Manual
De Técnicas
3 CV
Lic. Enf. Edna Liliana Garay Jimenez
Alumna. Litzy Lucila Bautista Martínez
Patrón funcional 1
Percepción manejo de la
salud. Paciente
hospitalizado.
Anamnesis
Valoración del estado de
salud
Historia Clínica
Exploración física céfalo
caudal
Anamnesis
• CONCEPTO:
La anamnesis es el proceso de recolección de información
sobre el estado de salud del paciente a través de una
entrevista clínica. Es una herramienta fundamental para
identificar antecedentes, síntomas actuales y factores de
riesgo.
• Objetivo:
Obtener datos precisos y completos del paciente para
establecer un diagnóstico, planificar tratamientos y
proporcionar cuidados adecuados.
• Equipo y material:
• Expediente clínico o formulario de anamnesis.
• Bolígrafo o dispositivo electrónico para registrar
información.
• Ambiente adecuado para mantener la privacidad y
comodidad del paciente.
• Descripción de la técnica:
1. Introducción: Crear un ambiente de confianza con el
paciente. Presentarse y explicar el propósito de la
entrevista.
2. Datos personales: Recolectar información básica, como
nombre, edad, género, estado civil, ocupación, entre otros.
3. Motivo de consulta: Identificar el principal problema o
síntoma que llevó al paciente a buscar atención médica.
4. Historia del padecimiento actual: Explorar la cronología,
duración, características, factores agravantes o
atenuantes, y cualquier otro dato relacionado con el síntoma
principal.
5. Antecedentes personales patológicos: Investigar
enfermedades previas, cirugías, hospitalizaciones, alergias,
entre otros.
6. Antecedentes familiares: Identificar enfermedades
hereditarias o condiciones comunes en la familia.
7. Hábitos y estilo de vida: Indagar sobre dieta, actividad
física, consumo de tabaco, alcohol o sustancias
psicoactivas, y patrones de sueño.
8. Revisión por sistemas: Evaluar de manera sistemática los
diferentes sistemas del cuerpo (respiratorio,
cardiovascular, digestivo, nervioso, etc.) para identificar
síntomas secundarios.
9. Cierre: Verificar la información proporcionada y
responder a las inquietudes del paciente.
• Fundamentos:
La anamnesis es crucial para formar una base sólida para
el diagnóstico clínico. Según estudios, el 70-80% de los
diagnósticos pueden derivarse de una anamnesis detallada
y bien estructurada.
• Precauciones:
• Mantener la confidencialidad y privacidad del paciente.
• Escuchar activamente y evitar interrumpir al paciente.
• Evitar prejuicios o asumir información no proporcionada
directamente por el paciente.
• Utilizar un lenguaje claro y comprensible, adaptado al nivel
de entendimiento del paciente.
Valoración del
estado de la salud
• Concepto
Es el proceso sistemático y continuo de recolección,
análisis y registro de datos sobre el estado físico,
emocional, social y psicológico de un paciente, con el
fin de identificar sus necesidades y problemas de
salud.
• Objetivo
Obtener una visión integral del estado de salud del
paciente para planificar intervenciones y cuidados
específicos que promuevan su bienestar.
• Equipo y material:
• Expediente clínico.
• Estetoscopio. • Esfigmomanómetro. • Termómetro.
• Oxímetro de pulso. • Báscula y tallímetro.
• Material para exploración física (guantes, linterna,
depresores de lengua, etc.).
•Descripción de la técnica:
1. Recopilación de datos:
• Entrevista inicial: Recoger información sobre
antecedentes personales, familiares, hábitos y
motivo de consulta.
• Revisión de sistemas: Preguntar sobre signos y
síntomas relacionados con cada sistema del cuerpo.
2. Evaluación física:
• Medición de signos vitales: Frecuencia cardiaca,
frecuencia respiratoria, presión arterial, temperatura y
saturación de oxígeno.
• Antropometría: Peso, talla, índice de masa corporal (IMC).
• Exploración cefalocaudal: Evaluar de manera ordenada
cada parte del cuerpo: cabeza, cuello, tórax, abdomen,
extremidades y piel.
3. Evaluación emocional y social: Identificar el estado
anímico del paciente, su red de apoyo y factores de riesgo
psicosocial.
4. Registro: Documentar de manera clara y completa toda la
información obtenida.
• Fundamentos:
La valoración inicial del estado de salud proporciona una
línea base para detectar problemas actuales o potenciales,
guiar el diagnóstico y evaluar la eficacia de los tratamientos
o intervenciones.
• Precauciones:
• Asegurar un ambiente privado, cómodo y seguro para el
paciente.
• Mantener una comunicación empática y clara durante todo
el proceso.
• Garantizar la higiene y usar equipo estéril cuando sea
necesario.
• Adaptar la valoración según las características del
paciente (edad, condiciones de salud, etc.).
• Respetar la confidencialidad y los derechos del paciente.
Historia Clínica
Concepto:
La historia clínica es un conjunto organizado de datos y
registros que recogen la información sobre el estado de
salud de un paciente, sus antecedentes médicos,
diagnóstico, tratamiento y evolución. Se utiliza para
documentar el proceso de atención médica y permite a los
profesionales de la salud tomar decisiones informadas sobre
el cuidado del paciente. Es una herramienta esencial tanto
para el seguimiento del paciente como para la comunicación
entre los miembros del equipo de salud.
Objetivo:
• Recopilar información clínica relevante: Para que los
profesionales de la salud puedan evaluar la situación del
paciente, realizar diagnósticos y planificar el tratamiento
adecuado.
• Facilitar la continuidad de la atención: Proveer un registro
claro y completo que pueda ser consultado por diferentes
profesionales a lo largo del proceso de atención.
• Documentar el proceso de cuidado: Asegurar la correcta
evaluación y seguimiento de las intervenciones realizadas y la
respuesta del paciente.
• Cumplir con requisitos legales y éticos: La historia clínica es
un documento legal y ético que debe ser confidencial y debe
seguir normas para garantizar la protección de los datos del
paciente.
Componentes de la Historia Clínica:
1. Datos de Identificación:
• Nombre completo del paciente.
• Edad.
• Sexo.
• Fecha de nacimiento.
2. Motivo de Consulta:
• Breve descripción de los síntomas o razones por las que el
paciente busca atención médica. Se anota de manera
precisa y objetiva, como lo expresa el paciente.
3. Antecedentes Personales:
• Antecedentes médicos: Enfermedades previas o actuales,
intervenciones quirúrgicas, alergias, entre otros.
• Antecedentes familiares: Enfermedades hereditarias o
genéticas que pueden influir en el diagnóstico o tratamiento.
• Estilo de vida: Hábitos alimenticios, consumo de tabaco,
alcohol, actividad física, entre otros.
• Medicación habitual: Medicamentos que el paciente toma
regularmente.
4. Exploración Física:
• Un examen completo del paciente que incluye la inspección,
palpación, percusión y auscultación de diferentes sistemas
del cuerpo (respiratorio, cardiovascular, neurológico, etc.).
• Signos vitales: Temperatura, pulso, presión arterial,
frecuencia respiratoria.
5. Resultados de Pruebas Complementarias:
• Resultados de exámenes de laboratorio (como análisis de
sangre, orina, cultivos, etc.) y pruebas de diagnóstico por
imagen (radiografías, resonancias magnéticas, tomografías,
etc.).
• Interpretación clínica: Los resultados de las pruebas se
documentan y se interpretan en función del contexto clínico
del paciente.
6. Diagnóstico:
• Diagnóstico principal y, si es necesario, diagnósticos
secundarios o problemas de salud relacionados.
• Este es el resultado de la valoración del médico, que integra
los síntomas, antecedentes, exploración física y pruebas
complementarias.
7. Tratamiento:
• Plan terapéutico: Medicamentos, intervenciones quirúrgicas,
terapias físicas o cualquier otro tratamiento necesario.
8. Evolución del Paciente:
• Registro continuo de la evolución del paciente a lo largo del
tiempo.
• Anotaciones sobre su respuesta al tratamiento, cambios en su
condición, y la adaptación de medidas terapéuticas si es
necesario.
9. Plan de Seguimiento:
• Recomendaciones sobre el seguimiento del paciente, próximas
consultas, y pruebas adicionales necesarias.
• Instrucciones para el paciente y su familia sobre cuidados y
señales de alerta.
Importancia de la Historia Clínica:
1. Comunicación efectiva: Sirve como una herramienta de
comunicación entre los diferentes profesionales de la salud que
participan en la atención del paciente.
2. Toma de decisiones: Facilita que los médicos y otros
profesionales de la salud tomen decisiones informadas basadas
en información precisa y documentada.
3. Seguridad del paciente: Asegura que todos los datos
relevantes estén disponibles, evitando errores médicos y
mejorando la calidad del cuidado.
4. Cumplimiento de normativas legales: La historia clínica sirve
como documento legal y puede ser utilizada en investigaciones,
auditorías y para cumplir con requisitos legales y éticos en la
práctica médica.
5. Evaluación y mejora continua: Es fundamental para la mejora de
la calidad en la atención sanitaria, permitiendo una revisión
continua del tratamiento y la efectividad de las intervenciones
realizadas.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Confidencialidad: La historia clínica contiene información
personal y sensible sobre el paciente, por lo que debe ser
protegida y accesible solo para las personas autorizadas.
2. Precisión y actualización: La información registrada debe ser
precisa, clara y actualizada para asegurar que cualquier
intervención futura se base en datos correctos.
3. Accesibilidad: Debe ser fácil de acceder por parte del equipo
Exploración física
cefalo caudal
• Concepto:
Es un examen físico sistemático que evalúa al paciente
desde la cabeza hasta los pies, con el objetivo de identificar
signos clínicos, anomalías o condiciones que puedan afectar
su salud.
• Objetivo:
Realizar una evaluación integral del estado de salud del
paciente para identificar problemas actuales o potenciales,
guiar el diagnóstico y planificar intervenciones.
• Equipo y material:
• Guantes desechables.
• Estetoscopio.
• Linterna o fuente de luz.
• Martillo de reflejos.
• Cinta métrica.
• Báscula y tallímetro.
• Termómetro.
• Esfigmomanómetro.
• Depresores de lengua.
• Toalla o sabanilla para cubrir al paciente.
• Descripción de la técnica:
1. Preparación:
• Crear un ambiente privado y cómodo para el paciente.
• Explicar el procedimiento y obtener el consentimiento.
• Asegurar la higiene de manos y el uso de equipo limpio o
estéril.
2. Exploración cefalo-caudal:
• Cabeza: Inspeccionar el cuero cabelludo, la cara, los ojos, las
orejas, la nariz y la boca. Palpar en busca de masas o
sensibilidad.
• Cuello: Evaluar la simetría, palpar ganglios linfáticos, tiroides
y carótidas. Verificar movilidad.
• Tórax: Inspeccionar la forma y simetría, auscultar ruidos
respiratorios y cardíacos, y palpar en busca de sensibilidad o
masas.
• Abdomen: Inspeccionar, auscultar ruidos intestinales, y
realizar palpación superficial y profunda para detectar dolor,
masas o alteraciones.
• Extremidades superiores: Inspeccionar piel y uñas, evaluar
fuerza, movilidad y sensibilidad, y verificar pulsos periféricos.
• Columna vertebral y espalda: Inspeccionar la alineación y
palpar en busca de sensibilidad.
• Extremidades inferiores: Evaluar piel, movilidad, fuerza,
sensibilidad, edemas, y pulsos periféricos.
• Genitales y periné: Si es clínicamente indicado, realizar una
inspección y palpación respetando la privacidad del paciente.
• Piel: Inspeccionar todo el cuerpo en busca de lesiones,
coloración anómala, cicatrices, erupciones o alteraciones.
3. Registro:
• Documentar hallazgos relevantes de manera clara y
organizada.
• Fundamentos:
La exploración física cefalo-caudal es esencial para detectar
signos clínicos que puedan orientar el diagnóstico y tratamiento
del paciente. Proporciona una evaluación integral del estado de
salud.
• Precauciones:
• Respetar la privacidad del paciente en todo momento.
• Asegurar el uso de técnicas de higiene y equipo adecuado
para prevenir infecciones.
• Adaptar el examen a las características individuales del
paciente (edad, condición física o psicológica).
• Explicar cada paso al paciente para reducir la ansiedad y
fomentar la cooperación.
Patrón funcional 2
NUTRICIONAL METABÓLICO
Intubación gástrica
Alimentación por sonda
nasogástrica
Gastrostomía
Yeyunostomía
Intubación gástrica
• Concepto:
Es el procedimiento mediante el cual se introduce una sonda
a través de la nariz o la boca hacia el estómago con fines
diagnósticos, terapéuticos o nutricionales.
• Objetivo:
• Administrar alimentos, medicamentos o líquidos a
pacientes que no pueden ingerirlos por vía oral.
• Realizar lavados gástricos en casos de intoxicaciones.
• Aspirar contenido gástrico para aliviar distensión o
evaluar su composición.
• Equipo y material:
• Sonda nasogástrica (de diferentes calibres según la
indicación).
• Lubricante hidrosoluble.
• Jeringa de 20-60 mL.
• Estetoscopio.
• Guantes desechables.
• Solución salina o agua esterilizada.
• Cinta adhesiva o fijador de sonda.
• Bolsa colectora o sistema de aspiración (si es necesario).
• Descripción de la técnica:
1. Preparación:
• Explicar el procedimiento al paciente y obtener su
consentimiento.
• Colocar al paciente en posición semifowler (sentado a
45°).
• Higiene de manos y colocación de guantes.
2. Medición de la sonda:
• Medir la longitud necesaria desde la nariz al lóbulo de la oreja,
y luego hasta el apéndice xifoides. Marcar la sonda.
3. Introducción de la sonda:
• Lubricar la punta de la sonda con lubricante hidrosoluble.
• Insertar la sonda suavemente por una fosa nasal (o la boca,
según el caso), pidiendo al paciente que degluta para facilitar
su avance.
• Continuar introduciendo hasta llegar a la marca previamente
realizada.
4. Verificación de posición:
• Insuflar aire con una jeringa mientras se ausculta el
epigastrio con un estetoscopio (ruido de burbujeo).
• Aspirar contenido gástrico y verificar el pH (debe ser ácido).
5. Fijación:
• Fijar la sonda en la nariz o la mejilla con cinta adhesiva.
• Conectar la sonda al sistema necesario (bolsa colectora,
sistema de alimentación o aspiración).
6. Registro:
• Documentar el procedimiento, el calibre de la sonda, la
cantidad de líquido administrado o extraído, y la respuesta del
paciente.
• Fundamentos:
La intubación gástrica es un procedimiento fundamental en el
manejo de pacientes con trastornos de la deglución,
intoxicaciones o necesidad de soporte nutricional. Garantiza
una vía segura para administrar o retirar líquidos del
estómago.
• Precauciones:
• Verificar siempre la posición correcta de la sonda para evitar
complicaciones como la intubación pulmonar.
• Usar técnicas asépticas para reducir el riesgo de
infecciones.
• Monitorear al paciente durante el procedimiento y
suspenderlo si presenta dificultades respiratorias, náuseas o
resistencia significativa.
• Evitar la intubación en pacientes con fractura facial grave o
esofagitis severa sin evaluación previa.
Alimentación por
sonda nasogastrica
• Concepto:
Es el procedimiento mediante el cual se administra nutrición,
líquidos o medicamentos a través de una sonda
nasogástrica, que conecta la cavidad nasal con el
estómago, cuando el paciente no puede alimentarse por vía
oral.
• Objetivo:
• Proporcionar una fuente de nutrición y líquidos a pacientes
con dificultad para ingerir alimentos.
• Administrar medicamentos de forma segura.
• Mantener el aporte calórico necesario para evitar la
desnutrición.
• Equipo y material:
• Sonda nasogástrica colocada previamente y verificada.
• Jeringa de 20-60 mL.
• Fórmula nutricional o dieta líquida prescrita.
• Vaso con agua esterilizada.
• Guantes desechables.
• Toalla o sabanilla.
• Material para higiene del área (gasa, alcohol, cinta
adhesiva).
• Descripción de la técnica:
1. Preparación:
• Explicar el procedimiento al paciente, incluso si está
inconsciente.
• Colocar al paciente en posición semifowler (45°) para
prevenir aspiración.
• Higiene de manos y colocación de guantes.
2. Verificación de la sonda:
• Asegurarse de que la sonda esté correctamente colocada
(mediante auscultación, aspiración gástrica o verificación
previa).
3. Administración de la alimentación:
• Conectar la jeringa al extremo de la sonda.
• Introducir lentamente la fórmula nutricional en la jeringa,
dejando que fluya por gravedad.
• Administrar la alimentación en porciones pequeñas para evitar
molestias o distensión gástrica.
• Enjuagar la sonda con 10-20 mL de agua esterilizada después
de la alimentación para evitar obstrucciones.
4. Cuidados posteriores:
• Mantener al paciente en posición semifowler durante al menos
30 minutos después de la alimentación.
• Limpiar la zona de fijación de la sonda y cambiar la cinta
adhesiva si es necesario.
• Monitorear signos de intolerancia, como náuseas, vómitos o
distensión abdominal.
5. Registro:
• Documentar el tipo y cantidad de fórmula administrada, así
como la tolerancia del paciente al procedimiento.
• Fundamentos:
La alimentación por sonda nasogástrica es un método eficaz
para garantizar un adecuado aporte nutricional en pacientes con
alteraciones de la deglución, estado de coma o enfermedades
que impidan la alimentación oral. Es un procedimiento seguro si se
realiza correctamente y bajo vigilancia adecuada.
• Precauciones:
• Verificar siempre la posición correcta de la sonda antes de
cada alimentación para evitar complicaciones como aspiración
pulmonar.
• Administrar la fórmula lentamente para evitar náuseas o
vómitos.
• Vigilar la presencia de signos de intolerancia (diarrea,
distensión abdominal o regurgitación).
• Mantener la higiene adecuada de la sonda y del punto de
fijación para prevenir infecciones.
• Consultar al médico si el paciente presenta dificultad
respiratoria, tos persistente o dolor abdominal.
Gastrostomía
• Concepto:
La gastrostomía es un procedimiento quirúrgico mediante el
cual se crea una abertura directa en el estómago desde el
exterior del cuerpo para insertar una sonda de alimentación.
Se utiliza para pacientes que no pueden alimentarse por vía
oral o nasogástrica.
• Objetivo:
• Proporcionar nutrición enteral a largo plazo.
• Administrar medicamentos o líquidos cuando la vía oral no
es posible.
• Reducir el riesgo de aspiración en pacientes con disfagia
severa o trastornos neurológicos.
• Equipo y material:
• Sonda de gastrostomía (tipo PEG o balón).
• Solución salina estéril.
• Jeringa de 20-60 mL.
• Fórmula nutricional prescrita.
• Guantes estériles.
• Gasa estéril.
• Antiséptico (clorhexidina o alcohol).
• Apósitos adhesivos.
• Equipo de succión (si es necesario).
• Descripción de la técnica:
1. Preparación del procedimiento:
• La gastrostomía es realizada por un médico, bajo
anestesia local o general, dependiendo del método
empleado (quirúrgico, endoscópico o radiológico).
• Se establece un orificio en la pared abdominal y se coloca
la sonda directamente en el estómago.
• El procedimiento puede ser temporal o permanente según
las necesidades del paciente.
2. Cuidados posteriores a la colocación:
• Higiene: Limpiar diariamente el sitio de inserción con antiséptico
para prevenir infecciones.
• Revisión: Verificar que la sonda esté fija y correctamente
posicionada.
• Cambio de apósitos: Reemplazar apósitos húmedos o sucios
para mantener el área seca y limpia.
3. Administración de alimentación y medicamentos:
• Administrar la fórmula nutricional lentamente con jeringa o
equipo de infusión.
• Enjuagar la sonda con 10-20 mL de agua antes y después de
cada uso para evitar obstrucciones.
4. Monitoreo continuo:
• Vigilar signos de complicaciones como infección
(enrojecimiento, inflamación o exudado) o desplazamiento de la
sonda.
• Evaluar la tolerancia del paciente a la alimentación.
5. Registro:
• Documentar la cantidad y tipo de alimentación administrada,
estado del sitio de inserción y respuesta del paciente al
procedimiento.
• Fundamentos:
La gastrostomía es una intervención clave para garantizar el
soporte nutricional en pacientes con necesidades prolongadas o
permanentes de alimentación enteral. Reduce complicaciones
asociadas con otros métodos como la sonda nasogástrica a
largo plazo.
• Precauciones:
• Mantener una técnica estéril durante la manipulación del sitio
de inserción para prevenir infecciones.
• Asegurar una administración lenta de alimentos para evitar
náuseas, vómitos o distensión gástrica.
• No manipular la sonda si no se tiene formación adecuada o sin
indicación médica.
• Consultar al médico en caso de obstrucción, fuga de contenido
gástrico o dolor abdominal persistente.
Yeyunostomía
• Concepto:
La yeyunostomía es un procedimiento quirúrgico que
consiste en crear una abertura en el yeyuno (parte del
intestino delgado) para colocar una sonda de alimentación.
Se utiliza en pacientes que no pueden recibir nutrición por vía
oral, gástrica o nasogástrica.
• Objetivo:
• Proveer nutrición enteral a pacientes con alteraciones en
el tracto gastrointestinal superior.
• Evitar complicaciones como el reflujo o aspiración en
casos de disfunción gástrica.
• Administrar medicamentos o líquidos directamente al
yeyuno.
• Equipo y material:
• Sonda de yeyunostomía.
• Solución salina estéril.
• Jeringa de 20-60 mL.
• Fórmula nutricional específica para alimentación yeyunal.
• Guantes estériles.
• Antiséptico (clorhexidina o alcohol).
• Gasa estéril.
• Apósitos adhesivos.
• Equipo de succión (si es necesario).
• Descripción de la técnica:
1. Preparación del procedimiento:
• Realizado por un médico, bajo anestesia general.
• Se realiza una incisión abdominal para acceder al yeyuno y
se coloca la sonda, que se fija en el lugar para evitar
desplazamientos.
• El procedimiento puede ser quirúrgico abierto o
mínimamente invasivo (laparoscópico).
2. Cuidados posteriores a la colocación:
• Higiene: Limpiar el sitio de inserción diariamente con solución
antiséptica para prevenir infecciones.
• Cambio de apósitos: Reemplazar apósitos húmedos o sucios para
mantener el área limpia y seca.
