TEMA 3: NOVECENTISMO Y JUAN RAMÓN JIMÉNEZ.
Tras la Primera Guerra Mundial (1914-1918), comienza una crisis económica y el surgimiento
de movimientos revolucionarios como el fascismo o el comunismo. A nivel cultural se produce
una nueva revolución conocida como “Vanguardismo”, corrientes que cambiarán radicalmente
la concepción del arte y la literatura. En España destaca el nacimiento (en los años próximos a
1920) de un movimiento literario denominado “Novecentismo”. Destacaron revistas como
Prometeo (de Ramón Gómez de la Serna) o La Revista de Occidente (de Ortega y Gasset)
para difundir estas nuevas tendencias.
Del Novecentismo, también conocido como Generación del 14 por ser el año 1914 una fecha
que marcará un antes y un después en el pensamiento europeo de la época, podrían
destacarse algunas características, como el rechazo al Romanticismo (entendiendo por ello la
expresión apasionada de lo sentimental). El pensamiento novecentista es un pensamiento
racional que tiende a un análisis y una expresión intelectual del mundo pasional del hombre,
que sólo una parte de la población será capaz de comprender, siendo un goce intelectual del
arte y literatura modernos. Otras características son la preocupación por la idea de España o la
importancia de la educación. Éstas ideas del Novecentismo son explicadas en La
deshumanización del arte, ensayo de José Ortega y Gasset. La defensa de un arte puro,
racional e intelectual se ven plasmados en una literatura caracterizada por la claridad expresiva
y los aspectos formales (rechazando la simpleza del Realismo y la exagerada ornamentación
del Modernismo), destacando el género ensayístico (se cultivan también la narrativa, la poesía
y el teatro).
El subgénero ensayístico es el predominante, en el cual destacan Ortega y Gasset (en La
España invertebrada o La rebelión de las masas trata aspectos de la sociedad del momento y
reflexiona sobre la literatura y el arte), Gregorio Marañón (con Conde Duque de Olivares),
Eugenio D’Ors (con Tres horas en el museo del Prado o Lo barroco) o Manuel Azaña.
En cuanto a la novela, los autores más importantes fueron Gabriel Miró y Ramón Pérez de
Ayala. El primero fue uno de los autores más fructíferos de la época. Creó un universo y estilo
propios, similar a la “novela poética” de Marcel Proust. Esta nueva tendencia rompía con la
norma de los tres géneros (narrativo, lírico y teatral) impuesta desde hacía siglos, pues
combinaba los rasgos de la novela y de la lírica, centrándose en las impresiones subjetivas del
yo. Algunas de las novelas más importantes de Miró fueron Las cerezas del cementerio o el
díptico novelístico Nuestro Padre San Daniel y El obispo leproso.
Por su parte, Ramón Pérez de Ayala (primera etapa en la que se acerca al Realismo,
destacando su tetralogía autobiográfica que incluye: Tinieblas en las cumbres, AMDG, La pata
de la raposa y Troteras y danzaderas) se convirtió en el autor de novela novecentista más
destacado, con una novela intelectual y reflexiva que se aproxima al ensayo. Ejemplos son
Belarmino y Apolonio, Tigre Juan y El curandero de su honra.
Existen otros autores de poesía como José Moreno o Fernando de Villalón, pero destaca sobre
todo Juan Ramón Jiménez, autor de una obra caracterizada por su sencillez expresiva y su
componente intelectual, que puede dividirse en tres etapas. En la primera, aquella llamada
“sensitiva” o modernista, vemos una poesía sentimental y melancólica influenciada por la
poesía Becqueriana y modernista (Arias tristes, La soledad sonora o Jardines lejanos). La
segunda etapa, aquella llamada “intelectual” o “desnuda”, se inicia con Diario de un poeta
recién casado (1917) y cambiará la poesía española del [Link] mediante nuevas técnicas como
el verso libre, el poema en prosa o las enumeraciones caóticas. Esta transición a una poesía
más sencilla y pura puede verse reflejada en el poema “vino, primero, pura”. En definitiva, el
autor lleva a cabo un proceso de abstracción poética, que influirá en las nuevas generaciones
de poetas, plasmado en obras como Eternidades, Piedra y Cielo o Sonetos Espirituales. En su
última etapa, aquella llamada “suficiente”, la obra es más filosófica y religiosa (con matices
neoplatónicos), con temas como la eternidad o la identificación entre Dios, la naturaleza y la
belleza. Pueden destacarse Espacio (largo poema abstracto y filosófico), Animal de fondo o
Dios deseado y deseante.
