad, y es muy
difícil desbordar una gobernabilidad construida entre el gobierno, la oposición
colaboracionista –que es la que menos peso electoral tiene pero sí tiene peso
en la opinión pública burguesa y en el Congreso–, la burguesía –que tiene
10
El sistema de checks & balance institucional ha seguido funcionando con un gran protagonismo del
Congreso Nacional. Claro que en el Congreso se preparan “platos calientes” antiobreros día y noche pero no
por eso ha dejado de funcionar como un cierto limite a los deseos más delirantes de Milei y cia.: lo que la
burguesía en su mayoría quiere que salga, sale, lo que no quiere (y en esto hay que sumar la burocracia
peronista también), no sale. Y la Corte tampoco se ha dejado apurar: la parte laboral del DNU 70/23 sigue
durmiendo en sus cajones…
11
4 anos atrás fue peor: ¡en 120 ciudades de las 5000 del país se presentó una alianza de este tipo! ¡Que no
sorprenda entonces tanto el acuerdo que hay en la trastienda entre Cristina y Milei!
unidad alrededor de las medidas económicas de Milei, al menos hasta ahora–,
el peronismo y la burocracia sindical.12
De mitad de año para acá, todos los conflictos se han dirimido en el marco
institucional, y con una mirada puesta -sesgada- en -hacia- las elecciones. El
conflicto de los jubilados está vinculado a quién se queda con la bandera de
los jubilados para las elecciones (no hubo movilización masiva alrededor de
los mismos, aunque si algunos escarceos en la puerta del Congreso); el PJ está
contento porque se quedó con esa bandera sin cuestionar la gobernabilidad: no
convocaron a paro general, solo a una movilización pequeña de la que se
retiraron antes de que se votara.
En las columnas sindicales decían: “ante el menor incidente nos retiramos”…
Y se retiraron antes de los incidentes, dejando solo a la izquierda a la que por
supuesto no le daba para enfrentar la represión. El FITU se retiró corriendo y
nosotros hicimos el aguante sobre Callao, donde se nos vino la cana encima
porque un grupo de lúmpenes tiró abajo las vallas. Hubo un poco de gas
pimienta pero no fue lo de Senadores; no pasó a mayores.
Hay un acuerdo completo de dirimir las cosas en el terreno institucional: no
jugar la calle, no jugar el paro general. Algunas cosas se dirimen en el
Congreso por mayoría y minoría mientras otras se dirimen entre el Congreso y
el gobierno, pero no se llega a una crisis política porque el gobierno veta y
todos respetan la constitucionalidad del veto (¡hasta Máximo en un reciente
discurso!). El veto podrá estar en el marco de las instituciones, pero es un
elemento bonapartista. Y al no cuestionarse de manera extra parlamentaria ni
haber desborde, ante esa circunstancia de conflicto entre el Poder Legislativo
y el Ejecutivo, no se abre crisis política; hay mamarrachadas, rupturas en el
bloque oficialista, etc., pero no se llega a mayores.
Lo que hay de plaza y palacio está más controlado aunque podría desbordarse
con la marcha del 2/10 por la educación y por el paro nacional de CTERA.
Pero para nada está claro que se vaya a una jornada como la del 23 de abril. El
12
Es significativo que ni en Brasil ni en la Argentina la industria tenga una clara voz política. En Brasil todo el
mundo habla del agronegocio y la bancada del “buey, la biblia y la bala” (es decir, del agronegocio, de los
evangélicos y los que defienden estilo estadounidense, el armamento de la población). Sin embargo, la
FIESPI que vendría a ser la UIA de la Argentina, no se sabe que voz tiene… Y esto que el PBI agropecuario es
del 7% (aunque aporta gran parte de las divisas) y el industrial es del 25% (el resto son servicios, algo
improductivo parecido a las proporciones de los grandes países del mundo). En la Argentina actual, el
mileidismo todavía expresa la voz de la industria pero esto podría cambiar. Todo el mundo apoya la miseria
salarial y la flexibilización laboral, pero todavía no está claro si estamos viviendo un “industricio” o no… Ahí
podría calar un discurso como el de Kicillof. En la maraña de impuestos a las exportaciones e importaciones,
el cepo y demás se juega la redistribución del plusvalor entre sectores patronales. Nos resta como pendiente
una elaboración sobre este tópico.
contexto general es menos explosivo y las autoridades de las universidades
tienen menos intereses directos que cuando seis meses atrás (la discusión paso
del presupuesto para el funcionamiento universitario al tema salarial de
docentes y no docentes).
