1 ¿Que Son Los Accidentes Cerebrovascular (ACV) ?: Isquémicos Hemorrágico
1 ¿Que Son Los Accidentes Cerebrovascular (ACV) ?: Isquémicos Hemorrágico
Los ACV se dividen en dos el isquémicos pueden ser de dos clases: trombótico y embólico. Juntos,
estos dos tipos de ataques cerebrales isquémicos representan aproximadamente el 87 % de todos
los ataques cerebrales y el hemorrágico ocurre cuando se revienta un vaso sanguíneo dentro del
cerebro. Existen dos tipos principales de ACV hemorrágicos. El Hemorragia cerebral o intracerebral
y la hemorragia subaracnoidea estos representan el 13% de los ataques cerebrales.
Algunos factores para tener un ataque cerebral no pueden modificarse con el tratamiento médico
o los cambios de estilo de vida.
Edad. El ACV se produce en todos los grupos de edades. Estudios muestran que el riesgo
de tener un ataque cerebral se duplica por cada década entre los 55 y 85 años. Pero los
accidentes cerebrovasculares también pueden producirse en la niñez o la adolescencia.
Aunque el ataque cerebral a menudo se considera una enfermedad del envejecimiento, el
riesgo de tener un ataque cerebral en la niñez es realmente más alto durante el período
perinatal, que comprende los últimos meses de la vida fetal y las primeras semanas
posteriores al nacimiento.
Sexo. Los hombres tienen mayor riesgo de tener un ataque cerebral, pero más mujeres
mueren del mismo. Generalmente los hombres no viven tanto como las mujeres, así que
generalmente los hombres son más jóvenes cuando sufren sus accidentes
cerebrovasculares y por ello tienen una tasa más alta de supervivencia.
Raza. Las personas de ciertos grupos étnicos tienen mayor riesgo de tener un ataque
cerebral. Para los afroamericanos, el ataque cerebral es más común y más fatal—aún en
los adultos jóvenes y de mediana edad—que para cualquier otro grupo étnico o racial en
los Estados Unidos. Estudios muestran que la incidencia ajustada para la edad de ataque
cerebral es cerca del doble en afroamericanos e hispanoamericanos comparada con
caucásicos. Un factor de riesgo importante para afroamericanos es la anemia
drepanocítica o de células falciformes, que puede causar un estrechamiento de las arterias
e interrumpir el flujo sanguíneo. La incidencia de varios subtipos de ataque cerebral
también varía considerablemente en distintos grupos étnicos.
Antecedentes familiares del ataque cerebral. El ataque cerebral parece darse en algunas
familias. Varios factores pueden contribuir al ataque cerebral familiar. Miembros de una
familia pueden tener una tendencia genética para tener factores de riesgo del ataque
cerebral, como una predisposición hereditaria a tener presión arterial alta (hipertensión) o
diabetes. La influencia de un estilo de vida común entre familiares también contribuye al
ataque cerebral familiar.
Algunos de los factores de riesgo tratables más importantes del ataque cerebral son:
Todos los síntomas del ACV comienzan en forma súbita. Entre ellos, los más frecuentes son:
● Problemas repentinos para hablar o entender. Puedes tener confusión. Puedes arrastrar las
palabras o tener dificultad para comprender el habla.
● Problemas repentinos para ver con uno o los dos ojos. Es posible que de repente tengas la
visión borrosa o ennegrecida en uno o en ambos ojos, o que veas doble.
● Dificultades para camina. Puedes tropezar o tener mareo repentino, perdido del equilibrio o
perdido de coordinación.
● Dolor de cabeza. Un dolor de cabeza intenso y repentino, que puede estar acompañado de
vómitos, mareos o estado alterado de conciencia, puede indicar que estás padeciendo un ACV.
Los ACV Isquémicos ocurre cuando un vaso sanguíneo que irriga sangra al cerebro resulta
bloqueado por un coagulo de sangre pueden ser de dos tipo el ACV trombótico y el ACV embólico,
estos dos tipos de ataques cerebrales isquémicos representan aproximadamente el 87% de todos
los ataques cerebrales.