• Inspección: Verificar que la sonda esté fija y sin fugas.
3. Administración de alimentación y medicamentos:
• Utilizar fórmulas nutricionales especializadas para administración
yeyunal, debido a la capacidad reducida de digestión y absorción
directa.
• Introducir la fórmula lentamente por gravedad o bomba de infusión
continua para evitar molestias.
• Enjuagar la sonda con 20-30 mL de agua esterilizada antes y
después de la alimentación o administración de medicamentos para
evitar obstrucciones.
4. Monitoreo continuo:
• Observar signos de complicaciones, como infecciones en el sitio de
inserción, desplazamiento de la sonda o intolerancia a la fórmula
(diarrea, dolor abdominal).
• Mantener al paciente en posición semifowler durante y después de
la alimentación para reducir riesgos.
5. Registro:
• Documentar el tipo y cantidad de fórmula administrada, estado del
sitio de inserción y respuesta del paciente.
• Fundamentos:
La yeyunostomía es una técnica utilizada cuando el estómago no
puede cumplir su función de almacenamiento o digestión inicial. Al
alimentar directamente al yeyuno, se garantiza un aporte nutricional
adecuado en pacientes con obstrucciones gástricas o duodenales.
• Precauciones:
• Garantizar el uso de técnicas asépticas en la manipulación de la
sonda y el sitio de inserción.
• Administrar la fórmula lentamente para prevenir molestias o
diarrea.
• No manipular la sonda sin formación adecuada o sin indicación
médica.
• Consultar al médico en caso de obstrucción, fugas, dolor
abdominal o signos de infección.
Patrón funcional 3
ELIMINACIÓN
Sonda vesical
Enema evacuante
Cuidados del paciente
ostomizado
Control de líquidos en 24
horas.
Equilibrio
hidroelectrolítico.
Sonda Vesical
• Concepto:
La sonda vesical es un dispositivo médico que se inserta en
la vejiga a través de la uretra para drenar la orina. Es
utilizada con fines diagnósticos o terapéuticos en pacientes
que no pueden orinar de manera espontánea o controlada.
• Objetivo:
• Vaciar la vejiga en casos de retención urinaria aguda o
crónica.
• Monitorizar la producción de orina en pacientes críticos.
• Obtener muestras de orina estériles para estudios
diagnósticos.
• Prevenir lesiones en la vejiga durante procedimientos
quirúrgicos prolongados.
• Equipo y material:
• Sonda vesical (de tipo Foley o Nelaton, según la
necesidad).
• Lubricante hidrosoluble estéril.
• Guantes estériles.
• Campo estéril.
• Antiséptico (clorhexidina o povidona yodada).
• Jeringa de 10 mL con solución estéril para inflar el balón
(en caso de sondas Foley).
• Bolsa colectora de orina.
• Gasas estériles.
• Toalla o protector absorbente.
• Descripción de la técnica:
1. Preparación del paciente y del material:
• Explicar el procedimiento al paciente y obtener su
consentimiento.
• Colocar al paciente en posición adecuada: decúbito supino
con piernas ligeramente separadas.
• Realizar higiene de manos y utilizar guantes estériles.
2. Preparación del área:
• Limpiar los genitales con antiséptico de manera estéril (de
adelante hacia atrás en mujeres; desde el meato urinario hacia
afuera en hombres).
3. Inserción de la sonda:
• Aplicar lubricante en la punta de la sonda.
• Insertar suavemente la sonda en el meato urinario y avanzar
hasta que se observe flujo de orina.
• Si se utiliza una sonda Foley, inflar el balón con solución estéril
para fijarla en la vejiga.
4. Conexión y fijación:
• Conectar la sonda a la bolsa colectora de orina.
• Fijar la sonda a la cara interna del muslo (en mujeres) o el
abdomen/muslo (en hombres) con cinta adhesiva para evitar
tracción.
5. Cuidados posteriores:
• Vigilar el flujo de orina, color, cantidad y posibles signos de
infección.
• Mantener la bolsa colectora por debajo del nivel de la vejiga para
prevenir reflujo.
6. Registro:
• Documentar el tipo y calibre de la sonda, la cantidad de solución
usada para inflar el balón, el volumen inicial de orina drenado y la
respuesta del paciente.
• Fundamentos:
El uso de una sonda vesical permite el manejo adecuado de la
retención urinaria, el monitoreo preciso de diuresis y la obtención
de muestras estériles. Es una técnica fundamental en el manejo de
pacientes hospitalizados o en cuidados intensivos.
• Precauciones:
• Mantener estricta asepsia durante el procedimiento para
prevenir infecciones del tracto urinario (ITU).
• Evitar la inserción forzada si se encuentra resistencia; en ese
caso, consultar al médico.
• Vigilar signos de infección, como fiebre, dolor suprapúbico o
cambios en el color u olor de la orina.
• Cambiar la sonda según indicaciones médicas o protocolos
institucionales.
Enema Evacuante
• Concepto:
El enema evacuante es un procedimiento terapéutico
utilizado para estimular el vaciamiento del colon y recto
mediante la introducción de líquidos en el intestino grueso,
generalmente con fines de limpieza o evacuación.
• Objetivo:
• Favorecer la evacuación intestinal en casos de
estreñimiento severo o impactación fecal.
• Preparar al paciente para estudios diagnósticos
(colonoscopía, radiografías) o cirugías.
• Reducir la presión intraabdominal en situaciones de
distensión.
• Equipo y material:
• Solución para enema (agua tibia, solución salina, glicerina,
aceite mineral o solución jabonosa según indicación).
• Bolsa o equipo para enema con tubo rectal.
• Guantes desechables.
• Lubricante hidrosoluble.
• Protector absorbente o toalla.
• Recipiente colector (si es necesario).
• Papel higiénico o toallas húmedas.
• Descripción de la técnica:
1. Preparación del paciente y del material:
• Explicar el procedimiento al paciente para reducir
ansiedad y obtener su colaboración.
• Colocar al paciente en posición de Sims (decúbito lateral
izquierdo con la pierna derecha flexionada).
• Preparar la solución para enema a temperatura tibia (37-
40 °C).
2. Procedimiento:
• Colocar un protector absorbente debajo del paciente.
• Lubricar el extremo del tubo rectal con lubricante hidrosoluble.
• Introducir el tubo rectal suavemente entre 7 y 10 cm en dirección
al ombligo.
• Abrir la válvula para que la solución fluya lentamente. Regular la
velocidad según la tolerancia del paciente.
• Retirar el tubo suavemente una vez que se haya administrado la
solución completa.
3. Post-procedimiento:
• Solicitar al paciente que retenga el líquido durante 5-10 minutos
(si lo tolera) para maximizar la eficacia.
• Ayudar al paciente a evacuar en el baño o utilizar una cuña si es
necesario.
• Limpiar el área anal con papel higiénico o toallas húmedas.
4. Registro:
• Documentar el tipo de solución utilizada, el volumen administrado,
el tiempo de retención y los resultados obtenidos (características
de las heces y cantidad).
• Fundamentos:
El enema evacuante actúa mediante el estímulo mecánico de las
paredes intestinales y la lubricación de las heces, facilitando su
eliminación. También puede ser útil para preparar el colon en
procedimientos médicos.
• Precauciones:
• No administrar enemas repetidos sin supervisión médica, ya que
pueden causar desequilibrios electrolíticos o daño en la mucosa
rectal.
• Evitar el procedimiento en pacientes con fisuras anales,
hemorroides sangrantes, perforaciones intestinales o procesos
inflamatorios graves.
• Utilizar técnica aséptica para evitar infecciones.
• Vigilar signos de malestar, dolor abdominal intenso o resistencia
del paciente durante el procedimiento.
Cuidados de un
paciente ostomizado
CONCEPTO:
El paciente ostomizado es aquel que ha sido sometido a una
cirugía para crear una abertura (estoma) en la pared
abdominal, permitiendo la salida de desechos corporales
(heces o orina) al exterior. Los cuidados del estoma y los
dispositivos colectores son fundamentales para garantizar
la calidad de vida del paciente.
• Objetivo:
• Mantener la integridad del estoma y la piel circundante.
• Prevenir infecciones, irritaciones y complicaciones
asociadas al uso del dispositivo colector.
• Proporcionar al paciente apoyo emocional y educación
para el autocuidado.
• Equipo y material:
• Bolsa colectora (de una o dos piezas, según indicación).
• Tijeras para recortar la base de la bolsa.
• Guantes desechables.
• Gasas estériles.
• Agua tibia y jabón neutro.
• Toalla suave y limpia.
• Crema barrera para la piel (opcional).
• Pinzas o cierre para bolsa colectora.
• Antiséptico no irritante (si es necesario).
• Descripción de la técnica:
1. Preparación:
• Explicar el procedimiento al paciente para reducir
ansiedad.
• Reunir todo el material necesario.
2. Cambio de la bolsa colectora:
• Realizar higiene de manos y colocarse guantes.
• Retirar cuidadosamente la bolsa colectora usada,
evitando tracción excesiva sobre la piel.
• Desechar la bolsa según protocolo de residuos biológicos.
3. Higiene del estoma:
• Lavar el área del estoma y la piel circundante con agua tibia y
jabón neutro.
• Enjuagar con gasas humedecidas y secar suavemente con una
toalla limpia o gasa estéril.
• Inspeccionar el estoma y la piel en busca de irritaciones,
infecciones, sangrado o anomalías.
4. Colocación de la nueva bolsa:
• Recortar la abertura de la base de la bolsa colectora para que
se ajuste al tamaño del estoma (2-3 mm más grande que el
diámetro del estoma).
• Aplicar crema barrera en la piel circundante si es necesario.
• Colocar la bolsa colectora asegurándose de que esté bien fijada
para evitar fugas.
5. Finalización:
• Ayudar al paciente a acomodarse y verificar que el dispositivo
esté correctamente ajustado.
• Limpiar y guardar el equipo utilizado.
6. Registro:
• Documentar el estado del estoma, características de la piel
circundante, cantidad y aspecto de los desechos, y la tolerancia
del paciente al procedimiento.
• Fundamentos:
Los cuidados del paciente ostomizado son esenciales para
prevenir complicaciones como infecciones, irritación de la piel y
obstrucción del estoma. Además, promueven la adaptación física y
emocional del paciente a su nueva condición.
• Precauciones:
• Inspeccionar el estoma regularmente; debe ser húmedo, de color
rosado o rojo brillante, y sin olor desagradable.
• Evitar el uso de productos irritantes o abrasivos en la piel
circundante.
• Cambiar la bolsa colectora antes de que se llene para prevenir
fugas o presión sobre el estoma.
• Consultar al médico si el estoma presenta cambios de color,
sangrado persistente, dolor o signos de infección.
• Educar al paciente sobre el cuidado del estoma y el uso
adecuado de los dispositivos colectores.
Control de líquidos en
24 horas
• Concepto:
El control de líquidos en 24 horas es una práctica de enfermería
que consiste en monitorear la cantidad de líquidos ingeridos,
eliminados y administrados a un paciente durante un periodo de
24 horas. Este procedimiento es crucial para evaluar el balance
hídrico y garantizar que el paciente reciba la cantidad adecuada
de líquidos según sus necesidades.
• Objetivo:
• Mantener un balance hídrico adecuado, asegurando que el
paciente reciba la cantidad de líquidos necesaria para su
fisiología y tratamiento.
• Prevenir o corregir desequilibrios electrolíticos y de líquidos,
como la deshidratación o la sobrecarga de líquidos.
• Monitorear la función renal, cardiovascular y la respuesta del
paciente al tratamiento.
• Equipo y material:
• Recipientes medidores de líquidos (vasos medidores, frascos
para orina).
• Bolsa colectora de orina (si es necesario).
• Registro de entrada y salida de líquidos (formulario o tabla).
• Jeringas para medicación líquida (si se administra medicación).
• Bolígrafos y material para tomar notas.
• Guantes desechables (si es necesario).
• Bolsas para desechos (en caso de residuos biológicos).
• Descripción de la técnica:
1. Monitoreo de la ingesta de líquidos:
• Registrar todo líquido ingerido, ya sea oral (agua, jugos, líquidos
intravenosos) o administrado por sonda (como soluciones
intravenosas o enterales).
• Asegurarse de registrar la cantidad exacta de cada líquido
ingerido.
• Incluir en la medición los líquidos administrados por vía
intravenosa o subcutánea.
.
2. Monitoreo de la eliminación de líquidos:
• Registrar la cantidad de orina eliminada por el paciente a lo largo de
las 24 horas, tomando en cuenta el volumen y las características de la
orina.
• Si el paciente tiene una sonda vesical, vaciar la bolsa colectora
periódicamente y registrar la cantidad de orina en cada vaciado.
• Registrar la cantidad de cualquier otro fluido eliminado, como heces
líquidas o drenajes de heridas.
3. Cálculo del balance de líquidos:
• Al final del periodo de 24 horas, sumar la cantidad total de líquidos
ingeridos y eliminados.
• Determinar si existe un balance positivo (más líquidos ingeridos que
eliminados) o negativo (más líquidos eliminados que ingeridos).
• Evaluar la necesidad de intervenciones médicas si se observan
desequilibrios importantes.
4. Registro y comunicación:
• Documentar de manera precisa las cantidades de líquidos
administrados y eliminados.
• Informar al equipo de salud sobre cualquier hallazgo importante, como
signos de deshidratación, oliguria (baja producción de orina), o
sobrecarga de líquidos.
• Fundamentos:
El control de líquidos es esencial para la evaluación del estado de salud
del paciente, ya que el equilibrio hídrico es vital para la función celular, la
circulación sanguínea, y la regulación de la temperatura corporal.
Monitorear la ingesta y eliminación de líquidos es fundamental en
pacientes con condiciones como insuficiencia renal, enfermedades
cardíacas, diabetes, o aquellos en cirugía o tratamiento crítico.
• Precauciones:
• Asegurarse de registrar todos los líquidos correctamente, incluyendo
medicación líquida y líquidos intravenosos.
• Vigilar al paciente por signos de deshidratación (boca seca, piel tensa,
disminución de la producción de orina) o sobrecarga de líquidos
(hinchazón, aumento de peso, dificultad respiratoria).
• Consultar con el equipo médico si el balance hídrico es excesivamente
positivo o negativo, ya que esto podría indicar un problema subyacente.
• Prestar atención a la diferencia entre líquidos administrados y
eliminados; cualquier discrepancia significativa debe ser comunicada al
equipo de salud.
• Tener en cuenta que algunas condiciones, como insuficiencia renal o
problemas cardíacos, pueden afectar la capacidad del cuerpo para
manejar líquidos.
Equilibrio Hidroeléctrico
CONCEPTO:
El equilibrio hidroelectrolítico se refiere al balance entre el agua y los
electrolitos (como sodio, potasio, calcio, magnesio, cloruro y
bicarbonato) dentro del cuerpo humano. Este equilibrio es fundamental
para la correcta función celular, el mantenimiento del volumen
sanguíneo, la regulación de la presión arterial y el funcionamiento
adecuado de órganos vitales como el corazón y los riñones.
• Objetivo:
• Mantener la homeostasis (equilibrio interno) en el cuerpo,
garantizando que los niveles de agua y electrolitos se encuentren
dentro de los rangos normales.
• Prevenir y corregir desequilibrios electrolíticos que pueden tener
efectos perjudiciales en diversas funciones corporales.
• Asegurar un adecuado funcionamiento renal, cardíaco y muscular.
• Equipo y material:
• Soluciones intravenosas (como suero salino, Ringer lactato, suero
glucosado).
• Balanza para monitorear el peso del paciente.
• Jeringas y bolsas para administrar líquidos intravenosos (IV).
• Medidores de presión arterial y monitores de diuresis (cantidad de
orina).
• Laboratorio para análisis de sangre y orina (niveles de sodio,
potasio, creatinina, etc.).
• Tabla para registrar la ingesta y eliminación de líquidos.
• Descripción de la técnica:
1. Monitoreo del estado de hidratación:
• Observar signos clínicos de deshidratación o sobrehidratación,
tales como piel seca, mucosas secas, taquicardia, presión arterial
baja o alta, distensión venosa, edema y cambios en la producción
de orina.
• Controlar el peso corporal del paciente diariamente para detectar
cambios significativos que puedan indicar un desequilibrio de
líquidos.
• Medir la ingesta y eliminación de líquidos (como se hace en el
control de líquidos en 24 horas) para evaluar si el paciente está
manteniendo un equilibrio adecuado.
2. Laboratorio y análisis:
• Realizar análisis de sangre y orina para medir los niveles de electrolitos
(sodio, potasio, calcio, etc.) y detectar posibles desequilibrios.
• Comprobar los parámetros de función renal, como la creatinina y la urea,
para evaluar cómo los riñones están manejando los líquidos y electrolitos.
3. Tratamiento de desequilibrios hidroelectrolíticos:
• Si se detecta un desequilibrio (como hiponatremia, hiperkalemia,
deshidratación o sobrehidratación), el tratamiento consistirá en
administrar líquidos o electrolitos por vía intravenosa o oral según lo
indique el médico.
• Ajustar la cantidad de líquidos y electrolitos administrados de acuerdo
con las necesidades específicas del paciente y la causa del desequilibrio.
• En casos de deshidratación, administrar soluciones que contengan
sodio y otros electrolitos para restaurar el equilibrio. En casos de
sobrecarga de líquidos, se puede usar diuréticos para facilitar la
eliminación de agua.
4. Prevención de desequilibrios:
• Asegurarse de que el paciente reciba la cantidad adecuada de líquidos y
electrolitos durante su estancia en el hospital, especialmente en
situaciones de pérdida excesiva de líquidos (como vómitos, diarrea,
sudoración excesiva) o en pacientes con enfermedades renales o
cardíacas.
• Ajustar el plan de administración de líquidos de acuerdo con el estado
clínico del paciente (por ejemplo, en pacientes con insuficiencia renal,
ajustar la cantidad de líquidos administrados).
• Fundamentos:
El equilibrio de agua y electrolitos es esencial para mantener las funciones
fisiológicas del cuerpo. El agua constituye aproximadamente el 60% del
peso corporal de un adulto y es vital para procesos como la circulación
sanguínea, la regulación térmica y la digestión. Los electrolitos, como el
sodio y el potasio, son esenciales para la transmisión de impulsos
nerviosos y la contracción muscular. Cualquier alteración en este equilibrio
puede afectar gravemente la función celular y los sistemas orgánicos.
• Precauciones:
• Monitorear de cerca a los pacientes en riesgo de desequilibrios, como
aquellos con insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca o enfermedades
endocrinas (por ejemplo, diabetes).
• Evitar la administración excesiva de líquidos en pacientes con problemas
renales o cardíacos, ya que esto puede conducir a una sobrecarga de
líquidos.
• Controlar los niveles de electrolitos en pacientes que reciben líquidos
intravenosos, especialmente en aquellos con trastornos renales, para
evitar complicaciones como hipernatremia, hipokalemia o acidosis.
• No realizar ajustes en la administración de líquidos o electrolitos sin la
supervisión de un médico.
Patrón funcional 4
ACTIVIDAD Y EJERCICIO
• Oxigenoterapia
•Métodos de administración de
oxígeno
• Oximetría de pulso
• Curación de heridas, Suturas,
Retiro de puntos, Signos de
infección, Proceso de cicatrización
• Aplicación de vendajes
• Lesiones del aparato locomotor
• Fracturas y Tipos
Oxigenoterapia
CONCEPTO:
La oxigenoterapia es el tratamiento médico que consiste en la
administración de oxígeno suplementario a un paciente para
mantener una adecuada oxigenación de los tejidos y órganos. Se
utiliza cuando los niveles de oxígeno en sangre (PaO2) son
inferiores a lo normal, lo que puede ocurrir en enfermedades
respiratorias, cardíacas o en situaciones críticas.
• Objetivo:
• Aumentar la concentración de oxígeno en la sangre para
garantizar una oxigenación adecuada de los órganos y tejidos.
• Mejorar la función cardiovascular y respiratoria en pacientes con
hipoxemia (bajos niveles de oxígeno en sangre).
• Prevenir complicaciones asociadas a la falta de oxígeno, como
daño a órganos vitales y alteraciones en la función cerebral.
• Equipo y material:
• Fuente de oxígeno (cilindros o concentradores de oxígeno).
• Dispositivos de administración de oxígeno: cánula nasal,
mascarilla simple, mascarilla con reservorio, máscara de alto flujo,
tubo endotraqueal (en casos graves).
• Medidores de flujo de oxígeno (reguladores).
• Monitor de saturación de oxígeno (pulsioxímetro).
• Guantes desechables.
• Humidificador (si es necesario, para evitar sequedad en las vías
respiratorias).
de la técnica:
1. Preparación del equipo:
• Verificar el cilindro de oxígeno o concentrador, asegurándose de
que haya suficiente cantidad de oxígeno.
• Seleccionar el dispositivo adecuado para la administración
(cánula nasal, mascarilla, etc.), según el requerimiento del paciente y
el nivel de oxígeno necesario.
• Colocar el regulador de flujo de oxígeno en el cilindro y ajustar el
flujo según las indicaciones médicas (usualmente entre 1-10 L/min
para cánulas nasales o según indicación para otros dispositivos).
• Si se requiere, conectar un humidificador al sistema de oxígeno
para evitar la sequedad de las vías respiratorias.
2. Administración del oxígeno:
• Para cánula nasal: Colocar la cánula en las fosas nasales del paciente,
ajustando las orejeras detrás de las orejas y asegurándose de que esté bien
fijada. Ajustar el flujo de oxígeno según lo indicado.
• Para mascarilla simple: Colocar la mascarilla sobre la nariz y la boca del paciente,
asegurándose de que esté bien ajustada. Ajustar el flujo de oxígeno.
• Para mascarilla con reservorio: Asegurarse de que el reservorio se infle antes de
iniciar la administración de oxígeno. Colocar la mascarilla en el rostro del paciente,
ajustándola correctamente.
• Para ventilación mecánica (si es necesario): Administrar oxígeno a través de un
tubo endotraqueal o una mascarilla de alto flujo.
3. Monitoreo:
• Monitorear constantemente la saturación de oxígeno (SpO2) utilizando un
pulsioxímetro.
• Observar al paciente para detectar signos de mejora o deterioro en su
respiración, como dificultad respiratoria, coloración de la piel (cianosis) o agitación.
• Ajustar el flujo de oxígeno según los valores de saturación de oxígeno y las
condiciones del paciente.
