UNIVERSIDAD DE PANAMÁ
CENTRO REGIONAL DE COLÓN
FACULTAD DE CIENCIAS DE EDUCACIÓN
LICENCIATURA EN EDUCACIÓN PREESCOLAR
MATERIA:
HISTORIA DE PANAMÁ EN EL MUNDO GLOBAL
TEMA: El TRATADO DE NEUTRALIDAD PERMANENTE
PROFESOR:
CONSTANCIO ESCAPA
GRUPO:
I-B NOCTURNO
ESTUDIANTES
El Tratado de Neutralidad Permanente y Funcionamiento del Canal de
Panamá, firmado el 7 de septiembre de 1977 como parte de los Tratados
Torrijos-Carter, establece que el Canal de Panamá permanecerá abierto,
neutral y accesible para todas las naciones del mundo en tiempos de paz y
guerra, bajo condiciones de plena igualdad y sin discriminación. Este tratado
marcó un hito en la historia panameña, consolidando la soberanía nacional
sobre el canal y garantizando su uso pacífico para el comercio global.
El problema ínsito que plantea la seguridad de los canales marítimos artificiales
surge de la confrontación de dos intereses opuestos a saber, en primer lugar,
encontramos el interés del Estado ribereño que trata de controlar la vía abierta
en su territorio, dejando de lado los conflictos internacionales creados por las
grandes potencias que siguen aspirando a repartirse el tercer mundo en "Zonas
de Influencias" de acuerdo a sus pretensiones hegemónicas; o sea, que se
trata de la adopción del régimen de neutralidad permanente y, en segundo
lugar, observamos el interés de las grandes potencias que pretenden controlar
los canales marítimos (particularmente por su valor estratégico) y, de esta
forma mantener una posición privilegiada en la lucha por la hegemonía
mundial. Este es el problema de la defensa de los canales marítimos por una
potencia extranjera que adopta medidas que afectan la soberanía del Estado
territorial.
Durante décadas, el Canal de Panamá estuvo bajo control de los Estados
Unidos desde su inauguración en 1914. Esto generó tensiones con Panamá,
que buscaba recuperar la soberanía total sobre el territorio del canal.
En 1977, los presidentes Omar Torrijos (Panamá) y Jimmy Carter (Estados
Unidos) firmaron los tratados que devolvieron el control del canal a Panamá el
31 de diciembre de 1999.
El canal debe permanecer neutral, abierto a buques de cualquier nación,
incluso en tiempos de guerra, siempre que respeten las reglas de uso.
Esta neutralidad es garantizada por Panamá, con apoyo de la comunidad
internacional.
Panamá asume la responsabilidad de mantener el canal en condiciones
óptimas para el tránsito seguro y eficiente de embarcaciones.
Aunque Panamá tiene soberanía absoluta sobre el canal, el tratado permite a
Estados Unidos intervenir militarmente si la neutralidad del canal está en
peligro.
La República Arabe de Egipto sufrió la disminución de su soberanía en el Canal
de Suez, e igual experiencia afecta a la República de Panamá por su vía
acuática transísmica hasta el día de hoy. En el caso del Canal de Suez los
británicos pretendieron garantizar la neutralidad y seguridad de esta vía hasta
el momento de la crisis de Suez en 1956, la cual fué provocada por la
nacionalización de los bienes de la Compañía Universal del Canal de Suez.
La República Arabe de Egipto consolidó de este modo sus competencias
soberanas las cuales ya habían sido parcialmente recuperadas por la adopción
del Tratado Británico-Egipcio de 1954 (artículos 2 y 8), que anuló el tratado
firmado en 1936 entre estos mismo estados.
Por el contrario, en el caso del Canal de Panamá, los Estados Unidos de
América asumió el control absoluto de la vía marítima. El problema sin
embargo tenía mayores proporciones, no sólo era el Canal. Los
Norteamericanos impusieron la existencia de una franja de tierra y de tierra
cubierta por agua denominada "Zona del Canal" con todas la características
propias de un Estado. Dicho en otros términos, se estableció allí una verdadera
colonia con sujeción a el sistema jurídico de los Estados Unidos y tribunales
norteamericanos servidos por jueces designados de conformidad con la
estructura judicial de ese país. El mismo esquema se aplicó a la educación, a la
salud, a el sistema de vivienda y, en general, al territorio segregado en su
conjunto, bajo la autoridad administrativa y política de un gobernador de igual
modo que los estados federales de la unión norteamericana.
