ESCUELA AGROTECNICA GASTONA SUD- E.A.G.S.
ESPACIO CURRICULAR: SILVICULTURA
DOCENTE: PROF. JOSEFA FRIAS APELLIDO Y NOMBRE DEL
ALUMNO:
CURSO: 5TO AÑO- CICLO SUPERIOR
MODALIDAD TECNICO PROFESIONAL TRABAJO PRACTICO Nº:
AÑO: 2024 Nº DE HOJA.
TRABAJO PRACTICO N.º 11
Eje Temático: FORESTACIÓN Y ARBOLADO URBANO. Tema: Cuidados culturales y especiales
del arbolado.
Finalizando el segundo eje temático, en este caso trabajaremos contenidos sobre
cuidados culturales y especiales del arbolado, para mantenerlo en buenas condiciones
sanitarias.
- Trabajaremos con el Material de lectura Libro de Arbolado público. Conceptos. Manejo.
Autora: Marcela Ledesma -INTA 2008 - EEA -Manfredi, Córdoba.
1- Menciona 3 casos en que es necesario hacerles riegos a los árboles.
2- ¿Cómo se llevan a cabo los cuidados sanitarios?
3- A) En la siguiente imagen explica como debe hacerse la fertilización de los arboles
B) El rastrillado, barrido y quema de hojas no debe realizarse, explica en cada caso ¿Por
qué?
C) ¿Cómo fertilizar árboles en sectores pavimentados?
4- ¿Cuándo y por qué se debe desmalezar? ¿Como se realiza?
5- ¿Cuál es la práctica que debe realizarse para aerear el suelo en los espacios verdes?
6- A) Indica V o F. Justifica tu respuesta.
-Se debe evitar acelerar la caída de hojas, en forma intencional, en la época de otoño
B) ¿Cuáles son las otras practicas que se deben evitar para cuidar la salud de los árboles?
7- En que caso se realiza la remoción de los árboles, explica brevemente.
Referencias bibliografía.
Libro de Arbolado público. Conceptos. Manejo. Autora: Marcela Ledesma
INTA 2008 - EEA -Manfredi, Córdoba.
MATERIAL DE LECTURA
Riegos
Los requerimientos de riego de los árboles, dependen de las especies y de las condiciones
del sitio. Si se trata de especies originarias de clima húmedo que son cultivados en zonas
secas, deben ser regados durante toda su vida. Por ej. en la ciudad de Mendoza, en una región
desértica, el hermoso arbolado de la ciudad es posible por el agua suplementaria que se
aporta con el riego desde hace más de cien años. En otros casos, si las especies no tienen
requerimientos hídricos superiores a la pluviometría del lugar o hay agua suficiente en el
subsuelo, los riegos son necesarios sólo durante las primeras etapas.
El riego por cazuela es adecuado durante los primeros años de plantado el ejemplar.
Posteriormente las plantas tienen la mayoría de sus raíces absorbentes ubicadas a partir de la
proyección de los márgenes de la copa.
Si es arbolado de alineación, la planta habrá explorado el suelo más allá de la cazuela y de
allí estará tomando agua, por ejemplo, de los espacios verdes adyacentes.
Si éstos no existen, pues se trata de superficies pavimentadas, el árbol tendrá dificultades
para proveerse de la humedad necesaria y puede tener escaso desarrollo.
Si se trata de espacios verdes, puede regarse por aspersión bajo la proyección de la copa del
árbol.
Sanidad
Los cuidados sanitarios del arbolado se realizan a partir de un buen diagnóstico del problema
por parte de un profesional. Los tratamientos curativos se hacen con productos de muy baja
toxicidad en los períodos de mayor susceptibilidad de las plagas y bajo las normas legales de
aplicación de agroquímicos.
Como prevención, es una práctica fundamental el mantenimiento de un arbolado vigoroso y
cuidado, lo que contribuye a la existencia de un buen sistema de defensas naturales del árbol.
Fertilidad
Las hojas viejas caen cuando ya han dejado de tener función en el árbol y empiezan su ciclo
de descomposición en el suelo, al cual aportan materia orgánica y nutrientes, fundamentales
para la continuidad del buen funcionamiento del sistema.
A su vez, la capa de hojarasca sobre el suelo evita la evaporación del agua,
mejora la conservación de la humedad y atempera las bajas temperaturas invernales
del suelo.