Mención aparte, Ramón Gómez de la Serna, autor cuya obra no puede adscribirse a ningún
género ni corriente particular. En su aportación a la literatura destaca la invención de la
greguería, técnica que juntaba la metáfora y el humor, muestra del ingenio del escritor
madrileño. Encontraremos multitud de ellas en sus novelas, entre cuyos títulos pueden
destacarse La viuda blanca y negra, La quinta de Palmyra o La Nardo.
TEMA 4: VANGUARDIAS
Para comprender la literatura en este período, debe hacerse alusión a la multitud de
movimientos literarios vanguardistas conocidos como los “ismos”. Todas las vanguardias
tienen una serie de rasgos comunes, provocados por su desprecio a lo romántico y a lo
burgués, como la intención de provocar al lector, la experimentación constante (todo
vale, desde nuevos materiales hasta las rupturas formales más extremas), un espíritu
iconoclasta (que desprecia todo el arte anterior) y un hermetismo que divorcia a la obra
del significado racional. Defendían el arte por el arte, por ello, progresivamente van
eliminando los elementos humanos de las obras hasta llegar al arte puro y
deshumanizado. Además, conciben al arte como un juego cuyo fin está en sí mismo, por
lo que muchas veces usarán la ironía.
En Europa se desarrollan durante el primer tercio del siglo XX las vanguardias, destacando una
gran variedad de movimientos. Uno de estos movimientos es el futurismo, que nace en Italia
con Marinetti tras la publicación del Manifiesto futurista, en el que sobresale el antipasatismo, la
predominancia de la modernidad, la máquina y la velocidad (lo dinámico), usando un lenguaje
técnico y científico. Otro movimiento es el cubismo, que se desarrolló especialmente en la
pintura y consistía en descomponer la realidad ya sea en planos, geométricamente o por
conceptos, usando frecuentemente la técnica del “collage”. En la literatura cubista destaca
Apollinaire con los caligramas (1913). Destaca también el dadaísmo, iniciado con Tristan Tzara,
quien publica el Manifiesto Dadaista. Este movimiento atentaba contra la lógica y el sentido
común. No obstante, el movimiento más importante y con más repercusión fue el surrealismo,
que comienza en 1924 con el Primer Manifiesto Surrealista. En 1928, André Breton publicó el
Segundo Manifiesto Surrealista. La corriente tiene sus bases en el subconsciente
freudiano y los sueños, usando técnicas como la escritura automática, el cadáver
exquisito o las imágenes oníricas. El expresionismo surge en Alemania y critica la sociedad
burguesa, el Estado, la guerra y la religión, siempre desde un arraigado compromiso social y
político. Su estilo busca una expresión cruda, absurda y grotesca, deformadora de la realidad.
Valle-Inclán con el esperpento es el máximo exponente español.
En España, todas las tendencias vanguardistas estaban vinculadas a revistas. Destacan
Prometeo, de Ramón de la Serna, Revista de Occidente, de Ortega y Gasset, La gaceta
literaria, de Ernesto Giménez Caballero, y Litoral, de Altolaguirre y Emilio Prados. Podemos
distinguir dos etapas en el movimiento vanguardista español: desde 1908 hasta 1925, periodo
en el que las ideas vanguardistas fueron difundidas por Gómez de la Serna y Vicente Huidobro,
destacando rasgos como los juegos lingüísticos, la modernidad, las imágenes y las metáforas;
y desde 1925 a 1936, periodo en el que pervive el surrealismo en la residencia de estudiantes,
destacando Louis Aragón. En cuanto autores, podemos introducir a Ramón Gómez de la Serna
con novelas como El secreto del acueducto o La nardo y una técnica innovativa: las greguerías,
en las que se mezclan las metáforas con el humor. Uno de los movimientos vanguardistas
españoles es el ultraísmo, en el que sobresalen Guillermo de la Torre, con poesía ( Hélices) o
crítica (Literatura europea de vanguardia), y Cansinos-Assens, que usaba la supresión de la
rima, la métrica y los signos de puntuación, la metáfora, lo visual, la eliminación de la anécdota
y el juego. En cuanto a la novela vanguardista, destaca Benjamín Jarnés con El profesor inútil.