Los ACV hemorrágicos ocurre cuando se revienta un vaso sanguíneo dentro del cerebro. Esto daña
las células del cerebro y comienzan a morir. Existen dos tipos principales de ACV hemorrágicos.
En muchos casos, las personas que sufren una hemorragia cerebral mueren debido al aumento de
la presión en el cerebro. Pero las que sobreviven suelen recuperarse mejor y padecer menos
discapacidades que las personas que sufren accidentes cerebrovasculares causados por
obstrucciones (accidentes cerebrovasculares isquémicos). Los accidentes cerebrovasculares
isquémicos son más devastadores porque parte del cerebro muere cuando se obstruye un vaso
sanguíneo, y el cerebro no puede producir células nuevas para reemplazar a las células muertas.
Pero en una hemorragia cerebral, el accidente cerebrovascular es causado por la presión de la
sangre que empuja contra una parte del cerebro. Si la persona sobrevive, la presión disminuye
lentamente y el cerebro puede recuperar parte de las funciones perdidas.
1.4 Tratamiento
Para tratar un accidente cerebrovascular isquémico, los médicos deben restablecer rápidamente el
flujo sanguíneo al cerebro. Esto se puede hacer con:
Una inyección intravenosa de activador tisular recombinante del plasminógeno (tPA, por sus
siglas en inglés), también llamado alteplasa (Activase), es el tratamiento de referencia para
el accidente cerebrovascular isquémico. Algunas veces, el tPA se puede administrar hasta
4,5 horas después de que los síntomas del derrame cerebral comenzaron.
Este medicamento restablece el flujo de la sangre al disolver el coágulo sanguíneo que causa
el accidente cerebrovascular. Al eliminar rápidamente la causa del accidente
cerebrovascular, puede ayudar a que las personas se recuperen más completamente de un
accidente de este tipo. Tu médico considerará ciertos riesgos, como el sangrado potencial en
el cerebro, para determinar si el tPA es apropiado para ti.
o Extracción del coágulo con un recuperador de stent. Los médicos pueden usar un
dispositivo conectado a un catéter para extraer directamente el coágulo del vaso
sanguíneo bloqueado en el cerebro. Este procedimiento es particularmente
beneficioso para las personas con coágulos grandes que no se pueden disolver
completamente con tPA. Este procedimiento a menudo se realiza en combinación con
el tPA inyectado.
Otros procedimientos
Endarterectomía carotídea. Las arterias carótidas son los vasos sanguíneos que corren a lo
largo de cada lado del cuello y que suministran sangre al cerebro (arterias carótidas). Esta
cirugía quita la placa que bloquea una arteria carótida y puede reducir tu riesgo de apoplejía
isquémica. Una endarterectomía carotídea también implica riesgos, especialmente para las
personas con cardiopatía u otras afecciones médicas.
Los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos son muy peligrosos y tienen menos opciones de
tratamiento. El tratamiento por lo general consiste en controlar la hemorragia y reducir la presión
con medicamentos o cirugía. El tipo de tratamiento que recibas depende de las causas de la
hemorragia y de si la hemorragia tuvo lugar dentro o fuera del tejido cerebral.
[Link] Cirugía. Si el área del sangrado es grande, el médico puede realizar una cirugía para
extraer la sangre y aliviar la presión en el cerebro. La cirugía también se puede utilizar para
reparar problemas vasculares asociados con accidentes cerebrovasculares hemorrágicos.
El médico puede recomendar uno de estos procedimientos después de un accidente
cerebrovascular o si un aneurisma, una malformación arteriovenosa (AVM, por sus siglas
en inglés) u otro tipo de problema vascular causaron el accidente cerebrovascular
hemorrágico:
[Link] Recorte quirúrgico. Un cirujano coloca una pequeña clips en la base del aneurisma
para detener el flujo sanguíneo hacia él. Este clip puede evitar que el aneurisma
estalle o puede evitar que un aneurisma que haya sufrido recientemente una
hemorragia vuelva a sangrar.
[Link] Coil (embolización endovascular). Por medio de un catéter insertado en una arteria
de la ingle y guiado hasta el cerebro, el cirujano colocará diminutos espirales
desmontables en el aneurisma para rellenarlo. Esto bloquea el flujo sanguíneo hacia
el aneurisma y hace que la sangre se coagule.