Por eso es conveniente dejar la hojarasca en la cazuela de los árboles y en los espacios
verdes, conformando una capa de mulch de unos 5-10 cm de espesor.
Con los cortes de césped y el pisoteo la materia se va fragmentando para dar lugar a la
continuidad del ciclo biológico de descomposición.
Este es un esquema de mínimo subsidio energético de mantenimiento y máximo
aprovechamiento de los recursos naturales disponibles.
El rastrillado y barrido continuo de parques y cazuelas es una gran pérdida de materia
orgánica, que acarrea un empobrecimiento del suelo, afectando su estructura, la conservación
de la humedad y la fertilidad.
Si se trata de sectores pavimentados donde los ciclos naturales no tienen lugar, es
conveniente juntar y depositar las hojas en pozos para producir compuesto orgánico y
aprovechar este recurso para distribuirlo luego en los sectores cultivados.
Es indeseable también la quema de las hojas recolectadas: se desaprovechan nutrientes y
materia orgánica valiosos para el sistema y se contamina el aire.
Por otro lado, la fertilidad orgánica no se reemplaza por una fertilización química, ya que
esta no mejora la estructura del suelo ni la economía del agua, sólo hace aportes temporales
de nutrientes y si no es convenientemente usada, ocasiona problemas de toxicidad y
contaminación.
Desmalezado
Cuando los árboles son pequeños, las malezas pueden ejercer fuerte competencia por los
recursos del suelo, por lo que es necesario mantener desmalezados los jóvenes árboles.
La utilización de mulch, en torno al árbol, puede ayudar a reducir la aparición de malezas .
Como se indicó anteriormente, no es conveniente carpir en profundidad el suelo de las
cazuelas porque afecta las raíces absorbentes subsuperficiales del árbol, por lo que es
preferible el arrancado manual de las malezas.
Cuando se realizan cortes de césped en los espacios verdes adyacentes, se tiene especial
cuidado con el uso de bordeadoras, evitando producir lastimaduras o cortes en el tallo de los
árboles. Pueden utilizarse cubiertas protectoras en la base del tallo.
Aireación del suelo
En espacios verdes muy transitados, la compactación del suelo altera la dinámica del agua y
los nutrientes por deficiente aireación.
En estos casos es conveniente practicar en el entorno agujeros de 5 cm de diámetro y 30 cm
de profundidad.
En los agujeros practicados es conveniente introducir viruta de madera que aporta materia
orgánica, retiene humedad y contribuye a mantener aireado el suelo.
Cuidados especiales
No se colocan clavos o alambres en el tronco y ramas del árbol, pues causan heridas y
estrangulamientos indeseables.
Tampoco se fijan carteles o canastos.
La práctica de pintado de troncos con cal no previene ni controla las plagas y enfermedades
que pueden sufrir los árboles, siendo en consecuencia inútil para ese fin.
La corteza permite al árbol el intercambio gaseoso con el medio, por lo que tampoco deben
usarse pinturas o barnices que entorpezcan el intercambio y causen toxicidad.
Pero además, la amplia variedad de tipos de cortezas de las especies forestales, en color,
rugosidad, espesor, dibujos, etc., hacen a la estética integral del arbolado público.
Otra práctica a evitar es acelerar la caída de hojas mediante golpeado, arrancado a mano o
rastrillado de las ramas de los árboles, en otoño temprano.
La caída de las hojas ocurre naturalmente luego de la retraslocación de los nutrientes de las
hojas hacia el tallo y de que se haya formado una zona de absición en la base del pecíolo.
Esta zona de absición cumple dos funciones: provocar la caída de la hoja sin lesionar el tallo y
proteger el sitio contra agentes físicos y biológicos.
Si se procede a eliminar las hojas anticipadamente, se producen lesiones directas por los
golpes y por el arrancado, e indirectas, por exposición sin defensas a agentes físicos y
biológicos y se interfiere en la fisiología nutricional del árbol, impidiendo el completo
almacenamiento de reservas.
Algunas de las interferencias que se producen con los árboles pueden resolverse mediante
prácticas sencillas.
La acumulación de hojas en techos puede subsanarse con limpieza en los momentos críticos
(luego de la caída otoñal y previo al inicio de la temporada lluviosa, por ejemplo).
La interferencia de los grandes árboles con la iluminación pública de las calles, puede
resolverse con el traslado de las luminarias por debajo del dosel arbóreo.