En hispanoamérica, prevalece el creacionismo con Vicente Huidobro (Altazor, Temblor del
cielo). En el caribe, destaca Nicolas Guillén (Motivos del son), que introduce en su literatura
elementos africanos; las características son afrocubanismo, uso de leyendas y mitos
tradicionales, compromiso social y político. En México prevalecen los contemporáneos y en
Perú, César Vallejo (Trilce, Los heraldos negros). Borges escribió Fervor de Buenos Aires, uno
de sus primeros libros de poemas.
TEMA 5: LA GENERACIÓN DEL 27 Y EL TEATRO DE LORCA.
Una España y una Europa afectadas por los movimientos vanguardistas y la presencia de
poetas como Juan Ramón Jiménez que promovía la poesía pura propiciaron el nacimiento de
una generación de poetas movidos por su voluntad de renovación literaria y su respeto a la
literatura tradicional.
El nombre de este grupo se debe a que en 1927 tuvo lugar un banquete en honor a Góngora
debido al tricentenario de su muerte en el que se reunieron todos los poetas de la generación.
Estos combinaban la tradición (moldes estróficos tradicionales como la silva o el romance y
obra de poetas como Manrique, Garcilaso o Góngora) con la vanguardia, que lucha por la
depuración formal y en la que aparecerán nuevos temas como los objetos, la ciudad o el
mundo moderno, y estará dominada por técnicas como el verso libre y un uso novedoso de la
metáfora. Las revistas literarias como Prometeo, Litoral o La Revista de Occidente fueron muy
importantes para la expansión de las vanguardias y dar a conocer la obra de los poetas de la
Generación del 27.
La actividad poética de la Generación del 27 puede dividirse en tres etapas. La primera,
en los años 20, está marcada por la experimentación vanguardista y la búsqueda de una
poesía pura. La segunda, que comprende el principio de los años 30, se caracteriza por
el impacto del surrealismo para rehumanizar la poesía con temas como los sentimientos
políticos o amorosos. La tercera está marcada por el estallido de la Guerra Civil
Española, que disolvió el grupo, viéndose algunos al exilio tras la victoria del bando
nacional en 1939.
La obra de Jorge Guillén se caracteriza por la búsqueda de la perfección formal e intelectual en
obras como Cántico (poesía deshumanizada) o Final, en las que será visible un virtuosismo
lingüístico. El otro autor más veterano fue Pedro Salinas, cuya obra se divide en tres etapas: la
primera tiende al vanguardismo con poesía pura y temas novedosos en obras como Presagios
o Seguro azar. La segunda es la más importante, influido por el surrealismo, se produce una
rehumanización en la que tratará el sentimiento amoroso en obras como La voz a ti debida,
Razón de amor o Largo Lamento. La última etapa corresponde a su exilio; en ella escribe con
nostalgia en obras como El contemplado.
Federico García Lorca destacó por su poesía de gran calidad dividida en dos etapas. Las
primeras obras se caracterizan por los temas tradicionales de su tierra con versos
vanguardistas en moldes estróficos populares como el romance (Romancero Gitano). Las
últimas obras son más afectadas por vanguardias como el surrealismo, en las que utiliza
técnicas como el verso libre. En esta etapa escribió Poeta en Nueva York, Llanto por Ignacio
Sánchez Mejía o Sonetos del amor oscuro.
En el teatro fue una figura clave, y su obra puede dividirse en varias etapas. En su inicio
modernista, escribió obras de estética simbolista como El maleficio de la mariposa.