Por lo demás, aunque por ejemplo lo de jubilados fue de gran impacto
político, nadie entiende la mecánica parlamentaria ni qué se discute. Da la
impresión de que la gente no está pensando en la política sino en el día a día.
Sin embargo, también es verdad que está comenzando la experiencia con el
gobierno. Diversas encuestas muestran lo mismo: que la popularidad de Milei
y el gobierno caen; que ya no pesa la llamada “herencia”, que ahora se está
juzgando al gobierno por sus méritos. Pero que esto pase de los sentimientos a
los hechos con las direcciones tradicionales en contra, hay un trecho de
importancia que no se puede descartar, pero tampoco es fácil avizorar.
Esta situación, si no hay elementos que la desestabilicen, lleva de manera
relativamente anticipada a las elecciones. En todos los reflejos de la actuación
de las fuerzas políticas burguesas (y no tanto…) el tema electoral ya está
presente.
Las definiciones nuestras están sólidas: estamos en una etapa reaccionaria
con elementos de crisis permanente. Hay gobernabilidad aunque también una
inestabilidad por la ruptura del sistema de partidos tradicionales. La etapa
sigue siendo reaccionaria aunque las relaciones de fuerzas no han cambiado,
por eso tiende a ser de crisis permanente. Pero tampoco estamos en una etapa
prerrevolucionaria (no alcanzan los elementos objetivos para eso). Para eso
tiene que haber un ascenso y un desborde. El PTS afirmo a comienzos del
gobierno de Milei que la etapa es “prerevolucionaria”, y está mal. Porque,
básicamente, es una etapa de retroceso, menos brusco que como lo quería
Milei pero retroceso al fin.13
También es evidente que a Milei le fracasó la avanzada sobre el régimen
político; no pudo bonapartizar el régimen (está lejos de eso). Cuando los
editorialistas hablan de la real politik de Milei significa que éste está
aprovechando que el régimen lo acompaña en sus contrarreformas económicas
13
Nosotros la definimos como una etapa reaccionaria de crisis permanente que podía girar en
prerrevolucionaria. Y, efectivamente, en las semanas posteriores a la marcha educativa esto estuvo
planteado pero rápidamente salieron todas las fuerzas burguesas a darle gobernabilidad a Milei. La
posibilidad de un giro prerrevolucionario se alejó y se consolido, en cierta forma, la actual etapa reaccionaria
de crisis permanente amén de que con un gran espacio para construir el partido por la base.
e incluso en algunos cambios políticos como la boleta única pero que en otros
temas debe aggiornarse, y es así (al menos, hasta ahora).14
Está claro que Milei logró sobrevivir, lo que no estaba claro al principio de su
mandato. Y al sobrevivir marca un período en la vida política argentina que
no está claro que se vaya a modificar rápidamente. La comparación con Brasil
diría que no. Que la “marca” que dejan los gobiernos de extrema derecha, más
o menos agresivos, son marcas de importancia, independientemente de que no
son la totalidad del cuadro, hay polo y bipolo: gobiernos reaccionarios en una
punta y lucha de clases en la otra. En la Argentina está clarísimo: si no
hubiera bipolo, el gobierno habría logrado imponer su zarpazo bonapartista
pero en eso fracasó.
3. El papel de la izquierda en la coyuntura nacional
Los elementos potenciales de desestabilización son tres. Uno más estratégico
y estructural, que es una situación mundial totalmente explosiva, mucho más
explosiva que en la Argentina: las líneas rojas que se pueden cruzar o no
cruzar en Ucrania (y en Medio Oriente), que Biden expresó en su discusión
con Starmer –el nuevo primer ministro de Gran Bretaña– preocupado por la
posible utilización de armas de la OTAN para bombardear territorio ruso,
con Putin diciendo que “tengan cuidado porque se meten con una potencia
nuclear”, sumado a los análisis generales sobre que las posibilidades de guerra
nuclear están más cerca que en los últimos cuarenta años. 15 A la población
mundial aun no le ha llegado al tema; no hay psicosis nuclear. Pero en este
momento las guerras de Ucrania (y Oriente Medio) vuelven a ser
desestabilizadoras entre otras cosas porque se empezó a hablar más del
armamento nuclear (en el Estado sionista hay políticos que hablan de utilizar
armamento nuclear contra los palestinos o las poblaciones árabes).