En ese sector territorial (10 millas de ancho), implantado en el sitio histórico de
tránsito desde la época precolombina ondeo siempre la bandera de los Estados
Unidos en abierta y flagrante contradicción a los principios de no intervención y
de igualdad soberana.
Importa hacer la aclaración de que esta situación se ha mantenido bajo nuevas
formas en los dos nefastos tratados firmados entre los Estados Unidos de
América y la República de Panamá. En el primero de los acuerdos (Tratados
Torrijos-Carter del 7 de septiembre de 1977) queda abolida la perpetuidad, los
norteamericanos mantienen el control operativo sobre todas la tierras, aguas e
instalaciones lo que incluye las bases militares, que eran necesarias para
manejar, operar y defender el Canal pero, hasta el 31 de diciembre de 1999 a
las 12 del día. El otro tratado se refiere a la "Neutralidad Permanente" y
contiene un controvertida disposición que permite la intervención futura (sin
límites de tiempo) después del 31 de diciembre de 1999 por parte de Estados
Unidos, si el Canal actual estuviese en peligro.
En principio, la neutralidad temporal u ocasional es una institución clásica del
Derecho Internacional Público. Esta institución jurídica consiste en el derecho
que tiene todo Estado en no participar en una guerra internacional manteniendo
una conducta imparcial con respecto a los beligerantes.
La neutralidad es pues posible en caso de conflicto armado, y termina en el
momento de la conclusión del tratado de paz entre los beligerantes. En
consecuencia no pueden existir Estados neutrales en tiempo de paz. Asimismo,
la neutralidad sólo puede ser declarada por un sujeto de Derecho Internacional
que pueda asumirla libremente y abandonarla de la misma manera. Dicho de
otra manera, la Neutralidad Simple es un acto unilateral expreso o tácito por el
cual un Estado se excluye de una guerra determinada y asume una política de
imparcialidad en sus relaciones con los beligerantes. Este es una de las
obligaciones del Estado neutral que los otros Estados y los beligerantes deben
respetar aunque no hayan participado en el acto de declaración de la
neutralidad. Al finalizar la guerra la condición de neutralidad desaparece. En
otras palabras, los Estados que han adoptado un status de neutralidad
temporal u ocasional no pueden permanecer neutrales en tiempos de paz ya
que la neutralidad simple, insistimos, sólo es jurídicamente posible en tiempos
de guerra y no en tiempos de paz.
Por su parte y por el contrario, la neutralidad permanente o neutralización es un
status internacional cuya continuidad no está necesariamente ligada al
concepto de Estado ya que, también puede caracterizar a una región terrestre
o a un espacio marítimo, o aéreo de uno o varios estados, e incluso a ciertos
objetos (barcos, hospitales, ambulancias, etc.)
Según la mayoría de los juristas internacionalistas, la neutralidad permanente a
diferencia de la neutralidad ocasional no puede ser producto de una
manifestación unilateral de la voluntad de un Estado; sino que este status
jurídico es el resultado de un acuerdo entre las voluntades de varios Estados,
ya sea que se trate de la neutralización de un Estado o parte de su territorio, de
un río, de un estrecho, o, de un Canal.
Estos últimos, jurídicamente hablando, no pueden ser neutrales por si mismo
ya que; no son por sí mismos sujetos de Derecho Internacional. Sin embargo,
el Estado o Estados sobre cuyo espacio se encuentran dichos territorios,
regiones, ríos, estrechos o canales pueden ponerse de acuerdo con los otros
Estados de la comunidad internacional para neutralizarlos por medio de un
tratado de neutralidad permanente (perpetua) o de neutralización.
En conclusión la neutralidad permanente o perpetua es un status internacional
que no tiene límites temporales o geográficos.
En esta categoría jurídica del Derecho Internacional encontramos numerosos
casos, entre los cuales un ejemplo clásico es el de Suiza (para el caso de
estados neutralizados). En el que su neutralidad permanente tiene origen en la
doctrina de su política interna que fue consagrada en el plano jurídico e
internacional, por la Declaración de Garantías Colectivas adoptada por varias
potencias europeas el 20 de noviembre de 1815, a las cuales se adhirió la
Confederación Helvética el 27 de mayo de 1816. La neutralidad permanente de
Suiza fué reconocida por todos los estados europeos, incluso durante las dos
guerras mundiales. De igual manera Estados Unidos y otras potencias no
europeas aceptaron ceñirse a las Declaraciones del Congreso de Viena de
1815, con el fin de respetar la neutralidad permanente de Suiza.