También cultivó el teatro de marionetas con piezas como Los títeres de la cachiporra. El
éxito de Lorca vino de la mano de sus tragedias andaluzas que retrataban el opresor
mundo rural andaluz del momento y hablaban de temas como el poder (La casa de
Bernarda Alba), el honor, los celos y la violencia (Bodas de sangre) o la infertilidad
(Yerma y Rosita la soltera). Todas se caracterizan por su desnudez y por tratar a
Andalucía y su situación al igual que en su obra de poesía Romancero gitano. Al igual
que la última etapa vanguardista de Valle-Inclán, el surrealismo también afectó a la obra
de Lorca. Esta influencia es evidente en las últimas obras teatrales con el nombre de
“teatro imposible” dada su complejidad e innovación, como Así que pasen cinco años,
El público o Comedia sin título. También ejerció como actor, compositor musicaly
creador de la compañía teatral La Barraca.
Rafael Alberti es reconocido por sus obras más tradicionalistas entre las que destacan La
amante o Marinero en tierra. También hay surrealistas (Sobre los ángeles) y gongorinas
(Soledad tercera). Influenciado por Pablo Neruda, cultivó una poesía política en obras como Un
fantasma recorre Europa que le llevaron al exilio tras la Guerra Civil, donde escribió obras
como Entre el clavel y la rosa.
Vicente Aleixandre tuvo gran influencia surrealista (Ámbito, Pasión de la tierra) y destacó por
sus obras de poesía amorosa (Espadas como labios o La destrucción o el amor). Fue uno de
los grandes poetas de posguerra con obras como Sombra del paraíso o Historia del corazón.
Luis Cernuda consideraba el amor como un ideal inalcanzable por las circunstancias. Su obra
tratará su experiencia amorosa y estará marcada por un tono trágico y romántico por la
imposibilidad de ver realizados sus deseos en una sociedad que no aceptaba la
homosexualidad. De ella destacan títulos como Los placeres prohibidos o Donde habite el
olvido. Asimismo, Cernuda escribió poesía en el exilio con títulos como Las nubes o
Desolación de una quimera.
Gerardo Diego también escribió tanto poesía más tradicionalista (Romancero de la novia) como
poesía más vanguardista (Fábula de Equis y Zeda). Dámaso Alonso destacó por su poesía de
posguerra con títulos como Hijos de la ira.
En este período también hubo otros autores como Manuel Altolaguirre y Emilio Prados.
Además de escribir poesía por separado, juntos fundaron la Revista Litoral. Una última
mención merecerá también Miguel Hernández, con obras de gran calidad como Perito en lunas
o El rayo que no cesa.
FEDERICO GARCÍA LORCA:
OBRA: Federico García Lorca escribió poesía y teatro. Su producción dramática puede
agruparse en tres etapas:
-En los años 20 compuso teatro modernista y farsas: El retablillo de don Cristóbal (guiñol),
La zapatera prodigiosa y El amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín.
-En los años 30 escribió teatro de vanguardia: El público y Así que pasen cinco años,
influidas por el Surrealismo.
-En su última etapa compuso tragedias protagonizadas por mujeres donde predominan la
insatisfacción amorosa y un intenso dramatismo: Doña Rosita la soltera, Bodas de sangre,
Yerma y La casa de Bernarda Alba.
CARACTERÍSTICAS DE SU TEATRO
-Mismos temas y rasgos estilísticos que en poesía: amor, frustración, muerte a través de
metáforas y símbolos.
-Búsqueda del espectáculo total: combina verso/prosa, elementos cultos/folclóricos, música
-Lenguaje sencillo y directo con diálogos llenos de imágenes de extraordinaria plasticidad.
-Es un teatro poético que universaliza elementos que pueden ser de origen local.
-Predominan los ambientes opresivos, como el pueblo en La casa de Bernarda Alba.
LA CASA DE BERNARDA ALBA:
Es la última y quizás la obra más importante de Lorca. Fue compuesta en 1936 y no la pudo
ver representada debido a su temprana muerte. Se centra en la dominación tiránica de una
madre sobre sus hijas dentro de un sistema totalmente represivo, donde el impulso sexual
desencadenará la muerte.
Mezcla la tradición y la vanguardia:La tradición aparece en la representación de la opresión
ejercida sobre las mujeres en el ámbito rural de la Andalucía de los años treinta, también en
la influencia de la tragedia griega y del teatro del Siglo de Oro español (el tema de la honra),
mientras que la abundancia de símbolos encaja perfectamente con las vanguardias y con
la Generación del 27.