Cuando se realizan nuevas construcciones o tendidos de redes de servicios públicos en forma
subterránea (agua, luz, gas), es importante producir el mínimo daño a los árboles existentes.
En primer lugar, la traza de la red de servicios se aleja de los árboles tanto como sea posible.
En segundo lugar, las zanjas se cavan con la técnica del túnel subterráneo; es decir, que las
raíces de sostén que se encuentran dentro del perfil del cavado, se dejan intactas y el cavado
continúa en forma manual a los lados y por debajo de la raíz, hasta alcanzar la profundidad
requerida por la obra.
No debe permitirse el uso de retroexcavadoras mecánicas en sitios arbolados. Además, la
instalación de las cañerías debe realizarse con premura, para no exponer las raíces demasiado
tiempo a la intemperie.
Tampoco deben realizarse cambios del nivel del suelo bajo los árboles, ni por
decapitación ni por rellenado, pues producen deterioro de raíces y de la base del tallo, que
afectan su vitalidad.
Tratamiento de árboles añosos
En árboles muy añosos existe una gran biomasa leñosa y una reducida proporción de copa
viva; son los árboles con mucha madera y poca hoja.
Estos árboles, en muchos casos, son lo ejemplares singulares de una ciudad y es de sumo
interés su conservación.
A menudo suele proponerse que se realice una poda corta para reducir la biomasa leñosa,
pero esta práctica, como ya vimos, es inadecuada.
En esta situación, la intervención correcta consiste en mejorar todo lo posible el entorno del
árbol: airear el suelo, agregar materia orgánica e incrementar los riegos.
Si el área es de intenso uso peatonal, para evitar nuevas compactaciones, puede ser
necesaria la exclusión del área bajo el árbol.
Complementariamente puede realizarse una poda de limpieza, exclusivamente de ramas
secas o dañadas.
Si el árbol presenta cavidades que afectan su integridad mecánica, ésta puede mejorarse
mediante la utilización correcta de arneses y muletas.
Debe evaluarse el riesgo de fracaso mecánico y eventualmente, resolver la extracción
cuando los ejemplares afectados no tienen alto valor simbólico para la comunidad.
En algunos casos, aunque el árbol esté afectado, dada su importancia histórico cultural,
se lo conserva y se lo excluye del uso público directo.
Árboles seguros
La arboricultura busca lograr árboles vitales, longevos y seguros. Por ello, el arbolado debe
ser manejado bajo el criterio de evitar cualquier clase de daño que comprometa la seguridad
futura del árbol.
Así, es importante la elección correcta de las especies adecuadas a cada sitio; la realización
de los cuidados culturales necesarios para mantener a los árboles sanos y vigorosos y en
particular, el correcto manejo de las podas.
Las podas mal realizadas en cualquier edad de la planta no son un daño inocente, sino que
son la principal causa del desarrollo de enfermedades, del deterioro de la madera y de la
afección de la resistencia mecánica futura de los árboles.
Mediante la EVA se revisan los árboles con decaimiento, se analiza la severidad de las
lesiones y se efectúa un análisis biomecánico de ramas muy pesadas, mal ubicadas, con
horcaduras, etc. a fin de reducir el riesgo de daños provocados por árboles.
Remoción de árboles
Cuando la EVA determina que un ejemplar se encuentra gravemente afectado en su
integridad físico biológica, o sus problemas mecánicos lo convierten en un árbol de riesgo, o
las interferencias con las obras y servicios públicos preexistentes son irremediables, es
aconsejable la extracción y reemplazo del ejemplar.
Pero la extracción de árboles debe ser vista como la etapa final de la vida del árbol urbano,
que sólo se dá como culminación de su existencia longeva y segura en la ciudad.
Debe evitarse que la falta de planificación adecuada, las plantaciones incorrectas, los nuevos
planteos urbanísticos, hagan presa fácil del árbol público.
Y en particular, se debe evitar repetir el proceso que nos llevó a una extracción anticipada
del ejemplar.
Por otra parte, muchas de las especies cultivadas en las ciudades poseen hermosas maderas.
Cuando se reemplazan ejemplares decrépitos o secos, una buena gestión de los recursos
naturales urbanos prevé la utilización de la madera que se encuentra en buenas condiciones.
Se puede utilizar para la cartelería y para alguna infraestructura de los mismos espacios
verdes donde fue producida.