El otro tema desestabilizador es la economía. Hay una contradicción básica
porque el FMI dice que el gobierno tiene que juntar reservas para pagar la
deuda, y el gobierno lo que quiere es que la inflación siga bajando –aunque
está en un piso difícil de atravesar del 4%–, está vendiendo reservas para
14
En una editorial de semanas atrás Jorge Liotti hablaba de las reformas materiales e inmateriales de Milei.
Señalaba con agudeza que hay consenso para las primeras pero no para las segundas. Y que por eso, de
momento, no ha avanzado mayormente con las contrarreformas de género y demás (no ha cuestionado en
los hechos conquistas como el derecho al aborto y otras; no todavía).
15
Ver sobre esto, en esta misma edición, “Hacia una nueva era de los extremos”.
mantener el crawling peg (la devaluación fija mensual del tipo de cambio
oficial) del 2%, y le pide al FMI que le dé más plata.16
El programa de Milei es muy direccionado a la desregulación, a un costo
argentino altísimo en dólares. Mil dólares de salario parece un montón para la
Argentina… pero no es nada en términos de bienes porque están todos los
precios dolarizados, entonces el costo de la mano de obra argentina es
carísimo, la canasta de pobreza en dólares es un montón; un desocupado en
España cobra 1.200 euros, y no vive miserablemente. La trampa es que Milei
dice que se aumentó mucho el salario en dólares, pero el poder de compra es
bajísimo. Antes se ganaba mucho menos en dólares pero se compraban mucho
más bienes. Eso es a largo plazo “industricida”, porque: ¿cómo compite el
país? Salvo en materias primas, el peso devaluado actúa como proteccionista y
baja los costos en divisas. Con la apreciación del peso y de todos los precios
en dólares, se acaba ese mecanismo de protección sin que haya habido
modificación alguna en la productividad (aunque la productividad podría estar
creciendo dada la magnitud de los despidos, sobre todo en la industrial).17
El otro factor desestabilizador es que estalló el primer conflicto testigo bajo
Milei, que es el de aeronáuticos. Vienen ocurriendo paros bastante duros, el
gobierno no les quieren ceder y, para colmo, la llamada “oposición
dialoguista” (colaboracionista), está planteando en el Congreso la
privatización.
Sin embargo, se enfrentan a un gremio con mucha fuerza porque son pilotos;
trabajadores muy calificados. Además es un conflicto más político, porque,
como acabamos de señalar, además del salario denuncian que quieren
privatizar Aerolíneas Argentinas, que tiene bastante prestigio, funciona bien, y
es una de las pocas líneas aéreas de bandera que quedan en el mundo. Para un
país dependiente, es un elemento de independencia económica y política, es
decir, progresivo, y lo quieren arrasar.18
También hay preocupación por el efecto acumulativo de las contrarreformas:
ya hay 500 mil despidos. Y otro elemento dinámico es la educación; el
16
Es decir que el FMI le exige devaluar para que haya un mayor ingreso de divisas para pagar deuda y el
gobierno se niega a devaluar aun si es a costa de perder divisas porque su objetivo es bajar la inflación a
como dé. Incluso endeudando al país a futuro sacando por decreto una resolución de que el país puede
refinanciar deuda externa a intereses más altos que los pactados anteriormente.
17
El caso del neumático es emblemático en este sentido. Se produjeron 1000 despidos sobre un plantel
general de 4000 o 5000 trabajadores del gremio perro la producción no bajo (es decir, que con el 25%
menos de trabajadores se hace la misma producción; ese es un aumento de productividad por hora/hombre
o mujer de trabajo).