Rasgos tragedia griega:
- Los personajes estaban dominados por un destino trágico.
- Influir en los espectadores para que asumiesen su parte de culpa en el machismo, la
intolerancia y la ausencia de libertad de las mujeres.
- Coro: canta los errores cometidos por los protagonistas. María Josefa y La Poncia serán
quienes adviertan de los errores de Bernarda y anticipen la tragedia final.
“Drama de los pueblos de España” (antilocalismo): Apenas hay rasgos dialectales, tampoco
la trama y el mundo expresados son completamente andaluces.
ESTRUCTURA: tragedia en tres actos ⇒ planteamiento, nudo y desenlace. El
encierro de Mª Josefa concluye el primer acto, el linchamiento de la hija de la
Librada, el segundo y la muerte de Adela el tercero. La obra presenta una
estructura circular, tanto el principio como el final vienen determinados por sendas
muertes ocurridas fuera de escena. Tanto el inicio como el cierre del drama están presididos
por el silencio y las campanas de duelo. La primera y última palabra de Bernarda es un
mismo imperativo: “Silencio”.
ARGUMENTO: Se cuenta la historia de Bernarda Alba, que tras haber enviudado por
segunda vez a los 60 años, decide vivir el resto de su vida en el más riguroso luto. El luto se
romperá por la llegada de Pepe el Romano. Con ella viven sus cinco hijas. La obra
comienza hablando del despotismo de Bernarda y con la llegada inmediata de esta,
tratando de forma estricta a sus hijas e imponiendo silencio. Cuando la hija mayor hereda
una gran fortuna que atrae a un pretendiente, los celos y las pasiones se desatan y
desembocan en un final trágico con la muerte de la más joven, que no quiere someterse a la
voluntad de su madre. Bernarda finaliza la obra diciendo que ha muerto virgen, mostrando
así su preocupación social que es más importante que la muerte de su hija.
TEMAS:
Destino trágico: Adela tiene que elegir entre lo que le dice su corazón y lo que dictan las
normas sociales. Actúe como actúe las consecuencias serán catastróficas.
Opresión sobre la mujer: Compasión con los seres desvalidos, oprimidos por la sociedad y
se identifica con ellos.
Poder del sexo: se volverá opresivo y destructor en el espacio cerrado de la casa.
Moral conservadora e hipocresía social: obsesión por la virginidad, el miedo al qué dirán,
falsas apariencias. Bernarda es el máximo exponente de ese afán por [Link]
comentarios sobre las vidas de los personajes externos a la casa y de las referencias a los
orígenes de la Poncia.
Clasismo: la sociedad está claramente jerarquizada = relación Poncia y Bernarda.
Autoritarismo: Bernarda ejerce un autoritarismo despótico unido a su bastón.
El deseo de libertad: Adela será la primera en rebelarse contra su madre. Ella será la
verdadera víctima de las circunstancias que envuelven a la casa.
El instinto: hay referencias simbólicas la masculinidad, la pasión, el deseo sexual primitivo
representado en los dos caballos, el de Pepe el Romano y el garañón en celo que relincha
dentro de la casa. El deseo también está presente en la reiterada mención del calor que
hace hervir la sangre de las hermanas.
Temas secundarios: el odio, la envidia (triángulo de enemistades entre ellas), el dinero.
PERSONAJES: Protagonismo a las mujeres. Apenas describe su apariencia física y su
individualidad se ve dificultada. La propia Bernarda las trata como si fueran una sola, pues
las ve como títeres sin voluntad y con un destino común que también la incluye a ella. La
ausencia de personajes masculinos en escena contrasta con la presencia asfixiante de la
masculinidad en los diálogos de las mujeres. El deseo genera tensiones, envidias y odios en
la casa. El apellido de las mujeres es simbólico y significa “castidad”.
BERNARDA = “con fuerza o empuje del oso”:
- Manifiesta su poder llevando un cetro que recuerda al de Júpiter.
- Determina con sus errores la destrucción de su núcleo familiar: incapaz de ver la realidad.
