gastado ni tampoco haberlo cambiado a otro 30 d
Un país fascinante escondite distinto, y estaba segura de que
nadie había entrado en la casa a robar. Senci-
El nombre de la capital de Ghana, Accra, llamente, el dinero había desaparecido, y se
viene de la palabra ghanesa “nkran”, que sig- preguntaba si Dios se lo había quitado por Pr
nifica “hormiga”. haberlo ganado trabajando en sábado.
–Así que –sentenció la mamá–, he dejado
de trabajar en sábado.
¡Achiaa se puso tan contenta! Había tar-
dado un poco de tiempo, pero Dios había
respondido su oración y la de su hermano.
La mamá nunca más ha vuelto a trabajar en
sábado, y aunque no encontró el dinero per-
dido, no le importa. Como le dijo en una oca-
sión a su hija: “Dios me dio el dinero, así que Sin
E
tiene derecho a quitármelo”.
Actualmente, Achiaa estudia Enfermería
en la Escuela Adventista de Formación de Enfer-
mería y Partería que recibirá parte de las ofrendas par
del decimotercer sábado de este trimestre. Gracias rep
por hacer planes para dar una generosa ofrenda, si a
que ayudará a los estudiantes de Enfermería y use
Obstetricia de esa institución ghanesa. Div
yG
ter
D
llev
dia
A
llam
día
cue
mu
red
era
Esta historia misionera ilustra los siguientes • Objetivo de crecimiento espiritual Nº 7: “Ayudar aut
componentes del plan estratégico “Yo iré” de la a los jóvenes y los adultos jóvenes a poner a par
Iglesia Adventista Mundial: Dios en primer lugar y a poner en práctica una en
• Objetivo de crecimiento espiritual Nº 5: “Disci- cosmovisión bíblica”. M
pular a personas y a familias para que lleven gu
vidas llenas del Espíritu”. Obtenga más información sobre este plan estraté- cua
• Objetivo de crecimiento espiritual Nº 6: gico en: [Link] [en inglés] o [Link]/
qu
“Aumentar la adhesión, conservación, es/ [en español].
¿O
recuperación y participación de niños, Dio
jóvenes y adultos jóvenes”.
cam
28 MISIÓN ADVENTISTA: NIÑOS • DIVISIÓN AFRICANA CENTRO-OCCIDENTAL
tro 30 de diciembre
que
nci-
y se
por Programa del decimotercer sábado
ado Envíe a casa una nota para recordarles a los padres sobre el programa y para animar a los
niños a traer su ofrenda del decimotercer sábado el 30 de diciembre. Recuérdeles a todos
tar- que sus ofrendas misioneras ayudarán a difundir la Palabra de Dios en todo el mundo, y que
bía una cuarta parte de la ofrenda del decimotercer sábado de este trimestre ayudará a dos
no. proyectos en dos países de la División Africana Centro-Occidental. Los proyectos se describen
en en la página 4 y en la contraportada.
er-
ca-
que Sin dinero para comer
E
l narrador no tiene que aprenderse la Jesús mismo dice que “para Dios todo es
ería historia de memoria, pero debe estar posible” (Mateo 19:26).
fer- lo suficientemente familiarizado con ella Con lágrimas en los ojos, Achiaa comenzó
das para no tener que leerla entera. También puede a orar: “Señor, sé que no hay nada imposible
cias representar la historia como una dramatización, para ti. Por favor, dame algo de dinero para
nda, si así lo desea. Antes o después de la historia, poder comprar el almuerzo en la escuela”.
ía y use un mapa para mostrar los dos países de la Achiaa se preguntaba cómo podría Dios
División Africana Centro-Occidental, Camerún conseguirle dinero. Tal vez el chofer se olvi-
y Ghana, que recibirán la ofrenda del decimo- daría de cobrarle cuando fuera asiento por
tercer sábado. asiento pidiendo el dinero a cada pasajero.
De camino a la parada del autobús que la “Señor, si es posible, haz que el chofer se ol-
llevaría a la escuela secundaria donde estu- vide de cobrarme”, oró. Sin embargo, sucedió
diaba, Achiaa fue todo el tiempo llorando. algo totalmente distinto. Un hombre mayor,
Achiaa vive en un país del oeste de África con el pelo lleno de canas, subió al autobús
llamado Ghana [señale Ghana en un mapa]. Ese y se sentó en el único asiento que quedaba
día, no lloraba porque no quisiera ir a la es- libre. Era precisamente el asiento que estaba
cuela, sino porque no tenía dinero para el al- al lado de Achiaa.
muerzo. Su mamá le había dado 15 cedis (al- –¿Cómo estás? –le preguntó.
rededor de 1 dólar estadounidense), pero eso Achiaa estaba llorando tanto que no pudo
era justo lo que le hacía falta para pagar el responderle.
udar autobús. Su mamá no tenía dinero que darle Entonces, el chofer del autobús llegó a la
er a para el almuerzo, ni tampoco había comida parte de atrás, donde ellos estaban sentados,
una en la casa para que llevara a la escuela. para cobrar. Cuando fue a pedirle a Achiaa el
Mientras se subía al autobús, Achiaa se- dinero, el hombre mayor sacó 50 cedis (unos
guía llorando. Y seguía llorando también 3,5 dólares estadounidenses) y pagó por los
até- cuando se sentó en su asiento. Lloraba por- dos. Y el vuelto, 20 cedis, se lo dio a ella.
org/
que no había nada más que pudiera hacer. Achiaa quería dejar de llorar para darle las
¿O sí? Justo en ese momento, se acordó de gracias, pero antes de que pudiera decirle
Dios. Si bien ella no podía hacer nada para nada, el señor se levantó y se bajó del autobús.
cambiar su situación, Dios sí podía hacerlo. Achiaa se bajó también, porque quería ir a
MISIÓN ADVENTISTA: NIÑOS • DIVISIÓN AFRICANA CENTRO-OCCIDENTAL 29