18
El gobierno y los dialoguistas son lo más cipayo que se conozca. El antiimperialismo (burgués) está muerto.
gobierno sabe perfectamente que el veto a la educación no es lo mismo que a
los jubilados, que son muchos votantes pero es un sector desorganizado. El
veto educativo depende mucho de las autoridades universitarias, si van a
movilizar de nuevo o van a entrar del todo en la gobernabilidad; después
quedan los gremios universitarios y el movimiento estudiantil. Como está el
problema del salario además del presupuesto, desde los gremios quizás haya
una movilización mayor, pero no se sabe si va a haber una movilización
multitudinaria como en abril.
También se viene la votación de la ley de presupuesto, que va a ser todo un
tironeo. El FITU (particularmente el PTS) afirma que hacen “parlamentarismo
revolucionario” porque movilizan afuera 200 personas pero adentro no se les
conoce ningún hecho disruptivo; solo los discursos por las redes, pero ¿quién
se entera de los discursos en el parlamento? (se lo ve al PTS demasiado
cómodo en la cueva de bandidos del parlamento). 19 El FITU tiene muchos
reflejos de adaptación a la vida parlamentaria (han votado demasiadas leyes
con la burguesía).20 Hay que escenificar la disrupción, no podés solo votar en
contra si querés demostrar que es una cueva de bandidos. Zamora solo, con un
partido completamente en crisis como el viejo MAS, hacía más ruido que
todos los diputados del FIT juntos. No recogen una tradición como la de
Liborio Justo, que se enfrentó a Roosevelt cuando vino a la Argentina en el
37, o la de Zamora que hizo lo mismo con Bush padre. Los diputados del
FITU son cuatro o cinco y no hacen ningún escándalo (en cierto modo son
inaudibles para la inmensa mayoría de la población).21
La superestructura política y los votantes están corridos a la derecha. Esto
beneficia a Milei y al peronismo, que recoge el voto útil como se demostró en
las elecciones universitarias, donde fueron la fuerza a la que mejor le fue. Al
radicalismo le fue bien, recuperó Farmacia, pero el peronismo se alzó con
19
Es significativo como al PTS le costó colocar en determinadas asambleas estudiantiles y otras instancias la
idea de “ninguna confianza en el parlamento”… Eso sólo le sale con fórceps y, más bien, están en contra de
una formulación que en nada va en detrimento de elegir parlamentarios para … denunciar dicha cueva de
bandidos.
20
El FITU ha votado demasiadas leyes en conjunto con la burguesía. Es un tema que debemos estudiar en
profundidad porque es delicado y no nos gusta afirmar cosas que no son (a diferencia del resto de las
sectas). Pero nuestra intuición indica un comportamiento demasiado poco disruptivo en el seno del
Congreso.
21
Es real que Myriam Bregman logró cierto prestigio con sus enfrentamientos efectistas contra Espert a
comienzos del año, pero con eso solo no alcanza para hacer parlamentarismo revolucionario. Ni siquiera el
criterio es la movilización fuera del Congreso, algo de pizarrón para toda la izquierda. Además de impulsar la
movilización extraparlamentaria hasta donde nos de las fuerzas, esto está correcto, para hablar “hacia
afuera de la ventana” como planteaba Rosa en su discusión sobre el parlamentarismo revolucionario, hace
falta un comportamientos más disruptivo dentro de él.
Arquitectura, retuvo Filo por culpa del FITU organizador de derrotas, y ganó
Sociales; y a la izquierda le fue mal. La llevó a la derrota el FITU negándose a
la presidencia compartida en Filosofia y Letras, porque quieren que el Nuevo
MAS abdique, que nos dediquemos a barrerle el piso a Bregman, que seamos
serviles, y este partido jamás va a ser servil de ninguna secta.22
En lo macro, se podría ir a un escenario político/electoral de dos coaliciones
( es decir, parecido a Brasil). El gran hecho político superestructural en Brasil
es que desapareció el partido de Fernando Henrique Cardoso, el PSDB, una
fuerza neoliberal de centro o centro derecha venida abajo. El bolsonarismo
está fuerte, es la mitad del país, y ahora el candidato en San Pablo que puede
ganar es Nunes apoyado por Marcal, este último una copia de Milei.23
Acá Juntos está en una crisis completa, no existe más. El PRO no se sabe de
qué se va a disfrazar, el radicalismo tiene dos alas bien definidas (opositora
Losteau y oficialista De Loredo), etc. La crisis del sistema de partidos subsiste
aunque los dos polos claros son el mileidismo y el peronismo. Así las cosas,
no sería de sorprenderse una fórmula Cristina-Losteau, un “frente amplísimo”
del peronismo con un Alckmin argentino, desde Cristina a la mugre de
Grabois.