• Registrar la cantidad de oxígeno administrado, la vía utilizada y la respuesta del
paciente.
4. Finalización del tratamiento:
• Retirar el dispositivo de administración de oxígeno cuando los niveles de oxígeno
en sangre estén dentro de los rangos normales o cuando el paciente ya no lo
necesite, según indicación médica.
• Apagar el suministro de oxígeno y desconectar el equipo de la fuente.
• Proporcionar al paciente instrucciones sobre cómo seguir el tratamiento, si es
necesario, y monitorear sus niveles de oxígeno de forma continua.
• Fundamentos:
La oxigenoterapia es crucial en pacientes con hipoxemia o dificultades
respiratorias. El oxígeno suplementario ayuda a restaurar los niveles de oxígeno en
sangre, permitiendo la correcta función de los órganos y tejidos. En muchas
enfermedades pulmonares, cardiovasculares o metabólicas, el cuerpo no puede
mantener niveles suficientes de oxígeno, lo que requiere intervención terapéutica.
• Precauciones:
• Riesgo de toxicidad por oxígeno: Administrar oxígeno con cuidado, ya que el uso
excesivo puede resultar en toxicidad por oxígeno, especialmente en pacientes con
enfermedades pulmonares crónicas.
• Control del flujo: Asegurarse de que el flujo de oxígeno no sea excesivo o
insuficiente para el paciente
• Cuidado de las vías respiratorias: Si se utiliza oxígeno de manera prolongada, se
debe prevenir la sequedad de las mucosas y las vías respiratorias
• Evitar riesgos de incendio: El oxígeno es un gas altamente inflamable
• Monitoreo constante: Vigilar la saturación de oxígeno del paciente
Metodos de administración de
oxígeno
Métodos de Administración de Oxígeno
La oxigenoterapia puede administrarse mediante diferentes dispositivos,
dependiendo de la necesidad de flujo y concentración de oxígeno que
requiera el paciente. A continuación, se describen los métodos más
comunes:
1. Cánula Nasal (Oximétrica o Nasal)
• Descripción:
Es un tubo flexible que se coloca en las fosas nasales del paciente para
administrar oxígeno a través de las vías respiratorias superiores.
• Concentración de oxígeno:
Generalmente proporciona entre 24% y 44% de oxígeno, dependiendo del
flujo de oxígeno (1-6 L/min).
• Indicaciones:
• Pacientes con hipoxemia leve a moderada.
• Para pacientes que necesitan un flujo bajo de oxígeno de manera
continua.
• Se utiliza en casos donde el paciente puede respirar normalmente por la
nariz.
• Ventajas:
• Comodidad, ya que permite al paciente hablar y comer.
• Bajo costo.
• Menos riesgo de irritación comparado con otros dispositivos.
• Precauciones:
• Asegurarse de que las fosas nasales estén despejadas.
• Puede causar sequedad nasal si el flujo es alto o si se usa durante
mucho tiempo.
2. Mascarilla Simple
• Descripción:
Una mascarilla que cubre la nariz y la boca, conectada a un tubo para
administrar oxígeno.
• Concentración de oxígeno:
Suele administrar entre 40% y 60% de oxígeno a un flujo de 6-10 L/min.
• Indicaciones:
• Pacientes que requieren un mayor flujo de oxígeno que el proporcionado
por la cánula nasal.
• Para aquellos con hipoxemia moderada.
• Ventajas:
• Proporciona una mayor concentración de oxígeno que la cánula nasal.
• Fácil de usar y más adecuado para pacientes que no pueden respirar por
la nariz.
• Precauciones:
• No se debe usar si el paciente tiene la nariz obstruida o si no puede
tolerar la mascarilla.
• Puede ser incómoda y dificultar la comunicación o la ingesta de alimentos.
3. Mascarilla con Reservorio (Mascarilla de Alto Flujo)
• Descripción:
Similar a la mascarilla simple, pero tiene un reservorio de oxígeno en su
parte inferior que permite la administración de una mayor concentración de
oxígeno durante la inhalación.
• Concentración de oxígeno:
Puede administrar entre 60% y 90% de oxígeno, dependiendo del flujo de
oxígeno (10-15 L/min).
• Indicaciones:
• Pacientes con hipoxemia severa que requieren una mayor concentración
de oxígeno.
• Situaciones donde se necesita un soporte respiratorio más intenso, como
en insuficiencia respiratoria aguda.
• Ventajas:
• Permite administrar oxígeno en concentraciones más altas que otros
dispositivos.
• El reservorio garantiza un suministro constante de oxígeno durante la
respiración.
• Precauciones:
• La mascarilla debe estar bien ajustada al rostro para evitar fugas de
oxígeno.
• Puede resultar incómoda y dificultar la comunicación o la ingesta de
alimentos.
• Se debe asegurar que el reservorio se llene completamente con oxígeno
antes de la respiración.
4. Ventilación no Invasiva (CPAP/BiPAP)
• Descripción:
El CPAP (presión positiva continua en las vías respiratorias) y el BiPAP
(presión positiva de dos niveles) son dispositivos que proporcionan oxígeno
presurizado para mantener abiertas las vías respiratorias.
• Concentración de oxígeno:
Dependiendo de la configuración del dispositivo, se puede administrar
oxígeno entre el 21% y el 100%.
• Indicaciones:
• Pacientes con apnea del sueño, insuficiencia respiratoria, EPOC o
problemas respiratorios crónicos.
• En situaciones donde la ventilación mecánica invasiva no es necesaria.
• Ventajas:
• Mejora la oxigenación sin necesidad de intubación.
• Proporciona un soporte respiratorio más efectivo en pacientes con
enfermedades pulmonares crónicas.
• Precauciones:
• Requiere monitoreo constante de la efectividad.
• Puede ser incómodo, especialmente en pacientes con claustrofobia o
dificultad para tolerar el dispositivo.
• No es adecuado para pacientes con un alto grado de obstrucción
respiratoria.
5. Tubo Endotraqueal (Intubación Endotraqueal)
• Descripción:
Es un tubo flexible que se inserta a través de la tráquea del paciente,
normalmente en situaciones críticas. El oxígeno se administra directamente
en las vías respiratorias inferiores.
• Concentración de oxígeno:
Puede proporcionar oxígeno cercano al 100% dependiendo del flujo.
• Indicaciones:
• Pacientes con insuficiencia respiratoria grave o aquellos que necesitan
ventilación mecánica.
• Se utiliza en cirugía o en emergencias donde el paciente no puede respirar
por sí mismo.
• Ventajas:
• Proporciona un soporte respiratorio eficaz y continuo.
• Permite administrar oxígeno y otros gases anestésicos en procedimientos
quirúrgicos.
• Precauciones:
• Requiere entrenamiento especializado para la colocación del tubo.
• Existe el riesgo de complicaciones como infecciones o daño a las vías
respiratorias si no se realiza adecuadamente.
6. Oxigenoterapia de Alto Flujo (Dispositivos de Alto Flujo)
• Descripción:
Dispositivos que suministran oxígeno a flujos elevados (hasta 60 L/min)
para mantener una saturación adecuada en pacientes con insuficiencia
respiratoria.
• Concentración de oxígeno:
Puede administrar entre 21% y 100% de oxígeno, según el flujo y la mezcla
de gases.
• Indicaciones:
• Pacientes con insuficiencia respiratoria aguda.
• En situaciones donde los métodos de administración convencionales no
logran mantener una saturación adecuada de oxígeno.
• Ventajas:
• Proporciona un soporte respiratorio eficaz sin la necesidad de intubación.
• Reduce el trabajo respiratorio y mejora la oxigenación.
• Precauciones:
• Requiere monitoreo constante de la saturación de oxígeno y la condición
respiratoria del paciente.
• Puede ser incómodo debido a la necesidad de una mascarilla ajustada.
Precauciones Generales para Todos los Métodos de Administración de
Oxígeno:
• Monitoreo de la saturación de oxígeno: Se debe utilizar un pulsioxímetro
para asegurar que los niveles de oxígeno sean adecuados.
• Evitar la toxicidad por oxígeno: Administrar oxígeno con precaución para
evitar niveles excesivos, especialmente en pacientes con enfermedades
pulmonares crónicas.
• Cuidado con el riesgo de incendio: El oxígeno es un gas inflamable, por lo
que se debe evitar el uso de dispositivos de oxígeno cerca de fuentes de
calor o llamas.
• Humedecer el oxígeno (si es necesario): Utilizar un humidificador si el
paciente recibe oxígeno por largos periodos, especialmente a flujos
elevados, para prevenir la sequedad de las mucosas.
Oximetría de Pulso
• Concepto:
La oximetría de pulso es una técnica no invasiva utilizada para medir la
saturación de oxígeno en la sangre (SpO2) y la frecuencia del pulso de
un paciente. Esta medición se realiza mediante un dispositivo llamado
pulsioxímetro, que se coloca generalmente en el dedo, el lóbulo de la
oreja o el pie del paciente. El pulsioxímetro emite luz a través de la piel
para detectar el nivel de oxígeno en la sangre arterial y la frecuencia
cardiaca.
• Objetivo:
• Monitorear la saturación de oxígeno en la sangre (SpO2) para
evaluar la eficiencia de la respiración del paciente y detectar posibles
desórdenes como la hipoxemia.
• Medir la frecuencia del pulso de manera continua o periódica para
identificar alteraciones en la función cardíaca.
• Proveer un método rápido y no invasivo para evaluar la necesidad de
intervención médica, como la administración de oxígeno o la
ventilación asistida.
• Supervisar a pacientes con condiciones respiratorias, cardíacas,
metabólicas o durante procedimientos quirúrgicos.
• Equipo y material:
• Pulsioxímetro: Dispositivo portátil que puede ser digital o de otro tipo.
• Fuente de luz (interna del dispositivo): LED para emitir luz roja e
infrarroja.
• Sensor: En forma de clip que se coloca en el dedo, lóbulo de la oreja,
o en el pie de los neonatos.
• Pantalla digital: Para mostrar los valores de saturación de oxígeno
(SpO2) y la frecuencia del pulso.
• Descripción de la técnica:
1. Preparación del paciente y equipo:
• El paciente debe estar en reposo y con las manos o pies sin estar
fríos o mojados, ya que esto puede interferir con la precisión de la
medición.
• Asegurarse de que el pulsioxímetro esté funcionando
correctamente, revisando la batería y el sensor.
2. Colocación del sensor:
• Colocar el sensor del pulsioxímetro en un dedo de la mano (o en el
lóbulo de la oreja en pacientes adultos o en el pie de neonatos).
• Asegurarse de que el sensor esté bien ajustado, sin causar
incomodidad ni interferir con la circulación sanguínea del área.
3. Lectura de la medición:
• En pocos segundos, el pulsioxímetro proporcionará dos lecturas:
• Saturación de oxígeno (SpO2): Se presenta en porcentaje (normalmente
entre 95% y 100% en pacientes saludables).
• Frecuencia del pulso: Se muestra en pulsaciones por minuto (ppm).
• La medición se debe realizar durante al menos 30 segundos para
garantizar su precisión.
4. Interpretación de los resultados:
• SpO2 normal: Un valor entre 95% y 100% es generalmente considerado
normal.
• Hipoxemia: Si la SpO2 cae por debajo de 90%, se considera hipoxemia, lo
que podría requerir intervención médica inmediata.
• Frecuencia del pulso: El valor normal oscila entre 60 y 100 ppm en adultos,
pero puede variar según la edad y la condición clínica del paciente.
5. Monitoreo continuo:
• Si es necesario, se puede realizar una medición continua de la saturación
de oxígeno durante procedimientos, intervenciones o en pacientes con
enfermedades respiratorias o cardíacas. Algunos pulsioxímetros permiten
el monitoreo continuo y pueden integrarse con sistemas de alarmas para
alertar a los profesionales de la salud sobre niveles anormales.
• Fundamentos:
La oximetría de pulso se basa en la capacidad de la sangre arterial para
absorber luz de manera diferente según el nivel de oxígeno. La hemoglobina
oxigenada absorbe más luz infrarroja, mientras que la hemoglobina
desoxigenada absorbe más luz roja. El pulsioxímetro detecta la cantidad de
luz absorbida y calcula el nivel de saturación de oxígeno.
• Movimiento del paciente: El movimiento excesivo puede interferir con la
medición. El paciente debe estar lo más quieto posible para obtener
resultados precisos.
• Condiciones de las extremidades: Si las manos o los pies están fríos o
mojados, puede haber una lectura incorrecta.
• Mala circulación: Pacientes con circulación deficiente en las extremidades
(por ejemplo, debido a enfermedad arterial periférica o hipotermia) pueden
tener lecturas inexactas.
• Uso de esmalte de uñas o tintes: Estos pueden interferir con la precisión
de la medición, especialmente los colores oscuros. Se recomienda quitar el
esmalte o colocar el sensor en el lóbulo de la oreja o en el pie si es posible.
• Hipotensión severa: En algunos casos, la saturación de oxígeno puede no
ser precisa en pacientes con presión arterial muy baja.
• Limitaciones:
• Aunque es una herramienta rápida y no invasiva, la oximetría de pulso no
es un sustituto de pruebas más completas (como los gases arteriales) en
situaciones críticas.
• Puede ser menos precisa en situaciones de mala circulación, hipovolemia,
o cuando el paciente está en movimiento.
Curación de heridas, Suturas, Retiro de
puntos, Signos de infección, Proceso de
cicatrización
1. Curación de Heridas
Concepto:
La curación de heridas es el proceso mediante el cual el tejido dañado se
recupera y sana, restaurando su estructura y función. La curación adecuada
es esencial para prevenir complicaciones, como infecciones, y para asegurar
una recuperación óptima.
Objetivo de la curación:
• Prevenir infecciones.
• Facilitar la regeneración celular y la cicatrización.
• Reducir el dolor y la incomodidad.
• Evitar la formación de cicatrices excesivas.
• Equipo y Material:
• Guantes estériles.
• Apósitos estériles (gasas, apósitos de hidrocoloide, etc.).
• Solución antiséptica (como povidona yodada o clorhexidina).
• Esponjas estériles.
• Cinta adhesiva o apósitos fijadores.
• Tijeras y pinzas estériles.
• Algodón o torundas.
• Vendajes de compresión o elásticos (si es necesario).
• Descripción de la Técnica:
1. Preparación del paciente:
• Lávese las manos y póngase guantes estériles.
• Asegúrese de que el paciente esté cómodo y en una posición que facilite el
acceso a la herida.
2. Limpieza de la herida:
• Limpiar suavemente la herida con una solución antiséptica para eliminar
suciedad o bacterias.
• Evitar el uso de soluciones irritantes como alcohol, que pueden retrasar la
cicatrización.
3. Aplicación de apósitos:
• Cubra la herida con un apósito estéril que se ajuste al tamaño y tipo de la
herida.
• Asegúrese de que el apósito no cause presión excesiva sobre la herida.
• Cambie los apósitos regularmente según la recomendación médica.
• Fundamentos:
El proceso de curación depende de varios factores como la irrigación
sanguínea, la capacidad de regeneración celular, la correcta limpieza de la
herida, y la protección frente a infecciones. La cicatrización ocurre en varias
fases: inflamatoria, proliferativa y de maduración.
2. Suturas
• Concepto:
Las suturas son una técnica quirúrgica utilizada para cerrar una herida o
incisión, promoviendo la cicatrización y reduciendo el riesgo de infección. Se
utilizan hilos de sutura, que pueden ser absorbibles o no absorbibles, y se
colocan con agujas especiales.
• Objetivo de las suturas:
• Cerrar la herida de manera que se favorezca la curación adecuada.
• Minimizar la pérdida de sangre y prevenir infecciones.
• Reducir las cicatrices visibles y garantizar la recuperación estética y
funcional del tejido.
• Equipo y Material:
• Hilo de sutura adecuado al tipo de herida.
• Aguja de sutura.
• Pinzas y tijeras quirúrgicas.
• Guantes estériles.
• Antisépticos.
• Gasas estériles.
• Cinta adhesiva (si es necesario).
• Descripción de la Técnica:
1. Preparación del área y del paciente:
• Lave y desinfecte la herida adecuadamente.
• Aplique anestesia local si es necesario.
2. Cierre de la herida:
• Use pinzas para sujetar los bordes de la herida.
• Pase la aguja con el hilo a través de la piel, asegurándose de que el hilo
quede bien colocado.
• Continúe suturando hasta que la herida esté completamente cerrada.
3. Revisión de la sutura:
• Asegúrese de que la sutura esté ajustada, sin causar tensión excesiva,
para evitar complicaciones.
• Fundamentos:
Las suturas se realizan para aproximar los bordes de la herida y fomentar
la regeneración del tejido, reduciendo el riesgo de infección y mejorando la
estética de la cicatriz.
• Precauciones:
• Asegúrese de no apretar excesivamente el hilo, ya que esto puede causar
necrosis del tejido.
• Use el tipo de sutura adecuado para cada tipo de herida (por ejemplo,
para piel se usan suturas de nylon o polipropileno).
3. Retiro de Puntos
• Concepto:
El retiro de puntos es un procedimiento que se realiza cuando la herida ha
sanado lo suficiente y ya no requiere la sujeción proporcionada por las
suturas. El retiro se realiza para evitar infecciones o la formación de
cicatrices innecesarias.
• Objetivo:
• Retirar las suturas de manera que no se interfiera con el proceso de
cicatrización.
• Prevenir infecciones o la formación de cicatrices gruesas.
• Equipo y Material:
• Pinzas para retirar puntos.
• Tijeras estériles.
• Gasas estériles.
• Guantes estériles.
• Antisépticos.
• Descripción de la Técnica:
1. Preparación del paciente:
• Explique el procedimiento al paciente y asegúrese de que esté cómodo.
2. Inspección de la herida:
• Verifique que la herida esté completamente cicatrizada antes de retirar
los puntos.
3. Extracción de los puntos:
• Use pinzas estériles para sujetar un extremo del hilo de la sutura.
• Corte el hilo con tijeras estériles y retire la sutura con cuidado para no
dañar el tejido.
4. Cuidado post-operatorio:
• Limpie la zona con un antiséptico y cubra con un apósito estéril si es
necesario.
• Precauciones:
• No retire los puntos demasiado pronto, ya que esto podría abrir la herida.
• Si la herida muestra signos de infección, consulte a un médico antes de
4. Signos de Infección
intentar retirar los puntos.
Es importante observar cualquier signo de infección durante la curación de
una herida o después de una sutura:
• Enrojecimiento excesivo.
• Hinchazón o edema.
• Calor en la zona de la herida.
• Secreción purulenta (pus) o mal olor.
• Fiebre y dolor creciente.
Si alguno de estos signos se presenta, es necesario consultar a un médico
para evaluar la herida y comenzar un tratamiento adecuado (como
antibióticos).
5. Proceso de Cicatrización
El proceso de cicatrización de una herida sigue varias fases:
1. Fase inflamatoria (0-3 días):
• El cuerpo responde al daño inicial mediante la coagulación de la sangre y
la inflamación local para prevenir infecciones.
• Se produce una respuesta inmune para eliminar células muertas y
bacterias.
2. Fase proliferativa (3-14 días):
• Se forma nuevo tejido conectivo (colágeno) y se desarrollan nuevos
vasos sanguíneos (angiogénesis).
• La herida empieza a cerrarse.
3. Fase de maduración (14 días a 1 año):
• El colágeno de la herida se reorganiza y se fortalece, lo que mejora la
integridad de la piel y reduce la visibilidad de la cicatriz.
Aplicación de Vendajes
Concepto:
La aplicación de vendajes es una técnica utilizada para cubrir una
herida, inmovilizar una zona lesionada o proteger una parte del
cuerpo, permitiendo la curación, reducción del dolor, y prevención de
infecciones. Los vendajes pueden ser aplicados para proteger
heridas abiertas, estabilizar fracturas o esguinces, y controlar
hemorragias.
Objetivo del Vendaje:
• Proteger la herida o la lesión de factores externos, como bacterias
o suciedad, para prevenir infecciones.
• Inmovilizar una parte del cuerpo lesionada (como en fracturas,
esguinces o distensiones).
• Controlar el sangrado en casos de heridas traumáticas.
• Aliviar el dolor y la inflamación al proporcionar soporte y
compresión.
• Mantener los apósitos en su lugar para que no se deslicen o
caigan.
Equipo y Material:
• Vendajes:
• Vendajes elásticos (como el vendaje de tipo “ACE”), vendas de
algodón, vendajes adhesivos, o vendas tubulares, dependiendo de la
lesión.
• Tijeras estériles: Para cortar el vendaje a la longitud adecuada.
• Gazas estériles o apósitos: Para proteger heridas abiertas.
• Guantes estériles: Para evitar la contaminación de la herida.
• Cinta adhesiva médica o sujetadores de vendajes: Para fijar los
vendajes.
• Compresas frías o calientes (opcional): Dependiendo de la
necesidad de tratar inflamación o dolor.
Descripción de la Técnica:
1. Preparación:
• Asegúrese de que el paciente esté cómodo y relajado.
• Lávese las manos y póngase guantes estériles, especialmente si
va a cubrir una herida abierta.
• Examine la lesión o herida, y si es necesario, limpie la zona con una
solución antiséptica antes de aplicar el vendaje.
• Prepare el material necesario y asegúrese de que el vendaje esté a
la medida adecuada.
2. Aplicación del Vendaje:
• Para heridas o lesiones pequeñas:
• Coloque un apósito estéril sobre la herida. Si es necesario, sujete el apósito
con una venda adhesiva o elástica.
• Para inmovilizar extremidades (fracturas, esguinces):
• Comience el vendaje desde la zona distal (lejos del corazón) hacia la zona
proximal (cerca del corazón) para evitar el bloqueo del flujo sanguíneo.
• Aplique el vendaje en espiral o en figura de 8, dependiendo del tipo de lesión.
Asegúrese de que el vendaje no esté demasiado apretado, para evitar
restricciones circulatorias.
• Asegúrese de que el vendaje esté firme, pero no tan ajustado que cause
incomodidad o adormecimiento.
3. Fijación del Vendaje:
• Asegúrese de que el vendaje quede asegurado en su lugar usando cinta
médica o sujetadores de vendaje.
• Si se está utilizando un vendaje elástico, fíjelo con el broche o cinta de
sujeción para evitar que se deslice.
4. Verificación de la circulación:
• Después de aplicar el vendaje, verifique que la circulación no esté
comprometida, revisando la coloración de la piel, la temperatura y el pulso
distal (por ejemplo, en los dedos de las manos o los pies).