[Link] Extirpación quirúrgica de la malformación arteriovenosa. Los cirujanos pueden
extirpar una malformación arteriovenosa (AVM, por sus siglas en inglés) más
pequeña si está ubicada en un área accesible del cerebro. Esto elimina el riesgo de
ruptura y reduce el riesgo de accidente cerebrovascular hemorrágico. Sin embargo,
no siempre es posible extirpar una malformación arteriovenosa si está localizada en
lo profundo del cerebro, si es grande o si su extirpación causaría un impacto
excesivo en la función cerebral.
[Link] Radiocirugía estereotáctica Al aplicar múltiples haces de radiación altamente
enfocada, la radiocirugía estereotáctica es un tratamiento avanzado mínimamente
invasivo usado para reparar malformaciones de los vasos sanguíneos.
1.5 Sobre Malformaciones Arteriovenosas (MAF)
Somos una Asociación sin fines de lucro en el Perú, dirigida por personas que fuimos pacientes,
familiares y voluntarios de esta enfermedad, quienes nos involucramos para proporcionar
información y crear conciencia sobre los síntomas y los factores de riesgo sobre los ACV para
prevenir las rupturas y la posterior muerte y discapacidad; trabajar con comunidades médicas para
proporcionar redes de apoyo para pacientes y familias; y avanzar en la investigación en el Perú
para mejorar los resultados de los pacientes y salvar vidas.
1.6.1 Misión
1.6.2 Visión
Tenemos el compromiso de ayudar a las personas sanas a prevenir e informarse acerca del
accidente cerebrovascular; así mismo apoyar a los pacientes, sobrevivientes y a las familias que
sufren esta enfermedad, para que tengan la suficiente fortaleza, coraje y esperanza de vivir, lo que
será una experiencia gratificante.
1.6.3 Objetivos
Tener colaboradores permanentes y consolidar alianzas estratégicas con entidades.
Atender anualmente a mayor número de pacientes con apoyo integral y multidisciplinario.
Educar a la sociedad, a nivel nacional, sobre los accidentes cerebrovasculares, desde una
perspectiva netamente médica.
Realizar satisfactoriamente 6 charlas en provincias.
Realizar charlas sin ningún costo para prevención de los accidentes cerebrovasculares en
comunidades de bajos recursos.
Mejorar la calidad de vida del paciente y familiares por medio del apoyo preventivo,
psicológico y médico.
1.6.4 Meta
2 Publicaciones
2.1 blog
2.2 video
2.3 noticias
2.4 charlas
3 Ayuda al paciente
3.1Recuperación
Después del tratamiento de emergencia, se te vigilará de cerca durante al menos un día. Después
de eso, el cuidado del accidente cerebrovascular se enfoca en ayudarte a recuperar la mayor
cantidad de funciones posibles y regresar a la vida independiente. El impacto de tu accidente
cerebrovascular depende del área del cerebro afectada y de la cantidad de tejido dañado.
Si el ACV se produce en el lado derecho del cerebro, la parte izquierda del cuerpo y de la cara se
ven afectadas. Sucede lo contrario si el ACV se produce en el lado izquierdo del cerebro.
Fatiga
Tras un ACV, es habitual sentirse cansado en algún momento. Es lo que se conoce como fatiga. A
menudo, la fatiga comienza a disminuir algunos meses después del ACV. Sin embargo, en algunas
personas, puede durar años. Si padece fatiga tras un ACV, converse con su equipo médico sobre
cómo podría reducirla.
Espasticidad
Cuando intenta mover alguna extremidad, los músculos se contraen (se acortan o flexionan). Esto
produce rigidez y tensión, y es lo que se denomina “espasticidad”. La espasticidad también hace
que los tendones y tejidos blandos que circundan al músculo se tensen. Esto hace que sea mucho
más difícil estirar el músculo. Si no se recibe tratamiento, el músculo se puede atrofiar causando
una contractura, suele ser dolorosa. Si padece espasticidad, consulte con su médico sobre las
mejores opciones de tratamiento. La fisioterapia y determinados medicamentos pueden servir de
ayuda.