Hay dos “unidades”: la famosa “unidad de la izquierda” que en la UBA no le
funcionó al FITU porque no allí no hay PASO, nos alzamos con una
importante elección en Filo y logramos proporciones coherente con el fitu en
todas las facultades; y el peronismo también hizo su campaña por la “unidad”
en la universidad, una “unidad” más amplia que la de la izquierda, y se
llevaron 4 centros…
La “guerra” que hay en la izquierda tiene que ver con que el espacio para la
izquierda es chico (tiene que haber ascenso para que eso cambie; que se gire a
una situación prerrevolucionario y no solamente a eventos de “ruptura
electoral” como sueñan siempre los oportunistas); el espacio para el partido es
enorme, pero para la izquierda en su totalidad se achicó; en representaciones
sindicales y estudiantiles, en orgánica, es miserable.
22
El PO está permanentemente oscilando entre el servilismo al PTS y romper con él. En general su
comportamiento sigue siendo servil y por una razón bien concreta: los porotos electorales. Pero en otros
caso rompe con el servilismo y eso le permite al partido lograr más espacio en sus propuestas.
23
Nunes compite por la reelección y pasaría a segunda vuelta contra Guillerme Boulos. Boulos es el
candidato del PT y el PSOL y creía que tenía la vía regia a la intendencia… Pero los sueños de los oportunistas
muchas veces nada tienen que ver con la realidad. Con una campaña completamente lavada y dos
candidatos de extrema derecha posicionados entre las tres primeras posiciones, Boulos perderá casi
inexorablemente la votación con Nunes, el candidato oficial de Bolsonaro.
Hay que aprovechar el espacio militante que tenemos. Tenemos a favor que
estamos muy sólidos teórica y políticamente, y que tenemos una construcción
muy coherente, y una convicción en la base del partido de que la dirección es
honesta y no va a ceder a cosas que no corresponden, por ejemplo, capitular
frente al FITU. Para saltarse etapas constructivas, el PTS se adaptó al
lumpaje, y eso se nota en la calidad de la militancia (en su capacidad de
montar provocaciones); cuando no te saltás esas etapas constructivas ganás
gente coherente.
4. La dialéctica de la lucha y la construcción partidaria
Hay que ver los cauces y el desborde. Si no vemos los cauces, perdemos la
percepción de los elementos de estabilización y giro reaccionario y estamos
parados en cualquier parte, perdemos los elementos formales (de lógica
formal) de la realidad de hoy. Si no vemos el desborde, perdemos los
elementos que potencialmente pueden revertir la realidad (lógica dialéctica).
El análisis realista es importante, porque indica que Milei más o menos tiene
control, y las dos fuerzas burguesas principales, más la burguesía económica,
más la burocracia sindical, todos quieren lo mismo: llevar todo el proceso
político a las elecciones. Y ahora, en lo inmediato, la hipótesis de conflicto
que pueda desbordar esto parece debilitarse.
Veníamos de las hipótesis de si Milei iba a sobrevivir o no; ahora quiere
ampliar su base electoral porque con los 38 diputados no le alcanza. Lo hará
junto con el PRO o no –el PRO tendrá que ver cómo sobrevive si no se alía a
Milei–, pero la base parlamentaria la va a ampliar. Rebajó en parte sus
pretensiones bonapartistas y también en parte sus pretensiones
contrarreformistas porque el objetivo principal ahora es ganar las elecciones.
¿Por qué tiene ese objetivo en este momento y por qué tiene un piso de
realidad? Porque tiene controlada la situación.
Combinado con otros elementos, como que la desocupación es un factor de
bajón para la clase trabajadora, un factor que te golpea. Hay un problema de
dirección: la burocracia sindical peronista está totalmente entongada con ese
plan, y la izquierda no es aún alternativa de dirección; es un poco alternativa
política en algunos sectores, pero no dirigimos nada, no nos ponemos de
acuerdo para dirigir un centro de estudiantes… Y el juego electoral es
Cristina-Milei, el peronismo sabe que es la oposición a Milei, puede ganar o
perder las elecciones que vienen pero en realidad se juegan al 2027 igual que
en Brasil. Ese es el elemento de lógica formal, A igual a A.