• Si se nota coloración azulada o palidez, afloje el vendaje.
5. Mantenimiento y monitoreo:
• Dependiendo de la naturaleza de la herida o la lesión, es posible que deba
cambiar el vendaje regularmente para asegurarse de que la herida se
mantenga limpia y seca.
• Monitoree la zona vendada para signos de infección, como enrojecimiento,
Fundamentos:
hinchazón
El vendaje ofunciona
secreción.
proporcionando una barrera física contra contaminantes,
protegiendo las heridas o lesiones de la suciedad, el contacto y las
infecciones. Además, algunos tipos de vendajes, como los elásticos, ofrecen
soporte para inmovilizar una extremidad o reducir la hinchazón. La técnica
correcta de aplicación es fundamental para asegurar que el vendaje cumpla su
función sin causar efectos secundarios indeseados, como la falta de
circulación.
Precauciones:
• Evitar la presión excesiva: Un vendaje demasiado apretado puede restringir
el flujo sanguíneo y causar dolor o daño a los tejidos circundantes.
• Cambio frecuente del vendaje: Cambiar el vendaje según las indicaciones del
profesional médico, especialmente si está húmedo o sucio, para evitar
infecciones.
• Monitorear signos de infección: Preste atención a síntomas como
enrojecimiento, secreción purulenta o fiebre, que pueden indicar una infección.
• Evitar la fricción: Asegúrese de que el vendaje esté bien colocado y no cause
fricción contra la piel, ya que esto podría causar úlceras o irritaciones.
Tipos Comunes de Vendajes:
1. Vendaje de compresión: Utilizado para controlar hemorragias o reducir la
hinchazón, como el vendaje elástico tipo “ACE”.
2. Vendaje de inmovilización: Utilizado para fracturas o esguinces,
proporcionando soporte y limitando el movimiento.
3. Vendaje adhesivo (curitas): Para cubrir pequeñas heridas o raspones.
4. Vendaje tubular: Usado principalmente para cubrir heridas en dedos o
extremidades pequeñas.
5. Vendaje en espiral: Un tipo de vendaje comúnmente utilizado para las
extremidades, donde la venda se enrolla de manera continua en espiral.
Lesiones del aparato locomotor
Concepto:
Las lesiones del aparato locomotor son aquellas que afectan a los
huesos, músculos, ligamentos, tendones y articulaciones del cuerpo.
Estas lesiones pueden ser traumáticas o degenerativas y varían en
gravedad, desde esguinces leves hasta fracturas complejas. El
aparato locomotor es fundamental para el movimiento y la
estabilidad del cuerpo, por lo que cualquier lesión puede
comprometer la función normal del paciente.
Tipos de Lesiones del Aparato Locomotor:
1. Fracturas:
• Concepto: Una fractura es una ruptura o fisura en un hueso. Pueden
ser causadas por un golpe directo, caídas, accidentes o
enfermedades que debilitan los huesos (como la osteoporosis).
• Clasificación:
• Fractura cerrada: El hueso se rompe, pero no perfora la piel.
• Fractura abierta: El hueso roto perfora la piel.
• Fractura desplazada: Los fragmentos óseos se desplazan de su
alineación normal.
• Fractura no desplazada: Los fragmentos óseos permanecen en su
lugar.
2. Esguinces y Distensiones:
• Concepto: Son lesiones en ligamentos o tendones causadas por
estiramientos excesivos o desgarros.
• Esguince: Lesión en un ligamento, generalmente en las
articulaciones, por estiramiento o ruptura parcial de las fibras.
• Distensión: Lesión en un músculo o tendón causada por
estiramiento excesivo o esfuerzo repetido.
3. Luxaciones:
• Concepto: Ocurre cuando dos huesos de una articulación se
separan, lo que puede afectar los ligamentos, los tendones y los
músculos que rodean la articulación. Esto puede ocurrir debido a un
golpe fuerte o torsión excesiva.
• Tipos comunes de luxación: Luxación de hombro, codo, rodilla o
cadera.
4. Contusiones y Moretones:
• Concepto: Son lesiones de los músculos o tejidos blandos que
5. Fracturas por estrés:
• Concepto: Son pequeñas fisuras en los huesos que ocurren debido a un
esfuerzo repetido, común en atletas o personas que practican actividades
físicas intensas.
6. Lesiones en los discos intervertebrales (Hernia discal):
• Concepto: Ocurre cuando un disco entre las vértebras se sale de su lugar,
presionando las raíces nerviosas cercanas. Puede causar dolor,
entumecimiento o debilidad en las extremidades.
Objetivos del Tratamiento:
• Aliviar el dolor y la inflamación.
• Promover la curación y recuperación del hueso, músculo o articulación
afectada.
• Restaurar la funcionalidad de la zona lesionada.
• Evitar complicaciones como infecciones, deformidades o disfunción a
largo plazo.
Tratamiento Común para Lesiones del Aparato Locomotor:
1. Fracturas:
• Inmovilización: Uso de yeso, férulas o vendajes para inmovilizar el hueso y
permitir su curación.
• Reducción de fracturas: Si los fragmentos óseos están desplazados,
puede ser necesaria una intervención quirúrgica para alinearlos
correctamente.
• Fisioterapia: Para recuperar movilidad después de la curación.
2. Esguinces y Distensiones:
• R.I.C.E. (Reposo, Hielo, Compresión, Elevación): Para reducir la inflamación
y el dolor en las primeras 48 horas.
• Fisioterapia: Rehabilitación para fortalecer los músculos afectados y
mejorar la movilidad.
3. Luxaciones:
• Reducción: Colocar la articulación de nuevo en su lugar. En algunos casos,
se necesita cirugía.
• Inmovilización: Uso de férulas o inmovilización para permitir la curación de
los ligamentos.
4. Contusiones:
• Reposo y aplicación de hielo: Para reducir el dolor y la inflamación.
• Analgésicos: Para aliviar el dolor.
• Elevación: Para reducir la hinchazón.
5. Hernia discal:
• Medicamentos analgésicos y antiinflamatorios.
• Fisioterapia: Ejercicios de fortalecimiento y estiramiento.
• Cirugía: En casos graves, como cuando hay compresión nerviosa
significativa.
Fundamentos del Tratamiento:
Las lesiones del aparato locomotor requieren una evaluación adecuada
para determinar su gravedad y el tratamiento necesario. La correcta
inmovilización y rehabilitación son clave para la recuperación, y el
tratamiento debe ser personalizado según el tipo de lesión, la edad del
paciente y su estado general de salud. La fisioterapia juega un papel
esencial en la recuperación funcional y la prevención de secuelas.
Precauciones:
• No mover al paciente innecesariamente después de una fractura o
luxación para evitar el daño adicional a los tejidos.
• Controlar la circulación: Asegúrese de que los vendajes o férulas no estén
demasiado apretados, para evitar complicaciones circulatorias.
• Monitorear signos de infección: En caso de fracturas abiertas o lesiones
quirúrgicas, revise signos de enrojecimiento, fiebre o drenaje de pus.
• Rehabilitación adecuada: Para evitar rigidez o debilidad muscular posterior
a la lesión, es esencial seguir las pautas de fisioterapia.
Fracturas y Tipos
Concepto:
Una fractura es una ruptura o fisura en la estructura de un hueso
debido a un impacto, traumatismo o estrés excesivo. Las fracturas
pueden variar en gravedad, desde pequeñas grietas hasta roturas
completas, y pueden afectar tanto a la piel (fracturas abiertas) como
estar contenidas dentro de la piel (fracturas cerradas). Las fracturas
requieren atención médica inmediata para asegurar su correcta
alineación, curación y para evitar complicaciones como infecciones o
disfunciones a largo plazo.
Clasificación de las Fracturas:
1. Por el tipo de ruptura:
• Fractura simple o cerrada: El hueso se rompe, pero la piel
permanece intacta. Este tipo de fractura no expone el hueso al
ambiente externo.
• Fractura abierta o compuesta: El hueso roto perfora la piel,
exponiendo el hueso y aumentando el riesgo de infecciones.
2. Por la forma de la fractura:
• Fractura transversa: La fractura es una línea recta a través del
hueso, perpendicular al eje longitudinal del hueso.
• Fractura oblicua: La fractura se produce en un ángulo oblicuo
respecto al eje largo del hueso.
• Fractura espiral: La fractura tiene una forma en espiral alrededor
del eje del hueso, generalmente causada por una torsión.
• Fractura en segmentos o conminuta: El hueso se rompe en varios
fragmentos, lo que dificulta la alineación y curación.
3. Por el desplazamiento del hueso:
• Fractura desplazada: Los fragmentos óseos se desplazan fuera de
su alineación normal. Esta fractura requiere generalmente reducción
(realineación) manual o quirúrgica.
• Fractura no desplazada: El hueso roto permanece en su posición
original o casi original, lo que generalmente facilita la curación con
inmovilización.
4. Por la ubicación en el cuerpo:
• Fractura diafisaria: Afecta el cuerpo principal del hueso (la parte
larga del hueso).
• Fractura metafisaria: Ocurre en la parte del hueso cerca de la
articulación, en la metáfisis, que es la zona entre la diáfisis y la
epífisis (extremo del hueso).
• Fractura epifisaria: Afecta el extremo de los huesos largos, cerca
de las articulaciones.
Clasificación por Causa:
• Fractura traumática: Ocurre debido a un impacto o fuerza externa
(accidente, caída, golpe).
• Fractura patológica: Ocurre por una enfermedad subyacente que debilita
los huesos, como la osteoporosis o cáncer óseo. Incluso un pequeño
traumatismo puede provocar esta fractura.
• Fractura por estrés: Es una fisura en el hueso causada por esfuerzos
repetidos o sobrecarga, común en deportistas, como en el caso de las
fracturas por sobreuso en corredores o bailarines.
Tipos Comunes de Fracturas:
1. Fractura de Colles:
• Es una fractura común en la muñeca, generalmente causada por una
caída sobre la mano extendida. Implica una fractura del radio (uno de los
huesos del antebrazo), con desplazamiento hacia arriba y hacia atrás.
2. Fractura de la Cadera (Fractura del Fémur):
• Generalmente ocurre en personas mayores debido a caídas,
especialmente en aquellos con osteoporosis. Puede requerir cirugía para
reparar la fractura.
3. Fractura de Clavícula:
• Es una fractura común en la zona de la clavícula, generalmente causada
por caídas o accidentes deportivos. A menudo se trata con inmovilización,
pero puede requerir cirugía si está desplazada.
4. Fractura del Tobillo (Fractura bimaleolar):
• Afecta los huesos del tobillo (tibia y peroné) y generalmente resulta de
torceduras o caídas. A veces se acompaña de esguinces en los ligamentos.
5. Fractura del Cráneo (Fractura craneal):
• Ocurre debido a golpes severos en la cabeza. Estas fracturas pueden
involucrar daño cerebral o afectar las estructuras internas, como los senos
paranasales, y a menudo requieren intervención quirúrgica.
1. Inmovilización:
Tratamiento de las Fracturas:
• Se utilizan férulas, yeso o vendas para inmovilizar la fractura y permitir
que los huesos sanen correctamente. La inmovilización es crucial para
prevenir desplazamientos adicionales y facilitar la curación.
2. Reducción (Reposicionamiento):
• Si los fragmentos óseos están desplazados, se realiza una reducción,
que es el proceso de alinear los huesos correctamente, ya sea de forma
manual (reducción cerrada) o mediante cirugía (reducción abierta).
3. Cirugía:
• En fracturas graves o complicadas (como fracturas abiertas o
conminutas), puede ser necesario realizar una intervención quirúrgica para
alinear los huesos y estabilizarlos mediante el uso de placas, tornillos o
clavos.
4. Fisioterapia:
• Una vez que el hueso ha sanado, se inicia un programa de rehabilitación
para restaurar la movilidad, fuerza y funcionalidad de la parte del cuerpo
afectada.
5. Medicamentos:
• El control del dolor se maneja con analgésicos, antiinflamatorios y, en
algunos casos, antibióticos (especialmente en fracturas abiertas).
Fundamentos del Tratamiento:
El tratamiento de las fracturas se basa en el principio de alineación,
inmovilización y rehabilitación. La alineación correcta asegura que los
huesos sanen en la posición adecuada, mientras que la inmovilización evita
que los huesos se desalineen durante el proceso de curación. La
rehabilitación posterior es esencial para restaurar la función y fuerza del
área afectada.
Precauciones:
• Evitar la movilidad innecesaria: Evitar mover el hueso fracturado hasta
que se haya inmovilizado adecuadamente.
• Monitorear signos de infección: Especialmente en fracturas abiertas,
observe signos de enrojecimiento, fiebre, pus o hinchazón.
• Evitar presión excesiva sobre el hueso: Si está usando un yeso o férula,
asegúrese de que no esté demasiado apretado para evitar problemas
circulatorios.
• Seguir el plan de rehabilitación: Es crucial para recuperar la movilidad y
fuerza muscular.
Patrón funcional 5 y 6
Descanso y Cognitivo Perseptual
Vendajes
Tendido de Cama
Vendajes
Concepto:
Un vendaje es un material utilizado para cubrir, proteger y estabilizar
una herida o lesión, así como para inmovilizar una parte del cuerpo.
Se utiliza en la medicina para reducir la inflamación, detener el
sangrado, proteger contra infecciones, aliviar el dolor y proporcionar
soporte a lesiones musculares o articulares.
Objetivo del Vendaje:
• Inmovilización: Proteger una fractura, esguince o lesión de movilidad
excesiva.
• Controlar el sangrado: Detener el flujo sanguíneo en caso de una
herida abierta.
• Proteger contra infecciones: Mantener la herida limpia y aislada de
agentes patógenos.
• Soporte muscular y articular: Proporcionar estabilidad a los
músculos o ligamentos lesionados.
• Mejorar la circulación: En algunos casos, como en el uso de
vendajes compresivos, se puede promover una mejor circulación
sanguínea.
Tipos de Vendajes:
1. Vendajes Funcionales:
• Utilizados para proteger las lesiones deportivas o musculares,
como esguinces o distensiones. Ayudan a estabilizar la zona
afectada sin restringir demasiado el movimiento.
2. Vendajes de Compresión:
• Se utilizan para reducir la hinchazón y controlar el sangrado. Son
típicamente usados en esguinces, contusiones y después de cirugía
para prevenir el edema (acumulación de líquidos).
3. Vendajes de Inmovilización:
• Se aplican para mantener una fractura en su lugar durante el
proceso de curación. Pueden incluir férulas, vendas elásticas o yeso.
4. Vendajes de Fijación:
• Están diseñados para asegurar la posición de un apósito o de una
férula. Se utilizan para mantener un apósito en su lugar y para ayudar
a estabilizar una articulación o hueso roto.
5. Vendajes de Cobertura:
• Su objetivo es cubrir una herida o incisión quirúrgica para
protegerla de infecciones, polvo o bacterias.
Materiales Utilizados para el Vendaje:
• Vendas de gasa: Usadas para cubrir heridas o incisiones quirúrgicas.
• Vendas elásticas (de compresión): Para inmovilizar o comprimir la zona
afectada y reducir la hinchazón.
• Férulas: Material rígido utilizado para inmovilizar huesos fracturados.
• Yeso o vendas sintéticas: Utilizados en la inmovilización de fracturas y
lesiones graves.
• Cinta adhesiva médica: Para asegurar vendas o apósitos en su lugar.
• Gasas estériles: Se emplean para cubrir heridas abiertas y evitar
infecciones.
Técnicas de Aplicación de Vendajes:
1. Vendaje en espiral:
• Se utiliza para envolver una parte del cuerpo de manera continua y suave,
comúnmente aplicado en brazos, piernas o muñecas. Este tipo de vendaje
se solapa sobre sí mismo, proporcionando una cobertura uniforme.
2. Vendaje en ocho:
• Usado principalmente para las articulaciones, como el codo o la rodilla. El
vendaje forma un patrón de “8” alrededor de la zona lesionada, asegurando
la estabilidad.
3. Vendaje en figura de ocho:
• Similar al anterior, pero se utiliza para las extremidades superiores
(muñeca, tobillo) para asegurar una inmovilización adicional y aliviar el dolor.
4. Vendaje en espiral inverso:
• Se usa para heridas o lesiones en áreas irregulares o torácicas,
proporcionando un ajuste adecuado y sin demasiada presión.
5. Vendaje de compresión (con vendaje elástico):
• Se aplica para reducir la inflamación y el sangrado en lesiones de tejidos
blandos, como esguinces o contusiones.
Fundamentos de la Técnica del Vendaje:
• Alineación: Es importante que el vendaje se aplique siguiendo la anatomía
y los movimientos naturales de la parte del cuerpo afectada.
• Presión uniforme: El vendaje debe aplicarse con la presión adecuada, ni
demasiado apretado ni demasiado flojo. Un vendaje muy apretado puede
interrumpir la circulación, mientras que uno flojo no será efectivo.
• Comodidad y soporte: El objetivo es que el vendaje no solo proteja y
estabilice, sino que también proporcione comodidad al paciente y soporte a
la lesión.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
• Comprobación de la circulación: Antes y después de colocar el vendaje, es
importante verificar que la zona no esté demasiado comprimida. Observar
signos de coloración azulada o fría, que indican problemas circulatorios.
• No aplicar vendajes demasiado apretados: Esto puede causar daño a los
tejidos blandos y empeorar la lesión.
• Cambio regular de vendajes: En el caso de vendajes sobre heridas, es
importante cambiarlos regularmente para evitar infecciones y asegurar que
la herida esté limpia.
• No dejar el vendaje húmedo o sucio: Mantener el vendaje seco y limpio es
crucial para evitar el riesgo de infecciones.
• Atención a la integridad de la piel: Si el vendaje es aplicado durante mucho
tiempo, vigilar la piel para detectar signos de irritación, enrojecimiento o
presión excesiva.
Indicaciones Comunes para el Uso de Vendajes:
• Fracturas y esguinces: Para inmovilizar y proteger las lesiones óseas y
articulares.
• Heridas abiertas: Para detener el sangrado y proteger la herida de
infecciones.
• Contusiones y distensiones musculares: Para reducir el dolor y la
inflamación en los músculos o ligamentos.
• Cirugía: Para asegurar que los apósitos se mantengan en su lugar
después de una operación y para prevenir infecciones.
Tendido de Cama
Concepto:
El tendido de cama es el proceso de preparar y organizar la cama de un
paciente en el entorno hospitalario o domiciliario. Implica colocar sábanas,
almohadas, cobijas y otros elementos de cama de manera que proporcionen
comodidad y seguridad al paciente. Un adecuado tendido de cama es crucial
tanto para el bienestar del paciente como para prevenir complicaciones
relacionadas con la higiene y el confort, tales como úlceras por presión.
Objetivos del Tendido de Cama:
• Proporcionar comodidad: Crear un entorno adecuado para el descanso y la
recuperación del paciente.
• Mantener la higiene: Evitar la acumulación de suciedad, humedad o
bacterias en la ropa de cama.
• Prevenir úlceras por presión: Asegurar que el paciente se sienta cómodo y
evitar las lesiones en la piel derivadas de la fricción, la humedad o la presión
excesiva.
• Fomentar un ambiente ordenado y seguro: Evitar caídas, deslizamientos o
situaciones que puedan causar incomodidad o lesiones adicionales.
Equipos y Materiales:
• Sábanas (superior e inferior)
• Almohadas y fundas
• Cobijas o mantas
• Colchón y protector de colchón (si se requiere)
• Gorro o fundas para las almohadas
• Guantes (si el paciente presenta infecciones o es necesario un contacto
directo con fluidos)
• Bata o uniforme de trabajo
• Cesto de ropa sucia
Descripción de la Técnica:
1. Preparación del entorno:
• Lavarse las manos antes de comenzar el tendido de cama.
• Colocar los materiales necesarios al alcance de la mano (sábanas, cobijas,
almohadas).
• Posicionar la cama correctamente, asegurándose de que la altura de la
cama sea cómoda para trabajar y de que no haya objetos innecesarios
alrededor.
2. Retirar la ropa de cama sucia:
• Colocar las sábanas sucias en un cesto adecuado para la ropa sucia. Si el
paciente tiene alguna secreción o está enfermo, usar guantes desechables.
• Retirar la almohada y la funda si es necesario, y reemplazarla por una limpia.
3. Colocar las sábanas y cobijas:
• Colocar la sábana inferior (o bajera) de manera ajustada, asegurándose de
que cubra todo el colchón.
• Asegurarse de que la sábana superior esté bien extendida y bien colocada,
sin arrugas, y con suficiente espacio para que el paciente pueda moverse con
comodidad.
• Colocar la cobija o manta de manera que cubra al paciente, pero no lo deje
demasiado cubierto para evitar el sobrecalentamiento.
4. Ajuste de la cama:
• Tensar las sábanas (si es posible) para que no se queden arrugadas o
dobladas, lo que podría resultar incómodo para el paciente.
• Colocar las almohadas en la posición deseada, normalmente detrás de la
cabeza del paciente. Asegurarse de que estén cómodamente acomodadas,
para que el paciente pueda descansar bien.
• Si es necesario, utilizar almohadas adicionales para mantener la alineación
del cuerpo o la cabeza del paciente, especialmente si está en reposo o en una
posición específica.
5. Revisión final:
• Asegurarse de que la cama esté ajustada y limpia, sin arrugas ni pliegues
que puedan generar incomodidad o riesgo de úlceras por presión.
• Verificar que las cobijas y sábanas estén distribuidas de manera uniforme y
que el paciente se sienta cómodo.
• Cambiar las almohadas y sábanas si presentan manchas, humedad o
suciedad.
Fundamentos:
El tendido adecuado de la cama contribuye a:
• Mejorar el confort y el descanso del paciente.
• Reducir la posibilidad de que el paciente desarrolle úlceras por presión,
debido a la fricción o la humedad generada por una ropa de cama sucia o
arrugada.
• Promover un entorno de higiene que favorezca la recuperación del paciente y
prevenga infecciones.
• Mejorar la seguridad, evitando caídas o incomodidad relacionada con la
falta de alineación de las sábanas o cobijas.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Evitar la fricción y presión: Asegurarse de que las sábanas no tengan
arrugas ni pliegues que puedan generar presión en el cuerpo del paciente,
especialmente en áreas vulnerables como los talones, caderas y codos.
2. Reemplazar la ropa de cama regularmente: Cambiar la ropa de cama con
la frecuencia necesaria, especialmente si el paciente está inactivo durante
largos períodos de tiempo o presenta sudoración excesiva.