- Obsesionada con la honra, le importa mucho el qué dirán. Bernarda asume los códigos
sociales hasta el punto de acallar su dolor ante la muerte de su propia hija
- Es tirana, hipócrita, utiliza un lenguaje muy dictatorial y cree pertenecer a una clase social
superior. Tras inflexibilidad oculta un profundo miedo al mundo que la rodea (amenazador).
- Personaje vacío ajena a los valores que aparenta defender( ej: religión).
Una a una las mujeres de la casa se van rebelando contra ella. Primero Poncia y María
Josefa, después sus hijas en especial Adela que llega a romper el bastón de mando.
ANGUSTIAS = “opresión, congoja”.
- Angustiada por el paso del tiempo: se hace vieja y no ha encontrado marido.
- No discute el sistema basado en las apariencias ⇒ casarse gracias a su dinero.
- Lo que más desea es salir de la casa y del poder de su madre.
MAGDALENA= “desconsolada, lacrimosa”. La que más quería a su padre. Convencida de
que nunca se casará, y habría deseado haber nacido varón. Acepta el poder de su madre.
AMELIA=“territorio gobernado por un caudillo.”Tímido/sumisa y apenas habla.
MARTIRIO= “muerte o tormento”.
- Personaje más complejo de todos: enferma, depresiva y pesimista.
- Su madre frustró su boda por ser hijo de un gañán.
- Insatisfacción sexual ⇒ gusto por ropa interior + robo del [Link] atrae Pepe
el Romano, sus celos adoptan la forma de comentarios mordaces hacia sus
hermanas = Adela su antagonista. Martirio será la responsable última del
suicidio de su hermana.
- Con su madre mantiene una relación de dependencia y odio.
ADELA = “de carácter noble”. La más joven
- No está dispuesta a someterse a la tiranía materna = rompe el bastón de Bernarda
- Está marcada por un enorme deseo de libertad.
- Desafía la moral establecida (dispuesta a convertirse en la querida de Pepe).
- Suicidio es la única salida ante la mortal negación que se le impone a su deseo de amor.
LA PONCIA: el contrapunto de Bernarda.
- Es la criada más importante y además la principal confidente de Bernarda pese al odio que
siente por ella. La tutea aunque esta no deja de recordarle las distancias sociales.
- Destaca su habla popular e interviene en las conversaciones con las hijas de modo abierto
y descarado, pues ha conocido tanto la sexualidad como la represión.
- Celestina: es servil con un amo al que en realidad le guarda un profundo rencor + puente
entre las clases altas y bajas, entre la madre y con las hijas, entre el interior y el exterior de
la casa, y ha conocido en sus carnes.
- Comentarios irónicos y humorísticos = gracioso del teatro cómico español y defiende
permanentemente los valores de la comunidad (teme ser expulsada por sus orígenes).
- Poncia = Pilatos, pasividad ante el sacrificio (muerte adela) al abstenerse de intervenir.
Mª JOSEFA: Es la madre de Bernarda ⇒ Mala imagen ante el pueblo, por lo que
Bernarda la mantiene siempre encerrada en el desván.
- En ella se proyectan los deseos y frustraciones de las hijas de Bernarda.
- Pese a su locura advierte con enorme lucidez el triste destino.
- Única figura del coro que comentará críticamente la insalvable ceguera de los habitantes
de la casa.
PEPE EL ROMANO (25 años): Pese a no entrar en escena es una figura omnipresente y
viene a ser un emblema del machismo dominante en el mundo rural
TIEMPO: Al final de cierta mañana de verano (primero), hacia las tres de la tarde ( segundo)
y al anochecer (tercero), pero no se precisan el tiempo entre uno y otro.
ESPACIO: A medida que progresa la narración nos adentramos en la casa y en el alma de
las personas. Hay una riqueza costumbrista = contacto lo que ocurre en el pueblo y allí.
- La casa: es un espacio cerrado. Es el mundo del luto, del silencio, de la ocultación, si bien
algunos personajes ven en ella el refugio que los protege de toda amenaza externa otros la
ven como un infierno.
● Corral: convertido en el auténtico ámbito del deseo.