Convulsiones
Las convulsiones son disfunciones cerebrales que alteran la consciencia de la persona. Pueden
durar solo unos segundos o minutos y producir movimientos corporales involuntarios, sensaciones
extrañas y desmayos. En los estudios que han realizado hay una gran variación en la frecuencia
con la que se producen convulsiones tras un ACV. Las convulsiones no causan dolor, pero pueden
resultar perturbadoras y desconcertantes. A menudo, las convulsiones se pueden tratar con
medicamentos. Si cree que tal vez tuvo convulsiones, comuníqueselo con su equipo médico.
Afasia
La afasia es un problema de comunicación común tras un ACV. Existen tres tipos: expresiva,
receptiva y global.
• Las personas con afasia expresiva (o “no fluida”) saben lo que quieren decir pero tienen
dificultad para hacerse entender. No encuentran las palabras adecuadas o tienen dificultad para
decirlas. También es posible que usen las palabras equivocadas o que omitan palabras sin saberlo.
• Las personas con afasia receptiva (o “fluida”) tienen dificultad para entender las palabras que
dicen otras personas. Es posible que no entiendan el orden de las palabras o la relación entre ellas.
• Las personas con afasia global puede no ser capaces de hablar, nombrar objetos, repetir frases o
seguir órdenes. Además, tienen dificultades para entender lo que dicen otras personas.
Disartria
La disartria afecta el control de los músculos de la cara, la lengua y la boca. Las personas que
padecen disartria saben exactamente lo que quieren decir, pero es posible que hablen con
lentitud. Su habla puede sonar pastosa, apagada, ronca o nasal.
Apraxia
La apraxia del habla afecta la capacidad de hablar. Las personas que padecen apraxia tienen
dificultades para establecer una conexión entre el cerebro y la boca a la hora de emitir mensajes
hablados. La apraxia del habla puede afectar algo más que a la capacidad de hablar. A menudo
afecta también la lectura y la escritura.
3.1.3 Memoria
Muchas personas se enfrentan con problemas de memoria luego de tener un ACV. Sin embargo,
no todos estos problemas son iguales. Una persona que ha padecido un ACV puede experimentar
las siguientes dificultades:
• Recordar solo durante un periodo de tiempo breve. Por ejemplo, tal vez recuerde solo dos o tres
pasos de un conjunto de instrucciones. También es posible que olvide si ya tomó sus
medicamentos o comió.
• Tener dificultad para absorber información nueva. Es posible que haya que repetirle las cosas
continuamente.
• Tener dificultad para transferir lo aprendido de un entorno a otro. Por ejemplo, es posible que la
persona pueda cambiarse de la silla de ruedas a la cama por su cuenta en el hospital. Sin embargo,
cuando vuelve a su casa, es posible que el cambio de entorno le impida realizar la misma tarea.
• Confundir los detalles de una situación. Una persona que ha sufrido un ACV podría no saber
bien cuándo ocurrió algo ni quiénes estaban presentes. Por ejemplo, es posible que crea que un
familiar la visitó hoy por la mañana, cuando en realidad fue la noche anterior.
Depresión
La depresión es común tras un ACV y afecta a entre uno y dos tercios de las personas que lo han
padecido. Los síntomas pueden ser moderados o graves, con frecuencia se inician en las primeras
fases de la recuperación. Luego de un ACV, es importante examinar a la persona para ver si está
deprimida y brindarle tratamiento si es necesario. Es importante detectar y tratar la depresión
pos-ACV (DPA) lo antes posible. Si no se trata, puede dar lugar a una estancia más prolongada en
el hospital y puede limitar la recuperación funcional de la persona.
Los síntomas de la DPA varían y cambian en el tiempo, pero los pacientes y familiares deben estar
atentos a lo siguiente:
• Falta de motivación
• Cambios en el apetito
Ansiedad
Los cambios que genera el ACV pueden producir preocupación y ansiedad. Puede ser más difícil
trasladarse de un lugar a otro. Es posible que tenga dificultades de dinero. Otra causa de ansiedad
tras un ACV puede ser el temor de caerse debido a problemas de equilibrio o el miedo de hablar
debido a la afasia. El apoyo psicológico puede ser útil para tratar la ansiedad. A veces, la persona
se ve afectada por la ansiedad y la depresión a la vez. Si siente ansiedad, hable con el equipo
médico sobre los posibles tratamientos.