¿Cuáles son las definiciones de la lógica dialéctica? Que está todo lleno de
vida y de contradicciones. Ese es el elemento de no identidad, A distinto de A
e igual a B; esa es la ruptura del cauce.24 Ejemplos: el espacio de la izquierda
es chico, circunscripto, no parece haber crecido; sin embargo, el espacio del
partido dentro de la izquierda es enorme, inabarcable para este partido.
Los elementos de dinamismo son que el mundo está a punto de estallar y la
Argentina está más expuesta, entre otras cosas porque es una economía más
abierta. Brasil está expuesto a una catástrofe ecológica, se está quemando el
Amazonas. En esta situación no podés perder el elemento de no identidad,
porque la situación mundial es explosiva, la más explosiva desde fines de la
década del 70.
Que Daniel James (conocido historiador ingles de la Argentina) hable en una
charla reciente en el país de “la tercera guerra mundial que podría venirse” es
un dato nuevísimo; que se pueda hablar de eso sin reírse es algo que estaba
fuera del horizonte en los últimos 40 años. Hace no muchos años, el
economista marxista Claudio Katz había escrito que era “imposible que
hubiera nuevas guerras mundiales dada la globalización de los mercados y las
cadenas de aprovisionamiento”; le respondimos que estaba mal decir eso, no
porque hubiera en ese momento un escenario de guerra mundial, sino porque
seguía habiendo imperialismo y competencia interimperialista (es decir,
competencia interestatal -¡Katz abolía ese elemento fundamental de su
análisis!). Que entre en debate la cuestión de la guerra mundial es un elemento
de inestabilidad tremendo aunque suene todavía lejano.
En cuanto a las relaciones de fuerzas, se están empezando a probar.
Evidentemente, si aeronáuticos explota como un conflicto sangriento, hay que
ver su evolución. Una hipótesis de conflicto es el de aeronáuticos porque la
burocracia parece tener poco margen para retroceder… No es el Sutna:
tuvieron mil despidos sobre cuatro mil trabajadores, ya está, ya los cocinaron
aunque no hayan impuesto el 6 x 1 en Fate. Además, ser piloto tiene una
jerarquía; como decía Piñeyro, “volar es humano, aterrizar es divino”: hay
que aterrizar un avión. Es cierto que en la estadística es más seguro el avión
que un auto, pero en el avión el riesgo es absoluto: ¿les van a pagar dos
mangos a los pilotos?
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Este ejemplo de los causes y el desborde los sacamos de los apuntes metodológicos de Trotsky sobre
dialéctica y evolución de los años 33-35.
Después está lo de la educación. Se pueden alinear los planetas y tirar todos
los planes del gobierno, puede ser. Pero hay que tener esta dialéctica, si no, se
pierde todo.
¿El veto es un gesto de debilidad como dice el PTS? No, es un gesto de
autoridad. Si el gobierno estuviera tan débil y hubiera una situación pre
revolucionaria, ¿por qué la izquierda retrocedió en la UBA? Fue como una
encuesta con decenas de miles de estudiantes; ¿por qué se sacaron menos
votos? ¿Por qué los piqueteros no están más en la calle? ¿Por qué la dirección
del Sutna es una vergüenza? A los bancarios los llaman para que firmen el
despido con un escribano al lado, amenazándolos con que si no firman los van
a despedir con causa, porque tienen una información sobre ellos que no les
van a decir. Bueno, hay que ser Superman para negarse.
En síntesis: estamos en un momento más mediado que como pensábamos en
diciembre que íbamos a estar. Bueno, pasamos la prueba, acá estamos. Y no
tiene nada que ver Milei con lo que muchos decían que podía ser; es la
extrema derecha, lo cual es un problema, pero no es el fascismo.
La tarea es empujar las luchas desde abajo y construir nuestro partido como
una gran organización revolucionaria de vanguardia. Cada vez estamos más
fuertes a nivel de cuadros y de la juventud, a nivel de implantación y aportes
teóricos, políticos y estratégicos para eso, ¡manos a la obra!