● Las habitaciones de las hermanas: territorios de las oscuridades del deseo y de la
frustración. El salón es la plaza del pueblo mientras que las habitaciones son como
casas familiares (metáfora pueblo).
● Las puertas y ventanas: fuente a la vez de esperanza y de frustración, deberían
facilitar el contacto con el exterior pero niegan la huida.
- El mundo exterior se opone totalmente al interior de la casa. Elementos que perturban el
inmovilismo de la casa (erotismo).
-Pueblo: en su conjunto es una cárcel donde la menor rebelión es castigada colectivamente
con brutalidad. Por todas partes se espía, se critica y se murmura. Las hijas saben que la
salida de la casa tampoco resolvería la situación, la única solución es el matrimonio.
LENGUAJE: Maestría en el diálogo predominando las réplicas cortas y vivaces. Cada cual
habla según su carácter, creando una atmósfera dramática y la individualización de los
personajes. El lenguaje lorquiano toque popular: hipérbole + refranes, pero también
encontramos una dimensión poética por el simbolismo que se consigue a través de
imágenes, comparaciones y metonimias.. La obra está escrita en prosa sencilla, elegante,
poética y profunda. Solo dos veces se oirá el verso y el canto (llenas de significado). Hay
tensión entre el silencio, el monólogo y el diálogo. La palabra se convierte en un arma de
destrucción porque los habitantes del pueblo se pasan la vida murmurando.
SÍMBOLOS:
- Edades: Cuatro momentos vitales del ser humano distintos (20, 40, 60, 80).
- Oveja: Símbolo sacrificial de procedencia cristiana, y augura la muerte de Adela.
- Animales: Pepe= equino: prepotencia + símbolo sexual; = león / Perros= aparente
sumisión de la Poncia / Bernarda “cara de leopardo” / Magdalena “cara de hiena”.
- El mundo vegetal se vincula con el sexo: las rosas del canto de los segadores, la
corona de flores de Paca la Roseta, el trigo que simboliza la fecundidad.
- La casa = orden + seguridad frente a un espacio externo.
- Calor: intensifica la tensión dramática y moldea el carácter triste de los habitantes de
las tierras secas frente a la de los habitantes de las tierras húmedas. También se
asocia con el fatal destino de los personajes.
- Agua: simboliza la libertad y el contacto con la naturaleza. En determinados casos
sirve para aumentar la sensación claustrofóbica de los protagonistas. Sed: deseo
sexual. Mar: amor sin barreras + espacio de paz, futuro y vida. Falta de río (vida)
pero sí pozos: agua estancada (envenenada)
- Bastón: símbolo del poder tiránico y de la ceguera ante las pasiones de sus hijas.
- Blanco: limpieza de honra (paredes de la casa, se va oscureciendo)
- Negro: se refiere a la muerte (Adela muere de noche) y al fanatismo religioso (luto).
- Verde: asociado a la vida (traje Adela)+ libertad + erotismo + rebeldía
- Efectos acústicos: Doblar de las campanas, premonición de la tragedia que va a
acontecer. Canto de los segadores: una existencia externa + libertad. Ladridos:
vigilancia inquisitiva del pueblo a la vez que auguran la tragedia.
- Coro: las gentes del pueblo sentidas como una amenaza.
- Silencio: Presagia la tragedia. anuncia una serie de temas dispuestos en torno a un
mismo centro, la muerte. La obra finaliza con Bernarda pidiendo silencio.
SIGNIFICADO: Drama social que retrata los valores tradicionales de la burguesía rural, así
como la injusticia social de la Andalucía de los años treinta. Bernarda es defensora de un
código moral tradicional. Las únicas salidas que caben si no se acepta la ley impuesta por
Bernarda son la locura (María Josefa), que es la forma extrema de la evasión o el suicidio
(Adela) forma extrema de la rebelión. El desafío de Adela, implica no solo su muerte sino la
aniquilación de cualquier deseo para el resto de la familia. Pero el silencio que Bernarda
pide está dirigido no solo a sus hijas y criadas, también a las lenguas y oídos de todo el
pueblo. Es como si los mismos espectadores debieran sofocar la evidencia de la verdad