Inestabilidad afectiva (IA)
Cuando se lesionan las zonas del cerebro que controlan las emociones, se produce la IA (también
llamada labilidad emocional o incontinencia afectiva). Su manifestación más frecuente es que la
persona llora con facilidad. En algunos casos, tiene ataques de risa incontrolables o cambios
repentinos de humor. Esto es parte de los efectos físicos del ACV. No es útil decirle a la persona
que no llore. En vez de eso, pregúntele como le gustaría que se le trate durante un episodio de
este tipo. Muchos afectados prefieren que se le trate como un reflejo, como si fuera hipo, y se
continúe con la conversación. Con frecuencia, esta labilidad afectiva disminuye con el tiempo. Si la
IA es un problema para usted, converse con su profesional de la salud sobre los tratamientos
disponibles.
3.1.5 Rehabilitación
La rehabilitación y el apoyo que recibe una persona que ha sufrido un ACV influyen en gran
medida en el desenlace clínico y la recuperación. El ACV afecta un gran número de funciones de
distinto tipo: parálisis y debilidad, motricidad gruesa, motricidad fina, habla y lenguaje, capacidad
intelectual, visión y emociones. Una rehabilitación adecuada y de calidad con un buen equipo
formado especialmente para satisfacer sus necesidades mejora las posibilidades de lograr la mejor
recuperación posible. Durante los tres primeros meses tras sufrir un ACV, el cerebro se comporta
como si fuera un cerebro nuevo: está listo para aprender y establecer nuevas conexiones. Esta
capacidad del cerebro para adaptarse se conoce como neuroplasticidad y cumple una función
fundamental en el proceso de recuperación. Luego de un ACV, la neuroplasticidad tarda unos tres
meses en volver a un estado más normal. Tras ese tiempo, un afectado puede seguir trabajando
para recuperar las funciones y seguir esforzándose para mejorar, pero estas mejoras se producen
de forma más lenta.
• Se recomienda enviar a las personas que han sufrido un ACV a un centro de rehabilitación con
internación, siempre que puedan participar de tres horas de terapia cinco días a la semana y se
encuentren médicamente estables.
• Cuando un paciente de ACV tiene alguna pérdida funcional, se recomienda que se lo someta a
una evaluación funcional por parte de un médico con experiencia en rehabilitación.
• Los pacientes de ACV que tengan poco equilibrio, no se sientan seguros sobre su equilibrio o
tengan miedo o riesgo de sufrir caídas deben realizar un programa de entrenamiento del
equilibrio.
3.3 Apoyo
Como familiar, amigo o cuidador, debe recordar que su bienestar emocional es crucial para el
progreso de la salud del sobreviviente del ACV. Debes reconocer y atender tus propias luchas
emocionales para tener éxito.
Si usted es el cuidador principal, considere los beneficios de un grupo de apoyo para el ACV, un
grupo de apoyo para cuidadores o una terapia privada. Será un puerto seguro para amarrar tus
emociones durante este tiempo turbulento.
No hay mayor estrés que la muerte repentina e inesperada de un ser querido. Como consecuencia,
estamos conmocionados, confundidos y nos fuimos buscando una manera de entender lo que
sucedió. Lamentablemente, muchas personas con ACV isquémico o hemorrágico si no son
atendidos a tiempos no sobrevivirán. Aproximadamente muchos pacientes con ACV hemorrágicos
mueren antes de llegar a un hospital o clínica. La mayoría por hemorragia subaracnoidea se deben
a una lesión cerebral rápida y muchas personas no están informadas sobre lo que es un ACV.
Nuestros cerebros están diseñados para ayudarnos a dar sentido a lo que sucedió y asigna
significados a los eventos. Durante los periodos de dolor y angustia, nuestras mentes a menudo
evocan pensamientos irracionales que pueden causar culpa, ira o autocritica, emociones que
agravan y prolongan el dolor. Por ejemplo, una persona que acaba de perder a un ser querido por
un ACV puede desarrollar la creencia de que de alguna manera es responsable de la muerte
porque no la vio venir. Como resultado de este pensamiento, la pérdida se vuelve más dolorosa.