3. Asegurar la comodidad del paciente: Preguntar al paciente por su nivel
de comodidad antes de dar por terminado el procedimiento. Ajustar las
sábanas y cobijas según sea necesario.
4. Mantener la higiene: Utilizar sábanas y almohadas limpias y de
preferencia, cambiarlas si se observa alguna mancha o humedad.
5. Evitar sobrecargar la cama con demasiados objetos: Limitar la cantidad
de almohadas o mantas que el paciente necesita, para que no haya riesgo
de caídas o incomodidad.
Patrón funcional 7
Auto percepción - Autoconcepto
Posturas Corporales
Movilización y Traslado
Higiene: Asistencia de
enfermería en baño al
paciente hospitalizado.
Regulación térmica:
Aplicación de calor y frío
Posturas Corporales
Concepto:
Las posturas corporales se refieren a la posición en que se coloca el
cuerpo durante el descanso, el trabajo o cualquier actividad. En el
ámbito de la salud, las posturas adecuadas son esenciales para
mantener el bienestar físico, prevenir lesiones y facilitar la
recuperación de los pacientes, especialmente aquellos con
enfermedades o lesiones. El cuidado en la elección y mantenimiento
de la postura puede prevenir complicaciones como dolores
musculares, contracturas, úlceras por presión y problemas
articulares.
Objetivo de las Posturas Corporales:
• Prevenir úlceras por presión: Mantener al paciente en posturas que
eviten la presión constante en ciertas áreas del cuerpo.
• Mejorar la circulación sanguínea: Asegurar que la circulación no se
vea comprometida por posturas incorrectas o prolongadas.
• Facilitar la respiración: Adoptar posturas que ayuden a expandir los
pulmones y facilitar la respiración, especialmente en pacientes con
problemas respiratorios.
• Promover el confort y descanso: Asegurar que el paciente esté
cómodo, lo que es fundamental para su bienestar y recuperación.
• Prevenir contracturas y deformidades: Asegurar que los músculos,
huesos y articulaciones mantengan una posición natural, reduciendo
el riesgo de rigidez y deformidades.
Tipos de Posturas Corporales:
1. Postura Supina (decúbito dorsal):
• El paciente se coloca boca arriba, con la cabeza ligeramente
elevada si es necesario. Esta postura es ideal para descansar y
facilita la exploración de ciertas áreas del cuerpo. Para evitar la
presión sobre la espalda, se pueden utilizar almohadas debajo de las
rodillas.
2. Postura Prona (decúbito ventral):
• El paciente se coloca boca abajo, con la cara hacia abajo. Esta
postura puede ser útil para pacientes con problemas respiratorios o
para reducir la presión en la parte posterior del cuerpo. Es
importante no dejar a un paciente en esta posición durante largos
períodos sin supervisión.
3. Postura Lateral (decúbito lateral):
• El paciente se coloca de lado, con un almohadón entre las piernas para
evitar que la pierna superior roce contra la inferior. Esta postura es útil
para prevenir úlceras por presión y para mejorar la ventilación en algunos
casos. Es común en pacientes con dificultad para respirar o en aquellos
que necesitan descanso prolongado.
4. Postura Fowler:
• El paciente se coloca semi-sentado con la cabeza elevada a un ángulo de
45-60 grados. Se utiliza comúnmente en pacientes con problemas
respiratorios, ya que facilita la expansión pulmonar. También es ideal para
pacientes con problemas cardiovasculares, ya que reduce la presión sobre
el corazón.
5. Postura en Semi-Fowler:
• Similar a la postura Fowler, pero con la cabeza elevada a un ángulo de
aproximadamente 30-45 grados. Es más cómoda para pacientes que
necesitan estar semi-sentados durante períodos prolongados.
6. Postura de Trendelenburg:
• El paciente está acostado con la cabeza hacia abajo y los pies elevados.
Esta postura puede utilizarse en situaciones específicas, como en ciertos
tipos de shock, aunque hoy en día se utiliza con menos frecuencia debido a
que no siempre es beneficiosa.
7. Postura en Ginecológica:
• Es una postura en la que el paciente se acuesta sobre la espalda con las
piernas flexionadas y los pies planos sobre la cama, ideal para exámenes
ginecológicos o procedimientos quirúrgicos relacionados.
8. Postura en Decúbito Lateral con Soporte:
• El paciente se acuesta de lado, pero con soporte adicional debajo del
Fundamentos de las para
tronco y las piernas Posturas Corporales:
aliviar la presión sobre las articulaciones y
•promover
Distribución
unade la presión:
alineación Es crucial cambiar las posturas frecuentemente
adecuada.
para evitar la acumulación de presión en áreas específicas del cuerpo
(como talones, caderas y sacro), lo que puede causar úlceras por presión.
• Alineación corporal adecuada: Las posturas deben mantener la alineación
natural del cuerpo para evitar la tensión muscular y los dolores articulares.
Esto es especialmente importante para pacientes con movilidad limitada.
• Facilitar funciones fisiológicas: Al adoptar las posturas adecuadas, se
facilita la circulación sanguínea, la respiración y la digestión.
• Prevención de contracturas y deformidades: Cambiar la posición
regularmente ayuda a prevenir la rigidez en los músculos y las
articulaciones.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Evitar la presión prolongada en un área: Mantener al paciente en la misma
postura durante mucho tiempo puede generar presión en la piel y los tejidos
blandos, causando úlceras por presión. Cambiar de posición cada 2 horas
es recomendable. 2. Uso de almohadas o cojines: Colocar almohadas o
cojines debajo de las piernas, entre los muslos o en la parte baja de la
espalda puede ayudar a aliviar la presión y promover una mejor alineación.
3. Evitar posiciones incómodas: Asegurarse de que la postura sea cómoda
para el paciente y que no cause tensión o dolor adicional. 4. No dejar al
paciente sin supervisión: Si el paciente está en una posición como la postura
prona o en una posición que limita la respiración, es importante vigilarlo
constantemente. 5. Considerar condiciones específicas del paciente: En
pacientes con ciertas condiciones, como problemas respiratorios, cardíacos
o neurológicos, es esencial ajustar las posturas para satisfacer sus
necesidades particulares.
Movilización y Traslado
Concepto:
La movilización y traslado de pacientes son procedimientos esenciales
en el cuidado de la salud, que implican el movimiento seguro y
controlado de una persona, ya sea en el hospital, en una ambulancia o
en su hogar, con el objetivo de cambiar su posición o trasladarlo de un
lugar a otro. Estos procesos deben realizarse con cuidado para evitar
lesiones en el paciente y en el personal que realiza el movimiento.
Objetivos de la Movilización y Traslado:
• Prevenir complicaciones: Evitar úlceras por presión, contracturas y
problemas circulatorios que pueden surgir debido a la inmovilidad
prolongada.
• Garantizar la seguridad: Asegurar que el paciente sea trasladado o
movilizado de manera segura, minimizando el riesgo de caídas o
lesiones.
• Fomentar la independencia: En algunos casos, la movilización busca
mejorar la movilidad del paciente, permitiéndole realizar actividades
diarias con más autonomía.
• Facilitar la atención médica: Realizar la movilización de forma que sea
más sencillo realizar procedimientos médicos, exámenes o
intervenciones quirúrgicas.
Tipos de Movilización:
1. Movilización de Paciente en Cama:
• Deslizar al paciente: Utilizado cuando el paciente no puede moverse
por sí mismo. El personal de salud lo desliza con cuidado sobre la cama
utilizando una sábana o dispositivo de deslizamiento.
• Posicionamiento: Cambiar al paciente de una posición a otra para
evitar la presión en áreas del cuerpo vulnerables (por ejemplo, cambiar
de la postura supina a lateral).
2. Movilización de Paciente en Silla:
• Cuando el paciente necesita sentarse por un tiempo, se utiliza una
silla o sillón adaptado a sus necesidades. A veces, se utilizan cojines
o almohadas para mayor comodidad.
3. Movilización de Paciente de la Cama a la Silla (o viceversa): • Se
hace utilizando un lifter, grúa de traslado o con el apoyo de una
persona. Es esencial contar con al menos dos personas para un
traslado seguro y garantizar que el paciente se sienta cómodo y
seguro.
4. Traslado en Cama o Camilla: • Cuando el paciente está gravemente
enfermo o no puede movilizarse por sí mismo, es necesario utilizar una camilla
para trasladarlo. Las camillas tienen sistemas de seguridad que mantienen al
paciente en una posición segura durante el traslado. 5. Uso de Grúas de
Traslado: • Son dispositivos mecánicos utilizados para levantar y mover a
los pacientes que tienen movilidad limitada. Son útiles para evitar lesiones
tanto al paciente como al personal de salud.
Técnicas de Movilización y Traslado:
1. Traslado de Cama a Camilla:
• Posicionar la camilla: Colocar la camilla cerca de la cama.
• Deslizar al paciente: Ayudar al paciente a deslizarse desde la cama hacia
la camilla utilizando una técnica de rodillo o deslizamiento con una sábana.
• Asegurar al paciente: Colocar correas de seguridad o almohadas para
asegurar que el paciente esté inmovilizado durante el traslado.
2. Uso de Grúas:
• Preparación de la grúa: Asegúrese de que la grúa esté correctamente
colocada y que el paciente esté bien posicionado sobre ella.
• Elevar al paciente: Con cuidado, elevar al paciente con la grúa hasta la
posición deseada (por ejemplo, desde la cama hacia la silla de ruedas).
• Desplazamiento: Llevar al paciente a su destino con cuidado,
asegurándose de que el trayecto esté libre de obstáculos y que el paciente
se sienta cómodo.
3. Traslado en Silla de Ruedas:
• Posición adecuada del paciente: Colocar al paciente de manera que esté
bien asentado y apoyado en la silla de ruedas.
• Frenar la silla de ruedas: Asegurarse de que la silla de ruedas esté en una
posición segura y que los frenos estén activados antes de iniciar el
traslado.
• Movilizar con seguridad: Empujar la silla con cuidado, manteniendo una
postura adecuada para evitar lesiones en el cuidador.
4. Traslado de Pie (cuando el paciente tiene algo de movilidad):
• Posición de los pies: Colocar los pies del paciente en una postura firme.
• Sujeción adecuada: El cuidador debe proporcionar soporte en la parte
inferior de la espalda y debajo de los brazos.
• Desplazamiento controlado: Guiar al paciente lentamente, evitando
movimientos bruscos.
Fundamentos de la Movilización y Traslado:
• Seguridad y comodidad del paciente: El objetivo principal es que el
paciente esté seguro y cómodo durante el proceso de movilización o
traslado.
• Prevención de lesiones: Se busca evitar caídas, dolores musculares o
articulares, y lesiones a ambos, tanto al paciente como al personal.
• Uso adecuado de equipos: El uso de dispositivos como grúas, sábanas
deslizantes o camillas asegura que la movilización y el traslado sean
efectivos y sin riesgo de daño.
• Movilización regular: Cambiar la posición de los pacientes de forma
periódica ayuda a prevenir complicaciones asociadas con la inmovilidad,
como úlceras por presión y rigidez articular.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Evaluar la movilidad del paciente: Antes de realizar cualquier movilización,
evaluar la capacidad del paciente para moverse de manera independiente o
con asistencia. Esto puede implicar la observación de su fuerza y
coordinación.
2. Posicionamiento adecuado del cuidador: El personal debe asegurarse de
tener una postura adecuada durante la movilización para evitar lesiones.
Utilizar la fuerza de las piernas, no de la espalda, al levantar o mover al
paciente.
3. Uso de equipo adecuado: Si es necesario, utilizar grúas o sistemas de
deslizamiento para evitar la sobrecarga física del personal o causar
incomodidad al paciente.
4. Evitar movimientos bruscos: Siempre mover al paciente de manera suave
y controlada para evitar dolor o lesiones. Es esencial comunicarse con el
paciente, si está consciente, para asegurarse de que se sienta cómodo y
tranquilo durante el proceso.
5. Evaluar la seguridad del entorno: Asegúrese de que la ruta por la cual se
trasladará al paciente esté libre de obstáculos, que los frenos de la camilla
o silla de ruedas estén activados, y que el entorno esté adecuado para el
traslado.
6. Monitorear signos de incomodidad: Si el paciente experimenta dolor,
incomodidad o señales de fatiga excesiva durante la movilización, se debe
detener y ajustar el procedimiento.
Higiene: Asistencia de enfermería en baño al
paciente hospitalizado.
Concepto: La asistencia de enfermería en baño al paciente
hospitalizado implica el cuidado y apoyo brindado por el personal de
enfermería para realizar la higiene personal del paciente que se
encuentra en un entorno hospitalario. Esto puede incluir la higiene
completa o parcial del cuerpo, dependiendo del nivel de movilidad y
autonomía del paciente. La higiene adecuada es esencial para
mantener la salud y prevenir infecciones, así como para promover el
bienestar físico y emocional del paciente.
Objetivo de la Técnica:
• Prevenir infecciones: Al mantener la piel limpia y libre de sudor,
secreciones y suciedad, se reduce el riesgo de infecciones cutáneas
y de otras complicaciones.
• Mejorar la circulación: El baño favorece la circulación sanguínea,
aliviando la tensión muscular y estimulando la oxigenación de los
tejidos.
• Mantener el confort: Proporcionar comodidad y una sensación de
bienestar al paciente, lo cual es esencial para su recuperación.
• Promover la dignidad del paciente: Ofrecer al paciente un baño de
manera respetuosa y cuidadosa, garantizando su privacidad y
autoestima.
• Evaluar la piel del paciente: Durante el baño, el personal de
enfermería puede identificar posibles problemas en la piel, como
úlceras por presión, heridas o signos de infección.
Equipo y Material:
1. Toallas y sábanas limpias
2. Guantes de látex o nitrilo (para la seguridad y protección del
personal)
3. Jabón neutro o adecuado para piel sensible
4. Esponjas o esponjillas de baño
5. Paños húmedos (si el baño es parcial o en la cama)
6. Balde o recipiente con agua tibia
7. Crema hidratante o loción corporal
8. Gorro o toalla para secar el cabello (si es necesario)
9. Alcohol o desinfectante para manos
10. Ropa limpia para el paciente
11. Protección de la cama (plástico o sábanas impermeables) si es
necesario
12. Cinta o apósitos para heridas (si aplica)
Descripción de la Técnica:
1. Preparación:
• Verificación de la condición del paciente: Antes de iniciar el baño, se debe evaluar
la movilidad y el estado de salud del paciente para asegurarse de que la técnica
de baño sea adecuada para su condición.
• Preparación del ambiente: Asegúrese de que la habitación esté a una
temperatura confortable. Prepare el equipo necesario y deje todo al alcance antes
de comenzar.
• Privacidad y confort: Cierre las cortinas o la puerta para garantizar la privacidad
del paciente y hable con él para explicarle el procedimiento y garantizar que se
sienta cómodo.
• Higiene de manos: El personal de enfermería debe realizar un lavado de manos
adecuado antes de comenzar.
2. Técnica del Baño (de ser posible, el paciente debe estar involucrado):
• Colocación en posición adecuada: Si el paciente está en cama, asegúrese de
que esté lo más erguido posible para facilitar el baño. Puede elevar la cabecera de
la cama o colocarlo en una posición lateral si es necesario.
• Comenzar por la parte superior del cuerpo:
• Humedezca la esponja en agua tibia con jabón y comience por la cabeza del
paciente. Evite mojar la cara o los ojos si no es necesario.
• Limpiar el rostro con un paño suave, comenzando desde los ojos hacia abajo.
• Limpiar los oídos y el cuello, prestando atención a los pliegues de la piel.
• Higiene de la parte superior del cuerpo:
• Lavar los brazos, axilas y tórax, utilizando movimientos suaves y circulares.
Asegúrese de secar bien la piel para evitar la humedad que puede provocar
irritación.
• Higiene abdominal y genital:
• Limpie el abdomen y la zona genital con especial cuidado, siempre de adelante
hacia atrás en las mujeres, para prevenir infecciones.
• Si es necesario, utilice productos especiales para la higiene genital o para la piel
sensible.
• Higiene de piernas y pies:
• Lave las piernas, comenzando desde los muslos hacia los pies. Preste atención
a los pies, especialmente entre los dedos, y seque bien para evitar la humedad.
• Si el paciente tiene problemas en los pies, como úlceras o heridas, debe tratarse
con cuidado especial.
• Baño parcial en la cama (si el paciente no puede levantarse):
• Si el paciente no puede levantarse, puede usar paños húmedos con jabón suave
para limpiar la zona deseada.
• Utilice sábanas de protección para evitar mojar la cama.
3. Secado y Cuidado Post-Baño:
• Secado: Después de lavar y enjuagar, se debe secar al paciente
cuidadosamente, especialmente en los pliegues de la piel (como axilas, ingle y
debajo de los senos) para evitar irritaciones o la formación de úlceras por
presión.
• Aplicación de crema o loción: Si el paciente lo permite, se puede aplicar una
crema hidratante o loción para proteger y mantener la piel suave.
• Vestir al paciente: Coloque al paciente ropa limpia y cómoda, y ayúdelo a
cambiarse si es necesario.
• Recolocar al paciente en una posición cómoda en la cama o silla.
4. Limpieza del entorno:
• Retire y lave los utensilios usados (esponjas, paños, etc.), desinfecte las
superficies y deseche los materiales de forma adecuada.
Fundamentos:
• Higiene como factor clave de salud: La higiene personal es fundamental
para evitar infecciones y complicaciones dérmicas, especialmente en
pacientes hospitalizados o con movilidad limitada.
• Estimulación de la circulación: Un baño adecuado estimula la circulación
sanguínea, lo que es beneficioso para pacientes que pasan mucho tiempo
en cama.
• Relajación y confort: El baño puede ayudar a calmar y relajar al paciente,
mejorando su estado emocional y su bienestar general.
• Prevención de úlceras por presión: Mantener la piel limpia y seca es
fundamental para prevenir úlceras por presión, especialmente en áreas
donde el paciente puede estar en contacto constante con superficies
duras.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Temperatura del agua: Asegúrese de que el agua esté tibia (no caliente
ni fría) para evitar quemaduras o incomodidad en el paciente.
2. Movilidad del paciente: Asegúrese de que el paciente esté lo
suficientemente cómodo y seguro para no caerse o lesionarse durante el
baño.
3. Privacidad: Mantenga la privacidad y la dignidad del paciente en todo
momento, usando toallas o sábanas para cubrir las partes del cuerpo que
no están siendo limpiadas.
4. Higiene de manos: El personal debe realizar una correcta higiene de
manos antes y después de cada baño, y usar guantes de ser necesario.
5. Lesiones en la piel: Si el paciente tiene heridas, úlceras por presión u
otras lesiones, tenga cuidado de no frotar o irritar esas áreas durante el
baño. Utilice productos adecuados para estas áreas.
6. Riesgo de caídas: Si el paciente está de pie o sentado en la silla de baño,
asegúrese de que esté apoyado y seguro para evitar caídas.
Regulación Térmica: Calor y frío
Concepto: La regulación térmica en el ámbito de la salud hace
referencia al uso controlado de calor y frío con fines terapéuticos para
el tratamiento de diversas afecciones. Estos métodos se utilizan para
modificar la temperatura del cuerpo, promoviendo la mejora en la
circulación sanguínea, aliviando el dolor o reduciendo la inflamación,
entre otros beneficios. Se emplean en forma de compresas, geles,
baños, entre otros.
Objetivo de la Técnica:
• Aliviar el dolor: Tanto el calor como el frío pueden ayudar a reducir el
dolor muscular, articular y la incomodidad.
• Reducir la inflamación: El frío se utiliza para disminuir la inflamación y el
hinchazón, especialmente en lesiones agudas.
• Mejorar la circulación: El calor puede dilatar los vasos sanguíneos,
mejorando el flujo sanguíneo y ayudando a la recuperación de tejidos.
• Relajar los músculos: El calor favorece la relajación muscular y la
disminución de tensiones.
• Estimular la reparación tisular: En algunos casos, el calor favorece el
proceso de curación de lesiones y tejidos dañados.
Equipo y Material:
1. Compresas frías (paños o geles fríos)
2. Compresas calientes (paños o geles térmicos)
3. Bolsas de hielo o paquetes de gel frío
4. Tinas de agua caliente o fría (baños de inmersión)
5. Almohadillas eléctricas de calor
6. Botellas de agua caliente
7. Cojines térmicos o mantas térmicas
8. Termómetros (para verificar la temperatura del agua o del dispositivo
térmico)
9. Sábanas o toallas para envolver las compresas
10. Guantes para manipular elementos muy fríos o calientes
Descripción de la Técnica:
Uso del Calor:
1. Métodos de aplicación:
• Compresas calientes: Aplicar un paño o gel térmico caliente sobre el
área afectada. El calor debe ser de temperatura tolerable para el
paciente, generalmente entre 38-40 °C.
• Almohadillas eléctricas de calor: Estas almohadillas se colocan sobre el
área dolorida o contracturada, proporcionando calor constante.
• Baños de inmersión: Si la zona afectada es una mano, pie o miembro
pequeño, puede sumergirse en agua caliente (entre 37-39°C) para facilitar
la relajación muscular.
• Botellas de agua caliente: Son útiles para áreas más grandes, como la
espalda o el abdomen.
2. Beneficios del calor:
• Mejora la circulación: El calor dilata los vasos sanguíneos, lo que aumenta
el flujo sanguíneo en la zona tratada.
• Alivio muscular: Ayuda a reducir la rigidez muscular y las contracturas,
promoviendo la relajación.
• Estimula la curación: Acelera la eliminación de toxinas y desechos
metabólicos de los tejidos lesionados, favoreciendo la regeneración celular.
Uso del Frío:
1. Métodos de aplicación:
• Compresas frías o paquetes de hielo: Se envuelven en una toalla o paño
para evitar el contacto directo con la piel, y se aplican durante 10-20
minutos.
• Baños de inmersión en agua fría: Similar al baño caliente, pero con agua
fría (alrededor de 10-15°C) para reducir la inflamación en áreas
específicas.
• Gel frío o bolsas de hielo reutilizables: Estos productos se colocan
directamente sobre la zona afectada y pueden mantener la temperatura
durante un tiempo más prolongado.
2. Beneficios del frío:
• Reducción de la inflamación: El frío ayuda a reducir la inflamación y el
sangrado al contraer los vasos sanguíneos.