En el caso de una zona geográfica (terrestre, marítima, aérea, etc.), la
neutralización significa que esta zona está exenta de toda actividad bélica. Por
lo tanto, no puede dicha zona neutralizada transformarse en teatro de
operaciones de guerra al estallar un conflicto armado y , en tiempo de paz no
puede ser considerada por ningún Estado como una zona militar destinada a la
preparación de actos bélicos.
Algunas regiones y zonas neutralizadas son por ejemplo: el Mar Negro
(Tratado de París de 1856), el Estrecho de Magallanes (Tratado Chileno-
Argentino), los estrechos de Bósforo y Dardanelos (Tratado de Lausane de
1923), el Canal de Suez,(Convención de Constantinopla de 1888), etc.
Como hemos visto un Estado puede declarar unilateralmente la neutralización
de una parte de su territorio, o declararse por sí solo totalmente neutralizado,
pero, la costumbre exige un número considerable de potencias; por lo que es
poco probable que una declaración unilateral de neutralidad permanente, sin un
acuerdo posterior de aceptación firmado por las grandes potencias, pueda ser
efectiva. Excepcionalmente se dan casos de tratados de neutralización
bilaterales, como es el caso relacionado con el estrecho de Magallanes ( Límite
Internacional entre Chile y Argentina ), en el que se puede afirmar que la
Comunidad Internacional ha dado su consentimiento tácito a este status
jurídico. Así pues, podemos concluir que la verdadera Neutralidad Permanente
o Neutralización de un Estado o de un Territorio debe ser aceptada por las
principales potencias que mantienen una relación importante con el Estado o
territorio neutralizado; es decir, que tiene un carácter más bien convencional
multilateral y debe estar garantizada por las potencias interesadas.
En fin, el problema de la efectividad de la neutralidad permanente depende del
interés recíproco de las potencias en dejar al Estado o las zonas sujetas a la
neutralidad permanente fuera de los conflictos armados y de sus rivalidades
políticas, militares o económicas y a la aptitud y voluntad del Estado
neutralizado de defender su independencia nacional así como, de sustraerse a
toda controversia internacional.
El tratado simbolizó el fin de décadas de dominación extranjera y el inicio de
una gestión autónoma y eficiente del canal.
El canal, bajo administración panameña, se ha convertido en un eje estratégico
del comercio global, contribuyendo significativamente al desarrollo económico
del país.
La neutralidad permanente del canal refuerza su papel como punto clave para
el comercio internacional y reduce riesgos de conflicto en la región.
El Canal de Panamá sigue siendo un pilar esencial del comercio marítimo
global. Su neutralidad garantiza la estabilidad del tránsito internacional,
mientras que su administración panameña demuestra la capacidad del país
para gestionar una de las infraestructuras más importantes del mundo. El
tratado es un ejemplo de diplomacia exitosa que equilibró intereses nacionales
e internacionales.
La Neutralidad es una fuente de seguridad y defensa del Canal, no en función
del rendimiento económico, no porque este factor no sea importante - porque lo
es - sino debido a que la neutralización es un objetivo de naturaleza estratégica
y política. Es cierto que el Canal confronta sus peligros y necesita defenderse
de los mismos.
Importa recalcar el hecho de que los peligros no son tanto de valor estratégico
y militar que el Canal presenta como tal, sino, básicamente en su posible
conversión en un centro de operaciones militares que juegue su papel en la
correlación de fuerzas dentro de la realidad militar y política de América Latina,
así como dentro de la realidad militar y política del resto del mundo.
Nuestra tesis es la de que el Canal necesita defenderse garantizando su
efectiva neutralidad a través de los instrumentos y medios que sean adecuados
para lograr un nuevo tratado que elimine definitivamente cualquier intervención
de potencia alguna en el istmo de Panamá y en el Canal.
El traspaso definitivo del Canal interoceánico de parte de Estados Unidos a
manos Panameñas significa la consolidación de la soberanía de este Estado
sobre todo su territorio. Aunque quedan zonas grises por esclarecer, no
podemos descartar la importancia que las potencias victoriosas de la guerra
fría le están reservando a los organismos internacionales, como la O.N.U. y la
O.E.A. que parecen afianzar cada vez con más fuerza el respeto al principio de
Igualdad Soberana, No Intervención y el respeto a los derechos humanos.
Tampoco, podemos soslayar el hecho de que el proceso de globalización
económica en curso, ha traído por consecuencia natural un paralelo entre la
transnacionalización y la interdependencia entre los Estados a nivel político; y
en efecto, los estados tienden cada vez en mayor grado a coordinar sus
políticas exteriores.
Cuadro Comparativo contexto históricoo la realidad socio-cultural del
momento con la actual.