La búsqueda de significado siempre es parte del proceso de duelo, pero es importante reconocer
que la búsqueda puede conducir a un sufrimiento innecesario. Los pensamientos irracionales
surgen con frecuencia en los días y meses posteriores a una perdida. Si no se reconocen y corrigen,
los pensamientos e interpretaciones irracionales de los eventos que conducen al dolor y la tristeza
prolongados, y como combatirlos cuando surgen. A continuación se enumeran algunos ejemplos
de pensamientos y sentimientos irracionales que pueden surgir durante el proceso de duelo.
Es importante reconocer que los pensamientos que se te ocurren cuando estas estresado no
siempre son representaciones precisas de la realidad. Controle sus pensamientos y pruébelos pata
ver si tienen sentido o no, discutiéndolos con otros y pregúntelos usted mismo. Hable
abiertamente con los demás sobre sus pensamientos y sentimientos que tenga durante el preceso
de duelo. Puedes ganar perspectiva simplemente expresando lo que estás pensando. Descubrir tus
pensamientos a los demás te ayuda a comprenderlos y trátalos de manera más efectiva. La
perspectiva de amigos u otras personas pueden ser útiles en el proceso de aceptar su perdida.
Es importante examinar sus pensamientos sobre su pérdida y razonar si lo que está pensando
tiene sentido o no.
Pensamientos culpables
Muchas personas agraviadas se critican a sí mismas por no reconocer los síntomas que pueden
haber predicho un ACV fatal. La autocrítica puede conducir a la culpa de toda la vida y a
sentimientos de inutilidad. Si el pensamiento es aceptado como un hecho, puede resultar en daño
psicológico permanente. El hecho es que es imposible para alguien que no es médico poder
predecir un evento medico como un ACV. La mayoría de las personas no tienen idea que es un
ACV. La mayoría de las personas no tienen idea de que es un ACV, y mucho menos poseen la
capacidad de predecirlo. El personal médico capacitado tiene dificultades para hacer un
diagnóstico sin tomografías computarizadas u otras técnicas de diagnóstico.
Pensamientos enojados.
“No debería haber fumado todos esos años…ahora estaría vivo si me hubiera escuchado.”
No es raro experimentar ir hacia el difunto, y luego sentirse culpable por tener tales
pensamientos. Tal ira es irracional, pero a menudo está presente después de una pérdida
inesperada.
Esta pregunta es casi siempre muy destructiva, porque es imposible llegar a una conclusión que
conduzca a otra cosa que una autocrítica intensa. La creencia subyacente inherente a preguntar
por qué te sucedió algo malo es que hiciste algo para merecerlo. Como todos tenemos fallas y
hemos cometido errores tratar de responder “por qué” ha ocurrido una muerte conducirá a la
auto culpa y a sentimientos de inutilidad.
Hay varias maneras en que nuestros intentos de comprender una pérdida repentina pueden
conducir a un dolor severo y prolongado. Hable con un profesional su sus pensamientos persisten
y no pueden controlarlos. Un psicólogo clínico está capacitado para reconocer los pensamientos
irracionales y puede ayudarlo a lidiar con ellos de manera más efectiva.
La familia y los amigos cercanos juegan un papel clave en la recuperación de un paciente. Puede
ser los ojos y oídos de su ser querido, tener un buen cuidado, alentar y apoyar su curación.
Muchos sobrevivientes se recuperan casi por completo, pero algunos no se recuperan totalmente
ya que el proceso es largo, demora semanas, meses o inclusos años. Por lo tanto, apoyar a un
sobreviviente requiere paciencia y comprensión.
Una vez que su ser querido regresa a casa del hospital o clínica, comienza el trabajo duro. Con
algunos sobrevivientes, los problemas pueden alterar su personalidad y temperamento, por lo que
aceptar a esta “nueva” persona es el primer paso para ayudarlo a recuperarse y seguir adelante. A
menudo, los problemas pueden no ser obvios al principio, pero no obstante afectan el
funcionamiento de su ser querido y la capacidad de interactuar con otros en el hogar, el lugar de
trabajo u otros entornos sociales.