• Alivio del dolor agudo: El frío adormece los nervios, lo que disminuye
temporalmente la percepción del dolor.
• Prevención de hematomas: Al reducir el flujo sanguíneo en el área, el frío
minimiza la formación de hematomas después de un golpe o trauma.
Fundamentos:
• Efectos fisiológicos del calor:
• Vasodilatación: El calor provoca la dilatación de los vasos sanguíneos,
mejorando la circulación sanguínea y proporcionando más oxígeno y
nutrientes a los tejidos.
• Disminución de la viscosidad del tejido muscular: El calor reduce la rigidez
muscular y facilita el movimiento de los músculos y las articulaciones.
• Relajación general: Favorece la sensación de bienestar y disminuye el
estrés y la ansiedad.
• Efectos fisiológicos del frío:
• Vasoconstricción: El frío causa la contracción de los vasos sanguíneos, lo
que reduce el flujo sanguíneo en la zona aplicada, disminuyendo la
inflamación.
• Disminución del metabolismo celular: El frío ralentiza el metabolismo de los
tejidos y reduce la actividad de las células inflamatorias.
• Alivio del dolor: La aplicación de frío adormece temporalmente los nervios,
reduciendo la sensación de dolor en el área afectada.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Evitar quemaduras por calor:
• No aplicar calor directamente sobre la piel sin un paño o toalla
interpuesta. Controlar siempre la temperatura de los dispositivos térmicos
para evitar quemaduras.
• En pacientes con problemas de circulación (diabetes, neuropatías), el
calor puede causar quemaduras sin que el paciente lo perciba.
2. Evitar congelación por frío:
• El frío debe aplicarse durante periodos de 10-20 minutos, y nunca debe
aplicarse directamente sobre la piel (utilizar un paño o toalla). Para evitar la
congelación, debe haber una capa protectora.
• No aplicar frío en personas con trastornos vasculares (como insuficiencia
arterial o síndrome de Raynaud), ya que puede empeorar su condición.
3. Monitorear la tolerancia del paciente:
• Siempre verificar la comodidad del paciente durante el tratamiento,
especialmente en personas con condiciones como hipersensibilidad al frío o
calor, para evitar lesiones.
4. Contraindicaciones del calor:
• El calor no debe aplicarse sobre áreas con inflamación reciente,
infecciones, heridas abiertas o cánceres. En estos casos, el calor podría
empeorar la condición.
5. Contraindicaciones del frío:
• El frío no debe aplicarse en personas con enfermedades de la piel como
dermatitis, o sobre áreas de piel adormecida o con mala circulación.
Patrón funcional 8
Rol - Relaciones
Norma 087
Tipos de lavados de manos
5 correctos
Indicadores de calidad de
enfermería
Metas internacionales de
seguridad en el paciente
Norma 087
Concepto:
La Norma Oficial Mexicana NOM-087-ECOL-SSA1-2002 establece los
lineamientos y procedimientos que deben seguirse para la gestión y
manejo de los Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos (RPBI)
generados en las instituciones de salud, hospitales, clínicas y
laboratorios. Los RPBI son aquellos residuos que contienen material
biológico infeccioso que puede representar un riesgo para la salud
humana y el medio ambiente si no se manejan adecuadamente. Esta
norma busca garantizar la seguridad en la disposición de estos residuos,
minimizando riesgos de infecciones y contaminaciones.
Objetivo de la Norma:
• Establecer los procedimientos para la identificación, clasificación,
recolección, manejo, transporte y disposición final de los RPBI en
instalaciones de salud y otros establecimientos que generen estos
residuos.
• Proteger la salud humana y el medio ambiente al evitar la exposición a
agentes patógenos que puedan ser transmitidos a través de los RPBI.
• Prevenir accidentes y evitar la contaminación del entorno a través de
prácticas adecuadas para la manipulación de los residuos.
• Cumplir con las disposiciones legales sobre el manejo de residuos
peligrosos biológico-infecciosos establecidos en las leyes mexicanas.
Equipo y Material:
1. Contenedores para la recolección: Deben ser resistentes y estar
debidamente etiquetados con los símbolos de residuos peligrosos
biológicos infecciosos (símbolo de biohazard).
2. Bolsas plásticas rojas o naranjas: Estas bolsas deben ser utilizadas
para el almacenamiento temporal de los RPBI antes de su disposición
final.
3. Guantes, batas y protección personal: El personal debe utilizar equipos
de protección personal (EPP) adecuados, como guantes, batas,
mascarillas, y gafas de seguridad, para evitar el contacto directo con los
RPBI.
4. Contenedores para residuos cortantes y punzocortantes: Deben ser
resistentes, de color amarillo y estar bien sellados.
5. Etiquetas y señales de advertencia: Deben colocarse en los lugares de
almacenamiento y manejo de los RPBI para alertar sobre el riesgo
biológico.
6. Equipos de transporte: Vehículos o dispositivos especialmente
diseñados para el transporte seguro de estos residuos hasta el lugar de
disposición final.
Descripción de la Técnica:
1. Identificación y clasificación de los RPBI:
• Los RPBI deben ser identificados correctamente en el momento de su
generación. Esto incluye material como:
• Sangre y fluidos corporales contaminados.
• Materiales y objetos punzocortantes (agujas, jeringas, bisturís, etc.).
• Tejidos humanos, órganos y fluidos biológicos de pacientes con
infecciones.
• Desperdicios de alimentos de pacientes infectados, entre otros.
• Los RPBI deben clasificarse y etiquetarse de manera que se identifique
claramente su peligrosidad.
2. Recolección y almacenamiento temporal:
• Los RPBI deben colocarse en contenedores resistentes y seguros, de
color rojo o naranja para la mayoría de los residuos biológicos. Los
materiales punzocortantes deben ser depositados en contenedores rígidos
amarillos con tapa.
• No se debe compactar ni comprimir los RPBI dentro de los contenedores.
También deben ser almacenados en áreas específicas y segregadas
dentro de las instalaciones para evitar su mezcla con residuos comunes.
• Los residuos deben ser almacenados temporalmente en un lugar fresco y
seco hasta su disposición final, y no deben exceder el tiempo de
almacenamiento permitido por la normativa (generalmente 48 horas).
3. Transporte de los RPBI:
• El transporte de los RPBI debe hacerse en vehículos cerrados y
adecuadamente señalizados, que aseguren que los residuos no se
derramen ni se contaminen durante el traslado.
• El personal encargado del transporte debe usar equipos de protección
personal y recibir capacitación específica sobre el manejo de estos
residuos.
4. Disposición final de los RPBI:
• Los RPBI deben ser entregados a empresas autorizadas para su
disposición final. Estas empresas deben contar con los permisos
correspondientes para la incineración o eliminación segura de los residuos
biológicos infecciosos.
• En algunos casos, la incineración es el método más común de disposición
final, ya que elimina el riesgo biológico y garantiza la destrucción de
patógenos.
5. Control y registro:
• Es obligatorio mantener un registro detallado de la cantidad y tipo de RPBI
generados, así como del proceso de manejo y disposición final. Este
registro debe ser supervisado por las autoridades correspondientes para
asegurar el cumplimiento de la normativa.
Fundamentos:
• Riesgo biológico: Los RPBI pueden estar contaminados con
microorganismos patógenos, como bacterias, virus y hongos, que
representan un riesgo para la salud humana y el medio ambiente.
• Control de infecciones: El manejo adecuado de los RPBI ayuda a prevenir
la propagación de infecciones nosocomiales y la exposición de
trabajadores de la salud, pacientes y la comunidad a patógenos
peligrosos.
• Responsabilidad ambiental: La correcta disposición de los RPBI asegura
que estos no contaminen el agua, el aire o el suelo, protegiendo así el
ecosistema.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Capacitación continua: El personal debe recibir entrenamiento adecuado
sobre el manejo de RPBI, incluyendo cómo identificar, almacenar y
transportar estos residuos de forma segura.
2. Uso adecuado del equipo de protección personal (EPP): El personal debe
asegurarse de usar guantes, mascarillas, gafas y batas para evitar el
contacto directo con los RPBI.
3. Manejo seguro de punzocortantes: Los materiales como agujas, jeringas
y otros objetos punzantes deben manejarse con especial cuidado para
evitar lesiones. Se deben colocar inmediatamente en los contenedores
rígidos amarillos.
4. Desinfección de las áreas de manejo: Las áreas donde se manejan los
RPBI deben ser desinfectadas regularmente para reducir el riesgo de
contaminación cruzada.
5. Evitar la sobrecarga de los contenedores: Los contenedores de RPBI no
deben ser sobrecargados ni comprimidos para evitar derrames y
accidentes.
Tipos de Lavado de Manos
Concepto:
El lavado de manos es una de las prácticas de higiene más efectivas
para prevenir la transmisión de enfermedades infecciosas. En el ámbito
sanitario, existen diferentes tipos de lavado de manos, cada uno con un
propósito específico, dependiendo del contexto y del nivel de
contaminación de las manos. La correcta ejecución de estas técnicas es
fundamental para garantizar la seguridad del paciente y la del personal de
salud.
Objetivo del Lavado de Manos:
• Eliminar suciedad, gérmenes y patógenos: A través del lavado
adecuado, se elimina la flora microbiana transitoria de las manos,
evitando la transmisión de infecciones.
• Prevenir la propagación de infecciones nosocomiales: El lavado
frecuente y adecuado de manos es clave para reducir el riesgo de
infecciones nosocomiales en los hospitales.
• Promover la higiene y la salud pública: El lavado de manos correcto es
un pilar fundamental en la prevención de enfermedades transmitidas por
contacto.
Tipos de Lavado de Manos:
1. Lavado de Manos Social:
• Objetivo: El propósito principal del lavado de manos social es eliminar la
suciedad visible y disminuir la carga microbiana superficial de las manos
en situaciones cotidianas.
• Indicaciones:
• Antes de comer.
• Después de usar el baño.
• Al tocar superficies sucias o potencialmente contaminadas (como
transporte público).
• Después de estornudar o toser.
• Proceso:
1. Mojar las manos con agua limpia.
2. Aplicar jabón en una cantidad suficiente.
3. Frotar las manos durante al menos 20 segundos, asegurándose de
cubrir todas las superficies: palmas, dorsos, entre los dedos y debajo de
las uñas.
4. Enjuagar bien con agua corriente.
5. Secar las manos con toalla de papel desechable o secador de aire.
2. Lavado de Manos Antiséptico:
• Objetivo: Reducir la carga microbiana en las manos mediante el uso de
productos antimicrobianos, para evitar la transmisión de infecciones,
especialmente en situaciones de riesgo elevado como en hospitales o
entornos clínicos.
• Indicaciones:
• Antes de realizar procedimientos invasivos.
• Antes de tocar a pacientes inmunocomprometidos.
• Después de estar en contacto con fluidos corporales o superficies
contaminadas.
• Proceso:
1. Mojar las manos con agua.
2. Aplicar jabón o desinfectante antimicrobiano (como clorohexidina o
yodopovidona) y frotar las manos durante 30 segundos.
3. Asegurarse de cubrir bien todas las superficies de las manos.
4. Enjuagar las manos con agua limpia.
5. Secar las manos con una toalla desechable o secador de aire.
3. Lavado de Manos Quirúrgico:
• Objetivo: Asegurar una limpieza profunda y la reducción significativa de la
flora microbiana residente y transitoria antes de realizar procedimientos
quirúrgicos o invasivos.
• Indicaciones:
• Antes de cualquier procedimiento quirúrgico.
• Durante la preparación del personal quirúrgico.
• Antes de colocar un acceso venoso central o realizar procedimientos
invasivos.
• Proceso:
1. Mojar las manos y los brazos hasta el codo.
2. Aplicar jabón quirúrgico (normalmente con clorohexidina o yodopovidona).
3. Frotar las manos y los antebrazos en un patrón específico,
asegurándose de limpiar bajo las uñas, los pliegues de los dedos, entre los
dedos, las muñecas y el antebrazo hasta el codo. Este proceso suele durar
de 2 a 5 minutos.
4. Enjuagar bien con agua potable.
5. Secar las manos y los brazos con toallas estériles desechables o con
secadores automáticos, asegurando que no se toque ninguna superficie
después del lavado.
4. Fricción con Alcohol (Desinfección con Alcohol):
• Objetivo: Desinfectar rápidamente las manos sin necesidad de agua, en
situaciones en las que el lavado de manos con agua y jabón no es posible o
cuando se requiere una desinfección más rápida.
• Indicaciones:
• Entre contactos con pacientes.
• Después de la manipulación de equipo o material potencialmente
contaminado.
• Cuando no hay acceso inmediato a agua y jabón.
• Proceso:
1. Aplicar una cantidad adecuada de gel o solución alcohólica (mínimo 60%
de alcohol).
2. Frotar las manos (palmas, dorsos, entre los dedos, uñas) durante al
menos 20 segundos hasta que el producto se haya evaporado
completamente.
3. No enjuagar ni secar las manos después de la aplicación del alcohol.
Fundamentos de los Tipos de Lavado de Manos:
• Microbiología: El lavado de manos reduce la cantidad de microorganismos
patógenos en la piel, lo que disminuye la probabilidad de transmisión de
infecciones.
• Higiene hospitalaria: En entornos clínicos, el lavado adecuado de manos
es crucial para prevenir las infecciones asociadas a la atención sanitaria
(IAAS), mejorando la seguridad del paciente.
• Normativas: Existen normativas internacionales, como las de la
Organización Mundial de la Salud (OMS), que establecen las técnicas
adecuadas de lavado de manos para cada contexto.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Duración del lavado: El lavado debe durar al menos 20-30 segundos
para ser eficaz.
2. Uso adecuado de productos: Usar el tipo de jabón o desinfectante
adecuado para cada situación.
3. Evitar el contacto con superficies después del lavado: Al secarse las
manos, se debe evitar tocar superficies contaminadas para no
recontaminar las manos.
4. Mantener las uñas cortas y limpias: Las uñas largas o sucias pueden
retener microorganismos, dificultando la eliminación de patógenos.
5. Frecuencia: El lavado de manos debe realizarse con regularidad,
especialmente después de tocar objetos potencialmente contaminados,
antes de comer, antes y después de atender a pacientes, entre otras
situaciones.
5 correctos
Los “5 correctos” son principios fundamentales que guían la administración
segura de medicamentos en el ámbito de la salud. Ayudan a evitar errores de
medicación y a asegurar que los pacientes reciban el tratamiento adecuado
de forma precisa.
1. Correcto Paciente:
• Descripción: Verificar que el medicamento se administre a la persona
correcta.
• Acciones:
• Identificar al paciente de manera adecuada (por ejemplo, usando su
nombre completo, número de expediente o pulsera identificadora).
• Confirmar que los datos del paciente coincidan con la prescripción médica.
2. Correcto Medicamento:
• Descripción: Asegurarse de que se administre el medicamento correcto de
acuerdo con lo indicado en la receta.
• Acciones:
• Revisar la etiqueta del medicamento, nombre del fármaco y dosis.
• Asegurarse de que el medicamento y la dosificación sean los indicados en
la prescripción.
• Verificar la forma farmacéutica (tableta, jarabe, inyección, etc.) y la fecha
de caducidad.
3. Correcta Dosis:
• Descripción: Administrar la dosis correcta, en la cantidad y frecuencia
adecuadas.
• Acciones:
• Verificar la dosis indicada en la receta médica.
• Asegurarse de que la cantidad a administrar sea la correcta y ajustada al
paciente (por ejemplo, considerar peso, edad, condiciones de salud).
• Usar instrumentos de medición precisos si es necesario.
4. Correcto Momento:
• Descripción: Administrar el medicamento en el momento adecuado,
respetando el horario y las indicaciones de la prescripción.
• Acciones:
• Administrar el medicamento en el momento oportuno (antes, durante o
después de las comidas, según la indicación médica).
• Respetar los intervalos entre las dosis para mantener niveles terapéuticos
adecuados.
• Asegurarse de que el paciente no haya recibido la medicación previamente,
para evitar sobredosis.
5. Correcta Vía:
• Descripción: Asegurarse de que el medicamento se administre por la vía
correcta (oral, intravenosa, tópica, etc.).
• Acciones:
• Verificar que la vía de administración indicada en la receta sea la correcta
(oral, intravenosa, intramuscular, subcutánea, etc.).
• Utilizar el equipo adecuado para la administración (jeringas, catéteres,
inhaladores, etc.).
Fundamentos:
• Seguridad del paciente: Los 5 correctos son esenciales para prevenir
errores de medicación y garantizar que el paciente reciba el tratamiento
adecuado.
• Eficacia del tratamiento: La administración correcta del medicamento
asegura que se logre el efecto terapéutico esperado, evitando
complicaciones.
• Normativas y protocolos: Estas prácticas están basadas en protocolos y
directrices de seguridad establecidas por organismos de salud
internacionales y nacionales.
Precauciones:
• Verificación constante: Siempre verificar los 5 correctos antes de
administrar cualquier medicamento.
• Comunicación clara: En caso de duda, siempre consultar con el equipo de
salud o el farmacéutico.
• Monitoreo del paciente: Observar cualquier reacción adversa o efecto
secundario después de la administración del medicamento.
Indicadores de Calidad de Enfermería
Concepto:
Los indicadores de calidad de enfermería son herramientas utilizadas para
medir y evaluar la eficacia, eficiencia y seguridad de la atención
proporcionada por los profesionales de la enfermería. Estos indicadores
ayudan a garantizar que los cuidados sean adecuados, oportunos y
eficaces, y se alineen con los estándares y las expectativas de los pacientes
y de la organización.
Objetivo:
• Evaluar la calidad del cuidado de enfermería: Medir el impacto de las
intervenciones de enfermería sobre la salud de los pacientes.
• Mejorar los resultados clínicos: Asegurar que los cuidados brindados
cumplan con los estándares establecidos y favorezcan la recuperación del
paciente.
• Optimizar los recursos: Mejorar la eficiencia en la gestión de los recursos,
garantizando que las intervenciones sean oportunas y efectivas.
• Fomentar la mejora continua: Identificar áreas de oportunidad para la
mejora en la práctica de enfermería, facilitando la implementación de mejores
prácticas y protocolos.
Tipos de Indicadores de Calidad de Enfermería:
1. Indicadores Estructurales:
Estos indicadores miden los recursos, infraestructura y condiciones en las
que se proporciona la atención de enfermería.
• Ejemplos:
• Disponibilidad de equipo y suministros adecuados.
• Proporción de enfermeras por paciente (carga de trabajo).
• Capacitación continua del personal de enfermería.
• Infraestructura y ambiente hospitalario: condiciones de los espacios de
trabajo.
2. Indicadores de Proceso:
Estos indicadores evalúan cómo se lleva a cabo el proceso de cuidado, es
decir, las actividades realizadas por el personal de enfermería para atender a
los pacientes.
• Ejemplos:
• Cumplimiento de protocolos y guías de práctica clínica.
• Tiempo de respuesta de enfermería ante llamadas o emergencias.
• Frecuencia de administración de medicamentos según prescripción.
• Control y seguimiento de las intervenciones de enfermería (curaciones,
monitoreo de signos vitales)
3. Indicadores de Resultado:
Estos indicadores miden los efectos de la atención de enfermería sobre los
pacientes, como la mejoría en su estado de salud o el cumplimiento de
objetivos clínicos.
• Ejemplos:
• Tasa de infecciones nosocomiales: infecciones adquiridas dentro del
hospital.
• Tasa de mortalidad postoperatoria.
• Tiempo de recuperación del paciente.
• Índice de satisfacción del paciente con los cuidados de enfermería.
• Tasa de reingresos hospitalarios: pacientes que regresan al hospital en
un corto periodo de tiempo después de ser dados de alta.
4. Indicadores de Seguridad del Paciente:
Miden la seguridad en la atención y el control de eventos adversos
relacionados con la atención de enfermería.
• Ejemplos:
• Tasa de caídas en pacientes hospitalizados.
• Errores de medicación en la administración.
• Número de eventos adversos relacionados con la atención de enfermería.
• Cumplimiento de medidas de control de infecciones (higiene de manos, uso
de equipo de protección personal).
Fundamentos de los Indicadores de Calidad de Enfermería:
• Mejorar los cuidados de salud: Los indicadores permiten identificar áreas
de mejora, lo que contribuye a la mejora continua de los servicios de
enfermería y la calidad del cuidado proporcionado.
• Evidencia en la práctica: Facilitan la toma de decisiones informadas,
basadas en datos objetivos, para optimizar el cuidado y los resultados del
paciente.
• Cumplimiento de normas y estándares: Ayudan a asegurar que los
cuidados de enfermería se alineen con las mejores prácticas y las
normativas nacionales e internacionales.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Consistencia en la medición: Asegurarse de que los indicadores se midan
de manera consistente y adecuada para obtener resultados válidos.
2. Capacitación del personal: El personal de enfermería debe estar
capacitado para aplicar y analizar estos indicadores correctamente.
3. Confidencialidad: Los datos obtenidos a través de los indicadores deben
manejarse de acuerdo con las normativas de confidencialidad y protección
de datos del paciente.
4. Monitoreo continuo: Los indicadores de calidad deben ser evaluados de
manera continua para poder hacer ajustes y mejoras en los procesos de
atención.
Metas internacionales de seguridad en
el paciente
Concepto:
Las Metas Internacionales de Seguridad del Paciente son un conjunto de
objetivos establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la
Joint Commission International (JCI) para mejorar la seguridad en la atención
sanitaria y reducir los riesgos y errores que puedan ocurrir durante la
atención a los pacientes. Estas metas tienen como propósito principal la
mejora de la calidad del cuidado y la protección de los pacientes a nivel
mundial.
Objetivo:
• Reducir riesgos y errores en la atención sanitaria: Implementar prácticas
basadas en evidencia que garanticen la seguridad del paciente en todos los
niveles de atención.
• Promover estándares internacionales de calidad: Facilitar la adopción de
buenas prácticas de seguridad en todos los países y organizaciones de
salud.
• Mejorar los resultados en la atención al paciente: Garantizar que los
procedimientos médicos sean más seguros, eficaces y de alta calidad.
Las 7 Metas Internacionales de Seguridad del Paciente:
1. Identificación Correcta del Paciente:
• Objetivo: Asegurar que se administre el tratamiento o procedimiento
correcto al paciente correcto.
• Acciones:
• Uso de al menos dos identificadores únicos (nombre completo, número de
identificación, etc.).
• Confirmar la identidad del paciente antes de realizar cualquier
procedimiento o administrar medicamentos.