Esto ayudará con el proceso de recuperación:
La mayoría de los tipos de terapia puede hacerse donde usted vive, incluso en su hogar.
Si la casa es un lugar seguro (por ejemplo, las escaleras en la casa podrían no ser seguras para un
paciente de accidente cerebrovascular que tenga problema para caminar).
Usted posiblemente necesite ir a un internado, a un hogar de familia para adultos o a una clínica
de reposo para tener un ambiente seguro.
Puede ser necesario hacer cambios para permanecer libre de caídas en el hogar y el baño,
evitar deambular y facilitar el uso de la casa. La cama y el baño deben ser fáciles de acceder. Se
deben retirar elementos (como alfombras) que pueden causar una caída.
Muchos dispositivos pueden ayudar con actividades como cocinar o comer, bañarse o ducharse,
desplazarse por la casa o en otra parte, vestirse y asearse, escribir y usar una computadora, y
muchas más actividades.
La asesoría familiar puede ayudar a hacerle frente a los cambios requeridos para el cuidado en el
hogar. Las enfermeras visitadoras o auxiliares de enfermería, los servicios de voluntarios, las amas
de casa, los servicios de protección de adultos, las guarderías para adultos.
La asesoría legal puede ser necesaria. Los documentos de voluntades anticipadas, un poder
notarial y otras acciones legales pueden facilitar la toma de decisiones con respecto al cuidado de
una persona.
Las personas que han tenido un accidente cerebrovascular pueden ser capaces de juntar muchas
palabras, pero estas pueden no tener ningún sentido. Muchas personas no saben que lo que están
diciendo no es fácil de entender y pueden frustrarse cuando se dan cuenta que lo que dicen no es
fácil de entender. Los familiares y los cuidadores deben aprender la mejor manera de ayudar con
la comunicación.
Puede llevar hasta dos años recuperar el habla y no todas las personas se recuperan por completo.
Un accidente cerebrovascular también puede dañar los músculos que ayudan a hablar. Como
resultado, estos músculos no se mueven de la manera correcta cuando usted trata de hablar. Esto
se llama disartria.
Un terapeuta del lenguaje y un logopeda puede trabajar con usted y su familia o los cuidadores.
Usted puede aprender nuevas formas para comunicarse.
PENSAMIENTO Y MEMORIA
Después de un accidente cerebrovascular, las personas pueden tener:
Incremento de la actividad social. Más visitas en la casa o ir a una guardería para adultos en busca
de actividades.
Los músculos en un lado del cuerpo pueden estar más débiles o pueden no moverse en lo
absoluto. Esto puede comprometer sólo parte del brazo o la pierna o el lado completo del cuerpo.
Los músculos en el lado débil del cuerpo pueden estar muy tensos.
Usar bastones, caminadores, sillas de ruedas y otros dispositivos de apoyo para permanecer tan
móvil como sea posible.
Mantener todos los músculos tan fuertes como sea posible y permanecer lo más activo
físicamente que pueda, incluso si usted no puede caminar.
Manejar los espasmos o la rigidez muscular con ejercicios de estiramiento al igual que dispositivos
ortopédicos que se ajustan alrededor del tobillo, el codo, el hombro y otras articulaciones.
Daño a parte del cerebro que ayuda a que los intestinos y la vejiga trabajen sin dificultad.
Pérdida del control intestinal, diarrea (deposiciones sueltas) o estreñimiento (deposiciones duras)
Pérdida del control vesical, sentir necesidad de orinar con frecuencia o problemas para vaciar la
vejiga
Su proveedor de atención médica le puede recetar medicinas para ayudar con el control vesical. Es
posible que se necesite una remisión a un especialista en la vejiga o el intestino.
Algunas veces, un horario para vaciar la vejiga o los intestinos ayudará. También puede ser útil
colocar una sillarretrete cerca de donde usted se sienta la mayor parte del día. Algunas personas
necesitan una sonda vesical permanente para drenar la orina de su cuerpo.
Para prevenir úlceras en la piel o úlceras de decúbito:
Límpiese después de la incontinencia.
Cambie de posición con frecuencia y aprenda cómo moverse en una cama, silla o silla de ruedas.