2. Mejorar la Comunicación Eficaz entre los Profesionales de la Salud:
• Objetivo: Asegurar que la información entre los profesionales de la salud
sea clara, completa y precisa.
• Acciones:
• Fomentar la utilización de herramientas de comunicación estandarizadas
(por ejemplo, reportes de cambio de turno, comunicación verbal, registros
médicos electrónicos).
• Implementar protocolos de comunicación efectiva para situaciones de
emergencia.
5. Correcta Vía:
• Descripción: Asegurarse de que el medicamento se administre por la vía
correcta (oral, intravenosa, tópica, etc.).
• Acciones:
• Verificar que la vía de administración indicada en la receta sea la correcta
(oral, intravenosa, intramuscular, subcutánea, etc.).
• Utilizar el equipo adecuado para la administración (jeringas, catéteres,
inhaladores, etc.).
Fundamentos:
• Seguridad del paciente: Los 5 correctos son esenciales para prevenir
errores de medicación y garantizar que el paciente reciba el tratamiento
adecuado.
• Eficacia del tratamiento: La administración correcta del medicamento
asegura que se logre el efecto terapéutico esperado, evitando
complicaciones.
• Normativas y protocolos: Estas prácticas están basadas en protocolos y
directrices de seguridad establecidas por organismos de salud
internacionales y nacionales.
Precauciones:
• Verificación constante: Siempre verificar los 5 correctos antes de
administrar cualquier medicamento.
• Comunicación clara: En caso de duda, siempre consultar con el equipo de
salud o el farmacéutico.
• Monitoreo del paciente: Observar cualquier reacción adversa o efecto
secundario después de la administración del medicamento.
3. Mejorar la Seguridad en el Uso de Medicamentos:
• Objetivo: Reducir el riesgo de errores en la administración de
medicamentos y mejorar la seguridad en su manejo.
• Acciones:
• Verificar la correcta medicación, dosis, hora y vía antes de administrarla.
• Implementar sistemas de doble verificación en medicamentos de alto
riesgo.
• Promover la educación sobre los efectos secundarios y las interacciones
medicamentosas.
4. Asegurar la Cirugía Correcta en el Paciente Correcto y en el Lugar
Correcto:
• Objetivo: Prevenir errores quirúrgicos, como la realización de cirugías en el
lugar incorrecto o a la persona equivocada.
• Acciones:
• Implementar un protocolo de “marcado quirúrgico” para identificar
claramente el sitio de la cirugía.
• Realizar verificaciones de identidad y del procedimiento antes de la
intervención.
• Utilizar listas de verificación quirúrgica (checklists) durante las
intervenciones.
5. Reducir el Riesgo de Infecciones Nosocomiales:
• Objetivo: Prevenir infecciones adquiridas en el entorno hospitalario.
• Acciones:
• Cumplir con estrictas normas de higiene, como la higiene de manos y el
uso adecuado de equipo de protección personal.
• Utilizar técnicas estériles durante procedimientos invasivos.
• Monitorear y controlar los brotes de infecciones nosocomiales.
6. Reducir el Riesgo de Daños a los Pacientes a Causa de Caídas:
• Objetivo: Disminuir la incidencia de caídas de pacientes durante su
estancia hospitalaria.
• Acciones:
• Identificar a los pacientes con alto riesgo de caídas (por ejemplo,
pacientes con movilidad limitada o bajo efecto de sedantes).
• Implementar medidas preventivas como barandas en las camas,
alfombrillas antideslizantes, y estrategias de movilización adecuadas.
• Educación al paciente y al personal sobre las precauciones contra
caídas.
7. Prevenir Daños Durante la Transición de la Atención:
• Objetivo: Asegurar que no se produzcan errores o interrupciones en el
cuidado del paciente cuando este es transferido entre unidades, servicios o
niveles de atención.
• Acciones:
• Garantizar una comunicación efectiva y la transferencia de información
detallada entre el personal al cambiar de turno o al realizar una
transferencia de unidad o de centro.
• Utilizar listas de verificación para garantizar que se complete toda la
información crítica del paciente.
Fundamentos de las Metas Internacionales de Seguridad del Paciente:
• Reducción de riesgos: Las metas buscan minimizar los riesgos que los
pacientes enfrentan durante su atención médica, como infecciones, caídas,
errores de medicación y procedimientos incorrectos.
• Mejora continua de la calidad: Establecen un marco para medir,
monitorear y mejorar la seguridad en la atención de salud de manera
continua.
• Estándares internacionales: Aseguran que los hospitales y centros de
salud a nivel global adopten prácticas estandarizadas para ofrecer
atención segura y de calidad.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Capacitación continua: Los profesionales de salud deben ser
capacitados regularmente en los protocolos de seguridad para garantizar
su aplicación efectiva.
2. Seguimiento y evaluación: Las metas de seguridad deben ser
monitoreadas constantemente para asegurar que se cumplan de forma
efectiva.
3. Participación activa del paciente: El paciente debe ser educado sobre las
medidas de seguridad y su involucramiento en su propio cuidado (por
ejemplo, confirmación de su identidad antes de procedimientos).
4. Uso de tecnología: Incorporar tecnologías como sistemas de alerta
temprana, registros médicos electrónicos y sistemas de doble verificación
puede mejorar la seguridad del paciente.
Patrón funcional 9
Sexualidad - Reproducción
Citología Vaginal
Auto exploración mamaria
Métodos Anticonceptivos
Citología Vaginal
Concepto:
La citología vaginal, también conocida como prueba de Papanicolaou, es un examen
médico utilizado para detectar alteraciones en las células del cuello uterino. Es
fundamental para la prevención y diagnóstico temprano de enfermedades como el
cáncer cervicouterino y lesiones premalignas.
Objetivo:
• Identificar cambios celulares anormales en el cuello uterino.
• Detectar infecciones, inflamaciones o lesiones precancerosas.
• Contribuir al diagnóstico temprano del cáncer cervicouterino.
Equipo y Material:
• Espéculo vaginal estéril.
• Cepillo endocervical o espátula de Ayre.
• Portaobjetos de vidrio.
• Fijador en spray o alcohol al 96%.
• Guantes estériles.
• Solución salina para limpieza (si es necesario).
• Contenedor para muestras.
Descripción de la Técnica:
1. Preparación de la paciente:
• Informar sobre el procedimiento.
• Solicitar que la paciente evite relaciones sexuales, duchas vaginales o uso de
tampones 48 horas antes de la prueba.
2. Colocación:
• Posicionar a la paciente en decúbito dorsal con las piernas en flexión (posición
ginecológica).
3. Toma de la muestra:
• Insertar el espéculo para visualizar el cuello uterino.
• Usar la espátula o cepillo para recolectar células de la zona exocervical y
endocervical.
4. Fijación:
• Extender la muestra sobre un portaobjetos y fijarla con spray o alcohol.
5. Envío al laboratorio:
• Identificar correctamente la muestra y enviarla al laboratorio para su análisis.
Fundamentos:
La citología vaginal se basa en el análisis microscópico de células cervicales,
buscando alteraciones como displasia, inflamación o infecciones virales (como VPH).
Su detección temprana es clave para prevenir el desarrollo de cáncer.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
• Realizar el procedimiento fuera del periodo menstrual.
• Garantizar la limpieza del material y esterilidad del equipo.
• Explicar claramente el procedimiento para reducir la ansiedad de la paciente.
• Asegurarse de una correcta identificación de la muestra.
Frecuencia Recomendada:
• Mujeres de 25 a 65 años deben realizarse la prueba cada 3 años, o cada 5 años si se
combina con una prueba de VPH, según recomendaciones médicas.
Auto exploración mamaria
Concepto:
La autoexploración mamaria es una técnica que permite a las mujeres
examinar sus senos regularmente para detectar cambios anormales, como
nódulos o alteraciones en la piel, que puedan ser indicios de enfermedades
como el cáncer de mama.
Objetivo:
• Promover la detección temprana de alteraciones en los senos.
• Fomentar el conocimiento del cuerpo y la salud mamaria.
• Facilitar el diagnóstico oportuno de patologías mamarias.
Equipo y Material:
• Un espejo grande.
• Ambiente iluminado.
• Espacio privado y tranquilo.
Descripción de la Técnica:
1. Frente al espejo:
• Con los brazos a los lados, observar el tamaño, forma, y textura de los
senos.
• Levantar los brazos y verificar cualquier cambio en la piel o el contorno.
2. Palpación de pie o sentada:
• Con la yema de los dedos, realizar movimientos circulares desde la parte
externa del seno hacia el pezón.
• Revisar la axila y debajo de los senos.
3. Palpación acostada:
• Colocar un brazo bajo la cabeza y con la otra mano palpar el seno del lado
contrario.
• Repetir en ambos lados.
4. Revisión del pezón:
• Presionar suavemente para detectar secreciones anormales.
Fundamentos:
• Detectar cambios sospechosos en los senos puede salvar vidas al permitir
diagnósticos tempranos de enfermedades como el cáncer de mama.
Precauciones a Tomar:
• Realizar la autoexploración una vez al mes, idealmente una semana después
del inicio del periodo menstrual.
• Consultar a un médico ante cualquier anomalía detectada.
Importancia:
La autoexploración no sustituye revisiones clínicas ni mamografías, pero es
un complemento importante para la salud mamaria.
Métodos Anticonceptivos
Concepto:
Los métodos anticonceptivos son técnicas, dispositivos o medicamentos
utilizados para prevenir embarazos no deseados y, en algunos casos,
proteger contra infecciones de transmisión sexual (ITS).
Objetivo:
• Facilitar la planificación familiar.
• Prevenir embarazos no planeados.
• Reducir el riesgo de transmisión de ITS (en el caso de métodos de barrera).
Clasificación de los Métodos Anticonceptivos:
1. Naturales:
• Método del ritmo o calendario: Identificar días fértiles y evitar relaciones
sexuales en ese periodo.
• Temperatura basal: Control de la ovulación mediante la temperatura
corporal.
• Método del moco cervical: Observación de los cambios en el moco cervical.
• Coito interrumpido: Retiro del pene antes de la eyaculación.
2. Hormonales:
• Orales (píldoras): Combinan estrógeno y progestágeno para inhibir la
ovulación.
• Inyectables: Hormonas aplicadas cada 1 o 3 meses.
• Implantes subdérmicos: Dispositivo colocado bajo la piel con liberación
prolongada de hormonas.
• Anillo vaginal: Hormonas de liberación localizada insertadas en la vagina.
• Parche transdérmico: Hormonas absorbidas a través de la piel.
3. De Barrera:
• Condón masculino y femenino: Previenen embarazos y protegen contra ITS.
• Diafragma y capuchón cervical: Cubren el cuello uterino para evitar el paso
de los espermatozoides.
• Esponjas anticonceptivas: Contienen espermicida y bloquean el cuello
uterino.
4. Dispositivos Intrauterinos (DIU):
• DIU de cobre: Genera un ambiente hostil para los espermatozoides.
• DIU hormonal: Libera progestágenos que inhiben la fertilización.
5. Químicos:
• Espermicidas: Sustancias que inmovilizan o destruyen los
espermatozoides.
6. Definitivos (quirúrgicos):
• Ligadura de trompas: Método irreversible para mujeres que bloquea las
trompas de Falopio.
• Vasectomía: Corte de los conductos deferentes en hombres, impidiendo la
salida de espermatozoides.
7. Emergencia:
• Píldora del día siguiente: Uso ocasional tras una relación sexual sin
protección.
Fundamentos:
Cada método actúa en una etapa específica del proceso reproductivo
(inhibiendo la ovulación, evitando la fecundación o impidiendo la implantación)
y su elección depende de las necesidades y condiciones médicas de cada
persona.
Precauciones:
• Elegir el método adecuado con asesoramiento médico.
• Seguir las indicaciones de uso para garantizar su efectividad.
• Considerar efectos secundarios y riesgos asociados.
Importancia:
El uso adecuado de métodos anticonceptivos permite el control de la
fertilidad, reduce riesgos de embarazos no deseados y, en algunos casos,
contribuye a la prevención de ITS, mejorando la calidad de vida y bienestar
general.
Patrón funcional 10
Adaptación - Tolerancia al estrés
Administración de
medicamentos
Los 20 correctos
Vacunas
Canalización
Tipos de Aislamiento
Administración de Medicamentos
Concepto:
La administración de medicamentos es el proceso mediante el cual un
profesional de la salud, generalmente una enfermera o médico, suministra
un medicamento al paciente de acuerdo con la prescripción médica. Este
proceso es clave en el tratamiento de diversas condiciones de salud y tiene
como objetivo lograr el efecto terapéutico deseado sin causar efectos
adversos.
Objetivo:
• Garantizar la eficacia del tratamiento: Asegurar que el medicamento se
administre de manera correcta para que cumpla con el objetivo terapéutico.
• Minimizar riesgos: Evitar errores en la administración de medicamentos,
que pueden resultar en reacciones adversas, efectos secundarios o
interacciones peligrosas.
• Mejorar la seguridad del paciente: Promover prácticas seguras en la
administración de medicamentos para prevenir complicaciones.
Proceso de Administración de Medicamentos:
1. Prescripción Médica:
• Descripción: El proceso comienza con la prescripción médica, donde el
profesional indica el medicamento, la dosis, la frecuencia y la vía de
administración.
• Acciones:
• Leer y verificar la prescripción para evitar errores.
• Asegurarse de que la información sea clara y comprensible (nombre del
medicamento, dosis, frecuencia, vía, duración).
2. Verificación de los 5 Correctos:
Antes de administrar el medicamento, siempre se deben verificar los “5
Correctos” para evitar errores:
• Correcto paciente: Verificar la identidad del paciente.
• Correcto medicamento: Asegurarse de que el medicamento es el correcto.
• Correcta dosis: Verificar que la dosis es la indicada.
• Correcta vía: Asegurarse de que la vía de administración (oral,
intravenosa, etc.) es la correcta.
• Correcto momento: Administrar el medicamento en el momento adecuado
según la prescripción.
7. Prevenir Daños Durante la Transición de la Atención:
• Objetivo: Asegurar que no se produzcan errores o interrupciones en el
cuidado del paciente cuando este es transferido entre unidades, servicios o
niveles de atención.
• Acciones:
• Garantizar una comunicación efectiva y la transferencia de información
detallada entre el personal al cambiar de turno o al realizar una
transferencia de unidad o de centro.
• Utilizar listas de verificación para garantizar que se complete toda la
información crítica del paciente.
Fundamentos de las Metas Internacionales de Seguridad del Paciente:
• Reducción de riesgos: Las metas buscan minimizar los riesgos que los
pacientes enfrentan durante su atención médica, como infecciones, caídas,
errores de medicación y procedimientos incorrectos.
• Mejora continua de la calidad: Establecen un marco para medir,
monitorear y mejorar la seguridad en la atención de salud de manera
continua.
• Estándares internacionales: Aseguran que los hospitales y centros de
salud a nivel global adopten prácticas estandarizadas para ofrecer
atención segura y de calidad.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Capacitación continua: Los profesionales de salud deben ser
capacitados regularmente en los protocolos de seguridad para garantizar
su aplicación efectiva.
2. Seguimiento y evaluación: Las metas de seguridad deben ser
monitoreadas constantemente para asegurar que se cumplan de forma
efectiva.
3. Participación activa del paciente: El paciente debe ser educado sobre las
medidas de seguridad y su involucramiento en su propio cuidado (por
ejemplo, confirmación de su identidad antes de procedimientos).
4. Uso de tecnología: Incorporar tecnologías como sistemas de alerta
temprana, registros médicos electrónicos y sistemas de doble verificación
puede mejorar la seguridad del paciente.
3. Preparación del Medicamento:
• Descripción: El medicamento debe prepararse adecuadamente antes de
su administración, ya sea en forma de tabletas, jarabe, inyección, etc.
• Acciones:
• Verificar la caducidad del medicamento.
• Preparar la dosis exacta utilizando equipo adecuado (jeringas,
dispositivos de medición, etc.).
• Asegurarse de que el medicamento esté en condiciones adecuadas (sin
alteraciones, bien conservado).
4. Administración del Medicamento:
• Descripción: El medicamento se administra al paciente por la vía indicada
en la prescripción.
• Acciones:
• Administrar el medicamento según las pautas (oral, intravenosa,
intramuscular, subcutánea, etc.).
• Explicar al paciente el procedimiento y posibles efectos secundarios.
• Asegurarse de que el paciente ingiera o reciba el medicamento
correctamente.
5. Registro:
• Descripción: Después de administrar el medicamento, se debe registrar la
información relevante en el expediente del paciente.
• Acciones:
• Registrar la hora, dosis y vía de administración.
• Anotar cualquier observación relevante, como efectos secundarios o
reacciones adversas.
6. Observación Post-administración:
• Descripción: Después de administrar el medicamento, se debe monitorear
al paciente para detectar cualquier efecto adverso.
• Acciones:
• Observar al paciente durante un tiempo para detectar signos de
reacciones adversas.
• Asegurarse de que el medicamento haya tenido el efecto esperado.
• Notificar cualquier reacción inesperada al médico y tomar las acciones
adecuadas.
Fundamentos de la Administración de Medicamentos:
• Precisión: La administración de medicamentos debe ser exacta para
evitar sobredosis o subdosis que puedan poner en riesgo la salud del
paciente.
• Conocimiento: Es fundamental que el profesional de enfermería o cualquier
persona encargada de la administración conozca bien el medicamento, sus
efectos, interacciones y contraindicaciones.
• Seguridad del paciente: La correcta administración de medicamentos es
clave para prevenir errores médicos y garantizar la seguridad del paciente.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Errores de medicación: Verificar varias veces la identidad del paciente, el
medicamento, la dosis, la vía y el momento de administración para evitar
errores. 2. Reacciones adversas: Estar atento a las reacciones al
medicamento, como alergias o efectos secundarios, y actuar rápidamente en
caso de emergencia. 3. Interacciones medicamentosas: Conocer posibles
interacciones entre los medicamentos que el paciente esté tomando y
prevenir efectos adversos. 4. Documentación adecuada: Es esencial
registrar de forma precisa cada administración de medicamento para
asegurar la trazabilidad y continuidad del cuidado. 5. Educación al paciente:
Informar al paciente sobre el medicamento que va a recibir, su propósito, la
dosificación y los posibles efectos secundarios.
Los 20 correctos
Los 20 correctos son un conjunto de principios que amplían el concepto de los 5
correctos en la administración de medicamentos. Estos principios están
diseñados para asegurar que los profesionales de la salud proporcionen
cuidados adecuados y seguros a los pacientes, minimizando riesgos de errores
y aumentando la eficacia de los tratamientos.
1. Correcto Paciente:
• Descripción: Verificar la identidad del paciente antes de administrar cualquier
medicamento.
• Acción: Usar al menos dos identificadores del paciente (por ejemplo, nombre y
número de identificación).
2. Correcto Medicamento:
• Descripción: Asegurarse de que el medicamento que se va a administrar sea
el correcto según la prescripción.
• Acción: Comprobar la etiqueta del medicamento con la receta y los registros
del paciente.
3. Correcta Dosis:
• Descripción: Administrar la dosis exacta según lo prescrito por el médico.
• Acción: Verificar la dosis antes de la administración y usar equipos de
medición adecuados.
4. Correcta Vía:
• Descripción: Asegurarse de que el medicamento se administre por la vía
correcta (oral, intravenosa, intramuscular, etc.).
• Acción: Verificar la vía de administración en la receta y en el medicamento.
5. Correcto Momento:
• Descripción: Administrar el medicamento en el momento adecuado,
respetando el horario prescrito.
• Acción: Asegurarse de que el medicamento se administre a la hora exacta
indicada.
6. Correcta Frecuencia:
• Descripción: Administrar el medicamento con la frecuencia indicada en la
prescripción.
• Acción: Asegurarse de que se siga la frecuencia correcta (diaria, cada 12
horas, etc.).
7. Correcta Duración:
• Descripción: Seguir la duración de tratamiento indicada en la prescripción.
• Acción: Administrar el medicamento durante el tiempo que ha sido
recetado para evitar interrupciones o exceso de medicación.
8. Correcta Preparación:
• Descripción: Preparar correctamente el medicamento antes de la
administración.
• Acción: Seguir las instrucciones para diluir, mezclar o administrar el
medicamento de la forma correcta.
9. Correcta Identificación del Medicamento:
• Descripción: Verificar que el medicamento es el correcto antes de cada
administración.
• Acción: Comprobar el nombre, la forma y la concentración del
medicamento.
10. Correcta Conservación:
• Descripción: Asegurarse de que los medicamentos se conserven
correctamente.
• Acción: Guardar los medicamentos según las condiciones especificadas
(temperatura, luz, humedad).
11. Correcta Información sobre Efectos Secundarios:
• Descripción: Informar al paciente sobre los posibles efectos secundarios.
• Acción: Explicar los efectos adversos que podrían ocurrir y cómo
manejarlos.
12. Correcta Comunicación:
• Descripción: Mantener una comunicación clara y continua con el equipo de
salud y el paciente.
• Acción: Asegurarse de que la información sobre la medicación esté
actualizada y correctamente comunicada.
13. Correcta Evaluación del Paciente:
• Descripción: Evaluar al paciente antes de administrar el medicamento.
• Acción: Comprobar las condiciones del paciente (alergias, comorbilidades,
signos vitales) antes de la administración.
14. Correcto Registro:
• Descripción: Registrar la administración del medicamento correctamente.
• Acción: Anotar la hora, la dosis, la vía, y cualquier observación relevante
sobre el paciente.
15. Correcta Formación y Capacitación del Personal:
• Descripción: Asegurarse de que el personal esté capacitado para
administrar medicamentos.
• Acción: Realizar entrenamientos regulares para mantener al personal
actualizado en prácticas seguras.
16. Correcta Respuesta a Reacciones Adversas:
• Descripción: Estar preparado para actuar en caso de reacciones
adversas.
• Acción: Reconocer rápidamente los signos de reacciones adversas y
actuar de acuerdo con los protocolos.
17. Correcto Seguimiento:
• Descripción: Monitorear al paciente después de la administración del
medicamento.
• Acción: Observar al paciente para detectar posibles efectos adversos y
la efectividad del medicamento.
18. Correcta Prevención de Interacciones Medicamentosas:
• Descripción: Evaluar y prevenir posibles interacciones medicamentosas.
• Acción: Verificar que los medicamentos que está tomando el paciente no
interfieran entre sí.
19. Correcta Educación al Paciente:
• Descripción: Proporcionar información clara al paciente sobre su
tratamiento.
• Acción: Asegurarse de que el paciente comprenda la medicación que está
recibiendo y cómo tomarla correctamente.
20. Correcta Autorización de Medicamentos:
• Descripción: Confirmar que la medicación ha sido autorizada por un
profesional autorizado (médico, enfermera).
• Acción: Verificar que la receta o la prescripción sean de un profesional
competente y autorizado.
Fundamentos de los 20 Correctos:
• Seguridad del paciente: Los “20 correctos” están diseñados para
garantizar que el paciente reciba un tratamiento seguro, efectivo y
adecuado a sus necesidades.
• Prevención de errores: Estos principios ayudan a prevenir errores médicos
comunes, como la administración incorrecta de medicamentos, la dosis
errónea o la interacción negativa con otros tratamientos.
• Calidad del cuidado: Facilitan la mejora continua en la práctica de la
administración de medicamentos, asegurando que se mantengan altos
estándares de calidad.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Verificación constante: Es fundamental realizar múltiples verificaciones
(medicación, paciente, dosis) antes de administrar el medicamento.
2. Monitoreo constante: Estar alerta a cualquier signo de reacción adversa
después de la administración.
3. Educación continua: Asegurar que todo el personal de salud esté
correctamente capacitado en la aplicación de estos principios.
Vacunas
Concepto:
Las vacunas son preparados biológicos que, al ser administrados en el
organismo, estimulan el sistema inmunológico para reconocer y defenderse
de enfermedades específicas sin causar la enfermedad. Las vacunas
pueden contener virus o bacterias inactivas, atenuadas (debiles) o
fragmentos de estos patógenos, lo que provoca una respuesta inmunológica
protectora.
Objetivo:
• Prevención de enfermedades: La principal función de las vacunas es
prevenir infecciones causadas por virus, bacterias y otros patógenos.
• Inmunización colectiva: A través de la inmunización de una gran parte de la
población, se puede crear una inmunidad colectiva (o de rebaño),
protegiendo incluso a aquellos que no pueden vacunarse, como personas
con sistemas inmunitarios comprometidos.
• Erradicación de enfermedades: Algunas vacunas han permitido erradicar
enfermedades a nivel mundial (como la viruela) o reducir drásticamente su
incidencia (como la poliomielitis).
Tipos de Vacunas:
1. Vacunas de Virus Atenuados:
• Descripción: Contienen un virus debilitado que no causa la enfermedad,
pero es lo suficientemente fuerte para estimular una respuesta inmunitaria.
• Ejemplos:
• Vacuna contra el sarampión, paperas y rubéola (MMR).
• Vacuna contra la viruela.
2. Vacunas de Virus Inactivados:
• Descripción: Contienen virus muertos o inactivados que no pueden causar
la enfermedad.
• Ejemplos:
• Vacuna contra la polio (IPV).
• Vacuna contra la gripe estacional.
3. Vacunas de Subunidades, Fracciones o Componentes:
• Descripción: Contienen fragmentos específicos del patógeno, como
proteínas o carbohidratos, que inducen una respuesta inmunitaria sin utilizar
el patógeno entero.
• Ejemplos:
• Vacuna contra el neumococo.
• Vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo b (Hib).
4. Vacunas de Ácido Nucleico (ARN o ADN):
• Descripción: Contienen material genético del patógeno (ARN o ADN), lo que
permite que las células del cuerpo fabriquen una parte del patógeno y,
posteriormente, el sistema inmune responda.
• Ejemplos:
• Vacunas contra el COVID-19 (Pfizer-BioNTech y Moderna, basadas en ARN
mensajero).
5. Vacunas de Toxoides:
• Descripción: Contienen toxinas inactivadas de una bacteria, que causan
daño en el cuerpo, pero no son peligrosas una vez inactivadas.
• Ejemplos:
• Vacuna contra el tétanos.
• Vacuna contra la difteria.
Calendario de Vacunación:
El calendario de vacunación es una lista organizada de las vacunas
recomendadas a lo largo de la vida, desde el nacimiento hasta la edad
adulta. Este calendario varía según la región y las recomendaciones de las
autoridades sanitarias locales, pero típicamente incluye vacunas contra
enfermedades comunes y graves como:
• En niños pequeños:
• Vacunas contra la hepatitis B, polio, tétanos, sarampión, rubéola, paperas,
difteria, tosferina, varicela, entre otras.
• En adultos:
• Refuerzos de vacunas como la de tétanos y difteria.
• Vacunas contra la gripe estacional.
• Vacunas contra neumonía, hepatitis A, hepatitis B, entre otras.
• En adultos mayores:
• Vacuna contra el neumococo.
• Vacuna contra la gripe.
• Refuerzos de vacunas de tétanos, difteria y tosferina.
Fundamentos de las Vacunas:
• Estimulación del sistema inmune: Las vacunas funcionan estimulando al
sistema inmunológico para producir anticuerpos y células de memoria sin
causar la enfermedad. Si el cuerpo se expone al patógeno en el futuro, el
sistema inmunológico puede reconocerlo y defenderse de manera más
eficiente.
• Inmunidad a largo plazo: Después de la vacunación, el cuerpo genera una
memoria inmunológica que puede durar años o toda la vida, proporcionando
protección frente a futuras infecciones por el mismo patógeno.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Reacciones alérgicas: Aunque las reacciones graves a las vacunas son
raras, algunas personas pueden ser alérgicas a componentes específicos
de la vacuna (por ejemplo, a los conservantes o al gelatina en algunas
vacunas). Es importante monitorear al paciente después de la vacunación
para detectar reacciones alérgicas.
Efectos secundarios leves: Después de la vacunación, es común
experimentar efectos secundarios temporales como fiebre baja, dolor en el
sitio de la inyección o cansancio. Estos generalmente desaparecen en unos
pocos días.
3. Contraindicaciones: Algunas personas, como aquellas con sistemas
inmunitarios debilitados, pueden no ser aptas para recibir ciertas vacunas
(por ejemplo, vacunas de virus vivos atenuados). Es importante consultar a
un médico antes de la vacunación si se tiene alguna condición de salud
especial.
4. Tiempos de vacunación: Las vacunas deben administrarse a las edades
recomendadas y en los intervalos adecuados para asegurar su efectividad.
Las vacunas de refuerzo son necesarias para mantener la protección a
largo plazo.
Beneficios de las Vacunas:
1. Prevención de enfermedades graves: Las vacunas previenen
enfermedades que pueden causar complicaciones graves, discapacidad o
muerte, como la poliomielitis, el sarampión, o la meningitis.
2. Erradicación de enfermedades: Las vacunas han permitido erradicar
enfermedades en ciertas partes del mundo, como la viruela, y han reducido
drásticamente la incidencia de otras enfermedades, como la poliomielitis.
3. Protección colectiva: Las vacunas no solo protegen a las personas que
reciben las dosis, sino que ayudan a proteger a la comunidad a través de la
inmunidad colectiva. Esto es especialmente importante para aquellos que no
pueden recibir vacunas por razones médicas, como las personas
inmunodeprimidas.
Canalización
Concepto:
La canalización es el procedimiento médico que consiste en insertar un
dispositivo (generalmente una aguja o un catéter) en un vaso sanguíneo con
el fin de administrar medicamentos, líquidos, extraer muestras de sangre o
permitir el acceso a la circulación para otros procedimientos médicos. Es
una técnica común en el ámbito hospitalario y de urgencias.
Objetivo:
• Administración de medicamentos y fluidos intravenosos: Permitir la infusión
de líquidos, medicamentos, o nutrientes directamente al sistema circulatorio. •
Monitoreo de parámetros: Facilitar el acceso para el monitoreo constante de
la presión sanguínea o la extracción de muestras de sangre. • Acceso para
otros procedimientos médicos: Crear una vía de acceso que permita
intervenciones como transfusiones sanguíneas o administración de
quimioterapia.
Equipo y Material:
1. Aguja o catéter intravenoso: Dependiendo de la situación clínica, se elige
un catéter periférico o central.
2. Jeringa (si es necesario para la medicación o extracción): Para
administrar medicamentos o extraer sangre.
3. Torniquete: Para ayudar a engrosar las venas y facilitar la inserción.
4. Antiséptico: Como alcohol o clorhexidina para desinfectar el área de
inserción.
5. Guantes estériles: Para evitar infecciones y proteger al profesional.
6. Vendas o apósitos estériles: Para fijar el catéter y cubrir el área de
punción.
7. Vía de acceso (si es necesario): Como la vía intravenosa o catéter
central, dependiendo del caso.
Descripción del Procedimiento:
1. Preparación del paciente y el equipo:
• Explicar el procedimiento al paciente y obtener su consentimiento, si es
posible.
• Preparar el área de trabajo, asegurando la higiene y esterilidad del
material.
2. Selección del sitio de canalización:
• Generalmente, se selecciona una vena en el brazo (como la vena cubital,
vena cefálica o vena basílica) para la canalización periférica.
• En situaciones que requieren acceso a largo plazo o en emergencias, se
puede utilizar un catéter central en áreas como la vena subclavia, vena
yugular interna o vena femoral.
3. Aplicación del torniquete:
• Se coloca un torniquete por encima del sitio de inserción para hacer que
las venas se llenen de sangre, facilitando la punción.
4. Desinfección del sitio de inserción:
• Se limpia el área de punción con un antiséptico para prevenir infecciones.
5. Inserción del catéter o aguja:
• El profesional introduce la aguja o catéter en la vena siguiendo un ángulo
adecuado, evitando dañar la vena o los tejidos circundantes.
6. Confirmación de la correcta inserción:
• Se verifica la correcta canalización observando la aparición de sangre en
la cámara del catéter o la jeringa conectada.
7. Fijación del catéter:
• Una vez asegurada la aguja o catéter en el lugar adecuado, se fija con
cinta adhesiva o apósitos estériles para evitar movimientos.
8. Conexión de la vía intravenosa:
• Si se requiere, se conecta una bolsa de fluidos o medicamento al catéter
para administrar el tratamiento necesario.
Fundamentos de la Canalización:
• Acceso rápido y seguro: Proporcionar acceso inmediato al sistema
circulatorio para intervenciones médicas urgentes.
• Mantenimiento de la vía: Una vez canalizada, la vía intravenosa se
mantiene abierta para futuras administraciones de medicación o fluidos.
• Monitoreo y extracción de muestras: Facilitar la obtención de muestras
sanguíneas para análisis clínicos.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Selección adecuada del sitio: Es importante elegir una vena de tamaño
adecuado, evitando zonas donde pueda haber infecciones o tejido cicatricial.
2. Técnica aséptica: Mantener la esterilidad durante todo el procedimiento
para prevenir infecciones. 3. Evitar la irritación o daño en la vena: No se debe
insertar la aguja o catéter de manera forzada, ya que puede dañar la vena y
aumentar el riesgo de complicaciones como tromboflebitis. 4. Cambio de
catéter o aguja: El catéter debe ser revisado regularmente para asegurarse
de que no esté obstruido o infectado. Además, algunos catéteres requieren
ser cambiados periódicamente. 5. Monitoreo continuo: Vigilar el sitio de la
canalización por signos de infecciones, como enrojecimiento, dolor o
hinchazón, así como para verificar que el medicamento o fluido se administre
correctamente. 6. Evitar complicaciones: Como la formación de coágulos o
flebitis. Si se observa alguna complicación, se debe retirar el catéter y
aplicar las medidas adecuadas.
Complicaciones Posibles:
1. Infección local: Pueden aparecer signos de infección en el área de la
punción si no se siguen técnicas asépticas.
2. Trombosis o flebitis: Inflamación de la vena que puede ocurrir debido a la
irritación de la aguja o catéter.
3. Extravasación: Ocurre cuando el medicamento o fluido se filtra fuera de
la vena y entra en los tejidos circundantes, lo que puede causar daño o
necrosis en el área.
4. Colapso venoso: Puede suceder si se utiliza demasiada presión al
insertar el catéter o si se usan venas pequeñas o frágiles.
Tipos de Aislamiento
Concepto:
El aislamiento en salud es una medida de control de infecciones que se
utiliza para separar a los pacientes con enfermedades transmisibles de
otros pacientes, personal de salud y visitantes. Esto se hace para prevenir
la propagación de infecciones en hospitales y otros entornos de atención
médica. Dependiendo del tipo de enfermedad y de la vía de transmisión del
patógeno, se utilizan diferentes tipos de aislamiento.
Objetivo:
• Prevenir la transmisión de infecciones: Proteger tanto a los pacientes
hospitalizados como al personal sanitario y a otros pacientes de posibles
infecciones.
• Control de infecciones: Reducir la propagación de enfermedades
contagiosas en entornos hospitalarios, especialmente en áreas críticas.
• Protección del paciente inmunocomprometido: Evitar que los pacientes con
sistemas inmunológicos debilitados se infecten con patógenos comunes en
el entorno hospitalario.
Tipos de Aislamiento:
1. Aislamiento por Contacto:
• Objetivo: Evitar la transmisión de infecciones que se propagan por
contacto directo o indirecto (superficies contaminadas).
• Ejemplos de enfermedades: Clostridium difficile, enterococos resistentes
a vancomicina (VRE), infecciones por estafilococos, y algunas infecciones
de la piel.
• Medidas a tomar:
• Uso de guantes y bata.
• Limpiar y desinfectar las superficies y equipos de uso compartido.
• El paciente puede ser alojado en una habitación privada o con un
compañero infectado por la misma bacteria.
2. Aislamiento por Gotículas:
• Objetivo: Prevenir la transmisión de infecciones transmitidas por gotículas
respiratorias generadas al toser, estornudar o hablar.
• Ejemplos de enfermedades: Gripe, COVID-19 (si hay riesgo de
transmisión por gotículas), tos ferina, meningitis, sarampión.
• Medidas a tomar:
• Uso de mascarillas quirúrgicas para el personal de salud y visitantes.
• El paciente debe estar en una habitación privada, o en una habitación con
pacientes infectados por la misma patología.
• Mantener una distancia de al menos un metro entre el paciente y las
personas que no sean parte del equipo de atención.
3. Aislamiento por Aire:
• Objetivo: Evitar la transmisión de infecciones transmitidas por partículas
microscópicas en el aire que pueden permanecer suspendidas por largo
tiempo.
• Ejemplos de enfermedades: Tuberculosis, sarampión, varicela, algunos
tipos de gripe (como la H1N1).
• Medidas a tomar:
• El paciente debe estar en una habitación con ventilación negativa (donde
el aire no circule hacia el resto del hospital).
• Personal y visitantes deben usar mascarillas N95 o respiradores
adecuados.
• El equipo de salud debe usar equipos de protección personal (EPP)
adecuados, como mascarillas de alta eficiencia y bata.
4. Aislamiento por Precauciones Combinadas:
• Objetivo: Combinar precauciones por contacto y gotículas, ya que algunos
pacientes pueden transmitir infecciones tanto por contacto directo como
por gotículas.
• Ejemplos de enfermedades: Influenza, COVID-19 en su fase activa,
infecciones respiratorias graves.
• Medidas a tomar:
• Uso de guantes, bata, y mascarilla quirúrgica.
• El paciente debe estar en una habitación privada o en un área separada
si es posible.
• Restricción de visitantes.
5. Aislamiento Protector (Aislamiento de Protección Inmunológica):
• Objetivo: Evitar que los pacientes inmunocomprometidos (como aquellos
con trasplantes de órganos, quimioterapia, o VIH en fase avanzada) se
expongan a patógenos comunes del ambiente hospitalario.
• Ejemplos de situaciones: Pacientes con neutropenia (bajo número de
glóbulos blancos), trasplante de médula ósea, pacientes con tratamientos
inmunosupresores.
• Medidas a tomar:
• Colocar al paciente en una habitación privada.
• Evitar la presencia de personas con infecciones respiratorias o cualquier
otra patología.
• Uso de equipo
Fundamentos deldeAislamiento:
protección estándar en el personal de salud
•(mascarillas,
Control de laguantes, bata)
transmisión decuando sea necesario.
infecciones: El aislamiento es una estrategia
• Asegurar unpara
fundamental ambiente con la
controlar aire filtrado y ventilación
propagación adecuada.
de infecciones, especialmente
en hospitales donde los pacientes pueden estar inmunocomprometidos o
ser más susceptibles a infecciones.
• Protección del personal y visitantes: Además de proteger a los pacientes,
el aislamiento también asegura que el personal de salud y los visitantes no
se expongan a riesgos innecesarios.
Precauciones a Tomar en Cuenta:
1. Cumplimiento de medidas estrictas: El personal de salud debe adherirse
rigurosamente a las medidas de aislamiento específicas para cada tipo de
enfermedad.
2. Evitar la sobrecarga en los recursos: El aislamiento puede requerir
recursos adicionales (habitaciones privadas, equipos de protección
personal), por lo que es fundamental planificar bien la distribución de los
recursos en hospitales y clínicas.
3. Educación al paciente y visitantes: Informar a los pacientes y visitantes
sobre la importancia del aislamiento y las medidas que deben tomar, como
la higiene de manos, el uso de equipos de protección y las restricciones de
visitas.
4. Monitoreo y revisión periódica: El seguimiento y la revisión de las
condiciones de aislamiento y del cumplimiento de las medidas de protección
son necesarios para garantizar su efectividad y para ajustar las
intervenciones cuando sea necesario.
Patrón funcional 11
PATRÓN VALORES Y CREENCIAS.
Amortajamiento
Cuidados Paliativos
Diagnostico de
muerte y fenomenos
cadavericos
Amortajamiento
Concepto:
El amortajamiento es el procedimiento de preparación del
cuerpo de un fallecido para su disposición final. Esto incluye la limpieza,
vestimenta y adecuación del cuerpo según normas culturales, religiosas o
familiares.
Objetivo:
Asegurar el respeto y la dignidad del fallecido.
Preparar el cuerpo para su velación o entierro.
Prevenir la emisión de fluidos u olores desagradables
Objetivo y material:
Objetivo: Facilitar el rito de despedida y preservar el cuerpo en
condiciones adecuadas.
Material:
Guantes y mascarilla.
Jabón y agua.
Toallas limpias.
Ropa o mortaja
Algodón, vendas o cinta adhesiva médica (si es necesario cerrar
orificios).
Descripción de la técnica:
1. Colocar el cuerpo en posición horizontal sobre una superficie limpia.
2. Lavar el cuerpo con agua tibia y jabón, prestando atención a pliegues y
cavidades.
3. Secar completamente el cuerpo.
4. Vestir al difunto con ropa o mortaja según costumbres familiares
5. o religiosas.
6. Colocar al cuerpo en posición adecuada para la visualización o
transporte.
Fundamentación:
El procedimiento busca preservar la dignidad y atender las necesidades
culturales o espirituales en torno a la muerte.
Precauciones:
Usar guantes y mascarilla para evitar exposición a fluidos.
Mantener el entorno limpio y desinfectado.
Cuidados paliativos
Concepto:
Son intervenciones destinadas a mejorar la calidad de vida de pacientes con
enfermedades graves o terminales, enfocandose en aliviar el dolor y otros
síntomas físicos, emocionales y espirituales.
Objetivo de la técnica:
Aliviar el sufrimiento del paciente.
Proveer apoyo emocional a
pacientes y familias.
Mejorar la calidad de vida en la fase final de la enfermedad.
Objetivo y material:
Objetivo: Brindar cuidado integral (fisico, emocional, social y espiritual).
Material:
Medicamentos para control de síntomas (analgésicos, sedantes).
Equipos básicos (oxígeno, catéteres).
Herramientas de apoyo
psicológico y espiritual (guías, personal capacitado).
Descripción de la técnica:
1. Evaluar los síntomas y necesidades del paciente.
2. Implementar un plan
3. individualizado de manejo del dolor, ansiedad, y otros síntomas.
4. Ofrecer soporte emocional y psicológico al paciente y sus familiares.
5. Asegurar una comunicación
6. abierta sobre los deseos del paciente
7. respecto a su cuidado.
Fundamentación:
Se basa en un enfoque holístico del cuidado que prioriza la calidad de vida en
situaciones terminales.
Precauciones:
• Asegurarse de obtener el consentimiento informado del
paciente y la familia.
Evitar intervenciones
invasivas innecesarias.
Diagnostico de muerte
Concepto:
El diagnóstico de muerte implica determinar el cese irreversible de las
funciones cardíacas, respiratorias o cerebrales de una persona.
Objetivo de la técnica:
• Confirmar legal y clínicamente el fallecimiento.
Garantizar la precisión en la evaluación para evitar diagnósticos erróneos.
Objetivo y material:
Objetivo: Certificar el fallecimiento.
Material:
Estetoscopio.
Linterna para reflejos pupilares.
Electrocardiograma o
monitor cardíaco (si es necesario).
Descripción de la técnica:
1. Verificar la ausencia de respiración mediante inspección y auscultación.
2. Confirmar la ausencia de actividad cardíaca con un estetoscopio o
electrocardiograma.
3. Comprobar la falta de reflejos neurológicos (pupilas no reactivas,
ausencia de respuesta al dolor).
4. Documentar hallazgos
5. clínicos en un certificado de defunción.
Fundamentación:
1. Basado en criterios médicos universales para identificar la muerte
2. biológica irreversible.
Precauciones:
1. Asegurarse de realizar el diagnóstico en un entorno adecuado.
2. Verificar con herramientas
3. confiables para evitar errores.
Fenomenos cadavericos
Concepto:
Son cambios físicos, químicos y biológicos que ocurren en un cuerpo tras la
muerte, como enfriamiento, rigidez y descomposición.
Objetivo de la técnica:
Establecer el tiempo transcurrido desde la muerte.
• Identificar características del fallecimiento en casos forenses.
Objetivo y material:
Objetivo: Comprender las etapas postmortem para análisis
clínico o legal.
Material:
Termómetro.
Cámara fotográfica (en
casos forenses).
Guantes y ropa de
protección.
Descripción de la técnica:
1. Identificar los fenómenos tempranos (enfriamiento, livideces, rigidez).
2. Documentar las características presentes, como livideces cadavéricas y
descomposición.
3. Analizar las condiciones
4. ambientales para interpretar correctamente los hallazgos.
Fundamentación:
El estudio de los fenómenos cadavéricos permite determinar el intervalo
postmortem y las condiciones del fallecimiento.
Precauciones:
Usar equipo de protección adecuado al manipular el cuerpo.
Manejar el cuerpo con respeto y ética.