Pida que los miembros de la familia u otros cuidadores aprendan a detectar úlceras cutáneas.
Un logopeda puede ayudar con los problemas para deglutir y comer después de un accidente
cerebrovascular. Se pueden necesitar cambios en la dieta, como espesar los líquidos o comer
alimentos en puré. Algunas personas necesitarán una sonda de alimentación permanente, llamada
sonda de gastrostomía.
Tanto los hombres como las mujeres pueden tener problemas con la función sexual después de un
accidente cerebrovascular. Las medicinas llamadas inhibidores de la fosfodiesterasa de tipo 5
(Viagra, Levitra o Cialis) pueden ayudar. Pregúntele a su proveedor si estos fármacos son
apropiados para usted. Hablar con un terapeuta o un consejero también puede ayudar.
El tratamiento y los cambios en el estilo de vida para prevenir otro accidente cerebrovascular son
importantes. Esto incluye una dieta saludable, controlar enfermedades como la diabetes y la
presión arterial alta y, algunas veces, tomar medicamentos para ayudar a prevenir dicho accidente
cerebrovascular.
No es inusual que un miembro de la familia experimente angustia emocional en cualquier fase del
proceso de rehabilitación. A menudo, el miembro de la familia desconoce la angustia porque el
enfoque principal siempre está en las necesidades del sobreviviente. Usted, el cuidador, también
necesita ayuda profesional durante esta crisis familiar.
A medida que se desarrolla el proceso de rehabilitación, estas emociones pueden seguir presa de
usted y aumentar aún más su sufrimiento. La depresión, la preocupación, la ira y el dolor pueden
acumularse sobre tus propias emociones frágiles. Puede sentirse culpable y dejar de lado este
sentimiento porque está ansioso para cuidar adecuadamente a su ser querido. Es posible que le
resulte difícil expresar y explorar completamente sus sentimientos si el sobreviviente está
presente.
Otros en su situación probablemente experimentan los mismos sentimientos, y usted no está solo.
La angustia emocional que puede experimentar es una parte natural del proceso de rehabilitación
y debe darse cuenta de que el bienestar emocional es necesario para un resultado positivo tanto
para usted como para el sobreviviente del ACV.
Hay muchas formas de angustia emocional. Usted, el cuidador, no debe ver estos estados de
ánimo deprimidos, ansiosos o desesperanzados como un signo de debilidad. Cuando te des cuenta
de la gama de emociones que has experimentado desde el comienzo del episodio del ACV hasta el
presente, comenzaras apreciar lo estresante que ha sido la vida para ti y para tu ser querido. Es
importante liberar sus emociones y comprender cuán comunes son sus sentimientos.
Será importante que mantenga una perspectiva positiva a lo largo de su atención, lo que lo
ayudara a desarrollar la paciencia con el sobreviviente y el proceso. Aprenderá que los cambios de
personalidad y comportamiento después de un ACV no son intencionales, sino que reflejan
cambios en la función cerebral.
Si, por otro lado, comprende la base neurológica de la escasa motivación del sobreviviente, tratara
el problema de manera mucho más efectiva. Tendrá paciencia para estructurar las actividades del
sobreviviente y al tetarlo activamente para que trabaje hacia los objetivos de rehabilitación.
4 Formas de ayudar
4.1 Eventos
4.2 Voluntarios
Aprenda cómo puede hacer la diferencia a través de la donación de dinero, tiempo y apoyo para
aquellos que necesitan su ayuda. Colaborar, es una experiencia gratificante que les acercará a
personas que tienen una gran cantidad de optimismo, fortaleza y esperanza sin poder solventar un
tratamiento.
Si usted decide participar, todo lo que haga marcará la diferencia. Con su gran ayuda, podremos
empezar a invertir en diversas formas y así apoyar a los que lo padecen. El Accidente
Cerebrovascular sigue matando e impactando las vidas de los familiares y amigos de nuestros
seres queridos.
5 Donar
No podemos hacerlo sin ti, al hacer una donación hoy, usted puede ayudar a salvar vidas.
Estamos agradecidos que usted esté considerando donar a la Asociación Luchando con
Optimismo.